sábado, 15 de septiembre de 2018

Derechofobia: la leyenda negra de la que se aprovechan Sánchez e Iglesias

Derechofobia: la leyenda negra 

de la que se aprovechan Sánchez 

e Iglesias

A la imperiofobia ha sucedido la derechofobia, y ahí nos tienen cogidos por
los mismísimos unos listillos, que exigen que les pongamos alfombra roja 
para entrar en la Moncloa como Pedro por su casa a fin de saquear las arcas
 -”nuestras” arcas-, y nos restriegan el cadáver del Caudillo por la cara.

 
Un mar de banderas rojigualdas, en la concentración por la Unidad de España celebrada el 7 de octubre de 2017 en Madrid /Efe
Un mar de banderas rojigualdas, en la concentración por la Unidad de España celebrada el 7 de octubre de 2017 en Madrid /Efe
Ya lo advierte Elvira Roca Barea, autora de Imperiofobia y leyenda negra: los españoles no
 levantamos cabeza desde que la propaganda protestante propaló su demoledor relato y nos dejó
 la autoestima por los suelos.
Han pasado cinco siglos de aquello y continuamos avergonzándonos de la Contrarreforma y 
creyéndonos que Isabel la Católica era poco menos que Adolf Eichmann, cazador de hebreos; 
y Pizarro y Cortés, unos genocidas del tamaño de Pol Pot y los kmers rojos de Camboya.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
Lo malo es que en el siglo XXI, el siglo del #Metoo y la corrección política, se han juntado el hambre
 y las ganas de comer, y ha venido la izquierda radical para flagelarnos con el nudoso látigo
 del franquismo y del guerracivilismo.
Si el arma que funcionó con la leyenda negra fue la propaganda; el arma que lleva funcionando en
 España desde que murió Franco es el complejo. A la imperiofobia ha sucedido la derechofobia y 
ahí nos tienen cogidos por los mismísimos unos listillos, que exigen que les pidamos perdón por existir, 
les pongamos alfombra roja para entrar en la Moncloa como Pedro por su casa a fin de saquear 
las arcas -”nuestras” arcas-, y encima nos restriegan el cadáver del Caudillo por la cara.
Con ese truco de prestidigitador de pueblo, nos tienen distraídos y pretenden hacernos olvidar sus fechorías del pasado y del presente
Con ese truco de prestidigitador de pueblo, nos tienen distraídos y pretenden hacernos olvidar sus
 fechorías del pasado y del presente.
Las del pasado: los 1.300 muertos de la Revolución de Asturias o los 500.000 kilos de oro saqueados
 del Banco de España  (Memoria Histórica vendo que para mí no tengo);  y las del presente: se
 han estrenado con lo que mejor se les da… destruir puestos de trabajo, los 202.996 del mes de
 agosto, el peor de la década; y están dejando que los ‘indepes’ nos birlen Cataluña delante de
 nuestras narices.
¿Y qué hacemos nosotros? Doblar el espinazo en ángulo de 45 grados. ¿Cuarenta y cinco grados?
 El miedo a parecer que somos españoles nos hace flexibles hasta lo inverosímil. Nos avergonzamos
 de la bandera, del himno, de la Constitución (esa que se fundamenta en “la indisoluble unidad
de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”… ¿no sé si acuerdan de ella?).
Los españoles del último medio siglo nos hemos tragado el camelo que identificaba derecha con 
dictadura, y el rojo y gualda con el fascismo (¿qué tendrá que ver?); y eso explica el circumloquio 
afeminado (el “centro-reformismo”) y el silencio de los corderos.
El complejo ‘azul’, como la leyenda ‘negra’, se alimenta de mentiras. O de medias verdades, 
que es la forma más sibilina de mentir.
Es indiscutible que el general Franco se sublevó contra el orden establecido (la II República) y
 que la España de 1939 a 1975 no fue una democracia. Pero veamos la otra cara de la moneda: 
el orden establecido se había convertido en un Estado títere de Stalin, gracias, entre otros, 
al PSOE del jefe de Gobierno Juan Negrín. Y eso sí que es indiscutible.
Y en la segunda parte del Régimen franquista (desde el Plan de Estabilización económica de 1959
 hasta 1975) España experimentó una espectacular modernización, que junto con la aparición de
 una clase media sentó las bases de la llegada de la democracia y del periodo de prosperidad más
 largo de los últimos dos siglos.
También era media verdad la muerte de indígenas en el Nuevo Mundo. Sólo una parte es atribuible 
a los conquistadores: muchos perecieron por guerras intestinas y muchos más por demoledoras 
epidemias, como explica Elvira Roca. Los reyes de España no consideraban colonias las tierras 
del Nuevo Mundo, ni esclavos a los indios sino ciudadanos,  gracias a un decreto de 1.500 firmado
 por la denostada y ‘facha’ Isabel la Católica. Y las Leyes de Indias, un invento español basado
 en el respeto a la dignidad inviolable de la persona, es el gran antecedente de los Derechos Humanos.
Mal que les pese a Evo Morales y al bolivariano Iglesias, la América Hispana del siglo XVIII nada
 tenía que envidiar a las trece colonias de los nacientes Estados Unidos: era superior en urbanismo, 
transportes, comercio o universidades -las dos primeras de todo el Continente fueron la de San 
Marcos de Lima y la de Santo Tomás de Aquino de Santo Domingo, en el siglo XVI, casi cien años
 antes que Harvard-.
Y un luterano, el geógrafo alemán Von Humboldt cuenta, tras recorrerlas a principios del siglo
 XIX, que “ninguna ciudad del Nuevo Mundo, sin exceptuar las de los Estados Unidos, posee 
establecimientos científicos tan grandes y sólidos como los de la capital mexicana”.
Se diría que la monarquía, aquejada de derechofobia y rehén del Frente Popular y los indepes, no se atreve a reivindicar en voz alta el Nacimiento de una Nación
Y sin embargo… seguimos arrastrando el fardo de la culpabilidad y la baja autoestima, como se 
ha visto en el deslucido y tímido debut de la princesa Leonor en Covadonga, cuando se cumplen
1.300 años del reino de Asturias, el nacimiento de una nación, y los 100 de la coronación de la Santina.
Se diría que la monarquía, aquejada de derechofobia y rehén del Frente Popular y los indepes, no
 se atreve a reivindicar en voz demasiado alta el Nacimiento de una Nación.
Cuando la gesta de D. Pelayo es nuestra denominación de orígen -como ha escrito el obispo 
Jesús Sanz en un artículo que no tiene desperdicio-, junto con la doble herencia (romana y cristiana)
 y la tozuda determinación mantenida a lo largo de ocho siglos sacudirse el yugo musulmán.  
Si nosotros no recuperamos ese ADN y no nos sacudimos el yugo de los complejos terminaremos
 como los atemorizados británicos del siglo XXI, turbados antes los turbantes, que ya casi 
no enseñan a Rudyard Kipling en los colegios para no herir sensibilidades.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Chantaje saudí. Las ‘bombas buenas’ de Pepote Borrell

