domingo, 28 de agosto de 2016

SALVE REGINA (abadía de Notre-Dame de Fontgombault)



                                       SALVE REGINA

Un canto bien universal en el orbe católico, en este caso una versión clásica de la abadía de Notre-Dame de Fontgombault del SALVE REGINA, obviamente en latín. Qué recuerdos de aquellos tiempos en que el dudoso sentido del latín obligatorio –hoy ya no se estudia- encontraba  aplicada ilustración en  el latín litúrgico de la Iglesia donde hallaban confirmación la conjugación de los verbos y las declinaciones; si no los ablativos absolutos si los genitivos, los dativos, los nominativos plurales. Hoy parece que el latín es una lengua lejana, para ilustrados elitistas y parece que la Iglesia tiene preferencia por el caló y el cheli, ¡qué pérdida más lamentable de la hermosa lengua del Lacio!
Raramente escuchado en la Iglesia, tal vez lo sea aún menos en el futuro, donde el latín será considerado un gori-gori más extraño que el quechua o el swajili. Los últimos recuerdos personales se remontan a alguna boda de personal de mi quinta hoy día ya abuelos.

Salve regina mater misericordiæ
vita dulcedo et spes nostra salve.
Ad te clamamus, exsules filii Hevæ.
Ad te suspiramus, gementes et flentes
in hac lacrimarum valle.
Eia ergo, Advocata nostra,
illos tuos misericordes oculos ad nos converte.
Et Jesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exilium ostende.
O clemens, o pia,
o dulcis Virgo Maria.


sábado, 27 de agosto de 2016

El turuta ( marcha de origen abulense)



No toda la música que históricamente ha tenido relación con Ávila ha alcanzado los cotas sublimes de Tomás Luis de Victoria. Presentamos aquí "El turuta" una composición mucho más modesta, que en principio fue una marcha militar creada en la Academia Militar de Intendencia de Ávila allá por 1920, pero también con aires innegables  de marcha procesional, por que lo que fue adoptada  por algunos pueblos con motivo de sus fiestas patronales. Recuerdo que allá por la época denominada de la transición,  en la presentación del Rey en las Cortes, transmitida por TVE, se acabó la ceremonia con la marcha aquí incluida.

El turuta


Actualizado el 24 ago. 2011
Esta marcha militar instrumental fue compuesta en 1926 (y no entre 1915 y 25, como se decía hasta hace poco) por el músico abulense Román de San José Redondo. Existen varios arreglos, entre ellos, el de don Miguel Ángel Gálvez Robles.

La palabra "turuta" tiene tres significados en español, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua:
- Alelado o turulato.
- Forma coloquial de llamar a la corneta.
- Soldado que toca la corneta en una unidad militar.

Se cuenta que Román de San José la compuso cuando era Teniente-Director de la banda de música de la Academia de Intendencia de Ávila. Se la dedicó al turuta que figuraba como tal en 1926 en dicha Academia, al que tenía un especial aprecio. Era un muchacho de unos 15 años, y se cuenta que el 22 de noviembre de ese año, festividad de Santa Cecilia (patrona de los músicos), D. Román obsequió con un cigarro puro a cada miembro de la banda, pero se lo negó al turuta, por ser menor edad. Entonces éste, dirigiéndose a su superior, le dijo; "¡Mi Teniente, que el turuta también es tropa!".

Además de ser una marcha militar de gran popularidad, como demuestra el hecho de que haya sonado ininterrumpidamente desde su aparición hasta nuestros días, se ha convertido también en el pasacalles emblemático para diferentes pueblos de España, que lo repiten en sus fiestas mayores. Así, tenemos:

- Orihuela (Alicante). Es la marcha-himno de la Centuria Romana ("los armaos"), y se la conoce en el pueblo como "Isabelita", más que como "Turuta". El nombre se debe a la letra que se le puso, y que comienza con "Isabelita tenía una nuez.....". Suena en el pueblo desde los años 1940s, especialmente en la Semana Santa y en la Semana Mayor.

- Alboloduy (Almería). Especialmente, sirve de broche de la Semana Santa en el Domingo de Resurrección.

- Brihuega (Guadalajara), en sus fiestas patronales

- Carmona (Sevilla), en Semana Santa y fiestas patronales.

- Villanueva y la Geltrú (Barcelona) Desde los 1950s es la pieza que abre los carnavales, y el himno de facto de estas fiestas. Al igual que en Orihuela, se le ha puesto una letra que comienza con "que no t'aclares, no t'aclares, no t'aclares no".



jueves, 25 de agosto de 2016

O Magnum Mysterium (Tomás Luis de Victoria)

O Magnum Mysterium

Tomás Luis de Victoria

Sencillamente imponente y sobrecogedor

O magnum mysterium et admirabile sacramentum
ut animalia viderent Dominum natum
iacentem in praesepio.
Beata virgo cuius viscera
meruerunt portare Dominum Christum.
Alleluia.


miércoles, 24 de agosto de 2016

AVE MARÍA (Tomás Luis de Victoria)

AVE MARÍA

Tomás Luis de Victoria

Una de las más conocidas obras de Tomás Luis de Victoria. En épocas menos laicas y descreídas que las actuales, esta obra era la sintonía de Radio Nacional de España (con perdón) en la hora del Ángelus


 https://www.youtube.com/watch?v=Dw4m-CIbtmw

martes, 23 de agosto de 2016

Festival abulensis

Buenos días, os recordamos que esta tarde arranca el Festival Abulensis, que se desarrollará a lo largo de la semana en diferentes escenarios. Esperamos que sea de vuestro interés y os rogamos que le deis difusión. Os adjuntamos un resumen de los eventos del festival. Un cordial saludo

