Mostrando entradas con la etiqueta Cajas de Ahorro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cajas de Ahorro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Indemnización del director de Caja de Ávila (El confidencial)



 

ESPINOSA ES ACTUALMENTE EJECUTIVO DE BANKIA

 

El director de Caja de Ávila tenía una indemnización de 6 millones en caso de despido
 
 Los altos ejecutivos de las siete cajas fusionadas en Bankia tenían indemnizaciones en caso de extinción de su contrato de hasta seis millones de euros, según la documentación remitida por dichas entidades al magistrado Fernando Andreu. José Manuel Espinosa Herrero, exdirector general de Caja de Ávila y hoy recolocado en Bankia como coordinador de Negocios y Relaciones Institucionales en Castilla-León, Asturias, Cantabria y Galicia, era el ejecutivo con mejor blindaje de todas las entidades fusionadas. Espinosa renunció el 23 de noviembre a dicha indemnización.

La participación de Caja Ávila en el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia, era una de las más pequeñas, con un 2,3% de capital social, por encima solo de Caja Laietana, con un 2,1%, Caja Segovia, con un 2% y Caja Rioja, con un 1,3%, pero también era la que mejores indemnizaciones otorgaba a sus ejecutivos. Espinosa Herrero no sólo disfrutaba de un “colchón” de 7 millones de euros para resarcirse de su eventual salida de la caja (los seis antes citados y uno más por llevar más de cinco años en el cargo); también tenía garantizado con carácter vitalicio un complemento a la pensión de jubilación de la Seguridad Social que, sumado a esta, le garantizaba seguir cobrando el 100% de su salario hasta su muerte, según el acuerdo suscrito en enero de 2008.

Este ejecutivo tenía en 2007 un salario de 375.130 euros; al año siguiente (el del inicio de la crisis) ganó 512.030 euros; 510.637 en 2009 y 44.923 en 2010. A partir de 2011, su nómina la pagó Bankia. En la información remitida al juez relativa a sus retribuciones en 2011 consta que “no se ha logrado su consentimiento para la divulgación de esta información”. Además de las retribuciones dinerarias antes citadas, todos los años recibió 10.000 euros adicionales en su plan de pensiones, salvo en 2008. En este ejercicio figura una prima de 1.404.547 euros.

El informe judicial contiene un nuevo contrato suscrito el 31 de agosto de 2010 con la entidad, en cuyas estipulaciones figuraba que el entonces director general aceptaba pasar “a la situación especial de licencia retribuida desde el 31 de agosto de 2010, situación en la que permanecerá hasta la fecha de 4 de febrero de 2013, en la que cumplirá los 65 años”. Hasta entonces, la caja se comprometía a mantenerlo de alta en la Seguridad Social en iguales condiciones a las que tendría de estar en plena actividad.

“Por tratarse de un ofrecimiento de carácter excepcional”, dice la estipulación tercera, la caja le reconocía desde el 1 de septiembre de 2010 un salario pensionable anual de 119.125,92 euros. Espinosa cubrió también cualquier eventualidad en caso de fallecimiento que dejara a su familia protegida. Así, si fallecía en la fase de “licencia especial” citada más arriba, su esposa recibiría durante cuatro años el salario de su marido, y si el óbito se producía durante su jubilación la viuda cobraría el 50% de su prestación vitalicia de jubilación.

Con la integración de Caja Ávila en Bankia fue nombrado director comercial Oeste, y el pasado septiembre se hizo cargo de la Coordinación de Negocios y Relaciones Institucionales.

COMENTARIOS

22shithappens 09/12/2012 | 14:34

Hombre, no está mal 7 millones por ser "alto ejecutivo" de Caja Ávila. Vaya puestazo! Y quién decide estos blindajes en estas compañías tan prósperas?
Para Carlos Sánchez en su artículo de hoy: "Por qué esta política económica conduce al fracaso", parece que es mejor, si volvemos a éste sistema de blindajes extraterrestres para compañías públicas fantasmas.

21El Roble 07/12/2012 | 21:14

En Caja de Avila también engañaron a los clientes con las Acciones Preferentes diciendo que se podían vender facilmente.

