jueves, 18 de octubre de 2018

El fascismo en el portal y yo con el gin-tonic

El fascismo en el portal y yo con 

el gin-tonic

La casta periodística que copa las redacciones de periódicos y televisiones 
empieza a dar gritos porque el fascismo ya está aquí, como en Suecia. En las 
tertulias y máquinas de café se plantea cómo luchar contra el fascismo. 
La respuesta es censurando las noticias sobre Vox.


La periodista de La Sexta, Ana Pastor.
Uno creía que el fascismo ya estaba aquí, entre nosotros. Porque en las televisiones y los periódicos
 nos dicen a todas horas que Trump es fascista, Salvini es racista, Orban es xenófobo. Putin es homófobo. Kavanough es machista. Marine Le Pen es lepenista. Iván Duque es meapilas. Wilders es islamófobo. 
Viganò es ultracatólico. Bolsonaro es ultraderechista. Macri es genocida. Polonia es neonazi. Piñera 
es pinochetista. Albert Rivera es joseantoniano (sí, sí, el que fundó la Falange). Pablo Casado 
es franquista…
Pues no, todavía faltaba un peldaño más para alcanzar el cenit del fascismo. Y ese peldaño se subió 
el domingo 7. Ante el éxito del acto convocado por VOX, en Vistalegre y con Santiago Abascal riéndose 
de la pegatina de ‘facha’ que el Imperio Progre trata de poner a todo el que se escapa del corral de lo
 políticamente correcto.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
Desde entonces, el fascismo está llamando a la puerta como los zombis nazis de esa película, casi tan
 mala como ‘Abraham Lincoln, cazador de vampiros’.
Los periodistas que hacen la ‘Prensa de Kalidá’ se plantean cómo cumplir su deber de progresistas y parar al monstruo del fascismo
Los guerreros del bien que son los periodistas que hacen la ‘Prensa de Kalidá’ llevan dos años viendo
 fascistas por todas partes, desde la elección de Donald Trump, y han tocado a rebato, se han reunido y 
han discutido la gran pregunta: ¿cómo parar el fascismo en España?
Ejemplos de profesionalidad periodística sobre Trump (El País) y su esposa (La Vanguardia).
Ejemplos de profesionalidad periodística sobre Trump (El País) y su esposa (La Vanguardia).
De tanto escribir sobre ‘memoria histórica’ te acabas creyendo que los moros y los legionarios de 
Yagüe acechan en la Casa de Campo.
En el programa El Objetivo del mismo 7 de octubre, Ana Pastor preguntó a sus tertulianos cómo 
nfrentarse al partido “de ultraderecha” VOX, ¡que no tiene ni un solo diputado! Una de las respuestas 
más aplaudidas ha sido la de impedirle el acceso a los medios de comunicación. O sea, censurar. 
Lo mismo, por cierto, que le pasaba a VOX hasta ahora.
De tanto escribir sobre ‘memoria histórica’ creen que los moros y los legionarios de Yagüe acechan en la Casa de Campo
Algunos proponen contrargumentar y dar datos que demuestren las mentiras de “los ultraderechistas”, 
como que no hay ninguna invasión de inmigrantes. ¡Y te lo dicen los que sostenían en 2015 que uno 
de cada tres españoles era pobre! ‘Fact checking’ escrupuloso. Si es que tienes que reírte con los buenistas.

