miércoles, 25 de noviembre de 2020

Las mentiras irlandesas del nacionalismo vasco (Jesús Lainz)

 Las mentiras irlandesas del nacionalismo vasco


Jesús Laínz

(2016-04-01)



Carta abierta a Bertie Ahern

Estimado señor Ahern:

Ya que ha recibido recientemente a Arnaldo Otegi con motivo de su gira irlandesa para participar en la celebración del centenario del alzamiento de Pascua de 1916, le hago llegar estas líneas para informarle de algunos detalles que, sin duda, nunca le habrá contado él.

Porque su amistad es todo menos desinteresada: el objetivo del Sr. Otegi es arrimarse a ustedes para intentar equiparar la causa política que representa con la secular lucha del pueblo irlandés por su libertad nacional. Pero la realidad es bastante distinta.

1. No hará falta que le explique que los irlandeses han sido un pueblo secularmente enfrentado con los ingleses. Por el contrario, los vascos siempre han formado parte de España, nación que han construido desde sus mismos orígenes junto con el resto de los españoles.

2. En la Edad Media, mientras los ingleses conquistaban militarmente Irlanda, los vascos conquistaban militarmente España. Abra cualquier libro de historia y consulten el término Reconquista. Verá que consistió en el proceso bélico y repoblador que llevaron a cabo los cristianos del norte –entre ellos, los vascos– para expulsar a los invasores islámicos de todo el territorio español.

3. Los ingleses impusieron en Irlanda el dominio de un reino extranjero. Los vascos, junto con otros cristianos septentrionales, originaron el reino de Castilla.

4. Los ingleses hubieron de vencer en numerosas batallas a los irlandeses, quienes lucharon una vez tras otra para librarse del dominio inglés. Nunca, en toda la historia de España, hubo ninguna batalla para obligar a los vascos a formar parte de ella.

5. Los irlandeses fueron conquistados y colonizados por los ingleses. Los vascos han sido conquistadores y colonizadores privilegiados de medio mundo. Durante siglos fueron navegantes, conquistadores, almirantes, gobernadores, generales y virreyes españoles. ¿Cuántos irlandeses tuvieron ese papel en Gran Bretaña?

6. Los irlandeses fueron marginados económica, social, jurídica y políticamente durante siglos por el hecho de ser irlandeses. No hará falta que le explique en qué consistieron los Estatutos de Kilkenny y las Penal Laws. Los vascos han disfrutado de importantes privilegios y han formado parte de las castas dirigentes españolas durante siglos por el hecho de ser vascos. Esto escribió el guipuzcoano Pío Baroja:

El guipuzcoano no ha sentido nunca opresión alguna, al revés, el guipuzcoano ha visto que era uno de los privilegiados de España, lo que le ha dado una posición aristocrática dentro del estado español.

7. ¿Cuántos irlandeses han gobernado el Reino Unido? Ninguno. ¿Cuántos vascos han gobernado España? Incontables.

8. A los irlandeses se les expulsó de sus tierras para entregárselas a los ingleses. A los vascos jamás se los expulsó de ningún sitio.

9. Irlanda fue repoblada con colonizadores ingleses y escoceses. Los españoles no repoblaron el País Vasco; fueron los vascos los que, durante siglos, repoblaron España. Todo el territorio español está lleno de topónimos que así lo atestiguan.

10. Los irlandeses fueron diezmados en varias ocasiones a manos de los ejércitos ingleses. Simplemente recuerde a Cromwell. A los vascos jamás les sucedió nada similar.

11. Miles de irlandeses fueron esclavizados y deportados a las colonias inglesas del Caribe. En España jamás se esclavizó ni deportó a ningún vasco. Cuando los irlandeses iban a América para servir de esclavos, los vascos iban para servir de virreyes.

12. Un millón de irlandeses murió de hambre y enfermedades en el siglo XIX por sus malas condiciones de vida y el desinterés de los gobernantes de Londres. Recuerde a Sir Charles Trevelyan. Ni en España sucedió jamás nada parecido ni los vascos tuvieron que sufrir a ningún Trevelyan. El vasco Miguel de Unamuno escribió a principios del siglo XX sobre su provincia:

Allí se vive la vida material bien, muy bien; acaso no haya en España región en que se viva mejor. Se come bien, se bebe bien –tal vez en exceso–, se duerme bien, la gente trabaja y se divierte.

13. Mientras los irlandeses debían emigrar para no morirse de hambre en su país, el País Vasco era receptor de trabajadores de otras partes de España debido a su prosperidad. Las provincias vascas han estado durante muchas décadas –y siguen estando– a la cabeza de España en lo que se refiere a renta per cápita y nivel de vida.

14. En Irlanda ha habido y sigue habiendo dos comunidades religiosas enfrentadas. En España no. Los irlandeses han sufrido siglos de persecución a causa de su religión. En España jamás se ha perseguido a los vascos por su religión ni por cualquier otra causa.

15. Los irlandeses han engrosado tradicionalmente las filas del proletariado en un país económicamente dominado por los ingleses. En el País Vasco no sólo no hay una explotación extranjera del proletariado local, sino que, en todo caso, de lo que hubiera podido hablarse en determinadas épocas es de la situación contraria. Por eso una de las cunas del socialismo español fue Bilbao. Además, el capital vasco lleva varios siglos invirtiendo en toda España.

16. El nacionalismo irlandés se desarrolló sobre todo a partir de la Gran Hambre de 1845-48, cuando la desastrosa situación de Irlanda pareció hacer inevitable un cambio político. El nacionalismo vasco nació cuando la industrialización y la riqueza del País Vasco superaban en mucho la media española.

17. Durante mucho tiempo en Irlanda hubo un conflicto armado con dos bandos enfrentados mediante el terrorismo. En el País Vasco no ha habido ningún conflicto armado entre dos bandos. Uno de los bandos ha puesto las balas. El otro ha puesto las nucas.

18. Por regla general, los irlandeses del norte que no son partidarios de la unificación de Irlanda son los descendientes de los colonizadores protestantes ingleses y escoceses. Los vascos que no son separatistas no son los descendientes de colonizadores extranjeros, sino que son tan vascos como los separatistas. Y muchos separatistas son recién llegados que se han apuntado a ese bando por moda y para evitar la posibilidad de ser víctimas del terrorismo.

19. En Irlanda el nacionalismo y el terrorismo son consecuencia de siglos de dominación británica. En el País Vasco, donde no hay ni ha habido dominación española alguna, el terrorismo y la opresión son fruto del nacionalismo vasco.

20. Y, finalmente, aunque el Sr. Otegi haya puesto flores a los caídos de 1916, tenga presente que mientras que aquéllos fueron patriotas irlandeses que proclamaron la República en nombre de Dios y se enfrentaron en campo abierto contra el ejército británico, los representados por el Sr. Otegi, además de comunistas, son una banda de cobardes fanáticos que llevan medio siglo asesinando por la espalda.

No se deje engañar. Esperando haberle sido útil, le envío un atento saludo.


Nota: En www.jesuslainz.es - Página personal del escritor Jesús Laínz pueden leer la versión en inglés de este texto.


Reproducido en Libertad Digital.

domingo, 22 de noviembre de 2020

 Federico Jiménez Losantos

Podemos justifica los genocidios comunistas: debe ser ilegalizado

Todo lo que no sea poner fuera de la Ley a los comunistas es, más pronto que tarde, conducir a España a la dictadura, con o sin guerra civil.

2020-11-22


Todo lo que no sea poner fuera de la Ley a los comunistas es, más pronto que tarde, conducir a España a la dictadura, con o sin guerra civil.


El secretario general del Partido Comunista de España, Enrique Santiago. | Europa Press

El jueves 19 de Noviembre de 2020, en la Comisión Constitucional del Congreso, el segundo de Podemos y primero del PCE Enrique Santiago, se ha negado a respaldar, como pedía el PP, una resolución del Parlamento Europeo, votada por aplastante mayoría, que condenaba tanto los crímenes del comunismo como los del nazismo y recordaba que falta el Nurëmberg del comunismo, un juicio en honor a los más de cien millones de muertos producidos por la ideología más asesina de la historia de la Humanidad.


Santiago fue el abogado de las FARC en las conversaciones de La Habana, pudridero en que Santos quiso entregarle Colombia a Timochenko, representante, pues, de la banda que secuestró a miles de niñas que convertía en esclavas sexuales (ver información en LD), hazaña que explicaría su macho a Irene Montero tras ver a Piedad Córdoba, y cuyos detalles sobre la edad de violación y el número de abortos que sufrían los tendrá Enrique Santiago, si es que en La Habana se preocupó Santos de la suerte de los miles de niñas raptadas, violadas y maltratadas durante años.


