domingo, 25 de diciembre de 2016

CUANDO EL LATROCINIO POLÍTICO SE APODERA DE LA ADMINISTRACIÓN


CUANDO EL LATROCINIO POLÍTICO
SE APODERA DE LA ADMINISTRACIÓN


 Contando cuentos, un cuentista engaña a algunos ciudadanos, que le dan dinero generosamente, sin que nadie se arruine por ello, ni nadie vaya al paro.
Fernando Blanco, padre de Nadia, ya está encerrado en la cárcel.
A Fernando Blanco, que ha sacado donativos de gentes compasivas que se creyeron sus lamentaciones, le esperan malos tiempos que, en el mejor de los casos, le llevarán a cumplir una larga condena para obtener alguna reinserción social de supervivencia.

 Contando cuentos, un ministro engaña a todos los ciudadanos, que se ven exprimidos a la fuerza, cayendo muchos en la ruina, entre enormes cifras de parados.
Cristóbal Montoro, gobernante, goza de la Cartera de Hacienda.
A Cristóbal Montoro, capaz de cobrar sobre pérdidas empresariales, le siguen esperando buenos tiempos, incluso prescindiendo de las reinserciones
que donan, a grandes políticos, poderosos, financieros que logran corruptelas legales en fraude de leyes básicas.

Resultado de imagen de parados

Los impuestos confiscatorios convierten la vivienda propia en domicilio de alquiler obligado y las limitaciones de pago en efectivo son la punta de lanza del empobrecimiento de los ciudadanos, privados de la libre disposición de sus bienes que, de empezar, siempre va a peor y ya empezó quitando una parte de los premios de las loterías, que se anuncian ofreciendo unas cifras que después se podan, a partir de un bajo monto, haciendo trampas en el juego y metiendo mano en los gastos a realizar con las huchas particulares.
          Adjunto: REINSERCION POLITICA.
Cordialmente a 22 de diciembre de 2016.

COMITÉ DE DEFENSA DEL CUMPLIMIENTO DE LA CONSTITUCIÓN
Promoción de Derecho a la Vida y la Integridad física y moral de las Personas

sábado, 24 de diciembre de 2016

Los partidos no constituyen la democracia (MCRC Javier Torrox

Los partidos no constituyen la democracia

El próximo domingo habrá nuevas votaciones en el País Vasco y Galicia. A los gallegos y vascos se les presenta la misma disyuntiva a la que se han enfrentado dos veces en los últimos nueve meses: votar en un sistema que ha trucado sus reglas de juego para sostener los privilegios de unos pocos o negarse a cooperar con el fraude electoral proporcional. Esto es, someterse a quienes secuestran nuestra libertad política o conquistarla individualmente mediante el ejercicio de la abstención.
Los tiranos siempre han contado con partidarios entre los tiranizados. Son los que obtienen algún tipo de beneficio con la permanencia de la tiranía y los que se han puesto en situación de esperar obtenerlo próximamente. Los tiranos siempre tienen apoyos. Si no fuera así, nunca habría habido tiranías. Basta con que éstas rieguen con privilegios a los espíritus mezquinos para que crezcan robustas las semillas de la servidumbre voluntaria.
La tiranía política que soportamos no es la de un hombre o un grupo de hombres. Es un mecanismo. Es un engranaje que nunca se detiene, que avanza durante el día y también durante la noche. Cambia de nombres y de caras. Y con una omnipresente propaganda hace creer a los tiranizados que son ellos los que intervienen y producen esos cambios.
El tirano es, en realidad, el mecanismo. La tiranía son las reglas del juego político actual. Los actores de la tiranía -esto es, los jefes temporales de cada partido estatalizado- pelean entre sí por el control del mecanismo. Los tiranizados -esto es, los españoles que no forman parte de la maquinaria- son espectadores de las luchas por el poder. La tiranía permite a éstos últimos expresar su apoyo a uno de los que aspiren a ocupar el puesto de jefe de máquinas del Régimen del 78, pero no les permite elegirlo porque cada uno de ellos se elige a sí mismo de entre los partidarios de su facción comprándolos con el reparto anticipado del botín que para ellos es el control de la máquina del Estado.
La maquinaria actual es la liquidación de la libertad política. Es el artefacto mediante el que el juego político queda reservado no a las personas, sino a los partidos que se integran en el Estado. Atrincherados en el Estado, los partidos detentan la libertad política y los derechos políticos que emanan de ella. ¿Son acaso los partidos sujetos de derechos políticos? ¿Qué monstruosidad es esta que niega derechos políticos a los seres humanos y se los entrega a asociaciones de personas?
Los partidos son inevitables porque son la consecuencia de la inalienable libertad de asociación. Al contrario de lo que afirma la propaganda desde hace décadas, la realidad es que los partidos no constituyen la libertad por la sencilla razón de que son una consecuencia de la libertad. Aristóteles enseñó a la humanidad que la parte no puede existir sin el todo porque el todo precede a la parte. Por esta sencilla razón, los partidos -que son una parte de la libertad y de ahí el nombre de partidos- no pueden preceder al todo político que es la libertad -el fundamento de todas las cosas, en palabras de John Locke-.
En los sistemas electorales proporcionales se vota a partidos, que son partes. Esto implica la renuncia voluntaria al todo que es la libertad política.
Con un sistema uninominal por mayoría a doble vuelta se elige a personas. Este es el ejercicio de la libertad política: elección directa del Gobierno por parte del conjunto de todos los gobernados; y elección directa de cada representante por parte de sus representados.
Los únicos sujetos de derechos políticos son los seres humanos. La atribución de derechos políticos a los partidos es la barbarie totalitaria. Allí donde estos derechos se atribuyen a los partidos es porque han sido arrebatados a los seres humanos. Los dos no pueden tenerlo al mismo tiempo.
El disfrute de la libertad política y de sus derechos políticos por parte de partidos políticos es la constitución de la oligarquía política. Los intereses de toda oligarquía están siempre enfrentados a los intereses de todos los seres humanos que no forman parte de ella.
El disfrute de la libertad política y de sus derechos políticos por parte de los seres humanos es la constitución de la democracia.
¿Quieres cooperar -legitimándola con tu voto- con la oligarquía política que ha secuestrado tus derechos políticos? ¿O quieres conquistar tus derechos políticos negándote a legitimar a los oligarcas? Voto a la oligarquía o abstención política activa hasta poder elegir en lugar de votar. Sometimiento o libertad política. Es una elección sencilla.
@Javier_Torrox

Villancico (Juan Pablo Mañueco)

Villancico (Juan Pablo Mañueco)

VILLANCICO DE LAS ÚNICAS AUTONOMÍAS QUE QUIERO Y NO TANTA MARIMORENA

(o la nueva descentralización de España, que sí sería progresista y buena para el pueblo)

Este país de esperpento
que yo llamo Pejigueria,
lo cantaré a todo viento.
¡Es mi patria, mas no seria!

Ande, ande, ande
la Marimorena,
ande, ande, ande
va a Suiza, a abrirse cuenta.

Hay tantas autonomías,
que no acabo de contar,
todas con un parlamento
que no para de parlar.

Ande, ande, ande
la Marimorena,
ande, ande, ande
que se la han montado buena.

¡Las leyes vienen volando
por el monte las sardinas,
por el mar vienen nadando
las liebres y las mentiras!

Ande, ande, ande
la Marimorena,
ande, ande, ande
está España hecha una pena.

Sanidades diecisiete.
Si caes malo, palmaste,
¡que no tienen tu expediente
donde viajando llegaste!

Ande, ande, ande
la Marimorena,
la sanidad sanitaria
a ver si alguien nos la ordena.

Y lo mismo la enseñanza
que aquí cada cual su historia
convierte en propia alabanza
¿Lo demás? ¡Vaya a la porra!

Ande, ande, ande
la Marimorena,
¡la enseñanza enseñante 
a ver si alguien desenvenena!

Autonomías políticas
no acabaron centralismo,
que tantas regiones míticas
¡centran y enchufan más mismo!

Ande, ande, ande
la Marimorena,
¡y sí soy autonomista, 
más lo soy de esta manera!

Autonomía yo quiero
no más que la cultural,
que restante yo me temo
sea caro y centro igual.

Ande, ande, ande
la Marimorena,
a ver si ya nos traen 
autonomía, la buena.

¡La cultura castellana
Santoña a Ciudad Real,
es una cultura sana,
poderosa y muy cabal!

Ande, ande, ande
la Marimorena,
¡a ver si dejan Castilla,
si Castilla sale a escena!

Es mi tierra esta cultura
de Santander y la Rioja,
¡de Castilla fueron cuna
y es la que a mí más me mola!

Reclamo aquí la Castilla,
la Castilla cultural,
que brilla, y brilla, y brilla,
¡y al final, aun brillará!

Eso ya es posible ya,
con que la clase política,
¡quiera unir lo cultural
de la tierra de Castilla!

Y en el resto, ¡ahí me da!
Pero sepan que Castilla
vale tanto en cultural
que cuando cambie política,
¡Castilla aún brillará!

Ande, ande, ande
la Marimorena,
a ver si ya nos traen 
autonomía, ¡la buena!

¡Y si Castilla, toda entera
Santoña a Ciudad Real
hay clase que por fin quiera
dejarla con fuerza brillar!

