martes, 7 de abril de 2020

Los muertos bajan por una única, terrible y cruel razón que no dice Sánchez

Los muertos bajan por una única, terrible y cruel razón que no dice Sánchez

España tiene la mayor letalidad proporcional del mundo, una verdad insoportable que exige explicaciones y responsabilidades cuando la lucha contra el virus termine.



Por primera vez en dos semanas, la cifra de muertos diarios en España se ha reducido, aunque sigue en unos parámetros insoportables que, por elemental respeto a las víctimas, a sus seres queridos y a la sociedad en general, descartan todo entusiasmo.
Otras 674 personas han perdido la vida, elevando a 12.418 el número de muertos en España, un desproporcionado 20% del total mundial. Siendo España el 0.6% de la población total del planeta, asumir ese coste es, en sí mismo, demostrativo de que algo no se ha hecho bien. Y reclama que, cuando la batalla al coronavirus se gane, y se ganará, el Gobierno tendrá que dar muchas explicaciones y asumir unas cuantas responsabilidades.
No hay que engañarse, pues, sobre cómo se ha logrado esa "mejora". La verdadera razón, cruel y dolorosa, es que se han ido muriendo ya los pacientes más expuestos, los sectores más vulnerables, los que se contagiaron, en definitiva, en el momento en el que España tenía la guardia más baja.

Por los plazos de incubación y convalecencia conocidos de la enfermedad; es evidente que las víctimas mortales y la mayor parte de los enfermos que contabilizamos ahora se contagiaron entre finales de febrero y principios de marzo. Y no se puede decir ni que nos pillara por sorpresa ni que no pudieron adoptar medidas paliativas.


Todo lo contrario, y quizá aquí resida la explicación a la especial virulencia del COVID-19 en España, el país con más muertos por millón de habitantes del mundo: en aquellas fechas el Gobierno ya había recibido las alertas científicas e institucionales oportunas; tenía los ejemplos temibles de China e Italia y ya padecíamos, por centenares, casos locales.
Pero lejos de actuar, como lo hizo Corea por ejemplo, el Ejecutivo miró para otro lado e incluso potenció los riesgos, al permitir de manera irresponsable cientos de eventos de masas, probablemente para no tener que incluir en la prohibición las manifestaciones feministas del 8M. E incluso, rechazó las advertencias y consejos de adquirir material sanitario básico que ahora, con tanto retraso y dolor causado, intenta comprar.
La reducción del impacto del coronavirus es consecuencia, en fin, de que los mayores estragos de la infección inicial ya se han cobrado un altísimo precio, sin parangón en ningún país, ni siquiera en los que ocuparon desde enero la crónica más negra, ofreciendo un ejemplo al resto que España ignoró con infinita frivolidad. Y esto, algún día, se tendrá que depurar. Por respeto a las víctimas y por dignidad de país.

El confinamiento no acaba con el coronavirus pero sí con la economía

ENORMES MINUCIAS

El confinamiento no acaba con 

el coronavirus pero sí con 

la economía

Una economía sin movilidad es una economía muerta. Por no hablar de que 

el arresto domiciliario constituye un atentado contra la libertad.