Condenar a Lenin es ser cómplice de Hitler

En el rechazo a este acuerdo de la que, como recuerda Rosa Díez, es la única instancia democrática elegida por todos los europeos, le ha acompañado el PSOE, que comparte el mismo desprecio a las víctimas del comunismo. La cobarde intervención del PSOE se centró en la supuesta utilización que hacía el PP de esas víctimas. Santiago directamente negó que se compara los muertos por el comunismo con los del nazismo y acusó de “complicidad y negacionismo” a quienes lo hacen. O sea, a toda Europa. Legitimar el genocidio comunista sólo puede obedecer al intento de repetir el ya cometido contra los católicos en España de 1936 a 1948 -cuando Stalin, no el PCE, decidió liquidar el maquis-, y por eso Podemos debe ser ilegalizado. Una fuerza política aliada a la banda también comunista ETA, que justifica el genocidio se sitúa fuera de la legalidad democrática y debe ser apartada de la vida pública y procesada por su desprecio a las víctimas de los regímenes comunistas, todos ellos genocidas, sin excepción alguna.


Santiago dijo: "El único régimen que ha planificado y ejecutado la eliminación de colectivos y pueblos enteros ha sido el nazismo. Compararlo con otros sistemas es complicidad y negacionismo". Sucede al revés: todos los regímenes comunistas, desde Lenin, mucho antes de que existiera el nazismo, planificaron y ejecutaron la eliminación de colectivos y pueblos enteros. Negarlo es querer seguir esa tarea genocida. Por eso, debe ser puesto fuera de la Ley. Y las dos fuerzas políticas, PSOE y Podemos, que forman el Gobierno español y comparten el rechazo a la resolución del Parlamento Europeo, deben ser denunciadas ante la UE por su decisión de justificar o actualizar la política genocida comunista.


Hasta aquí la argumentación política. Recordemos ahora a todos los muertos que Santiago, Podemos y el PSOE han despreciado en las Cortes:


¿Cuántos millones son las víctimas del comunismo?

En Memoria del Comunismo di los datos que, en 1997, a los 80 años del golpe de Estado de Lenin contra la democracia en Rusia -no contra el Zar; Rusia era una república con el socialdemócrata Kerenski al frente-, publicó en Moscú el diario Izvestia. Añadí los de “El libro negro del comunismo” en el mismo año. Ambos cifraban en torno a100 millones el número de víctimas del comunismo, variando los datos de Rusia y China. Desde entonces han sido actualizados, siempre al alza.


El último recuento que he leído en España es el del magnífico blog Contando estrelas, que prueba cuánto falta para acercarse a una estimación cuantitativa, aunque no cualitativa. Me remito a sus observaciones sobre lo lejos que estamos en cada país de tener cifras homologables. Fiables son todas, porque las fuentes son las víctimas, pero falta un trabajo de conjunto como el que se intentó en 1997 y con menor intensidad, en 2017. De hecho, ese fue el año de la reivindicación del comunismo genocida por parte de los gurús universitarios norteamericanos, que ahora llega al Congreso español. Pero el cambio en las mediciones estadísticas no cambia el factor de fondo: la ideología genocida que provoca las masacres. De ahí lo necesario de un Nüremberg del comunismo que juzgue a los responsables y a las ideas que llevaron a la muerte a tantos millones de personas. Cinco veces más por parte de los verdugos comunistas que de los verdugos nazis. Y éstos no pasaron de 1945 y duraron dos décadas. El comunismo,103 años. Y sigue. Esta es una aproximación en los países sometidos al marxismo-leninismo:



China: 82 millones de muertos


URSS: más de 21 millones de muertos


Corea del Norte: 4,6 millones de muertos


Vietnam: 3,8 millones de muertos


Camboya: 2,4 millones de muertos


Afganistán: 1,5 millones de muertos


Yugoslavia: 1.172.000 muertos


Alemania: 815.000 muertos


Mozambique: 729.000 muertos


Etiopía: 725.000 muertos


Rumanía: 435.000 muertos


Checoslovaquia: 262.082 muertos


Venezuela: más de 252.000 muertos


Polonia: más de 235.000 muertos


Hungría: 210.000 muertos


Angola: 125.000 muertos


Colombia: 105.419 muertos


Albania: 100.000 muertos


Rhodesia / Zimbabue: más de 50.000 muertos


Laos: 45.000 muertos


Bulgaria: 31.150 muertos


Cuba: 73.000 muertos


 


El marxismo-leninismo es el genocidio planificado

 


Pero el carácter mendaz del fámulo de las FARC se muestra en que su palabrería desmiente toda la ideología marxista-leninista y la política del régimen soviético desde su fundación. La idea básica de Marx y Engels es que “la lucha de clases es el motor de la historia”. La lectura de Lenin de los escritos políticos de Marx, como los dedicados a la Comuna de París, es que se debe transformar la lucha de clases en guerra de clases y ésta en terror rojo y guerra civil para imponer la dictadura del proletariado. No hay otro camino porque la clase obrera se pierde en el sindicalismo y mejoras materiales, no aspira a la revolución. Ésta es tarea del partido comunista.


Desde el “¿Qué hacer?” a “El Estado y la revolución”, Lenin explica con claridad su táctica para tomar el Poder en Rusia y, lo más importante, para no devolverlo jamás. Y lo hizo. Como apenas existía el proletariado en Rusia (menos del 2% de la población activa) y el partido bolchevique no tenía más de 20.000 “revolucionarios profesionales” que vivían del dinero que robaban Stalin y otros, además del que les dio Alemania para sabotear al Ejército ruso en la I Guerra Mundial, sólo mediante el terror planificado y la eliminación deliberada de grupos como los intelectuales y de clases como la burguesía y el campesinado propietario, los llamados “kulaks”, podría imponerse el poder soviético. Trotski gritaba “¡Viva la guerra civil!” y los bolcheviques hacían manifestaciones en Moscú en 1918 con pancartas de “¡Viva el terror rojo!”. Podían haberlo hecho y ocultarlo, pero eso fue después. Entonces como ahora, alardear del terror era ya imponer el terror.


¿No sabe eso el cabecilla del PCE, el abogadillo de las FARC? Por supuesto. Parece lerdo, pero no es un ignorante. Para la supervivencia del comunismo tras la caída del Muro ha sido esencial que no se equiparen los totalitarismos comunista y nazi, aunque sea posterior el de Hitler desde 1933 al de Lenin y Stalin desde 1917. Desde los orígenes de la URSS, se expulsó a los intelectuales, con listas hechas por Lenin (ver Memoria del Comunismo), se diezmó a los cosacos del Don y a los alemanes del Volga, se masacró a los rebeldes de Tambov y a los kazajos, se exterminó a los kulaks y se asesinó a los que no profesaran la ideología comunista. Todo deliberada y planificadamente. Y desde Lenin en 1922 a Mao en 1959 se usó el hambre para reducir a la población al canibalismo y la esclavitud.


El hambre, una constante comunista

El sometimiento por hambre y la muerte por inanición no son sólo frutos naturales de un régimen que prohíbe el mercado y provoca carestía y desabastecimiento, sino que, desde la primera gran hambruna bajo Lenin, en 1922, aunque duró de forma desigual dos años en bastantes provincias, se usó también para culpar a otros, en particular a la Iglesia Ortodoxa, a la que Lenin saqueó, mientras expulsaba a los cuáqueros y rechazaba la ayuda extranjera y dedicaba el trigo a la exportación para financiar la Komintern.


Stalin ya no tenía iglesias que saquear y culpó a los campesinos, a los que Lenin bautizó kulaks (que significa el puño, el puño cerrado o avaros), muchos de los cuales prefirieron sacrificar sus reses y quemar su cosecha antes que entregárselas al Gobierno bolchevique. La Cheka se convirtió en un ejército con millones de soldados que vivía del terror de masas a que se dedicaba. Pero lo que pasó con Lenin fue tan deliberado como con Stalin y Mao: se daba una cifra inalcanzable de trigo que debía entregarse al Estado; si no se había cosechado suficiente para el consumo o, al menos, para sembrar lo del año siguiente, a la Cheka le daba igual: se llevaba lo que había. Y al año siguiente, como no se había sembrado, no se cosechaba y la gente moría de hambre. Lo que había se exportaba o se lo comían los comunistas, que debían conservar su vida para seguir salvando al pueblo. Todas las hambrunas comunistas, de Lenin a Maduro, han sido idénticas.


Podemos es incompatible con la Legalidad

Los partidos totalitarios de signo nazi o comunista están prohibidos en varios países de Europa, como recuerda la resolución del Parlamento Europeo. Deberían estarlo en todos, porque no es lógico prohibir el efecto de las doctrinas políticas que se permiten. La lucha de clases conduce al exterminio de clases y grupos sociales por los que la tienen como doctrina, tal y como el racismo produce violencia racista cuando se transforma en ideología y política de Estado. El caso de España es el más grave de Europa porque desde los partidos de Gobierno se niegan los genocidios comunistas con la excusa de que no pueden ser comparados con los nazis.


Ese racismo funerario es lo que se ha elevado a ley con la llamada de Memoria Democrática, engendro totalitario que lleva a Carmen Calvo a negar que Paracuellos sea un crimen comparable a los del franquismo, que incluyen la Guerra Civil y la dictadura, pero no contempla los producidos durante la República, como los 1.400 muertos y 3.000 heridos del golpe de Estado de la izquierda en 1934, ni en la Guerra, pese a proclamar que era un régimen legítimo donde existía el Estado de Derecho. Del derecho a matar si eras de izquierdas y a morir si eras de Derechas. No había más.


Todo lo que no sea poner fuera de la Ley a los comunistas es, más pronto que tarde, conducir a España a la dictadura, con o sin guerra civil. El tiempo que se tarde en reconocer esa evidencia es tiempo que ganan los totalitarios y pierde la mayoría de los españoles, condenados al sacrificio y al troceamiento y pérdida de su Patria.

sábado, 21 de noviembre de 2020

Esto lo explica todo: 4.000 euros por viaje en patera desde Marruecos a Canarias

 ENORMES MINUCIAS

Esto lo explica todo: 4.000 euros por 

viaje en patera desde Marruecos a 

Canarias

Mentiras migratorias: España no ayuda a los países de origen de los inmigrantes. Y no le debe nada ni a marroquíes ni a polisarios.

Esto lo explica todo: 4.000 euros por viaje en patera desde Marruecos a Canarias

Esto lo explica todo: 4.000 euros por viaje en patera desde Marruecos a Canarias

Le van a reñir: la corresponsal de RTVE en Marruecos, Ana Jiménez Martín nos descubre, en el sur del Reino Alauita, enfrente de Canarias, la industria de las mafias que transportan subsaharianos (es decir, negros africanos a los que los musulmanes consideran una raza de cuarta división, a la que han esclavizado durante año, desde Turquía a Argelia) hasta Canarias. Algunos le confesaban que con tal de pasar a España estaban dispuestos a pagar hasta 4.000 euros a las mafias -a las mafias marroquíes, nuestros queridos amigos- marroquíes. Por un viaje en el que pueden encontrar la muerte y con la probabilidad alta de que los mafiosos les traicionen, abandonen en alta mar o simplemente, los servicios de salvamento marítimo no lleguen a tiempo allá donde las mafias les hayan abandonado.

Y entonces es cuando el ministro Grande-Marlaska, uno de nuestros peores ciudadanos, se va a Marruecos para pedirle al Gobierno de Rabat que haga lo que tiene que hacer: controlar el  trabajo siniestro de las mafias.

Pero ni Marruecos va a cesar en su tenaza sobre Ceuta y Melilla ni va a detener a las mafias mientras el bocazas de Pablo Iglesias siga animando el referéndum de autodeterminación en el Sahara Occidental.

Por cierto, ¿qué le debe España a los polisarios? Nada. Se quisieron independizar y mataron españoles: pues allá ellos. ¿Qué le debe España a Marruecos? Nada. Lo que deben exigirles es que dejen de entrar por Ceuta y Melilla y que repriman a los pobres negros -perdón, subsaharianos- que llegan del sur.

Pero tranquilos, esto lo arregla Marlaska. El ministro del Interior, uno de nuestros peores ciudadanos, viaja a Marruecos pero mantiene la gran mentira sobre la migración: España no ayuda a los países de origen de los inmigrantes. Debería hacer eso y entonces sí, exigir que detengan la migración salvaje del Atlántico y además, estaría moralmente capacitado para cerrar sus fronteras.

Pero la mentira del progre Marlaska consiste en acudir a Rabat para hacer concesiones a cambio de que los marroquíes cumplan con su deber. Pues bien: España no les debe nada ni a los marroquíes ni a los polisarios.

viernes, 20 de noviembre de 2020

Los indios contra la independencia de España

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Los indios contra la independencia de España

«La liberación de las garras de España —dice la leyenda (negra, por más señas)— significó también la liberación de los pueblos indígenas.» ¿De verdad? ¿Seguro que fue así?