19Casa Juana Serra 07/12/2012 | 20:08

Y en vez de coger a esta gentuza que ha arruinado el cuerpo y el alma del pais bajan el sueldo a docente y sanitarios porque la cortina de humo será tan grande que ocultará todos los desastres que los dos partidos mayoritarios han hecho. Lo hacen perfecto . Es de manual de distracción del pueblo. Pero yo creo que algún roto no lo han cosido bien y pronto salcrá todas sus fechorías....

 

18chewis8 07/12/2012 | 19:15

Que más da. Todo el que puede se está llevando el dinero. Y la responsabilidad de las perdidas y deudas para todos los españoles, que repartido toca a pocos cientos de euros. Total mal menor. La guillotina es francesa.

 

17quisquilla 07/12/2012 | 19:00

#9 Así es, todos los partidos [incluido IU], sindicatos y patronal, han tenido en las Cajas administradores ineficientes, desleales y delictivos.

La fiscalía tenia que haber abierto hace tiempo un macro proceso contra todos y cada uno de los ex-adminitradores, salvo que quiera que la prescripción les acabe absolviendo.

Leia hace poco un relato de Ansón sobre CatanuyaCaixa, regentada por Narcis Serra, que parecía la peli El Gran Golpe. No estaría mal que Fonseca hablase también de otras Cajas aparte de Bankia. Sobre todo, por variar.

 

16Trosky 07/12/2012 | 18:22

Pues todos esos tios y sus consejos de administración de la srta, pepis, han estado chorizando la pasta de las cajistas que "no son de nadie" durante décadas sin que nadie dijera ni mu. Y como lo han hecho tan requetebien, pues se les premia con una millonada en sus obscenos contratos blindados y por si faltaba algo, se les recoloca a "buen precio" para que no pasen "hambre". Eso sí SALVEMOS LAS CAJITAS que están hechas una mierda con la pasta de todos porque esos asquerosos no van a devolver ni un euro ni al Frob ni a la UE ni a nadie. Mientras tanto, esos lumbreras de las finanzas dándole al yate, al Aston Martin, al casoplón, al golf... con el dinero de los deshauciados y el Banco Mierda ese que han montado.

15Trosky 07/12/2012 | 18:22

Pues todos esos tios y sus consejos de administración de la srta, pepis, han estado chorizando la pasta de las cajistas que "no son de nadie" durante décadas sin que nadie dijera ni mu. Y como lo han hecho tan requetebien, pues se les premia con una millonada en sus obscenos contratos blindados y por si faltaba algo, se les recoloca a "buen precio" para que no pasen "hambre". Eso sí SALVEMOS LAS CAJITAS que están hechas una mierda con la pasta de todos porque esos asquerosos no van a devolver ni un euro ni al Frob ni a la UE ni a nadie. Mientras tanto, esos lumbreras de las finanzas dándole al yate, al Aston Martin, al casoplón, al golf... con el dinero de los deshauciados y el Banco Mierda ese que han montado.

14olvega 07/12/2012 | 18:20

Sí, tenía una indemnización y qué??
En los tiempos que corren cualquier cosa puede ser papel mojado. También se les dijo a los pensionistas que les iban a actualizar, con el IPC, su pensión no??
Por lo tanto a estos chorizos no solo se les deberían anular esas clausulas sino que, además, habría que darles un par de hostias para que se bajaran del guindo y espabilaran un poco.

 

13pedritoandia 07/12/2012 | 16:40

Con actuaciones como esta como no va estar España en la más absoluta ruina. Por supuesto tanto en este caso concretó como en los otros miles que habrá a buen seguro la justicia ha de actuar para que devuelvan hasta la última peseta saqueada. No se debe permitir a los jubilados que la que corresponda a la pensión máxima del resto de trabajadores

lunes, 24 de octubre de 2011

Cajas de Ahorro (Juan Manuel de Prada, XLsemanal 23--10-2011)


