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domingo, 21 de abril de 2013

España (Isidoro Tejero Cobos)


España

 

1          En España, en los siglos XIX y XX, se vivieron las ideas políticas y religiosas con obsesiva manifestación hostil.

 

2          La historia de España ha estado invadida di una nube de violencia.

 

3          Si la envidia la sustituimos por la admiración y el mie­do por el valor de la libertad estamos ya en la moder­nidad y España es otra.

 

4          A la historia de España le sobra bravura y le falta cordura.

 

5          En nuestra historia, el mayor grado de violencia ha jus­tificado el mayor grado de grandeza.

 

6          La envidia activa fue la cualidad que condujo, durante siglos de imperialismo la política de España, expresa­ndo su fuero interno en una violencia que no cejó ni un solo momento.

 

7          La última guerra civil española fue una contienda de fondo rabiosamente antirregionalista.

 

s          Aunque España está constituida en regiones no es aún un país propiamente regionalista.

 

9          Cuando los leoneses digan que son leoneses y los cas­tellanos puedan ser castellanos y los toledanos se pro­clamen toledanos ese día empezará a ser España un país territorialmente regionalista porque todavía no lo es.

 

10        De un vicio o de un error no puede alcanzarse una virtud. Aunque nos obsesionemos en lograrlo no lo podremos conseguir. Este puede ser un punto de par­tida para la historia de España y una postura de hu­mildad para con la verdad histórica.

 

11        En el devenir histórico de las naciones, las locuras po­líticas se han expresado por medio de las ideologías.

 

12 El castellano no ha anulado las nacionalidades. Estas están vivas, aún hablando la misma lengua. Cada una tiene sus peculiares diferencias lingüísticas, y cuando en algún caso, las barreras del lenguaje parecen superadas, nos encontramos con las barreras temperamentales que permanecen aún.

 

13        La envidia ha sido el gran problema político nacional.

 

14        Uno de los grandes privilegios que pueden ofrecer tanto el País Vasco como Cataluña es el haber sido denosta­dos, como separatistas y antiespañoles, por haber de­fendido su independencia frente a un Estado imperial­mente centralista. Hecho que evidencia que estas regiones sirvieron de contrapeso para que la política del país no se hiciera ingobernable.

 

España, patria de todos

 

1          El nombre de nuestra patria es España.

 

2          Querer imponer una ideología, en nombre de España, ha sido la tentación totalitaria que hemos vivido du­rante años.

 

3          No hay que alardear con el nombre de España dicien­do veladamente que eres más español que nadie, ni que la quieres más que otros, que la defiendes mejor que los demás o que sabrías luchar por ella frente a los que la llevan a la ruina.

 

4          Las ideologías nos pueden desunir o distancian Eso no tiene mayor importancia si no se destruye la conviven­cia entre nosotros.

 

5          Si te dices que quieres trabajar por España, que sea un amor desprendido sin exigencias o imposiciones.

 

6          Hay que crear en torno al nombre de España un cli­ma de respeto en el que todos se sientan a gusto.

 

7          España es un nombre que tiene dos modos o formas de decirse España o las Españas. Como singular o como plural. De decide de una manera a decide de otra marca la diferencia, señalándome más el concepto de unidad o el sentido de diversidad o de grupo. España a un espa­cio grande y necesita pluralizar para expresar la realidad que contiene Ambas expresiones son legítimas y debie­ran conjugarse en nuestra cultura y ser de uso común.

La voz las Españas responde a una necesidad. La exis­tencia del término no es casual. Forma parte de la tra­dición política española.

Las Españas ha ido pronunciada en boca de Reyes, ha sido escrito en el ámbito de algunas constituciones es­pañolas, y usada como expresión patriótica y religiosa en grandes acontecimientos nacionales. Su antigüedad se remonta a los orígenes de la formación de Las Espa­fias y su uso más o menos restringido ha pervivido du­rante siglos.

Ambos vocablos pueden enriquecerse y equilibrarse mu­tuamente dando a la convivencia nacional la posibili­dad de poner a todos de acuerdo.

Cabe decir, en España los españoles saben amar las Es­pañas y las Españas saben cuidar de España. España o las Españas, tanto monta, tanto da.
 
Isidoro Tejero Cobos .Pensamientos sobre la vida. Segovia 1993

 

martes, 9 de abril de 2013

Imperialismo


Imperialismo

 

1          ¿Cuál ha sido la ciencia más intervenida por el poder imperial? Sin lugar a dudas la historia.