Chantaje saudí. Las ‘bombas buenas’ 

de Pepote Borrell

Al final, el feminista y pacifista Gobierno de España seguirá vendiéndole bombas a 

los fanáticos y machistas saudíes.

Don José Borrell nos ha explicado que las bombas que España le seguirá vendiendo a Arabia Saudí son bombas buenas
Don José Borrell nos ha explicado que las bombas que España le seguirá vendiendo a Arabia Saudí son bombas buenas
Don José Borrell nos ha explicado que las bombas que España le seguirá vendiendo a Arabia Saudí son bombas buenas, de alta precisión y más alta tecnología. Esta aclaración me ha dejado tranquilo: se trata de bombas buenas, no de bombas fascistas.
Mientras, Margarita Robles hace mutis por el foro: se pueden sacrificar muchas cosas por los ideales, pero no el cargo
 
Al locuaz Borrell no le salían las palabras en esta ocasión pero, al final, nos ha vendido el producto bomba con no escasa argumentación: se trata de bombas de precisión. Eso es otra cosa.
Mientras, Margarita Robles hace mutis por el foro: se pueden sacrificar muchas cosas por los ideales, pero no el cargo de ministra de Defensa. Eso sería reaccionario.
Y eso exigirá que Podemos se rasgue las vestiduras durante no menos de siete días
 
¿Y Podemos? Podemos se va a rasgar las vestiduras durante no menos de siete días. Luego volverá a lo suyo: mover los hilos de su títere favorito: un tal Pedro Sánchez.

jueves, 13 de septiembre de 2018

DICCIONARIO CASTELLANO DE URGENCIA (Juan Pablo Mañueco)

  • ¡PIDE "OTROS CAMPOS DE CASTILLA" HOY Y LO RECIBES MAÑANA EN TU DOMICILIO POR MRW, CORREO URGENTE!

    Publicación por orden de algunos poemas de "Otros campos de Castilla", septiembre 2018. Poema 3: "Diccionario castellano de urgencia (abreviado)"

    El libro de 240 páginas, con Prólogo/Ensayo inicial de 60 páginas "Contra la Leyenda Negra castellana" y el resto los poemas que más abajo en el Índice se indican, se recibe en 24 horas por correo urgente, a través de la empresa MRW, al precio de 20 euros + 6 de gastos de envío, pidiéndolo a jpmanueco@yahoo.es

    Poema 3
    DICCIONARIO CASTELLANO DE URGENCIA (abreviado)

    Castilla. Lugar entre montañas, valles y desfiladeros
    que fue poblándose en el siglo VIII de castillos o castros ligeros.

