sábado, 20 de octubre de 2018

La OMC rechaza la eutanasia amparándose en su código deontológico

La OMC rechaza la eutanasia 

amparándose en su código 

deontológico

"El médico nunca provocará intencionadamente la muerte de ningún paciente, 
ni siquiera en caso de petición expresa de éste"., es uno de los artículos del 
código deontológico de la OMC, código en el que se han amparado todos sus profesionales para rechazar la eutanasia.


Muchos de los que piden la eutanasia lo hacen al sentirse una carga económica para la familia o por estar cansados.
Muchos de los que piden la eutanasia lo hacen al sentirse una carga económica para la familia o por estar cansados.
El código deontológico de la Organización Colegial Médica defiende la vida hasta la muerte natural, es
 por este motivo por el que desde la OMC han rechazado la eutanasia. Sobre todo ahora que están 
aprobadas para pasar a trámite en el Congreso de los Diputados las propuestas para despenalizar la
 eutanasia.
A continuación, les mostramos los artículos que defienden la ética de los profesionales a la hora de
 respetar la vida de los pacientes:
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En su Art. 5 apartado 1 dice que “la profesión médica está al servicio del ser humano y de la sociedad.
  Respetar la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo
de la comunidad son los deberes profesionales del médico”.
En su Art. 36 apartado 1 explicita que “el médico tiene el deber de intentar la curación o mejoría del
 paciente siempre que sea posible. Cuando ya no lo sea, permanece la obligación de aplicar las
 medidas adecuadas para conseguir su bienestar, aún cuando de ello pudiera derivarse un acortamiento de la vida”.
“Regular la eutanasia supone un chantaje moral a los más débiles, a aquellas personas que se sienten un peso para la familia y para la sociedad”.
En el apartado 3 de este mismo artículo: “El médico nunca provocará intencionadamente la 
muerte de ningún paciente, ni siquiera en caso de petición expresa de éste”. Y en el 5: “La 
sedación en la agonía es científica y éticamente correcta sólo cuando existen síntomas refractarios 
a los recursos terapéuticos disponibles y se dispone del consentimiento del paciente implícito, 
explicito o delegado”.
Miembros del grupo de trabajo de Atención Médica al Final de la Vida y de la propia Comisión 
de Deontología de la OMC han detallado que: “se hace demasiado para retrasar la muerte
 y demasiado poco, y tarde, para aliviar el sufrimiento”.
“Sesenta mil personas se mueren al año en España con dolor; legalizar una forma de acabar 
con ellos es una indecencia”. Además, “la sedación paliativa es un tratamiento médico. 
Es lo último que podemos hacer por el paciente y no se puede confundir con la eutanasia”.
“Es una irresponsabilidad legislar la eutanasia porque hay una insuficiencia de atención a pacientes al final de sus días”
En este sentido insisten en que “en lugar de ocuparse de esas 60.000 personas que mueren con 
sufrimiento, se preocupan de las excepciones”. “La eutanasia no es un problema médico y va 
en contra de ser médico”.
“El resultado de las encuestas depende de cómo se hagan las preguntas. Con unos buenos cuidados
 paliativos no se pide la eutanasia. Regular la eutanasia supone un chantaje moral a los más débiles, 
a aquellas personas que se sienten un peso para la familia y para la sociedad”.
“Es una irresponsabilidad legislar la eutanasia porque hay una insuficiencia de atención a pacientes 
al final de sus días y también una falta de formación del médico en cuidados paliativos. La sociedad
 y la medicina pueden ofrecer algo más que anticipar la muerte”.
La alternativa que ofrece la OMC es la puesta en marcha de unos cuidados paliativos de calidad 
y la elaboración de una Ley Orgánica en materia de derechos y garantías en el proceso de morir.
Por su parte, Juan Antonio Salcedo Mata, miembro de la Federación de Asociaciones para la 
Defensa de la Sanidad Pública ha recalcado en Nueva Tribuna que están “de acuerdo en la necesidad
 de unos cuidados paliativos de calidad, con cobertura adecuada y con personal bien formado, 
características de las que adolece el sistema”.
Pero, según Salcedo “los cuidados paliativos no solucionan la totalidad de los problemas. No
 son excepcionales las peticiones o demandas de eutanasia y/o suicidio asistido”. A pesar de
 aplicar unos buenos cuidados paliativos y existir control de síntomas, “las personas no toleran
 la dependencia ni el malestar que originan a sus cuidadores y familiares, tampoco la perdida
 de calidad de vida según su concepto. Esto es causa de sufrimiento para los pacientes y refractario 
al tratamiento. Cómo tal síntoma refractario, ¿admitirían una sedación paliativa? ¿O es eutanasia?”.
Desde la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública aseguran que 
“la eutanasia aplicada bajo las indicaciones adecuadas, debe ser un acto médico y éticamente 
aceptable al respetar el principio de autonomía”.
“La medicina no puede evitar la muerte, si puede y debe evitar el sufrimiento innecesario que
 ocasiona la prolongación de la vida bajo circunstancias insalvables. Está admitida la objeción 
de conciencia”, sentencia.
Además insiste en que “la OMC parece ignorar el clamor popular, de las y los profesionales
 y de Instituciones de Bioética en torno a la legalización de este procedimiento”. Y avisa:
 “Tendrá que reconocer que un Código Deontológico es de rango inferior a una Ley que 
despenalice la eutanasia”.