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Juventudes Musicales de Ávila
Avda. de España, s/n
(Conservatorio de Música)
05004 - ÁVILA
 

Lo sentimos, pero no nos representáis




http://www.despiertainfo.com/2016/08/21/el-editorial-de-la-semana-lo-sentimos-pero-no-nos-representais

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El editorial de la semana: Lo sentimos, pero no nos representáis


A todas luces, resulta injusto que un estudiante español no tenga acceso a una beca universitaria y que la Administración la otorgue a esos, en su inmensa mayoría, inmigrantes económicos a los que se les denomina refugiados o solicitantes de asilo. Igual de lamentable resulta el hecho de que, muchos investigadores españoles, tengan que buscar destino para sus estudios y proyectos fuera de nuestro país por falta de financiación pública.
Es también un verdadero desaire a nuestras familias el trato preferencial que, los inmigrantes, tienen a la hora de acceder a ayudas sociales, plazas en las guarderías públicas o becas de comedor. Es lo que los bien pensantes denominan “discriminación positiva” y que persigue, según su criterio, una integración ya desmitificada.
En estos tiempos, en los que el empleo es un bien escaso, no son pocas las voces que se alzan reclamando la prioridad de los españoles a la hora de acceder a un puesto de trabajo.
Como no son pocos los compatriotas que se lamentan de la cantidad de documentos nacionales de identidad –y por tanto de ciudadanías españolas- otorgados a inmigrantes que llevan escasos años residiendo en España.
Sin embargo, con motivo de las recientes Olimpiadas celebradas en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, muchas personas que disienten respecto a este dislate gubernamental, en materia de inmigración o de concesión de nuestra ciudadanía, han defendido la presencia de un buen porcentaje de deportistas de, más o menos, reciente nacionalización en los equipos españoles.
Estos hombres y mujeres, convertidos en españoles por aplicación de una legislación absurda, han ocupado plazas de deportistas que han nacido en España y cuyos ascendientes pertenecen a esta tierra. Buena parte de las ayudas al deporte olímpico –el mermado Plan ADO – han sido disfrutadas por estos deportistas que poco o nada tienen que ver con nuestro país. Algunos de ellos vienen de naciones que hace décadas o centenares de años fueron territorio español y otra parte procede de países como Ucrania o Georgia.
“De bien nacido es ser agradecido” y, por ello, agradecemos el esfuerzo de aquellas personas que, de una manera u otra, intentan engrandecer un país. Pero en estos casos, muchos de estos deportistas, desean adquirir la nacionalidad española por la imposibilidad de competir con sus verdaderos colores debido, en gran medida, al alto nivel exigido en sus países de origen. Hecho que los convierte en una especie de “mercenarios” deportivos. Mercenarios a los que, España, acoge con mucho gusto. ¿Acaso son estos deportistas quienes van a aumentar la competitividad y la nobleza de nuestro deporte?
Podríamos extrapolar el anterior falaz argumento al mundo laboral. ¿Deberían los profesionales españoles ceder sus puestos de trabajo a sus colegas extranjeros para aumentar la competitividad de la economía española? Seguro que los directivos de la CEOE aplaudirían  a rabiar esta medida. Sobre todo si, como viene ocurriendo, los profesionales extranjeros están dispuestos a trabajar el doble de horas a la mitad de precio que un español.
En un país con un sentimiento patriótico tan sumamente erosionado como España, la imagen de un deportista extranjero aferrado a la bandera nacional puede causar cierta emoción. Suponemos que muchos alemanes también se emocionaban cuando, en ciertas zonas de los Balcanes, miles de refugiados gritaban: “¡Merkel, Merkel!” mientras ondeaban fervorosos la bandera de Alemania.
Y es que el patrioterismo de pandereta –con ecos del viejo Imperio-, banderita en el polo y lagrimita fácil, suele venirse abajo con la proximidad y la cruda realidad.
Suponemos que muchos de esos que dicen preferir a un extranjero nacionalizado antes que a nuestros, hoy confundidos por el separatismo, españolísimos hermanos vascos o catalanes, cambiarían de opinión en el caso de tener como vecinos a algunos de estos deportistas que ejerzan su derecho a la reagrupación familiar. Tener en el piso de arriba a doce cubanos, en el de la derecha a siete dominicanos y en el de la izquierda a nueve ecuatoguineanos, no resulta muy apetecible. Sobre todo cuando llega el viernes o el sábado, a eso de las dos de la madrugada.
Como tampoco les resultaría grato ver crecer a los retoños de estos vecinos, jugando en un parque que, en unos años, harán de su propiedad y por el que cobrarán un impuesto de uso a sus españoles hijos. El dulce llanto olímpico se tornaría amargo en esta ocasión. Quizá para entonces, cuando sea tarde, más de un patriotero esté dispuesto a devolverles sus relucientes medallas deportivas o instarles a que las vendan para comprar un billete sin retorno a su país.
Asimismo, resulta paradójico observar cómo, muchos de estos españoles que defienden la nacionalización discrecional de extranjeros por un puñado de galones olímpicos, se han mofado de la multicultural y poco francesa Selección de fútbol. Del mismo modo que se rasgan las vestiduras ante la barbarie perpetrada, en la nación vecina, por algunos inmigrantes nacionalizados franceses o descendientes de la época colonial.
-No es lo mismo- dirán para alivio de sus conciencias. ¡Coherencia, señores! Que ya es tiempo de poner las barbas en remojo, porque al vecino se le pelan y hay que andarse con ojo.
Redacción