 

2          Los estudios de las ciencias  humanas y sociales han es­tado embotados en España a causa de la política, dán­dose muchas veces como muestra el valor opuesto de la realidad.

 

3          El orgullo imperial.

 

4          ¿Hay dos cosas más opuestas que la masonería y el im­perialismo? Se parecen tanto como se desparecen y en la vida uno y otro están cerca y a la vez tan lejos de entenderse.

 

5          El imperialismo ha consumido un tiempo alejado de la vida.

 

6          El imperialismo es un sistema político que vive sumi­do en una selva de miedos.

 

7          El Estado español no era castellano y cuanto más lo decía menos lo era.

 

8          El lirismo de nuestra política imperial está metido en nuestra literatura a lo largo y ancho de siglos de exis­tencia que la ha empapado; y si observan los manuales de Historia de España verán cómo ésta ha sido la par­cela más castigada por su influencia, tanto en su método como en su estilo y contenido, y del mismo modo han estado sujetas a este arbitraje las demás ciencias so­ciales en las diferentes ramas del saber, y.. ¡hasta el cine! en medio de su modernidad, no se ha librado de los efectos de este virus, empobrecedor de proyectos.

 

9          Sin la presencia de lo religioso el imperialismo español no hubiera significado gran cosa, y lo religioso, a su vez, sin este protagonismo no se habría movido de la ma­nera que lo hizo.

 

10        La imagen política que el Estado Imperial ha venido transmitiendo respecto de las Dos Castillas es de tal en­vergadura y afecta a una naturaleza cultural tan densa que se necesitará de tiempo para esclarecer una mayo­ría de los gestos políticos cuya distorsión está viciada de origen y cuyo significado no es realmente el que se ofrece a primera vista, porque detrás de las aparien­cias está la realidad.

 

11        «La Farsa de Ávila», protagonizada por un grupo de nobles que se levantaron en Ávila en protesta contra Enrique IV, es una muestra de cómo la geografía caste­llana ha servido, para relanzar gestos políticos, en los que la Castilla gentil apenas nada tenía que ver o en los que ha protagonistas, como en este caso, no era nin­guno castellano. ¿Por qué eligieron hacerlo en Castilla fuera de sus reinos? ¿Por qué Castilla, su suelo y su nombre ha servido tantas veces de señuelo para difun­dir una idea que internamente no le pertenecía?

 

12        Los imperialistas han creído ser los mejores españoles y estaban convencidos que para ser español había que ser como ellos.

 

13        Asimilar León a Castilla o Castilla a León ha sido una de las principales pretensiones de la política imperial.

 

14        El imperialismo es una carencia de perspectiva, con res­pecto a un estado evolutivo.

 

1 5       El usar la lengua y el nombre de Castilla no es razón suficiente para sentirse castellano, renunciando a sen­tirse de su región.

 

16        Un día le preguntaron al célebre Rodríguez Español, cuál había sido el mito más grande de nuestra historia; y sin dudarlo contestó: Castilla.

 

17        El imperialismo político ha estado siempre respaldado de un defensor vehemente: la cultura imperial españo­la, que ha sido copiosa, porque ha tenido en sus ma­nos abundancia de medios económicos.

 

18        La lengua castellana ha servido como vehículo unifica­dor del imperio y el folklore andaluz como imagen estereotipada de la españolidad.

 

19        La idea imperial está dispuesta a dejar o tomar cual­quier nombre que sea digno de ella.

 

2 0       Al imperialismo no le cabe en la cabeza el concepto de libertad.

 

21        El imperio produjo una política imperial, una cultura imperial, un orden imperial, un colonialismo imperial, una sociedad imperial, una mitología imperial y en cier­ta manera una religión imperial.

 

2 2       El imperialismo ha estado lleno de ideas y en ese fin hubo ríos de generosidad y esfuerzos titánicos a unos niveles abrumadores.

 

23        Antes de que apareciera la «Anticastilla» ya existía ésta misma realidad con otro nombre, fuera del territorio castellano.

 

24        En derechos fue el Imperio a por las Españas; prime­ro cayó Castilla y con Castilla fue desgastándose un símbolo real de libertad federativa, extendiéndose las raíces de este pulpo político a los demás pueblos, que en el tiempo de una acción progresiva e inexorable fue debilitándoles en aquello que les pertenecía.