En este debate, ha sido muy comentado el hilo en Twitter del periodista Pedro Vallín, que trabaja en 
La Vanguardia, periódico que no recuerdo haya dado ninguna exclusiva sobre la corrupción de la banda 
de los Pujol en la patria del 4%.
Él propone lo siguiente: “no hay que difundir la agenda fascista”. Lo primero es preguntarle de qué
 “fascismo” habla, el de VOX, el de Ciudadanos o el del PP, que uno sigue liado. Para él se colabora 
con la “agenda fascista” hablando sobre los “pocos cientos de manteros que operan en Madrid o 
Barcelona”, “los narcopisos” o “dando espacios sin fin a la llegada de inmigrantes, como si viviéramos 
una oleada que no existe”.
Se queja, y con razón, de que “toda la programación televisiva de las mañanas” consista en “sucesos 
escabrosos”, a pesar de que España disfruta de “los niveles de delincuencia criminal más bajos de la
 historia y de los más bajos del continente”. ¡Bienvenido al mundo de los deplorable, tocayo! Diles 
lo mismo a nuestros colegas que crean olas de alarma por violaciones, cuando España es uno de los
 países más seguros para las mujeres (y los varones).
Una de las propuestas es borrar de la agenda, o sea, censurar, las noticias que pueden dar la razón a VOX
Vallín concluye con una opinión que quiero compartir con usted, amigo lector. Él destaca que 
“el primer deber del periodismo es la selección de agenda. Esa jerarquización del mundo es lo más
 importante que hace cada día un periodista, mucho más importante que escribir bien o invitar a 
analistas sensatos”. Y añade que “la agenda no viene dada ni la marcan los políticos. La creamos
 nosotros. Si existe alguna posibilidad de detener el fascismo y si esa posibilidad pasa por el 
periodismo (son dos “y si”), no creo que dependa de cómo los tratamos, sino de silenciar su agenda
 racista e identitaria”. 
Bueno, omitamos que estos consejos sobre la necesidad de silenciar la “agenda racista e identitaria” 
los da un redactor del periódico que tiene a Pilar Rahola y a Francesc-Marc Álvaro como columnistas, 
que despidió a Gregorio Morán y Eduardo Goligorsky por criticar el catalanismo y que desde 2012
 fomenta el separatismo y el ‘derecho a decidir’.
Fijémonos, en cambio, en la insistencia en la agenda. Uno de los hombres más influyentes de España,
Daniel Gavela, director de la cadena de radio SER, reveló a principios de septiembre que “nosotros
no gestionamos la actualidad, la creamos”.
La manipulación o la censura de las noticias, como la mala salud de Hillary Clinton, no sirvió para impedir la victoria de Donald Trump
De modo que este sector de la profesión reconoce que ellos deciden qué es noticia, qué debe aparecer 
en la televisión, la radio y los periódicos, y con qué sesgo. La profesionalidad, la ética, el servicio al público
, el derecho a la información veraz y todas esas grandes palabras que hasta tienen asignaturas en las
 carreras son, por tanto, filfas.
Se manifiestan delante del Congreso 50 jubilados para exigir más dinero y las televisiones titulan 
“Los jubilados protestan”. VOX propone la expulsión de los “inmigrantes ilegales” y se elimina el
 adjetivo “ilegales” de las crónicas.
Luego se ofenden cuando se dice que Podemos es, en gran parte, creación de los media. Cuando 
veía las tertulias matutinas de La Sexta y Cuatro, solía mandar tuits en que explicaba que a las 
dos de la tarde, pleno ‘prime-time’, en una cadena aparecía Pablo Iglesias o Rita Maestre y en la 
otra, al mismo tiempo, Íñigo Errejón o Irene Montero; y concluía: “¿Veis? Esto es pluralismo i
nformativo”.
Algunos de los miembros de esta casta viven tan separados de la realidad, como los políticos, que 
legan a escribir que niegan lo que todos hemos visto.
¿En qué mundo viven? Una colaboradora de El País asegura que la mayoría de la prensa se tomó a broma a Trump, en vez de oponerse a él
En este debate al que me refiero, una colaboradora de El País ha afirmado que los medios de
 comunicación de EEUU no se decantaron contra Trump. “Los medios estadounidenses no tomaron 
partido frente a Donald Trump y lo mostraron como un entretenimiento. No lo era. Era un peligro,
 como Vox”.
Lo cierto es que docenas de diarios pidieron a sus lectores que votaran a Hillary Clinton, con el
 único argumento de que el republicano iba a ser un desastre. Hasta la Wikipedia tiene una entrada 
en la que se lista los periódicos que se pronunciaron a favor de cada candidato.
Al final, le están dando la razón al presidente Trump cuando dijo que el 75% de los periodistas son 
“sin ninguna duda mentirosos”.
Y encima han arrastrado por el suelo su escaso prestigio y hundido su negocio a cambio de nada. 
Porque el ‘fascismo’ no para de crecer. Alguien sensato se plantearía que es la agenda la 
equivocada y no la realidad, pero sé que la sensatez ha sido erradicada de las redacciones al igual
 que la objetividad.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Facha (Javier Barraicoa)



TRIBUNA
Javier Barraycoa: 

Facha

Opinión
Javier Barraycoa

martes, 16 de octubre de 2018

Adiós (Algo Se Muere En El Alma)



Adiós
(Algo Se Muere En El Alma)

(Sevillanas)


1-.

Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va,
cuando un amigo se va, algo se muere en el alma.(bis)
Cuando un amigo se va.
Cuando un amigo se va
Y va dejando una huella que no se puede borrar.(bis)
Estribillo:
No te vayas todavía, no te vayas por favor
no te vayas todavía que hasta la guitarra mía
llora cuando dice adiós.

2-.

Un pañuelo de silencio a la hora de partir,
a la hora de partir un pañuelo de silencio (bis)
A la hora de partir.
 A la hora de partir
Porque hay palabras que hieren y no se deben decir.(bis)
Estribillo.
3-.

El barco se hace pequeño cuando se aleja en el mar,
Cuando se aleja del mar el barco se hace pequeño (bis)
Cuando se aleja del mar.
 Cuando se aleja del mar
Y cuando se va perdiendo qué grande es la soledad.(bis)
Estribillo.
4-.

Ese vacío que deja el amigo que se va
El amigo que se va ese vacío que deja (bis)
El amigo que se va.
El amigo que se va
Es como un pozo sin fondo que no se vuelve a llenar.(bis)
Estribillo.


lunes, 15 de octubre de 2018

El acoso de los provida,

El acoso de los provida, 

por Gádor Joya

Probablemente esto sea lo que más molesta a los que se lucran con el negocio 
del aborto, que se le muestre y se le cuente a la mujer la verdad del aborto. 
El acoso de la mentira y la manipulación es el que debería ser perseguido, 
y sin embargo se lleva a cabo a diario en los negocios de estos señores.


Un grupo de voluntarios provida a las puertas del negocio abortistas Dator de Madrid. /DAV
Un grupo de voluntarios provida a las puertas del negocio abortistas Dator de Madrid. /DAV
La patronal del negocio abortista ACAI ha publicado un pequeño… ¿Cómo lo llamaría? ¿“Resumen”?
 ¿”Folleto”? el que se queja de que haya personas cerca de sus centros ofreciendo ayuda e información 
a las mujeres que piensan abortar. Dicen que la Policía debería detenerlos y prohibirles que les
 acosen ofreciéndoles papeles, ayuda económica o laboral, ¡e incluso, información!
Una de las mujeres dice: “Había dos mujeres bloqueando el paso a la clínica, entregando papeles y 
ofreciéndome ir a tomar café” ¡Menudas acosadoras las dos señoras estas, es imperdonable, directas
 a comisaría! Está claro que el concepto de acoso es muy subjetivo, pero la imagen que se pretende 
vender de que en general los grupos provida que actúan frente a los abortorios son unos 
coaccionadores y unos acosadores no cuela, por mucho que pueda haber alguna excepción que, 
como dice el refrán, confirme la regla.
La Ambulancia Vida es un servicio gratuito de ecografías que opera a las puertas del abortorio Dator de Madrid y que no oculta ni el sonido ni la imagen a las madres. /DAV
La Ambulancia Vida es un servicio gratuito de ecografías que opera a las puertas del abortorio Dator de Madrid y que no oculta ni el
 sonido ni la imagen a las madres. /DAV
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
“Pasillos antiderechos”. Así llaman a los pequeños grupos de voluntarios que desinteresada y 
altruistamente ofrecen su ayuda a muchas mujeres que, precisamente porque van en situación de
 gran vulnerabilidad, son carne de cañón para que las engañen, les oculten información sobre su estado 
y su ecografía, y les convenzan de que lo mejor que pueden hacer es abortar, pagar y salir por donde
 han entrado.
Ofrecer papeles y ayuda laboral y económica, ofrecer un rato de conversación, invitar a café, rezar, 
es un acoso intolerable que estos señores se atreven a comparar con los ataques violentos a las
 iglesias o a los de las cándidas FEMEN tan dialogantes, tan “proelección” ellas.
“Este sí que es un acoso: el del engaño y el ocultamiento. El de mentir para que las mujeres traguen y paguen”
Una de las mujeres, por ejemplo dice esto:  “Me han parado y entregado papeles con fotos desagradables”. 
Probablemente esto sea lo que más molesta a los que se lucran con el negocio del aborto, que se le
 muestre y se le cuente a la mujer la verdad del aborto. Que le hagan la ecografía que en sus centros 
se le oculta, bajando el volumen del ecógrafo para que no oigan el corazón de su hijo y girándoles
 la pantalla para que no lo vean moverse. Este sí que es un acoso: el del engaño y el ocultamiento. 
El de mentir para que las mujeres traguen y paguen. Eso sí que debería ser perseguido y sancionado
 por unas administraciones que aquí sí que hacen la vista gorda.
El acoso de la mentira y la manipulación es el que debería ser perseguido, y sin embargo se lleva a
 cabo a diario en los negocios de estos señores que se atreven a publicar un panfleto tan poco 
riguroso que afirma que el número de mujeres ayudado por los provida es poco porque hay
pocas cancelaciones de citas, viva el rigor científico.
“Los ‘defensores de los derechos de la mujer’ piden sanción, mordaza, censura y mano dura contra los que ni viven del negocio del aborto ni ganan nada por conseguir que una mujer decida darle una oportunidad a su hijo y a ella misma”
Que pregunten por los centros asistenciales provida cuántas mujeres deciden no abortar después de 
recibir la información y la ayuda real de los que ellos llaman acosadores. Ellos no lo saben porque
las que entran en sus centros son las que han decidido seguir, pero esas, las que se dan la vuelta o no 
llegan ni a llamar porque han encontrado “acosadores” que las han ayudado no son dignas de estudio,
esas no pagan. Un estudio riguroso tendría que molestarse en buscarlas, en entrevistarlas, en 
mostrarlas y no en despreciarlas, como hace los que publican este papel.
Una vez más, los “defensores de los derechos de la mujer” piden sanción, mordaza, censura y mano
 dura contra los que ni viven del negocio del aborto ni ganan nada por conseguir que una mujer 
decida darle una oportunidad a su hijo y a ella misma. Mal que les pese, la verdad del aborto se 
va abriendo paso, y pretender que las mujeres y la gente en general no mire, no oiga, no sepa, 
es querer ponerle puertas al campo.
Yo invito a todo el mundo a que se pase un sábado por alguno de esos centros en los que los “violentos
 provida” ofrecen ayuda, papeles, información y café a las mujeres y que juzguen por ellos mismos, 
que ya se sabe que cuando está en juego el negocio y el dinero propio los estudios siempre tienden a
 estar de parte del que los encarga.

martes, 9 de octubre de 2018

ECONOMíA / CRITERIO La pensión va a dejar de ser un derecho

La pensión va a dejar de ser un 

derecho

Seremos más personas cobrando durante más tiempo pensiones mayores. Ese
 peso crece como una bola de nieve sobre una ladera infinita. Y recae sobre
 una población que está dejando de tener hijos , que languidece con inexorable
 cadencia.


Un grupo de jubilados. /Photo pedrosimoes7 on Foter.com / CC BY
Un grupo de jubilados. /Photo pedrosimoes7 on Foter.com / CC BY
Octavio José Granado, secretario de Estado de la Seguridad Social, ha declarado que el actual 
modelo de pensiones “sólo tiene arreglo para los próximos diez años”. Y si sus palabras no resultan
 del todo claras, las precisa diciendo que transcurrida una década habrá que “buscar un nuevo arreglo”.
Lo ha dicho durante la presentación de una autopsia titulada Las pensiones en España, realizada por 
el Consejo General de Economistas.
¿Qué pasa dentro de diez años? Que empezará a jubilarse la generación del baby boom, que así se 
llama porque es un ensanchamiento en la pirámide de la población, una generación nutrida, poblada, 
que deja de contribuir al sistema y pasa a esperar de él lo que nos han prometido los políticos. Además, 
cada década damos unos pasos en la carrera por la longevidad, de modo que estaremos más tiempo 
esperando cada mes el pago de nuestras pensiones. Por otro lado, aunque la grave crisis económica 
que comenzó hace once años deprimió nuestros sueldos y con ello la base sobre la que exigir mayores 
pensiones, en general los trabajadores han mejorado su sueldo en las décadas previas a la jubilación, y 
eso hace que cada año la pensión media sea mayor. En resumen: seremos más personas cobrando 
durante más tiempo pensiones mayores.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
Ese peso crece como una bola de nieve sobre una ladera infinita. Y recae sobre una población que está 
dejando de tener hijos, que languidece con inexorable cadencia. Sube el numerador, baja el denominador 
y el quebrado arroja una aportación al sistema creciente por cada trabajador. El sistema de pensiones
 nos obliga a hacer aportaciones crecientes, sólo para mantenerse.
“Siempre hay políticos simpáticos como Pedro Sánchez, dispuestos a subir las pensiones, ahora sí por decreto o como haga falta. Ellos ganan votos a costa de la salud de las futuras pensiones”
Por eso se habla de hacer “reformas” de las pensiones. Cada “reforma” pasa por hacer una de estas dos 
cosas: 1) reducir las pensiones futuras, 2) aumentar las contribuciones al mismo. Sobre el primer punto, 
qué duda cabe que los que están cobrando del sistema o esperan hacerlo en un futuro próximo, se quejan. 
Y que son personas, muchas, con el pleno derecho al ejercicio del voto. De modo que los políticos
no quieren que se les rompa el juguete, pero tampoco quieren quitárselo a los niños, porque se quejan. 
Así que, en lugar de rebajar las pensiones por decreto, idean nuevas e ingeniosas normas que poco
 a poco reducen su cantidad. Como vincular la revalorización al crecimiento económico, o ampliar 
el cálculo a toda la vida laboral.
De este modo, se esconden tras la norma diciendo que ellos sólo cumplen la ley. Pero siempre hay 
políticos simpáticos como Pedro Sánchez, dispuestos a subir las pensiones, ahora sí por decreto o 
como haga falta. Ellos ganan votos a costa de la salud de las futuras pensiones. Por eso, porque de los
 políticos no puede uno fiarse, Guillem López-Casanova, durante la presentación del análisis del 
cadáver de nuestras pensiones, dijo que “la magnitud del problema es tan grande, que dejarlo al
 debate del Pacto de Toledo es muy atrevido”, ya que “por la inoperancia mostrada hasta el presente, 
que hace desconfiar de que sus señorías vayan a resolver el problema”.