    Bardulia o Vardulia. Nombre y mundo y orbe y pueblo prerromano incorporado
    al pueblo nuevo, que su territorio de castillos defensivos, desde el VIII, ha llenado.

    Castro Urdiales: El castro de los Várdulos junto al mar Bárdulo.
    de la bárdula futura Castilla la primera costa y salino ángulo.

    Castilla, condado: Territorio montañoso y marino dependiente de otros que sale de la noche
    y va adquiriendo autonomía lentamente entre los siglos IX y el XI.

    Castilla, reino. Territorio independiente que alcanza desde el mar hasta Sierra Morena
    entre el once y el trece, en mezcla de agua, montaña, sierra y llanura terrena.

    Castilla, Corona. Reino unitario, con otros reinos y señoríos nominales
    en su interior, que llega desde el XIII al XVIII, con los Decretos de Nueva Planta finales.

    Castilla la Vieja y la Nueva: Nombre tradicionales que se oficializan (sin contenido propio) nominalmente
    para describir administrativamente desde Santander a Sierra Morena durante el XVIII, el XIX y el XX.

    Castilla, leyenda negra. Creación desarrollada por los regionalismos periféricos decimonónicos
    para presentarse a sí mismo impolutos, siendo todas las culpas de Castilla, o sea, del “Otro”.

    Castilla, leyenda negra propia. La “otredad” odiosa de Castilla es asumida
    desde fines del XIX por parte de algunos propios castellanos y escritores foráneos sobre la misma.

    Castilla, excusa para inquirir sobre España sin verla a ella. Tema literario
    gestado en el XIX por izquierdas y derechas y que ocupó escritos y pensamiento filosófico vario.

    Castilla, continuación de la misma excusa. Su cúspide se alcanzó con el Desastre del 98,
    cuando todo intelectual fue atacado por un pesimismo que necesitaba descargarse sobre un territorio ya sin punta, sin defensa y mocho.

    Castilla, de feraces valles antiguos a exclusivo páramo. El pesimismo amargo
    del 98 –Maeztu al frente- decidió que Castilla era solamente el horrible páramo,
    poblado por unos hombres cainitas con odio al agua y al árbol,
    sin nada de la hermosa perspectiva de su tierra que habían dado desde el inicio los literatos castellanos.

    También el vasco Maeztu creó el concepto de “Hispanidad” para que no quedara en tal concepto -de Castilla- ni el rastro.

    Este concepto es, por otra parte, el vigente modelo de educación de los castellanos,
    a quienes se les inculca e inculpa por diferentes métodos que son sólo un pardo páramo,
    siendo lo que se salga de ese tópico (parte de todas las cordilleras montañosas relevantes de España, menos el Pirineo, y alguna de ellas por entero, a ambos lados), anomalías excepcionales e irrelevantes de lo castellano.

    Castilla, años treinta del XX. Mientras las gentes del 98 y sus continuadores,
    seguían hablando de pardos páramos en sus libros y en sus “Campos”, algunos castellanos regeneracionistas clamaban por reconstruir la tierra de sus mayores,
    pero hacía más de un siglo que sólo Triespaña (Madrid, Barcelona, Bilbao), y sólo para sí misma, estaba desde el BOE, en su provecho mandando.

    Castilla, convertida en una nueva “otredad”, ahora de sí misma-.

    Desde el 98 en adelante la “otredad” periférica de Castilla
    fue tomada filosóficamente también en otredad de sí misma.

    Ella no era nada… Sólo soporte de España.
    Debía seguir –y sintiéndose feliz- siendo inmolada.

    Como, por otra parte ocurría, más o menos desde el XVI, con la llegada
    de los Austrias.

    En el XX se le explicó y educó en que debía seguir anulándose y sacrificándose por España.

    Castilla, despoblada. Los años centrales del XX despueblan a Castilla
    hasta densidades de población que son ni europeas ni mundiales, sino siberianas o árticas.

    Castilla, aventada. Y si ya se había usurpado su alma para aplicársela sólo a España.
    Y si ya se había aventado su gente, para convertirla en un territorio fantasma.
    Ahora había que aventar su cuerpo, para también físicamente trocearla.

    Durante la Transición del XX, sin que nadie lo pida, sino que así se impone desde arriba,
    en cinco trozos de nada, se parte y avienta la tierra de Castilla.