 

25        Está a destiempo de la realidad de los pueblos, el impe­rialismo, pero es una idea que ha sabido imponerse conservar ese privilegio durante dilatados períodos de tiempo, galopando sobre el corcel del poder y por en­cima de todo tipo de miramientos y derechos.

 

26        La pedagogía del miedo ha sido el brazo ejecutivo del imperialismo.

 

27        La masonería y el imperialismo son dos posturas radi­calmente opuestas: los imperiales no aceptan a los ma­sones y los masones no aceptan a los imperiales: tal para cual.

 

28        Cuando el imperio elige hombres castellanos sabe per­fectamente quiénes son y sabe que éstos están dispues­tos a servir la supremacía de los ideales del poder so­bre todo tipo de razones e intereses locales y regionales.

 

29        El imperialismo tiene un foco de irradiación que ocu­pa un espacio geográfico, el cual tiene capacidad para influenciar al resto del territorio.

 

30        Mandar con imperio es hacerlo con imposición o des­potismo, sin tener en cuenta más que las ideas de uno, que tratará de imponerlas a los demás, por todos los medios.

 

31        El principal enemigo del imperio ha sido la libertad y uso su esfuerzo político se ha concentrado en dis­minuirla.

 

32        El miedo que no le cabe dentro al imperialismo, es la libertad.

 

33        La máscara del imperio ha sido Castilla. Tras ella se esconde un mundo político.

 

34        El imperio vivió con tal intensidad si deseo que pudo parecer locura a quienes no fueron de esta línea de ha­cer historia.

 

35        Con la debilidad de Castilla, el imperio hizo su más­cara, una máscara llena de astucia política.

3 6       Castilla ha servido para camuflar el complejo imperial.

 

37        La máscara del imperio se hizo con el nombre de Cas­tilla, con su historia y su cultura y para que ocultara mejor el rostro fue necesario llevar a cabo una manipulación inteligente desde el poder, que no ha tenido dejación en siglos de historia.

 

38        A Castilla la hicieron la cirugía política dotándola de una debilidad interna, la suficiente para que pudiera con­vertirse en máscara, de tal manera que la máscara con el tiempo se hizo a quien la llevaba y el engaño de su confección sirvió para consolidar la mitificación del mito.
 
Isidoro Tejero Cobos .Pensamientos sobre la vida. Segovia 1993

 

 

domingo, 7 de abril de 2013

"Castilla" imperial


«Castilla» imperial

 

1          El imperialismo español ha escondido sus complejos íntimos bajo el vocablo <Castilla».

 

2          La Castilla-Estado tiene una madre que es el imperia­lismo, y un padre que se localiza en el lejano reino As­tur, restaurador de la monarquía visigótica.

 

3          La Castilla-Estado no supo armonizar el todo con las partes.

 

4          En las numerosas crisis de la historia española, siempre que se trataba de salvar a España imperialmente, se evo­caba por doquiera el nombre mítico de Castilla.

 

5          El nombre mítico de España es Castilla.

 

6          Las mal llamadas «Cortes de Castilla» no eran castella­nas, pues asistían a ellas representantes de todos los rei­nos de España.

 

7          La Castilla condal ha tenido una sola cabeza: Burgos, mientras que a la Castilla imperial se la conocen varias: León, Valladolid, Burgos, Sevilla, Toledo y Madrid.
 
 
 
 
 
Isidoro Tejero Cobos .Pensamientos sobre la vida. Segovia 1993
 
 
 

martes, 2 de abril de 2013

Castilla la Gentil (Isidoro Tejero Cobos)


Dos Castillas

 

1          Hay una Castilla

que es España, la otra es

la Castilla gentil.

 

¿Sabéis dónde está,

qué provincias la forman?

;Sabéis cuál es su escudo

y cuál el color de su bandera?

 

De Norte a Sur, va desde el Cantábrico

hasta la provincia de Toledo,

y, de Este a Oeste, desde Aragón a León.

 

Cantabria, La Rioja, Burgos,

Soria, Segovia, Ávila,

Madrid, Guadalajara y Cuenca,

son sus provincias y territorios regionales.

 

Su escudo es un castillo de oro

sobre un fondo rojo,

con ventanas cubiertas de azul celeste.

 

Y el color de su bandera

 es el rojo carmesí.

 

Este es la patria de los castellanos.

Todos fueron siempre convocados

a trabajar liberalmente por ella.

 

Castilla Condal y Castilla Gentil

 

1          Castilla sólo ha podido ser Castilla dentro de Castilla y ésto a costa de no pocos sacrificios. Fuera de su recin­to territorial no ha estado Castilla presente como na­ción en ningún otro reino de España. Ni en Toledo, ni en Extremadura, ni en Andalucía, ni en Murcia. Ha ha­bido presencia de castellanos en estos remos participan­do en batallas y asistiendo incluso al proceso repobla­dor, pero Castilla como tal, la Castilla originaria de Fernán González, no ha estado como poder castellano en ningún reino de España. Aunque aparece su nom­bre duplicado, este segundo nombre no es la Castilla del conde Fernán González, sino la Corona de Castilla (Estado suprarregional) que después se llamaría España.

Esta segunda Castilla que es imperial y no foral, es la que forjó a Toledo, Andalucía y Murcia dotándolas de unas estructuras que se correspondían con su ideología.

 

2          La Castilla del fuero de Brañosera a una farnilia y como tal tiene sus hijos naturales, hijos que fueron paridos por Castilla y que ella les reconoce y sabe los que son. Pero aparte de estos hijos castellanos Castilla cuenta con hijastros políticos adoptivos, de fuerza mayor, que vie­nen empujados a ser por un poder imperial, que re­presenta para ella la contrariedad.

 

3          La libertad ha sido el gran amor de Castilla y de los castellanos.

 

4          Algún día podrá utilizarse con propiedad el nombre de Castilla en su doble versión: imperial y gentil, sin que nadie se afecte por ello.

 

5          Castilla es el nombre que se ha usado y se sigue usan­do con más impropiedad en la cultura española.

 

6          Creo que ha faltado el que la Castilla de Laín Calvo juegue su propia baza en beneficio de sí y de España, que también la conviene.

 

7          Castilla es la última colonia del imperio, la más casti­gada y la más servil.

 

8          Castilla está atada a León y a Toledo bajo la tutela del Estado.

 

9          Si España conociera lo que en realidad es la Castilla gen­til ésta se pondría de moda.

 

10        La Castilla ancha no es la Castilla estrecha.

La Castilla estrecha es la que no es ancha. Es la Casti­lla gentil y la Castilla condal.

 

11        Castilla ancha: el imperio, la corona de Castilla, España.

Castilla estrecha: Castilla condal y gentil: foral, comu­nera, popular y democrática.

 

12        La unidad política de León y Castilla fue el pretexto legal para meterse el imperialismo con Castilla, atacando sus instituciones políticas, que representaban intereses opuestos.

 

13        Castilla está poblada de montañas. La región más po­blada de montañas en Castilla es Cantabria.

14 Cantabria está sembrada de montañas.

 

15        En la Castilla gentil no todo era libertad, también ha­bía centralismo controlado y fecundo.

 

16        La cabeza y el cuerpo de Castilla estaba en Cantabria. El que se diga que Burgos es Cabeza de Castilla es ver­dad rotundamente pero no deja de ser un aspecto po­lítico evolutivo de la realidad profunda de la Castilla Condal.

 

17        Para los castellanos, con la unidad política monárquica nació la Anticastilla, iniciándose, paulatinamente, un proceso inexorable de despersonalización política, que tuvo como contrapartida una cruda e impotente rebel­día castellana.

 

18        La tradición la cultura y la historia del pueblo caste­llano no es imperialista lo que no quita que en su te­rritorio hayan ocurrido hechos imperiales promovidos por el poder.

 

19        ¿Cabe hablar de Castilla dentro de Castilla? Desde luego caber cabe pero tan menos como lo más menos.

 

20        La sierra daba un tipo de castellano más sencillo que el llano.

 

2 1       Nos han alimentado con mitos y conceptos imperia­les; pero tenemos que empezar a pensar por nuestra cuenta.

 

22        La Castilla de las comunidades ha sido carne de presa y aún no la han soltado de la boca.

 

23        Castilla ha sido buena herencia para el imperialismo.

 

24        ¿Hasta cuándo tenemos que estar los castellanos some­tidos al vicio molde imperial?