viernes, 19 de octubre de 2018

‘Hablamos español’, la ILP que firmarían Cervantes, Quevedo, Garcilaso…

‘Hablamos español’, la ILP que 

firmarían Cervantes, Quevedo, 

Garcilaso…

La ILP por la Libertad de Elección Lingüística de Hablemos Español llega a su
 recta final, con la necesidad de un último impulso de recogida de firmas. 
La lengua oficial de España, compartida por 500 millones de personas en 
todo el mundo, está en peligro, paradójicamente, en nuestra patria.


Hablamos Español trata de impulsar una Ley de Libertad de Elección Lingüística en España.
Que nadie es profeta en su tierra es algo bien conocido desde antiguo. Y algo así sucede desde hace 
muchos años en España, donde hablar la lengua de Cervantes es casi un pecado social en determinados 
ambientes, en especial de algunas regiones. Y aprenderla en las escuelas una odisea imposible para 
miles de alumnos.
Y eso, a pesar de que la Constitución española establece que “el castellano es la lengua española
 oficial del Estado” y que “todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”.
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Más allá del precepto jurídico, parece poco razonable que se cercene la posibilidad de hablar una
 lengua que comparten más de 500 millones de personas en Europa, América, África y Asia a 
los propios españoles.
Para combatir esta situación, en septiembre de 2017 se fundó la asociación Hablamos Español
presidida por Gloria Lago, que tiene como objetivo llevar al congreso a través de una iniciativa 
legislativa popular una Ley de Libertad de Elección Lingüística basada en tres pilares:
  1. La elección de lengua en la enseñanza en las comunidades bilingües.

  2. El bilingüismo en la Administración, cuando haya dos lenguas cooficiales.

  3. La Libertad de uso en el ámbito privado.
El ninguneo de los medios de comunicación y el desinterés, cuando no la hostilidad, por parte de 
la generalidad de los principales actores sociales y políticos, ha sido una constante a lo largo de 
estos meses.
¿De verdad es necesaria una ley en España para defender el idioma común de sus compatriotas, compartido con millones de hispanoparlantes de todo el mundo?
El plazo para la entrega de las firmas en el registro del Congreso de los Diputados se agota y,
 aún es necesario un esfuerzo suplementario de última hora para alcanzar los objetivos, para lo 
que se necesita toda la ayuda posible.

