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martes, 21 de junio de 2011

Algunas apostillas al proyecto de Ibarreche (leáse hoy Estatut). Gaudencio Hernández (Diario de Ávila 20 -10-2002)

Los acontecimientos actuales, vuelven a traer a la actualidad unas reflexiones de hace no mucho tiempo; basta cambiar territorios y políticos pero la esencia de las cuestiones empleadas es la misma.

RES

El DIARIO DEAVILA 20 de octubre de 2002 o DOMINGO

TRIBUNA LIBRE
GAUDENCIO HERNÁNDEZ

Algunas apostillas al proyecto de Ibarretxe

T ODO político tiene una gran difi­cultad para ver el mundo. su mun­do bajo otra , bajo otra perspectiva que no sea la suya. Es normal. ¿,Quién les votaría, si no muestran firmeza y convicción en sus pro­yectos? Para ellos, sólo su visión es la ver­dadera. Sin embargo, a la realidad humana de los pueblos, nos dice Ortega y Gasset, sola­mente nos acercamos a ella desde distintas perspectivas. La realidad vasca, vista por Ibarretxe, no es la misma que la contempla­da por Iturgaiz. Y naturalmente la visión que tiene del problema vasco una persona que lo ve desde Ginebra, no es la misma que la que tiene uno que mira desde Madrid. En­tonces, ¿qué hacer'.' ¿Quién posee la verdad'.'

La democracia ha encontrado la respues­ta: los pueblos libres y bien informados se acercan a ella. Y yo añadiría: con la cabeza fría v sin miedo; con una cierta perspectiva del pasado y porvenir de dicho pueblo. Sa­bernos lo que piensa el lehendakri y la res­puesta del presidente del Gobierno español. No sabemos lo que piensa y dirá el pueblo vasco y lo que le responderán los otros pue­blos de España. Desde lejos, desde otro pun­to de vista (Suiza), voy a dar una otra visión.

I °. No hay democracia ni posibilidad de recurrir al pueblo para que se “autodeterminen” mientras en Euzkadi exista la violencia política En toda democracia sana no se pue­de aceptar que unta parte de la población y sus dirigentes gocen de libertad para lanzar y aprobar la proposición que les venga en ga­na; y, por el contrario, otra gran parte de di­cho pueblo no pueda responder con una contraproposición por estar perseguidos y ame­nazados de muerte sus dirigentes. Dicha autodeterminación sería simplemente una imposición. Señor Ibarretxe, comience por suprimir la violencia, por convencer a ETA que deje de matar y entonces, sólo enton­ces, lance el referéndum que le venga en ga­na.

2°. Delimite, señor Ibarretxe, las propo­siciones que directamente conciernen a su pueblo, y sólo a él, para que las vote (re­feréndum cantonal se llama en Suiza). No las mezcle con asuntos comunes que con­ciernen también a los otros pueblos de Es­paña. Digo esto porque habla usted de...

3º De una asociación libre" con el Es­tado Español (con los otros pueblos de Es­paña me parece más correcto: en democracia directa se habla de pueblos, no de estados). Su proposición de asociación es un tanto ilu­sa. Usted tiene un mandato para hablar en nombre del pueblo vasco; pero tratándose
de una relación-asociación con pueblos, a estos les corresponde también decir si están de acuerdo con dicha asociación o no. Podemos imaginar tres escenarios: a) Los pueblos restantes de España dicen sí a su proposición; habría conseguido todas las ventajas y ningún inconveniente con dicha unión. ¡Un sueño dorado! b) Pero conoce la respuesta; los partidos mayoritarios en di­chas autonomías ya han dicho no a su pro­grama.¿Entonces?, como buen deportista, cierra los ojos y se lanza hacia la indepen­dencia total. Tendrá fronteras en España y Navarra, en Euskadi-Norte y Francia y, lo peor. con toda Europa. ¡Un callejón sin sa­lida: c) Hay el peligro de que a un general de esos que tienen la costumbre de los pronun­ciamientos en nuestra tierra, se lo hinchen la, narices. ""El ejército tiene la misión de salvaguardar la unidad de la patria; dice la Constitución. ¡Que Dios nos libre!

4". Si me permite, señor Ibarretxe, le pro­pongo, como solución posible, que vuelva su mirada hacia Suiza (país de minorías en paz). Aquí se habla siempre después de un referendum cantonal de la decisión que ha tomado el pueblo soberano. ¿No es eso lo que usted pide para su pueblo? Pero no se olvide que para las decisiones de problemas comunes está el referéndum federal Si los pueblos están unidos entre sí, por "'libre" que sea la unión, no escapan a una autoridad común. Quisiera o no, habría intereses, de­rechos y obligaciones comunes. Le enume­ro algunos al voleo en un estado confedera­do (el que más lejos va en la descentraliza­ciones existentes): fronteras, aduanas, y pa­saportes comunes; ejército y defensa (en Suiza no existe policía nacional); moneda y entidades financieras, ya que la unión hace la fuerza (¡y qué fuerza, la de los bancos sui­zos!); seguros sociales y pensiones de vejez (cuantos más miembros mejor, principio bá­sico de las cajas); carreteras, trenes.. correos y otros servicios comunes; tribunal confe­deral para últimas instancias (contrariamente a lo que usted pide): participación a los gas­tos confedérales (impuesto que correspon­de más o menos a su "cupo") ...Todos los demás (¿más poderes que los que usted tie­ne?) son de competencia y autoridad de los cantones.

