Mostrando entradas con la etiqueta Cambio Climático. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cambio Climático. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de enero de 2020

El cambio climático y el capitalismo

El cambio climático y el capitalismo

Compartir en:
Entiendo por cambio climático el incremento de las temperaturas del planeta Tierra como consecuencia de la liberación de gases con efecto invernadero producidos por la combustión de combustibles fósiles (fundamentalmente derivados del petróleo y del carbón) efectuada por la acción humana.
Entiendo por capitalismo: una visión del hombre (ser fundamentalmente espiritual), en la que se le reduce a su condición de homúnculo económico en su doble versión de consumidor y factor de producción.
El capitalismo se concreta en una forma de mercado en el que únicamente operan la oferta y la demanda sin intervención de ninguna otra fuerza o vínculo afectivo. No hay interferencia ni del Estado (aranceles, reglamentaciones laborales, costes de la Seguridad Social etc. etc.) ni de cualquier otro vínculo que influya en las decisiones del comprador o de la fuerza de trabajo, fuera de la utilidad económica. La influencia de Patria, familia, religión, arraigo social, solidaridad, afecto a un lugar, o a unas personas, incluso la naturaleza propia, etc. etc. están suprimidas.
En el paradigma del capitalismo el consumidor no tiene otros criterios para decidir que la calidad del producto y el precio. Como consumidor el ser humano aparece en los mercados de bienes y de servicios por el lado de la demanda en competencia perfecta con otros consumidores.
Del mismo modo, el factor trabajo humano sólo está motivado por el precio y por el atractivo del puesto. Aparece el hombre en el mercado de los factores de la producción en el lado de la oferta en mercados de competencia perfecta con otros oferentes de factor trabajo.
En ambos mercados se supone que el ser humano no tiene vinculaciones, fuera de las económicas, para trasladar su domicilio en aras a la obtención de un precio más barato o un salario mejor.
La mentira del cambio climático
Los que han estudiado la historia del clima en La Tierra, algo habitual en los licenciados en la especialidad de geografía saben que entre los años 700 y 1300 el clima en Europa fue en general más elevado que el actual, con un apogeo hacia el año 1100.. A este periodo se le llama Periodo Cálido Medieval. Entre 870 y 930 los wikingos de Noruega aprovechando el deshielo del Báltico colonizaron Islandia y posteriormente Groenlandia (en danés significa Tierra Verde), al desaparecer la bankisa ártica marina que las separaba. En este periodo se cultivaba la vid en el sur de Inglaterra y los cereales en Islandia, cosa imposible por el frío en nuestros días.
Entre 1350 y 1750 el clima se volvió a enfriar y se entró en un nuevo periodo, la Pequeña Edad de Hielo, de la que salió hacia 1850. Desde esa fecha se inició una nueva etapa de calentamiento, en la que nos encontramos hoy. Fruto de ese recalentamiento son las observaciones que muestran el retroceso de los glaciares europeos (Alpes y Pirineos) desde principios del siglo XX. Por el contrario los de Noruega se están expandiendo. En cualquier caso en ambas etapas las temperaturas oscilaban en periodos intermedios, siempre influidas por las corrientes superficiales y profundas del océano Atlántico y por la variabilidad de la radiación solar.
Es posible que estemos entrando por lo tanto en un periodo similar al Periodo Cálido Medieval en el que las temperaturas se elevaron sin necesidad de los combustibles fósiles.
Otros datos:
El Pacífico tropical tenía en el siglo XVIII temperaturas más elevadas que en la actualidad.
En la Antártida:
- Se siguen registrando mínimos de temperaturas. En 2018 se registró una temperatura record de -98,6º C
- Desde 1960 se observa una disminución de la temperatura de 0,2º C por década.
- La banquisa marina antártica se incrementó en el periodo 1979-1999
En la Patagonia:
- El enorme glaciar Perito Moreno avanza constantemente.
En el Ártico:
- La banquisa presenta grandes variaciones interanuales de grosor, pero ninguna tendencia clara.
El célebre paso del Noroeste a través del Norte de Canadá no ha mejorado desde principios del XIX
Para qué la mentira del cambio climático
Al tratarse del clima, una variable a escala planetaria, para influir sobre él se exige una acción también a escala planetaria, lo que demandaría una autoridad o gobierno mundial que coordinase las acciones para mantener las variaciones del clima en los límites deseados, suponiendo que esto fuese posible.
Ese gobierno mundial traería de la mano la supresión de las fronteras con la consiguiente invasión de mano de obra barata en los países del primer mundo y el abaratamiento de los salarios, intensificando lo que ya se observa en Europa con la presencia de moros y subsaharianos.
La supresión de las fronteras supondría así mismo, para regocijo de las multinacionales, la supresión de los derechos de aduana que fraccionan el mercado mundial alterando arbitrariamente la libre circulación de las mercancías.