Situación en las comunidades bilingües

Pero, ¿por qué ha sido necesario poner en marcha una campaña como ésta? ¿Cuál es la situación 
en cada una de las comunidades bilingües respecto a la libertad educativa? ¿De verdad es necesaria
 una ley en España para defender el idioma común de sus compatriotas, compartido con millones de 
hispanoparlantes de todo el mundo?
Pues sí. En líneas generales, con sus matices, en Cataluña, la Comunidad Valenciana, las Islas
 Baleares, Galicia y el País Vasco el uso del español está arrinconado, cuando no extinguido 
en los centros educativos y en la relación de las administraciones con los ciudadanos.
El uso totalitario de las lenguas cooficiales lleva a que el español sea estudiado menos que el 
inglés (Cataluña) o se deje para las asignaturas con menos texto como Física y Química o
 Matemáticas (Galicia).
Las instituciones, o no usan el idioma común de todos los españoles o, si lo usan, es después de 
que el ciudadano se vea obligado a reclamar su derecho a usar la lengua oficial de España.
Y, por supuesto, las subvenciones a cualquier entidad cultural o de otra índole se vinculan al uso
 de la lengua regional e incluso, la de otra parte de España, como sucede en las Islas Baleares con 
el catalán respecto del mallorquín o el menorquín.
Siendo estos los focos más importantes, no se puede despreciar el hecho de que ya empieza a
 haber dejes con tintes de imposición lingüística en zonas como Asturias, León o Cantabria.
Tabla de imposiciones lingüísticas en España / Hablamos Español.
Tabla de imposiciones lingüísticas en España / Hablamos Español.

¿Quién se beneficia de la imposición lingüística?

Es claro que en España, debido a las tensiones nacionalistas, se ha hecho de las lenguas un uso torticero,
 como arma arrojadiza, cuando deberían ser consideradas como una enorme riqueza cultural. Y a ese
 trabajo han contribuido, por supuesto, los partidos nacionalistas de todas las tendencias y lugares, 
pero también los partidos de ámbito nacional que ha tenido responsabilidades de gobierno en las 
diferentes regiones bilingües de España.
Así, un buen número de organizaciones se han beneficiado económicamente a través del abuso de 
las lenguas cooficiales, en connivencia con las administraciones.
Desde Hablamos Español, se señalan algunas de ellas. En Baleares, la llamada Obra Cultural Balear,
 ha recibido más de 2.000.000 de euros de subvenciones para desarrollar sus programas pancatalanistas
 y rupturistas, mucho más que entidades de verdadera ayuda social como el Banco de Alimentos.
En la Comunidad Valenciana, también sufren la acción subvencionadas de entidades 
pancatalanistas como Acción Cultural del País Valenciá, a quienes califican de ser 
“la madre del cordero”. También se aprovechan de numerosas cantidades de dinero organizaciones
 como Escola Valenciana y sus organizaciones afines; también un grupo de editoriales con
el mismo trasfondo, que al amparo de la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano, han hecho 
su particular agosto. Por supuesto, los sindicatos CCOO y UGT, así como grupos de estudiantes,
 han colaborado en la imposición lingüística regada de euros.
La llegada del gobierno del PSOE valenciano en coalición con Compromís yel apoyo de Podemos, 
se ha desarrollado una política “entendida como negocio y vehículo de alienación”, tal y como 
denuncia Hablamos Español.
Desde Cataluña se ha implementado  una red de personas e instituciones “que han hecho el 
negocio de su vida sumándose a un catalanismo secesionista, y haciendo de la lengua catalana 
vehículo para la venta y extensión de una estrategia excluyente y atentatoria a los derechos
constitucionales de los ciudadanos no nacionalistas”, denuncian.
A las subvenciones a organizaciones como Omnium Cultural, se suman más de 180 millones 
de euros destinados a los medios de comunicación que se han sumado al proceso de ruptura con 
el resto de España. Esto, sin contar con las partidas destinadas al pancatalanismo en Baleares y la
 Comunidad Valenciana.
En el País Vasco, subrayan desde Hablamos Español, “existe una pléyade de ‘trabajadores’ 
del euskera cuyo fin último y objeto es chupar de la ubre de las políticas de euskaldunización”.
Además, se da una suerte de apartheid de los castellanohablantes, ciudadanos de ámbitos en 
los que la lengua madre es el español, como es mayoritario en Álava, que sufren la discriminación
 a la hora de, por ejemplo, ser contratados por la Administración o presentarse a un concurso público.
En Galicia, la Asociación Galega de Editores, se embolsan cuantiosas subvenciones por
 publicar libros en gallego o traducir otros, con independencia de su interés para la población. 
Esta asociación ejerció una fuerte oposición cuando se planteó en 2010 una libertad total a la 
hora de elegir la lengua de escolarización. Una promesa de Alberto Núñez Feijóo (PP) que
 finalmente no cumplió por estas presiones.
También destaca en este ámbito la llamada ‘Mesa pola normalización lingüística’, vinculada al 
Bloque Nacionalista Galego y al sindicato nacionalista CIG. Esta ‘mesa’ utilizaba métodos
 cuando menos cuestionables para “convencer” del uso del gallego, mediante presiones a
directores de colegios o empresarios. Cuando se comenzó a airear en la prensa este tipo de 
actos, surgió la plataforma ‘Queremos galego’, cuyo portavoz era el mismo que el de los primeros.
A este panorama se suman la ‘Asociación de Escritores en Lingua Galega’; los traductores y
 profesores de gallego, agrupados en la ‘Coordinadora galega de equipos de normalización y 
dinamización lingüística’; la Real Academia Galega, el Consello da Cultura Galega, el Instituto 
da Lingua Galega, el Centro Ramón Piñeiro, el Observatorio da Lingua Galega, el Foro Peinador, 
Galeguizar Galiza, Irmandade Xurídica Galega, Irmandade da Sanidade Galega, Traballadores 
pola Normalización Lingüística y los Funcionarios pola Normalización Lingüística.