Juan Pablo Mañueco (2016)


viernes, 23 de diciembre de 2016

La Partidocracia en Ocho Puntos (MCRC Paco Bono)


La Partidocracia en Ocho Puntos

Paco Bono


Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional –MC RC

DIARIO ESPAÑOL De la República Constitucional

La Partidocracia en Ocho Puntos


La Partidocracia en Ocho Puntos
1. PARTIDOCRACIA: Forma de gobierno de un Estado, ya sea monárquico o republicano, por la que uno o dos grandes partidos, coexistiendo con pequeños partidos bisagra con los que se establecen acuerdos puntuales o estables, asumen el poder, durante periodos limitados en el tiempo, tras la celebración de elecciones indirectas, con listas cerradas y reparto porcentual.
2. FONDO: La forma de gobierno partidocrática implica la existencia de dos proyectos de Estado o más, dependiendo del número de partidos que puedan llegar a alcanzar el poder. La inexistencia de representación ciudadana produce una constante sensación de frustración por parte de los electores, que observan atónitos como los partidos que han votado practican, cuando llegan al gobierno, lo contrario a lo prometido en la campaña electoral (puro teatro).
3. EFECTOS: En una partidocracia lo importante no son los ciudadanos, sino los intereses particulares del partido. La partidocracia es una forma de gobierno contradictoria en sí misma, pues los partidos se consideran los “representantes” de una determinada ideología, pero desprecian la representación ciudadana, la cual condenan con la falacia del consenso, que no es otra cosa que la imposición de la voluntad de unos partidos sobre la sociedad civil, que ve mermados sus derechos y libertades en pro de los lobbies partidocrácitos y sus engranajes pseudo-ideológicos.
4. FINES: Cuando un partido alcanza el poder, jamás busca complacer a los ciudadanos, sino imponer su proyecto de Estado. Por eso los cambios de gobierno en partidocracia son una mera rutina para el sistema y en cambio un gran trauma para los ciudadanos, que observan con estupor como el nuevo gobierno deroga y pisotea lo que ha aprobado el anterior por meras consideraciones “ideológicas” e interesadas de partido, y nunca por necesidad ciudadana. Cuando un partido ocupa el Estado, puede legislar cuestiones que jamás había planteado antes de las elecciones. Su acción es
imperativa y “justifica” sus obras, de nuevo, apelando a su carácter de “representante ideológico” de una parte de la ciudadanía.
5. MEDIOS: En las elecciones “partidocráticas” no importa nada el ciudadano, sino la opción ideológica (oportunista e interesada) que se plantea, por ello se permite que voten habitantes que hayan abandonado el país hace años, porque de lo que se trata en esos sufragios no es de las cuestiones particulares y generales que afectan a los nativos residentes de un determinado territorio, sino del proyecto superior que el propio partido representa en sí mismo. En la forma de gobierno partidocrática no se contempla la posibilidad de que los ciudadanos puedan revocar el mandato imperativo, sólo los partidos pueden hacerlo, porque se consideran “la voz del pueblo”.
6. ESTRUCTURA: Realmente importa poco cómo se estructuren los poderes y sus  administraciones en un régimen con forma de gobierno partidocrática, porque el partido es lo fundamental, está por encima de todos, incluso de sus propios dirigentes (no digamos de los gobernados). Los paridos controlan el sistema judicial, el parlamento, el ejecutivo y el sistema financiero, etc… en forma piramidal, destacando siempre un líder, que suele ser un zote rodeado de aduladores y asesores a sueldo. El zote ostenta el poder absoluto y camufla dicho poder bajo el ya mencionado consenso y un adoctrinamiento generalizado de sus bases en particular y de los ciudadanos en general, de forma directa o indirecta, en escuelas o medios audiovisuales (cuyas licencias otorgan y controlan). Los partidos afirman, “nosotros somos el pueblo y por eso somos la democracia”. Lo cual es mentira en ambos casos.
7. FINANCIACIÓN: En una partidocracia, Nación y Estado se llegan a confundir, y se hace con maldad. La Nación queda presa del Estado, que subvenciona a los partidos y se regula a sí mismo al margen de la sociedad civil. Por eso las crisis económicas se ceban con la Nación, y son los ciudadanos los que sufren, mientras los partidos viven ajenos de la realidad de la calle bajo el paraguas de un Estado (partidos) que hunde si cabe más a su “pueblo” incrementando impuestos y limitando derechos para resguardarse de la hecatombe económica.
8. HERRAMIENTAS: La partidocracia se adueña de las herramientas reivindicativas de la sociedad civil; por ello se asocia con los sindicatos y patronales mayoritarios, a los que alimenta con subvenciones para que no se rompa el “pacto social”, es decir, para que la ciudadanía no descubra que en realidad se encuentra siempre en desamparo. El Estado protege al Estado y a todos sus miembros parasitarios. De nuevo “el consenso” se convierte en una falacia antidemocrática para justificar la partidocracia.
NOTA: Artículo inspirado en las ideas de Don Antonio García-Trevijano, recogidas en su libro de teoría política titulado “Teoría pura de la república”. Editorial el Buey Mudo. 2011.

jueves, 22 de diciembre de 2016

GALEONES ALREDEDOR DE LA TIERRA

GALEONES ALREDEDOR DE LA TIERRA

 Hubo un momento en el mundo en que por todos los mares llegaron a todos los continentes gentes de España y Portugal y le dieron la vuelta de tal manera que el Sol no se ponía nunca en los dominios de sus reyes.
Con pequeñas naos primero y con galeones después llevaron orden y cultura a pueblos en que regeneraron sus raíces ibéricas y a los que dotaron de un idioma español altamente comunicativo, que es el más cercano que existe a la originaria lengua universal.

Adjunto: GALEONES.
Cordialmente a 2016.12.21.
Juan Prada Bécares.