lunes, 21 de noviembre de 2016

CANCIÓN DEL ALTO TAJO (Juan Pablo Mañueco)

CANCIÓN DEL ALTO TAJO

Alto Tajo, tajo alto,
que entonas por quietas peñas
bramido que para abajo
va cortando recias piedras.

“Braaaa”, van diciendo tus aguas,
que no se están nunca quietas.
“Braaaa”, va tajando tu espada
para partirlas con fuerza.

Alto Tajo, tajo alto,
que verdosas aguas llevas.
¡Cómo se escucha tu canto,
con que los barrancos llenas!

Desfiladeros, gargantas,
contigo ya estén en guerra,
¡que según suenan tus aguas
cantarán más bravas letras!

¡Ay, quebradas las del Tajo,
altas en altas maderas,
roquedos y montes claros…
tenéis las venas abiertas!

¡Por las aguas que han entrado
del Alto Tajo viajeras!
¡Queden roquedos tronchados,
vencidas naturalezas!

Ya os rompéis en rotos pasos
perdida ya habéis la guerra,
que los caballos del Tajo
no admiten vuestras fronteras.

Aguas verdes, las del Tajo,
verdes y blancas y nuevas,
¡quién pudiera siempre a salvo,
en San Pedro pasarela,
-el puente que pasa lado
a lado, por Zaorejas-
contemplar aguas del Tajo,
cual contemplé esa belleza
-Alto Tajo, tajo alto-
con mi eterna compañera,
aquel día que vocablos
le dije en forma secreta.

Palabras de enamorado
como Adán dijese a Eva,
palabras de enamorado
de ella y de tus riberas,
que aún creo están sonando
por aquí, por Zaorejas,
entre las espumas blancas
que van tajando tus peñas.

JPMañueco (2016)


domingo, 20 de noviembre de 2016

‘Los refugiados deben viajar a Arabia Saudí’ (Vladimir Putin)

‘Los refugiados deben viajar a Arabia Saudí’
El mensaje de Putin a los inmigrantes que no quieren asumir costumbres locales: “Vuestro lugar quizás esté en Arabia Saudí, donde el islamismo es ley”.

Arturo García

LA GACETA

Jueves, 17. Noviembre 2016 - 10:23

Respeto a las costumbres locales. Desde el comienzo de la crisis de refugiados, Vladimir Putin ha tenido claro que la política de acogida rusa iba a ir por unos derroteros muy diferentes a las medidas impuestas desde Bruselas por Angela Merkel. La canciller alemana proclamó el Welcome Refugees y decretó la apertura de fronteras, pero desde el Kremlin pensaban que quizás eso no era una buena idea y el presidente ruso reclamó a los recién llegados un esfuerzo por “adaptarse a la vida rusa”.

“Los refugiados que no están dispuestos a aceptar nuestras costumbres deben marcharse a Arabia Saudí, donde sus creencias son ley”, ha explicado Putin, que siempre se ha posicionado enfrente de las políticas seguidas por el régimen de Riad, al que se ha enfrentado abiertamente por su apoyo al presidente sirio, Bashar Al Assad.

La realidad saudí

La grave situación que vive Oriente Medio no ha alterado los planes de la dictadura islámica de Riad. Arabia Saudí era uno de los lugares idóneos para la acogida masiva de refugiados, pero sus gobernantes negaron esta posibilidad: “No podemos asumir el riesgo de los radicales”. Los campos anexos a La Meca cuentan con miles de tiendas refrigeradas que sólo se usan unos días al año, pero desde Occidente se han negado a presionar a Riad para articular un cambio en sus políticas.
Oficialmente Arabia Saudí es un país donde se respetan todo tipo de cultos y creencias. Este mismo año, las Naciones Unidas nombraron al embajador saudí, Faisal Bin Hass, presidente del Consejo de Derechos Humanos. Un premio más que sorprendente  para un Estado donde las mujeres no pueden conducir, los periodistas son condenados a recibir latigazos y los hombres crucificados. De hecho, el año pasado las autoridades batieron su propio récord mundial de ejecuciones públicas en virtud de las leyes dictadas por la sharia.

Y es que la realidad de Riad es muy diferente a la que nos quieren vender desde Occidente. La propia ONU denunció haber recibido fuertes presiones que la obligaron a modificar un informe crítico con Arabia Saudí. El organismo finalmente cedió y eliminó al país de la ‘’lista negra’’, que señalaba originalmente a la coalición árabe de Arabia Saudí que actúa en Yemen como responsable de ataques contra niños y la situaba en un informe junto a grupos terroristas y gobiernos acusados de esos mismos crímenes.

Las autoridades saudíes fueron claras, ‘o me sacas de la lista o te cierro el grifo’. La dictadura musulmana exigió estar fuera del informe y amenazó con dejar de aportar fondos al organismo. "Niños que ya están en riesgo en Palestina, Sudán del Sur, Siria, Yemen y muchos otros lugares caerían aún más en la desesperación", explicó sobre esas amenazas de cortar las aportaciones. Ban Ki-moon se escudó entonces en que los fondos aportados por los saudíes podrían dejar a otros menores sin ayuda y prefirió seguir contando con los petrodólares antes que velar por los derechos de los niños en conflictos armados.

Campaña contra la reelección en el Congreso de DDHH

La web Change.org ha comenzado una recogida de firmas contra la reelección de Arabia Saudí como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Concretamente el nombramiento se produjo el pasado 28 de octubre y el portal ya ha recogido más de 13.000 firmas, que serán enviados a las Naciones Unidas y a la embajadora de EEUU en el organismo.

Los creadores de la campaña han señalado al país árabe por ‘’bombardear escuelas y hospitales en Yemen, mientras en su país se somete a las mujeres, se pisotea la libertad religiosa, se oprime a las minorías y se encarcela injustamente a activistas de derechos humanos’’. Por ello, han sostenido que la ONU ‘’nunca debería haber elegido a este régimen opresor’’.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Oratoria y política


Un ingenioso ejemplo de Oratoria y de Política, ocurrido recientemente
en las Naciones Unidas, hizo sonreír a la comunidad mundial presente.

 El representante de Israel ante las Naciones Unidas:
- "Antes de empezar mi discurso querría contarles algo sobre Moisés:

Cuando Moisés golpeó la roca y de ella salió agua, pensó "qué buena
oportunidad para darme un baño".

Se quitó la ropa, la dejó junto a la roca y entró al agua. Cuando
acabó su baño y quiso vestirse, su ropa no estaba allí.  Se la habían
robado los palestinos".

El representante de Palestina saltó furioso y dijo:

- "¡Qué dice! ¡Si los Palestinos no estaban allí entonces!".

El representante de Israel sonrió y dijo:

- "Muy bien… y ahora que ha quedado claro quienes llegamos primero a
este territorio y quienes fueron sus invasores, comenzaré mi discurso".

Romance del Conde Flores

Romance del Conde Flores

Grandes guerras se publican entre España y Portugal
y al conde Flores le llevan de capitán general.
La condesa, que lo supo, no dejaba de llorar:
- Decidme, por Dios, buen Conde, cuanto tiempo faltarás.
- Condesa, no cuentes días; por años hay que contar.
Si a los siete años no vuelvo, condesa, te casarás.

Pasan siete, pasan ocho, pero el Conde no vendrá
y llorando la condesa, pasa así su soledad.
Estando en su estancia un día, su padre la vino a hablar:
- Cartas del Conde no llegan, hija, te debes casar.
- No lo querrá el Dios del cielo, ni la Santa Trinidad;
mientras mi marido viva, no me puedo desposar.

Dadme licencia, mi padre, para al Conde ir a buscar.
- Mi licencia tienes, hija; cúmplase tu voluntad.
Se quita el rico vestido, se pone un tosco sayal,
coge un bastón en su mano y se va a peregrinar.
Anduvo de villa en villa y de ciudad en ciudad,
anduvo tierras y tierras, no pudo al Conde encontrar.

Estando desesperada, ya pensaba en regresar,
cuando gran rebaño, un día, halló en un ancho pinar.
- Pastorcito, pastorcito, por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad.
¿De quién es este rebaño, con tanto hierro y señal?
- Del Conde Flores, romera, que hoy está para casar.
¿En dónde vive ese Conde? ¿En dónde le podré hallar?
- En aquel alto palacio, en aquel palacio real.

Ha llegado hasta la puerta, y al Conde se fue a encontrar.
- Dadme limosna, buen Conde, por Dios o por caridad.
Metió la mano en su bolsa, un real de plata le da.
- ¡Qué corta limosna es ésta, para la que solía dar!
- ¿De dónde es la peregrina? ¿De qué tierra y qué ciudad?
- De la ciudad de Sevilla y de España natural.