Un sprint final

Gloria Lago explica a Actuall que tanto los delegados de las diferentes áreas, como todas las
 personas que se han volcado en la recogida de firmas “están desbordados”. No son infrecuentes
 las llamadas a las 3 de la mañana, “porque el resto del día los teléfonos están ocupados constantemente”.
“Hay personas que van con los niños en el coche de un lado a otro a entregar y recoger pliegos
 de firmas”, explica Lago. Y queda aún mucho que hacer. En este momento Lago no puede dar 
una cifra aproximada d elos apoyos recibidos, aunque se muestra convencida de que “aún falta 
bastante” y el plazo de entrega de firmas se acaba el 30 de noviembre.
Retrato de Miguel de Cervantes, cumbre de las letras españolas.
Retrato de Miguel de Cervantes, cumbre de las letras españolas.
Le preguntamos por los apoyos recibidos o no de los diferentes actores políticos, en especial de
 aquellos que, en teoría, tiene una postura contraria al adoctrinamiento lingüístico al menos
 desde sus direcciones nacionales.
La respuesta es reveladora: “Prefiero no hablar de eso”, explica Lago. Ya llegará el momento,
 una vez presentadas las firmas en el Congreso, de entablar diálogo co las diferentes fuerzas políticas. 
Ahora la prioridad es recoger el mayor número de firmas, para lo que se hace necesario mantener 
un prudente silencio.
Es, como en otros escenarios, la sociedad civil la que debe hacerse cargo de lo que, por distintos 
motivos, los partidos no quieren. Cervantes, Quevedo, Garcilaso, Valle Inclán, García Lorca, 
los Machado, García Márquez, Neruda, Vargas Llosa, Rulfo y tantos otros genios de la literatura
 en español, seguro que firmarían.

jueves, 18 de octubre de 2018

El fascismo en el portal y yo con el gin-tonic

El fascismo en el portal y yo con 

el gin-tonic

La casta periodística que copa las redacciones de periódicos y televisiones 
empieza a dar gritos porque el fascismo ya está aquí, como en Suecia. En las 
tertulias y máquinas de café se plantea cómo luchar contra el fascismo. 
La respuesta es censurando las noticias sobre Vox.


