sábado, 1 de octubre de 2016

EPÍSTOLA SATÍRICA, CENSORIA Y BURLESCA (Juan Pablo Mañueco)

EPÍSTOLA SATÍRICA, CENSORIA Y BURLESCA escrita a Plumillas de prensa y Políticos de Comité de los que deberían ir entendiendo lo que ha pasado en esta Península en los últimos milenios y tomar medidas correctoras (o sea, lo contrario de lo que se viene haciendo).
                                                                                                                          
“Señora Excelentísima, mi llanto
Ya no consiente márgenes ni orillas:
Inundación será la de mi canto:
Veránse sumergidas mis mejillas,
La vista por dos urnas derramada
Sobre el sepulcro de las dos Castillas”
 
Francisco de Quevedo. “Epístola Satírica y Censoria
contra las costumbres presentes de los castellanos
escrita al Conde-Duque de Olivares”, y a la que yo sólo he cambiado al género femenino del comienzo para que parezca dirigida a España, y no al conde-duque.
 
 
I. La Hispania catalana
 
Oh, tierra, mal bautizada
por la Roma de hace tanto.
Escúchame, oh, este canto
tierra digna en ser cantada.
 
Ser empezaste adelanto
del nombre y seña de España.
allá en tierra catalana,
entre la imperial Tarraco.
 
“Que vienen los españoles
desde tierra de Tarraco”,
decían con sobresalto
los numantinos… ¡Se inmolen!
 
Y en las tierras castellanas
igual, no hispanos querían
que a ellos les conquistarían.
¡Qué Castilla más bárbara!
 
 
II. La Hispania de todos
 
Luego sí, en la Edad Media
todos España se sabían,
y todos la defendían
pues había mora tragedia.
 
Castilla, León, Aragón
Navarra, Galicia, Barcino,
todos haciendo camino
De a España dar corazón.
 
III. La Hispania pedigüeña
 
Y contra los otomanos
del XVI catalanes,
querían que sus desmanes
cortasen los castellanos.
 
“¡Ayudadnos, castellanos,
que hay unos turcos muy malos
que nos convierten en esclavos
y nos atan de pies y manos!
 
Nos saquean nuestras costas
y nos venden en Argel,
que no hay día que bajel
turco no vean los guardacostas!”
 
“Mandadnos vuestra marina
que nuestras costas proteja,
que sólo así el Turco aleja
sus barcos de nuestra cocina”
 
“¡Si no tenéis guerras bastantes
mandad barcos a Lepanto,
que allá sólo ganáis llanto
y dejar manco a Cervantes
 
más nosotros respiramos
algo libres de otomanos!
¡Ay, queridos castellanos,
no sabéis cuánto os amamos!”.
 
Por Cervantes y Castilla,
no llevan velo moruno
catalana de ninguno
mujer, aunque hoy tanto chilla.
 
(Nota del autor a sí mismo:
"Esto lo voy a repetir")
 
Por Cervantes y Castilla,
no llevan velo moruno
catalana de ninguno
mujer, aunque hoy tanto chilla.
 
 
IV. La Hispania generosa
 
Y así que hizo Castilla
partirse el pecho, la gente,
y entera cuenta corriente
por cuanto no era Castilla.
 
Cuente ahora lo que cuente
el periférico embate,
que cuenta puro dislate
al botarate disparate
 que presta oído y lo siente.
 
V. La Hispania que no puede más y se derrumba, en palabras de Quevedo.
 
De forma que en XVII
ese grandioso Quevedo,
tuvo que alzar con su dedo
esta copla que aún inquiete:
 
“En Navarra y Aragón
no hay quien tribute ya un real;
Cataluña y Portugal
son de la misma opinión;
 
sólo Castilla y León
y el noble reino andaluz
llevan a cuestas la cruz.
Católica majestad,
 
ten de nosotros piedad,
pues no te sirven los otros
así como nosotros”.
No España hubo a nos piedad.
 
O mejor dicho su Estado,
pues España bien lloraba
viendo Castilla quedaba
sin gente ni oro sacado.
 
VI. La Hispania que se sigue quejando
 
También contra el francés
los catalanes y vascos
ayuda a los castellanos
les pidieren hoy y ayer.
 
“Castellanos, castellanos
que nos invaden franceses,
estaría bien vinieseis
a salvarnos los ganados”.
 
 
VII. La Hispania injusta
 
“Eso sí, que no pagamos
aquí lo que en Burgos sí:
Consienten y seguimos así
a baja estar concertados”.
 
Luego peor, pues llegó
el XIX guerrero,
que a Castilla saqueó
y a periferia se llevó
bancariamente el dinero.
 
Después Franco continuó
esa norma desafortunada,
y hoy Castilla está esquilmada,
despoblada y arruinada.
 
VIII. ¿Esto se acaba? No creo; aunque nos fragmentemos, la Historia continuará, y los enemigos externos vendrán, como han hecho siempre, aunque eso sí podría ser el final de todas las Hispanias.
 
Y alguno de la primera Hispania/España
dice que no quiere ser España,
que ya es una tierra que nada
tiene por ser negociada ni arramblada,
puesto que ya la han dejado en nada.
 
E incluso de Hispania de Álava
y de la propia Vizcaya
que quisieron ser castellanas
allá en la Alta Edad Media
en lugar de ser navarras
o de Francia, que siempre asedia.
 
IX. La Hispania que debía rectificar el mal trato que ha dado siempre a una de sus tierras
 
¡Ay tierra, mal bautizada,
e ingrata siempre con Castilla!
¡A ver si esta breve tablilla
que narra la Historia de España,
toma nota algún plumilla!
 
¡Y algún político acompaña
con medida que corrijan
tanta injusticia a Castilla,
que es la única forma de hacer justicia,
y además de reconstruir y de reunir España!
 
 
X. El rimador de esta filípica rápida
 
Y el rimador de esta andanada
que, claro es, no será escuchada.
¡No escucharon ni a Quevedo,
y ése sí que era diestro en el enredo
 
de rizar los versos buenos!
Quien pergeñó esta catilinaria
una tarde que no tenía nada
que hacer bien en versos serenos…
 
El que esta admonición y reprimenda
hace, como sigamos por la mala senda,
se llamó y aún se llama Juan Pablo Mañueco,
que aquí se va ya, haciéndose el sueco.
 
VALE. Y el tiempo nos valga.
El tiempo, que sobre todo y todos cabalga.
 
 
 Juan Pablo Mañueco (2016)

NADA VEDÓ EL GRAN QUEVEDO (Juan Pablo Mañueco)

NADA VEDÓ EL GRAN QUEVEDO: 
Coplas del “Libro de todas las cosas”

Es Quevedo cerbatana
que contra todo se atreve.
No hay asunto grave o leve
que no devenga en su diana.

Pues si Quevedo la vede
pluma sería haragana.
Todo lo que vede imana
furia que a su fusta eleve.

“Libro de todas las cosas
y otras muchas más”, creó.
¿Maestro que lo escribió?
Malsabidillo hizo prosas.

A la curiosidad lo dirigió
de entremetidos, curiosas,
a turbamultas chismosas
de los cotillas de pro.

Y a sonsaca de ancianitas
que con lo que se les cuente,
tengan ya maledicente
tertulia de viejecitas.

Cerbatana de Quevedo
cuanto Quevedo Quevede
a ensartarlo ya procede
sin sentir por nada miedo

Todo tema lo deprede,
y hasta las gracias del pedo,
las poetiza Quevedo.
¡Pues que las ve, no las vede!

JPMañueco (2016)

miércoles, 28 de septiembre de 2016

25-S. El difícil voto católico: porque una cosa es permitir el mal y otra colaborar con el mal

25-S. El difícil voto católico: porque una cosa es permitir el mal y otra colaborar con el mal

26/09/2016 08:00 en Enormes minucias
·        Así que, una vez más, ni en Galicia ni en Euskadi puede un cristiano votar, en conciencia, ni a Feijóo ni a Alonso.
·        Ni al PNV, ni al PSOE… por muy similares razones.
·        Eso sí, sin conciencia, y sin vergüenza, puede votar a quien quiera.
·        Lo único que ha merecido la pena en las elecciones vascas ha sido el fracasado partido Vox: por contraste.
·        El PNV ha pasado de partido clerical a derecha pagana o agnóstica.
·        Y en Galicia no ha merecido la pena nada: el PP progre ha impuesto su ley en la derecha española.
·        A día de hoy el problema del católico en política se llama modernismo.
·        Es decir, la doctrina que exige a Dios que se adapte al mundo y no al revés.
Ya he dicho que VOX no es mi partido favorito pero me gusta la valentía de Santiago Abascal (en la imagen) en su tierra vasca, porque en Euskadi ser razonable despierta el aullido de la locura y porque aún persiste la mayor herida de ETA: la razón de la fuerza entronizada como sentido común.
Pero no me gusta la filosofía de Vox y de Abascal, que podríamos calificar de americanista. Ya saben ustedes, el americanismo, aquel modernismo redivivo que pretendía que la Iglesia se adecuarse a los tiempos, es decir, al mundo, cuando lo importante es que sea el Cuerpo Místico de Cristo quien mueva al mundo y marque el signo de los tiempos. En definitiva, el modernismo consiste en despojar a la Iglesia de toda trascendencia y en exigir al Creador que se adapte a la criatura. Cuando lo lógico es lo contrario.
Y eso se nota, por ejemplo, en su ambigüedad a la hora de defender la vida del no nacido.
Verbigracia: cuando se trata de defensa de la vida, el primero de los derechos y sin el cual no existe ningún otro, los líderes de Vox (aún más que sus bases, y esto deberá hacerles reflexionar) defienden la vida con más entusiasmo que cualquiera.
En cualquier caso, Vox ha sido silenciado y apaleado durante la campaña vasca. El PP, que antaño se enfrentaba a los asesinos de ETA, el PP de María San Gil, ha dado lugar a un macilento perdulario como es el PP de Alfonso Alonso, que perdió sus principios cristianos tiempo atrás y no tiene la menor intención de recuperarlos.
Porque eso es lo malo de estas dos elecciones: los candidatos de la derecha, tanto Alonso como Feijóo, representan la consagración del nuevo PP progre, progresismo de derechas, que es aún más tonto, por más incoherente, que la progresía tradicional de izquierdas. Es una derecha pagana y agnóstica, que es la forma fina de decir atea.
En plata: a Feijóo y a Alonso los principios no negociables para un cristiano en la vida pública –y que afecta tanto a electores como a elegidos- les importan un pimiento. Les importa una higa el derecho a la vida, la familia natural, la libertad de enseñanza, la propiedad privada pequeña, la libertad religiosa y hasta la libertad de expresión para ir contra lo políticamente correcto.
Ellos son tipos modernos y descreídos, candados de tanto casposo que aún eleva sus brazos a Cristo y que aún se abre a la trascendencia. Intelectualmente resultan muy flojitos, tan flojos como los nacionalistas que han convertido a su nación en su Dios. Es el nuevo PP, la derecha pagana que sonríe condescendiente cuando le hablas de principios y que sólo atiende a esos principios (si, la unidad de España es uno de ellos, pero hay otros y más importantes) cuando les son útiles para mantener su maquinaria de poder y su reparto de cargos.
Y todo esto que digo, ¿es nuevo? No, no lo es, ni soy el único en decirlo. Lo dijo el obispo de Alcalá, Monseñor Reig Pla cuando la famosa ley de aborto de Gallardón: el partido Popular es una formación liberal (en el sentido filosófico, es decir, más profundo del término) que se guía por los principios de feminismo radical y la ideología de género. ¿Y el PNV? Lo mismo sólo que encima adora a la patria vasca, un ídolo como otro cualquiera.
Y si pasamos del elector a los elegidos, me temo que estamos en las mismas: una cosa es permitir el mal, cuando no queda otro remedio, que a la fuerza ahorcan, y otra, bien distinta, colaborar con el mal.
Eulogio López
eulogio@hispanidad.com


GLOSANDO EL ACRÓSTICO DEL AUTOR DE “LA CELESTINA” (Juan Pablo Mañueco)

GLOSANDO EL ACRÓSTICO DEL AUTOR DE “LA CELESTINA”
 
 
 
EL BACHILLER FERNANDO DE ROJAS HA ACABADO
LA COMEDIA ocaso Medievo, alba Renaciente,
DE CALISTO. No se vio ninguna tenga enfrente
Y MELIBEA. En idioma alguno recordado.
 
Y FUE cierto que yo no vide en lengua romana
NASCIDO igual, en habla tosca, griega o castellana.
 
EN ninguna, después que acuerdo, nadie la vido
LA obra de estilo tan alto, elegante y subido.
 
PUEBLA DE calles y de huertos de Salamanca
MONTALBÁN, e idioma que a académica palanca
da, porque ésta… lengua entregue al mundo, limpia y blanca.
 
 Juan Pablo Mañueco (2016)