miércoles, 18 de marzo de 2020

¿Alguna vez pensáis en la muerte?

 ¿Alguna vez pensáis en la muerte?


Los célebres cuadros de las postrimerías de Valdés Leal, que se pueden ver en la iglesia del Hospital de la Santa Caridad en Sevilla.



Consejo de Ministros. Una estafa de 200.000 millones de euros

CONFIDENCIAL

Consejo de Ministros. Una estafa de 

200.000 millones de euros

Por el coronavirus hacia la tiranía. El Estado de Alarma se alargará más de 

15 días y Sánchez lo endurecerá: vamos directos hacia la dictadura.

Consejo de Ministros. Una estafa de 200.000 millones de euros
Consejo de Ministros. Una estafa de 200.000 millones de euros
Apareció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con un lenguaje “pedagógico” (hasta cuatro veces pronunció el término). Pero de enseñanza infantil. Por ejemplo, cuando se dirigió a los niños (toda la infancia española estaba pendiente de sus palabras) y le dijo: “Niños, haced caso a vuestros padres y vuestras madres: lavaos las manos…”. No les aconsejó el rezo nocturno del Jesusito de mi vida porque don Pedro es ateo, pero estuvo en un tris.
Para los adultos, don Pedro quería vender la idea de que llegaba desde el Consejo de Ministros más importante de toda la historia de la democracia. Es un hombre que vive rodeado de historia, todo lo que hace es histórico, inédito, singular, único.
Pero a lo que estamos, Fernanda, que se nos va la tarde:
El decreto ley aprobado por el Gobierno, según Sánchez, representa “la mayor movilización de fondos de toda la democracia”… y también la mayor estafa que este periodista económico recuerda.
Sánchez dice que moviliza 200.000 millones de euros, de los cuales 117.000 son públicos, el resto privados, unas medidas “sin precedentes”… algo “inédito en la historia democrática de este país”.
Como en la Albania de Hoxha: prohibido salir de casa, si lo haces, en perfecta soledad. Dos son multitud
 
Ahora bien, el verbo movilizar tiene un significado equívoco. O le prestas atención o tal parece que Sánchez nos regala la quinta parte del PIB español para salir de la crisis del coronavirus. No es así, De esos 200.000 millones “movilizados” la mitad son créditos y otra buena parte prórroga. Les recuerdo que los créditos hay que pagarlos y que el dinero para concederlo tiene que salir de algún lado. Aquí, naturalmente, salen de la deuda púbica, que dejaremos en venenosa herencia a nuestros hijos y que pagamos todos con nuestros impuestos.
Eso por parte del prestamista, el Estado, que luego nos lo cobrará con intereses. Por parte del prestatario, ¿de verdad creen que el microempresario que ha cerrado, el profesional o autónomo que se ha quedado sin negocio y sin trabajo porque Sánchez ha obligado a la gente a quedarse en casa y paralizado la economía, está pensando en pedir un crédito para volver a empezar… o sencillamente está pensando en recuperar sus clientes, sin crédito alguno cuando el coronavirus pase?
Y por cierto, aquí conviene recordar que el dinero público no existe. Sánchez moviliza dinero, nuestro dinero.
Sánchez se refirió a los empresarios profesionales y autónomos pero habló en primer persona cuando se refierió a los proletarios: “los trabajadores también podemos hacer muchas cosas”. A lo mejor por ello, las ayudas de verdad, pero por un montante menor, son las de corte netamente socialista, es decir, las marcadas por subvenciones.
Al menos, éstas son reales, son subvenciones, siempre injustas, pero reales: son los 600 millones destinados a cuestiones sociales, de pobreza extrema.
En cualquier caso, hasta aquí los 117.000 millones de dinero publico ‘movilizado’.
El resto lo aportarán los empresarios. ¿Cómo? No tengo ni la menor idea, el presidente no lo explicó pero ni las empresas ni los bancos -creo que hacia ellos apuntan el histórico plan de don Pedro- suelen hacer otras donaciones que las canalizadas a través de sus fundaciones. Por tanto, mucho me temo, no lo especificó el presidente, que estamos hablando, otra vez, de disponibilidad de créditos, no de donaciones. Y los créditos, perdonen la reiteración, hay que devolverlos y con intereses.
A Sánchez le encanta solemnizar lo obvio y repetir lo básico. Y no le va mal
 
¿La mayor movilización de fondos de la democracia? ¡Menuda estafa, una caradura sin límites!
Y lo de las hipotecas es otra coña. Tampoco son donaciones sino retrasos permitidos en la amortización. Es verdad que así no te pueden desahuciar pero nadie te perdona ni una cuota: al final, ojo, lo pagas y con atrasos (espero que sin intereses).
Pero más, mucho más que la estafa de Sánchez me preocupa su tendencia liberticida. Mañana miércoles, don Peter comparecerá en el Congreso para comunicarnos, en el cuarto día de Estado de Alarma, que lo alarga y endurece.
Esto va para meses y caminamos directos hacia la dictadura con la excusa del coronavirus, Y como siempre, todo totalitarismo es aceptado por el pueblo con un gran aplauso mientras se perpetre en nombre de nuestra salud y de nuestra seguridad: “Todas y todos los miembros del Gobierno somos conscientes del esfuerzo de la ciudadanía”, asegura Sánchez. Eso seguro.
A Sánchez le gusta solemnizar lo obvio y repetir lo básico: “tenemos que vencer al virus”. Y luego le sale la peligrosa vena socialista: “Ese escudo social solamente lo podemos forzar los poderes públicos”.
Por el coronavirus hacia el totalitarismo. Y lo malo es que, con el miedo a morir que tenemos todos, el asunto puede tener éxito. 
A Sánchez le encanta solemnizar lo obvio y repetir lo básico. Y no le va mal.

martes, 17 de marzo de 2020

Pasa el ángel exterminador (1): la peste NOM-virus


Pasa el ángel exterminador (1): la peste NOM-virus


Alerta Digital

Por Laureano Benítez Grande-Caballero.- «Nosotros buscamos las causas de la crisis, pero la más profunda y la más evidente no se la nombra. A riesgo de provocar vuestras risas, de todos modos yo os la cito: es Satanás, que está aquí en medio de nosotros» (Mons. François Nestor Adam, Obispo de Sion, en su intervención, el 2 de octubre de 1971, en el Sínodo que se realizó ese año).