La periodista de La Sexta, Ana Pastor.
Uno creía que el fascismo ya estaba aquí, entre nosotros. Porque en las televisiones y los periódicos
 nos dicen a todas horas que Trump es fascista, Salvini es racista, Orban es xenófobo. Putin es homófobo. Kavanough es machista. Marine Le Pen es lepenista. Iván Duque es meapilas. Wilders es islamófobo. 
Viganò es ultracatólico. Bolsonaro es ultraderechista. Macri es genocida. Polonia es neonazi. Piñera 
es pinochetista. Albert Rivera es joseantoniano (sí, sí, el que fundó la Falange). Pablo Casado 
es franquista…
Pues no, todavía faltaba un peldaño más para alcanzar el cenit del fascismo. Y ese peldaño se subió 
el domingo 7. Ante el éxito del acto convocado por VOX, en Vistalegre y con Santiago Abascal riéndose 
de la pegatina de ‘facha’ que el Imperio Progre trata de poner a todo el que se escapa del corral de lo
 políticamente correcto.
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Desde entonces, el fascismo está llamando a la puerta como los zombis nazis de esa película, casi tan
 mala como ‘Abraham Lincoln, cazador de vampiros’.
Los periodistas que hacen la ‘Prensa de Kalidá’ se plantean cómo cumplir su deber de progresistas y parar al monstruo del fascismo
Los guerreros del bien que son los periodistas que hacen la ‘Prensa de Kalidá’ llevan dos años viendo
 fascistas por todas partes, desde la elección de Donald Trump, y han tocado a rebato, se han reunido y 
han discutido la gran pregunta: ¿cómo parar el fascismo en España?
Ejemplos de profesionalidad periodística sobre Trump (El País) y su esposa (La Vanguardia).
Ejemplos de profesionalidad periodística sobre Trump (El País) y su esposa (La Vanguardia).
De tanto escribir sobre ‘memoria histórica’ te acabas creyendo que los moros y los legionarios de 
Yagüe acechan en la Casa de Campo.
En el programa El Objetivo del mismo 7 de octubre, Ana Pastor preguntó a sus tertulianos cómo 
nfrentarse al partido “de ultraderecha” VOX, ¡que no tiene ni un solo diputado! Una de las respuestas 
más aplaudidas ha sido la de impedirle el acceso a los medios de comunicación. O sea, censurar. 
Lo mismo, por cierto, que le pasaba a VOX hasta ahora.
De tanto escribir sobre ‘memoria histórica’ creen que los moros y los legionarios de Yagüe acechan en la Casa de Campo
Algunos proponen contrargumentar y dar datos que demuestren las mentiras de “los ultraderechistas”, 
como que no hay ninguna invasión de inmigrantes. ¡Y te lo dicen los que sostenían en 2015 que uno 
de cada tres españoles era pobre! ‘Fact checking’ escrupuloso. Si es que tienes que reírte con los buenistas.

