martes, 14 de abril de 2015

Un país como Dios manda

UN PAÍS COMO DIOS MANDA
 
 
 
Aunque alguno lo conozcáis insisto en reproducirlo porque me parece un ejemplo de saber dar testimonio de sus ideas, por muy personales que sean, sobre todo en una sociedad democrática mucho mas madura que la nuestra.

Integrar ideas religiosas en actuaciones políticas significa conocer a fondo los diferentes planos que integran la gestión del gobierno de una nación.

Los verdaderos cimientos se hacen evidentes en época de crisis y el Reino Unido los tiene. 

Islam mal consentido

EL PRECIO DE DAR LA CARA POR COBARDICAS Y TRAIDORES.
 
Transcribo esta información recibida:
2014.11.15

Imran Firasat es un ciudadano de origen pakistaní. Fue perseguido y torturado en su país por casarse con una mujer budista, también torturada.
En 2006 adquirió el asilo político en España  por razón de persecución debida a sus opiniones hacia el Islam.
En julio de 2010 viajó junto con su familia a Indonesia, país de origen de su esposa, de donde fue deportado y vuelto a España, quedando retenida su esposa con sus tres hijos.
En agosto de 2010 Indonesia envió una Orden de detención a la Interpol, que comunicó al Gobierno de España la solicitud de extraditar al fugitivo Imran Firasat, para cumplir la condena de 15 años, por un supuesto delito de asesinato, impuesta en un proceso de ocho días, en ausencia del acusado, sobre una supuesta delación sin pruebas y con otras varias irregularidades.
En 2011 España deniega la solicitud de extradición de Indonesia por razón del estatuto de asilado de Imran Firasat, pero, debido al aumento de la actividad crítica hacia el islam por parte de Imran Firasat, con películas, la quema pública del Corán y el envío a las embajadas de la Liga Árabe de un manifiesto (www.mundosinislam.com), el Estado español incoa el procedimiento de revocación del Estatuto de Refugiado, ¡por el peligro para la seguridad del Estado que ocasiona su actividad anti islámica!.
El Ministerio del Interior revoca el estatuto de asilo de Miran Firasat en 2012 y su decisión se confirma por el Tribunal Supremo en 2014.
Entremedias Indonesia vuelve a solicitar su extradición en 2013, no como previamente condenado, sino para ser juzgado y, una vez confirmada la revocación del estatuto de asilo por el Tribunal Supremo, el Gobierno de España accede a la extradición, incoando el correspondiente procedimiento.
Ante su inseguridad manifiesta, Imran viaja a Noruega en solicitud de ayuda, que se le niega, siendo reconducido a España.
En España se acuerda su prisión provisional con aislamiento, ¡para garantizar su seguridad e integridad física dentro de la cárcel!.
Se realiza el juicio correspondiente en la Audiencia Nacional, en el que la defensa para demostrar la improcedencia de la extradición expone principalmente:
1.Informes de las Organizaciones Internacionales de Derechos Humanos de la situación en Indonesia, destacando los actos de tortura en prisión, penas inhumanas y degradantes, corrupción de las fuerzas de seguridad, falta de condiciones en las cárceles, intolerancia religiosa y otras múltiples violaciones del artículo 3 del CEDH (Convenio para la Protección de los Derechos Humanos).).
2. El perfil de Imran Firasat relacionado con su actividad crítica de Islam, sufrimiento de insultos en los medios de comunicación islámicos de Indonesia (recortes de prensa), correos electrónicos y llamadas de teléfono con amenaza de muerte y agresiones con lesiones denunciadas.
3. Documentos probatorios y jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del Tribunal Constitucional que demuestran las irregularidades de la orden de detención de Indonesia, y que en el caso de extradición se produciría su ejecución ejemplarizante con vergüenza para los poderes públicos españoles como responsables indirectos de tal resultado previsible.
El Ministerio Fiscal consideró irrelevantes los argumentos de la defensa, insistiendo en la extradición.
La Audiencia Nacional acuerda la extradición solicitada por Indonesia, un país dominado por musulmanes radicales, con la Ley de Sharia en activo, por hechos presuntamente manipulados en un procedimiento manifiestamente irregular, que no toma en cuenta ninguna de las razones expuestas por la defensa ni por el mismo Miran Firasat en el Juicio.
¿Qué va a ocurrir si efectivamente Imran Firasat es extraditado a Indonesia y se le mata o, por alguna extraña casualidad no se le corta la cabeza ni se le mete en una mazmorra de tortura por lo que dure?. Allí no se le quiere y en España tampoco, como se está demostrando. Tendría que ser deportado a su país de origen, Pakistán, en el que, siendo cristiano convertido, le espera también la muerte segura por blasfemia y apostasía que imponen las leyes penales del país.
Ahora, la defensa de Miran Firasat está utilizando todavía los mecanismos que procedan y ha interpuesto un recurso de súplica, por lo que, quien le informa, como abogado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, está precisado del apoyo de todos los que puedan contribuir a salvar la vida de un ser humano, enfrentado con un riesgo que nos puede afectar a todos y se le está dejando tomar fuerza.


Enlace: ISLAM ÚNICO, de Wafa Sultan.
Cordialmente. 2015.04.12
Juan Prada Bécares, Abogado, Promoción 9 de Abril 1952 para Defensa del Derecho a la Vida y la Integridad Física y Moral de las Personas.


Islandia arremete contra el poder exclusivo de los bancos privados en la creación de dinero


 Islandia arremete contra el poder exclusivo de los bancos privados en la creación de dinero
 

Dudas sobre la versión ofical de accidente de Germanwings

 Dudas sobre la versión oficial del accidente de Germanwings
 
 

lunes, 13 de abril de 2015

El telar de la palabra (Pilar Huerta Román OCD)

Nova Ciencia . Abril 2015. El laberinto de las renovables


Nova Ciencia. Abril 2015, El Laberinto de las Renovables



El laberinto de la energía

El 42 por ciento de la electricidad producida en 2014 tenía un origen renovable. Es una cifra nada desdeñable, pero que podría ir a más si se desbloquean aspectos como la regulación del autoconsumo y se abre la puerta a la entrada masiva de esta tecnología 'verde' en el mix energético de este país. Éste y otros asuntos como la necesidad de un plan hidrológico para evitar situaciones como las vividas en la cuenca del Ebro y los usos del itrio, uno de los metales que revolucionarán la informática y la medicina, componen el número de abril de Nova Ciencia. La revista de divulgación almeriense celebra su décimo aniversario.
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Nova Ciencia Nº109. Abril de 2015.



- El laberinto de las renovables: Una normativa asfixiante y lastres como déficit tarifario impiden que las energías renovables aumenten su aportación al mix energético español, que actualmente está en un nada desdeñable 42%.
- Itrio, el nuevo vehículo para fármacos: El itrio es un metal que puede convertirse en uno de los vehículos de fármacos más efectivos. Investigadores de la UAL definen sus clústeres, primer paso para avanzar en sus aplicaciones.
- Embalses salvadores: España está a la espera de un plan hidrológico que evite situaciones como las vividas en la cuenca del Ebro a principios de marzo.
- Innovación hecha realidad: Antiguos alumnos del seminario Líderes del Futuro de la Fundación Eduarda Justo muestran sus empresas innovadoras.
- Emprendedores, ¿una nueva burbuja?: El gran número de personas que se han lanzado a crear su propio negocio hace que algunos expertos hablen de una nueva burbuja.
- Jornadas de Teatro del Siglo de Oro: Almería vuelve a convertise en un gran patio de comedias del 9 al 26 de abril.

Ávila en la Guerra Civil (José Belmonte Díaz)

Si procede y se considera de interés para los lectores, quedaría muy agradecido si se publicase.
Un saludo
José Antonio Sierra

La Librería de El Sueño Igualitario


12924
Ávila en la Guerra Civil. José Belmonte Díaz
288 páginas           15 x 22 cms.
18,00 euros
Beta III Milenio



En Ávila en la Guerra Civil se relatan, por el historiador José Belmonte Díaz autor de diversas obras sobre Ávila, los hechos, acontecimientos y sucesos vividos en la ciudad durante la Guerra Civil (1936-1939).