Cajas de ahorro

Por  Juan Manuel de Prada


En los últimos meses hemos asistido como si tal cosa al desmantelamiento de las cajas de ahorro, víctimas de una desnaturalización que hunde sus raíces en la expansión del capitalismo financiero y en los abusos de la partitocracia; pero, en la hora de su desmantelamiento, nadie se ha preocupado de indagar la razón de su enfermedad, según la consigna predilecta de nuestra época, que consiste en poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias. Durante mucho tiempo, las cajas de ahorro fueron instituciones de fomento del ahorro con una vocación social benemérita: captaban depósitos a cambio de un interés razonable; y con el monto de los depósitos captados, efectuaban préstamos a particulares y empresas. Los beneficios que de su actividad pudieran derivarse eran invertidos en fines sociales, paliando la pobreza, socorriendo a enfermos y ancianos, protegiendo la infancia  desvalida. Era un invento propio de una economía natural, que redistribuía la riqueza de la comunidad y favorecía los más loables impulsos humanitarios; entre los impulsores encontramos a muchos próceres instruidos en la lectura de las grandes encíclicas papales de León XIII o Pío XI.

Sobre aquellas cajas de ahorro de iniciativa social no tardaron en caer los buitres del control político y el capitalismo financiero. Así, se impuso que sus órganos de gobierno fuesen nombrados por los poderes públicos; y se eliminaron las restricciones legales a su actividad, para que pudieran ofrecer a sus clientes todo tipo de 'servicios financieros', al estilo de cualquier banco convencional, a la vez que se les permitió extender el ámbito de su clientela, tradicionalmente confinada al municipio o región donde las cajas tenían establecida su sede. De este modo, sus consejos de administración se poblaron de politiquillos con mando en plaza; y las cajas de ahorro empezaron a prestar el dinero con una finalidad que ya no era social, sino especulativa, atendiendo los intereses de los politiquillos que las regentaban. Por supuesto, tales préstamos dejaron de efectuarse sobre el monto de los depósitos captados; y, en volandas de los birlibirloques financieros, empezaron a prestar un dinero fantasmagórico, según se postula en el catecismo del capitalismo financiero. El resultado de tal metamorfosis desnaturalizadora lo estamos padeciendo ahora.

Los medios de adoctrinamiento de masas se rasgan las vestiduras, divulgando los sueldos de escándalo que cobraban los directivos de las cajas de ahorro y los agujeros negros que han originado en nuestra maltrecha economía. Leyendo las noticias que
los medios de adoctrinamiento de masas divulgan, diríase que esos directivos voraces que cobraban sueldos millonarios y repartían un dinero fantasmagórico hubiesen nacido por generación espontánea, o hubiesen sido traídos, como las esporas de los hongos, por un viento caprichoso. Lo que los medios de adoctrinamiento de masas no nos dicen es que tales directivos negligentes y codiciosos fueron elegidos por los consejos de administración de las cajas de ahorro, controlados por los politiquillos locales; tampoco nos dicen que los préstamos que concedían y las calamitosas operaciones financieras
que autorizaban eran supervisadas (y estimuladas) por esos mismos politiquillos, que se cuidaron de elegir a las personas más dóciles y permeables a su influencia, las más agradecidas de la mano que les daba de comer, las más dispuestas a participar en el contubernio politico-financiero.

En un país medio normal, los politiquillos que gobernaban estas cajas de ahorro arruinadas estarían en la cárcel, como responsables de una estafa que, dada su magnitud gigantesca y sus efectos arrasadores sobre la economía nacional, bien podría calificarse de alta traición. Pero estos politiquillos que utilizaron en beneficio propio y de sus partidos unas instituciones venerables nacidas de la iniciativa social, que autorizaron las tropelías más groseras para financiar proyectos megalómanos e inviables, que distribuyeron sueldos obscenos entre sus directivos (para pagar su silencio y su complicidad delictiva) se han ido de rositas, protegidos por sus respectivos partidos y blindados por el propio Estado. De esta rapiña institucionalizada nada nos dicen los medios de adoctrinamiento de masas; tal vez porque, para su supervivencia, dependen de los mismos que arruinaron las cajas de ahorro, los mismos que ahora nos piden el voto. ¡Ay qué risa, tía Felisa!


XLSEMANAL 23 DE OCTUBRE DE 2011

martes, 19 de abril de 2011

Cajas de Ahorro (Caja de Ávila)

Reforma de la ley de cajas: expolio de su patrimonio social y desnaturalización

Llama la atención sobremanera cómo ha pasado totalmente desapercibido en el reciente debate sobre el Estado de la Nación la reforma que el PSOE ha acometido, con la total aquiescencia del arco parlamentario, contra las Cajas de Ahorro. No obstante esta reforma es la puntilla a una serie de reformas menores y fusiones politizadas que se llevan haciendo desde hace unos años. Sólo desde las asociaciones de usuarios (ADICAE) y sindicatos no politizados han recurrido dicha reforma ante el Tribunal Supremo.

Las claves de esta reforma destructiva son las siguientes:

1. Dicha reforma se ha realizado mediante Decreto-Ley, es decir, por vía de urgencia, lo que impide y oculta el debate político y social que debería darse con una reforma que afecta a la práctica totalidad de la sociedad y que va a incidir de manera determinante en la economía de España (o mejor dicho, en la economía tutelada por poderes extranjeros que opera en España). El PP, en teoría la oposición, se ha apresurado a apoyar dicha "reforma" (eufemismo que esconde su destrucción) de las Cajas.

2. Con la reforma se permitirá captar capital privado con el fin de reforzar la solvencia y además se abre la posibilidad de trasladar el negocio a los bancos. Lo cual supone, como hemos venido denunciando, la práctica desaparición de la función de las Cajas de Ahorro.
En lo que respecta a la capitalización de las Cajas, se ha abierto una nueva vía al permitir realizarla a través de las cuotas participativas, las cuales contarán, al contrario de lo que sucede ahora, con derechos políticos. Este punto, pese a los límites que se anuncian en forma de cupos máximos o nuevas mayorías para la toma de decisiones fundamentales, supone un ataque directo contra la naturaleza jurídica de las Cajas de Ahorro y contra su función social.
En ningún caso se han tenido en cuenta los rasgos característicos que definen a este tipo de entidades como son el fomento del ahorro, la atención a familias y PYMES o su naturaleza social, sino que se va a proceder a la bancarización del sector del ahorro, rompiendo definitivamente el modelo social que determinaba la actividad de este tipo de entidades.

Pese a que el límite máximo que las cuotas participativas pueden representar en el patrimonio de estas entidades se ha fijado en el 50%, en la práctica esto supone que una entidad privada se puede hacer con el control total de la entidad. Conviene recordar a este respecto que muchas empresas e instituciones financieras se dirigen con porcentajes muy por debajo de este límite, con lo que las decisiones y directrices que se marquen para la entidad las decidirá un agente privado.

Relacionado con este punto, hay que tener en cuenta que las acciones y las cuotas participativas hay que remunerarlas. Este hecho supone que de los beneficios que obtenga la entidad como resultado de su actividad, deben de minorarse para retribuir al capital, lo que va a provocar consecuentemente una caída de las cantidades destinadas a la obra social de las Cajas de Ahorro, uno de sus principales valores, reconocidos además por toda la sociedad.

En el caso de la cesión del negocio a un banco, la situación sería parecida. Las decisiones las tomaría un agente privado, al que habría que remunerar por el capital invertido. El sobrante, iría a parar a la fundación en la que se habría convertido la Caja de Ahorros, perdiendo ésta poder de decisión y convirtiéndose en un mero actor secundario a expensas de lo que decida el banco del que depende.
3. Se supone que con la reforma se va a limitar la presencia de cargos políticos. Pero despolitizar no es privatizar. Se han cambiado a los politicuchos locales por los politicuchos nacionales que ejercen su control sobre la banca a través de la regulación y del gobernador del Banco de España, nombrado por el Gobierno.

4. Por último, el patrimonio social de las Cajas no queda con esta nueva legislación salvaguardado de su utilización para la capitalización o la especulación. Y a ello inevitablemente se verán abocadas muchas Cajas, hoy en día en la más absoluta ruina por culpa de una gestión politizada de las mismas y una malversación de sus caudales.