Sucedió en Parla
martes, 24 de enero de 2017
lunes, 23 de enero de 2017
¡Basta ya! (MCRC Raúl Cejudo González)
¡Basta ya!
Raúl Cejudo González
Movimiento de
Ciudadanos hacia la República Constitucional –MC RC
DIARIO
ESPAÑOL De la República Constitucional
Si eres español y no te avergüenza utilizar la palabra España cuando es menester,
si eres español y estás asqueado de este corrompido sistema oligárquico que fue diseñado para que la corrupción fuese factor de gobierno,
si vives en España y no eres español pero te da pena que un país que fue grande durante siglos se arrastre ahora y baile al son de cuatro miserables traidores amparados por los jefes de las oligarquías económicas,
si tienes dignidad y se la enseñas a tus hijos y familiares,
si valoras la decencia y el decoro como valores importantes que deben ser preservados,
si piensas que la cultura con mayúsculas debe ser recuperada en colegios y universidades, dando la importancia que tienen las humanidades para nuestra formación como seres humanos,
si dices lo que piensas y piensas lo que dices antes de hablar,
si estás acorralado por el ambiente de miseria moral que nos rodea y necesitas respirar aire puro,
si no vas a permitir, de ninguna manera, que destruyan nuestra patria,
si te gusta tu nación, España, y deseas que recupere su grandeza y salga de este estercolero en el que nos han metido los traidores de siempre,
si antes de encender el televisor ya sabes lo que vas a ver y, debido a ello, lo llevas al trastero porque no soportas por más tiempo lo que ahí exhiben,
si no te importa el qué dirán de ti porque te preocupa más la verdad que los prejuicios,
si no tienes miedo a los insultos chantajiles para que la próxima vez calles,
si te preocupa qué país le vas a legar a tus hijos,
si llevas años deslomándote por tu país y sigues luchando,
si la belleza te conmueve y rechazas el feísmo imperante, impuesto para moldearnos como una masa amorfa,
si la lealtad es el valor más importante en tu vida,
si sientes, en el fondo de tu ser, que verdad es igual a libertad,
y si, por encima de todo, ansías la libertad política, la libertad de todos, eres de los nuestros, lo sepas o no, estés en el MCRC o no.
Pero si, en cambio, eres un traidor que vende hasta a su madre por prebendas, dinero, comisiones o ventajas,
si te gustaría que tu patria desapareciese de una vez por todas,
si ignoras lo que es la moral,
si tu puñal está siempre presto a hundirse en la espalda de los amigos,
si disfrutas con el bochornoso espectáculo diario que ofrecen los medios de comunicación, repitiendo como cotorras viejas las frases de los jefecillos de los miserables partidos del Estado que tenemos en España,
si no vas a hacer nunca nada por España porque prefieres que reviente mientras tengas tus lentejas en el plato,
si sobornas y te dejas sobornar y ese es el principio que rige tu vida,
si te avergüenzas de la palabra España y de que te consideren lo que eres, español,
si te reúnes para conspirar contra el pueblo, tus compatriotas, pactando y negociando en secreto para enriquecerte pronto y para siempre,
si mientes por sistema para engañar al pueblo,
si no mientes pero consientes que la mentira campee libre por toda España,
si dices lo contrario de lo que piensas por interés,
entonces voy a por ti, ya que eres mi enemigo acérrimo. Nosotros, todos los miembros del MCRC, vamos a por ti y no te vamos a dejar respirar. En esta lucha no habrá tregua ni banderas blancas.
¡Basta ya de esta basura de sociedad que han diseñado para que no pensemos, para que no nos rebelemos nunca!
domingo, 22 de enero de 2017
Y del schotis (Un informe internacional) Arcadi Espada
Y del schotis
ARCADI ESPADA
UN INFORME internacional sobre la capacidad de atraer y desarrollar el talento sitúa a la ciudad de Madrid en el sexto lugar del mundo. La fiabilidad de estos índices debe cogerse siempre con pinzas, pero éste, que se presenta cada año en el foro de Davos, parece tener una cierta tradición y solvencia. El lugar de Madrid es importante y como tantos otros datos de la realidad parte por la mitad la imagen que buena parte de los españoles tienen de sí mismos. Y como en toda poética binaria el elogio de Madrid quedaría incompleto sin hacer alusión al lugar que ocupa Barcelona en la lista: el número 20, por debajo de Bilbao, incluso, que está en el 18.
