miércoles, 25 de julio de 2018

«El ultraderechista Casado» por Juan Manuel de Prada


«El ultraderechista Casado» 

por Juan Manuel de Prada para el periódico «ABC»publicado el 23/VII/2018.

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En su Discurso sobre la situación de Europa, Donoso Cortés lanzaba una diatriba feroz contra Narváez y sus liberales moderaditos, convencidos de que la preocupación economicista bastaría para mantener la estabilidad de su gobierno. Donoso advertía que la «cuestión económica», siendo importante, debe ocupar un lugar subalterno en la jerarquía de preocupaciones políticas; y que anteponer la cuestión económica a las cuestiones políticas verdaderamente prioritarias, lejos de vencer el peligro de la expansión del socialismo, no hace sino darle vigor, porque el socialismo «es hijo del economicismo, como el viborezno, que nacido apenas devora a su madre, es hijo de la víbora». Donoso consideraba que la preocupación primera de un gobernante debe ser lograr «la unión de las inteligencias en lo que es verdad, la unión de las voluntades en lo que es honesto, la unión de los espíritus en lo que es justo». Y que cuando lo que es verdadero, honesto y justo es pisoteado, con la excusa de solucionar la cuestión económica, lo único que se logra es que los pueblos acaben alistándose en las filas de la revolución.

El error de Narváez denunciado por Donoso es el mismo que cometió Rajoy, que con su obsesión economicista se avino a «conservar» las leyes podridas de los socialistas, provocando entre sus votantes frustración, hastío y desencanto. Y dando alas a otras formaciones igualmente incapaces de defender lo que es verdadero, honesto y justo; pero dispuestas a camelar a los votantes de derechas desencantados con aspavientos y pichabravismos varios. La frustración del votante de derechas ha hallado de repente consuelo con la elección de Pablo Casado, que promete volver a hacer política, frente a una progre reprimida como Soraya Sáenz de Santamaría, que pretendía conducir a la derecha española hacia el redil eutanásico. Para evitar este final indecoroso, los compromisarios del Partido Popular han elegido sin rebozo a un hombre con un currículum de tócame Roque que, sin duda, alimentará algunos escandaletes mediáticos durante los próximos meses. Pero si el doctor Pedro Sánchez puede viajar tan pichi en avión oficial para asistir a conciertos de rock, después de doctorarse con una tesis de aire negroide (aunque el negro tenga alma -y camiseta- blanca), ¿por qué no va a poder Pablo Casado liderar la derecha con su currículum de tócame Roque?

En los últimos días, Pablo Casado se ha movido flanqueado por Adolfo Suárez Illana, lanzando así un recado demoledor a los naranjitos que han querido por todo el morro apropiarse del legado de su padre y que, de repente, se han quedado desdibujados y fuera de foco. Resulta, en verdad, irrisorio que la izquierda se esté esforzando en caracterizar a un hombre tan moderadito como Pablo Casado, que no hace otra cosa sino invocar los «consensos de la Transición», como un ultraderechista furioso, tan sólo porque haya osado pronunciarse tímidamente contra la memoria histórica de los comisarios políticos o contra la ideología de género. Con su histerismo, la izquierda revela su temor a una derecha que no se limite a solventar la cuestión económica, mientras se allana ante los paradigmas culturales de la izquierda, como hasta ahora ha hecho siempre, lo mismo con Rajoy que con Aznar. Sospecho que ese temor de la izquierda se revelará, a la postre, infundado; pues, para lograr «la unión de las inteligencias en lo que es verdad, la unión de las voluntades en lo que es honesto, la unión de los espíritus en lo que es justo» se necesita algo más que invocar el «consenso», que es el punto de encuentro de los hombres sin principios. Otros lo llaman «centro»; y es el cebo en el que tarde o temprano acaban picando todos los líderes de la derecha, por hacerse perdonar (en vano) su pecado original.