Esa autoridad mundial, del mismo modo que se encargaría del clima, se atribuiría el derecho a explotar los inmensos recursos marinos tanto minerales (petróleo, etc. etc.) como alimentarios a través de concesiones. Concesiones que recaerían necesariamente en las grandes multinacionales.
De modo que las grandes multinacionales serán las grandes beneficiadas de prosperar, que prosperará, la mentira del cambio climático. Multinacionales son las que promocionan a esa pobre autista, Greta Turnberg.
Recuérdese que para el arranque de la primera industrialización allá por los primeros años del siglo XVIII fue preciso desmantelar la estructura económica del Antiguo Régimen y esa población políticamente libre sin pretenderlo y muerta de hambre, sin pretenderlo menos aún, recibiendo salarios de miseria y en jornadas de duración inhumana (niños incluidos) permitió las primeras concentraciones de capital.
Estamos hoy en situación similar. Competir en el mercado mundial exige implantar de nuevo salarios de miseria y para ellos son precisas las gentes del tercer mundo.
Este es el motivo de los ataques a Donald Trump, su oposición a la supresión de las fronteras de USA para defender los intereses de su PATRIA y de sus compatriotas frente a los intereses de las multinacionales, siempre y por principio apátridas.
Por otra parte la invasión de los países del primer mundo por gentes del tercer mundo produciría efectos secundarios.
De un lado aumentaría el número de delitos en general y de asesinatos en particular, como está ocurriendo en España en 2019, cuando el 10% de la población (musulmanes) ha producido el 40% de los asesinatos de mujeres. (cómo ha demostrado de manera incontrovertible la periodista Noelia Trastamara), lo que obligaría a intensificar el aspecto policial de los gobiernos y a reducir las libertades de los ciudadanos, algo que está en el ADN del capitalismo y de la izquierda.
De otro lado permitiría la sustitución de la raza blanca, (ya en extinción por anticonceptivos y abortos), por un conglomerado de musulmanes y /o subsaharianos siempre predispuestos a soportar la tiranía.
Colaboradores necesarios
Dado que las ideas para difundirse necesitan que se las transporte aunque sea por el éter, debemos señalar a los principales agentes que en este caso las difunden.
Además de la inmensa masa de ignorantes que repiten como loros todo lo que les suena a nuevo (siempre y cuando sean capaces de repetirlo), nos encontramos en primer lugar con los partidos políticos de izquierdas. Tanto los que se autoproclaman de izquierdas como aquellos que sin proclamarse lo son.
Entre los primeros en España nos encontramos a PSOE y Podemos, entre los segundos a PP y Ciudadanos. Todos los citados son partidos de izquierdas porque TODOS aceptan la ideología de género.
La ideología de género es la síntesis de la ideología de la izquierda porque al negar al ser humano su identidad (No se puede ser humano en abstracto. Se es hombre o mujer o no se es humano), simultáneamente le priva de su capacidad/dignidad de aspirar o mantener cualquier valor o derecho, entre otros el derecho a la libertad.            
Esto encaja en el homúnculo económico del capitalismo. De ahí el hermanamiento entre izquierda y capitalismo.
De hecho son los partidos de izquierda promotores acérrimos del cambio climático. Véanse las declaraciones del prestigioso doctor Pedro Sánchez en la apertura de la reciente Conferencia sobre el cambio climático en Madrid.
¿Por qué difunden los partidos de izquierda el tan cacareado cambio climático?
El desarrollo de la lógica del cambio climático lleva a la supresión de las fronteras, es decir de las patrias y la patria es incompatible con la izquierda por ser un valor y además perjudica al mercado mundial sin fronteras tan deseado por las multinacionales, los amos de los políticos de la izquierda.
De modo que la simplificación del hombre que necesita el capitalismo para alcanzar su plenitud se la ofrece la izquierda, suprimiendo todos los valores desde patria hasta libertad, mientras aparenta perseguir otros fines. La izquierda aunque se vista de seda mona se queda, es decir aunque se disfrace de socialista, sigue siendo la criada servil del capitalismo y a la vez traidora al proletariado al que dice defender, pero en la realidad le aplasta.
En segundo lugar difunden la idea del cambio climático la inmensa mayoría de los medios de comunicación: (televisiones, emisoras de radio y periódicos de gran difusión) que están masivamente en poder de grupos capitalistas y que por lo tanto aspiran a implantar el capitalismo. También porque las agencias de noticias mundiales están en manos de grupos capitalistas. Finalmente porque la publicidad, necesaria para su subsistencia les viene de empresas capitalistas y/o de políticos de izquierdas y por lo tanto vendidos al capitalismo.
Objetivo final: China
La situación a la que finalmente seremos conducidos con acciones como la del cambio climático y la ideología de género es muy similar a la actualmente vivida en China Continental, en donde conviven en aparente buena armonía de un lado un capitalismo salvaje y de otra una dictadura no menos salvaje en la que no existe la mínima libertad de opinión ni de ninguna otra especie fuera de los mercados.

martes, 10 de diciembre de 2019

El profeta Elías y el cambio climático

El profeta Elías y el cambio climático


Por Javier Garisoain
La mentira del calentamiento global es una versión refinada del terror que provocó“La guerra de los mundos” de Orson Welles. Una patraña destinada a establecer en última instancia una dictadura mundial. La literatura lleva siglos advirtiéndonos de esta amenaza.
Ahora no son los marcianos ni los selenitas ese enemigo exterior que impulsa a la masa al sometimiento sino la engañifa climática. ¿Será esta la mentira definitiva? No lo creo. Este terror apocalíptico ya lo han experimentado antes en nuestras carnes con otras medias verdades: la capa de ozono, la gripe aviar, las armas de destrucción masiva, las vacas locas, el ébola… son solo algunos ejemplos de las campañas sembradas para ensayar un poder que se autojustifica por el terror y en nombre de la seguridad.
No es verdad que el hombre tenga poder sobre el clima. La Tierra se mantiene en un admirable equilibrio porque así lo quiere Dios. Los milagros solo Él los hace. Él es el único que puede mandar diluvios o poner fin a la sequía. Está todo escrito. Lean la historia de Elías en el primer Libro de los Reyes. Les hará pensar. Aquel profeta anunció al rey Ajab -y lo demostró- que el fin del cambio climático llegaría cuando se abandonara el culto idolátrico al dios Baal. Fue entonces Yavé quien acabó con la sequía y restableció el “orden climático” por medio de su profeta Elías. Es una estupidez creer que los microbios humanos podamos tener fuerza como para cambiar la temperatura de una bola que gira a 30Km por segundo alrededor del Sol, una estrella de fuego que arde a 15 millones de grados, y que está a 150 millones de Km de la pequeña Tierra. … Y mientras tanto nosotros extrañados porque la temperatura de esta bolita azul pueda oscilar en uno o dos grados más allá de nuestras costumbres.
Oigan. Si de verdad les preocupa el clima hagan rogativas al Dios Creador del Universo, y abandonen esas ideologías raquíticas que recuerdan al inútil Baal. Y lean la Biblia. Por ejemplo la instructiva historia de José. ¿No se acuerdan de las vacas gordas y las vacas flacas? Aquello que preocupaba al Faraón también era un cambio climático. ¿Y qué hizo José? ¿Buscó acaso una niña autista para que ejerciera de sacerdotisa animista? ¿Se dedicó a aterrorizar a la gente exigiendo de paso más poder? No. Lo que hizo fue construir graneros.
Y en cuanto a esa pobre niña no teman, no es el Anti-Cristo. No llega a tanto. La pobre Greta es, como mucho, una especie de Anti-Juana de Arco. Pasará.

lunes, 2 de diciembre de 2019

La gran estafa del calentamiento global: el documental censurado que desmonta el cambio climático

La gran estafa del calentamiento global: el documental censurado que desmonta el cambio climático

tierra
El documental 'La gran estafa del calentamiento global', apoyado por decenas de científicos, economistas, políticos, escritores e incluso por el cofundador de Greenpeace, Patrick Moore, intenta demostrar como la teoría del cambio climático no tiene ninguna base científica y se ha convertido en un inmenso negocio.

¿Nos han estado engañando con la gran mentira del clima?

Generalmente, la sociedad tiende a pensar que el aumento del CO2 es el gran motivo del cambio climático y del calentamiento global, pero los datos demuestran que no es así. De hecho, es la temperatura terrestre la que regula los niveles del CO2. Por ejemplo, los océanos liberan 80 toneladas de este gas, mientras que los humanos generan solo 7. Además, y según señalan los expertos del documental, el CO2 no es un gas contaminante.
A lo largo del reportaje, que dura 75 minutos, se desmitifican las teorías empleadas en los últimos años. Por ejemplo, se dice que la temperatura de la atmósfera está subiendo, como muestra de este efecto invernadero. El efecto invernadero existe porque sin él, los rayos solares serían rechazados y no calentarían la Tierra. Si hubiese un calentamiento global, las capas de la atmósfera deberían de tener mayores temperaturas que la superficie, pero en realidad, esto no es así.

El Sol regula la temperatura de la Tierra

Lo que demuestran los científicos, es que la temperatura del planeta está causada por la actividad solar.
De hecho, uno de los meteorólogos más premiados de Inglaterra, asegura en el documental que, para predecir la temperatura de la Tierra, hay que analizar el Sol. De esta manera, dependiendo de la actividad solar, en la Tierra hará más frío o más calor.
temperatura
Además, si analizamos la temperatura de nuestro planeta de una manera histórica, se puede observar que, por ejemplo, entre el año 1.000 y el año 1.500 hacía más calor que ahora. ¿El motivo? Había mayor cantidad de manchas solares.

¿Por qué empezó la teoría del calentamiento global?

Para entenderlo, hay que remontase a la Europa de finales de los 80, con la caída del Muro de Berlín y la época de Margaret Thatcher. La 'dama de hierro' estaba muy preocupada por la energía, en plena crisis del petróleo y del carbón, y quiso buscar otra alternativa: la encontró en la energía nuclear. Para justificarla, Thatcher explicó al mundo de que ya no se producía CO2. El descubrimiento del agujero de la capa de ozono hizo el resto.
Contemporáneo en el tiempo, con el fracaso del comunismo y la caída de la URSS, muchos de los anticapitalistas vieron en el ecologismo otra forma de luchar contra el globalismo y los grandes poderes del capitalismo mundial. 
El propio cofundador de Greenpeace, asegura en el documental que la oleada de anticapitalistas llevó a la organización a pronunciar mensajes cada vez más radicales, para mantenerse siempre como una ONG antisistema. Y poder seguir viviendo del cuento.
Para los científicos, el deshielo de los polos en determinadas épocas es tan normal como la caída de las hojas. De hecho, se muestran datos en los que en siglos y milenios anteriores, los cascotes polares ocupan mucha menos superficie que ahora y aun así, las especies como los osos polares supieron adaptarse.
calentamiento-global

El millonario negocio de las subvenciones

Otro de los puntos que se tratan en este documental es el que afecta a los medios de comunicación y al aumento de las subvenciones. En primer lugar, los medios buscan noticias espectaculares, que muchas veces no son ciertas en lo referente al cambio climático. De hecho, si la temperatura de la Tierra fuese superior se producirían menos fenómenos atmosféricos y catástrofes naturales.
En segundo lugar, la lucha contra el cambio climático supone un gran desembolso por parte de los gobiernos de todo el mundo. Mientras que en el gobierno de Bush financiaba con 170 millones de dólares el avance de la ciencia meteorológica, actualmente se están destinando más de 2.000 millones de euros.
Pero no solo eso: este documental se muestra muy crítico contra el IPCC de la ONU. El IPCC es el organismo destinado al cambio climático: sin embargo, y para sorpresa general, la mayoría de los que ocupan esos puestos ni si quiera son científicos. Se ha convertido en otro cementerio de elefantes políticos y resort de puertas giratorias.

El documental censurado en todo el mundo

'La Gran estafa del calentamiento global' (en su título original,  'The Great Global Warming Swindle') el polémico documental censurado por los gobiernos de todo el mundo. El filme, realizado por el productor de televisión británico Martin Durkin, presenta a científicos, economistas, políticos, escritores y otros intelectuales de todo el mundo que desmontan, con argumentos y datos objetivos, la teoría del calentamiento global, al que califican como "el más grande fraude de todos los tiempos".

jueves, 15 de agosto de 2019

Esquela para un glaciar

Esquela para un glaciar

Antes no había verano sin OVNIS o sin serpiente del Lago Ness en la televisión. Ahora los veranos nos traen glaciares fundidos. El caso es entretener a la audiencia mientras la Seguridad Social aumenta su déficit por las pensiones y llegan más pateras.