En este debate, ha sido muy comentado el hilo en Twitter del periodista Pedro Vallín, que trabaja en 
La Vanguardia, periódico que no recuerdo haya dado ninguna exclusiva sobre la corrupción de la banda 
de los Pujol en la patria del 4%.
Él propone lo siguiente: “no hay que difundir la agenda fascista”. Lo primero es preguntarle de qué
 “fascismo” habla, el de VOX, el de Ciudadanos o el del PP, que uno sigue liado. Para él se colabora 
con la “agenda fascista” hablando sobre los “pocos cientos de manteros que operan en Madrid o 
Barcelona”, “los narcopisos” o “dando espacios sin fin a la llegada de inmigrantes, como si viviéramos 
una oleada que no existe”.
Se queja, y con razón, de que “toda la programación televisiva de las mañanas” consista en “sucesos 
escabrosos”, a pesar de que España disfruta de “los niveles de delincuencia criminal más bajos de la
 historia y de los más bajos del continente”. ¡Bienvenido al mundo de los deplorable, tocayo! Diles 
lo mismo a nuestros colegas que crean olas de alarma por violaciones, cuando España es uno de los
 países más seguros para las mujeres (y los varones).
Una de las propuestas es borrar de la agenda, o sea, censurar, las noticias que pueden dar la razón a VOX
Vallín concluye con una opinión que quiero compartir con usted, amigo lector. Él destaca que 
“el primer deber del periodismo es la selección de agenda. Esa jerarquización del mundo es lo más
 importante que hace cada día un periodista, mucho más importante que escribir bien o invitar a 
analistas sensatos”. Y añade que “la agenda no viene dada ni la marcan los políticos. La creamos
 nosotros. Si existe alguna posibilidad de detener el fascismo y si esa posibilidad pasa por el 
periodismo (son dos “y si”), no creo que dependa de cómo los tratamos, sino de silenciar su agenda
 racista e identitaria”. 
Bueno, omitamos que estos consejos sobre la necesidad de silenciar la “agenda racista e identitaria” 
los da un redactor del periódico que tiene a Pilar Rahola y a Francesc-Marc Álvaro como columnistas, 
que despidió a Gregorio Morán y Eduardo Goligorsky por criticar el catalanismo y que desde 2012
 fomenta el separatismo y el ‘derecho a decidir’.
Fijémonos, en cambio, en la insistencia en la agenda. Uno de los hombres más influyentes de España,
Daniel Gavela, director de la cadena de radio SER, reveló a principios de septiembre que “nosotros
no gestionamos la actualidad, la creamos”.
La manipulación o la censura de las noticias, como la mala salud de Hillary Clinton, no sirvió para impedir la victoria de Donald Trump
De modo que este sector de la profesión reconoce que ellos deciden qué es noticia, qué debe aparecer 
en la televisión, la radio y los periódicos, y con qué sesgo. La profesionalidad, la ética, el servicio al público
, el derecho a la información veraz y todas esas grandes palabras que hasta tienen asignaturas en las
 carreras son, por tanto, filfas.
Se manifiestan delante del Congreso 50 jubilados para exigir más dinero y las televisiones titulan 
“Los jubilados protestan”. VOX propone la expulsión de los “inmigrantes ilegales” y se elimina el
 adjetivo “ilegales” de las crónicas.
Luego se ofenden cuando se dice que Podemos es, en gran parte, creación de los media. Cuando 
veía las tertulias matutinas de La Sexta y Cuatro, solía mandar tuits en que explicaba que a las 
dos de la tarde, pleno ‘prime-time’, en una cadena aparecía Pablo Iglesias o Rita Maestre y en la 
otra, al mismo tiempo, Íñigo Errejón o Irene Montero; y concluía: “¿Veis? Esto es pluralismo i
nformativo”.
Algunos de los miembros de esta casta viven tan separados de la realidad, como los políticos, que 
legan a escribir que niegan lo que todos hemos visto.
¿En qué mundo viven? Una colaboradora de El País asegura que la mayoría de la prensa se tomó a broma a Trump, en vez de oponerse a él
En este debate al que me refiero, una colaboradora de El País ha afirmado que los medios de
 comunicación de EEUU no se decantaron contra Trump. “Los medios estadounidenses no tomaron 
partido frente a Donald Trump y lo mostraron como un entretenimiento. No lo era. Era un peligro,
 como Vox”.
Lo cierto es que docenas de diarios pidieron a sus lectores que votaran a Hillary Clinton, con el
 único argumento de que el republicano iba a ser un desastre. Hasta la Wikipedia tiene una entrada 
en la que se lista los periódicos que se pronunciaron a favor de cada candidato.
Al final, le están dando la razón al presidente Trump cuando dijo que el 75% de los periodistas son 
“sin ninguna duda mentirosos”.
Y encima han arrastrado por el suelo su escaso prestigio y hundido su negocio a cambio de nada. 
Porque el ‘fascismo’ no para de crecer. Alguien sensato se plantearía que es la agenda la 
equivocada y no la realidad, pero sé que la sensatez ha sido erradicada de las redacciones al igual
 que la objetividad.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Facha (Javier Barraicoa)



TRIBUNA
Javier Barraycoa: 

Facha

Opinión
Javier Barraycoa