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Se desconoce que en Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, el pueblo más humilde y las masas indígenas —pese a todo, pese a la incapacidad, torpeza  y malevolencia de Fernando VII— se mantuvieron fieles a la Corona, razón por la cual, afirma Juan José Hernández   Arregui: “la emancipación de España no fue, en su momento deseada por los pueblos americanos […]. Los pueblos no anhelaban la separación de España […]. No se dice que en 1810 las masas venezolanas siguieron al capitán de fragata español Monteverde, vencedor de Miranda, y no a Bolívar. Esas masas, ya desacreditado Monteverde, en 1813, no acompañaron a Bolívar sino a Boves, el jefe español que acaudillaba, efectivamente, a las clases bajas contra la aristocracia española y criolla. Boves condujo a las masas oprimidas que, en 1814, enfrentaron sangrientamente a Bolívar.” [1] En el norte de la América del Sur la independencia fue sólo deseada “por la minoría criolla acaudalada […]. Bolívar tuvo que apoyarse en fuerzas militares extranjeras (5.000 soldados británicos), desde el primer momento, para vencer los rechazos populares ante esa política que venía dirigida desde el exterior”.[2]

Hernández Arregui pone el dedo en la llaga de los defensores de la Leyenda Negra porque, si España sólo sembró en América desolación y muerte, si sus hombres fueron salvajes explotadores de los pueblos originarios y violadores seriales de las mujeres indias, ¿cómo se explica entonces que los pobres, los negros y los indios, estuvieran contra la independencia? ¿Cómo se explica que las masas indígenas fueran la columna vertebral del ejército realista en el Perú? ¿Cómo se explica que los indios se mantuviesen fieles a la Corona española?

Jorge Abelardo Ramos, analizando con agudeza el proceso ocurrido a partir de 1810, observó que “oficiales españoles eran indios, como Santa Cruz, que luchaba contra los americanos varios años antes de plegarse a la lucha por la independencia”. Y que, curiosamente, “en los llanos venezolanos, o en Colombia, los españoles contaban con el apoyo de los más humildes, llamados castas, hombres de color, y que eran jinetes y combatientes de primera categoría”.[3]

En el sur del virreinato de Nueva Granada, la resistencia de los “pueblos originarios”, contra el partido de Bolívar fue conducida por el general indio Agustín Agualongo, quien llevó a cabo una guerra de guerrillas que puso en jaque a lo más granado de los —mal llamados por la historia oficial— ejércitos independentistas, hasta junio de 1824. El nombre del caudillo indio Agustín Agualongo fue borrado de los textos de historia. Agustín Agualongo, líder popular indiscutido de los indios pastusos, había nacido en la ciudad de San Juan de Pasto (en el territorio de la actual Colombia) el 25 de agosto de 1780. “Si tuviera veinte vidas, estaría dispuesto a inmolarlas por la religión católica y por el rey de España”.[4] Éstas fueron las últimas palabras pronunciadas el 13 de julio de 1824 por el coronel indio del ejército realista Agustín Agualongo, antes de  ser fusilado por las tropas de Simón Bolívar. Es indiscutible que, para Agustín Agualongo y los indios pastusos que lo acompañaron hasta el final, la patria era el imperio. El caso de los pastusos no fue, por supuesto, un caso aislado. En el sur del Perú, en la región de Ayacucho, los líderes indios Antonio Huachaca, Pedro Huachaca, Tadeo Choque, Pascual Arancibia, Francisco Lanchi y Bernardo Inga organizaron la resistencia de los llamados pueblos originarios contra la independencia y conformaron un ejército multitudinario que combatió durante años hasta quedar exhausto.  

Subordinados culturalmente por el peso de la Leyenda Negra, nos suena raro que, en Colombia, un general indio pusiese en jaque a los ejércitos de  Simón Bolívar, y más raro aún nos suena el hecho que, en el corazón de los  Andes, las masas indígenas murieran luchando por el imperio español.

Sin embargo, no hay ninguna duda de que los indios que, si quisiera para pasar hoy por un intelectual políticamente correcto, debería llamar “pueblos originarios”, estuvieron mayoritariamente contra la independencia. Es ésa una realidad que ocultan maliciosamente los negrolegendarios porque ese hecho hace que la leyenda negra de la Conquista española de América se caiga como un castillo de naipes.