Mire, sector Ibarretxe, aunque Arzallus hable de una solución a la '"irlandesa- (no muy brillante por lo que vemos), vuelva sus ojos a Suiza; las soluciones aquí no son pro­yectos sino realidades. —El que busca halla", dice el Evangelio.

lunes, 18 de abril de 2011

Otra lección suiza. (¿Como favorecer el empleo juvenil?. Gaudencio Hernández, Diarío de Ávila 27 mayo 2006)

TRIBUNA LIBRE
 ¿Cómo favorecer el empleo juvenil?
GAUDENCIO HERNÁNDEZ

(El Diario de Ávila 27 mayo 2006)

Francia ha vivido una de sus conmociones so­ciales, entre las más dramáticas, desde el mayo del 68. ¿Cuáles han sido las causas? En los meses del otoño último los jóvenes desocupados de los ba­rrios periféricos desencadenaron una verdadera re­belión: miles de coches fueron quemados, comer­cios y almacenes saqueados; una guerra campal contra la policía.

La lucha juvenil perdió virulencia en Navidad y el Gobierno aprovechó para elaborar un plan de empleo para los desocupados jóvenes, factores de los desórdenes y habitantes dé verdaderos ghettos. ¿En qué consistía dicho plan? Creación de una nue­va manera de empleo juvenil, estos, desocupados,; podían ser empleados bajo un contrato libre que los firmantes podían rescindir sin compensación algu­na. El Gobierno de Villepin pensó en crear un buen sistema para hacer salir del círculo vicioso del de­sempleo a los jóvenes (no conseguían un empleo porque no tenían experiencia). No lo pensaron así jóvenes y estudiantes: Era la puerta abierta para el despido libre, en un país donde el trabajo fijo es el más protegido del mundo.'

Comenzó la lucha. El Gobierno de Villepin, con mayoría en el Parlamento, presentó su proyecto de ley para la correspondiente aprobación. Pero la ca­lle, los jóvenes desocupados, los estudiantes, los sin­dicatos, en manifestaciones sin fin durante meses, paralizaron los centros educativos superiores; las huelgas en distintos sectores afectaron á la econo­mía El Gobierno cedió y retiró la ley del Parlamento. Hoy propone una ayuda a los patronos que contra­ten a jóvenes en su primer empleo.¿Qué pensar? Los demócratas dirán que en de­mocracia los problemas deben solucionarse en el Parlamento. Los que organizan las manifestaciones masivas dirán que el sentir del pueblo es lo que cuenta.
Un suizo diría que un conflicto así se resuelve por votación popular, es decir, por un referéndum.

Tal vez el silencioso, el neutro suizo tenga razón, pues ha encontrado una solución al empleo juvenil hace ya años. Hablo con conocimiento de causa; consejero social en los colegios de Ginebra, en su sección de «fin de escolaridad obligatoria». Mi rol consistía, entre otros, prever que ningún joven que terminaba la escuela, quedara en la calle sin ocupa­ción alguna. Todo joven debía o pasar al grado supe­rior o hacer un «aprendizaje en empleo» o repetir curso. Cada caso era sometido a estudio.

El
«aprendizaje en empleo» es una fórmula típi­camente suiza (fórmulas parecidas existen en Ale­mania). El joven que no puede o no quiere seguir el colegio o escuela superior técnica puede hacer un aprendizaje de dos, tres o cuatro años (según la difi­cultad) en una empresa, por ejemplo, de mecánica, electricidad, informática, construcción... El patrón se compromete a poner a disposición del aprendiz sus talleres, una persona competente que le guíe en las prácticas y a pagarle un salario (reducido al prin­cipio); por el contrario, el aprendiz seguirá uno o dos días los cursos que el Estado organizará y el res­to de la semana trabajará en la empresa unos exá­menes intermediarios y finales le permitirán obte­ner el diploma correspondiente ;Terminado el con­trato, patrón y aprendiz quedan libres de obligaciones. El aprendiz habrá roto el círculo vicio­so del primer empleo, como ocurre en Francia

La experiencia dice que la mayoría dé los apren­dices encontrarán un empleo. El 70% de los oficios técnicos y comerciales siguen este camino. Con fre­cuencia vemos aun ministro federal en economía, un responsable de un banco, un director de fábrica que ha comenzado en un «aprendizaje en empleo». Tienen fama de ser los más seguros.