Su autor ha sido testigo directo de los mismos, por ello su obra constituye una valiosa aportación, la primera que se escribe referente a la contienda bélica vista desde la ciudad de Ávila. En ella se incluye un apéndice documental y fotográfico, en su mayor parte inédito, sobre aspectos referentes a la Guerra Civil en Ávila.


José Belmonte Díaz
Doctor en Derecho por la Universidad de Deusto. Ha sido profesor de Historia Contemporánea de Iberoamérica y de cursos monográficos del doctorado en dicha Universidad. Es autor, entre otras, de las siguientes obras:
"Leyendas de Ávila", 7ª ed. Ed. Beta, Bilbao, 2004; "Defensa y Responsabilidad Civil", en colaboración con Luis Belmonte, 2ª ed. Bosch, Barcelona, 1956; "Historia Contemporánea de Iberoamérica", 3 vols. Ed. Guadarrama, Madrid, 1971; "La Constitución Española. Texto y Contexto". Ed. Prensa Española, Madrid, 1979; "Las Leyes de Burgos y el Constitucionalismo Social Iberoamericano". Inst. Fernán González, Burgos, núm. 192, 1979; "La calle de la Muerte y la Vida", Ed. Beitia, Bilbao, 1999; "Los Comuneros de la Santa Junta: La Constitución de Ávila". C. A. de Ávila, Ávila, 1986; "Judíos e Inquisición en Ávila", C. A. de Ávila, Ávila, 1989; "Ávila Contemporánea, 1800-2000", Ed. Beta, Bilbao, 2001; "La Ciudad de Ávila. Estudio histórico". Ávila (Ed. de 1986-87 y 1997); "Godoy. Historia documentada de un expolio". Ed. Beta, Bilbao, 2004 (en colaboración con Pilar Leseduarte Gil); "La Expulsión de los Judíos. Auge y ocaso del Judaísmo en Sefarad". Ed. Beta, Bilbao, 2007 (en colaboración con Pilar Leseduarte Gil); "Judeoconversos hispanos. La Cultura". Ed. Beta, Bilbao, 2010; "Ávila en mis ojos", Ed. Beta, Bilbao, 2011; "Ávila mágica", Ed. Beta, Bilbao, 2012; "Ávila eterna", Ed. Beta, en preparación. "Principios socioeconómicos del Constitucionalismo iberoamericano". Tesis doctoral. Univ. Deusto (inédita). Sobre el autor se ha publicado: "Ávila de Memoria. Conversaciones con José Belmonte", de Jesús Arribas. Ediciones Caldandrín, Ávila, 2009.

Fundador y primer director del Festival Internacional de Cine Documental de Bilbao (Zinebi). Es miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País; Miembro de honor de la Institución Gran Duque de Alba; Académico correspondiente de la Academia Burguense y de la Historia de Burgos y miembro de la Cofradía Internacional de Investigadores de Toledo; Premio Pablo Iglesias de Castilla y León en V. Edición. UGT. Ávila, 2009.

Reseña en Diario de Ávila (20/01/2013)

El historiador abulense José Belmonte acaba de editar el libro Ávila en la Guerra Civil (Ediciones Beta), una elaborada narración de cómo se vivió en la capital abulense y en parte de la provincia el cruel conflicto bélico que rompió España entre los años 1936 y 1939, un trabajo en el que se alían memoria e investigación y en el que destacan ante todo, y esos son sus principales valores y señas de identidad, la fuerza y el interés de encontrarse ante un relato en primera persona firmado por un testigo directo de un puñado de hechos relevantes, algunos de los cuales «son narrados por primera vez», porque – afirma– «lo que yo cuento en este libro es lo que vi palpitando en la ciudad en aquellas terribles fechas».
Se abre el libro con una introducción que sirve para situar al lector en la «agitada vida política» que se dio ya en los conflictivos años de la Segunda República, y así ayudarle a entender mejor todo lo que aconteció después, para desarrollar luego su contenido a lo largo de 24 capítulos que reparten su afán entre el deseo de exhaustividad en los acontecimientos y la honradez intelectual de un narrador que, aclara, «fui testigo presencial de esos tiempos, y como testigo voy a ser implacablemente neutral, relatando fielmente lo que mis ojos vieron». Ese deseo de no tomar partido por ninguno de los dos bandos, porque «los dos cometieron barbaridades por igual», le ha servido para ahuyentar con éxito cualquier tentación de «tapar hechos» o caer en «las peligrosas mentiras de la memoria histórica oficial», algo también especialmente interesante en un libro de historia.
Cierto es que algo de lo contado en Ávila en la Guerra Civil ya había sido apuntado antes por Belmonte en otros libros suyos, especialmente lo referido a la II República (adelantado en su Ávila contemporánea 1800-2000), como también lo es que buena parte de este nuevo trabajo, lo más sustancial, es información nueva que ayuda mucho a entender mejor aquel convulso periodo y, también, la idiosincrasia abulense.
Para redactar este libro José Belmonte volvió a convertirse en el niño de la guerra que fue, un joven inteligente y lleno de inquietudes que asistió entre sus 14 y 17 años de edad a la transformación de una ciudad por y para la guerra, una capital que, asegura, «fue fundamentalmente un cuartel general, un lugar de paso incesante de tropas y mandos, un lugar de entrenamiento para las cruentas batallas que se libraban en otros lugares del país», circunstancia que hizo posible que los abulenses «viviesen en una relativa tranquilidad durante la mayor parte del conflicto», sosiego que llegó «después de los días de verdadero pánico que se vivieron en los meses de julio, agosto y septiembre del 36».
Todo lo que cuenta Belmonte, dueño de una memoria prodigiosa que es un privilegio compartir, lo hace desde la visión sosegada y escéptica de quien asistió asombrado y atento al devenir de unos hechos «que entonces se nos vendieron desde la exaltación y a través de unos himnos y desfiles que nos impresionaban, pero a los que el paso del tiempo limpió de lo que tenían de celebración para mostrar la realidad de una guerra cruel que fue una auténtica aberración», en la cual «la manipulación informativa fue enorme».
En ese dar fe de lo que significó la Guerra Civil «sin querer ocultar nada», José Belmonte asegura, demostrando esa neutralidad que anuncia en el prólogo, que «hubo crueldad por parte de ambos bandos allí donde dominaban el terreno, tanto en el ‘rojo’ al sur de la provincia como en el ‘nacional’, por mucho que de los ‘paseos’ que estos últimos hicieron en Ávila nadie haya querido hablar nada hasta ahora, igual que cuando sucedían nadie quería saber nada por miedo». Y añade que «si duros, trágicos y sin sentido fueron los fusilamientos en la capital de ‘elementos izquierdistas o rojos’ (así se hablaba), también fueron abundantes y sangrientos los fusilamientos en localidades de la provincia de la Ávila no ‘nacional’, que hasta su ‘liberación’ se produjeron en gran escala».
Lamenta también Belmonte que «en Ávila hemos siempre muy timoratos a la hora de hablar de la Guerra Civil», quizás porque hay episodios ocultos en los que «quienes aparentemente eran los buenos» demostraron no serlo tanto. Uno de esos «momentos vergonzantes», relata en el capítulo 7 del libro, se produjo a raíz del bombardeo que sufrió la ciudad el 31 de agosto de 1936, tras el cual «un grupo numeroso de abulenses excitados, vociferantes y cargados de odio» se dirigieron «hasta la cárcel provincial, llenos de furia y con intención de matar a los presos políticos que allí se encontraban». De no haber sido por la «decidida oposición» de las fuerzas militares que custodiaban la prisión, apunta Belmonte con una pena vieja pero aún viva, «aquellos abulenses se hubiesen convertido en auténticos matarifes y aquel hubiese sido el día más nefasto y triste en la historia de la ciudad».