    Postada para seguir escribiendo este “Diccionario castellano” en el futuro:

    ¿Qué queda, pues, de Castilla en esta fecha, en esta data?

    Una cultura imponente, que sólo hace falta por verla darle su nombre: ¡Cultura castellana!

    Y parte de esa cultura se halla en las comunidades de Castilla y León, Castilla-la Mancha (una de sus múltiples y varias comarcas), Madrid, la Rioja y Cantabria.

    Eso es culturalmente –en cultura culta y popular- la descomunal cultura castellana.
    El resto de lo que se ha creado en su lengua es Castellanidad o Hispanidad, como cada cual quiera llamarla.

    Lo de puertas adentro. Cultura castellana –la de Cervantes, la de Quevedo- se llama.

    Juan Pablo Mañueco, "Otros campos de Castilla", septiembre 2018

    -------------- ------------- -----------

    Para otra información, distinta ya al poema, adicional sobre qué fue y qué intentó al Generación castellana de los 80, se puede leer la siguiente entrevista al autor del libro:


    -------------------------

    Para leer el Prólogo/Ensayo de este mismo libro, titulado el Prólogo "Contra la leyenda negra castellana" ir a este enlace:


    -----------------------------------

    Finalmente, el Índice completo de "Otros campos de Castilla", que indica el contenido completo del libro y que enmarca en su lugar este poema 3 que se ha ofrecido, se puede leer aquí:

miércoles, 12 de septiembre de 2018

España ¿ Grande y Libre?

España  ¿ Grande y Libre? 





A LA GENERACIÓN CASTELLANA DE LOS OCHENTA (Juan Pablo Mañueco)

Publicación por orden de algunos poemas de "Otros campos de Castilla", septiembre 2018. Poema 2: "A la Generación de los 80..."

El libro de 240 páginas se consigue por correo contra reembolso de 20 euros, pidiéndolo a jpmanueco@yahoo.es

A LA GENERACIÓN CASTELLANA DE LOS OCHENTA

Más allá de los otoños caídos desde el árbol del pasado

I. Era entonces

Nos juntábamos. Era entonces,
en el Monasterio madrileño del Paular, fundacionales, allá
por el ochentaitantos, y uno o dos seguramente.

No entre nieve, como suelen teñirse los inviernos serranos. No.

Sin nieve en las cumbres azules de Castilla, que luego
cuando se ponen grises y la lluvia las golpea con sus baquetas de agua,

sobre su gran tambor pétreo, rocoso, terráqueo…

-como sonidos del cielo llenando de boquetes y breves pozos
que después serán regueros
la Sierra de Guadarrama,
allí,
en Rascafría-

suenan a eras, a granito, a siglos, a arte, a literatos -ellos dirían a “letrados”- medievales, renacientes, barrocos, románticos, del veinte…

¡Claras piedras claras de Rascafría, en el Monasterio del Paular, negras pizarras resistentes, arbustos, palos, árboles, cumbres, culminaciones de cúlmenes!

¿Te acuerdas, Gonzalo Martínez Díez, aunque te hayas quedado allí en Villagarcía de Campos, para siempre?

¿Te acuerdas José María Álvarez de Eulate, cómo mayo
nos encendía con sus luces y esperanzas?

¿Y tú, Octavio Uña, zamorano casi rayano con León, claro timbre de voz, declamación cuajada de tonos y de gestos en la mano?

¿Recuerdas, Jesús
Torbado, el leonés de Sahagún,
que estuvimos hablando de “El niño García Pérez etcétera” y de “Una defensa de Castilla”,
la conferencia que pronunciaste en el Ateneo barcelonés,
que tantas verdades decía?

Por eso tantas persecuciones te ocasionó por el sectarismo rampante
que había empezado a tomar en propiedad toda Cataluña
y todo el pensamiento en Cataluña a principios de la Transición.

También hablamos del exceso de letras cursivas con que te había publicado tu conferencia, en aquel breve folleto, ¿recuerdas, Jesús, aquellos años?

Ramón Carnicer, ¿el leonés berciano, te acuerdas del Paular madrileño, en el valle del Lozoya, que antes fue segoviano, aunque ya estarás junto a Gonzalo, allí hablando de vuestras cosas de berciano y de burgalés vallisoletano?

¿Recuerdas, Miguel Delibes, aunque nunca participaste en persona, pero Gonzalo te mantenía al corriente de todo, porque querías saber, y tus telegramas se recibían como muestras de apoyo, ánimo y abrazo?

¿Recuerdas, Miguel, aunque ahora ya descansas en “tu ciudad”, Valladolid, desde el año diez, el año ingrato?

(...)

El poema completo (largo) con fotografías de los integrantes de aquella Generación y obras en común publicadas, puede leerse (tal y como sale en el libro) en: