jueves, 4 de septiembre de 2014

Ex espía español acusa al Rey de haber robado 33.000 millones

 Ex espía español acusa al Rey de haber robado 33.000 millones, incluidos 16.000 de los preferentistas de Bankia
 
 
 
 
Ramón Francisco Arnau de la Nuez, más conocido como “La Araña”, lleva encarcelado desde hace años por revelar los secretos más oscuros de la casa real española.
A continuación os remito el comunicado que me ha llegado. Como veréis, estamos ante el caso que desentraña toda la madeja de la corrupción: el que habíamos soñado.
“LA ARAÑA” ex-agente del CESID:
Los 1051 delitos comunes cometidos por el Rey Juan Carlos-I que esconde la justicia e información sobre gran parte de asuntos corruptos del Gobierno Español. Todas estas acusaciones provienen de un ex-agente del CESID que actualmente se encuentra secuestrado en la cárcel de Segovia debido a que puede demostrar todas las siguientes acusaciones e intentaran impedirlo a cualquier precio:
• * El Rey Juan Carlos-I “ABDICO” porque un ex-agente del CESID lo amenazó con hacer públicos sus delitos ocultos; muchísimos.
• * El ex-agente de los servicios secretos es conocido por todos los espías mundiales como “LA ARAÑA”; y es de origen canario.
• *Acusó al Rey Juan Carlos-I de haber cometido “1.051 Delitos” en los últimos 30 años; y tiene las pruebas de todo.
• *El Presidente del Tribunal Constitucional mantiene “ocultas” las denuncias contra el Rey Juan Carlos-I: ¿Por qué?
• *Los Gobiernos de España de los últimos 20 años tienen SECUESTRADO en prisión a este ex-agente del CESID; torturándolo y trasladándolo de cárcel cada varios meses.
• *El ex-agente responde a las iniciales del nombre: R.F.A.N; y su DNI es: 45.828.266-N; y numero de preso: 86.225.000.04; a día de hoy lo tienen en la prisión de Segovia; en un modulo conflictivo.
• *Todas las sentencias judiciales; los autos; providencias; y todo su expediente penitenciario SON FALSOS y ESTAN PREFABRICADOS para justificar su secuestro como un delincuente común.
• *Llevan 20 años torturándolo, física y psicológicamente; agrediéndolo; manteniéndolo aislado, incomunicado de su familia y amigos; y jamás los han llevado a un médico forense.
• *Lo mantienen enfermo de diabetes Tipo-I; sin la dieta de comidas ni los cuidados necesarios. El gobierno Español busca su muerte para a si silenciar para siempre sus denuncias.
• *CONOCE LA GRAN MAYORIA DE MENTIRAS Y LOS SECRETOS DE TODOS LOS GOBIERNOS DE ESPAÑAS DESDE 1982 HASTA HOY; Y TIENE “LOS DOCUMENTOS”QUE LO DEMUESTRAN, LOS CUALES QUIERE HACER PUBLICOS.
• *Ya lo han mantenido preso en mas de “57 cárceles” Españolas; calificado como interno “F.I.E.S” – (MUY PELIGROSO) – y bajo un estricto control y la intervención de sus comunicaciones: orales; escritas; telefónicas; todo sin orden judicial ninguna.
• *Ha sido agente del CESID; del ministerio del interior Español y espía en terceros países durante más de 20 años. Conoce perfectamente “LA CASA” y sus cloacas del estado;
aunque el gobierno lo niegue.
• *Acusa al Rey Juan Carlos-I de haber amasado una fortuna superior a los “33.000 MILLONES DE EUROS “que tiene ocultos en 4 paraísos fiscales
• *Acusa al Rey Juan Carlos-I de haberse apropiado de “16.000 MILLONES DE EUROS” de los“PREFERENTISTAS” de Bankia y las cajas de ahorro.
• *Acusa al Rey Juan Carlos-I de haber ganado “3.800 MILLONES DE EUROS” por intermediar en la privatización de REPSOL-YPF.
• *Acusa al Rey Juan Carlos-I de llevarse “1.040 MILLONES DE DOLARES” por la O.P.A de la LUKOIL junto “su amante” la Princesa Alemana Corinna.
• *Acusa al Rey Juan Carlos-I de embolsarse entonces “2.000 MILLONES DE PESETAS” con el asunto de las torres KIO, recibidos de Javier de la Rosa y un grupo inversor Árabe.
• *Lleva más de 25 años cobrando comisiones por los barriles de crudo que España compra a Arabia Saudí.
• *Lo acusa de utilizar la entidad “LA CAIXA” para lavar su fortuna y sacar de España miles de millones; parte del erario público y parte de sus negocios ilícitos o mediaciones mafiosas.
• * Lo acusa de tener “CINCO HIJOS MAS” fuera del matrimonio – (tres hombres y dos mujeres)-; de una vida licenciosa y de adicciones a drogas.
• * El Fiscal General del Estado tiene “OCULTAS” todas las denuncias de este ex-agente “CON PRUEBAS”; y el gobierno niega su existencia.
• *Que la Opinión Publica pida a la Casa Real que hagan públicos “LOS 223 DOCUMENTOS” y las “31 CARTAS”, que han recibido de “LA ARAÑA” en los últimos 3 meses.
• * Que la Casa Real haga pública “LA CARTA DE 12 FOLIOS” con la que este ex-agente “OBLIGO A ABDICAR” a Juan Carlos-I.
• *Que el Presidente del Tribunal de Cuentas “EXHIBA PUBLICAMENTE” las cartas y escritos enviados por este ex-agente, un total de “71” en la Acción Publica Nº:18/14.
• *Que el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; “ENSEÑE PUBLICAMENTE” los contenidos de los“91” documentos recibidos entre Febrero y Junio de este años, enviados por este ex-agente.
• *Que el Presidente del Congreso de los Diputados “EXPLIQUE” de forma pública a los ciudadanos el por qué tienen paralizados hace más de dos años la petición Nº 380 de la comisión de Investigación Parlamentaria por Corrupción Judicial y Política presentada por este ex-agente “CON PRUEBAS”.
• *Que la Vice-Presidenta Sáenz de Santamaría “ENSEÑE PUBLICAMENTE” los contenidos de las cartas enviadas por este ex-agente a ella personalmente y “EXPLIQUE” a los ciudadanos “LA VERDAD”.
• *Que el Fiscal General del Estado, “EXPLIQUE PUBLICAMENTE” a todos los ciudadanos desahuciados de sus casas por los bancos, quienes son “ese grupo” de: Políticos; Jueces; Fiscales y Empresarios, que se adjudican sus casas “por cuatro perras gordas”.
• *Que Maria-Dolores de Cospedal “EXPLIQUE PUBLICAMENTE” por qué ayudó a este ex-agente a escaparse de la prisión de Teruel en Enero de 2013 y “a cambio de qué….”
• *Que el Ministro Garcia-Margallo “EXPLIQUE PUBLICAMENTE”; por qué volvieron a detener a este ex-agente en Lisboa el 03/07/13 y por qué lo extradito “ilegalmente” la Audiencia Nacional “sin orden judicial”.
• *Que el Secretario General de Instituciones Penitenciarias y el Ministro del Interior “EXPLIQUE PUBLICAMENTE” por qué este ex-agente tiene un expediente penitenciario de “12.000 fólios” todos falsificados y con qué finalidad.
• *Que el Magistrado de la Audiencia Nacional; Felix A. Guerra Marcos “EXPLIQUE PUBLICAMENTE”por qué “manipulo” el Mandato de Detención Europeo en busca de extraditarlo con documentos falsos de toda falsedad.
• *Que el Presidente Mariano Rajoy “EXPLIQUE PUBLICAMENTE” el por qué ordenó al Primer Ministro de Portugal; Passos Coelho que entregasen a este ex-agente a España sin respetar su Asilo Político en Portugal.
• *El Presidente Mariano Rajoy; el Fiscal General del Estado y el Presidente del Tribunal Supremo“DEBEN EXPLICAR PUBLICAMENTE” por qué “ocultan” las querellas y denuncias “por pedofilia y pederastia” que se interpusieron contra cientos de ex-ministros; diputados; senadores; obispos; políticos; etc.
• *Confirma “LA ABSOLUTA VERACIDAD” y “EL VIGOR INFORMATIVO” de todo el contenido del libro sobre el “el 23-F” escrito por la periodista Pilar Urbano.
• *Confirma que el 23 de Febrero de 1981, la autoridad militar competente bajo el pseudónimo de “El Elefante Blanco” que debió comparecer en el Congreso de los Diputados era El Rey Juan Carlos-I (Según documentos clasificados obrantes en su poder).
• *Confirma, igualmente; la asistencia del Rey Juan Carlos-I, de forma “disfrazada” en varias de las reuniones previas al 23-F en un piso de Calle General Cabrera, en Madrid; junto a Generales y Jefes de las Fuerzas Armadas; así como de “seis civiles”.
• Que explique el Presidente Rajoy “PUBLICAMENTE” a que “trato” llego el sábado 25 de marzo de 2014 en Las Palmas de Gran Canaria, con Paulino Rivero; Jose-Miguel Pérez y José Manuel Soria “a cambio” de mantenerle ahí secuestrado.
• *Que explique el Presidente del Tribunal Constitucional “el acuerdo” que cerró con el Rey Juan Carlos-I en el Palacio de la Zarzuela el jueves; 22 de Mayo de 2014-(antes de anunciar su abdicación; y después de recibir los documentos que el ex-agente le envió)-.
• *Que explique públicamente el Presidente de la Audiencia Nacional “el contenido” de la carta que le envió al a el ex-agente el Viernes, 23 de Mayo de 2014 y “muestre a los ciudadanos” íntegramente el contenido de los documentos que recibió de él días antes.
• *Solicita “A TODA LA SOCIEDAD ESPAÑOLA” que inicien una Campaña de Protestas Públicas; a través de las redes sociales; de todos los medios de comunicación posibles; en las calles, en las empresas y en todos los foros “EXIGIENDO AL GOBIERNO SU LIBERACION DE ESTE SECUESTRO”; y “EXIGIENDOLES PREVIAMENTE, QUE LE DEJEN HABLAR Y PROBAR PUBLICAMENTE LA VERDAD DE TODAS SUS ACUSACIONES”; advirtiéndoles además; sobre la garantía máxima del cuidado de su integridad física; para que “TODOS” puedan ser testigos de ESTA GRAN ESTAFA SOCIAL DE LAS CLASES DIRIGENTES; y que no admitan ni el más mínimo atisbo de duda, sobre la plenitud de uso y buena salud de sus excelentes capacidades mentales, ni los ataque partidistas de la prensa y medios de comunicación afines al Gobierno y a todos los acusados; porque“SU PELIGRO” solo está en “que puede demostrar todas estas acusaciones”; y ellos intentaran impedirlo “a cualquier precio”. Aún, ni siquiera ha comenzado a decir “TODO” el engaño del que los ciudadanos están siendo “sus víctimas”.
BLOG DEL SR. ARNAU EN EL QUE SE IRAN PUBLICANDO NUEVAS ACUSACIONES Y NOTICIAS:http://ramonfranciscoarnaunuez.blogspot.com.es/2014_08_01_archive.html
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miércoles, 3 de septiembre de 2014

El milagro contra el cáncer escondido en tu casa (Ciencia y Espíritu)


                El Milagro contra el Cáncer escondido en tu casa

by Ciencia y Espíritu
Ciencia y Espíritu | julio 28, 2014 en 12:50 pm | Etiquetas: bicarbonato de sodio | URL:http://wp.me/p11jWJ-17d



 

LOS MÉDICOS NO LO DIFUNDEN PORQUE ES BARATO

LEE ATENTAMENTE Y RECOMENDARLO POR FAVOR, ALGUIEN LO PUEDE NECESITAR !!

La dosis recomendada es: 1/2 Litro de Agua + zumo de 3 Limones + 1 Cucharadita de Bicarbonato de Sodio. Tomar en ayunas durante la mañana, puede ser dividido en dos tomas durante el día, mas no entre comidas. Lo mejor es tomarlo durante todos los días, incluso cuando la enfermedad ya haya desaparecido, porque todo cáncer puede volver, y es importante prevenir.

El Bicarbonato de Sodio es uno de los alcalinizantes más potentes que existe. Otto Heinrich Warburg (Premio Nobel 1931 por su tesis “La causa primaria y la prevención del cáncer”) afirmó que "Las Células cancerosas viven en un ambiente extremadamente ácido y carente de oxígeno. Las Células sanas viven en un entorno alcalino y oxigenado, lo cual permite su normal funcionamiento. Privar a una célula del 35% de su oxígeno durante 48 horas puede muy probablemente, convertirlas en cancerosas. Las substancias ácidas rechazan el oxígeno; en cambio, las substancias y células alcalinas atraen el oxígeno. Las células cancerosas son anaerobias (no respiran oxígeno) y NO PUEDEN sobrevivir en presencia de altos niveles de oxígeno. En cambio, sobreviven gracias a la GLUCOSA siempre y cuando el entorno esté libre de oxígeno. Los tejidos cancerosos son tejidos ácidos, mientras que los sanos son tejidos alcalinos. Por lo tanto, el cáncer no sería nada más que un mecanismo de defensa que tienen ciertas células del organismo para continuar con vida en un entorno ácido y carente de oxígeno."

Dosis: 1/2 Litro de Agua + Zumo de 3 Limones + 1 Cucharadita de Bicarbonato de Sodio.

Doctora Elizabeth Izquierdo:

"Soy médico y me niego a creer que solamente la radio y quimio terapias son las salvadoras del cáncer".

Derrotando al Cáncer:

Un Aliado Insospechado. En Tu Botiquín Puedes Encontrar la Kryptonita para el Cáncer.

¿Quién lo diría? El humilde y baratísimo bicarbonato de sodio, según las más recientes y sorprendentes investigaciones, DETIENE y CURA el cáncer. Y no sólo eso: Alivia de manera muy importante los efectos secundarios tan negativos de la quimioterapia. Así es: Los especialistas convencionales, que forman parte consciente o inconscientemente del aparato financiero más depredador de la historia, el complejo industrial farmacéutico-médico, siguen convencidos de que el cáncer es un misterior impenetrable. La “solución” de la medicina organizada para el cáncer reside en tres procedimientos muy riesgosos y altamente invasivos: cirugía, quimioterapia y radiación. La Solución Puede Estar en el Botiquín de tu Baño. En su libro, “Winning the War on Cancer”(“Ganado la Guerra al Cáncer”), su autor, el Dr. Mark Sircus, aborda el tema del bicarbonato de sodio, el cual ayuda a salvar innumerables vidas cada día. El bicarbonato de sodio es el método conocido desde antaño para acelerar el retorno a la normalidad de los niveles de bicarbonato en el cuerpo.Y es, también, la más barata, segura, y quizás la más efectiva medicina en existencia para el cáncer. El bicarbonato de sodio le da al cuerpo una forma natural de quimioterapia que efectivamente mata las células cancerígenas, sin los demoledores efectos secundarios y costos de los tratamientos de quimioterapia convencionales.

¿Y sabes cuál es el problema para que los médicos receten este milagroso remedio? Es muy muy barato. Dado que nadie se puede enriquecer ni hacer montones de dinero con algo tan simple, nadie lo promueve. Así de sencilla y así de brutal es la realidad. Y aún así, probablemente hasta hoy no habías oído de ellas, porque son sencillas y baratas, y por lo tanto, carecen del soporte para ser investigadas y publicadas.

La comunidad médica convencional le ha volteado la espalda al Dr.Simoncini y a otros colegas suyos, porque él, como un honesto oncólogo que es –especialista en cáncer – se ha rehusado a usar los métodos convencionales, decidiendo adminstrar a sus pacientes bicarbonato de sodio, con un impresionante éxito en 99 por ciento de los casos de cáncer de seno. Y el cáncer de vejiga se puede curar en muy poco tiempo, por completo, sin cirugía, sin quimio ni radioterapia, usando tan sólo un aparato local de infiltración (similar a un catéter) para infundir el bicarbonato de sodio directamente al sitio infectado sea en el seno o en la vejiga. Pero también puede ser consumido oralmente.

Las Farmacéuticas:

Tanto saben las farmacéuticas que el bicarbonato de sodio aplicado a los tumores acaba por desaparecerlos rápidamente, que muchos de los tratamientos de quimioterapia incluyen actualmente el bicarbonato de sodio, con el pretexto de que “ayuda” a proteger los riñones, el corazón y el sistema nervioso del paciente. Y ha sido ya determinado que el administrar quimioterapia sin el bicarbonato puede matar al paciente ahí mismo. Así, cuando escuchamos ahora los “éxitos” de la quimioterapia -sobre todo con reportajes en televisión y cable de celebridades curándose milagrosamente-, lo que no se nos informa es que es precisamente el bicarbonato de sodio el que está actuando, no sólo para detener las metástasis y curar el cáncer, sino también para disminuir al mínimo los nocivos efectos secundarios de los temibles venenos tóxicos de la quimioterapia. El Dr. Sircus así lo asegura. “No existe estudio alguno que separe los efectos del bicarbonato de sodio de los agentes tóxicos de la quimioterapia… ni los habrá…”dice resignadamente el doctor.

El Factor Emocional: Desde hace tiempo se sabe que la angustia o ansiedad extremas -pérdida del ser amado, fracaso en las metas fijadas, dilemas existenciales, traumas morales o emocionales, etc.- pueden desencadenar toda una serie de males físicos -migrañas, hipertensión, baja del sistema inmunológico, etc-, llegando hasta el cáncer. Y esto es lógico: Si no hubiera una baja en el sistema inmunológico, sea esta repentina o crónica, no hubiera manera en que los hongos, que según estudios recientes, son los que causan el cáncer, pudiera proliferar al grado de poner en riesgo la vida.

 

               

               

martes, 2 de septiembre de 2014

Tradiciones traicionadas (Juan manuel de Prada)

Tradiciones traicionadas

      
He leído que en un pueblo riojano se ha celebrado un encierro de... ¡bisontes americanos! Y he sentido mucha lástima por las gentes de ese pueblo riojano, lástima por tantos pueblos españoles que han traicionado sus tradiciones y luego las han suplantado por sucedáneos paródicos y denigrantes, lástima de vivir en un tiempo oprobioso que ha hecho de nosotros pobres lacayos de modas adventicias y efímeras, sometidos al capricho extranjero, a la colonización idiotizante de los mass media y a la tiranía de nuestras propias pulsiones desnortadas, que hoy quieren participar en un encierro de bisontes y mañana tal vez de renos (¡con los mozos disfrazados como el fantoche navideño llamado Santa Claus, oiga!). Escribía Saint-Exupéry que solo una filosofía del arraigo, al vincular al hombre a su familia, a su oficio y a su patria, lo protege contra el abismo del espacio; y que solo la adhesión a unos ritos y tradiciones lo protege contra la erosión del tiempo. Perdido este sentido del arraigo, nos convertimos en zascandiles arrojados al basurero de la historia que organizan encierros de bisontes.
Si los pueblos españoles abandonan sus formas de vida ligadas al cultivo de la tierra y la crianza del ganado, es natural que sus mozos dejen de ver en el toro bravo una fuerza de la naturaleza frente a la cual desean probarse; y el tiempo que antes dedicaban a las faenas agrícolas y ganaderas (que han abandonado gracias al soborno de la Unión Europea) lo dedican ahora a vivir enchufados al televisor, donde de vez en cuando, mientras zapean como zombis lobotomizados, ven una película de Kevin Costner con una estampida de bisontes. Y como su alma guarda todavía una reminiscencia o nostalgia de las tradiciones ancestrales, aunque sea una nostalgia aturdida por el ruido entontecedor de las modas extranjeras y los mass media, esos mozos concebirán, inevitablemente, la delirante idea de organizar un encierro de bisontes, que para entonces les resultarán unos bichos casi tan exóticos como los toros.
El apego a las tradiciones, al crear lazos entre los hombres, forma pueblos fuertes, inexpugnables al saqueo material y moral; y de estos pueblos hondamente vinculados nacen las personalidades más fuertes y diversas. Los pueblos sin tradiciones, en cambio, están abocados a la soledad más hosca, que es la que a la vez que predica el individualismo conduce a la masificación; y de estos pueblos, inermes ante los expolios morales y materiales, solo brotan personalidades flojas y mostrencas, debilitadas por la obsesión de independencia y libertad, que sin embargo acaban haciendo invariablemente las mismas gilipolleces gregarias. Por eso las sociedades sin tradición son, paradójicamente, el paraíso de la estadística: porque allá donde no hay tradiciones (que son el cauce por el que fluye nuestra personal originalidad), el comportamiento de las gentes, aparentemente errático, es sin embargo fácilmente previsible, casi automático. Pero quienes nos desean ver convertidos en masa solitaria, reducida a la esclavitud, no nos arrebatan abruptamente nuestras tradiciones (por temor a que la reminiscencia o nostalgia que anida en nuestras almas nos empuje a la rebelión), sino que se divierten entregándonos sucedáneos paródicos que, a la vez que actúan como placebos de nuestro dolor, a ellos les permiten divertirse cruelmente a nuestra costa, viéndonos cultivar aficiones y hábitos chuscos y estrambóticos.
Nada complace más a quienes nos quieren reducir a masa solitaria que vernos organizar encierros de bisontes, después de que hayamos olvidado la crianza del toro bravo. Nada les complace más que vernos comer (¡relamiéndonos!) una birria ferranadrianesca cocinada con nitrógeno líquido, después de que hayamos olvidado cocinar (¡y hasta saborear!) unas sopas de ajo. Nada les complace más que vernos bailar espasmódicamente con una putilla empastillada a la que no conocemos de nada en una discoteca, después de que nos hayamos olvidado de bailar un chotis con nuestra vecinita en las verbenas. Nada les complace más que vernos cantar en misa canciones guitarreras y oligofrénicas, después de que nos hayamos olvidado del canto litúrgico. Nada les complace más que brindarnos consejo en la elección de novia a través de una agencia de contactos de interné, después de que hayamos renegado del consejo de nuestra madre.
Así nos quieren: despojados de nuestras tradiciones, reducidos a un gurruño humanoide que se revuelca complacido en sus deyecciones, alimentado con sucedáneos paródicos, sórdidos o irrisorios. Convertidos en rebaño, en chusma, en piara a la que, además, cobran por el suministro de sucedáneos.

Aberraciones (Juan Manuel de Prada)

ABERRACIONES

JUAN MANUEL DE PRADA
 
Así, exactamente así, es como se siembra la atracción por el mal; así, exacerbando la curiosidad pública sobre vicios aberrantes
 
CUENTA Leonardo Castellani que, visitando allá por los años treinta el Museo de los Horrores de Nuremberg, el dominico Renard le dijo:
 
–La Edad Media ocultaba el crimen y ostentaba el castigo; y hacía ostentación del castigo para posible corrección del culpable y, en todo caso, para gloria de Dios y enseñanza del pueblo… La edad nuestra oculta el castigo y re-super-publica el crimen; y el crimen, en volandas de la publicidad macabra, se convierte en una imagen obsesiva morbosamente atractiva para el pueblo y altamente ofensiva a Dios.
 
He recordado estas sabias palabras mientras zapeaba en televisión, brincando de reportaje morboso en reportaje nauseabundo sobre el «pederasta de la Ciudad Lineal», con su aderezo posterior de comentarios sensacionalistas. Algo muy semejante ya había tenido ocasión de verlo con otros casos nefandos que tienen a niños como víctimas, como el de Asunta, o en general con casos que incluyen aberraciones sexuales. Estos carroñeros siempre obran según el mismo método: aunque hipócritamente no entran en detalles, lanzan –entre elipsis y sobrentendidos– las mayores truculencias, sembrando el escándalo entre los espíritus más candorosos y sugestionables, halagando los espíritus más estragados y llamando la atención de hipotéticos tarados que tal vez hasta ese momento jamás hubiesen concebido delitos tan abyectos, pero a quienes la cháchara morbosa (a veces ilustrada con «teatralizaciones») enardece. Así, exactamente así, es como se siembra la atracción por el mal; así, exacerbando la curiosidad pública sobre vicios aberrantes, se despiertan demonios que estaban dormidos.
 
Si una persona sanamente constituida con frecuencia necesita de vigorosos esfuerzos, y aun de ayuda divina, para defenderse de ciertas pasiones torpes, ¿qué no ocurrirá cuando la persona es floja de carácter, carece de frenos morales y respira una atmósfera donde las aberraciones se «re-super-publican»? No es necesario ni siquiera recurrir a moralistas jeremíacos para hallar la respuesta: Taine en filosofía y Zola en literatura ya nos mostraron la función decisiva que el medio ambiente desempeña en la formación (y en la deformación) del carácter. El vicio, para prosperar, requiere un clima propicio; y hasta las mismas taras innatas (mucho menos frecuentes de lo que la corrección política y el cine de psicópatas pretenden) son reprimidas en su ejercicio cuando la atmósfera social repele los desvíos y degeneraciones. Pero allá donde tales desvíos y degeneraciones no son repelidos, sino aireados y glosados por los medios de comunicación (a veces con farisaico escándalo, a veces con la intención apenas disimulada de excitar la curiosidad), resultará inevitable que quien padezca alguna propensión abyecta se sienta inducido a darle rienda suelta.
 
Chesterton lo explicaba maravillosamente: «El mundo se ha teñido de pasiones peligrosas y rápidamente putrescentes; de pasiones naturales convertidas en pasiones contra natura. Así, el efecto de tratar la sexualidad como cosa inocente y natural es que todas las demás cosas inocentes y naturales se empapan y manchan de sexualidad. Porque no se puede conceder a la sexualidad una mera igualdad con emociones o experiencias elementales como el comer o el dormir. En el momento en que deja de ser sierva se convierte en tirana». En efecto, cuando las pasiones se desembridan, acicateadas por la publicidad, se convierten en pasiones putrescentes, ansiosas de conquistar nuevos finisterres de perversidad que combatan el hastío de la carne. Contra facta argumenta non valent; pero nuestra época es experta en negar los hechos.

domingo, 10 de agosto de 2014

Tratamiento homeopático para la Efermedad por Virus del Ébola (EVE)


 De: Méndez Naya Bernardino <biyeidi1@mac.com>

 Fecha: 6 de agosto de 2014, 1:43

 Asunto: Tratamiento homeopático para la Enfermedad por Virus del Ébola (EVE)

 Para: SEMH de la Asociados asociados@semh.org 

Estimados colegas. Como sabeis, la enfermedad por el virus del Ébola (EVE) esta significando un problema de salud en el continente africano que no puede dejar sin respuesta a la comunidad médica internacional pues no estamos exentos en otros continentes de vernos afectados por esa enfermedad con muy alto grado de mortalidad y contra la cual solo las medidas de sostén son empleadas así como los medios para evitar la transmisión que se produce por secreciones de pacientes afectados.
La Homeopatía puede dar respuesta y ayuda a los habitantes de las zonas donde se asientan los casos y posiblemente también ayudar a los pacientes enfermos, tanto en los síntomas iniciales como en los tardíos y más graves de la enfermedad.

Veamos los síntomas:  

Después de un período de incubación de entre 5 y 10 días, el paciente presenta fiebre súbita, debilidad intensa, mialgia y cefalea, a menudo con síntomas abdominales (náuseas, vómitos, dolor, diarrea) y síntomas de las vías respiratorias superiores (tos, dolor torácico, faringitis). También pueden aparecer fotofobia, inyección conjuntival, ictericia y adenopatías. El hallazgo de delirio, estupor y coma indica compromiso del SNC. Los síntomas hemorrágicos comienzan dentro de los primeros días y consisten en petequias, equimosis y sangrado franco en los sitios de punción venosa y en las mucosas. Hacia el quinto día aparece un exantema maculopapuloso, en especial en el tronco.Durante la segunda semana de síntomas, la fiebre desaparece y el paciente se recupera o presenta una insuficiencia multiorgánica mortal. El período de recuperación es prolongado y puede complicarse con hepatitis recidivante, uveítis, mielitis transversa y orquitis. La tasa de mortalidad oscila entre 25 y 90% (mayor con el virus del Ébola). (Manual Merck) 

Un poco más extensos: 

Tras el período de incubación, que puede durar alrededor de una semana, los síntomas abarcan:

• Artritis

• Dolor de espalda (lumbago)

• Escalofríos

• Diarrea

• Fatiga

• Fiebre

• Dolor de cabeza

• Malestar general

• Náuseas

• Dolor de garganta

• Vómitos

 

Los síntomas tardíos abarcan:

• Sangrado por ojos, nariz y oídos

• Sangrado por la boca y el recto

• Inflamación de los ojos

• Hinchazón genital (labios y escroto)

• Aumento de la sensación de dolor en la piel

• Erupción en todo el cuerpo que a menudo contiene sangre

• Paladar con apariencia roja 

Puede haber signos y síntomas de: Coma; Coagulación Intravascular Diseminada y Shock 

Usamos el Repertorio para buscar los medicamentos más importantes para tratar la enfermedad. El síntoma clave es Fiebre Petequial. En el repertorio aparece en: Fiebre; CONTINUA fiebre, tifus, tifoidea; petequial (16) : anthr., arn., ars., bapt., camph., caps., carb-v., chin., Chlor., lach., Mur-ac., nit-ac., phos., rhus-t., sec., sulph. 

Recogemos, además estos otros síntomas :  

Piel; ERUPCIONES; petequias (35) 

Piel; EQUIMOSIS (43)  

Fiebre; CONTINUA fiebre, tifus, tifoidea; petequial (16)  

Genitales Masculinos; INFLAMACION; Testículos (53)  

Abdomen; INFLAMACION; Hígado (50) 

Recto; HEMORRAGIA por ano (133)  

Estómago; VOMITOS; sangre (115)  

Generalidades; GANGLIOS en general, afecciones de (32)  

Piel; DECOLORACION; amarilla, ictericia, ícterus, etc. (124)

Ojo; HEMORRAGIA; ojos, de (27)  

Ojo; INFLAMACION (139)  

Nariz; EPISTAXIS (211)  

Oído; SECRECIONES; sangre (25)  

Genitales Femeninos; HINCHADOS; edematosos (6)  

Nos sale: 

 

PHOSPHORUS como el medicamento que cubre la totalidad de los síntomas.

Por tanto propongo la utilización de Phosphorus - 200CH; una dosis y repetir otra a la semana de la primera a todos los habitantes de zonas endémicas, o a todos aquellos que hayan estado en contacto con enfermos o vayan a estarlo por su profesión. Como preventivo del "genius epidémicus" de la enfermedad.  

Por otro lado para el tratamiento de la enfermedad establecida; Phos. como primer medicina y seguidas de Lach, Arn y Ars. Teniendo en consideración para los síntomas más graves en los estados finales a Muriaticum acidum. 

¿Cual es vuestra opinión?  

¿Alguno de vosotros esta en contacto con organizaciones que estén trabajando en Africa contra esta enfermedad? ¿Hay Homeópatas trabajando allí? ¿Los Laboratorios pueden hacer algo? (Esta pregunta es para Gualberto) 

No podía pasar un día más sin escribiros al respecto. 

Un abrazo y mi más profunda consideración por vuestro esfuerzo y trabajo. 

Salud. 

Bernardino. 

Bernardino Méndez Naya  

La última desamortización.De Prado: “Si sigue adelante la Ley de Reforma Local los pequeños ayuntamientos no servirán para nada”


ASOCIACIÓN SALMANTINA DE AGRICULTURA DE MONTAÑA

De Prado: “Si sigue adelante la Ley de Reforma Local los pequeños ayuntamientos no servirán para nada”

SALAMANCA RTV AL DÍA


 

El gerente de ASAM muestra su preocupación por la gestión de los servicios en las zonas rurales, que recaerá en grandes empresas privadas

 

Preocupación. El gerente de ASAM, la Asociación Salmantina de Agricultura de Montaña, Ángel de Prado, espera que la Ley de Bases de Régimen Local, recurrida por diferentes partidos, asociaciones y organizaciones, no siga adelante. De lo contrario, explica “los ayuntamientos pequeños no servirán para nada”. De Prado indica que esta ley no suprime ayuntamientos, “pero sí competencias”, con lo que la gestión de los servicios “recaerá en las grandes empresas, el mismo tema caciquil de toda la vida”, lamenta. El responsable de ASAM insiste en que el actual modelo territorial con comunidades autónomas y diputaciones “no tiene sentido”.

 

De Prado señala que en esta Ley hay un tema “fundamental” relativo a la apropiación de terrenos comunales, de los que todavía quedan más de cuatro millones de hectáreas en el ámbito nacional y más de 2,5 en Castilla y León, principalmente en León, Burgos y Palencia. “Se podrán vender y con ello, tapar déficits de grandes ayuntamientos, como el caso de la capital burgalesa”.

 

Es uno de los puntos que más controversia y rechazo genera de la Ley, la supresión de la personalidad jurídica de más de 3.750 entidades locales -juntas vecinales, concejos, barrios, parroquias o pedanías- pueblos que cuentan con recursos propios y potestad para administrarlos. De este modo, quedarían agrupados en los ayuntamientos de los que dependen y la gestión de sus bienes pasaría a ser administrada por esos ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas.

 

En la actualidad, los recursos naturales son propiedad de sus vecinos que los gestionan y deciden cómo administrarlos. Actualmente, en España hay 3.720 juntas vecinales que desaparecerán si la Ley actual se aplica tal como está. Castilla y León, con 2.257 juntas vecinales, es la Comunidad autónoma más afectada por la supresión de estos pequeños pueblos, que perderán su autonomía y la gestión de un patrimonio de cientos de hectáreas de gran riqueza ambiental y económica. De Prado afirma que buena parte de estos terrenos son montes de utilidad pública, cuya propiedad es de los vecinos, que tienen sus derechos. “El temor que tenemos es que al quitar las competencias a los ayuntamientos, se queden en manos de diputaciones y comunidades” con lo que “se encubre que se esquilma el territorio y la privatización de los servicios”.

 

La gran preocupación de asociaciones como ASAM es que estos terrenos en zonas rurales podría venderse, por su interés, a grandes grupos empresariales o fondos ‘buitre’ que los destinaría en un futuro a medio y largo plazo a tierra de cultivo, biomasa, energía eólica, a suministro de agua –buena parte de los terrenos están próximos a cabeceras donde hay agua-, áridos, minería o ‘fracking’. Es decir, “se vendería recursos vitales”.

 

Para Ángel de Prado, ésta sería la última desamortización que quedaría por hacer, “con la destrucción ambiental y el afán depredatorio”. Con la ley recurrida, señala que la reforma local tendría que ser una oportunidad para que la gente joven de las ciudades, sin trabajo, utilizara las zonas comunales y viviera de ellas. Sin embargo, reconoce que ni la crisis ha conseguido incentivar a los jóvenes hacia las zonas rurales. “Todavía es inapreciable la llegada a los pueblos, todavía están en otra dinámica”. Apunta que sería una buena oportunidad para ofrecer otra forma de vida en el medio rural, un nuevo modelo con futuro, casi el único, teniendo en cuenta la crisis mundial, no solo económica, también energética y de recursos. “Se puede generar trabajo en común en los pequeños pueblos, producir de forma natural y más sana, consumir utilizando menos energía y recursos”.

martes, 5 de agosto de 2014

Las Instituciones (Luis Carretero Nieva 1917)



Las instituciones


Las instituciones genuinamente castellanas viejas, las que no son resultado de la imposición romana, gótica o leonesa del pasado, las que no son tampoco fruto del absolutismo de las dinastías austriaca o borbónica españolas o  copia insensata de la organización napoleónica, las instituciones creadas por el propio pueblo de Castilla la Vieja, son resultante de las
dos fuerzas vitales que azuzaban al airea de la raza; el deseo de la independencia y la fidelidad en los pactos, así es que toda la organización castellana vieja es una concordancia de estos dos estímulos que con­ducen a un admirable consorcio entre el individualismo y el comunismo, dando como resultado el federalismo en lo político y el colectivismo en lo social, ya que, como dice Joaquín Costa, el colectivismo es, o parece ser, una como transacción o componenda entre los dos sistemas extremos, comunista e individualista.


 No existe uniformidad en la organización y división política de nuestra antigua nación castellana, pues de una a otra localidad hay grandes diferencias, rigiéndose unas ciudades y comarcas por unos fueros y otras por otros; pero en medio de esta gran variedad hay un principio de armonía común a todo el reino, consistente en la existencia de organismos de administración pública local y en organismos comarcales, apareciendo todavía otra entidad superior a la comarca, pero inferior a la nación o reino. Tene­mos, pues, tres grados: el Concejo o Concejo menor; el Común, Comunidad, Universidad o Concejo mayor, y finalmente la Hermandad o asociación de comunidades y concejos. A veces hay villas que no constituyen comuni­dades con otras y son las llamadas villas eximidas.



Sobre la administración local castellana hay muchísimo que estudiar y por tanto mucho que aprender, siendo, un tema que brindamos a los que sean aficionados a estudias históricos en el que puedan hacer descubrimientos preciosísimos y de gran utilidad para la reconstitución de nuestra Patria que no puede tener que la de asociar los elementos históricos nacidos en el propio territorio y, fruto de la labor popular de muchos años con aquellas con­quistas del progreso, inaccesibles a los antiguos. Para nuestro objeto que es solamente el describir, del modo que permite la extensión de este trabaja y para servicio del plan que hemos formado, cual era la arquitectura de nuestra genuina administración local, nos basta con los datos que hemos recogido en un corto, pero precioso trabajo del pu­blicista de Almazán (Soria), D. Elías Romera, y que se titula
Breves noticias sobre las venerandas Municipalida­des de Castilla, desglose de un libro inédito cuya publica­ción será, a no dudarlo, un gran servicio que su autor pue­de prestar a nuestra región, tan necesitada de hacer que la propia savia nutra su organismo, en vano tratada de ali­mentar con exóticos jugos.


Fundamento de la organización política de Castilla la Vieja era el Concejo, llamado por algunos Concejo menor, que en resumen no era otra cosa sino la junta de los veci­nos con casa u hogar, que eran todos elegibles y electores para las cargos conecjiles y que cuando tenían que ventilar alguna cosa grave deliberaban en asamblea de todo el pueblo, a la que llamaban Concejo abierto, que se convo­caba a son de campana. El concejo estaba encargado del gobierno de la aldea, lagar, hurgo o villa no eximida, Viendo presidido por el alcalde nombrado por el común o comunidad o concejo mayor, si bien en algunas casos el derecha de nombrar alcalde correspondía al señor, siendo este derecho una de las poquísimas conquistas que el feudalismo pudo hacer en Castilla cuando dominaba en la  mayor parte de Europa y que debe de considerarse como cosa completamente extraña a la neta organización caste­llana. Al concejo menor incumbía el gobierno de la aldea en aquellos-asuntos de trascendencia puramente local.



Los servicios concejiles proporcionaban recursos o ingresos a los concejos, inspirados siempre en el bien público o del procomún llevados de un colectivismo tan práctico corno conveniente y saludable: también acudían a las de­rramas cuando no bastaban los ingresos de los servicios comunales.



A poco que se estudie la estructura de los antiguos concejos, se verá cómo prevalecía y predominaba en ellos el espíritu social corporativo, la conveniencia pública del pro­común sobre el interés privado del individuo, estableciendo una armonía, una mutualidad, una solidaridad de todos sus miembros entre si y con la corporación, que no puede me­nos de admirar todo el que serena y desapasionadamente medite y reflexione sobre las bases fundamentales de aque­lla sociedad, poco conocida y demasiado olvidada.



El funcionamiento del concejo castellano reportaba a la colectividad de sus vecinos ventajas que considerarían como apetecibles aspiraciones los colectivistas modernos de los que pueden considerarse como afortunados precursores los castellanos anteriores a la tiranía centralista, adulteradora de nuestra genuina tradición política. Hasta tal punto llega­ron nuestros concejos, tales fueron los beneficios que consiguieron, que vivían por si mismos, llevando además el bienestar y la comodidad a sus vecinos con el sabio uso del patrimonio llamado de
propios y evitando con sus bie­nes comunales una miseria como la actual de las clases inferiores, que con vergüenza de la humanidad y escarnio de la justicia, tienen que sufrir sociedades que presumen de más adelantadas.


Los bienes de propios atendían simultáneamente a dos fines: costear los gastos concejiles sosteniendo la hacienda del concejo y acudir a la comodidad y servicio de los ve­cinos.



La hoy tan suspirada municipalización de servicios, es cosa antiquísima en nuestra tierra castellana, donde viene practicándose utilizando los bienes de propios; casas, molinos, hornos, fraguas, tejeras, neveras, abacerías, meso­nes, carnicerías, tabernas, mataderos, almudíes, lonjas, teínas, etc.; la abacería era el lugar donde se vendían los artículos de primera necesidad que, como la carnicería y la taberna, se subastaban por el procedimiento que llamaban a mata-candelas o a candela pagada; para la carnicería se facilitaban por el concejo pastos en terrenos acotados y para la taberna se nombraban dos catadores entre los con­cejales que recibían el vino en las tinajas del común, las cuales tenían una  tapadera con llave que guardaban los fieles; el molino y el horno de poya o de pan cocer, tam­bién se remataban, cobrando el rematarte los derechos que en el molino se llamaban de maquila y en el horno de hor­nazo o  poya.



A más de estos bienes, consistentes en locales y artefactos acondicionados para cumplir algún servicio público, poseían los concejos terrenos patrimoniales que se usaban para acrecentar con sus frutos la hacienda concejil y que eran utilizados unas veces por contrata o arriendo y otras por administración directa, ejecutándose en este caso las tareas necesarias al cultivo o detrás cuidados requeridos por esos bienes por el vecindario y recogiendo sus productos el erario concejil como en los tajones del concejo de tierra de Soria y en las cerradas del concejo de Barbadillo de Herreros, ,Jaramillo, Hoyuelos y otros pueblos del partido de Salas de los Infantes, en la provincia de Burgos. En otros casos el producto, en vez de pasar directamente a las cajas del concejo, se emplea en sostener algún servicio, como los prados de Barbadillo de Herreros, que sirven para los gastos del toro semental propiedad del pueblo.



Aparte de estos bienes de propios, cuyos frutos servían para la hacienda concejil, existe otro patrimonio, también de los concejos, pero destinado al aprovechamiento directo, personal y gratuito de los vecinos, constituido por los bie­nes comunales. Estos bienes comunales se utilizan en di­versas formas por sorteo periódico entre los vecinos, como en Hacinas, Pinilla de Trasmonte, Cilleruelo de Arriba y los del Valle de Tobalina, así como en Barbadillo de Herreros, todos de la provincia de Burgos, constituyendo comunidad ganadera en forma de piaras y rebaños concejiles, colmo en muchos pueblos de toda la región; por los llamados prados del concejo, cosechados por los vecinos, como los de Canicosa, Quintanar de la Sierra, Barbadillo de Herre­ros y otras de Burgos, y el famoso Prao-Concejo, guadañado en Tudanca (Santander), que motivó la descripción citada por Costa y admirablemente escrita por Pereda en la magnífica novela «Peñas arriba», de la escena de partición de hazas; por los sorteos anuales de monte, para bre­zo, árgoma, etc., como en Santander; por el aprovecha­miento de ,árboles y leñas tan extendido en toda la región; Por las vitas o quiñones vitalicios en la sierra de Segovia, también  citados por Costa; por los oraños (palabra que, según Costa, sobrevive al vocabulario de los arévacos) de la comarca del Haza, provincia actual de Burgos (antigua­mente de la de Segovia); por los rebaños en común y otras múltiples formas que constituyen un tema más cuyo estudio es otra necesidad de la región.



Los intereses y las necesidades comunes de una co­marca, y muy principalmente los forestales y ganaderos, exigieron la creación de un organismo comarcal y, como dice muy bien el clarísimo Joaquín Casta, «.....hubieron de constituirse Comunidades de tres, de siete, de  veinte, de hasta 140 y 160 pueblos, coro honores, ya de provincia, como la comunidad de Teruel, como la de Ávila, como la de Segovia, can su patrimonio de tierras y bosques, su administración, sus ordenanzas, sus juntas, sus tribunales, y de las cuales quedan aun no pocas en funciones, lo mismo que en la Edad media, materia digna de estudio y que sigue aún por estudiar». Tenemos delante la más glo­riosa de las instituciones de Castilla la Vieja, las Comuni­dades de Tierra
gemelas de las aragonesas, tanto por su desarrollo y preponderancia, como por su carácter gana­dero, pero diferentes de las similares trasplantadas al reino de León, en el que solamente fue notable la Comunidad de Salamanca, porque en el país leonés no llegaron a adquirir estas comunidades el desarrollo y preponderancia de Aragón y Castilla, donde florecían respectivamente las pode­rosas de Calatayud, Daroca, Teruel, Alcañiz, etc., y las no menos pujantes de Soria, Segovia, Ávila, Sepúlveda, etc. El país de León era eminentemente agrícola y es condición de la agricultura, la fijeza en el lugar, la unión a la tierra cultivada que provee al agricultor de lo necesario para  su subsistencia, sin que tenga que acudir, como la ganadería,
 a buscar pastos en tierras vecinas, y sin precisar, por con­siguiente, de establecer cambio alguno para procurar el abasto de alimentos, de modo que respondiendo a estas condiciones las instituciones leonesas, se desenvuelven en servicios comunales estrictamente concejiles asentados sobre la base de utilización en común de las tierras de un pueblo, limitadas a su vecindario, sin comunidad con los otros pueblos comarcanos. Sirvan de ejemplo de este carácter agrario de las, instituciones leonesas, las de la tierra de Sayago (Zamora), las de Fuentes de Oñoro y Villarino de Aires - Salamanca), y las de Llabanes, Valdemora, Villa­fer y Vega de Espinareda, en la propia provin­caia de León.



Los comunes , comunidades, universidades o concejos mayores constituían el gobierno
de una ciudad o una villa y un cierto número de aldeas que formaban, lo que se lla­maba alfoz, alhoz, almocaz, tierra, ejido, universidad o comunidad del nombre de la villa o ciudad cabeza de la  tierra. De un lugar a otro variaba con el fuero la composi­ción de la corporación que regía cada alfoz o tierra, siendo una cosa  frecuente que las aldeas interviniesen en la administración comunal por un representante o sesmero por cada  sexmo  u ochavo en que se hallaba dividido el alfoz.- La composición más general de uno de estos concejos mayores los ­Alcaldes, o los procuradores síndicos, provistos por ­los lumineros de las parroquias o los mayor­domos de las cofradías, el Mayordomo ,el  juez  forero, elegido cada año por distinta parroquia o colación y el Escribano, Secretario o Fiel dé fechos. El fundamento del sistema de provisión de cargos era el sufragio, con la igualdad más completa, acudiéndose en muy contados casos a la insaculación. Existía un ca­bildo de Jurados o procuradores del común, que asistían a concejo con voz pero sin voto y constituían una especie de cuerpo fiscal; dos de los jurados elegidos por el concejo, habían de ser Mayordomos del tesoro o de cámara. En la Comunidad de Segovia tenían representación en el siglo XIV los Linajes, con seis Regidores; los hombres buenos pecheros, con dos; y los pueblos del alfoz, es decir, de le Tierra; con tres Síndicos generales de la Tierra. Existía en Segovia un libro que se llamaba Libro verde de la Ciudad, compuesto en 1611 por el regidor Verástegui, que era un resumen de las costumbres, preeminencias y jurisdic­ción, según el cual los representantes de la Tierra eran en esa época dos, elegidos por los pueblos reunidos en la Ciudad la víspera de la Trinidad. Posteriormente la repre­sentación de la Tierra fué ampliada hasta un representante por sesmo.


Los principales fines de las comunidades eran, el apro­vechamiento en común de los terrenos propiedad de esta Institución, principalmente en el sostenimiento de la gana­dería, facilitando también tierras a los labradores por diferentes medios, corno las premisa, llamadas en Aragón es­calios, la utilización de las maderas y levas de los bosques comunales, la conservación de las murallas de la Ciudad, la construcción y reparación de puentes y caminos y otras  muchas obras, de tal importancia, que una de ellas puede servirnos de ejemplo y es, la reconstrucción del famosísimo acueducto de Segovia, que tenía treinta y seis arcos arrui­nados, que fueron reedificados en los años de 1484 a 1489 por la Comunidad de su Ciudad y Tierra.



De todos modos y de acuerdo con las condiciones del país, el primero de los servicios prestados por las comunidales a sus habitantes era en Castilla la Vieja el de la faceria o mancomunIdad de pastos; pero a más de esto atendían a las necesidades y gastos de la justicia, a la vigi­lancia de las pesas y medidas, a la inspección de las indus­trias y comercios, a la enseñanza de oficios, al socorro de los labradores por las alhóndigas y pósitos, y finalmente, a la seguridad de los ciudadanos.



Para estos menesteres tenían las comunidades sus de­pendientes, entre los que figuraban los fieles almotacenes, - que cuidaban del peso y las monedas; los alamines, ins­pectores de la calidad, precio y peso de las mercancías, especialmente los comestibles; los fieles veedores, encargados del reconocimiento de las labores de los gremios y  las oficinas de bastimentos, muestra de un intervencionismo del estado que hoy reclaman muchos; los alhondigueros o encargados de la alhóndiga; los guardas montaneros, encargados de hacer cumplir las ordenanzas que , regualaban el disfrute en común de los bienes.



Tal predicamento adquirieron en Castilla la Vieja las comunidades, que reclutaban milicias y con ellas acudían a la defensa  de la Patria. Hacia los años de 1138 y 1139 aparecen las milicias concejiles o comuneras de Ávila, Se­govia y otras  ciudades y villas, que sirvieron a Alfonso VIl de León y II de Castilla en sus guerras ton los moros. En época  de Alfonso III de Castilla, llamado el de las Navas, octavo  Alfonso de la cronología de los reyes de León, las  comunidades  acudieron con sus milicias a ,la batalla de las Navas de Tolosa, acaudilladas por la bandera o pendón de   la comunidad          o villa cabecera, siendo muchas las comunidades que se citan entre las  que enviaron sus milicias a aquella  batalla. La Ley XII, título XIV, parte Il de las Partidas que  habla de las señas, banderas o estandartes que habían de  llevar las huestes, dice: «0trosí las pueden traer concejos de comunidades  o de villas; é por esta razón los pueblos se   han acabdillar por ellos; porque non han otro cabdillo»,

Pujantes las comunidades en Castilla y aspirando cada día a mayor fuerza y preponderancia, fácil les fue formar ­liga o hermandad con otras, ya con el fin de perseguir los malhechores, ya con el de guardar las fronteras, o bien contra otras comunidades o ligas sobre términos y pueblas Aparece por consiguiente el tercer grada de corporaciones de la constitución política de Castilla en las ligas o .hermandades, acerca de las que dice Lecea (La Comunidad y Tierra de Segovia pag. 107): « Estas ligas o confederaciones llegaron a constituir un verdadero poder público independiente de la autoridad real , con ordenanzas, alcaldes, juicios y sentencias, hasta que por sus extralimitaciones hubieron de ser disueltas por el conquistador de Sevilla y por su hijo, el sabio Rey, autor de las Partidas»



Pero si aquellas primeras hermandades desaparecieron, no ocurrió lo trismo con otras que ge formaron nuevamente desde los años de 1282 a 1465 y que se conocieron por Hermandades  generales de Castilla, de las que se ocupa elogiándolas entusiásticamente Martínez Marina en su Teo­ría de las Cortes, pues las tales Hermandades eran, entre otras cosas, verdaderas asambleas representativas a más de ligas de las comunidades y concejos contra el poder real, pidiendo respeto y garantía para las bienes y derechos de aquellas instituciones comuneras, o por mejor decir, de aquellos poderes locales y comarcales, determinando, en sus asambleas cómo «habían de facer para saber como pasaban las cosas e los fechos en las comarcas e que cada uno dellos trayese lo que pasare en su comarca», y ordenando que «los alcaldes de aquella hermandad, hicieran pregonar cada uno en sus comarcas aquellas resolu­ciones para que fuesen conocidas». Otra prueba termi­nante del gran poder y de la independencia que lograron estas hermandades, es el hecho de que la Hermandad de la marina, formada por la ciudad de Santander y las villas de Castro, Laredo y Santoña, ajustara una tregua de veinte años coro Eduardo III de Inglaterra, sin Intervención del rey de Castilla.



Claro es que toda esta libérrima independencia de los poderes locales, comarcases y de federación de comarcas, necesitaba de un organismo que les ligase entre sí conser­vando la integridad del país, dirimiendo las cuestiones que pudiesen suscitarse entre varios concejos, varias comuni­dades o entre el concejo y las ciases sociales que le inte­graban o aun entre el concejo y el individuo y garantizase al mismo tiempo la seguridad de la nación contra otros poderes nacionales extraños.



Esta era la misión del poder real en Castilla y para su desempeño disponía de cuatro facultades:
la de administrar justicia constituyendo tribunal de apelación y nombrando los merinos o funcionarios judiciales en ciudades y villas; la dirección de la guerra que se sostenía con el concurso de las milicias comuneras y con la contribución de la fonsadera; la de atender a los gastos generales de la Nación con tributos como el de la martiniega, las caloñas y la mañería, que percibía la real hacienda, y la facultad o derecho de aposentamiento y mantenimiento del rey y su comi­tiva ó iban de jornada por el impuesto del conducho,
llamado también los yantares. Las relaciones entre el rey
y cada villa, ciudad o comunidad, venían reguladas por los
respectivos fueros, que al trismo mismo eran pequeñas constituciones locales. Los más notables de los fueros de Castilla la Vieja fueron el de Sepúlveda, el de Nájera, el de de Logroño. El de Logroño se extendió a una gran parte del país y por él se rigieron también con carácter­ general las Provincias Vascongadas y la mayor parte de actuales de  Burgos, Logroño y Santander. Resulta  que los famosos fueros vascos son una muestra de las instituciones castellanas, o de una parte de ellas.



Complemente de la organización política de Castilla, fueron las Cortes . Instituciones que nacieran en España mucho antes de ser implantada en los restantes países europeos, En 1169, Alfonso III de Castilla (VIII según la suce­sión leonesa), cita a Cortes en Burgos a «la muchedumbre de las cibdades e enbiados de cada cibdad». Hay que confesar, sin embargo, que los reinos de León y Aragón precedieron al de Castilla en la Institución de las Cortes, que en León fueron celebradas por primera vez, con asis­tencia del estado llano, en 1088 y en Aragón en 1134, pero en contra hay que decir también que las Hermandades de Castilla venían haciendo las veces de Asambleas e inter­viniendo en la gobernación con tanta eficacia corno las Cortes, a cuyos efectos se adelantaron.



Romera describe así las Cortes de Castilla: «Las Cortes eran convocadas por derecho tradicional al principio de cada reinado, para recibir al nuevo rnonarca juramento de defender y conservar los fueros y libertades del reino, jurándole al propio tiempo los brazos o estamentos de prelados, nbles y procuradores (representantes de los »Concejos) fidelidad y acatamiento al nuevo soberano. También nombraban las Cortes los tutores del rey cuando no los hubiese testamentarios: tenían el derecho de dirigir quejas al rey y el peculiarisimo de conceder y notar las servicios y tributas e inspeccionar las cuentas del reino, es decir, que gobernaban y ejercían la soberanía en unión de la Corona. El presidente de las Cortes era el del Con­sejo de Castilla, que en unión de los procuradores acudía a la cámara del rey a escuchar la proposición real antes de comenzar las Cortes. Los procuradores hablaban por el orden establecido para las ciudades que representaban. Las peticiones que merecían conformidad del monarca se enviaban a las ciudades en despachos especiales llamados Cuadernos de Cortes. También se reunían Cortes en los »fechos grandes y arduos del Estado. Las Cortes nom­braban una comisión de tres diputados residentes en la Corte que llamaban Diputación de los reinos y subsistía de Cortes a Cortes. Los gastos de los procuradores se pagaban por los fondos comunales. La decadencia de las Cortes en Castilla fue simultánea de la de los concejos y comunidades, obedeciendo a las mismas causas».



Otra Institución, otro organismo nació paralelo y hermanado con los concejos; los gremios de artesanos, me­nestrales y mercaderes, a quienes dieron calor y vida, pues así corno los comunes eran la agregación obligada de todo el vecindario, sin distinción de clases y oficios, el gremio era la asociación forzosa de todos Ios individuos de cada oficio, regimentados por sus ordenanzas. En España fueron los gremios instrumento fecundísimo socialmente conside­rados; pero el exclusivismo, el monopolio de los tiempos en que nacieron, la excesiva reglamentación hasta imponer tasa en los precios de las mercaderías, les perjudicó bas­tante. Los gremios fueron auxiliar poderoso de la recon­quista, pues las mesnadas concejiles iban reglamentadas r gremios. Tenían estos su Cofradía y muchos su casa y capilla, y a la vez que asociaciones para el progreso de las artes e industrias, eran sociedades mutuas y hasta cooperativas de producción, y consumo que llegaron a dis­poner de grandes capitales, La institución altamente demo­crática de los gremios, coma compuesta del estada llano, tuvo por objeto robustecerlo; así que, reconociendo casi el mismo origen que los concejos, son instituciones que mar­chan paralelas, auxiliándose y defendiéndose mutuamente en su desenvolvimiento histórico- político, llegando los jura­dos de los gremios a formar parte de los concejos. Los gremios fueron un organismo que desapareció por la ola devastadora que, confundiendo el progreso can la mera imitación extranjera acepta toda lo extraño, sin detenerse a contemplar si es novedad perfeccionadora. Mucho haría en beneficio de nuestra historia quien recogiese las orde­nanzas de nuestros gremios, tanto para conocer el desarrollo de nuestra industria; corno para apreciar la manera de ser de nuestras costumbres y de nuestro fondo social. Instituciones análogas a los gremios eran las Cofradías de mareantes y Cofradías de pescadores, compuestas en los pueblos de la costa por las gentes de mar.



Hay otra institución castellana de gloriosísimo pasado, que demuestra además cuál era la Importancia de Castilla en aspecto comercial y es una prueba terminante de que nuestro país debe de considerarse en la historia como po­tencia marítima mercante de primer orden al mismo tiempo que quedará convencido, quien estas cosas estudie, de la grandísima compenetración existente entre las ciudades in­teriores y los puertos de la región, principalmente los de Santander, Santoña y Laredo. El órgano que ponía en mo­vimiento toda la riqueza de Castilla la Vieja residía en Burgos, viniendo a ser esta ciudad, más que la cabeza, el corazón del reino, propulsor de su sistema circulatorio que llevaba sus arterias hasta los puertos castellanos del Can­tábrico, hasta los centros manufactureros de Segovia y hasta las florecientes cabañas ganaderas de las Sierras so­rianas, testimoniando que entre las diversas comarcas de Castilla, marítimas, agricultoras, ganaderas o fabriles, había alguna trabazón más firme que la debida, al solo hecho de formar políticamente una nación. Esta función, de regular la circulación y cambio, era desempeñada por el Inolvidable Consulado de Burgos. Institución de fomento comercial y de carácter principalmente marítimo, primera que se reconoció y sancionó oficialmente en España, con anterioridad a los celebrados consulados de Barcelona, Bilbao, etc. Los reyes católicos concedieron en 1494 juris­dicción comercial al consulado de Burgos, pero el funcionamiento del consulado había sido reconocido anteriormen­te por Juan II en Soria (1447); en 1579 había el consulado entregado 30.400 ducados a Enrique II y en 1443 había pactado con el Hansa Teutónica, concediéndose recíprocas ventajas hanseáticos y castellanos para el comercio, navegavión e industria de entrambos países. En 1453, el consu­lado de Burgos y el concejo de Santander firmaban una escritura de concordia sobre derechos de transporte de mercancías. Fue el consulado de Burgos un verdadero tri­bunal y cámara de comercio y tuvo a su cargo las ramas de los seguros marítimas y fletes de naves, todo ello con perfecta autonomía y haciendo valer sus derechos y prerro­gativas ante toda clase de poderes. De la Importancia que adquirió, es una muestra la capitulación de Madrid, en la que Francisco I de Francia reconoció que la flota de la institución burgalesa había sufrido en la guerra danñs por 300.000 ducados. Las naves del consulado eran reputadas por tan excelentes, que el rey las pedía para viajar en ellas. Tal predicamento alcanzó la institución del consulado, que el rey de Francia dispuso «que los edictos y requisitorias del tribunal de Burgos tuvieran fuerza de obligar en­ Francia». El consulado se cuidaba además de procurar la conservación de caminos y de hacer distribuir y mandar el correo, así como de determinar en qué puertos y en qué naves habían de cargarse las mercaderías. La Institución decayó  y en tiempo de Carlos III fue restablecida, pero más bien con carácter de lonja de contratación, principalmente de lanas. En 1775 se estableció en Santander un consulado, dependiente del de Burgos, que obtuvo su independencia en 1785, cumpliéndose la inexorable ley que sancionamos los castellanos de hoy y que lleva la hegemonía comercial a las orillas del mar. Sobre el consulado de Burgos ha es­crito una valiosa obra D. Eloy García de Quevedo.



El Honrado Concejo de la Mesta de León, Castilla y Granada, como indica su título, abarcaba en su jurisdic­ción a todos estos reinos y por tratarse de una institución que no era primitiva de Castilla, ya que también entraban en ella países ajenos a nuestro antiguo estado, la hemos dejado para lo último. No se sabe a ciencia cierta cuándo nació la mesta, pero debió de tener gérmenes muy antiguos, aunque no hay noticias ciertas de su existencia hasta los tiempos de Fernando III. Alfonso XI dispuso que los ga­nados quedasen bajo la protección del rey, constituyendo su agregación un rebaño que se conoció con el nombre de Real Cañada, es decir, que esta institución nació cuando Castilla estaba agregada a otros reinos y con la cooperación de varios de ellos; por eso dijimos que no era privativa de Castilla. Sin embargo, hay que presumir que en su gesta­ción tomase nuestra antigua nación una parte muy impor­tante, si se tiene en cuenta que la riqueza ganadera era la base de la economía castellana.



Es de creer que en su principio no fuese la mesta otra cosa más que la agremiación de los ganaderos en términos semejantes a las demás oficios o profesiones, pero distin­guiéndose de los demás gremios, porque desde el principia esta agremiación ganadera tuvo que extenderse fuera de los límites del municipio o comunidad por imposición del ca­rácter de la industria pecuaria. La ganadería reposaba en España sobre el principia de utilización de las pastos es­pontáneos, variables de comarca a comarca, según su clima con las épocas del año, donde se impuso la trashumación o sea el traslado de las reses desde el lugar en que se ago­taban los pastas a aquellos otros en que par las variacio­nes estacionarias les correspondía tenerlos en abundancia; así es que la asociación y el cambio reciproco de pastade­ros convenía a regiones que tuviesen distintos turnos en la lozanía de sus hierbas. Por eso la mesta estaba integrada par países muy distintos en su naturaleza, pues la variedad favorecía a su objeto.



El concejo de la mesta celebraba juntas, tomaba acuer­dos y nombraba alcaldes encargados de su ejecución. Tenía atribuciones gubernativas y judiciales en lo referente a gana­dería, constituyendo un verdadero estado dentro del Estado; es decir, que disfrutaba de privilegios que resultaban depri­mentes para los demás elementos de la sociedad nacional y sumamente onerosos para la agricultura. Su preponderancia era el dominio de los intereses de los más, pero tan desme­suradamente, que su subsistencia se hizo intolerable y aca­bó por desaparecer.







Luis Carretero Nieva

El regionalismo castellano

Segovia 1917

Pp. 83-99