Sin perder nunca de vista el horizonte de que la principal riqueza de este libro está en que los hechos históricos que relata, a grandes rasgos conocidos por todos, llegan enriquecidos por el aporte de datos y detalles cercanos que regala un testigo presencial de los hechos, el lector se da un festín de anécdotas que recrean muy gráficamente esa intrahistoria que es siempre más elocuente (a veces también más cierta) que la Historia en mayúsculas. Su letra pequeña aporta mucho más para entender cómo vivió y sufrió Ávila aquellos terribles años que las grandes y hueras frases con las que luego se intenta resumir el mundo.
Y así da cuenta el historiador abulense de la intensa actividad en el campo de aviación que instalaron los soldados alemanes de la Legión Cóndor a los pies de Sonsoles (aeródromo que visitó José Belmonte en varias ocasiones por curiosidad), de cómo la violenta acción de los requetés en el funeral del capitán Peñas (5 de agosto del 36) rompiendo la bandera republicana llevó a la recuperación de la rojigualda como enseña oficial, de los muchos fracasos de los ‘nacionales’ en sus intentos de tomar Navalperal de Pinares hasta que finalmente lo lograron en octubre de 1936, de la conversión del monasterio de Santo Tomás en una academia de formación de militares «en la que mandaban los alemanes» o de la quema de libros ‘sospechosos’ de ideología marxista.
También relata cómo la Legión Cóndor tuvo su principal lugar de alojamiento en el Monasterio de Santo Tomás, «en cuyo recinto y para uso de los legionarios alemanes se instaló, en una de las aulas del Claustro de los Reyes, una capilla protestante»; y añade, con humor: «los de la ‘Cruzada’ y los propios dominicos, todos, hicieron oídos sordos a la instalación de esa capilla luterana; tanta lucha antiluterana comandada casi siempre por la orden de Predicadores, para ahora (entonces, me refiero) en su mismo templo dominicano tolerar y soportar el montaje de una capilla protestante».
Al campo de aviación que la tristemente célebre Legión Cóndor tuvo en la Cruz de los Llanos, entre el santuario de Sonsoles y el río Chico, dedica Belmonte un largo capítulo, por entender que la relevancia que para la guerra significó su larga y destacada presencia en nuestra ciudad tuvo mucha más importancia de la que se la ha dado habitualmente. Allí, explica, se llegaron a reunir hasta un centenar de aviones de guerra alemanes, desplazados por Hitler para «poner a prueba a su joven fuerza aérea y para que sus hombres adquiriesen experiencia» a modo de ‘tubo de ensayo’ de cara a la brutal ofensiva que estaba preparando en toda Europa..., e incluso deja caer la insinuación de que posiblemente desde aquí despegasen algunos de los aviones que el 26 de abril de 1937 bombardearon la localidad de Gernika.
Sin querer culpar ni exculpar a nadie de la tragedia de aquellos años, porque su objetivo no es juzgar sino contar con la máxima objetividad posible un relato que bien podría ser «una charla entre amigos contada con los ojos el alma», sí critica en varias ocasiones José Belmonte el «claro partido» que la Iglesia tomó por el bando franquista, «enrolándose a lo loco en una guerra que elevó nada menos que a Cruzada y permitiendo la mezcla de religiosidad y guerra» en vez de «al menos decir que había que parar aquella catástrofe», aunque asimismo quiere dejar claro que «aquellos hechos hay que verlos no en nuestros días, sino en los momentos en que se produjeron, y despojar así con buena voluntad de sus errores».
Especial mención merece la última parte del libro, una colección de fotografías de singular fuerza informativa –muchas de ellas, inéditas hasta ahora; todas, imágenes que concentran en su instante una historia magistralmente contada– que dejan constancia de cómo se vivía la Guerra Civil en la capital abulense, tanto entre la población civil (vida cotidiana, fiestas, mercado, procesiones, meteorología…) como entre la concurrida presencia de militares (por Ávila pasaron, entre otros, Franco, Mola, el «multimutilado Millán Astray» y José Antonio Primo de Rivera), colectivo entre el que destacó la presencia durante muchos meses de la Legión Cóndor.
En resumen, un libro muy interesante que aporta al general conocimiento sobre la Guerra Civil gran cantidad de particularidades de Ávila que ayudan a conocer mejor lo que sucedió durante aquellos años en los que el veneno, la estupidez y la ambición que se les fue de las manos a unos pocos acabó destrozando a todo un país. Y lo que a veces por miedo, a veces por intención de ocultar, a veces por ignorancia mal entendida, no se había podido o querido contar antes lo despliega ahora con gran lujo de detalles José Belmonte.

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