Sebastián Toro, autor del artículo que señala que el confinamiento no acaba con el coronavirus pero sí con la economía
Sebastián Toro, autor del artículo que señala que el confinamiento no acaba con el coronavirus pero sí con la economía
Un artículo que aporta un poco de sentido común y que demuestra que sí, que hay discrepantes del confinamiento domiciliario como única forma de luchar contra el Covid-19. 
Que conste que la autoría del artículo es de Sebastián Toro (y no de Luis Fernando Angel miembro de la Cámara de Comercio de Bogotá, como aparece en muchos medios) circunstancia que, para evitar equívocos, trata de aclarar en un vídeo adjunto. Y conste que no hablamos de ningún talibán, sino de alguien que apoya el confinamiento con tal de que se haga con mesura y tenga plazo de caducidad. Es como el famoso postureo podemita, que se expresa más o menos así: "Cuando yo esté enfermo no quiero a mi lado a ningún economista, quiero a un médico". Este argumento suele quedar bonito en la barra de un bar un viernes noche, pero lo cierto es que el lunes por la mañana descubres que ese médico que te cuida, suele tener unos vicios tremendos: pretende cobrar todos los meses y comer cada día. Sólo por eso, a su lado debe estar un economista, un gestor, que rentabilice la terapia para poder pagarle un salario.
Y lo que están haciendo muchos líderes de Occidente es someter a la gente al liberticida arresto domiciliario, al tiempo que destruyen la economía. El arresto domiciliario no mata al bicho, sólo evita, ya veremos por cuánto tiempo y por cuántas personas, su contagio. Pero a quien sí mata es a la economía, nos lleva la ruina, porque una economía sin movilidad es una economía muerta. Por no hablar de que el arresto domiciliario constituye un atentado contra la libertad.
Pero lean el artículo, merece la pena. Supone un regreso al sentido común en tiempos de coronavirus. En Moncloa no lo han leído.

lunes, 6 de abril de 2020

CORONAVIRUS INFORMACIÓN ESPECIAL PARA MÉDICOS E INVESTIGACIÓN (ANDREAS KALCKER)

CORONAVIRUS INFORMACIÓN ESPECIAL PARA MÉDICOS E INVESTIGACIÓN


  
 In Noticias

DIÓXIDO DE CLORO PARA CORONAVIRUS: UN

 ENFOQUE REVOLUCIONARIO, SENCILLO Y EFICAZ.

March 2020 DOI: 10.13140/RG.2.2.23856.71680 License CC BY-NC-SA 4.0 Project: Toxicity study 
of chlorine dioxide in solution (CDS) ingested orally Andreas Ludwig Kalcker y Helena Valladares co.
 : Liechtensteiner Verein für Wissenschaft und Gesundheit LI-9491 Ruggel
Todo Médico está Autorizado de usar procedimientos preventivos, diagnósticos y 
terapéuticos nuevos o no comprobados según la DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN
 MÉDICA MUNDIAL DE HELSINKI – Apartado nº 37  (Esto sería el caso con dióxido de
 cloro)
* En todo caso, debe observarse la legislación nacional respectiva y, en particular, sus disposiciones de uso
 en caso de emergencias nacionales.
El dióxido de cloro (ClO 2 ) se ha utilizado desde hace más de 100 años para combatir todo tipo de
 bacterias, virus y hongos. Actúa como desinfectante, ya que en su modo de acción resulta ser un 
oxidante. [1#BiologicalEfficacyList ] Se asemeja mucho a la forma en la que actúa nuestro
 propio cuerpo, por ejemplo en la fagocitosis, donde se utiliza un proceso de oxidación para
 eliminar todo tipo de patógenos. El dióxido de cloro (ClO 2 ) es un gas de color amarillento
 que, hasta la fecha, no está introducido en la farmacopea convencional como principio
 activo, aunque se utiliza de manera obligatoria para desinfectar y conservar las bolsas de 
sangre para transfusiones. [2# Alcide studies on blood disinfection] También se usa en la
 mayoría de las aguas embotelladas aptas para el consumo, puesto que no deja residuos tóxicos; 
además de ser un gas muy soluble en agua y que evapora a partir de los 11 ºC.
La reciente pandemia del coronavirus Covid-19 demanda soluciones urgentes con enfoques 
alternativos. Por ello, el dióxido de cloro (ClO 2 ) en solución acuosa a dosis bajas promete ser
 una solución ideal, rápida y efectiva para la eliminación de este virus.
Demasiadas veces ocurre que la solución está en el camino más simple.
El planteamiento es el siguiente: por un lado sabemos que los virus son absolutamente 
sensibles a la oxidación y por otro, si funciona en bolsas de sangre humana contra virus como
 el HIV y otros patógenos.

