Mostrando entradas con la etiqueta Medios de adoctrinamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medios de adoctrinamiento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de abril de 2020

TVE se pasa de la raya

TVE se pasa de la raya



Nos acercamos a la escalofriante cifra de 20.000 muertos por la crisis del coronavirus mientras que el Gobierno comete un error tras otro por su ineptitud.

Para algunos esta situación es motivo de risa ya que TVE (en manos de socialistas y podemitas) emite los martes una nueva “comedia” para que nos “ríamos” del confinamiento al que estamos sometidos.
Fíjate lo que dice el gran humorista Josema Yuste de ‘Martes y 13’ sobre esta denigrante serie: “No todo vale para hacer broma”. ¡Claro que no! Se puede decir más alto pero no más claro:



Parece una broma de mal gusto pero no, es verdad. El Gobierno intenta blanquear su imagen utilizando el canal público para distraernos de todo lo que está ocurriendo. ¡Ya está bien!
TVE lleva muchos meses ya dando un pésimo ejemplo, mezcla de sectarismo y propaganda, con el dinero de todos.

Pero quiero decirte que esta batalla podemos ganarla. Tú, yo juntos a otros miles de ciudadanos, como hemos hecho recientemente.

Es la buena noticia que quería comentarte hoy: ¿recuerdas la campaña que dirigimos contra TVE por el adoctrinamiento feminista en el programa Operación Triunfo?

La activista feminista Anna Pacheco se dirigió a los jóvenes de la academia musical para impartirles un mitín sectario en contra de Vox, Ciudadanos, los “fachas”...

Pues hemos ganado esta campaña… ¡Felicidades!

Mira lo que ha contestado el Defensor de la Audiencia de TVE:

Como Defensor de la Audiencia considero que la situación y la posterior polémica se podría haber evitado si la Academia se hubiera informado, previa y correctamente, de la visión del feminismo de la invitada. Una visión, por supuesto, legítima, pero también radical, como ella misma reconoce”.

Y esto es lo que decía el Director de Contenidos:

En el futuro se intentará remediar estas situaciones para que, de alguna manera, los aspirantes tengan la oportunidad de conocer la más completa variedad de puntos de vista sobre cualquier temática que se les exponga”.

Ya ves… Cuando la ciudadanía se une, todo lo puede.

Gracias por exigir respeto a las víctimas en la TV pública.


Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HazteOir.org

martes, 20 de enero de 2015

La mayoría silenciosa

lunes, 24 de octubre de 2011

Cajas de Ahorro (Juan Manuel de Prada, XLsemanal 23--10-2011)


Cajas de ahorro

Por  Juan Manuel de Prada


En los últimos meses hemos asistido como si tal cosa al desmantelamiento de las cajas de ahorro, víctimas de una desnaturalización que hunde sus raíces en la expansión del capitalismo financiero y en los abusos de la partitocracia; pero, en la hora de su desmantelamiento, nadie se ha preocupado de indagar la razón de su enfermedad, según la consigna predilecta de nuestra época, que consiste en poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. Durante mucho tiempo, las cajas de ahorro fueron instituciones de fomento del ahorro con una vocación social benemérita: captaban depósitos a cambio de un interés razonable; y con el monto de los depósitos captados, efectuaban préstamos a particulares y empresas. Los beneficios que de su actividad pudieran derivarse eran invertidos en fines sociales, paliando la pobreza, socorriendo a enfermos y ancianos, protegiendo la infancia  desvalida. Era un invento propio de una economía natural, que redistribuía la riqueza de la comunidad y favorecía los más loables impulsos humanitarios; entre los impulsores encontramos a muchos próceres instruidos en la lectura de las grandes encíclicas papales de León XIII o Pío XI.

Sobre aquellas cajas de ahorro de iniciativa social no tardaron en caer los buitres del control político y el capitalismo financiero. Así, se impuso que sus órganos de gobierno fuesen nombrados por los poderes públicos; y se eliminaron las restricciones legales a su actividad, para que pudieran ofrecer a sus clientes todo tipo de 'servicios financieros', al estilo de cualquier banco convencional, a la vez que se les permitió extender el ámbito de su clientela, tradicionalmente confinada al municipio o región donde las cajas tenían establecida su sede. De este modo, sus consejos de administración se poblaron de politiquillos con mando en plaza; y las cajas de ahorro empezaron a prestar el dinero con una finalidad que ya no era social, sino especulativa, atendiendo los intereses de los politiquillos que las regentaban. Por supuesto, tales préstamos dejaron de efectuarse sobre el monto de los depósitos captados; y, en volandas de los birlibirloques financieros, empezaron a prestar un dinero fantasmagórico, según se postula en el catecismo del capitalismo financiero. El resultado de tal metamorfosis desnaturalizadora lo estamos padeciendo ahora.

Los medios de adoctrinamiento de masas se rasgan las vestiduras, divulgando los sueldos de escándalo que cobraban los directivos de las cajas de ahorro y los agujeros negros que han originado en nuestra maltrecha economía. Leyendo las noticias que
los medios de adoctrinamiento de masas divulgan, diríase que esos directivos voraces que cobraban sueldos millonarios y repartían un dinero fantasmagórico hubiesen nacido por generación espontánea, o hubiesen sido traídos, como las esporas de los hongos, por un viento caprichoso. Lo que los medios de adoctrinamiento de masas no nos dicen es que tales directivos negligentes y codiciosos fueron elegidos por los consejos de administración de las cajas de ahorro, controlados por los politiquillos locales; tampoco nos dicen que los préstamos que concedían y las calamitosas operaciones financieras
que autorizaban eran supervisadas (y estimuladas) por esos mismos politiquillos, que se cuidaron de elegir a las personas más dóciles y permeables a su influencia, las más agradecidas de la mano que les daba de comer, las más dispuestas a participar en el contubernio politico-financiero.

En un país medio normal, los politiquillos que gobernaban estas cajas de ahorro arruinadas estarían en la cárcel, como responsables de una estafa que, dada su magnitud gigantesca y sus efectos arrasadores sobre la economía nacional, bien podría calificarse de alta traición. Pero estos politiquillos que utilizaron en beneficio propio y de sus partidos unas instituciones venerables nacidas de la iniciativa social, que autorizaron las tropelías más groseras para financiar proyectos megalómanos e inviables, que distribuyeron sueldos obscenos entre sus directivos (para pagar su silencio y su complicidad delictiva) se han ido de rositas, protegidos por sus respectivos partidos y blindados por el propio Estado. De esta rapiña institucionalizada nada nos dicen los medios de adoctrinamiento de masas; tal vez porque, para su supervivencia, dependen de los mismos que arruinaron las cajas de ahorro, los mismos que ahora nos piden el voto. ¡Ay qué risa, tía Felisa!


XLSEMANAL 23 DE OCTUBRE DE 2011