domingo, 26 de agosto de 2018

Diez extranjeros ilustres desmontan la Leyenda Negra antiespañola

Diez extranjeros ilustres desmontan la Leyenda Negra antiespañola

Rafael Núñez Huesca, La Gaceta

Diez razones para estar orgullosos de España



“España es la sabia Grecia, la imperial Roma, Inglaterra el corsario turco”. Son palabras del abuelo de Charles Darwin. No es el único. Recogemos una decena de testimonios de grandes historiadores que derriban la imagen secular de una España cruel, fanática y oscurantista.

“La leyenda negra fue una maniobra de propaganda de los protestantes, comenzando por el papel desempeñado por Antonio Pérez”.

“Destacó la actitud de la Iglesia católica en México, mucho mejor que la religión de los aztecas. También llevaron la rueda, el trigo o el caballo, que contribuyeron positivamente a la vida en el continente. Claro está que en el lado negativo destacaron las acciones bélicas, aunque ganaron las batallas con muy poca gente, una hazaña extraordinaria”.

Hugh Thomas (Inglaterra, 1931-2017), historiador.



“A nivel académico, todos los historiadores, sean o no españoles, están de acuerdo en subrayar que las acusaciones que contiene la Leyenda Negra son falsas, de mala fe y muy exageradas. En este aspecto hay unanimidad”.

“Una vez desaparecido el fundamento de la Leyenda Negra, permanecen prejuicios, por ejemplo, sobre la importancia o la influencia que pudo tener la Inquisición, la intolerancia, la poca disposición que se dice que tienen los españoles para las actividades económicas… Hay una serie de opiniones que circulan y que no merecen mención especial, pero que son muestra de la ignorancia que se tiene todavía, en varios casos, de España”.

Joseph Pérez (Francia, 1931), historiador.



“Es posible apreciar un claro cinismo al ver sustituida la contaminada palabra conquista por pacificación en las ordenanzas reales de 1573, pero la preocupación por el bienestar de los indígenas y la salvación de sus almas fue una constante”.

“Hubo muchas atrocidades, mucha crueldad, como suele pasar en cada conquista. Pero también hubo un empeño de la Corona y la Iglesia en proteger a los indios. La leyenda negra es el resultado de lo que pasó y de la publicidad del libro de Bartolomé de las Casas sobre la destrucción de las Indias, pero en parte también de lo que estaba pasando en Europa. Por ejemplo, el intento de España de suprimir la revuelta de los Países Bajos. Los Tercios de Flandes tenían fama de ser muy crueles. También fue fomentada por el protestantismo. La leyenda negra ha sobrevivido a la época del poder imperial y todavía sigue en pie”.

John Elliot (Inglaterra, 1931), historiador.



“En mis viajes por el inabarcable imperio español he quedado admirado de cómo los españoles tratan a los indios, como a semejantes, incluso formando familias mestizas y creando para ellas hospitales y universidades, he conocido alcaldes y obispos indígenas y hasta militares, lo que redunda en la paz social, bienestar y felicidad general que ya quisiéramos para nosotros en los territorios que con tanto esfuerzo, les vamos arrebatando”.

“Parece que las nieblas londinenses nos nublan el corazón y el entendimiento, mientras que la claridad de la soleada España le hace ver y oír mejor a Dios. Sus señorías deberían considerar la política de despoblación y exterminio ya que a todas luces la fe y la inteligencia española están construyendo, no como nosotros un imperio de muerte, sino una sociedad civilizada que finalmente que finalmente terminará por imponerse como por mandato divino. España es la sabia Grecia, la imperial Roma, Inglaterra el corsario turco.”

Erasmus Darwin (Inglaterra, 1731-1802), médico y filósofo; abuelo de Charles Darwin.



«Es inaudito. Los únicos en todo el mundo que se creen ya la Leyenda Negra a pies juntillas son ustedes, los universitarios españoles. Me abochorna.»

Henry Kamen (Birmania, 1936), historiador.