El índice talentoso es una prueba más de las muchas, numéricas, alfabetizadas o puramente poéticas, con que se afianza una de las grandes noticias de la sociología urbana en estas cuatro últimas décadas: la emergencia de Madrid como una gran capital global. Y en paralelo, la inexorable decadencia de Barcelona. Una doble decadencia. No solo respecto a lo que Barcelona podría haber sido, objetivamente hablando. Sino sobre todo respecto a las expectativas que los catalanes habían proyectado sobre sí mismos con el advenimiento de la democracia. Porque hay algo, tal vez lo único, que prueba que Cataluña no es española, y es lo sumamente encantada que está de conocerse. Si en 1975 le hubieran dicho a un catalán realmente existente que el talento iba a preferir Madrid a Barcelona para desarrollarse se habría desgarrado el pecho con sus propias uñas hasta ver brotar cuatro calumniosas barras de sangre.
El peso de ese fracaso se detecta en la pueril euforia del independentismo. La cerrilidad sentimental de sus élites políticas, culturales y en parte también económicas, ha impedido que Cataluña pudiera hacer de sí misma (¡la Cataluña ciudad!) una gran capital global. Se conformó con extender el calor de hogar, la confortabilidad práctica, la moral balnearia, y hacer de Barcelona la capital de un imaginario país llamado Cataluña. A la natural tensión creadora de sus energías solo fue capaz de darles la escapatoria futbolística que ya caracterizó a aquel país disminuido y atado del último franquismo. Y, últimamente, el sarraceno proyecto independentista, que ha acabado procurándole altura global al precio de señalarla como uno de esos riesgos que pueden atentar en el tiempo próximo contra la convivencia civilizada.
Como decía aquel poeta de cuando fumábamos grifa, a los pobres catalanes las lágrimas no les han dejado ver las estrellas.
sábado, 21 de enero de 2017
Representación (MCRC Baldomero Castilla)
Representación
Baldomero Castilla
Movimiento de
Ciudadanos hacia la República Constitucional –MC RC
DIARIO
ESPAÑOL De la República Constitucional
Yo no soy jurista y no sé nada de derecho pero cuando he tenido algún problema o alguna duda en temas jurídicos y he tenido que recurrir a un abogado siempre he podido entender lo que mi abogado me decía respecto al asunto de que se tratara.
Por ejemplo, me dice mi abogado, Baldo, tienes que ir al notario para que redacte un poder notarial y nombre al procurador “fulanito de tal” como representante tuyo, porque si tenemos que ir a un juicio, ese procurador se sentará en la mesa de la defensa en representación tuya. Como es natural yo hago esa gestión en la notaría y comprendo perfectamente de que se trata.
Seguro que ustedes estarán conmigo en que todos los españoles, con un mínimo sentido común, harían como yo y no dudarían ni un instante. Esto solo es un ejemplo para aclarar que significa ser un representante en la vida civil y privada de cualquier ciudadano. Por supuesto doy por sentado que todo el mundo sabe que un procurador no solo puede representarme a mí, sino a todas las personas que quieran ser representadas por él.
Pues bien, en el plano político es lo mismo, no hay, absolutamente, ninguna diferencia, un representante político, un diputado, es alguien que yo elijo para que se siente en un escaño del Congreso y me represente a mí y a todos los ciudadanos de un distrito electoral. Esto es el sistema electoral mayoritario de distrito. Una persona se presenta para que los ciudadanos le elijan, si hay varias que se presentan y el ganador no obtiene la mayoría absoluta, se realiza una segunda vuelta en el que ya solo se presentan las dos más votadas en la primera vuelta de esta manera el que gana si tiene mayoría absoluta y es el representante de todo el distrito.
Cuando yo explico esto a mis amigos y conocidos, me siento de lo más inútil, no puedo entender como una cuestión tan sencilla de ver en la vida privada se vuelve complejísima cuando se habla de política. No puedo entender que duden cuando les digo que el sistema electoral proporcional de listas de partido es una estafa, en el que la persona no elige a nadie y cuando yo les digo que, por favor, trasladen esto a su esfera privada y que supongan que cuando vayan al notario, le diga, mire, aquí hay una serie de listas de procuradores, usted dígame que lista prefiere que ya se verá lo que se hace y usted no se preocupe que cuando tenga el juicio ya veremos que procurador va a sentarse para que le represente, pero, sobretodo, usted tranquilo y no piense, que todo saldrá bien. ¿Se imaginan ustedes lo que las personas le dirían al notario?
Bueno, pues este Sistema Electoral proporcional de listas de partido es el que hay en España y en, prácticamente, toda Europa, así que piensen ustedes qué leyes salen de unos Congresos con estos “representantes”.
viernes, 20 de enero de 2017
Un capitalismo sin límites (Juan Manuel de Prada)
Un
capitalismo sin límites
JUAN MANUEL DE PRADA
Con frecuencia, cuando tratamos de defender o impugnar un
determinado régimen político, en lugar de referirnos a lo que ese régimen
político realmente es en la situación presente, nos elevamos -por obcecación
ideológica, por seguidismo ambiental, por pura candidez- a un terreno ideal de
principios tan rimbombantes como vacuos. Algo semejante nos ocurre cuando
tratamos de enjuiciar el capitalismo, que sus defensores presentan idílicamente
como un sistema económico en el que agentes libres concurren en un mercado
libre. Si el capitalismo fuese tal cosa, sus detractores seríamos fácilmente
caricaturizables como partidarios de la esclavitud, detractores de la propiedad
privada y defensores de la confiscación de los medios de producción. Tal
caricaturización, que gusta mucho a quienes defienden un capitalismo de
fantasía o ciencia-ficción, resulta menos sencilla cuando probamos a hacer una
descripción del capitalismo fundada en realidades cotidianas, y no en bellas
entelequias.
Esto es, precisamente, lo que hace, con resultados óptimos,
Esteban Hernández en su lucidísimo ensayo, Los límites del deseo (Clave
Intelectual, 2016). Esteban Hernández nos muestra el funcionamiento del capital
nómada, la proliferación de productos financieros altamente especulativos, la
emergencia de un nuevo capitalismo global que exige reglas diferentes que
borren las fronteras, que eliminen todas las trabas, que anulen la mediación
entre el cliente y la empresa; y que, por supuesto, santifiquen un nuevo modo
de contratación en el que intervengan estrictamente las dos partes implicadas,
sin mediación sindical ni institucional alguna. por un lado, corporaciones
transnacionales que operan en las condiciones más beneficiosas imaginables, a
veces tributando en paraísos fiscales; por el otro, el postulante del puesto de
trabajo, a menudo empujado por el estado de necesidad y dispuesto a trabajar en
las condiciones más infrahumanas.
Esteban Hernández analiza, por ejemplo, la proliferación de
un nuevo tipo de empresas, encarnación predilecta de este nuevo capitalismo,
que actúan a modo de «contenedores», arrasando los tejidos empresariales
autóctonos. Empresas que no tienen que abonar salarios ni seguros sociales, que
apenas deben pagar gastos de mantenimiento (puesto que los bienes con los que
comercian no son suyos) ni impuestos (que corren a cargo de quien presta el
servicio). Empresas que -a cambio de un porcentaje- se limitan a poner en
contacto (a través de interné o de una aplicación de teléfono móvil) a
autónomos en situación de necesidad que ofertan un servicio de precio reducido
(transporte o alojamiento, por ejemplo) con sus clientes potenciales. Mientras
el taxista o el dueño de un hostal tienen que pagar impuestos por el desempeño
de su actividad, la empresa que funciona al modo de un «contenedor» puede
salvar todo tipo de controles institucionales, que en todo caso recaerán sobre
el autónomo que trampea oficiando a salto de mata de chófer u hospedero, sin
ningún tipo de garantía laboral.
También analiza Hernández la nueva estratificación laboral
favorecida por el capitalismo hodierno, donde se tiende a crear una ingente
clase de parias (a los que, sin embargo, se les exigen idiomas y conocimientos
informáticos), a la vez que los trabajadores más cualificados y expertos son
despedidos y se forman unas élites directivas, cada vez más distanciadas
(blindadas, en realidad) del resto de la plantilla. Y todo ello en un entorno
empresarial en el que los órganos de administración imponen criterios sobre los
profesionales que conocen su oficio. Ya no se trata de fabricar productos
consistentes, sino de producir de forma barata y rápida; ya no se trata de
alcanzar y mantener un prestigio, sino de ofrecer valor inmediato al accionista
o al fondo de inversión. No hay que consolidar la empresa, sino generar
beneficios a corto plazo.
Y este capitalismo desembridado que degrada el trabajo,
arrasa el tejido empresarial autóctono y adultera ámbitos de la vida social que
hasta ahora habían permanecido indemnes a su contaminación (el mundo de la
cultura y la universidad, por ejemplo), puede desenvolverse cada vez más
fácilmente en un marco normativo que autoriza los más diversos enjuagues y
componendas, que permite la evasión de impuestos mientras estrangula cada vez
más al trabajador y al pequeño empresario. Hernández nos lo explica, con una
clarividencia que es capaz de penetrar en las mayores complejidades, en Los
límites del deseo, un libro altamente recomendable para quienes deseen conocer
mejor la realidad del capitalismo, no los capitalismos de fantasía que nos
venden los obcecados ideológicos y los apóstoles de la ciencia-ficción.