- Diga, diga la romera, qué se cuenta por allá.
- Que el Conde Flores no ha vuelto y su mujer le ha ido a buscar.
- ¿Quién eres tú, peregrina, que tantas señas me das?
- ¿No me conoces, buen Conde?. Pues mira y conocerás
el anillo que me diste el día de desposar.
Al oir estas palabras, cae desmayado hacia atrás.

Ni con agua ni con vino se le pueden levantar
sino es con dulces palabras que la romera le da.
Arriba llora la novia en un alto ventanal:
- Malhaya la romerita, quién la trajo para acá.
- No la maldiga ninguno que es mi mujer natural;
con ella vuelvo a mi tierra; con Dios, señores, quedad
que los amores primeros son muy malos de olvidar.

Joaquín Díaz

Ramidrejos

martes, 15 de noviembre de 2016

Los tres estrados del mal

Los tres estrados del mal
14/11/2016 11:30 en Enormes minuciasPortada
Los tres estrados del mal
·        Tres niveles recorren el turbio camino hacia la blasfemia del Espíritu Santo.
·        Pues bien, la blasfemia contra el Espíritu Santo es el signo de nuestro tiempo.
·        El modernismo nos ha llevado a la subversión, no ya de los hechos, sino también de la teoría.
·        O sea, una subversión del pensamiento. Lo que no resulta muy razonable… ni tan siquiera racional.

Niños, atentos, clase de ‘Reli’, repaso bíblico: Mateo 12, 31-32:
31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.
32 A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

Desde pequeño me han impresionado estas palabras de Cristo. Si se perdona todo, ¿por qué no esto? Es más, ¿tan grave es? ¿Por qué se perdona blasfemar contra las dos primeras personas de la Santísima Trinidad y no contra la tercera?

La busilis de la cuestión es que no se trata de una blasfemia al uso. El Espíritu Santo es el amor del Padre y del Hijo y es el transmisor de la gracia. En otras palabras, blasfemar contra el Espíritu es convertir el mal en bien y el bien en mal. O sea, la tragedia de nuestro tiempo, el tercer estrado del mal.

No se puede perdonar a quien no siente el arrepentimiento. Y Dios -y el hombre- necesita el arrepentimiento para consumar el perdón. No es que Dios no perdone, es que el hombre se niega a ser perdonado.

Hablamos de la disposición subjetiva del sujeto agente: ¿cómo se va a arrepentir del mal si lo llama bien? Pero ojo, la blasfemia contra el Espíritu Santo no es incultura, es ignorancia dolosa, es soberbia.

Y se llega a ella, queridos niños, de la siguiente forma:
Primer estrado del mal: el hombre peca porque el mal, si bien casi nunca resulta divertido, siempre resulta cómodo. El hombre es consciente de que lo que hace está mal pero sigue haciéndolo porque le gusta.

Segundo estrado: aparece el orgullo, el origen de todos los vicios, y le conmina a pensar que, después de todo, “tampoco soy tan malo”. Si lo hago yo, no debe ser tan terrible. El homicida, por ejemplo, se hace siempre la misma reflexión: le maté, cierto, pero se lo merecía. O le maté pero no tenía otro remedio.
El alma humana empieza a corromperse en esta segunda etapa. Y el que quiera saber más que lea al mejor diseccionador del mal, don Fedor Dostoyevski.

Tercer estrado: La blasfemia contra el Espíritu Santo. Todo esto que hago no está tan mal porque es la única razón de que lo hago yo. No, es que, además, esto es precisamente el bien, y lo que me habían dicho que era el bien es el mal. Promocionemos el mal porque resulta que es el bien.
En consecuencia, este es el pecado que no se puede perdonar ni en este mundo ni en el venidero, por la sencilla razón de que ha cambiado el bien en mal y el mal en bien. La blasfemia contra el espíritu Santo no sólo es la subversión en la práctica, es la subversión en la teoría.
Y mucho me temo que esa blasfemia, la de llamar bien al mal y mal al bien, es el culmen de todas las herejías, la obra maestra del modernismo y el orgullo de Satán: es nuestro mundo del siglo XXI, el Reinado del Anticristo.

¿Un ejemplo de blasfemia contra el Espíritu Santo? El del derecho al aborto. Ahora resulta que el viejo asesinato de la criatura más inocente y más indefensa, no sólo no es pecado sino que es un derecho. El mal se ha convertido en bien.
Del miniteólogo-periodistín… Eulogius.

Eulogio López