lunes, 28 de diciembre de 2020

El mundo es un pañuelo


 

100.000 santos inocentes

 


Hola

Casi 100.000 abortos hubo en España en 2019. Para que te hagas una idea de lo que supone esta cifra, el coronavirus ha matado desde febrero a más de 75.000 personas solo en España -según cálculos del INE-. No estoy comparando una cosa con la otra, pero ayuda a poner las cosas en perspectiva ¿no crees?

Es 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, y no podía dejar de escribirte desde Derecho a Vivir para recordar a los 99.149 bebes que no nacieron el año pasado en nuestro país porque hay un sistema que promociona el descarte y la muerte por medio de leyes y falsos derechos.

Estamos a menos de mil bebés abortados de alcanzar la horrorosa cifra de 100.000 muertes. Es decir, el aborto es la primera causa de muerte no natural en España con mucha diferencia.

Y todo esto ocurre mientras se cumplen diez años del recurso del PP al Tribunal Constitucional para frenar la genocida ley Aído. Nosotros seguimos esperando la resolución, sin embargo para estos santos inocentes ya es demasiado tarde.

Las cifras del 2019 suponen un incremento del 3,4% de los abortos frentes al 2018, pero la solución que ofrece el Gobierno social-comunista para luchar contra esta lacra es una nueva ley más filicida y bajar la edad para poder abortar sin consentimiento paterno a los 16 años.

A pesar de que el Gobierno intente siempre esconder estas cifras nosotros no nos olvidamos de estos santos inocentes, como tú tampoco lo haces.

Y pronto te anunciaré una bonita acción que vamos a realizar para honrarles como se merecen. Pero no podemos quedarnos ahí, hay que seguir luchando contra el aborto en España y en todo el mundo. 

Pero eso, en un día como hoy, te pido que recuerdes a todas las víctimas del aborto, en especial a estas 100.000 personitas que no pudieron nacer en 2019. Y que no dejes de firmar nuestra alerta para  frenar la nueva ley del aborto que promueve Irene Montero.

Muchas gracias por luchar por la vida

Rosana Ribera de Gracia y todo el equipo de Derecho a Vivir

sábado, 26 de diciembre de 2020

NOCHE SANTA Villancico

NOCHE SANTA Villancico

https://youtu.be/g6ubaGDm9r8

Concierto de Año Nuevo 2013, Coro Gregoriano de la Santa y Orquesta de Cámara de La Santa, Avila Iglesia de La Santa, Avila 4 de Enero de 2013


miércoles, 23 de diciembre de 2020

«La mayor locura» (Juan Manuel de Prada)

 «La mayor locura»

 por Juan Manuel de Prada para el periódico ABC, artículo publicado el 19/12/2020.

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Chesterton juzgaba el suicidio «mal definitivo y absoluto», porque a diferencia del asesinato, que mata a otro hombre, el suicidio mata a todos los hombres, aniquila al mundo entero. Cuando rompemos el vínculo con el ser, destruimos espiritualmente el universo.

¿Y qué decir de una época que consagra legalmente este aniquilamiento? No puede ya llamarse civilizada, pues ha entronizado el virus de la desesperación, que cuando se cuela de rondón en las comunidades humanas acaba por gangrenarlas; y que, cuando es entronizado, provoca su disolución en medio de horrores abominables que hoy todavía no podemos ni imaginar; pero que terminaremos probando en nuestras propias carnes, o en las de nuestros hijos. Porque allá donde no se protege el vínculo con el ser, el «derecho a la vida» acaba degenerando en un «permiso para vivir» que concede graciosamente el poder establecido, o la convención social aceptada por las masas cretinizadas.

«No se muera vuesa merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía», le dice el buen Sancho, llorando, a su amo moribundo. Y en otro lugar, cuando don Quijote siente ansias de morir, por padecer tantas desgracias, insiste Sancho: «Yo, a lo menos, no pienso matarme a mí mismo; antes pienso hacer como el zapatero, que tira el cuero con los dientes hasta que le hace llegar donde él quiera; yo tiraré de mi vida comiendo hasta que llegue el fin que le tiene determinado el cielo; y sepa, señor, que no hay mayor locura que la que toca en querer desesperarse». Donde se aprecia que, para Sancho, la razón primordial para oponerse al suicidio no es el apego legítimo a la vida (ese apego que nuestra época ya ni siquiera tiene, porque ha dejado de considerarla un don que se recibe con gratitud y se celebra), sino la gravedad intrínseca de la desesperación. Que, en efecto, es «la mayor locura», porque primero destruye nuestra libertad, ofuscándola, hasta destruir también nuestro vínculo con el ser. Y esta desesperación, que es la mayor locura, es la que ahora la chusma de la carrera de San Jerónimo ha consagrado como ley, para destruir definitivamente al pueblo al que previamente convirtieron en masa cretinizada.

Me repugna vivir en esta España terminal que se abraza orgullosa a la mayor locura, aplaudiéndola como si de un avance moral se tratase. Y me refugio en la lectura del Quijote, máximo testimonio de una España heroica que ya no existe, donde sólo se aceptaba la muerte propia como entrega generosa al prójimo. Una España donde se sabía que ya el tiempo «tiene cuidado de quitarnos las vidas, sin que andemos buscando apetites para que se acaben antes de llegar su sazón y término y que se caigan de maduras». Pero España ya no pude mirarse en el espejo de Cervantes; y una España indigna del mejor de sus hijos merece perecer cuanto antes.

https://www.abc.es/opinion/abci-juan...2_noticia.html.

sábado, 19 de diciembre de 2020

Eutanasia: que le mate otro (Eulogio López)

 

Eutanasia: que le mate otro

El problema del suicidio asistido es que es eso: asistido.

Caso real sobre la eutanasia

Caso real sobre la eutanasia

Contemplen este video. Muy corto y muy enjundioso. Porque el problema -uno de ellos- del suicidio asistido es que es eso: asistido.

Aclaraciones:

La eutanasia no es necesaria: acaba con la vida, con el dolor para el dolor ya están los cuidados paliativos.

La eutanasia es un suicidio: pues suicídate tu solo sin liar a nadie.

Los familiares: doctor provóquele la muerte. ¿Y por qué no se la provocas tú, que es el que quieres que muera.

viernes, 18 de diciembre de 2020

Ya somos pioneros en algo: eutanasia (Valmadian)

 

Ya somos pioneros en algo: eutanasia

Valmadian

Hispanismo


En este país tan obsesionado en querer ser algo, en lo que sea, pero en algo, estamos logrando cotas inimaginables hace cuarenta años. Hemos pasado de ministros debidamente vestidos para el cargo, a traperos con pelajos sin lavar ni afeitar. Hemos pasado de guardar ciertas formas y hasta un cierto respeto hacia las tradiciones, costumbres y creencias ajenas, a no respetar ni a la madre que parió a todos esos "prójimos". Y así, pasito a pasito, dejando de perseguir el trapicheo de las drogas cuando son para el propio uso -aunque el suicidio "asistido" o sin asistencia sigue estando más o menos penado-, como llegar a acostumbrarnos a que la nena se quite las bragas y a las pocas semanas habiendo quedado preñada muchas veces no sabe ni de quién, ¡hala! al abortero de la esquina, un poquito de descanso y "abstinencia de carne" antes de volver a las andadas. Las hay que ya hasta marcan mediante un tatuaje en el muslamen o una muesca en las bragas, una por cada aborto llevado a cabo. Y lo mismo se puede decir de la pornografía que de ser un negocio delictivo, de explotaciones diversas, de humillaciones, de rebajas del ser humano hasta la más abyecta de las animalidades, se ha convertido en una "próspera" industria cinematográfica dándonos a conocer a nuevas estrellas que no "usan" prendas rosas precisamente.

Y, pasito a pasito, entre discusiones, entre debates estériles por la inanidad, usando argumentos sensibleros, justificando lo injustificable, hemos llegado a dar ese gran paso, uno más en la carrera de la ignominia, de aprobar una ley criminal, otra, una más para la cuenta de resultados de un régimen putrefacto que hace décadas nació muerto pero que gracias al "parto de los montes" hasta lograron hacerlo vivir artificiosamente como aborto viable durante un tiempo, el necesario para llegar a hoy, a base de intercambios de fruslerías y componendas, todas ellas muestras de las mayores inmoralidades, que han llevado a la práctica destrucción de España y de su civilización hispana. Ahora ya tenemos el "deshonor", la ignominiosa mancha imborrable, de ser el sexto país del mundo en aprobar el crimen asistido entre el segundo y terceros grupos de entre los más débiles, primero fueron los niños en los vientres de sus asquerosas madrastras, muchas de ellas más putas que las gallinas dicho en román paladino y en castellano recio, y ahora les toca la china de la parva a los ancianos -muchos abandonados por sus familias en residencias de la muerte-, y a los enfermos terminales, a ver si así se aligeran las camas hospitalarias ocupadas y que tanto están haciendo falta por toda una variedad de dolencias, aunque ahora con eso del coronavirus más acuciante si cabe. ¿Alguien se ha puesto a hacer números de las camas hospitalarias que se podrían habilitar si les restásemos el cincuenta o el sesenta por ciento de sus sueldos a los politicarras o, mejor todavia, si redujésemos su número a la décima parte de tanto parásito que alimentamos?

La ciosa es que ya "semos" la sexta potencia en otro delito de lesa humanidad después de Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Canadá y Colombia, o lo que es igual, también los cuartos de Europa. Nuestro Parlamento -en realidad el SUYO porque a mi NO ME REPRESENTA-, y salvo el mínimo de verguenza torera de VOX y PP, han aprobado una LEY NAZI, así, tal cual suena. Pero es que, además, derogan y deberían dejar sin efectos inmediatos al proceso de Nüremberg, dentro de los procesos médicos, denominado Aktion T4.

https://academica-e.unavarra.es/bits...=1&isAllowed=y

https://academica-e.unavarra.es/bits...=1&isAllowed=y

Y para quien prefiera una lectura más rápida, aquí:

https://es.wikipedia.org/wiki/Aktion_T4


Así las cosas, España se suma a la Alemania NAZI en una de sus prácticas más aberrantes -aunque ya lo estaba con el aborto, pero ahora cerrando el círculo y completando la ingeniería diseñada por Satán a través de sus esclavos en el mundo-, y por ello descendiendo un puesto en el ranking de la criminalidad de Estado.

No se puede hacer otra cosa, al menos de momento, que no someterse a ello, negar rotundamente que se haga con nuestros mayores, con nuestros enfermos, tal como se supone que no se está haciendo con el aborto. Esta es la civilización de la muerte, la muerte física a través de la legalidad, frente a eso no queda otra que la resistencia.