(La anécdota se produjo durante un curso de verano en El Escorial. Ante un público compuesto en su mayoría por universitarios, el hispanista trazaba un retrato objetivo, con luces y sombras, de Felipe II. Los jóvenes reaccionaron tildando al Habsburgo de tirano mezquino, rencoroso, fanático e hipócrita)

“[…] Los españoles no exterminaron a ninguna nación aborigen -como exterminaron docenas de ellas nuestros antepasados los ingleses- […]”.

” […] Entre el Cabo de Hornos y el Polo Norte no había ni una mala casucha inglesa ni un solo hijo de Inglaterra […] España […] Se desangró por una conquista tan enorme que ni aún hoy podría nación alguna dar hombres o dinero necesario para poner la empresa al nivel del progreso mundial […]”.

Charles F. Lummis (EEUU, 1854-1928), historiador.



“El mundo le debe (a España) haber logrado la recuperación de España para la Europa cristiana durante la Reconquista. Así como la extensión de la cultura occidental en su versión española al resto del mundo a partir del Descubrimiento de América. También los primeros brotes del Derecho internacional y la derrota del imperialismo napoleónico”.

Stanley G. Payne (EEUU, 1934), historiador.



“En el siglo XVI, en el inicio de la época moderna, cuando aún no había llegado la Ilustración, cuando Europa no tenía todavía dos o tres siglos de desarrollo intelectual a sus espaldas, españoles importantes y con influencia, como Francisco de Vitoria, Bartolomé de las Casas, toda la Escuela de Salamanca, preguntaban cuáles serían las cuestiones morales y legales que deberían reglar todo el proceso del imperialismo, del colonialismo. Eso es impresionante”.

“Con una historia así de impresionante hay muchísimos motivos para estar orgulloso de ser español. Vamos, hay muchos más motivos para estar orgulloso de ser español que de ser británico, o incluso francés”

Robert Goodwin (Inglaterra), historiador.



“La Humanidad debe gratitud eterna a la Monarquía española, pues la multitud de expediciones científicas que ha financiado ha hecho posible la extensión de los conocimientos geográficos.”

“Por virtud de un prejuicio muy generalizado en Europa hay la creencia de que se han conservado muy pocos indígenas de tinte cobrizo… En la Nueva España, el número de indígenas se eleva a dos millones, contando sólo los que no tienen mezcla de sangre europea… Y lo que es más consolador aún, habrá que repetirlo, lejos de extinguirse, la población india ha aumentado considerablemente durante los últimos cincuenta años, como lo prueban los registros de la capitación y los tributos”.

“Los monarcas de España, tomando el título de Reyes de las Indias, han considerado estas provincias lejanas más bien como partes integrantes de su monarquía, y como provincias dependientes de la Corona de Castilla, y no como colonias en el sentido que, desde el siglo XVI, ha significado esta voz para el resto de pueblos de Europa”.

“Ninguna ciudad del nuevo continente, sin exceptuar las de Estados Unidos, presenta establecimientos científicos tan grandiosos y sólidos como la capital de la Nueva España”.

“¡Esto debe saberse en Europa! Los mineros de la Nueva España son los mejores pagados del mundo, ellos reciben de seis a siete veces más salario por su labor, que un minero alemán.”

Alexander von Humboldt (Prusia, 1769-1859), geógrafo, astrónomo, naturalista.



“Los españoles tuvieron una clara superioridad sobre los demás pueblos: su lengua se hablaba en París, en Viena, en Milán, en Turín; sus modas, sus formas de pensar y de escribir subyugaron a las inteligencias italianas y desde Carlos V hasta el comienzo del reinado de Felipe III España tuvo una consideración de la que carecían los demás pueblos.”
Voltaire (Francia, 1694-1778), escritor, historiador, filósofo.

sábado, 25 de agosto de 2018

¿Hay moros en la costa?