Claro, me dirán algunos, Suiza puede permitirse esta fórmula por ser un país rico. (¡Ah, los bancos no nos dejan ver lo bueno que la sociedad suiza puede tener!). No está ahí el problema; el sistema se im­plantó cuando Suiza era aún pobre y
este tipo de formación cuesta menos al Estado que una escuela técnica a tiempo completo El gran reto está en con­cienciar al Estado, a los patronos y aprendices en la lucha por el bien común del país.

La adopción de esté sistema
evitaría los ghettos de jóvenes desocupados en Francia y las dificulta­des (que se ven venir) para encontrar trabajo y falta de formación técnica de la juventud española.

LAS LEYES SOBRE INMIGRACiÓN EN SUIZA (Gaudencio Hernández, Diario de Ávila 4-11-2006)

Diario de Ávila
4- noviembre -2006


TRIBUNA LIBRE


Las leyes sobre inmigración en Suiza

GAUDENCIO HERNÁNDEZ

Suiza tiene el porcentaje de población extranjera más alto de Europa (20%). Se cree que existe una masa clandestina de unas 100.000 personas (en pro­porción, España debería tener unas 700.000 ).Cum­pliendo con las normas del país (democracia direc­ta)-, el pasado 27 de septiembre el gobierno ha so­metido a referéndum, para que el pueblo decida, una Ley de Extranjería y otra de Refugiados Políti­cos. Leyes para unos restrictivas (el vaso está lleno), xenófobas y racistas para otros (como curiosidad, el ciudadano suizo para informarse sobre los seis suje­tos sometidos a votación, ha tenido que leerse más de 150 páginas). El pueblo las ha aprobado con un 70% de los votos.

Dado que el problema está candente en España, - los españoles podrán valorar esta votación. Veamos qué dice la Ley Federal sobre-los Extranjeros:

1. La admisión de los extranjeros debe servir a los intereses económicos de Suiza (Ch. 2, 3;1). Se consideran «extranjeros» a efectos de trabajo a aque­llos que no pertenecen a la UE o a la AELE (Ch5, 21, 1). ( ¿ Se desean obreros trabajadores como los españoles, los italianos o los portugueses?).
El extranjero debe poseer un carnet de identidad válido.
2. Orden de preferencia en el trabajo:

a)
Los suizos.
b) Los que poseen un título de residencia.
c) Los que proceden de un país con el que Suiza posee un contrato de libre circulación (UE yAELE).

3-. Los «extranjeros», los que desean trabajar en Suiza, deben gozar dedos siguientes requisitos:
a) Un título académico o profesional para el puesto libre que postulan.,
b) Que un patrón les firme un contrato.

4. Reagrupación familiar: .

a)
Siempre que tenga una casa y medios, suficientes para el sustento tanto de los hijos cmo de los padres.
b)
Una vez en Suiza “ legalmente” , todos gozarán de los mismos derechos sociales que los de dadanos.
5. El extranjero debe hacer
un esfuerzo de inte­gración, por ejemplo, aprender la lengua (Ch. 2, 4, 2). (¿Piensan los redactores en los coches quemados en Francia o en las bandas de delincuentes en Espa­ña?)

Dejo de lado las cincuenta páginas más en las - cuales se precisa, como en toda ley, la procedencia, casos particulares. . ¿Qué pensar de esta ley? Los di­putados en su mayoría dicen que es una buena ley, pues beneficia al país y da seguridad al extranjero. Los opositores gritan contra una ley racista y discri­minatoria…¿Y tú, amigo lector?

Vengamos ahora a la Normativa para los Refu­giados Políticos. Suiza ha tenido siempre la aureola de refugio parados perseguidos y revolucionarios del mundo. Pensemos en la Cruz Roja, en el refugio que encontraron en todas las guerras de Europa los elementos revolucionarios y marginales. Lenin salió de Ginebra para encabezar la- revolución rusa; Musolini pasó varios años refugiado en Suiza... El pro­blema hoy día es la movilidad; gentes pidiendo refu­gio del mundo entero. ¿Cómo saber si son refugia­dos políticos? Probablemente sean refugiados económicos, pues en su país se mueren de hambre. Veamos las condiciones que las normas preveen:

1.
Tener un carnet de identidad o pruebas de sus orígenes, persecuciones y torturas.

2. Que el país del que viene sea considerado en­tre aquellos que no respetan los derechos humanos.

3.
El postulante debe aceptar ser examinado en el aeropuerto de manera minuciosa (¿traficante de droga, terroristas. (Ch:2,1).

4. Será confinado en un centro especial para refugiados mientras dure el examen de su petición, donde gozará de ayuda jurídica y social (Ch.22, 4).

5. Si la petición es denegada, el postulante debe
salir de Suiza. La detención en vistas a la expulsión no debe durar más de 8 meses.

¿Que piensa el comité de oposición a dichas nor­mas? Que es una ley inhumana. ¿Cómo exigir a una persona perseguida pruebas, papeles, documen­tos... que confirmen su persecución y tortura? La ley no tiene compasión con los hijos y allegados del de­mandarte. Alguno me preguntará ¿cuál es tu parecer? No lo sé. En Suiza, cómo en todas partes, el voto es secreto..: