miércoles, 24 de enero de 2018

"Misericordia e inmigración" (J.M. de Prada)

J. M. de Prada:

 "Misericordia e inmigración"

ABC 8/1/2018

Un ponderado y exhaustivo reportaje de Laura L. Caro en ABC nos descubría que la entrada de inmigrantes ilegales en España durante el año recién concluido ha sido la más alta desde 2006. Sospechamos que, tan pronto como decaiga el reality show catalán, aflorarán las tensiones provocadas por esta inmigración ilegal, que por supuesto serán aprovechadas por los pescadores en río revuelto. Son muchos los países europeos en los que el rechazo a la inmigración se ha convertido en la principal baza electoral de facciones de nuevo cuño que, para enardecer a sus simpatizantes, apelan a los «valores» y «principios» occidentales (y a veces, en el colmo de la desfachatez, se envuelven en la bandera del cristianismo). Pero lo cierto es que, por lo común, son formaciones apóstatas que, a la vez, se aferran como gorrinas a todas las lacras que han convertido Europa en el parque temático de las aberraciones paganas. Más pronto que tarde, alguien sabrá azuzar el odio al inmigrante también en España, y sacarle tajada política.


Enfrentada a estas penosas actitudes, la Iglesia hace llamamientos a la acogida e integración del inmigrante sin demasiado éxito. Y, en honor a la verdad, son llamamientos que no resultan del todo convincentes: pues, en su tratamiento de la inmigración, la Iglesia parece haber renunciado a las obras de misericordia espirituales, para centrarse en las corporales (las únicas, por cierto, que han sido representadas en el belén de la plaza de San Pedro esta Navidad). Así es como la Europa apóstata quiere a la Iglesia, convertida en un gran capataz solidario que recauda fondos y moviliza medios para vestir al desnudo o dar posada al peregrino, pero que renuncia a corregir al que se equivoca o enseñar al que no sabe; que renuncia, en definitiva, a evangelizar.


En contra de lo que pretenden los neocones, el Papa Francisco no ha adoptado un discurso demasiado distinto al de sus predecesores. Pero las circunstancias han variado enormemente: cuando León XIII o Pío XII proclamaban el derecho a emigrar de todos los hombres se dirigían a un mundo en el que sobre todo emigraban los católicos (italianos e irlandeses, polacos y españoles) a países de mayoría protestante. Hoy, por el contrario, quienes emigran son musulmanes; y lo hacen a países apóstatas, convertidos en parques temáticos de las aberraciones paganas. Aquí cabría recordar que el derecho a emigrar que la Iglesia reconoce es subsidiario al «derecho a un espacio vital familiar en su lugar de origen», que está siendo conculcado por la rapacidad económica y los apetitos belicistas del mundialismo, interesado materialmente en desbaratar las naciones y en asegurarse remesas de mano de obra barata. Y, sobre todo, interesado espiritualmente en triturar el cristianismo mediante una doble ofensiva que ya detectó Chesterton en La taberna errante: la extensión de la apostasía (o, dicho más finamente, del laicismo) y la islamización de Europa.


Si la Iglesia no afina su discurso sobre inmigración podría estar beneficiando los intereses de quienes provocan corrientes migratorias a su arbitrio y a la vez haciendo el caldo gordo a quienes desde el paganismo gorrino azuzan el odio al inmigrante. Este peligro quedaría conjurado si la Iglesia volviese a predicar la íntima unión de las obras de misericordia corporales y espirituales, y la prioridad de las segundas respecto a las primeras. Que es lo que nos enseña San Pablo cuando convierte al esclavo Onésimo, salvando su alma, antes de pedirle a Filemón que lo auxilie corporalmente. Pues la separación de las obras de misericordia corporales y espirituales sólo consigue invadir el mundo de virtudes locas, cebo predilecto de todos los pescadores en río revuelto.


domingo, 21 de enero de 2018

El infierno en la tierra: los yazidíes masacrados por ISIS que encontraron auxilio de los cristianos

El infierno en la tierra: los yazidíes masacrados por ISIS que encontraron auxilio de los cristianos

RELIGION en LIBERTAD
 
9 enero 2018
El infierno en la tierra: los yazidíes masacrados por ISIS que encontraron auxilio de los cristianos
Sacerdotes y organizaciones cristianas como Ayuda a la Iglesia Necesitada también han ayudado a esta minoría perseguida
El cristianismo de Irak no ha sido el único damnificado por el terrorismo yihadista. La religión yazidí fue la minoría religiosa más afectada tras la llegada del Daesh. Esta confesión de carácter preislámico, 2000 a.C., fue hasta el siglo VII d.C la religión oficial de los kurdos, aunque tras la islamización el número de fieles se vio gravemente reducido. Su ciudad santa es Lalish, localizada en la llanura de Nínive, a 60 km al noroeste de la ciudad de Mosul. Es por esto que la presencia yazidí en el norte de Irak es, al igual que la cristiana, milenaria e imprescindible para subsistir.

Se trata de una religión monoteísta que adora a Malak Tau, representado como un pavo real. Los musulmanes los califican como adoradores del demonio. Tras la llegada del Daesh a la ciudad de Sinyar, el 5 de agosto de 2014, los yazidíes huyeron asustados hacia las montañas. El Daesh quiso exterminar a la comunidad yazidí de Irak, la cual estaba compuesta por aproximadamente 500.000 fieles. Como con los cristianos, el terrorismo estuvo determinado a cometer un nuevo genocidio contra la religión en la llanura de Nínive.

"El infierno en la tierra"
El mensaje, una vez más, fue el siguiente: “convertíos o morir”. La violencia del Daesh cayó con toda su furia sobre los yazidíes: decapitaciones, secuestros, ejecuciones masivas… el infierno en la tierra.



"Cada familia tiene un muerto al menos"
La huída hacia las montañas de Sinyar fue la opción a una muerte segura. A pesar de eso, las condiciones en la montaña no fueron propicias para la supervivencia. Muchos de los yazidíes murieron por inanición y las altas temperaturas. Se estimó que un total de 7.000 fallecieron solo la primera semana, de los cuales 70 eran bebés.

“Comíamos frutas y semillas que encontrábamos. Murieron muchos de nuestros familiares y allí mismo los enterramos. Cada familia tiene un muerto al menos”, explica Judea, un hombre yazidí que vivió la huída a las montañas. Este hombre tenía en su cuerpo 33 piezas de metralla, de su intento por protegerse del Daesh.

A pesar del sufrimiento, Judea no perdió nunca la fe en Dios: “Gracias a dios estamos aquí y gracias a la Iglesia estamos bien. Ha sido la peor experiencia de mi vida, he tenido mucho miedo pero no he perdido mi fe en Dios. Siempre confié en Dios incluso cuando me ametrallaron”.

La Iglesia que ayuda
Tras buscar refugio en la montaña, los yazidíes bajaron y mendigaron ayuda. Fue en ese momento cuando la Iglesia salió a su encuentro: el sacerdote caldeo Samir se vio avasallado ante tantos hombres y mujeres suplicando ayuda. Desde ese momento, el padre Samir se dedicó a la protección y distribución de los yazidíes en casas de familiares y amigos.

“Créanme, sin la ayuda de la Iglesia, esta gente estaría muerta”, afirma el sacerdote caldeo. Desde ese momento surgió una bonita amistad entre Judea y el padre Samir, quienes han llorado mucho juntos: “En mi pueblo tenía muy buena relación con los cristianos, y ahora aquí ellos son como nuestros hermanos y nuestras hermanas”, admite Judea.

La ayuda recibida ha sido siempre muy agradecida por esta minoría religiosa. La mujer de Judea aún recordaba el invierno en que recibió abrigos y chaquetas para su familia: “cuando me las entregó el padre Samir recé por todos aquellos cristianos que nos las dieron”.

El reconocimiento internacional

Vian Dkhik, la única parlamentaria yazidí de Irak, intervino para dar a conocer la terrible situación de su pueblo en la montaña. En plena sede en el Parlamento, imploró a los diputados que los yazidíes del norte de Irak fueran socorridos. Con esto, su situación dejó de ser un asunto desconocido por la comunidad internacional.



De igual manera, el pasado marzo intervino en el Parlamento de Londres Ejlas, una joven yazidí víctima de violaciones por el Daesh, que también hizo tomar conciencia de la precaria situación y la necesidad urgente de respaldo: “Escúchenme, ayuden a las niñas, ayuden a las que siguen cautivas. […] Se trata de la dignidad humana. Ustedes tienen una responsabilidad”.

Una niña muerta a causa de las múltiples violaciones
La situación de las mujeres y niñas yazidíes tras la llegada del Daesh se convirtió en un auténtico horror: encarcelamiento, agresiones, vejaciones, violaciones múltiples… La joven Ejlas llegó a presenciar como una niña de 9 años murió a causa de múltiples violaciones. Uno de los muchos ejemplos crueles del martirio femenino en Irak.   

2014 se convirtió en el año del terror para los yazidíes de la llanura de Nínive. Al igual que los cristianos, se han visto obligados a huir de sus hogares, forzados a la conversión, amenazados o asesinados por su fe.

viernes, 19 de enero de 2018

VERSOS LUMINOSOS (Juan Pablo Mañueco)

VERSOS LUMINOSOS
(Ante la capilla de la Adoración Permanente de la Capilla de San Ginés)

Tus rayos destellaban más dorados
fulgente aro albo establecido en rosas,
a tu capilla en ristras silenciosas
adjuntas; allí, en ramos bien plantados.

Horadé tierra a manos temblorosas
por dejar mis versos ahí cavados…
Pues frutos del poema perfumados
mudar quisiera a rimas luminosas.

Juan Pablo Mañueco (2018)

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/03/13/bibliografia-y-biografia-de-juan-pablo-manueco/

jueves, 18 de enero de 2018

Cruda realidad / El lado oscuro de Winston Churchill, beatificado ahora por el cine

Cruda realidad / El lado oscuro de 

Winston Churchill, beatificado

 ahora por el cine

ACTUALL
La Historia la escriben los vencedores. Eso explica que los alemanes sean
 los malos para siempre jamás y los ingleses y americanos los buenos 
indiscutibles ‘per saecula’. Y no digamos si luego viene el cine y plasma en imágenes las hagiografías. Ejemplo: Churchill.


Churchill caracterizado en 'El instante más oscuro’.
Churchill caracterizado en 'El instante más oscuro’.
Gary Oldman hace el papel de Winston Churchill en una película que no puede ser más
 oportuna en varios sentidos de la palabra.
Es oportuna, primero, porque Churchill es, en nuestra particular mitología del pasado 
reciente, no meramente el antagonista de Hitler, sino su anverso, tan admirable como 
es detestable el Führer alemán.

Gobernó Gran Bretaña en lo que conoce como “su mejor momento”, “its finest hour”, 
y Gran Bretaña se presenta como la única nación perfectamente pura, heróica e
 intachable de aquella contienda.
Francia se rindió, la Unión Soviética era una cárcel de pueblos, Estados Unidos entró de forma
 oportunista, con la contienda medio ganada. Solo Gran Bretaña montó una resistencia 
desesperada, en solitario, ante una Wehrmacht que se enseñoreaba en el Viejo Continente.
Dar una cita del hombre del puro en una discusión a favor de las tesis propias es ganarla, 
aunque ciertamente hay muchas más citas atribuidas al primer ministro británico de
 las que jamás pronunció o escribió.
La película es oportuna por el ‘Brexit’. Churchill se hubiera opuesto terminantemente al ‘Brexit’, lo hubiera aborrecido.
Es, además, oportuna por el ‘Brexit’. Churchill se hubiera opuesto terminantemente al ‘Brexit’, lo hubiera aborrecido. Churchill jugueteó un tiempo, de hecho, con unir en una estrecha federación esos
 viejos rivales, Francia y el Reino Unido.
Pero, por decirlo brutalmente, Churchill es el Churchill de nuestros panegíricos, fundamentalmente,
 porque los aliados ganaron la guerra. De haberla perdido, es muy probable que las generaciones 
posteriores tuvieran de él una imagen, si no tan terrible como se tiene de Hitler, no demasiado alejada.
Churchill junto al general Charles de Gaulle pasando revista a tropas francesas en 1944.
Churchill junto al general Charles de Gaulle pasando revista a tropas francesas en 1944.
Sinceramente, tanto sus opiniones como sus actitudes como muchos de sus actos hubieran sido
 impensables y anatema para nuestro tiempo, y no me estoy refiriendo a su tabaquismo o a sus excesos 
alcohólicos.
A mediados del año pasado, el político indio Shashi Tharoor, autor de un libro, ‘Inglorious Empire’,
que hace la crónica de las atrocidades del Imperio Británico, aseguró en declaraciones al diario 
The Independent que Churchill, “el hombre que los británicos presentan como apóstol de la libertad y la democracia”, fue en realidad “uno de los gobernantes más malvados del siglo XX, a la altura
 de Hitler, Mao y Stalin”.
Palabras terribles, pero que justifica el parlamentario indio. “Tiene tanta sangre en las manos como
 Hitler, especialmente en cuanto a las medidas que firmó personalmente durante la Hambruna Bengalí, 
en la que murieron 4,3 millones de personas por decisiones que tomó o respaldó”.
Incluso, cuando oficiales británicos le advirtieron que se estaba produciendo una hambruna masiva
 totalmente innecesaria, su reacción fue escribir en los márgenes del informe: “¿Por qué no se ha
 muerto Gandhi todavía?”.
Lejos de ser un furioso antifascista, elogió a menudo a Mussolini en el Parlamento británico, y si
 no hizo lo mismo con el Führer debido a su intensa germanofobia, es fama que declaró que “de haber
 nacido alemán, hubiera votado por Herr Hitler”.
Benito Mussolini durante un mitin.
Benito Mussolini durante un mitin.
La ‘Cara B’ de sus citas están cuajadas de declaraciones intolerablemente racistas y crueles, propias de un
 psicópata que disfrutaba con la guerra.
Sobre los indios llegó a decirle al Secretario de Estado para la India, Leopold Amery: “Odio a los
 indios. Son gente bestial con una religión bestial”, y les culpó de la hambruna por “reproducirse como conejos”.
En la guerra contra los pastunes afganos, en 1919, abogó por la guerra química para masacrarlos
Pero no eran los hindúes el único pueblo al que distinguía con su aversión o desprecio. “No admito
 -escribía en 1937- que se les haya causado un gran agravio a los Pieles Rojas de América o a los 
aborígenes de Australia por el hecho de que una raza más fuerte, una raza superior, haya llegado 
y haya tomado su lugar”
Antes, en la guerra contra los pastunes afganos, en 1919, abogó por la guerra química para masacrarlos.
 “No entiendo los escrúpulos sobre el uso del gas. Soy un firme partidario de usar gas venenoso
 contra tribus incivilizadas”. 
Pero la última palabra la tienen los vencedores, que siempre cuentan con un coro de aduladores
 dispuestos a blanquear su carrera.
El propio Winston lo sabía muy bien cuando escribió: “La historia será amable conmigo
 porque pienso ser yo quien la escriba”.

miércoles, 17 de enero de 2018

SE LLAMA AMOR, MI AMOR. (Juan Pablo Mañueco)

SE LLAMA AMOR, MI AMOR.

Trombas de meses se agitan en el calendario
y las propias nubes en los cielos se remueven.
Lluvia salitrosa los párpados tristes llueven
desde el celaje etéreo y el viento contrario.

Pero una hoja perenne mis labios siempre beben
en la rama que ese fruto me colecta a diario.
Se llama amor, amor. Raíz de extraordinario
de uva zumo, de mis días cepa. A ti se deben.

Juan Pablo Mañueco (2018)

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/03/13/bibliografia-y-biografia-de-juan-pablo-manueco/

martes, 16 de enero de 2018

La razón de la condescendencia de la izquierda con el comunismo

La razón de la condescendencia de

 la izquierda con el comunismo


ACTUALL
Muchos se preguntan cómo es posible que un amplio espectro político sea 
capaz de condenar ideologías totalitarias como el nacional socialismo pero 
no toque ni por asomo al comunismo, la doctrina política con más muertos
 a sus espaldas en la Historia.