viernes, 20 de julio de 2018

Las fotos no bastan


CORRESPONDENCIA (ACTUALL)
Las fotos no bastan
Una mente confusa no puede tener ideas claras.
Eso, que es una obviedad de Perogrullo, se aplica a toda la humanidad menos a Pedro Sánchez. ¿Cómo puede tener absolutamente clara la unidad de Europa cuando tiene absolutamente confusa la unidad de España? O ¿es que España no es Europa? No lo tiene claro ¡Claro!
Esta y otras múltiples contradicciones, confusiones, falacias, etc. vemos, oímos y tenemos que tragar los españoles cada día. P. Sánchez en Francia es uno y P. Sánchez en España es otro. Nada extraño, la mente confusa es así.
Con mucha palabrería explicaba lo muy de acuerdo que está con Macron y le faltaban palabras para decir lo poco de acuerdo que Macron está con él. A la mente confusa tan pronto le sobran como le faltan palabras.
Estamos, pues, en ese baile político que usurpa la democracia con tapadera de plastilina. Tenemos una nueva especie de régimen que se dedica a patrocinar  pseudo-valores para suplir la carencia de valores: Integrador, unificador, positivo; en suma, socialista para unos, explotador para otros (españoles son siempre otros). Los otros cargan con impuestos, los otros no ven sus pensiones normalizadas, los otros van quedando en el paro, los otros no consiguen las necesarias ayudas para crear, producir, mejorar, etc. porque los unos están en ultrafeminismo, en LGTBI, en ideología, en eutanasia, en barcos a la deriva, en quitar vallas en Melilla, en levantar algún muerto, en pagar autopistas, en contentar a PNV y a Torras, y más, y más…en menos de tres semanas!
Es lo que hay, política usurpadora pero legal, ¿muy legal? Ignorancia, ¡mucha ignorancia!, fanatismo partidista, ¡mucho fanatismo! ¡mucho partidismo! Fotos y cámaras, ¡muchas fotos!, palabrería ¡mucha palabrería! Y cultura de muerte.
Pero gobernar es un ejercicio de madurez, de equilibrio, de mente clara; porque se necesita mirar la realidad con objetividad, sin pasiones, sin poses, sin fanatismos políticos, tampoco religiosos, ni arabescos y mucho menos con históricas cuentas pendientes que nada tienen que ver con los ciudadanos de hoy, de aquí, de ahora para quienes se gobierna, o se debería gobernar…
El bien común es eso, común; no partidista, no personalista, no de grupos, no de deudas particulares, tampoco de ancestros resentidos.
Los niños necesitan buenas escuelas hoy, los mayores sus pensiones hoy, los enfermos sus cuidados –también paliativos- hoy, los pobres su pan hoy, los trabajadores su puesto hoy, Europa su % hoy, España su unidad hoy y P. Sánchez necesita una mente clara hoy ¡Ya! Porque las fotos solas no bastan.
Isidro García Getino


España

jueves, 19 de julio de 2018

SONETA QUE SEXA EL CONSTITUCIÓN (Juan Pablo Mañueco)

SONETA QUE SEXA EL CONSTITUCIÓN

1/ ¡Ojo! Si siguen por el camino de confundir "sexo" con "género" (gramatical) el idioma castellano IMPLOSIONARÁ desde dentro y dejará de ser válido para la comunicación. ¡Ese el peligro! ¡Lo que le faltaba a Castilla, que le implosionen el idioma!

2/ Ahora resta comprobar si presidentes autonómicos, alcaldes, cargos, etc. de los partidos que quebraron o callaron cuando se rompió artificialmente Castilla en los 80... actúan ahora cuando está en riesgo que quiebre y se rompa el propio idioma castellano.... Cargos de los partidos, militantes de los partidos es la hora de que defendáis o ayudéis a eliminar el idioma castellano de entre las lenguas útiles para la comunicación. Vuestra es la decisión. La mía está expresada.

SONETA QUE SEXA EL CONSTITUCIÓN,
en respuesta a doña Carmen Calvo (con "o" gramatical, no sexual)

Soneta que sexa el Constitución, en respuesta a doña Carmen Calvo (con “o” gramatical)



(Escrita con toda la respeta de la munda. Tanta respeta que, por ejemplo, no se sexualiza el apellido de quien ha pedido el informe a la RAE, la señora vicepresidenta doña Carmen Calvo)
Sexar el Constitución es precisa
por motiva clara palabro es macho.
Cumplir apenos se clavo. Y es remacho
se sexe, cual la pollo -en “a”- da risa.
* * *
Aristócrato sistemo de empacho
de tonterío y señoría visa
que mandataria es genta lisa
de cerebra, mas lenguo mamarracho.
* * *
La génera no es la sexa aquí avisa
el idiomo que aboba chocha un cacho,
y el vocal que no case, se l@ pisa.
* * *
El Carmen, cuando calva, marimacho
lo juristo sexa de voza brisa
y exclusivo lo fonda toda tacho
* * *
del Constitución, que a la puebla soberana la hace en nada;
pero se reforma el forma, ¡a fin que el gento siga apocapada!
Juan Pablo Mañueco

miércoles, 18 de julio de 2018

5 argumentos de expertos contra la eutanasia


·       VIDA / NOTICIA
5 argumentos de expertos contra la 
eutanasia
Ahora que el PSOE de Pedro Sánchez apuesta definitivamente por 
la legalización de la eutanasia en España, y otros países como Bélgica
 la aplican en algunos casos de manera involuntaria, exponemos
 cinco razones de expertos para no apoyar esta práctica.
26/06/2018tter

El PSOE quiere aprobar la eutanasia en España antes de acabar su legislatura.

El PSOE quiere aprobar la eutanasia en España antes de acabar su legislatura.




Desde hace unos años se está intentando modificar la percepción social sobre
 la eutanasia al igual que ocurrió con la unión homosexual para que sea bien
 vista por la sociedad y acabe aceptándose como algo natural.
Este proceso artificial e inducido por las élites se conoce en las ciencias políticas
 como ‘ventana Overton’ y consta de cinco etapas: primero, de lo impensable a lo
 radical; segundo, de lo radical a lo aceptable; tercero, de lo aceptable a lo sensato;
 cuarto, de lo sensato a lo popular y quinto, de lo popular a lo político. Un sexto paso 
podría entenderse como de lo político a lo legal.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de
 la vida, la familia y las libertades.
Pese a toda la batería de apoyos mediáticos e institucionales que la eutanasia recibe, 
existen numerosos expertos que reniegan de dicha práctica, recoge el portal sobre
 ética médica BioEdge. Varios médicos y especialistas en ética han publicado conjuntamente
temas emergentes desde una perspectiva global” para concienciar sobre el riesgo que entraña 
el asesinato de personas por un supuesto ‘derecho a la muerte’.
“Permitir la eutanasia voluntaria ha llevado a la eutanasia involuntaria”, señalan los expertos
Entre esos expertos están Daniel Sulmasy de la Universidad de Georgetown –
formó parte de la Comisión para el estudio de la cuestiones bioéticas del expresidente 
Barack Obama-, Margaret Somerville -jurista y una de las mayores activistas
 contra la eutanasia en Canadá- y el reconocido experto en cuidados paliativos 
Lukas Radbruch.
En resumen, estas son las cinco razones con más peso para oponerse a la legalización
de esta práctica:
·    ‘Pendientes resbaladizas’. Según los autores, a pesar de las prevenciones 
para evitar que se cometan excesos, “permitir la eutanasia voluntaria ha 
llevado a la eutanasia involuntaria”. Conocidos son los casos de Países Bajos 
·    ‘Falta de autodeterminación’. La expresión de un deseo de muerte no
 significa que ese paciente esté deseando realmente la eutanasia. “Como
 estas expresiones dependen en exceso del estado de ánimo del paciente, 
tales solicitudes requieren atención extrema”. Algo semejante ocurre con
 los niños cuando se les pretender hormonar: que un niño exprese en un
 momento una idea contraria a su sexo no significa que se les deba bloquear
 hormonalmente ya que depende del estado de ánimo y de los sentimientos, 
no como resultado de un hecho objetivo.
·    ‘Cuidados paliativos inadecuados’. “El conocimiento holístico de los
 cuidados paliativos”, afirman, “es la obligación ética más urgente en todo
 el mundo”.
·    ‘Profesionalidad médica’. Los médicos que colaboran en este tipo de 
prácticas amenazan la integridad moral de la profesión médica, argumentan.
 Si un médico ya no es un ‘salvavidas’ sino un ‘quitavidas’ su sentido cambia
 por completo.
·    ‘Diferencia entre medios y fines’. La presión por la legalización de la eutanasia 
llega a confundir el problema del sufrimiento con la vida de la persona. “Debemos 
matar el dolor y el sufrimiento, no a la persona con dolor y sufrimiento”, señalan.
 Este es uno de los argumentos más utilizados por los defensores de los cuidados
 paliativos


martes, 17 de julio de 2018

DEMOCRACIA / CRITERIO Usted gana señor Sánchez, llévese a Franco y José Antonio del Valle de los Caídos, pero antes…

Usted gana señor Sánchez, 

llévese a Franco y José Antonio 

del Valle de los Caídos, pero antes…

Reescribir el pasado es fácil: haces ingeniería histórica, la estampas en el
 BOE y quitas cuatro placas de calles. Lo difícil es devolver a los españoles 
hasta el último céntimo del oro saqueado del Banco de España en 1936
. ¿Memoria histórica dice usted?
Pedro Sánchez y Francisco Franco.
Pedro Sánchez y Francisco Franco.
Empeñado en emular al peor presidente que ha tenido España en 40 años (Zapatero), 
Pedro Sánchez se dispone a tropezar por segunda vez con las mismas piedras que aquel.
Vean:
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Va a frenar la incipiente recuperación económica (único mérito del contable Rajoy) con subidas 
de impuestos y aumento de gasto; a blanquear a los golpistas al recuperar leyes aprobadas por
 el parlamento de Cataluña que fueron declaradas inconstitucionales por el TC; a echar nuevas
 paletadas de tierra sobre el cadáver de Montesquieu (el de la división de poderes) con las ‘reformas
 mentales’ para jueces que ha pedido la ministra de Justicia; a endurecer la caza de brujas 
contra el varón, sospechoso habitual por el mero hecho de tener lo que hay que tener; 
a meter la perspectiva de género hasta en la sopa (comenzando por las cabecitas de nuestros 
hijos); o a impulsar la eutanasia como expeditiva ocurrencia para resolver el problema 
de las pensiones.
Y Franco, mucho Franco. La obsesión freudiana de un Partido que a pesar de los 80 año
s transcurridos no se libra del complejo de culpa por sus responsabilidades en la II República
 y en la Guerra Civil.
Unos y otros olvidaron e incluso muchos perdonaron; desde hace dos generaciones los españoles estamos a otra cosa
Se les dijo que no se preocuparan, que con el esfuerzo de reconciliación de izquierdas y
 derechas de la Transición se pasó página; que no queremos más odios y divisiones; que 
unos y otros olvidaron e incluso muchos perdonaron; que desde hace dos generaciones
 los españoles estamos a otra cosa; que el problema de los millenials no son las momias
 sino los retos de la globalización y no están interesados en las fosas sino en las
 competencias digitales.
Hasta un socialista con dos dedos de frente, como Joaquín Leguina, les pide que
Pero ellos siguen con su ralladura mental: Co-fran, co-fran, co-fran, co-fran. 
¿Por qué? ¿Guiño a sus aliados de la izquierda y el separatismo cafre?, ¿Temeraria
 enmienda a la totalidad al Régimen de la Transición?, ¿tic cristianófobo no tanto contra
 Franco como contra la Cruz, que sale gratis y da votos atizar a quienes siempre 
ponen la otra mejilla?
¿O es el subconsciente que les tortura por las fechorías que ellos mismos, los socialistas, 
hicieron hace 80 años: la memoria es selectiva y uno sólo se acuerda de lo que le interesa?
¿De verdad quiere Sánchez recordar la Guerra Civil y las atrocidades de la Guerra Civil?
¿De verdad quiere que recordemos la legitimidad democrática del Gobierno del Frente 
Popular, que llegó al poder gracias a unas elecciones amañadas, como demuestra 
la investigación de los historiadores Alvarez Tardío y Villa García en el libro “1936: 
¿De verdad quiere recordar el papel jugado por su partido, el PSOE -creo que se sigue 
llamando así-, en la II República y la Guerra Civil?
¿O el de su compañero de filas, Largo Caballero y la Revolución de Asturias, que se saldó,
 en toda España, con 1.300 muertos y casi 3.000 heridos?
¿O la “Primera República de Soviets del Nordeste de España (sic)”?
¿O a Juan Negrín, jefe de Gobierno socialista, marioneta de Stalin? ¿A su complicidad 
en la desaparición y muerte de Andreu Nin, líder del POUM (Partido Obrero de Unificación 
Marxista), a manos de agentes soviéticos, que lo torturaron salvajemente antes de ejecutarlo?
Nos parecerá bien que Sánchez saque los restos de Franco del Valle de los Caídos, cuando el
 Gobierno del PSOE devuelva los más de 500.000 kilos de oro del Banco de España que
 Negrín ordenó saquear en septiembre de 1936, y enviar a la URSS y México.
Retire la estatua del ‘killer’ Largo Caballero y pida perdón públicamente a los hijos y nietos de los fusilados
Primero encuentre usted ese patrimonio expoliado a todos los españoles, y si lo consigue, 
podemos sentarnos a hablar.
Retire la estatua de un ‘killer’ como Largo Caballero de Nuevos Ministerios, pida perdón
 públicamente a las hijos y nietos de los fusilados por el mero hecho de ser católicos, y a la
 Santa Sede por los 4.184 sacerdotes diocesanos, 2.365 frailes, 283 monjas, 11 obispo
 torturados y eliminados, y ya si eso hablamos.
Si es usted capaz de reparar los asesinatos, robos y saqueos, con ocho décadas de retraso,
 entonces adelante, llévese a Franco y José Antonio. Si no, es mejor que se calle.
Déjenos en paz, señor Sánchez. Que los españoles del siglo XXI queremos que El duelo 
a garrotazos de Goya siga en el Prado y no en la calle.

lunes, 16 de julio de 2018

Un obispo italiano, dispuesto a convertir ‘todas las iglesias en mezquitas’


Un obispo italiano, dispuesto a convertir ‘todas las iglesias en mezquitas’

Europa

domingo, 15 de julio de 2018

«Monarquía y república». ( Juan Manuel de Prada)


«Monarquía y república».

Juan Manuel de Prada

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Desde que Juan Carlos I anunciara su abdicación, hemos tenido ocasión de escuchar muchas apologías (con frecuencia, meras logomaquias) de la monarquía y la república. Siendo completamente sinceros, hemos de reconocer que los apologistas de la república suelen ser, por lo común, mucho más convincentes que los apologistas de la monarquía, por una sencilla razón. sus apologías republicanas son sinceras y coherentes, mientras que las apologías monárquicas resultan siempre utilitarias, inconsistentes y molestamente aderezadas con cuadros amedrentadores de épocas republicanas pretéritas. La razón por la que los apologistas republicanos resultan más convincentes que los monárquicos es bien sencilla. mientras los republicanos creen en unos principios (que sean acertados o erróneos es otro cantar), los exponen y desarrollan sin ambages, los monárquicos escamotean sus principios (o simplemente no los tienen y los sustituyen por razones de conveniencia ), de tal modo que sus apologías resultan vacuas, dejando además el fétido regusto de que solo desean preservar su posición.


Afirmaba Donoso Cortés que toda gran cuestión política supone y desarrolla una gran cuestión religiosa. Esta observación fundamental no ha escapado a ningún pensador de cierta envergadura. así, por ejemplo (por citar a alguien en las antípodas de Donoso), Proudhon escribía en Confesiones de un revolucionario. Es sorprendente que en el fondo de la política encontramos siempre a la teología . En efecto, no puede separarse la historia de las creencias religiosas de un pueblo de la historia de sus instituciones; y, todavía más, cada régimen político refleja las tendencias de la religión dominante en su época. El régimen político natural de la sociedad católica era la monarquía tradicional y representativa, que se convirtió en monarquía absoluta en los países protestantes. En España, la monarquía tradicional alcanza su apogeo cuando la sociedad era más netamente religiosa; y empieza lentamente a declinar cuando flaquean tales creencias y la monarquía se contamina de absolutismo.


La monarquía tradicional creía en el origen divino del poder; la absolutista, en el origen divino de los reyes, cosa muy distinta, pues desde el momento en que el rey se cree un diosecillo es inevitable que acabe infatuándose. surge así el concepto de ‘soberanía’ definido por Bodino, al principio soberanía absoluta del rey, posteriormente soberanía popular en la era de las revoluciones, que no hacen sino transferir al pueblo un poder que ya había perdido, para entonces, su entronque divino. Y como la bajada del termómetro religioso apareja la subida del termómetro político, la soberanía popular, organizada democráticamente, hubo de fundar una serie de mitos políticos (a modo de sucedáneos de los dogmas religiosos, para llenar su hueco). derechos humanos, división de poderes, etcétera. Y, al lado de estos mitos políticos, una ‘técnica’ de funcionamiento que habría de consagrar una nueva modalidad de político que desempeña su labor sin fin moral alguno, según avizorase Tocqueville en La democracia en América. He visto otros que, en nombre del progreso, se esfuerzan por materializar al hombre, queriendo tomar lo útil sin ocuparse de lo justo, la ciencia lejos de las creencias y el bien separado de la virtud. he aquí, se dice, a los campeones de la civilización moderna .


Estos campeones de la civilización moderna ya no son guerreros dispuestos a ofrendar su sangre para proteger a su pueblo de los abusos del Dinero, al estilo de los viejos reyes, sino jugadores al servicio del Dinero (¡bien pagaos!) que se organizan en equipos (partidos políticos) y compiten en estadios (antaño parlamentos, hoy también platós televisivos), jugando a veces en casa (cuando gobiernan) y a veces fuera (oposición), para disfrute o cabreo de sus respectivas hinchadas; y el modo fetén de organizar este juego ¡la liga de campeones del mundo mundial! es la república.Lo cierto es que un rey no pinta nada en esta liga, ni siquiera como ‘árbitro’ (así llaman eufemísticamente los apologistas de la monarquía la posición del rey, aunque saben que más bien es un ‘dontancredo’), porque los reyes lo son cuando mandan y son depositarios de una encomienda divina. Si el clima de la época rechaza tal encomienda, o simplemente no la reconoce, la monarquía ya no se puede defender sino mediante subterfugios, como ocurre siempre que se defiende algo escamoteando su verdadera naturaleza. De ahí que los apologistas de la monarquía resulten tan poco convincentes. A los pueblos sin teología solo les queda la república, coronada o sin coronar; y es que el moderno, como ironizaba Paul Valéry, se conforma con poco.