El hecho que las masas indígenas estuvieran contra la independencia  es un tema que no pueden explicar tanto los historiadores e intelectuales como los libros de texto que en España e Hispanoamérica “dibujan” la historia hispanoamericana en blanco y negro a partir de la Leyenda Negra. El Imperio era nuestra patria. La patria de los criollos, los mestizos y los indios. Y esta verdad, aunque de forma errática, contradictoria y con vacilaciones, fue sentida también tanto por Simón Bolívar como por José de San Martín.


Marcelo Gullo  es profesor de la Universidad Nacional de Lanús y de la Escuela Superior
de Guerra en Argentina. Entre sus numerosos libros publicados destacan
La Insubordinación Fundante. Breve historia de la construcción
del poder de las naciones 
y Relaciones Internacionales. Una teoría
crítica desde la periferia sudamericana.


[1] Juan José Hernández Arregui, Nacionalismo y liberación…,  ob. cit., págs., 86-89.

[2] Ibíd., pág. 88.

[3] J. A. Ramos,  Historia de la Nación…, ob. cit.,  pág. 127.

[4] Álvarez, Jaime,  «Agustín Agualongo», en Manual de Historia de Pasto,  Academia Nariñense de Historia, Graficolor, Pasto, 1996,  pág. 223.

Todos los artículos de El Manifiesto se pueden reproducir libremente siempre que se indique su procedencia.

El 26 de mayo de 2021

El 26 de mayo de 2021

Hispanismo.org

Valmadian

 

En esa fecha se producirá una alineación Sol-Tierra-Luna por la cual la sombra de la Tierra teñirá de rojo la superficie de la Luna en el máximo de ocultación de ésta. En principio es un fenómeno astronómico más, por cierto uno de los más espectaculares, perfectamente visible a simple vista y que a través de unos prismáticos debidamente asentados para evitar las vibraciones del pulso, permite ver una Luna en tres dimensiones clarísimas y como suspendida en el aire.

Pero todo esto que es sumamente interesante tiene otras lecturas. De momento a tal fenómeno astronómico se le conoce como Luna de sangre, lo que resulta ya bastante siniestro. Pero es que también hay quienes hacen interpretaciones apocalípticas que circulan por la red y para ello buscan interpretaciones a las palabras contenidas en diversos pasajes de los Evangelios y todo ello de un modo inminente en apariencia. Ciertamente en Hechos 2: 17-21 hay palabras inquietantes:

"Y sucederá en los últimos días dice Dios, que derramaré mi espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas y vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños.

Y sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días y profetizarán.

Y haré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y nubes de humo. El Sol se tornará en tinieblas y la Luna en sangre, antes que llegue el día del Señor, grande y manifiesto. Y todo el que invocare el nombre del Señor se salvará."

Así, pues, atentos al próximo 26 de mayo.

Y es que entre los acontecimientos, los pasajes testamentarios y la pluralidad de profecías privadas desde hace siglos hasta nuestros días, pues no resulta sorprendente que haya cierto número de presuntas explicaciones. Personalmente pienso que muchos de esos avisos no son sino posibles descripciones que buscan orientar acerca de cuando estará cerca el día. El mismo Cristo así se lo hizo ver a sus discípulos al indicarles que no era a ellos a quienes correspondía presenciar ese momento. Y es que, en efecto, la tendencia antes de Cristo y después, durante tantos siglos, ha sido la de buscar explicaciones milagrosas, todas ellas lógicamente fundamentadas en la ignorancia de esos tiempos en conocimientos científicos. Sin embargo, hay un "pero" y es que, en efecto, no sabemos ni el día, ni la hora y hay versículos que resultan sorprendentes:

"Cuanto al tiempo y a las circunstancias no hay, hermanos, porqué escribir. Sabéis bien que el día del Señor llegará como ladrón en la noche. Cuando se dicen <<Paz y seguridad>>, entonces de improviso, les sobrevendrá la ruina como los dolores del parto a la preñada, y no escaparán."

(TESALONICENSES 5: 1-3)

No conozco ninguna etapa histórica en la que se persiga tanto la paz como un objetivo al mismo tiempo que la seguridad nos está llevando a la mayor tiranía mundial, nada como esto se ha conocido en toda la historia de la Humanidad.