CORRESPONDENCIA
(ACTUALL)

¿Hay moros en la costa?
Ya no vienen piratas berberiscos sino pateras cargadas de emigrantes que han pagado su viaje para llegar a España, a Europa.
En la costa del Mediterráneo hay de trecho en trecho unas torres antiguas que tenían la finalidad de vigilar si se acercaban embarcaciones de piratas berberiscos y defenderse de sus ataques e incursiones.
Cuentan que el gobernador de la Alhambra,  Hurtado de Mendoza, preguntaba cada mañana: ¿hay moros en la costa?,pues cuando la guerra de las Alpujarras existía el temor de que llegaran refuerzos para apoyar el levantamiento morisco, de ahí la pertinencia de la pregunta que seguimos utilizando cuando queremos preservar nuestras acciones o palabras de ojos y oídos indiscretos.
Hoy nuestra preocupación no es que vengan moros piratas sino barquichuelos cargados de subsaharianos (o de donde sean), que llegan a nuestras costas y hay que sacarlos del agua y facilitarles una manta o toalla roja, comida, alojamiento y asistencia sanitaria.
Aunque la menor distancia entre España y África sea el estrecho de Gibraltar no tengo noticia de que llegue allí ninguna patera, ni que los de la Roca participen en el salvamento marítimo de estos emigrantes.
También nos preocupa la frontera con Marruecos de las ciudades de Ceuta y Melilla y nos defendemos, con poco éxito, de los asaltos a la valla, como camino para entrar en España.
Parece claro que cruzar el mar no es gratis y que existen organizaciones mafiosas que hacen su negocio y que están conectadas con diversas ONGs, que tienen hasta barcos, para asegurar que los que abonaron el precio del pasaje lleguen vivos a España, Italia o donde sea.
Cuando la burbuja inmobiliaria se veían bastantes africanos trabajando de albañiles pero hoy, después de recibirlos con toda solemnidad, los vemos de manteros o dedicados a la venta ambulante de baratijas y a cobrar la subvención del estado. También hay africanos acomodados que suelen ser buenos vecinos o deportistas de élite que no llegaron en pateras.
Mientras andamos enzarzados en nuestras encarnizadas luchas partidarias, España va envejeciendo. Como dice don Alejandro Macarrón, que ha publicado un libro que lleva el inquietante título “El suicidio demográfico de España”,somos un país envejecido con cada vez menos mujeres en edad fértil, que tienen apenas un solo hijo ─y cien mil abortos provocados─ pero esto no inquieta a los políticos como el deterioro demográfico es muy lento a ningún político se le piden cuentas de este desastre.
Dice también que si mejorara la natalidad no se notaría hasta dentro de 20 años, por lo que creo que carece de interés para los políticos que solo piensas en las siguientes elecciones y no en las futuras generaciones.
El problema del déficit de natalidad no es solo cuestión de ayudas económicas sino de una revalorización de la familia y de la maternidad.
Un ministro de trabajo en tiempos de Zapatero, puso en circulación lo de “papeles para todos” pensando que los problemas demográficos podían resolverse con los emigrantes y el multiculturalismo, lo que resulta improbable.
Dice asimismo el señor Macarrón, a quien merece la pena leer, que si no logramos compatibilizar el estado de bienestar con una natalidad suficiente, perderemos el bienestar y terminaremos desapareciendo. 
Como es lógico si vamos desapareciendo seremos sustituidos por otros pueblos que estarán esperando simplemente a que nos vayamos muriendo de viejos. 
Si no conseguimos revalorizar la familia estable y la maternidad, no les quepa duda de que lo que dijo Gadafi ocurrirá: conquistaremos Europa con el útero de nuestras mujeres.

Francisco Rodríguez Barragán

viernes, 24 de agosto de 2018

La Gran Sustitución ( Sertorio)


La Gran Sustitución


La disolución de Europa en una sociedad multicultural, sin identidades nacionales, islamizada y con unos índices crecientes de pobreza y subempleo, es el objetivo a medio plazo de la Unión Europea y de la plutocracia mundialista.