Jóvenes manifestantes con banderas comunistas y republicanas en España.
Jóvenes manifestantes con banderas comunistas y republicanas en España.
Más de 120 millones de muertos en 34 países desde 1917 y las estadísticas del comunismo siguen creciendo. Medios de comunicación, instituciones, grupos musicales y sociedad civil giran en torno al comunismo 
sin que nadie les haga frente. ¿Cómo es posible que exista un blanqueo de esta ideología genocida en 
plenos siglo XXI cuando nuestros gobiernos se vanaglorian de autodenominarse ‘democráticos’ día 
sí y día también?
Hagamos una pequeña aproximación histórica.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
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El siglo XX fue el siglo más brutal en la historia de la Humanidad. Cerca de 16 millones de personas
 perdieron la vida durante la Primera Guerra Mundial y alrededor de 60 durante la Segunda
 Guerra Mundial. Entre unas guerras y otras, durante ese centenario murieron entre 71 y 116 millones
 de personas.
Por citar algunos ejemplos, en China se contabilizan 82 millones de muertos, en la antigua URSS 21
 millones y en Corea del Norte 4,6 millones. En Camboya, recordemos, mataban solo por llevar 
gafas ya que como ‘intelectual’ eras un enemigo del pueblo.
Según Rudolph J. Rummel, profesor de la Universidad de Hawaii citado por The Daily Signal
durante el siglo XX murieron 262 millones personas a manos de sus gobiernos.
Pero mientras que al nazismo se le ha estudiado y condenado públicamente –Alemania pasó por un
 proceso de desnazificación tras perder en 1945-, el comunismo ha salido impune. Ni a Lenin, ni a
 Stalin, ni a Mao se les trata ‘oficialmente’ como lo que son: dictadores brutales y carniceros
Si bien es cierto que se han publicado infinidad de libros al respecto, existe una narrativa semioficial
 donde no se condenan sus actos.
Todos los años recordamos el holocausto judío pero no así pasa con la Revolución Cultural China, 
el Holodomor (siete millones de ucranianos muertos de hambre por las reformas agrarias impulsadas 
por Stalin) o las purgas internas del partido comunista. ¿Por qué?
Muestras de este blanqueamiento institucional son el profesor John K. Fairbank y Anita Dunn.
La izquierda y el comunismo tienen como objetivo la restricción de la libertad tanto legal como de conciencia
Fairbank, profesor de la Universidad de Harvard, decía que los americanos tenían mucho que aprender 
de la Revolución Cultural china y Dunn, directora de comunicación de Barack Obama en 2009 llegó a
 decir que dos de sus favoritos filósofos eran “Mao Zedong y la Madre Teresa de Calcuta”. Increíble pero 
cierto.
Este blanqueamiento cultural, que viene desde los años 60-70 con generaciones enteras de jóvene
s abrazando el marxismo político y cultural, ha convertido las actuales generaciones de estudiantes 
en foco doctrinal de aquellos que ahora son políticos o profesores universitarios.
¿Cómo es posible que se enseñe en las escuelas y universidades que el comunismo es democracia? 
¿Cómo es posible que los juegos de palabras sean tan perversos y la sociedad, adormecida en gran
 parte, no sé de cuenta de la burda manipulación?
Más preguntas: ¿por qué se permiten -y hasta están bien vistos- partidos comunistas? ¿Se imaginan
 de nuevo un partido nazi? No tendría sentido alguno.
La razón por la cual la izquierda es condescendiente con el comunismo es simple: ambos tienen 
como objetivo la restricción de la libertad tanto legal como de conciencia.
La izquierda siempre ha sido estatalista, cree en la figura onmipresente y todo poderosa del Estado.
 Niega la libertad del individuo tanto en el plano físico como moral, llegando a luchar porque el
 Estado sustituya a la familia tradicional ya que es el último escollo de libertad dentro de las
 sociedades en las que vivimos.
Bajo un sistema izquierdista, la realidad pasa a un segundo plano. Lo primero es la ideología,
 y si la realidad no se amolda a sus postulados se hará todo lo posible para que así sea.
Más de 120 millones de muertos lo atestiguan.