El histerismo climático ya ha entrado en fase de hiperventilación, seguramente porque sus inventores, explotadores y rentistas (como Al Gore) se dan cuenta de que hay más resistencias de las que calculaban por parte de los pueblos a aceptar sus Power Points y las facturas que les acompañan.
Acabo de leer que según Global Footprint Network la humanidad ha consumido ya, en los 210 primeros días del año, los recursos y servicios ambientales que tenía a su disposición sin comprometer la capacidad de regeneración de éstos. Este año, el 29 de julio, fecha que en el santoral católico recuerda a varias docenas de mártires de la guerra civil española, como los beatos José de Calasanz Marqués y Lucio Martínez Mancebo, ha sido el día en que nos ponemos en números rojos con la Madre Naturaleza.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
Cuando Aníbal cruzó los Alpes en el año 218 antes de Cristo, no había glaciares en su ruta, sino bosques
La verdad, me cuesta aceptar que el consumismo de españoles o franceses sea responsable del supuesto agotamiento de los recursos naturales, cuando cada vez tenemos sueldos más bajos, hasta el punto de que empieza a ser habitual que haya cuarentones viviendo en pisos compartidos.
Pero el episodio que se lleva la palma es la placa mortuoria que en agosto le van a colocar a un glaciar en un volcán islandés. Esta placa dice así:
“Ok es el primer glaciar en perder su status como glaciar. Se espera que en los próximos 200 años todos nuestros glaciares sigan el mismo camino. Este monumento es para reconocer  que sabemos lo que está pasando, y lo que es necesario hacer. Sólo tú sabes si lo hicimos.
Agosto 2019
415 ppm CO2”
Dentro de poco habrá paquetes turísticos para que los calentólogos se hagan ‘selfies’ junto a esa placa que denuncia la maldad humana y nos riñe.
Ahora nos dicen que los glaciares son formas culturales, cuando son enemigos de la humanidad y, por lo que vemos, un negocio
Un tal Rice Cymene Howe, antropólogo a cargo de la misión, explicó que su acto tiene una gran trascendencia: “Este será el primer monumento a un glaciar perdido por el cambio climático en cualquier parte del mundo. Al marcar el paso de Ok, esperamos llamar la atención sobre lo que se está perdiendo a medida que los glaciares de la Tierra expiran. Estos cuerpos de hielo son las reservas de agua dulce más grandes del planeta y congelados dentro de ellos son historias de la atmósfera. También son a menudo importantes formas culturales que están llenas de importancia”.
Un glaciar, ¿una forma cultural? A ver si dentro de poco hacen una película de dibujos animados protagonizada por glaciares… Más que forma cultural es un negocio.
Mantengamos la calma y pensemos. La existencia de los glaciares es intermitente. La última glaciación acabó hace más de 10.000 años, por lo que es lógico que las inmensas capas de hielo que cubrían gran parte de la Tierra hayan desaparecido y hasta sigan retrocediendo, salvo cuando se producen períodos ocasionales de enfriamiento, como la Pequeña Edad de Hielo, que causó un crecimiento desmesurado de los glaciares en Europa, los mismos que ahora se están fundiendo.
Cuando Aníbal dirigió un ejército contra Roma a través de los Alpes, en estas montañas no había nieve ni glaciares, sino bosques, como se demostró hace unos años. ¿Es que ya entonces había plásticos y motores de explotación contaminantes?
Yo ya no me creo nada que de la Prensa de Kalidá sobre la ‘emergencia climática’. La última fake news que me ha conducido al escepticismo absoluto fue la escandalera montada en junio por los políticos y los telediarios a cuenta de una foto en Groenlandia que nos presentaron como la prueba irrefutable de la ‘emergencia climática’ cuando mostraba un fenómeno normal: coincidencia de un hielo grueso en la superficie con agua del deshielo que no puede filtrarse y se estanca.
Para darnos una lección, Greta Thunberg cruzará el Atlántico no en Ryanair, sino en un barco de ricos movido por energía solar
No hubo explicaciones ni rectificaciones; sólo catastrofismo y apocalipsis. Junto con una bronca al ser humano por llevar el planeta al borde de la extinción debido a su maldad y avaricia.
Menos mal que la regañona Greta Thunberg se dispone a darnos ejemplo de concienciación contra el cambio climático cruzando el Atlántico en un velero de carreras movido por energía solar puesto a su disposición por un hijo de la princesa Carolina de Mónaco. Es un avance, porque Al Gore usa un avión privado. ¿Por qué los salvamundos nunca van en Ryanair? Para despedirme le desvelo que en julio de 2018 se registró en la Antártida Oriental -98º, menos incluso de lo que calculaban los científicos y la temperatura más baja desde 1983, que entonces bajó a -89º. Recuérdelo cuando le digan que éste es el verano más caluroso desde no sé cuantos mil años.