SERTORIO

Todavía a estas horas la policía británica se resiste a informarnos sobre la ideología de Salih Khater, el conductor que embistió contra peatones y ciclistas en Westminster. Uno de los servicios de información más eficaces del mundo ha tardado más de veinticuatro horas en especificar que el ciudadano británico que provocó semejante caos era de origen sudanés y, tal y como parece reflejar su nombre, todo hace suponer que de religión musulmana. El escamoteo de lo obvio por parte de los voceros de las plutocracias europeas no sólo es ineficaz, sino que además resulta ridículo y casi cómico. Basta con que suceda un atentado y con que las autoridades no digan nada sobre su autor para que ya sepamos que es obra de musulmanes wahabíes, con o sin pasaporte europeo. El silencio de políticos, policías y periodistas es la mejor confirmación. Baste como muestra el caso de Rotherham, en el norte de Inglaterra, donde una red paquistaní de violadores abusó de unas dos mil menores inglesas nativas entre 1997 y 2013 con el silencio cómplice de policías y munícipes, que temían ser políticamente incorrectos. Sobre Rotherham no habrá películas, ni programas prime time en la televisión, ni lazos morados, ni Me Toos, ni feminismo militante del que toma las calles con La Manada.  
Que el alud de inmigrantes islámicos es algo querido, fomentado y privilegiado por el establishment salta a la vista. Los millones de africanos a quienes los gobiernos y las ONGs animan a saltar las fronteras e instalarse en Europa proveen a la oligarquía dominante de una mano de obra muy barata, que sustituirá a los carísimos trabajadores nativos, a los que ya se empieza a diezmar con una legislación que premia la nula fecundidad, la disolución de la familia, la promiscuidad y el hedonismo vulgar. La disminución de la población originaria se verá compensada con la llegada de los muy baratos y fértiles reemplazos africanos, que formarán una casta inferior de subempleados, mientras lo que quede de los europeos será destinado a nutrir los cada vez más escasos cuadros medios, cuando no a descender directamente al nivel de la white trash americana.
 Es decir, de aquí a dos generaciones, Europa Occidental habrá dejado de ser Europa. Su composición étnica habrá cambiado de tal forma que el islam será la religión dominante en el corazón de la difunta cristiandad. Realmente, el terrorismo wahabí no es necesario, basta con esperar poco menos de un siglo para que Francia o Inglaterra sean Dar al Islam.
¿Cómo se ha llegado a esto? Desde 1945 se ha combatido abiertamente la identidad de los pueblos de Europa mediante la represión del sentimiento nacional, el complejo de culpa –fomentado por las élites académicas–, la extensión del individualismo extremo y, sobre todo, una visión estrechamente economicista del mundo, que valora las políticas esenciales de los Estados en términos de beneficios y pérdidas.
La industria de la culpa, que achaca todos los males del mundo a la acción de los europeos, es la justificación moral de la intencionada desidia de las autoridades a la hora de frenar este rumbo suicida de nuestra civilización. En el pasado mes de julio, por ejemplo, se produjo un asalto violento a la frontera española en Ceuta; veinte agentes de la Guardia Civil fueron heridos por seiscientos asaltantes, los cuales emplearon métodos que implicaban una organización paramilitar. En cualquier nación dispuesta a defenderse, estos individuos habrían sido devueltos en caliente a su país de origen o encarcelados con graves cargos en su contra. Sin embargo, pese su evidente delito, se les acoge como refugiados y se les permitirá el tránsito a la península. Por lo visto, actuar de manera contraria sería racismo. ¿Se imagina el lector qué hubiera pasado si en una manifestación de españoles se agrediese de manera semejante a los agentes de la autoridad? ¿Por qué se pueden emplear medios de defensa contundentes contra los nativos que pagan sus impuestos, y no se hace nadacontra unos extranjeros indocumentados que asaltan nuestras fronteras? Buena parte de la respuesta está en la industria de la culpa, producto básico de las élites intelectuales en los últimos cincuenta años y esencial a la hora de explicar la inhibición psicológica de las autoridades. No nos queremos defender porque se nos ha educado en el autoodio, que ha conseguido el prodigio de que nos sintamos culpables hasta de la violencia que se ejerce contra nosotros. Recuerde el lector el aquelarre que se montó el año pasado por los bonzos de la izquierda catalana en Ripoll y Barcelona, tras los atentados de la Ramblas, donde a los asesinos islamistas se les consideró unos buenos muchachos, tanto que la culpa del atentado no era suya, sino de la sociedad occidental, es decir: nuestra.
La disolución de Europa en una sociedad multicultural, sin identidades nacionales, islamizada y con unos índices crecientes de pobreza y subempleo, es el objetivo a medio plazo de la Unión Europea y de la plutocracia mundialista que la controla. Sin naciones soberanas, divididas sus grandes ciudades en ghettos, sólo imperarán en el gigantesco mercado persa que nos espera el capitalismo salvaje y su administración oligárquica con sede en Bruselas. Las naciones soberanas tienen la «desventaja» de que sus gobiernos todavía responden ante el pueblo y son relativamente controlables por sus instituciones políticas, cosa que no pasa en las grandes organizaciones transnacionales, coto privado de financieros y burócratas. De ahí la campaña de extinción de las naciones europeas por parte de estos poderes, su cruzada contra los Estados y su coerción migratoria salvaje, que sirve para disolver las culturas originarias con la deportación-importación de millones de «nuevos europeos». 
La lucha contra el caos migratorio y la islamización forzada de Europa no sólo pasa por medidas políticas (que no se toman) ni por sobornos a los países emisores. Tiene también la necesidad de un rearme cultural: un cambio de valores que sirva para poner fin al envenenamiento de nuestra civilización mediante los complejos de culpa y para acabar también con la apología de unas conductas que incitan al suicidio demográfico y que pisotean la tradición europea, que es el mejor remedio contra la peste de la corrección política. Y, sobre todo, el problema empezará a resolverse cuando los cálculos económicos se sometan a la soberanía e identidad de los pueblos.
Mientras no se actúe de esa manera, seguiremos esquivando coches sin frenos.

jueves, 23 de agosto de 2018

¿Es que usted no se ha enterado de nada de lo que viene ocurriendo en política en el plano ideológico?

CORRESPONDENCIA
(ACTUALL)
José Eugenio Azpíroz, exdiputado del PP en el Congreso y expresidente del PP del País Vasco, publicó el pasado martes en Actuall un artículo titulado “Del sexo al género, del deseo al derecho, de la libertad a la prohibición”. 
Su comentario origina la siguiente carta de un suscriptor de Actuall:
Señor Azpíroz: 
Con todos mis respetos: ¿de verdad ha ejercido usted de político en este país, de verdad ha sido usted diputado en el Congreso? 
¿Es que usted no se ha enterado de nada de lo que viene ocurriendo en política en el plano ideológico? ¿Cómo puede pretender alarmarnos de la ley LGBTI que nos quiere traer Podemos, cuando el PP de Feijóo, por poner un ejemplo muy directo, teniendo mayoría absoluta y sin habérselo pedido sus votantes, ni habiéndolo llevado en su programa electoral, aprobó una ley LGBTI absolutamente destructora para la familia y para el individuo? 
¿Sabía usted que la ley LGBTI de Feijóo define a la familia como cualquier cosa que se nos ocurra en la que participe más de un individuo? O sea, que en Galicia hoy, usted y yo, gracias a las nuevas reglas introducidas por el colectivo gay, podemos constituir una nueva familia si nos viene en gana, durante unos minutos si es preciso, sin conocernos, en la que además podríamos adoptar a mi suegra como hija nuestra, o como hijo, no importando siquiera si ella es mayor que nosotros. 
Lo cual quiere decir –como bien entenderá cualquiera que esté mínimamente avisado– que en Galicia el concepto familia (que era la presa a batir) ya fue dado en ofrenda a la progresía, y ya ardió en la pira de la izquierda más radical y revolucionaria (la revolución en la que hoy trabajan los enemigos del hombre es esta, y no es menos destructiva y criminal que la marxista o la bakuninista).
Por eso, yo le pediría, señor Azpíroz, que no nos alarme sobre lo que viene, sino que nos explique, ya que usted ha participado activamente en la política nacional, por qué se está imponiendo desde arriba, desde insospechados y oscuros mecanismos de poder, de forma tiránica y nada democrática, todo lo que le interesa al destructor mundo ‘progre’. 
Aborto, eutanasia, ley LGBTI, ideología de género, todo esto y más nos lo cuelan desde arriba, bajo presión ideológica de la izquierda radical y del mundo ‘progre’, sabedores ellos de que les sería imposible imponer sus postulados de otro modo, proponiéndoselos abiertamente al ciudadano libre. 
Y es esto lo que usted, señor Azpíroz, nos tiene que explicar, no otra cosa. Explique por qué, delante de sus narices, gente como Celia Villalobos o como Cifuentes, o como Gallardón o como Feijóo, han colaborado en extender las ideas revolucionarias del progresismo. 
Explíquenoslo usted, por favor, que debería estar enterado, y a partir de ahí, avanzaremos.
Saludos cordiales.

Antonio Monturiol Jalón

martes, 21 de agosto de 2018

LA CIGARRA Y LA HORMIGA* (dos versiones de una misma fábula...)

LA CIGARRA Y LA HORMIGA*
(dos versiones de una misma fábula...)

      *VERSIÓN CLÁSICA* (Resto del Mundo)
                    - La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
                    - Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
                    - La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.
                    - Cuando llega el invierno, la hormiga se
refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la
primavera.
                    - La cigarra, tiritando, sin comida y sin
cobijo, muere de frío

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    *VERSIÓN NUEVA*                (España)

                    La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.

                    Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.

                    La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.

                    Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

                    La cigarra, tiritando, sin comida y sin
cobijo...organiza una rueda de prensa en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida, cuando hay otros, con menos suerte que ella, que tienen frío y hambre.

  Wyoming organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades, y en programas de tv en  abierto pasan extractos de vídeo de la hormiga bien calentita en su casa y con la mesa llena de comida.

                    Todo el mundo se sorprende de que en un país próspero como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay
otros que viven en la abundancia..

                    Se organiza a través de facebook una marcha en apoyo a la cigarra.

                  Podemos, las asociaciones contra la pobreza, ONGs,los Sin Tierra, los Sin Techo, los Sin Departamento y la Comisión de Derechos Humanos hacen un scrache y se manifiestan delante de la casa de la hormiga y la pintarrajean.

                    Se organiza un programa especial de "Al rojo vivo" en el que se cuestiona cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra... e insta al público a opinar en sus encuestas telefónicas y
on line, a través de una mañosa pregunta donde tienen qué escoger si
son partidarios de la igualdad o de la discriminación. (como la
"egoísta e insensible hormiga").

                    En respuesta a los sondeos de opinión, el gobierno prepara una ley sobre la paridad económica y otra - con
efecto retroactivo desde el verano - contra la discriminación.

                    Los impuestos a la hormiga son elevados notoriamente y por si fuera poco, se le asigna una altísima multa
porque no se hizo cargo de la cigarra en el invierno.

                    La casa de la hormiga es embargada por el impago de los altos impuestos y la multa...

                    La hormiga, decepcionada, hace el equipaje y termina por irse a otro país, donde su esfuerzo sea reconocido y pueda disfrutar
libremente de los frutos de su trabajo... donde no se le juzgue ni se le castigue, cuando tenga éxito.

                    La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para cigarras que irresponsablemente se reproducen, y que esperan a que alguien llegue a "donarles" los alimentos, la coca-cola, la cerveza, y los recursos para sobrevivir dignamente ellas y sus descendientes.

                    La Sexta realiza un programa especial sobre la cigarra, ahora bien gorda y lustrosa... Está a punto de terminar las últimas provisiones de la hormiga aunque la primavera queda lejana
todavía.

                    La antigua casa de la hormiga, ahora convertida en vivienda social para cigarras, se deteriora por la falta de cuidados de ésta.

                    Se critica duramente al gobierno por la escasez de medios asignados a la cigarra... Los partidos proponen una comisión
de investigación pluripartidista, que costará millones de euros.

                    Entretanto la cigarra muere de una sobredosis y es enterrada con más público que una tonadillera...

                    Los medios de comunicación comentan que es debido a la falta de medios del gobierno a la hora de luchar contra
las desigualdades sociales y la injusticia económica....

                    La casa termina siendo ocupada por una banda de arañas inmigrantes...El gobierno se felicita por la diversidad multicultural del Estado Español.

                    Las arañas organizan una red de tráfico de drogas y tienen aterrorizado a todo el barrio...

                    FIN???...

                    Triste pero es nuestra realidad...

SI NO PASAS ESTE CORREO, LA REFLEXIÓN SOBRE ESTA SITUACIÓN NO SE DARÁ Y EN VEZ DE TENER MAS HORMIGAS EN EL PAÍS, CRECERÁ LA PLAGA DE CIGARRAS QUE YA TENEMOS.... 😡😡😡