Coronavirus elemento de guerra biológica


Laura García (Guerra biológica)

Pues es una buena reflexión! Da mucho que pensar todo esto!



domingo, 5 de abril de 2020

Ellos no se quedan en casa (Juan Manuel de Prada)

Ellos no se quedan en casa

Juan Manuel De Prada

Se me revuelven las tripas cuando veo en la tele a una chusma de famosetes diciéndole al personal: «Yo me quedo en casa». ¡Y tanto que se quedan en casa! Pueden permitirse el lujo de quedarse tumbaditos a la bartola en sus casoplones mientras afuera una muchedumbre borrosa tiene que salir a la calle a ganarse el pan y recolectar virus a porrillo en el metro o en el autobús, para compartirlos luego con compañeros infectados (porque, naturalmente, hay cientos de miles o millones de enfermos de coronavirus que no computan en las estadísticas oficiales) que recolectan, envasan o distribuyen los alimentos que esta chusma de famosetes (y también usted y yo) embaúla tan ricamente, sin que se les (ni se nos) caiga la cara de vergüenza.

También se me revuelven las tripas (y me sacuden las náuseas) cuando escucho a nuestros gobernantes lacayos apelar constantemente a la «unidad» de los españoles, que según su retórica huera logrará resistir los embates del virus. Pero estos politicastros llevan toda la vida alimentando nuestras disensiones, cebando nuestras rencillas, azuzando una demogresca constante que los ha hecho fuertes, a costa de tornarnos a nosotros cada vez más débiles e impotentes, más enviscados en la anatemización del prójimo. Que unos tipejos que han hecho de las disensiones y la división social el cimiento de su hegemonía invoquen ahora la «unidad» causa, en verdad, repeluzno; un repeluzno al menos tan acongojante como aquel que nos hizo temblar cuando en mitad de la crisis económica última (o penúltima, puesto que ya estamos hundidos en otra, acaso mucho más atroz) se inventaron un eslogan repulsivo que rezaba así: «Esto lo arreglamos entre todos». Que, traducido al román paladino, significaba: «Esta crisis, que hemos causado nosotros, la vais a pagar vosotros, pringados. Y encima luego nos vais a seguir votando con entusiasmo, porque os encanta que os den cañita brava».

Y, ahora, ¿de qué «unidad» hablan estos miserables? Durante décadas se han preocupado de modelar una disociedad de gentes ensimismadas en el disfrute de sus ‘derechos’ (caprichos egoístas y a menudo aberrantes santificados mediante leyes inicuas), incapacitadas para el sacrificio y la renuncia, envenenadas de un emotivismo chorras al que le basta echar la lagrimilla en cuanto escucha una musiquita pegadiza o se le exhorta a retuitear cualquier mamonada sensiblera. A esta disociedad decrépita y narcisista se le solicita ahora que salga a los balcones, para aplaudir retóricamente a los sanitarios a los que ni siquiera se provee de ropas adecuadas para evitar el contagio, o a berrear gregariamente una tonadilla del Dúo Dinámico. Y la disociedad decrépita y narcisista sale a los balcones, encantadísima de que su egoísmo salga tan barato; sospechando tal vez que estos aspavientos ternuristas no son sino experimentos sociológicos con los que los amos del cotarro calibran nuestro grado de mansedumbre, como se calibra la mansedumbre de una cobaya sometiéndola a mil enojosas pejigueras. A fin de cuentas, a nosotros sólo nos someten a unas pocas: la hipocresía de los aplausitos, la matraca de la cancioncita dinámica, el heroísmo democrático de lavarnos las manos y la pelmada de quedarnos en casa. Pero los duelos con porno son menos.

Y, en cualquier caso, quedarse en casa es mucho menos sufrido y expuesto que salir a la calle cada día a ganarse el pan y recolectar virus. La única ‘unión’ social verdadera ante una plaga de estas características hubiese exigido, primeramente, aislar de su influjo a nuestros ancianos y enfermos y, en general, a la población más vulnerable; y, a continuación, obligar a toda la población sana a seguir activa (y no desde su casa, sino desde sus respectivas empresas). De este modo se hubiese generado una auténtica solidaridad nacional, una unión indestructible entre quienes desempeñan oficios manuales y profesiones liberales, entre agricultores y funcionarios, entre currantes de la economía real y ejecutivos de la economía financiera, que así se habrían intercambiado solidariamente virus y anticuerpos y habrían aprendido a remar en el mismo barco. Lo que se ha hecho, por el contrario, sólo servirá para abrir una brecha insalvable entre los unos (damnificados) y los otros (beneficiarios o siquiera indemnes), que no hará sino generar más rencillas y resentimientos, más odios supurantes que algún día acabarán estallando. Pero tal vez para entonces la chusma de famosetes y la patulea de gobernantes ineptos ya se haya puesto a salvo, en algún paraíso fiscal o búnker blindado contra virus y virulencias; y, como suele ocurrir en todos los crepúsculos de la Historia, también entonces pagarán justos por pecadores.


https://www.xlsemanal.com/firmas/202...uarentena.html

sábado, 4 de abril de 2020

Las cifras reales del coronavirus resultan tan indemostrables como alejadas de las cifras oficiales

ENORMES MINUCIAS

Las cifras reales del coronavirus 

resultan tan indemostrables como 

alejadas de las cifras oficiales

El Gobierno Sánchez, empeñado en no responder a los periodistas en ruedas de

 prensa sesgadas, ha conseguido enfurecer a unos medios que estaban colaborando

rma sumisa con él.

Las cifras reales del coronavirus resultan tan indemostrables como alejadas de las cifras oficiales
Las cifras reales del coronavirus resultan tan indemostrables como alejadas de las cifras oficiales
Salvador Illa y Fernando Simón llevan días anunciando que el pico está cerca, o que ya lo hemos pasado, o que la situación ya se ha estabilizado, frase alentada por la doctora María José Sierra, este miércoles, cuando asegura que “parece que se está estabilizando”. A lo que ha añadido que estos datos dan pie a valorar “muy positivamente las medidas de distanciamiento social”.
No es de extrañar que el expresidente de Extremadura, el progre del PP José Antonio Monago, haya acusado al Gobierno de mentir: dice lo mismo que aseguran los medios extranjeros y sospechan los españoles: que el efecto del coronavirus es muy superior al que confiesa el Gobierno. 
Peor: todo ello según un esquema de cifras oficiales que nada dicen del número real de infectados, porque muchas personas están sufriendo el coronavirus en sus domicilios e incluso están muriendo en casa, o en una residencia de ancianos, por lo que las cifras reales del coronavirus resultan tan indemostrables como alejadas de las cifras oficiales.
Y a lo mejor no puede ser de otra manera, dado que el carácter ultra-contagioso de este repugnante virus dispararía las cifras de infectados a varios millones de casos… en su mayoría leves.
Ahora bien, lo que no se puede hacer es concluir que la situación se está “estabilizando” mientras se bate récord en número de fallecidos y se superan los 100.000 infectados (oficiales).
En otras palabras, si el confinamiento no funcionara, ¿hay plan B? ¿O es que el arresto domiciliario debe proseguir hasta que el virus remita por inmunización o vacuna… y para que Pedro Sánchez pueda decir que ha acertado?
Y si el confinamiento no funcionara, ¿hay plan B? No, no lo hay
 
Pero la falsedad del Ejectuvio no se termina ahí. El Gobierno Sánchez, empeñado en no responder a los periodistas en ruedas de prensa sesgadas, ha conseguido enfurecer a unos medios que estaban colaborando de forma sumisa con él. Decenas de profesionales han exigido preguntas directas, no sesgadas por el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, incluidos los de Televisión Española y los del Duopolio TV (Mediaset y Atresmedia), al que Sánchez ha beneficiado con subvenciones. Ergo, no se apuren: Moncloa cambiará el método de las ruedas de prensa y seguirá censurando por otros medios.
Pero como el pueblo español no ha perdido su buen humor, ahí tienen este audio que describe irónicamente, y mucho mejor que lo que yo pueda hacerlo, de qué forma de Gobierno chulea a los periodistas y, por ende, al resto del país. ¿De verdad quieren que los españoles se fíen de Sánchez? Ahí va: ………………
Y volviendo al inicio: si el confinamiento de Pedro Sánchez, tan duro y costoso para los españoles, no funcionara, si no acaba con el coronavirus (eso es fracasar, que en la paralización forzosa del país cualquiera triunfa, ¿hay plan B? No, al parecer no lo hay. Sólo alargar más el arresto domiciliario de un país al que Sánchez e Iglesias, que es el que manda, han convertido en una cárcel. Perdón en un arresto domiciliario.

Los recortes también para los políticos

Javier Villamor | HazteOir.org 

Los recortes también para los políticos

Hola, 

Además de la enfermedad y la muerte, el coronavirus está suponiendo ya una ruina económica para muchos ciudadanos: negocios hundidos,  puestos de trabajo en suspenso, la amenaza del paro en previsiones devastadoras…

Mientras el Gobierno pide a los españoles que estemos a la altura y soportemos la crisis, los partidos políticos no han sido capaces de llegar a un acuerdo para apretarse el cinturón y renunciar a sus privilegios (sueldo, dietas, subvenciones, etc.) Nada.

Es hora de exigir a los diputados y senadores que se apliquen también los recortes económicos que el resto de la población tiene que soportar.


El Congreso y el Senado medio vacíos, así como los otros 17 parlamentos de las comunidades autónomas. Desde hace casi un mes, muy pocos políticos españoles, nacionales o regionales, ha podido ejercer su labor habitual…. ¡Pero siguen cobrando como si nada!

En plena tormenta por el coronavirus, con cerca de 11.000 muertos, siendo ya el segundo país del mundo con más infectados y más víctimas, los políticos siguen sin dar ejemplo.

Que los políticos sigan cobrando una dieta que no les corresponde al no haber actividad parlamentaria es un insulto a los que están viendo peligrar la viabilidad de los negocios o sus puestos de trabajo. ¡Son los primeros que deberían apretarse el cinturón!


Ni el Gobierno, ni los grupos políticos, están legitimados para exigir esfuerzos extra a los ciudadanos si ellos mismos no predican con el ejemplo y demuestran que se aplican recortes.
Para muchos de nosotros nunca nada volverá a ser igual. El coronavirus, unido a la irresponsabilidad del Gobierno, a su incompetencia para frenar la expansión del contagio, las medidas brutales de confinamiento derivadas de la imprevisión, ha destrozado la vida y el futuro de miles de españoles.

¿Por qué tiene que seguir todo igual para los políticos, a quienes pagamos su sueldo de nuestro bolsillo?
Estamos hablando de que se van a repartir 1 millón de euros en dietas (sin haber actividad parlamentaria), de que cobran innumerables subvenciones y que gozan de privilegios negados al resto de los ciudadanos… Si hay que hacer sacrificios, que den ejemplo y ofrezcan el dinero para la lucha contra la epidemia.


Gracias por exigir recortes a la clase política,

Javier Villamor y todo el equipo de HazteOir.org
--

Más información:
Gobierno y partidos, incapaces de pactar recorte alguno para la clase política (El Español)
https://www.elespanol.com/espana/politica/20200403/gobierno-partidos-incapaces-pactar-recorte-alguno-politica/479453524_0.html

Diputados y senadores se repartirán un millón de euros en dietas de desplazamiento pese a estar confinados (OK Diario)
https://okdiario.com/espana/diputados-senadores-repartiran-millon-euros-dietas-desplazamiento-pese-estar-confinados-5392923