 

25        El problema político número uno de Castilla es lograr la unión política de su territorio y en torno a esta idea-­fuerza reordenar todos los esfuerzos individuales y cor­porativos.

 

26        La gran deuda que tienen todas las regiones de España con Castilla y especialmente León y Toledo (La Man­cha) es exonerar a ésta del permanente estado de culpabilidad generado en la cultura española, que hace res­ponsable del imperialismo integrista siendo como ha sido su víctima más notoria.

 

27        Pedimos «una oportunidad» para la Castilla montaño­sa, que se le conceda de manera parecida a como ha estado de moda, durante siglos, la Anticastilla, aunque en este caso por menos tiempo, para darnos a conocer ante los demás pueblos de España. Seguro que es un éxito porque hay mucho que aprender de esta Castilla que de tanto pronunciarla se ignora lo que es.

 

28        El desamparo a que las demás regiones tienen a Casti­lla acostumbrada no tiene parangón en la cultura espa­ñola porque aparte de no darse cuenta del problema siguen utilizando los tópicos y los argumentos impe­riales como si fuesen verdad.

 

29        El día que los castellanos empiecen a respirar política­mente libres no habrá fuerza posible que se oponga a este anhelo.

 

3o        Leoneses y Toledanos dicen ser castellanos pero los cas­tellanos dicen no ser tales porque tienen ya otra caste­llanía propia, mejor y distinta de aquella.

 

31        Después de tantos años de manipulación y dependen­cia de la Castilla condal con respecto de Castilla-España (Estado) no parece medianamente adecuado acceder to­dos los pueblos de España a su autonomía y dejar a Castilla rota y dividida, entre León y Toledo (La Man­cha), en la estacada.

 

32        La unidad política con león supuso para Castilla la rup­tura de su trayectoria política.

 

33        A los castellanos nos han hecho comulgar con ruedas de molino.

34        Una de las primeras tareas que tienen todos los espa­ñoles es liberar a la Castilla de los buenos fueros de la esclavitud del imperio. Liberándola de ideas y mi­tos, haciendo que la política sea justa, todos evolucio­naremos algo en ese sentido.

 

3s        Hasta ahora ha sido relativamente fácil conducir a Cas­tilla por el camino de la esclavitud política.

 

36        De este pueblo no ha salido ningún hierro en contra de nadie. Los castellanos no hemos hecho otra cosa que ser ocupados por una idea imperial que nos ha dado muchos quebraderos de cabeza.

 

37        Mientras los leoneses sigan llamándose castellanos, es­tamos perdidos.

 

3 8       A lo largo de la historia las relaciones políticas de León y Castilla no han podido ser menos afortunadas, mi­radas desde el lado de nuestro regionalismo, por ha­berse basado en razones de prepotencia, de tal manera que el diálogo entre estos dos pueblos está por hacer.

 

39        La idea imperial no es castellana ni en su origen ni en su desarrollo. Otra cosa es que la Cultura Imperial Es­pañola por «razones políticas» haya tratado de descar­gar «este honor» en nosotros, los castellanos. Honor que estamos esperando ser relegados porque no acep­taremos nunca mitos imperiales sobre nuestra dignidad.

 

40        Sí el cuerpo y sus órganos representan el nombre de España, el espíritu, de una de las ideas dominadoras de esta entidad, lo representa «Castilla-Estado», la An­ticastilla y su imperialismo, que ha sido durante siglos el germen y después el espíritu del Estado Español. Lo cual no tiene absolutamente nada que ver con la Cas­tilla condal o gentil, aunque en este proceso haya sido víctima de una prolongada e intensa manipulación cultural.

 

41        Queremos que los tentáculos del imperialismo dejen libre a la Castilla de Laín Calvo saliendo de este falso maridaje.

 

42        Castilla fue un territorio de libertad y de cultura.

 

43        Laos castellanos no queremos más honores que los que sean nuestros.

 

44        Castilla no puede ser Castilla porque la otra Castilla

no la deja ser.

 

45        Castilla políticamente vive infantilizada, tal es la situa­ción a que se puede llegar regresivamente tras una in­tervención de cirugía política.

 

46        Pobre Castilla

pena me das

andando el tiempo

 contra ti va.

 

47        Castilla era y es un signo de libertad.

 

48        En la Castilla gentil funcionaban unas ideas que eran mágicas, interpretadas de una manera que habría que volver a ellas, en medio de la modernidad.

 

49        La Castilla de la lengua castellana está invadida y ade­más cercada.

 

5 0       Hubo una época en Castilla en que brillaba como nunca la libertad y el hombre se sentía menos egoísta, no fal­tando instituciones comunitarias que eran los más fir­mes cimientos de su solidaridad y conservación.

 

5 1       Cuando los castellanos se vuelvan castellanos y digan ¡basta! se abrá acabado el juego de la confusión.

 

52        Por vivir junto a Castilla

no se es castellano;

tampoco

por decir que eres castellano;

 castellano se es

por serlo.

 

53 El gran problema que tienen los castellanos es que no se les acepta como pueblo; han de ser esclavos de todos fraccionándose su territorio según conve­niencias.

 

54 Ser castellano es una manera de SER.

 

55        Que el Imperialismo español haya sido injusto con Cas­tilla, es un hecho. Pero que la Democracia popular siga el mismo camino ignorando a Castilla y reduciéndola

a una condición de esclavitud política, eso no benefi­cia ni a España, ni a quienes aspiren a realizar un pro­yecto de modernidad política.

 

56        Castilla está íntimamente perturbada y es difícil pre­decir lo que pasará con este pueblo; de todas formas hará falta mucho tiempo para que supere todas las do­lencias, y desde luego, si Castilla sale de ésta, tendrán que transformarse o desaparecer todo aquello que ha sido medro de su mal.

 

57        Castilla vive la humillación de su propia derrota y la confusión de su propio desengaño.

 

58        El imperialismo ha metido mucho miedo político en Castilla que está congelado en el interior de su cuerpo.

 

59 Castilla no quiere ser como la cenicienta

a la que todo el mundo cree tener derecho

a meterse con ella.

 ¡Castilla tiene su dignidad!

 

60        Quien fue primero en tomar a Castilla, será el último en dejarla.

 

61        La liberación de Castilla, ¿vendrá desde León o desde Toledo? ¿o vendrá desde el Estado? ¿o tal vez desde la propia Castilla? ¿quién va a protagonizar este cambio?

 

62        ¿Qué tenéis en los ojos para no           ver el problema de Cas­tilla? ¿y qué en la conciencia para no sentir deshumanización de este pueblo abatido por una violencia injusta?

 

63        Decirse castellano porque hable castellano es una ma­nera de decir a los castellanos: no queremos que os ha­gáis castellanos, ni que cobréis conciencia de vuestra castellanía, seguid siendo españoles con nosotros, de modo que esta realidad siga existiendo mientras sea po­sible y conveniente.

 

6 4       Dentro de España se puede hablar del  archipiélago cas­tellano. Formado por un conjunto de islas que tienen las fronteras próximas, pero con la particularidad de estar situadas como a largas distancias unas de otras.

 

6 5       Los castellanos, entre ellos, ¿están enfadados? Porque lo parece.

 

6 6       Castilla se abre a España «como nombre y como enti­dad administrativa, el 15 de septiembre del año 800». Expresa  la maravilla de sus fueros en Brañosera, de la mano de uno de sus jueces más famosos, y cierra, todo el período de conquista y de formación interna, con la conquista de Cuenca, el rey Alfonso III de Castilla (VIII de España).

 

6 7       Castilla era una familia de tierra federadas, trabadas por una serie de vínculos comunes de carácter espiritual y material.

 

68        Castilla es la realidad superior que trasciende e integra las realidades menores de sus partes.

 

69        Los universitarios castellanos, no enganchan con la cul­tura de la tierra.

 

Castilla

 

Castilla aún vive,

humillada, pero vive;

deshumanizada, pero vive;

sin esperanza, pero vive;

desorientada políticamente,

pero vive;

manipulada, pero vive.

 

 [Discurso para pronunciarle el «Día de Castilla»]

 

i Sencillamente,

 necesitamos una «derecha»,

que sea castellana;

y una «izquierda»,

que sin dejar de serlo,

 pise y sienta el suelo de Castilla;

 necesitamos obispos castellanos;

 necesitamos sindicatos de y para

los castellanos;

necesitarnos políticos castellanos;

necesitamos al menos un periódico

castellano y una radio castellana;

decimos una, para empezar;

necesitamos empezar a

sentirnos castellanos.

¡Viva Castilla!

¡Viva España!
 
 
Isidoro Tejero Cobos