lunes, 30 de marzo de 2020

Bajezas de los Países Bajos. Interior holandés

Bajezas de los Países Bajos

Interior holandés

Compartir en:
Holanda es el país de las hermosas ciudades patricias, con tejados de gabletes y muros de ladrillo, con canales, esclusas, jardines primorosamente cuidados e, incluso, hospitales alegres, como el que pude visitar en Groninga, donde debe ser de mal gusto estar enfermo. Holanda la habita gente agradable, educada, discreta, realista y bastante guapa, alta y atlética. En fin, Holanda es un país más perfecto que la pretendida utopía nórdica, ese infierno sin sol donde la gente se suicida y la depresión alcohólica es el humor predominante entre los beneficiarios del Estado del "Bienestar". Vivero de excelentes pintores, audaces marinos y célebres científicos, Holanda, el país de Erasmo y de Huizinga, es el ejemplo de nación burguesa, más que Inglaterra y Francia. Tolerante, juiciosa, nada heroica, rebosante de buenos alimentos, comodidades y sentido común, encarna el ideal del liberalismo burgués de los últimos tres siglos.
Pero de los Países Bajos también han salido la desesperación trágica del Rembrandt viejo, la esquizofrenia de van Gogh y las siniestras cuadrículas de Mondrian. Allí, durante el siglo XX, eclosionaron los peores engendros del racionalismo, y el viajero que se dé un paseo por los nuevos barrios de Amsterdam o por las ciudades de Flevoland podrá entender hasta qué punto la razón es una droga y su abuso uno de los peores vicios. Por eso, no me ha sorprendido nada la reacción de rechazo de los holandeses ante el cuidado y los sacrificios "irracionales"que españoles, italianos, griegos y supongo que todos los europeos bien nacidos hacemos por nuestros padres, abuelos, tíos, madres y demás parentela que ha superado la sesentena. Es curioso que los defensores del relativismo sean inflexibles y nada tolerantes a la hora de imponer ciertos derechos como el aborto, la eutanasia o el triaje, al mismo tiempo que impiden que la sociedad castigue de manera ejemplar a los peores criminales.
La práctica del triaje, llevada con singular frialdad por los neerlandeses --tan amantes de los animales y los tulipanes, tan progresistas y delicados defensores de los derechos de todas las minorías--, no se origina, como algunos insinúan, en el protestantismo, por lo menos del clásico, que sigue fiel al Decálogo de Moisés y a eso de honrarás a tu padre y a tu madre. Aunque con el caos que reina entre los evangélicos del norte de Europa, cualquiera sabe... El triaje tiene su origen en los hospitales de campaña, no viene ni de Lutero ni de Calvino, pero se adapta muy bien al fría tecnocracia de Max Weber y sus émulos, expertos en aplicar la lógica de la economía y de la sociología ilustrada a sus cobayas: nosotros y nuestros mayores. El progreso ha ocasionado un feliz alargamiento de la vida humana porque las condiciones materiales de nuestra existencia han mejorado; eso también causa un mal sobrevenido, que es el deterioro progresivo de la calidad de esa vida tan larga. Morir se ha convertido en un proceso complejo y, sobre todo, caro. Los buenos burgueses, extremadamente parsimoniosos con sus fondos, no pueden dejar de pensar como lo que son, racionalistas, economicistas y materialistas. "Los viejos ya han vivido demasiado, no tienen nada que ofrecer a la sociedad, mientras que los jóvenes tienen largos años por delante, su mantenimiento es menos costoso y pueden aportar su trabajo e innovación. En casos de emergencia, pues, concentremos los recursos sanitarios en los jóvenes y dejemos morir a los viejos. Así, además, aligeraremos el presupuesto en pensiones." Un razonamiento impecable, sobrio, lógico, económico, científico, inexorable, coherente, de una rentabilidad clara. Qué pena que no sea humano. No por algo nos llevan dos siglos y medio de adelanto en eso de la Ilustración.
Hace más de tres centurias que el pasado, la religión, el sufrimiento y los lazos de patria, sangre y fe fueron tildados de irracionales y condenados a una desaparición progresiva. Todo lo que no estuviera encaminado a hacernos mas ricos, saludables y felices en un plano absolutamente individual y material no merecía la pena que existiera. Desde que salió de Holanda en el siglo XVII, el liberalismo clásico se ha centrado en la búsqueda de la libertad y la felicidad del individuo abstracto, sin patria ni fe ni familia, un ciudadano del mundo-mercado, un fiel que deserta de los templos paternos y adora a un Becerro de Oro automático, productor infatigable de monedas y juguetes que entretengan al homo oeconomicus y lo alejen de mirar hacia su interior.
Pero, pese a todo, ni la muerte, ni la enfermedad ni el sufrimiento han dejado de existir. La vida se ha alargado pero se acaba , el sufrimiento se puede paliar pero no del todo y todas las enfermedades se curan... menos la última. Ahí siguen los mismos interrogantes que obsesionaban a nuestro antepasados, entre los que la muerte, el sufrimiento, la pobreza y la enfermedad eran cotidianos y visibles --evidentes--, como verdades que ningún progreso va a poder liquidar, a no ser que se acabe con el propio ser humano. Por eso se sigue leyendo a Dostoievski y se olvidan las novelas pastoriles. En ese aspecto, nuestros "socios" holandeses están muy avanzados. La felicidad es un perpetuo presente sin pasado, pero con ficticias anticipaciones de un futuro que no llega. Pero es que la felicidad no existe, sino los momentos de dicha. Es difícil suponer que ser feliz sea lo mismo que ser confortable, pero nuestros tecnócratas siguen creyendo que una población bien cebada, sedada y entretenida lo es: confunden la ambrosía de los dioses con el prozac de los farmacéuticos.
Todo pasado, todo lazo de sangre y de fe es un obstáculo para la felicidad del individuo abstracto de la Ilustración, ese ser sin ataduras, salvo las del mercado, y sin señas de identidad, sin memoria y sin alma, simple instrumento de las fuerzas económicas. ¿Qué tiene de extraño que quieran borrar del mapa a los ancianos, que son historia, pasado, raíces? ¿No es mucho más alegre y rentable un mundo sin viejos? ¿No es mejor abreviar sus sufrimientos y arrojarlos al nirvana del no ser? Han caducado, son chatarra humana.
Sé que muchos pensarán que los holandeses tienen razón. Simplemente les digo: algún día seréis viejos. Pero cuando dejamos que ciertos poderes se permitan el capricho de dictar quién debe vivir y quién debe morir, puede que no se detegan sólo en los ancianos. ¿Por qué no liquidar a todo aquel cuyo mantenimiento suponga un coste excesivo para el Estado? ¿por qué permitir que siga alentando gente que nunca va a tener las condiciones para una vida "digna" según los doctores Simón del Estado del Bienestar? Curiosa sociedad la nuestra, que protege a los criminales y extermina a los inocentes e indefensos. Hoy más que nunca deberíamos leer a Dostoievski.
Todos los artículos de El Manifiesto se pueden reproducir libremente siempre que se indique su procedencia.

domingo, 29 de marzo de 2020

La ELECTRIFICACIÓN de la tierra provoca las PANDEMIAS de gripe. (Dr Thomas Cowan)

La ELECTRIFICACIÓN de la tierra provoca las PANDEMIAS de gripe.


Dr Thomas Cowan



MMS Y SALUD censurada. Entrevista a Andreas Kalcker


MMS Y SALUD censurada

Entrevista a Andreas Kalcker

(Obstáculos a un potente medicamento antibacteriano y antiviral)




COVID 19: El Estado ha fallado



sábado, 28 de marzo de 2020

Guerra Civil de la izquierda: podemitas, socialistas, feministas, trans… a la gresca

Guerra Civil de la izquierda: podemitas, socialistas, feministas, trans… a la gresca

Socialistas contra comunistas; podemitas radicales contra podemitas aburguesados; feministas contra trans. Es el sino de la izquierda. Lo que le pasa al Frente Popular y al Frente Feminista está escrito hace dos mil años: “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado”.

Irene Montero, Pablo Iglesias y Lidia Falcón.
Irene Montero, Pablo Iglesias y Lidia Falcón.
Han nacido para despedazarse entre sí. De ahí debe venir su fijación por la Guerra Civil. Stalin contra Trotsky; El Ché contra Castro; el POUM de Andreu Nin contra el Gobierno de la II República; comunistas contra anarquistas…llevan el guerracivilismo en los genes.
No han durado ni un mes en el Gobierno y ya se están desgarrando por luchas ideológicas. 
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
La primera en la frente ha llegado con la Ley de Libertad Sexual y con el 8-M como telón de fondo, que viene a ser para el Frentepopulismo-feminismo como el Día de la Raza para el franquismo. Irene Montero y los podemitas se han sacado de la manga un proyecto de ley que rápidamente ha sido calificado de chapuza por el ministro de Justicia socialista y por expertos penalistas. El borrador es un poema: no solo invade competencias autonómicas, ignora la jurisprudencia del Constitucional o choca con otras normas, como la Ley de Violencia de Género; sino que está plagado de faltas de ortografía o palabras no reconocidas por la RAE. Como dijo un tuitero, la autora debe creerse que las leyes se redactan como si fueran pancartas.
El texto de Irene Montero se parece más a un graffiti feminazi que a una ley
Y es que el texto se parece más a un graffiti feminazi que a una ley. Una norma oportunista y demagógica que busca penalizar el piropo, que da a entender que puede haber violación dentro del matrimonio y que pretende hacer realidad la proclama feminista “Sola y borracha quiero llegar a casa”. 
Como ironizaba Libertad Digital: “una cosa es proteger la libertad sexual de las mujeres y otra muy distinta pretender que algo tan íntimo como una relación sexual requiera poco menos que un fedatario público y un alcoholímetro para que el varón pueda probar que tuvo el consentimiento expreso y sobrio de la mujer en el momento oportuno”
Ante las objeciones jurídicas de los socialistas, Pablo Iglesias -a la sazón jefe de filas y pareja de Irene- ha contraatacado: «En las excusas técnicas creo que hay mucho machista frustrado«. De vergüenza ajena.
Pero aunque la ley Montero le haya sonrojado al PSOE, tiene gracia que ahora se ponga estupendo con la norma, pues esta no hace otra cosa que llevar hasta sus últimas consecuencias algunos de los postulados de la Ley de Violencia de Género, acentuando aún más la asimetría penal contra el varón. Aquellos polvos han traído estos lodos, solo que llevados a un extremo barriobajero. 
Tanto la Ley de Violencia de Género como la de Libertad Sexual no son otra cosa que la traducción legal del mantra feminista: “toda cópula es una violación” formulada por la activista norteamericana Andrea Dworkin, que convierte al varón en sospechoso habitual. 
Lo que ocurre es que Unidas Podemos pugna por ser todavía más radical que el PSOE y colgarse la medalla del feminazismo. Pero por mucha ley iconoclasta que saquen, los podemitas están abocados a tener el mismo final que todos los revolucionarios en cuanto catan presupuesto y moqueta: se transforman en casta. 
O en “vendeobreros”, como le ha tildado jóvenes de izquierda radicales a Pablo Iglesias en la Complutense. La imagen refleja gráficamente el sino de todo bolchevique de vía estrecha. Hace la revolución prometiendo acabar con los privilegios de la oligarquía y en cuanto logra escaño le da un ataque de amnesia. 
Iglesias, reciclado ahora en marqués consorte de Galapagar, ha probado su propia medicina al ser abucheado por los cachorros del Frente Obrero: “Vendeobreros fuera de la Universidad”.  Es lo que él mismo hacía y decía cuando tomaba el megáfono en la puerta del Sol, el 15-M… y míralo ahora. Ahí tenemos ya otra guerra civil en germen: radicales contra aburguesados
Finalmente, una tercera guerra civil en las filas de la izquierda progre es la declarada entre los trans y las feministas. El Partido Feminista, que lidera Lidia Falcón, histórica del comunismo, y que formaba parte de Izquierda Unida, discrepa de la ley de Transexualidad que la coalición pretende impulsar. Y ¿qué ha hecho el Soviet Supremo de Alberto Garzón? expulsar al Partido Feminista. Coge a Lidia Falcón, que pasó por las cárceles franquistas, y le acusa de “transfoba”.
Hijas del sesentayochismo, las feministas defendían la liberación todo tipo de tabúes sexuales y, en consecuencia, le reían las gracias a los LGTB. Y ahora se han encontrado con que los trans pueden ser un caballo de Troya del zorro varón en el gallinero femenino, y eso ya no les hace tanta gracia. Como dice el Partido Feminista “la ideología queer se ha convertido en el arma ideológica posmoderna del patriarcado”.
Después de años de lucha contra el machismo y el heteropatriarcado resulta que tíos operados ganan a sus rivales mujeres-mujeres en levantamiento de pesas, fútbol, baloncesto y artes marciales. O se aprovechan de su condición trans para hacer su agosto en cárceles femeninas. 
Con las leyes de Género en la mano, un señor con toda la barba puede autopercibirse de género femenino y reclamar derechos de mujer, sin que medie operación de cambio de sexo. Hecha la ley, hecha la trampa. Y toda la ideología de género es una gigantesca trampa, un mar de contradicciones, la cuadratura del círculo. Y ante eso han saltado las feministas clásicas. 
Las feministas han caído en la cuenta de que la revolución sexual del 68 y sus consecuencias, llevaba paradójicamente en su germen el eclipse de la mujer
Les ha costado, pero por fin han caído en la cuenta de que la revolución sexual del 68 y sus consecuencias, llevaba paradójicamente en su germen el eclipse de la mujer. Ahora protestan porque la ley de transexualidad de Izquierda Unida pretenda legalizar los vientres de alquiler, que los menores que se declaran transexuales puedan operarse para cambiarse de sexo, y que todo ello suponga la invisibilidad de la mujer como categoría. Serán muy rojas y progres, pero por ahi no pasan. 
El marxismo cultural está inevitablemente abocado a la atomización. Porque lo suyo son matrimonios de conveniencia (PSOE y Podemos en el Gobierno; la casta del marqués de Galapagar y los cachorros radicales en Podemos; Feministas y Trans en el colectivo LGTBI). 
Basta sentarse a esperar a que vayan estallando en guerritas civiles, y despedazándose unos a otros, para que se produzca la cosecha roja, como la famosa novela sobre bandas rivales que se destruyen entre sí. El problema es que harán mucho daño, sacarán leyes liberticidas y, como en la ficción de Dashiell Hammett, lo dejarán todo perdido de cadáveres. 

viernes, 27 de marzo de 2020

Censuran a CitizenGO en México por el mensaje: "El aborto es la primera causa de feminicidio".

Censuran a CitizenGO en México por el mensaje: "El aborto es la primera causa de feminicidio".

Bajo el lema "no nos vamos a callar", CitizenGO ha lanzado una campaña para compartir la imagen en Facebook ante al veto por miedo al feminismo. CitizenGO denuncia que cerca de la mitad de los bebés matados antes de nacer por aborto lo son de niñas, también por el hecho de serlo. Amplía esta noticia, aquí.


Censuran a CtizenGO en México por el mensaje «el aborto es la primera causa de feminicidio»

CitizenGO, bajo el lema "no nos vamos a callar" ha lanzado una campaña para compartir la imagen en Facebook ante al veto por miedo al feminismo. CitizenGO denuncia que cerca de la mitad de los bebés matados antes de nacer por aborto lo son de niñas, también por el hecho de serlo.

Mensaje de CitizenGO censurado en méxio por miedo al feminismo radical. / CGO
Mensaje de CitizenGO censurado en méxio por miedo al feminismo radical. / CGO
La plataforma internacional CitizenGO había cerrado la contratación de espacios publicitarios en México con motivo del Día de la Mujer, que en el país los grupos feministas enfocaron invocando el mal llamado «derecho al aborto» y la lucha contra las muertes de mujeres identificadas como «feminicidios».
Así, CitizenGO diseñó unos carteles en los que se muestra a una mujer embarazada y se afirma que «el aborto es la primera causa de feminicidio». La plataforma internacional, contactó con la empresa publicitaria y cerró ubicaciones publicitarias y un precio por el servicio.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
Sin embargo, poco antes de que comenzara la publicidad contratada, la iniciativa fue censurada. Según ha explicado el editor de CitizenGO para Hispanoamérica Luis Losada en un mensaje distribuido a los seguidores de la plataforma, la respuesta de la empresa fue: «El departamento legal no nos permitió subir este arte =( Esto debido a que va en contra de los valores de la empresa y en un momento en particular riesgoso =(«.
A juicio de Losada, el mensaje que se esconde tras este veto es: «Las ‘feminazis’ están alocadas, no queremos que nos vandalicen nuestro mobiliario urbano ni poder ser objeto de desprestigio empresarial».
El «feminicidio no existe»
En respuesta a este veto, CitizenGO, bajo el lema «no nos vamos a callar» ha lanzado una campaña para compartir la imagen en Facebook como manera de denunciar que «aproximadamente la mitad de los bebés asesinados en el vientre de sus madres son niñas».
A juicio de CitizenGO, «el feminicidio no existe tal y como lo definen las feministas», ya que creen «ideológicamente que los hombres matan a las mujeres por el hecho de ser mujeres» . Al contrario, esas muertes se producen «por celos, por venganza, robo, extorsión o sencillamente porque son unos desalmados y resuelven así sus problemas».
Losada argumenta que la muerte de una mujer a manos de un hombre o de un hombre a manos de una mujer es «es igual de criticable» y añade que la violencia «no tiene género», por lo que la plataforma no apoya las protestas «organizadas por las feministas supremacistas que no sólo odian al varón por el hecho de ser varón sino que odian el matrimonio y la vida de pareja denigrando la célula básica de la familia y por tanto de la sociedad». 

jueves, 26 de marzo de 2020

Objetivo vacuna

Objetivo vacuna

Como era de esperar, la solución a la epidemia que nos han impuesto es muy probable que se materialice con la obligatoriedad de una vacunación masiva. Un objetivo que los políticos acatarán y pagaran sin rechistar, mientras la población se sumerge en innumerables efectos secundarios, anulando su calidad de vida.

Apoya nuestra campaña que exige a la administración sanitaria una vacunación libre, con información y elaboración transparentes.

Firma, comparte:





(Dulce Revolución)