Desde que empecé a incluir que la crisis del coronavirus nos llevaría al confinamiento en nuestras casas, con el fin de evitar la exposición al paso del ángel exterminador del maléfico virus, he tenido viva en mi mente la escena de aquella terrible noche en la que un ángel exterminador recorre las calles de Egipto asesinando a los primogénitos, salvándose únicamente quienes tenían en los dinteles de sus casas la sangre de un cordero. Tremendo metáfora, dantesca escena plenamente aplicable a los desasosegantes tiempos actuales, donde una humanidad atemorizada se clausura en sus hogares por miedo a contagiarse con el maléfico virus.
Desde luego, no es la primera vez en la historia que el ser humano se enroca en su miedo a sufrir alguna pestilencia, ya que las plagas han sido un fenómeno recurrente en el devenir humano, pero la inmensa escala a la que está teniendo lugar la peste del coronavirus en un mundo habitado por casi 8.000 millones de personas la convierten en un suceso único en la historia, con tintes verdaderamente apocalípticos.
Junto a su gigantesca expansión, destacan también en esa pandemia dos hechos muy significativos: estamos ante una epidemia de muy baja mortalidad, con un cuadro sintomático un leve ― comparada con otras muchas más mortíferas, que protagonizaron tremendos desastres demográficos―, y, especialmente, que en la actualidad el ser humano posee una tecnología perfectamente capacitada para crear el agente que la provoca, algo completamente inusitado en otras épocas históricas, donde los agentes patógenos eran perfectamente naturales. Si a eso le añadimos que también poseemos en la actualidad unas mentes lo suficientemente diabólicas como para emplear esos agentes mortíferos con la intención de causar daño a la humanidad, esta pandemia del coronavirus ―al igual que otras que la precedieron en menor escala― presenta unas características que la hacen altamente sospechosa de haber sido provocada.
¿Por quién? En un mundo donde no cae una hoja al suelo sin que lo dictamine la mafia luciferina que maneja el cotarro en este Planeta, es absurdo pensar que los acontecimientos catastróficos que afectan a la humanidad en su conjunto no están diseñados y planificados por la élite psico y sociopática obsesionada por el globalismo y el Gobierno Mundial.
La historia de la humanidad es muy sencilla de explicar, y se podría resumir con brevedad diciendo que es la lucha del Bien contra el Mal, de la luz contra las tinieblas, de ángeles contra demonios, de Dios contra Satanás. Esta conflagración apocalíptica puede revestirse de la apariencia de guerras, revoluciones, catástrofes naturales, hambrunas, crisis económicas, pandemias… pero el trasfondo es siempre el mismo: cielo contra infierno.
Y, de igual manera que Dios se sirve de sus santos para llevar adelante su plan salvador tendente a asegurarnos la bienaventuranza eterna, el Príncipe de las Tinieblas ha reclutado desde el big bang a un conjunto de personajes siniestros, absolutamente perversos, que son los encargados de ejecutar sus planes destructores.
Es así como ha surgido la «Sinagoga de Satanás», consistente en un contubernio de poseídos por las fuerzas infernales que, desde su origen en las cavernas babilónicas y las esfinges de Egipto, se han transmitido de generación en generación los ritos iniciáticos mediante los cuales sirven al inframundo, ejerciendo de agentes del Tártaro a cambio de unas prebendas, de unos favores, consistentes en la conquista del poder y la riqueza. Es por ello que a esta horrenda camarilla pertenecen las figuras más señeras de la humanidad en el campo de la economía, la política, el entretenimiento, y los medios de comunicación, ya que, al ser colocados en los lugares más relevantes de las actividades humanas, tienen el poder que ambicionan, pero, a su vez, desde sus altos cargos laboran incansablemente para llevar a la humanidad hacia el NOM, que entronizará al Anticristo, vicario de Satanás.
Es elemental: tenemos a un personaje que ambiciona fama, poder, riquezas, gloria… dominio, en una palabra, y para satisfacer estas pasiones hace un pacto mefistofélico con las tinieblas, las cuales le otorgan estos dones, pero a cambio no sólo de su alma, ya que también le exigen a estos posesos que les consigan almas para llevárselas al reino del nunca-jamás.
Digámoslo sin reparos ni remilgos: la verdadera lucha que el Mal entabla con el Bien es la disputa de las almas, la contienda por ver si la luz se las lleva a las esferas celestiales, o la Oscuridad las abduce a los pozos infernales. Y la estrategia luciferina para apropiarse de las almas es siempre la misma: sembrar el desorden, la confusión, el caos, el miedo, subvirtiendo los sistemas establecidos sobre valores naturales y morales, con el fin de dejar al individuo en una situación de total desamparo que le convierta en una fácil presa para el mundo, el demonio y la carne.
Porque el caos lleva a la muerte, y los episodios catastróficos de guerras y pandemias producen un elevado número de víctimas, una mortandad considerable y muchas veces repentina que dificulta la reconciliación del alma un Dios, objetivo principal del Señor de las Moscas, que tiene así mucho más fácil poseerla.
Esta historia está magníficamente explicada en la Carta a los Efesios de San Pablo: «Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio».
Esta gigantesca refriega es la que opera entre bambalinas de los episodios más importantes de nuestra historia, porque esos espíritus del mal que emponzoñan los espacios, que envenenan el aire, no son solamente esos engendros horribles que pueblan pesadillas y húmedas tentaciones, ya que también se pueden incluir en esta categoría demoníaca a esos seres monstruosos que, a pesar de su aspecto microscópico, infectan con su pestilencia mortífera a la humanidad: los virus.
Dirán que soy conspiranoico, pero es un hecho para mí muy claro que los virus son seres maléficos, perversos, satánicos, totalmente malévolos, cuyo único objetivo es infectar las células inoculando en ellas su maligno ADN para matarlas reproduciéndose a su costa. Hay bacterias buenas, pero los virus son de una malicia absoluta, y por eso pueden considerarse creación diabólica.
Virus los ha habido siempre, pero con el avance de la medicina ―en especial las vacunas―, su poder mortífero estaba en franca decadencia, como sucede con la viruela y el sarampión, dos pandemias de amplia raigambre histórica que han diezmado con frecuencia a la población mundial, junto con el cólera, el tifus…
Y la peste, la reina de las epidemias, de fulgurante malicia, que aniquila a un ser humano en dos o tres días ―incluso en horas―, cuya apoteosis tuvo lugar en la apocalíptica pandemia iniciada a partir de 1348, que aniquiló a más de 100 millones de personas en todo el mundo, de los cuales 25 correspondieron a Europa ―un tercio de su población―.
Pero, como ya no queda prácticamente ninguno de esos virus «históricos», asistimos al sospechoso fenómeno de la aparición en tiempos recientes de un conjunto de epidemias causadas por extraños virus que surgen de la nada, y arrasan con todo lo que pueden antes de desaparecer o quedar latentes: vacas locas, grite aviar, gripe porcina, SIDA, Ebola, Zika, SARS… y ahora asistimos al dantesco espectáculo del coronavirus.
En un mundo altamente tecnificado, donde existen laboratorios de biotecnología capaces de crear microorganismos en sus siniestras retortas para usarlos como armas bacteriológicas y virológicas, y donde el mal que infecta a las élites satánicas que controlan el mundo es absolutamente pasmoso, no hay que caer en la conspiranoia para sospechar que esa nueva generación de virus puede haber sido creada a propósito para conseguir oscuros fines, que, por supuesto, van encaminados a la facilitación del NOM.
Y no es que esto sea una mera sospecha o posibilidad, ya que es un hecho plenamente demostrado y documentado que todos los virus que antes hemos mencionado tienen su patente respectiva, lo cual quiere decir que han sido fabricados. Otro factor importante a tener en cuenta es que los prebostes de las empresas multinacionales en el campo de la farmacéutica, del material sanitario, y de las dedicadas a la biotecnología forman parte de esta casta luciferina correveidile de Lucifer.
La élite diabólica del NOM siente un profundo asco por las masas, una patológica falta de empatía por la humanidad, pues para ese perverso contubernio somos un despreciable rebaño, una muchedumbre de esclavos lobotomizados, pura mercadería, carne de cañón para sus experimentos apocalípticos, una fauna molesta que hay que reducir al máximo.
Basta solamente con utilizar el sentido común para comprender que, unos personajes absolutamente malvados que han sido capaces de construir armas nucleares que pueden destrozar la humanidad varias veces, que han diseñado y ejecutado guerras devastadoras, que han protagonizado sangrientas revoluciones para liquidar el orden natural del mundo y la civilización cristiana occidental, que provocan crisis económicas demoledoras que llevan a la ruina y al hambre a amplias capas de la población, que fumigan los cielos con sustancias ponzoñosas para cambiar el clima en orden a causar sequías y para ―dicen algunos― hacer menos fértil a las poblaciones, que ya conspiran directamente y sin tapujos con la manipulación de las mentes y la liquidación física de las personas a través del letal 5G que asoma ya en el horizonte… Es suficiente, en suma, tener un poco de sentido crítico para comprender que a este siniestro contubernio le importa una higa la suerte de la humanidad, y no solamente eso, sino que están haciendo todo lo posible desde hace mucho tiempo para liquidarla.
Este odio a la humanidad tiene sus ideólogos, sus tecnócratas, sus libros, sus foros… un conjunto de personajes siniestros imbuidos de un odio obsesivo a la humanidad, que podemos catalogar como «nutjobs» ―«chiflados»―, capaces de hacer afirmaciones que producen a la vez pasmo y terror.
En 1955, Alan Gregg, de la Fundación Rockefeller ―¡cómo no!―, describió, por primera vez, el género humano como un «crecimiento cancerígeno» sobre el planeta Tierra que podría con el tiempo destruirse: «La superpoblación es un cáncer; nunca he oído que un cáncer se curara alimentándolo».
Christopher Manes, aspirante a «¡Earth First!», afirma que «La extinción de la especie humana no sólo es inevitable, es una buena cosa». En esa misma línea, Maurice Strong sentencia que «¿No es la única esperanza para el planeta que las civilizaciones industrializadas colapsen? ¿No es nuestra responsabilidad que eso suceda?». Y observen esta frasecita del demente genocida Robert MacNamara, obsesionado por el control de la población, que fuera secretario de defensa con Kennedy y con Johnson, responsable principal de la guerra del Vietnam, un ser de una malignidad imposible de describir: «Creo que la raza humana tiene que pensar en los asesinatos. ¿Cuánto mal se debe hacer con el fin de hacer el bien?».
Estos gurús antropófobos, imbuidos de neomaltusianismo y ecologismo exacerbado, lanzan sus manifiestos de odio impunemente, con el aplauso de los poderes globalistas a cuyo servicio bailotean impúdicamente:
«Si no hay suficiente comida para alimentar el excesivo número de gente (los pobres, las masas) ellos deben ser lanzados fuera de la borda (asesinados por guerras o epidemias). Estos “razonamientos” proveen una justificación para controlar la curva del crecimiento poblacional y la destrucción del exceso de población por cualquier medio, incluyendo las guerras, los genocidios, las epidemias, las hambrunas, las depresiones económicas y hasta el terrorismo». (Pearce and Turner, 1995).
Como se puede observar en esta tremenda declaración, las epidemias también están incluidas en la estrategia de las carnicerías, porque ¿le temblará acaso el pulso a estos psicópatas para crear virus letales que sirvan a sus fines conspiradores? Una mente tan pervertida y corrupta como la que tienen estos gerifaltes diabólicos, ¿renunciará acaso a la posibilidad de utilizar sus perversas creaciones de laboratorio para crear pandemias que contribuyan a la instauración de su maquiavélico Gobierno Mundial?
El coronavirus actual fue elaborado en Wuhan, al parecer con tecnología francesa y canadiense.
Resulta asimismo esclarecedor que en esa ciudad de 11 millones de personas haya laboratorios de bioingeniería ligados al omnipresente George Soros y a Bill Gates, del que es ampliamente conocida su actividad en el campo de las vacunas, los transgénicos y la agroquímica: ¿casualidad?
¿Es también casualidad que el Foro de Davos, que tuvo lugar en octubre de 2019 en nueva York, realizara el 18 de ese mes un simulacro de una epidemia de coronavirus, con la participación del Johns Hopkins Center for Health Security y de la Bill & Melinda Gates Foundation?
El objetivo explícito del ejercicio realizado en Nueva York era planificar la respuesta de ciertas transnacionales y gobiernos ante una pandemia de coronavirus, cuando nada permitía predecir el inicio de la epidemia detectada en la ciudad china de Wuhan a inicios de diciembre.
En el simulacro participaron destacadas personalidades de varias instituciones y organismos, como Sofía Borges ―vicepresidenta de la Fundación de las Naciones Unidas, Brad Connet, ―presidente del grupo Henry Schein, líder mundial de la producción de material médico―, George Gao ―director del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de la República Popular China―, Avril Haines ―ex directora adjunta de la CIA y ex miembro del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, bajo la administración Obama, etc… y la Fundación Bill&Melinda Gates, por supuesto.
¿Es un hecho simplemente anecdótico que en un capítulo de los Simpson también apareció un contubernio que planificaba un ataque viral a humanidad? ― recordemos que esta famosa serie también mostró en un episodio la destrucción de las Torres Gemelas, como telón de fondo un tanto disimulado―.
Las sospechas se hacen realmente desasosegantes si se tiene en cuenta que el virus ha ido aparecer en el país más poblado del mundo, y justamente en vísperas de la fiesta del Año Nuevo chino, la cual produce millones de desplazamientos a lo largo de todo el país. ¿Más casualidades?
Las preguntas saltan por sí solas. Para empezar, se nos dice que la culpa es de los chinos, que comen murciélagos, pangolines, y no sé qué especies exóticas más. Y bien, ¿los chinos siempre han comido esos animales, o han empezado a hacerlo ahora, justo cuando disponen de mayor bienestar, y no les hace falta incluir especies asquerosas en su dieta? Si llevan siglos comiéndolos, ¿por qué justo ahora resulta que un pangolín infectado origina el caos mundial? ¿Por qué el virus del SIDA también se asoció a otro animal ―el mono―, y luego tenemos a las vacas locas, la gripe aviar, la gripe porcina…? ¿Por qué estuvo en el simulacro pandémico del Davos pasado el director del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de la República Popular China?
Con todo lo expuesto, tenemos unas mentes criminales, y un arma de destrucción masiva ―aunque creará más caos y crisis económica que mortandad―, creada por ellos mismos. Todo encaja a la perfección, y más cuando, en un artículo posterior, expongamos los motivos que tienen estos personajes para lanzar la pandemia del coronavirus, qué es lo que pretenden conseguir con ella.

lunes, 16 de marzo de 2020

Medidas Económicas a aplicar con inmediatez – Hagan Algo YA

Coronavirus: Italia abandonada por la Unión “Europea”

La plaza de San Marcos, desierta en pleno día.

En cambio, China hasta ha enviado médicos

Coronavirus: Italia abandonada por la Unión “Europea”

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"Italia ha solicitado ya activar el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea para el suministro de equipos médicos para la protección individual. Pero, desafortunadamente, ningún país de la UE ha respondido a la llamada de la Comisión. Solo China ha contestado bilateralmente. Ciertamente, esta no es una buena señal de solidaridad europea". Esta demoledora apreciación es del alto representante de Italia en la UE, Maurizio Massari, esta misma semana.
Italia amanece con restricciones en todo su territorio y para toda la población
Más allá de la crudeza con la que un importante diplomático italiano expone una situación concreta de petición y falta de apoyo entre los miembros del 'club de los Veintisiete', cuando dentro de unas semanas se dejen de contar muertos y contagios va a caer como una losa sobre el proyecto europeo el enésimo ejemplo de insolidaridad y falta de políticas comunes.
La Europa de los pueblos, la que se intenta cimentar convenciendo a las personas de que hay un proyecto común, no existirá mientras un muerto de un país valga por 100 muertos de otro de los Estados miembros. La solidaridad con China, que menciona el embajador Massari en un artículo publicado el 10 de marzo en 'Politico.eu', es opcional, aconsejable o interesada, dependerá de cada visión, pero la solidaridad entre los Estados miembros debería ser obligatoria.
"Nos enfrentamos exactamente al tipo de emergencia en el que una 'Europa que protege' debe demostrar que puede cumplir. A menos que nos despertemos de inmediato, corremos el riesgo de pasar a la historia como los líderes que en 1914 caminaron dormidos hacia la Primera Guerra Mundial. El virus pasará, pero cualquier semilla podrida de complacencia o egoísmo permanecerá", dice un Massari que concluye: “La crisis del coronavirus es un examen de la cohesión y credibilidad de la UE, que solo se puede aprobar a través de una solidaridad genuina y concreta. Europa debe actuar de acuerdo con el principio de defensa mutua y ayudar a aquellos miembros cuya seguridad está amenazada”.
El artículo, escrito por el alto representante italiano ante la UE de un Gobierno ya proeuropeísta tras la marcha del Ejecutivo de la Lega de Salvini, es un serio tirón de orejas a esa 'Europa que protege', lema de la renovada Unión encabezada por la alemana Ursula von der Leyen. La presidenta de la Comisión, que hasta ahora en esta crisis sanitaria parecía tan invisible como el virus, por fin lanzó ayer un mensaje para muchos tardío pero necesario: "Queridos italianos, en estos momentos difíciles, quiero deciros a todos los que lucháis contra el virus que no estáis solos. Vuestro esfuerzo, vuestro compromiso, son un ejemplo para todos los ciudadanos europeos. En este momento, somos todos italianos".
Nos enfrentamos exactamente al tipo de emergencia en el que una ‘Europa que protege’ debe demostrar que puede cumplir
La queja que se ha trasladado desde Roma a altos niveles parece que ha surtido efecto y la UE, junto a prometer ayudas económicas, anuncia que "se presionará a la industria para aumentar la producción de respiradores". Pero el abrazo europeo llega tres semanas después de desatarse la crisis.
"Han llamado a una íntima amiga mía que es anestesista para que se presente en el hospital. Si no lo hace, los 'carabinieri' irán a su casa y la llevan a la fuerza", me escribe una buena amiga de Milán. El mensaje es de ayer miércoles, 11 de marzo. La situación en los hospitales italianos sigue siendo caótica. Algunos de los médicos la han dibujado como un escenario de guerra donde se selecciona a quién curar entre los heridos. Lombardía ha planteado llamar a los médicos jubilados, reservistas, para echar una mano. Esta era una guerra virológica que debió ser de todos, común, y se ha parcheado.
La retórica antieuropea ya ha comenzado cargada de munición: "¿Zona roja en toda Europa? Alguno está usando el virus para hacer una triste guerra comercial a Italia", ha posteado hoy en su cuenta de Twitter Matteo Salvini, que ya ha amenazado con recordar en el futuro los países que estuvieron al lado, y los que no, de Italia. Curioso, Italia fue el primer país del mundo en cancelar los vuelos con China, la que hoy le manda máscaras. Pero China es una opción comercial o diplomática, la relación entre España, Alemania, Francia, Italia… se supone que no debe serlo. ¿No hay fronteras para vender motores y sí las hay para intercambiar máscaras o respiradores? Ha faltado de nuevo calor, imagen de unidad y sensibilidad. Ha faltado Europa, como empieza a ser costumbre, en los malos momentos. No es tarde para reaccionar.
El euroescepticismo italiano, que nació junto a una crisis económica y una crisis de inmigrantes de la que muchos culparon a Bruselas, Berlín y París, ha vuelto a alimentarse. La política sabe manipular imágenes, los ciudadanos solo saben verlas. En esta crisis, han faltado las semanas previas imágenes de sanitarios y equipamiento médico con la bandera de la Unión Europea llegando a los aeropuertos de Milán y Venecia. Cada país ha hecho la guerra por su cuenta. Tanto, que ante el desabastecimiento italiano de mascarillas, Alemania sacó una norma que impedía su venta a otros países y Francia dijo que estaba haciendo inventario de sus productos y por ahora se impedía la venta para no encarecerlos.
Italia, abandonada
Italia se ha sentido abandonada, el texto de Massari en términos diplomáticos es muy duro, y ha sentido que ha hecho un sobreesfuerzo en el que otros países se han puesto de lado.
Que el día después de cerrar una vasta área del norte del país, afectando a 16 millones de ciudadanos, se publicaran imágenes en España de manifestaciones en las calles, mítines políticos y campos de fútbol llenos, ha sido para muchos aquí chocante. En Francia, país del que la italiana región de Lombardía, la más afectada por el virus, está más cerca que de Roma, se celebraba el domingo 8 la importante reunión de Pitufos que congregó a 3.500 personas en la ciudad de Landerneau. Ha habido decenas de bromas, artículos y comentarios en redes sociales por toda Italia ante este indispensable e irrenunciable evento.
© El Confidencial
 Abriendo ventanas y balcones de los edificios en que la gente se mantiene confinada,
Italia canta su Himno: Fratelli d'Italia:
"Italia se ha despertado / con el yelmo de Escipión se cubre la cabeza.
/ Juntémonos en cohorte, / que para la muerte estamos prestos".

El equipo médico chino posa al pie del avión en su llegada
al aeropuerto romano de Fiumicino. ¡Vergüenza para la UE!

domingo, 15 de marzo de 2020

El Ejército podrá patrullar las calles para impedir que la gente salga de casa

El Ejército podrá patrullar las 

calles para impedir que la gente

 salga de casa

Ejército
Militares españoles desfilando.
El Real Decreto de aplicación del estado de alarma aprobado este sábado por el Consejo de Ministros prevé la posibilidad de que el Ejército patrulle las calles para garantizar que nadie abandone su vivienda sin un motivo justiciado.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el presidente Pedro Sánchez ha explicado que todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, incluyendo las Policías autonómicas y locales, quedan bajo las órdenes del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, desde esta misma noche, cuando el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha aprobado el decreto.
Todos estos cuerpos, junto con el Ejército, podrán se movilizados para garantizar que se cumplen las medidas de confinamiento, con el fin de garantizar que nadie sale a la calle durante los próximos 15 días, salvo en los supuestos previstos en la norma. Sánchez ha indicado que «el Ejército ya está preparado» para participar en estas labores.
Las cuatro «autoridades competentes» designadas por el Consejo de Ministros para aplicar el estado de alarma son la ministra de Defensa, Margarita Robles; el de Interior, Fernando Grande-Marlaska; el de Transportes, José Luis Ábalos, y el de Sanidad, Salvador Illa.
Según el Real Decreto aprobado este sábado, «todos los medios sanitarios, civiles y militares, públicos y privados«, estarán a disposición del ministro Salvador Illa para garantiza la adecuada atención a los afectados por la epidemia del coronavirus, ha explicado Sánchez. La Comunidad de Madrid ya se ha adelantado a esta medida y ha llegado a acuerdos con la sanidad privada para atender a los afectados.
Según ha explicado Pedro Sánchez, se cerrarán todos los locales de ocio durante la vigencia del estado de alarma, pero no los lugares de culto, aunque deberán tomar medidas para «evitar aglomeraciones y preservar la distancia de seguridad de un metro».
Además el Gobierno tendrá la capacidad de «intervenir y ocupar» de forma temporal locales e industrias, también las privadas –por ejemplo, las farmacéuticas, ha puntualizado Sánchez–, y realizar requisas de material por motivos sanitarios.
Por último, el Real Decreto aprobado este sábado permite al Gobierno obligar a los medios de comunicación públicos y privados a insertar mensajes y anuncios de las autoridades competentes. El artículo 19 de la norma establece que «los medios de comunicación social de titularidad pública y privada quedan obligados a la inserción de mensajes, anuncios y comunicaciones que las autoridades competentes delegadas, así como las administraciones autonómicas y locales, consideren necesario emitir».

sábado, 14 de marzo de 2020

El Gobierno de izquierdas disolvió hace 9 meses la unidad del Ejército experta en levantar hospitales militares de campaña


ESPAÑA | NACIONAL

El Gobierno de izquierdas disolvió hace 9 meses la unidad del Ejército experta en levantar hospitales militares de campaña

sanchez militares
Se llamaba Agrupación Hospital de Campaña (AGRUHOC), dependía de la Brigada de Sanidad (BRISAN) del Ejército de Tierra y fue disuelta en junio de 2019 de acuerdo a la Orden DEF/1362/2018, de 20 de diciembre, que introduce cambios en la estructura y organización del Ejército para optimizar el empleo de los recursos disponibles y que fue aprobada durante el gobierno en funciones de Pedro Sánchez y con Margarita Robles al frente del Ministerio de Defensa.
Esta unidad militar estaba especializada en el levantamiento de hospitales de campaña y se adquirió en 2007, durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, para casos de guerra bacteriológica o ataques con armamento nuclear, radiológico, biológico y químico, por lo que también habría servido de ayuda en esta crisis sanitaria por el coronavirus, según publica La Información.
El propio ejército anunció que el material que componía el Hospital de Campaña pasó a las Agrupaciones de Sanidad nº 1 y nº 3 para reforzar sus capacidades, cada de las cuales es capaz de desplegar una Formación Sanitaria de Tratamiento de capacidad ROLE 2E.
Además de las 90 camas de capacidad, los tres quirófanos y las instalaciones básicas de un hospital, estas instalaciones tienen a su disposición el servicio de telemedicina con el Hospital de referencia de la Defensa Gómez Ulla.

HAY DOS HOSPITALES MILITARES EN MADRID Y ZARAGOZA

Las Fuerzas Armadas disponen de dos hospitales militares en Madrid y Zaragoza, además de capacidad para desplegar en 24 horas otros dos de campaña y de ayudar con la UME donde sea necesario, unos recursos que podrían activarse para combatir el coronavirus si el Gobierno o las comunidades lo estiman conveniente.
Según fuentes del Ministerio de Defensa, todos los días está habiendo reuniones a distintos niveles para analizar la evolución de la crisis y el Ejército está listo para actuar en un breve plazo, pero hasta ahora ni el Ejecutivo ni las comunidades han solicitado o decidido su ayuda en las labores de lucha contra la pandemia.
En España hay dos hospitales militares, el Central de la Defensa Gómez Ulla ubicado en Madrid, y el General de la Defensa de Zaragoza, ambos dependientes del Instituto Social de las Fuerzas Armadas del Ministerio de Defensa y con personal sanitario militar.
En el caso del Gómez Ulla, cedido en parte a la sanidad pública, es uno de los de referencia en España en enfermedades infecciosas y cuenta con una planta, la 22, dedicada a Unidad de Aislamiento. Fue en este hospital donde pasaron los 14 días de cuarentena la veintena de españoles que llegaron el pasado 31 de enero de la provincia china de Wuhan, epicentro de la pandemia, pero no en la planta 22 sino en la 17.

HOSPITALES DE CAMPAÑA EN 24 HORAS

La Brigada de Sanidad del Ejército de Tierra tiene además capacidad para desplegar dos hospitales de campaña. En concreto, las agrupaciones de Sanidad 1 y 3, ubicadas en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y Zaragoza, respectivamente.
Cada una puede montar un hospital de segundo nivel o Role 2E, que tendría capacidad para medio centenar de camas. Están pensados para actuar en operaciones en el exterior y en ellos se pueden realizar intervenciones quirúrgicas para control de daños y estabilización de heridos.
Según fuentes militares consultadas por EFE, estos hospitales de campaña podrían, a día de hoy, montarse en 24 horas y estar a pleno rendimiento en tres días. Las dos agrupaciones también pueden desplegar una estación de descontaminación de agresivos nucleares, biológicos o químicos (NBQ) que trabaja o bien de manera independiente o integrada en el hospital de campaña.