“El rejón más grave vendrá de eliminar el carácter de ‘derecho’ de las pensiones públicas. Hay ya varios elementos que apuntan a ello, y creo que es un camino que, una vez emprendido, no tendrá vuelta atrás”
Luego está el otro expediente: el de aumentar la contribución de los trabajadores. Ya no se pueden pagar más cotizaciones. Son un impuesto sobre el trabajo, desincentivan su creación, y roban al empleado ya casi un tercio de lo que genera. De modo que esa vía está muerta.
Queda otra, entre la primera y la segunda: retrasar la edad de jubilación. Alarga el tiempo que estamos contribuyendo al sistema, y reduce el tiempo que cobramos del mismo. Pues no se hable más. Los 
del baby boom se acabarán jubilando a los 70 años.
Es la lógica del sistema de reparto. Un trabajador paga toda la vida las pensiones que se cobran en 
ese momento y a cambio sólo tiene una deuda, que se pagará con las contribuciones de los futuros 
empleados. Pero como los que pasan a cobrar son cada vez más y los que pagan menos, el sistema 
colapsa. En lugar de hacerlo de golpe, lo hace año a año, pero el resultado es igual. Es una deuda
 moral, que está a cargo de una clase tan inmoral como los políticos, y para la que no hay un
 respaldo económico.
Pero retrasar la edad de jubilación no es el principal rejón a nuestras futuras pensiones. El más grave vendrá de eliminar el carácter de “derecho” de las pensiones públicas. Hay ya varios elementos que apuntan a ello, y creo que es un camino que, una vez emprendido, no tendrá vuelta atrás.
“Las pensiones dejarán de ser un derecho que pertenece a la persona en función de lo que ha contribuído, a ser una ayuda sólo en la medida en que lo necesita”
La última muestra, sutil pero inequívoca, la ha dado el gobierno de Pedro Sánchez. Se está planteando
 eliminar el límite máximo de cotización. La lógica de ese máximo es que al jubilado no se le paga
 simplemente una proporción de lo que ha contribuído, sino que hay unas pensiones máximas. Y si lo
 que te paga tiene un máximo, lo que te quita también lo tendrá. Pero es una lógica que está vinculada 
al concepto de derecho: tanto pagas, tanto recibes. Sánchez rompe esa lógica.
El principal ataque al concepto de derecho vinculado a la pensión pública es anterior. Es cuando se le 
quitó la pensión a los escritores por seguir cobrando los derechos de sus obras. El voraz e insaciable 
Estado dice que están cobrando por trabajar, y que por tanto no tienen derecho a pensión. Lo que ocurre, 
en realidad, es que han creado un bien de capital, su obra, capaz de generar ingresos duraderos. Y el hecho 
de que lo que hayan aportado sea trabajo no implica que no sea capital y que, en consecuencia, no haya 
de tener la misma consideración que unas acciones o, por ejemplo, una casa de la que se extrae una renta.
Pero por esa grieta se cuela la desaparición del concepto de derecho. La idea era que el trabajador 
adquiere un derecho, una deuda vinculada a su contribución. Y su cobro no está condicionado a
 otra circunstancia que no sea su aportación al sistema, y en proporción a la misma (años cotizados, 
base de cotización…). Ahora, si tiene otros ingresos se retira ese derecho. Y como, en realidad, no hay 
diferencia económica entre un libro y otro bien de capital, ese nuevo concepto de las pensiones se 
extenderá a todo
 aquél que tenga otros ingresos. Y las pensiones dejarán de ser un derecho que pertenece a la persona 
en función de lo que ha contribuído, a ser una ayuda sólo en la medida en que lo necesita.
Podemos puede hacer un papel muy importante en este cambio. Yo creo que lo hará, en cuanto 
comience a “denunciar” que “los ricos cobran pensiones muy altas” mientras que “los pobres 
se tienen que confirmar con pensiones miserables”. Al tiempo.
Menos mal que nos queda el ahorro privado, para no tener que depender de los políticos.