© XLSemanal
jueves, 19 de enero de 2017
Nominación de Presidente (MCRC Thulio Moreno)
Nominación de Presidente
Thulio Moreno
Movimiento de
Ciudadanos hacia la República Constitucional –MC RC
DIARIO
ESPAÑOL De la República Constitucional
La reciente votación -del Presidente de Gobierno en el Congreso de Diputados- es otra muestra de falsedad y deslealtad moral, casi tan grande como la ley de diciembre 1978. Aunque es esta ley, la que origina todas las trampas y engaños, que se difunden a los cuatro vientos como soluciones a los problemas en España; obviamente, sus “soluciones” son perjuicios, o nuevos conflictos políticos.
En la nominación se presentan varios elementos graves de corrupción. El primero es el sometimiento del poder Ejecutivo al Legislativo. Un bloqueo institucional, que visto desde fuera es risible por el dilatado aquelarre de protagonismos, pero que causa indignación en personas de bien por la ausencia de democracia. Todos negándose a todos, en un ejercicio de cainismo continuo e inagotable. Un Ejecutivo sin legitimidad alguna, no ya por no ser elegidos por la ciudadanía, sino porque –como se ha visto claramente- no son los diputados (mal menor), sino las cúpulas de los clanes las que manejan al Ejecutivo.
El segundo factor de descomposición es la negligencia de gestión y administración del Ejecutivo durante meses, en los que se entorpecen -aún más- resoluciones en sanidad, justicia, pensiones, Europa o política interior y se dispendia el erario sin rubor ni control. El oportunismo de los adversarios de la nación ha sido obvio en este periodo de crisis; con irresponsabilidad en los desafíos soberanistas y desenfreno del gasto. Esa irresponsabilidad nos pasará factura antes que tarde.
El tercer ingrediente de indecencia es el envilecimiento de los principios políticos, ya de por sí bajunos y viciados, buscando la silla poltrona. Todos jugando al trile de coger ministerios, vicepresidencias, el CNI y la televisión. Sin importarles que la ciudadanía se espante de su avaricia y sordidez. Ya no es sólo el pisar gruesas alfombras, sino no pisar la calle y moverse en coche -o avión- oficial.
El cuarto componente de corrupción congénita es la coacción al Pueblo. La amenaza de no acondicionar la economía, las transferencias territoriales, la reforma tributaria, las ayudas a I+D, la deuda pública, la dependencia, etc.; un puro chantaje para que la gente asuma, lo que no han querido. Este componente se nutre de la mentira global, de que el sistema necesita la comprensión y colaboración (casi obligación) para no concitar males mayores.
El quinto es la falta de un jefe del Estado en condiciones, que no sea cara de moneda, sino un actor eficaz y provechoso. No es momento de lamentar herencias oprobiosas; de ser así, la dimisión es la virtud. Pero la continuidad en el no hacer, es la evidencia de la inutilidad. El dontancredismo es letal en época de convulsión; y estamos en ella. No olvidemos, que la situación actual deviene de la dictadura -mal fundamento democrático-, pero tras cuarenta años no existen méritos que corrijan su procedencia.
El sexto es el Gran Hermano, que domina el “big data” y se anticipa a los deseos de la mayoría y tabula: visitas, consultas, clics, enlaces, números, citas, direcciones, votos, etc. Nos obviarán porque nos conocen, nos “venderán” su producto porque dominan el vaticinio y la opinión, nos vencerán porque señorean los medios, nos volverán a embaucar porque nos quitan la verdad. Quien antes domine el pronóstico, antes detentará el poder. Han usado y abusado de las redes sociales, han inundado nuestras cuentas, han manipulado las noticias, se han adueñado de las TICS; nos quieren convertir en “zoon poliTICon”.
Decía León Felipe:
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Ante esa tiranía del miedo queda la palabra de Quevedo:
No he de callar por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
No he de callar por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
El MCRC conoce esos cuentos, todos los cuentos, por eso dirá lo que siente y no callará, por más que con el dedo silencio pidan, o con el BOE provoquen miedo.
miércoles, 18 de enero de 2017
¿DEFENDEMOS LA FAMILIA? (Centro Jurídico Tomás Moro)
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