viernes, 24 de enero de 2020

La demolición de Occidente

La demolición de Occidente

Elmanifiesto.com
Ya no estamos en la decadencia, sino en el final. No en la Roma del siglo IV, sino en la del 450. Recordemos que la Urbe cayó en 476 y nadie se lo tomó a la tremenda. El paso del imperio a las monarquías bárbaras fue mucho más suave de lo que las películas de peplum nos cuentan. La vida romana siguió en Italia por la lenta pendiente de la extinción hasta las guerras del siglo VI y la invasión lombarda. Los patricios y senadores mantenían sus fincas y los romanos ya no formaban un populus desde hacía siglos, sino que eran una masa de ilotas que malvivían bajo la tiranía de unos oligarcas que consideraban que era más rentable pagar mercenarios bárbaros que armar al propio pueblo. Si había que sustituir al emperador por un rey germano, tampoco pasaba gran cosa. La vieja identidad quírite ya había sido convenientemente vejada por el universalismo estoico y cristiano, que así justificaba el dominio bárbaro.
Las civilizaciones no perecen como las personas, su muerte dura siglos y siempre es por suicidio, por un odio sobrevenido a sí misma
Las civilizaciones no perecen como las personas, su muerte dura siglos y siempre es por suicidio, por un odio sobrevenido a sí misma. Es lo que desde Gibbon conocemos como barbarie interna. En Occidente, esta enfermedad del organismo europeo se inició con la Revolución francesa y llegó a hacerse infección generalizada en el siglo XIX, con la extensión del liberalismo, que minó los pilares del orden tradicional de nuestra cultura e instauró en el poder a ese instrumento de destrucción de todo orden espiritual que es el burgués volteriano y demócrata. Sin duda, el corolario del basto y brutal materialismo decimonónico se encarnó en el marxismo, que se complementaba, además, con un hegelianismo pervertido, lo que le proporcionó un contenido místico capaz de crear una mitología mesiánica que conquistara a las masas. Bastaba un mal paso para que el admirable y bello edificio surgido en el año mil se viniera abajo. Entonces llegó 1914. Y tras él, aún peor, 1918. Occidente quedó en manos de oligarquías de demagogos a sueldo de los poderes financieros. Más de un siglo de degradación permanente de la vida cultural, religiosa y política ha pasado desde entonces.
Desde los años sesenta del pasado siglo, la labor esencial de la élite intelectual europea ha sido aborrecer su propia tradición, hacerla un producto odioso de entes fantasmagóricos como el heteropatriarcado, el racismo, el capitalismo o lo que sea la última ocurrencia de intelectualidad igualitarista y liberal. Ese discurso es el que ahora permite que buena parte de los políticos y universitarios europeos abominen de su historia y estén colaborando en la creación de una "Europa" postnacional, sin identidad, sin tradición y sin personalidad.
Ese instrumento de destrucción de todo orden espiritual que es el burgués volteriano y demócrata
Un gran comercio en el que cualquiera cabe y en el que el pasado es algo que olvidar —ahora— y destruir —después—. La abolición de la identidad de los pueblos occidentales es asombrosa, como se puede comprobar en los casos clínicos de Canadá y Suecia, exnaciones destruidas por el credo de la corrección política en menos de una generación. En el caso de Canadá estremece ver como la "dinastía" de los Trudeau —cuyo representante, un histrión profesional, es un perfecto ejemplo del hombre sin atributos contemporáneo— ha aniquilado un país en menos de cuarenta años, ha borrado su historia y su identidad y ha creado de la nada un nuevo y heteróclito "pueblo", mediante un intenso programa inmigratorio en el que se prima a los no europeos. A día de hoy, ser blanco, heterosexual y cristiano en ese país es garantía de todo tipo de discriminaciones, bendecidas además por los tribunales de justicia. Pero los fondos que se usan para discriminar a esos ciudadanos salen de sus propios bolsillos y de esa manera contribuyen a su propia ruina y a la marginación de sus hijos, a su conversión en parias blancos. Eso sí, también el muy progre Canadá actual es un paraíso del capitalismo salvaje. No por casualidad el partido de los Trudeau se llama socialista y liberal. Canadá encarna el modelo de laboratorio que se va a imponer en Europa en muy breve plazo, el de la identidad cero. Por su inconsistencia intelectual, su cinismo y su sumisión a la superélite financiera, Justin Trudeau marca el camino de otros líderes de diseño, hombres sin moral ni conciencia histórica de lo que sus naciones son y representan, simples productos de mercado al servicio de su mediocre ambición personal y de los cada vez menos oscuros poderes que los financian. Esa es la gente que destruirá en breve nuestros estados-nación. Canadá y Suecia marcan el camino.
Sin duda, la socialdemocracia ha sido esencial a la hora de emascular, inhibir y enervar a los pueblos de Europa y América.
Antinacional por definición, la socialdemocracia ha sido y es el mejor instrumento de los poderes financieros mundiales para aniquilar la conciencia nacional
Antinacional por definición, la socialdemocracia ha sido y es el mejor instrumento de los poderes financieros mundiales para aniquilar la conciencia nacional y, con ella, el concepto de soberanía, clave para sostener el poder democrático de los Estados y su independencia frente a la dictadura de las grandes empresas. A cambio de estabular a una población embrutecida, embriagada con unos supuestos "derechos" individuales que sólo contribuyen a una atroz degradación moral, la socialdemocracia ha conseguido transformar al activo y fáustico homo europeus en un eunuco pasivo y poltrón, en un ave de corral bien cebada: en el último hombre nietzscheano, en un monigote pacifista, animalista, feminista, estéril, cosmopolita; el frívolo homo festivus, producto de casi un siglo de estabulación socialdemócrata, es un tipo humano que sólo puede acabar como el futuro esclavo de inminentes conquistadores a los que él mismo abrirá las puertas. De hecho, ya lo está haciendo. El comunismo soviético mataba los cuerpos, pero no las almas. Y a su caída, las viejas naciones resurgieron con mayor fuerza. Pero la socialdemocracia mata el alma y cuando desaparezca sólo se encontrarán taifas barbarizadas y guetos étnicos.
Representada en apariencia por maniquíes como Macron, Tsipras, Sánchez o Trudeau, la presunta clase dirigente no es más que la pantalla de una superélite internacional que ve en las viejas naciones un obstáculo para su desarrollo planetario. Para acabar con ellas dispone de varios instrumentos; el más decisivo es un orden jurídico supranacional impuesto por organizaciones a las que nadie controla ni elige, como la ONU, que establecen conductas, políticas e imponen ideologías haciendo caso omiso de tradiciones, soberanías y culturas. El segundo es una élite antinacional y antieuropea, radicada en las universidades anglosajonas, que expande desde sus centros académicos los disolventes ideológicos de las conciencias nacionales mediante un pensamiento homogéneo a nivel mundial. El tercero es la extensión de falsos problemas, de disputas de cariz bizantino sobre temas en el fondo irreales e intrascendentes, como el "género", los "derechos" de los animales o el "planeta", cuya virtualidad real es tanta como la de las disputas teológicas del Bajo Imperio. Pero su fin es crear falsos debates e inocuos "conflictos" que no atacan la cuestión esencial de nuestro tiempo: la emancipación de los pueblos frente a la superélite mundial, la guerra de clases contra los políticos, altos funcionarios, ejecutivos y financieros que nos tiranizan. Fijémonos, por ejemplo, en que el culto apocalíptico del "planeta" puede servir para introducir restricciones en los derechos económicos de los pueblos, para modificar las conductas básicas de la sociedad y para que la gente se resigne con mansedumbre a padecer políticas de pauperización (ahora llamadas de "austeridad").     
Sin duda, ya estamos en el fondo de la pendiente. En los próximos años, y como anuncian sin pudor los comisarios de migraciones de la Unión "Europea" o el propio maniquí que dice gobernar España, se abrirán las puertas a una oleada de millones de africanos y musulmanes que serán decisivos a la hora de completar el objetivo esencial de la élite de Bruselas: aniquilar la homogeneidad de las naciones europeas y romper la identidad cristiana y occidental de todo el continente. Y eso va a pasar ya. El Pacto de Marrakech sobre migraciones impuesto por la ONU, firmado por España el año anterior, adquirirá en breve forma de ley. Para facilitar estos designios, es necesaria que la política de demolición cultural de Europa se acelere. Para eso están la extrema izquierda académica y el papa de Roma.
¿Qué hacer? Resistir y transmitir. Rechazar la aculturación. Encontrar espacios de resistencia, cohesionar lo que quede de la vieja Europa en una comunidad de familias sólida e impermeable a las políticas racistas y denigratorias de la izquierda y del liberalismo progre. Defender la soberanía del Estado-nación como contrapoder del mundialismo avasallador. Y, sobre todo, crear redes de transmisión de nuestras tradiciones a nuestros sucesores; inculcar una conciencia defensiva que permita, en la medida de lo posible, la supervivencia de nuestros pueblos en el naufragio de las próximas décadas. Crear islas de luz en el océano de oscuridad que pronto anegará la vieja Europa, que sólo seguirá existiendo como tal al este del Oder.

miércoles, 22 de enero de 2020

Esto es lo que enseñan en el cole


22 de enero de 2020, San Vicente mártir, San Valerio, Santo Domingo.
¡Hola!
Algunos medios y los partidos de la coalición de Gobierno niegan que se esté adoctrinando a los niños en los colegios e institutos y concluyen que por ello es innecesario el PIN Parental.
El colectivo LGTB COGAM define así la actividad que lleva a cabo en los colegios e institutos:
“Llegamos con nuestros talleres sobre diversidad afectivo-sexual, revolucionamos sus ideas sobre identidad de género, amor o sexualidad.” (Fuente: Grupo de educación de COGAM) 
Las siguientes imágenes pertenecen al material sobre “diversidad” dirigido a niños de educación infantil (3 a 6 años). Esta formación es una de las que se imparten, en concreto se impartió en el CEP Cuevas-Olula:
Esta formación se llama “¿Cómo soy? ¿Quién soy? Cuerpo, identidad y expresión” (puedes verla completo aquí).
Forma parte de los “recursos descargables sobre DIVERSIDAD para el aula de infantil” (puedes verlos aquí).
Esta formación la impartió la Asociación Chrysallis de Familias de Menores Transexuales en el CEP Cuevas-Olula (Almería). Investigamos ahora en qué otros lugares.
Así informó la prensa local sobre esta actividad: 
“Desde la asesoría de primaria del CEP Cuevas-Olula y con la colaboración del resto de asesorías, se han elaborado unas Mochilas Viajeras: AbraCEPmos la diversidad, que estarán en los centros educativos de la zona de referencia de dicho Centro de profesorado a modo de préstamo y en breve en otras provincias andaluzas.
En esta nueva andadura participa el Proyecto TTrans-Formando, proyecto que coordina Rocío Hernández Zambrano, una de las asesoras de Primaria del CEP Cuevas-Olula, cuyo fruto ha sido la página web www.ttransformando.com con materiales y recursos para el trabajo de la diversidad afectivo-sexual, familiar, de identidad de género y el acoso escolar.” (Mochilas Viajeras por la Diversidad parten del CEP Cuevas-Olula)

Para los alumnos de Primaria

Las siguientes ilustraciones también forman parte del “material didáctico” de la misma organización, destinado en esta ocasión a los alumnos de Primaria:
Esta formación va acompañada de algunas consideraciones:
Esta formación también se impartió en el CEP Cuevas-Olula. Puedes consultar los materiales de esta formación aquí.

"Charlas en institutos"

COGAM es el “colectivo LGTB+ de Madrid” y forma parte de la “Federación estatal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales” (FELGTB).
“El Colegio Alba organizó durante este curso charlas informativas con activistas de Cogam para todo el claustro de profesores, y talleres prácticos para los alumnos de educación secundaria. El curso que viene también se incorporará en el resto de etapas educativas.
Ubicado en Torrejón de Ardoz, y con 479 alumnos repartidos en infantil, primaria y secundaria, el Colegio Alba ha dado este curso un paso más allá y ha organizado, en colaboración con Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam) una serie de talleres para concienciar e informar tanto al alumnado como al claustro en cooperación con las familias y la dirección.” (Colegio Alba, o cómo educar 'con orgullo' hacia la diversidad y la inclusión)
A propósito de sus “charlas”, COGAM concluye: 
“La labor de los colectivos LGBTI+ en las aulas es muy importante para plantar la semilla del respeto y la empatía, despertar el interés por la diversidad en el alumnado. 
Llegamos con nuestros talleres sobre diversidad afectivo-sexual, revolucionamos sus ideas sobre identidad de género, amor o sexualidad.” (Grupo de educación de COGAM) 
Fragmentos del guión de las “charlas en institutos” de COGAM:
“4.8 CURIOSIDAD ANTE EL SEXO ANAL. ¿HAY DIVISIÓN CLARA ENTRE LOS QUE DESEAN PENETRAR Y SER PENETRADOS? La penetración no es una práctica exclusiva de los homosexuales. Existen multitud de otras prácticas. No hay posicionamientos fijos en los miembros de una pareja del mismo sexo. Depende de la situación y de los gustos particulares”. Pág. 21
“4.5 ¿EL/LA NIÑ@ NECESITA UN PADRE Y UNA MADRE? Dinámica: Hacer una lista con l@s alumn@s de lo que aportan progenitores/as heterosexuales a un/a niñ@: lo que puede dar un padre que no puede dar una madre y viceversa. ¿Ha cambiado esto con el tiempo?”. Pág. 20
“¿Qué es ser heterosexual? Algo circunstancial que puede cambiar en cualquier momento.”
“Heterosexual: Aquella persona que se siente atraída, de manera más o menos permanente, sexual y/o afectivamente por otr@s del sexo opuesto al suyo.” Pág. 4
“Mientras que el sexo es biológico, el género está definido socialmente. Nuestra comprensión de lo que significa ser una mujer o un hombre, evoluciona durante el curso de la vida; no hemos nacido sabiendo lo que se espera de nuestro sexo: lo hemos aprendido en nuestra familia y en nuestra comunidad. Por tanto, esos significados variarán de acuerdo con la cultura, la comunidad, la familia y las relaciones, y con cada generación y en el curso del tiempo.” Pág. 13
“¿Habéis estado alguna vez en la manifestación del Orgullo Gay o alguno de sus actos? ¿Por qué creéis que son necesarios? Explicar por qué se celebra el día del Orgullo Gay el 28 de Junio.” Pág. 13
“INVITARL@S A QUE VAYAN A LA MANIFESTACIÓN Y A LAS FIESTAS DEL ORGULLO LGTB.” Pág. 13
“3.5 DINÁMICA SOBRE SALIDA DEL ARMARIO (II) Pedir un voluntario/a. Se le somete en el centro de la clase a una serie de preguntas sobre su recién descubierta heterosexualidad: “hemos descubierto que eres heterosexual”, “¿estás seguro/a?”, “¿no estarás pasando por una etapa?” Pág. 18
“4.4 ¿L@S NIÑ@S DE PAREJAS HOMOSEXUALES TIENEN MÁS POSIBILIDADES DE SER HOMOSEXUALES? La cuestión clave es: Si así fuera, ocurre algo malo? ¿Hay algo de malo en ser homosexual? Por otro lado, es poco probable que un padre/madre gay/lesbiana tenga un enfrentamiento con su hijo/a si éste/a se declara heterosexual… cuando sabemos que en el caso opuesto, los conflictos, algunos muy graves, sí son más que frecuentes.” Pág. 20
Esto está pasando ahora en España, Rafael.
  • Los medios de comunicación y los partidos políticos que sostienen al actual Gobierno lo niegan.
  • No reconocen que se está adoctrinando a los niños en los colegios e institutos.
  • Y en consecuencia rechazan el PIN Parental por innecesario.
¿Puedes compartir esta información con aquellos de tus familiares y amigos que tengan niños en edad escolar?
¡Muchas gracias!

martes, 21 de enero de 2020

Entérese señora Tokarczuk: el verdadero apocalipsis no fue el de Hernán Cortés sino el “apocalypto” azteca

Entérese señora Tokarczuk: el verdadero apocalipsis no fue el de Hernán Cortés sino el “apocalypto” azteca

Más leña al fuego de la imperiofobia y la leyenda negra. Ahora es la Nobel de Literatura, Olga Tokarzcuk, quien habla del 'exterminio' de indígenas a manos de españoles. Si no sabe Historia, vea Apocalypto: y si le parece demasiado hollywoodiense, lea 'La noche boca arriba' de Julio Cortázar. Y luego hablamos.

Lo que nos faltaba. Una escritora polaca se aprovecha de la tribuna del Nobel para restregarnos en la cara a los españoles, la faena que hicimos descubriendo y conquistando América. Y para contraponer a los codiciosos que iban con Hernán Cortés con los seráficos pueblos de ese paraíso virgen que era la América precolombina.
Nadie niega que hubo codicia entre los españoles que cruzaron el Océano, y que se cometieron crímenes y atrocidades. Pero de ahí a desempolvar el tópico del exterminio de los conquistadores o del carácter edénico de incas y aztecas media un abismo, como puntualiza Iván Vélez.
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Habría que recordar a Olga Tokarczuk y a la legión de oportunistas que se apuntan a la imperiofobia y al indigenismo progre una serie de datos básicos, que deberían saber desde su etapa escolar. 
Habría que recordarles, en primer lugar, que el apocalipsis no llegó a América con las tres carabelas. Más bien el apocalipisis terminó, porque muchos pueblos precolombinos vivían en el barbarie y el desprecio por la vida humana. Deberían saber que incas y aztecas, por ejemplo, perpetraban ejecuciones masivas de sus prisioneros. O que los segundos hacían sacrificios humanos, sacando el corazón de sus víctimas con cuchillos de obsidiana. Lo ha reflejado el cine -con la película Apocalypto, de Mel Gibson-; y  la literatura, con un relato tan estremecedor como La noche boca arriba, de Julio Cortázar. 
La máquina azterca de matar de los indígenas tiene un sesgo totalitario, que sería comparable al del nazismo o el estalinismo
Lo más escalofriante es que esa forma de exterminio requería una organización y un carácter sistemático. Se sabe que eran capaces de liquidar a unas 20.000 personas en cuatro días, en la consagración de templos aztecas. Eso implicaba una burocracia y control exhaustivos para ejecutar a tanto prisionero. En este sentido, la máquina de matar de los indígenas tiene un sesgo totalitario, que sería comparable al del nazismo o el estalinismo.
Debería saber la flamante Nobel que quienes practicaban el canibalismo y el infanticidio no eran los conquistadores, sino los indígenas. Ahí está, para demostrarlo, la torre de cráneos hallada, con las marcas en los restos óseos. En el  estanque sagrado de Chichen Itzá (Yucatán) a púberes de 12 años les cortaban los brazos y los tiraban para aplacar a los dioses y conseguir buenas cosechas. 
Entérese, estimada Olga: el Descubrimiento salvó vidas. Es cierto que los microbios llegaron en barco a América y españoles -e ingleses, holandeses, portugueses- transmitieron enfermedades que provocaron mortandad entre los indígenas. Pero no es menos cierto que los conquistadores acabaron con ese autoexterminio que eran los sacrificios humanos. Hernán Cortés evitó, por ejemplo, que los aztecas eliminaran a otros pueblos como los totonecas o los chacaltecas, como apunta el historiador Jesús Ángel Rojo. Estos se aliaron a los españoles para combatir contra los aztecas. Y gracias a España se puso freno a aquellas carnicerías.
Debería saber la señora Tokarczuk que Isabel, Fernando, Carlos V, Felipe II y así hasta Carlos IV, jugaron un papel decisivo en esa empresa humanizadora y pacificadora. No consideraban colonias las tierras del Nuevo Mundo, ni esclavos a los indios sino ciudadanos. Todo ello gracias a un decreto firmado por Isabel la Católica en 1500, solo ocho años después del Descubrimiento. Queda para la Historia, negro sobre blanco, lo que la reina determinó sobre los indios en su testamento: «Y no consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien».
Habría que recordar a Torkaczuk que el primero que proclamó esa verdad tan repetida -y tan mal entendida- de que los hombres nacen libres e iguales no fue Abraham Lincoln, sino un fraile de Burgos, trescientos años antes, en la España carca y oscura de los Reyes Católicos. Fue el gran defensor de los indios y uno de los padres del Derecho Internacional. Se llamaba Francisco de Vitoria. Filósofo, teólogo, jurista, fundador de la Escuela de Salamanca, este dominico luchó porque se reconociera la dignidad inviolable que como personas tenían los amerindios, siglos antes de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. 
Debería distinguir, la señora Tokarczuk entre la América hispana de la América anglosajona. Porque no es lo mismo. La palabra exterminio solo es exacta en el segundo caso, en el de los sioux, los comanches y otros pueblos de los actuales Estados Unidos. Un exterminio consentido y alentado por políticos e intelectuales. En el país vecino del sur, en cambio, sólo el 10% de la población mexicana es blanca, otro 60% es mestiza y un 30% es indígena. Ergo, no es lo mismo.
La América hispana era superior en urbanismo, transportes, comercio o universidades a la anglosajona
Seguimos. Contra lo que propala la leyenda negra -y sus corifeos actuales- la América hispana no estaba más atrasada, ni era menos próspera que la anglosajona. Era superior en urbanismo, transportes, comercio o universidades porque no fue Harvard la primera del Continente: las dos primeras fueron la de San Marcos de Lima y la de Santo Tomás de Aquino de Santo Domingo, casi un siglo antes que Harvard, como ha recordado Elvira Roca en su Imperiofobia.
Y el geógrafo y naturalista Alexander Von Humboldt -luterano por más señas- llega a decir, en fin, que «ninguna ciudad del Nuevo Mundo, sin exceptuar las de los Estados Unidos, posee establecimientos científicos tan grandes y sólidos como los de la capital mexicana», cuando esta todavía era Nueva España.
Ser Premio Nobel no le da a uno derecho a tomar el pelo a la gente. Y no sólo porque el Nobel tiene mucho de galardón politizado e injusto (el de la Paz lo tienen Obama o Yasser Arafat), o arbitrario (¿por qué dieron el de Literatura a Bob Dylan y Dario Fo, y no a Borges, Joseph Conrad o Tolkien?); sino también porque poseer el premio no convierte al necio en sabio, o al farsante en héroe (véase el caso de Al Gore). 
Con elementales conocimientos de Historia, la señora Tokarczuk, y los papanatas que se tragan la leyenda negra, deberían saber que el Descubrimiento y la Conquista no fueron ni un genocidio, ni un retroceso para América, sino todo lo contrario. Claro que vete tú a saber la Historia que le enseñaron en el cole a la polaca cuando, siendo ella niña, su país estaba sometido por los soviéticos. Ellos sí que sabían de genocidios y exterminios. 

sábado, 18 de enero de 2020

¿De quién son mis hijos, señora Celaá?

Del Foro  Hispanismo (Valmadian)

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EL APODERAMIENTO DE LOS INOCENTES y su consecuente puesta a disposición de Satán. La estrategia les funciona, de momento, pero es algo tan burdo, tan basto, tan asqueroso que, al final, llegará el DÍA DE LA IRA, y no escaparán, porque de donde se va, se viene, a donde se sube, se baja y porque en esta tierra no hay nada eterno y todavía menos la mentira.



ARTÍCULO 27 de la vigente Constitución.

"El derecho a la educación pertenece en primer lugar a los padres, y garantiza la libertad que tienen de educar a sus hijos en conciencia según sus valores. La Constitución Española reconoce el derecho de todos los españoles a la educación y a la libertad de enseñanza."
Esta cursi relamida que "okupa" la cartera de IN-Educación, es la Maestra Ciruela, que no sabiendo leer, montó una escuela, pues parece que no sabe y no se entera (señalas la Luna y te mira el dedo, es de esas), que tiene la OBLIGACIÓN, el IMPERATIVO LEGAL, le guste a ella o no, y al depravado de su jefe y asociados, de cumplir a rajatabla con dicho artículo y, desde luego, yo invito a todos los padres con hijos menores a que inunden los juzgados de toda España con denuncias contra esta basura.


¿De quién son mis hijos, señora Celaá?

Por Carlos Esteban | 17 enero, 2020

Ha dicho la ministra de Educación, Isabel Celaá, que los hijos no son de sus padres. ¿De quién son, entonces? Del Estado, naturalmente.

“No podemos pensar de ninguna de las maneras que los hijos pertenecen a los padres”, ha declarado hoy viernes la ministra de (In-, Des-) Educación, Isabel Celaá, criticando la adopción del pin parental por parte del gobierno de la Región de Murcia a instancias de Vox. No es la primera vez que lo dice, ni es la única que lo está diciendo. Irene Montero, la ministra de Igualdad que es igual a cualquier otra mujer que se haya ligado al jefe, está en lo mismo.

En un sentido literal, la ministra tiene razón; tiene razón en que los hijos no son propiedad de los padres, ni están al margen de la protección de derechos elementales que garantiza el Estado. Pero es evidente que la ministra no se refería a esa perogrullada, aunque solo sea porque nadie la ha cuestionado. Nadie piensa que, si sus padres siguen entre nosotros, la señora Celaá les pertenezca, por apurar el absurdo.

No, Celaá se refiere a quién toma decisiones por el niño. Ese es el sentido de “pertenecer”, de “ser de”. Y, por eso, si Celaá cree que los hijos -menores, se sobreentiende- no son de sus padres, la pregunta obvia es: entonces, ¿de quién son? Porque imagino que la ministra del ramo tendrá una idea, aunque sea aproximada, de lo que es un niño, y no supondrá que puede ser de sí mismo, en el sentido de responsabilizarse de sus decisiones. Un niño de seis años puede tomar poquísimas decisiones por su cuenta; uno de seis meses, ninguna.


Así que, si no son de los padres, ¿de quién son? Del Estado, naturalmente. No es exactamente una idea original. Rousseau era de la misma opinión, y no en vano se deshizo de sus cinco hijos dejándoselos ‘al Estado’ en forma de la inclusa, donde moría una abrumadora mayoría de los recién nacidos antes de cumplir el año. También era dogma en los regímenes comunistas, donde incluso se les animaba a denunciar las ‘desviaciones ideológicas’ de sus padres.

Pero el Estado no deja de ser una ficción jurídica, incapaz de tomar por sí mismo otras decisiones que las que adopte el Gobierno. ¿Son los que nacen en España algo así como Los Cien Mil Hijos de Pedro Sánchez?
España atraviesa una crisis demográfica que ya no es grave: hace mucho que pasamos ese punto. Hoy es ya desesperada. Estamos en una tasa de natalidad por debajo de la que, según los demógrafos, ninguna sociedad se ha recuperado. Tanto, que hasta los socialistas se han dado cuenta y ha añadido al ya largo nombre del Ministerio de Transición Ecológica la coletilla “y del Reto Demográfico”. Naturalmente, "los expertos"  dicen que esto solo se arregla con inmigración masiva, muy por encima de la que temen los más alarmistas. Porque, naturalmente, no vamos a esperar que los españoles nativos tengan hijos.

Y con razón: todo en nuestra sociedad está dispuesto para que no tengamos hijos, desde la estructura laboral a los mensajes continuos de la publicidad, la llamada constante a la irresponsabilidad sexual, la espada de Damocles de la Ley de Violencia de Género -usada rutinariamente por los abogados de Familia para ablandar al varón en un proceso de divorcio-, pasando por el feminismo radical y cientos de otros factores sociales, todos en la misma dirección.

Tener hijos hoy es, o un privilegio, o una heroicidad. Siempre, en cualquier caso, un sacrificio, de las cosas que más valora el hombre de hoy: tiempo, dinero, independencia y energía. Así las cosas, no hay nada de extraño que una sociedad descristianizada deje de tener hijos, en absoluto. Pero si, además, las autoridades insisten en que esos hijos que tanto nos cuesta tener no son nuestros, sino de la red de fríos y anónimos funcionarios que llamamos “Estado”,  ya me dirán quién querrá tenerlos.

Porque, señora Celaá, si los hijos son del Estado y no de los padres, me encantaría saber qué negociado público se va a encargar de darle de comer. Gratis, naturalmente, ya que son suyos. Y mecerles por las noches, y aguantar sus llantos, y ‘sacarles el aire’, y consolarles cuando se caen en su primera bici, y estar dispuesto a escucharles y responder todas sus incesantes preguntas, y estar a su lado en la cabecera de la cama cuando están enfermos. Y cien cosas más. Porque todo eso, señora Celaá, es ser padres, es tener responsabilidad sobre los hijos. Y si van a ser del Estado, mejor que vayan sabiéndolo. Y, de paso, que aprendan a parirlos, porque no concibo de nadie que esté dispuesto a tenerlos para entregarlos a manos de quien va a enseñarles todo lo contrario de lo que le digan en casa, y a pensar de sus padres que son unos retrógrados. Porque a Pavlik Morozov lo va a tener… su padre.

CONSTITUCIÓN DE ÁVILA DE 1520 (Juan Pablo Mañueco)

Juan Pablo Mañueco Martínez 
Para:Avila Bien
12 dic. 2019 a las 19:06
ÁVILA BIEN COMÚN

CONSTITUCIÓN DE ÁVILA DE 1520

Respecto a la conmemoración del 500 Aniversario de la Constitución o Ley Perpetua de Ávila, de 1520, única Constitución democrática promulgada hasta la fecha, debe decirse que ello es así porque todas las demás Constituciones desde la Pepa de 1812 hasta la actual de 1978 lleva incluida en su articulado la "cláusula antidemocracia" que, concretamente, en la de 1978 se encuentra en el artículo 67.2 "Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo". Lo cual transforma a los representantes en señorías autocráticas al servicio sólo de las disciplinas impuestas verticalmente por sus partidos, no de los votantes.

El poema siguiente es el primer homenaje por mi parte a la Ley Perpetua o Constitución de Ávila de 1520



2020, MENOS 500: 1520

(Quinientos años desde que la Ley Perpetua o Constitución de Ávila de 1520 puso por escrito los dos requisitos de una Constitución democrática, sin los cuales no hay democracia ni Constitución democrática, realmente.

(Después de la Constitución castellana de 1520, no ha vuelto a ser ni escrito ni desde luego permitido, ergo… la conclusión del razonamiento es suya señor lector.

Constitución americana y francesa del XVIII, Constituciones posteriores de cualquier signo: manifiestos, escritos, comentarios, discursos, humaredas perdidas, neblinas estampadas…)

Veinte veinte, y aún menos quinientos
años desde que están claros escritos
los dos preceptos y dos firmes hitos
que de Constitución son sus cimientos.

Que mandatos mandados no son mitos
que el mandatario pueda hacer vientos,
sino que es el mandante y no los cuentos
quien prevalece. Ordena a sus prescritos.

Lo opuesto les hiciese señoritos
o señoría propia a escaño-asientos
y democracia deje en puros ritos.

Y es lo segundo a que hay que estar atentos
sea el elector quien emolumentos
marque a todo el electo o se corrompan ya ellos solitos,

al calor del poder propio y de los constantes momios, sueldos, dietas y autodineritos.


PD en prosa: Viva la única Constitución democrática que fue una vez solamente, en 1520, en Castilla, promulgada. La Constitución o Ley Perpetua de Ávila.

Vídeo que expone esto mismo, pero en película, a partir del minuto 4

miércoles, 8 de enero de 2020

Roberto Centeno aconseja a los españoles que «saquen sus ahorros del banco» tras la llegada de la izquierda bolivariana al poder


Roberto Centeno aconseja a los españoles que «saquen sus ahorros del banco» tras la llegada de la izquierda bolivariana al poder





La inminencia del gobierno de coalición entre Podemos y PSOE está poniendo la situación económica de España en un momento más que preocupante, terrible. Las empresas tienen miedo y están moviendo sus fichas con sus abogados para despedir a gente antes de que puedan entrar los “Picapiedra” en el gobierno y, lo que es peor, los datos que se avanzan del paro de enero podrían ser de récord puesto que ya se habla de que el paro podría verse incrementado en unas 40.000 personas a lo largo de este mes.
El economista Roberto Centeno ha anunciado el peligro real de un “corralito” debido al momento económico por el que estamos pasando y por el que se avecina. Además ha dado un consejo todavía más preocupante aún. Ha recomendado a los ciudadanos que tengan su dinero depositado en bancos, o sea, casi todo el mundo, que “saquen sus ahorros de los bancos y se los lleven a casa”, o si prefieren otra opción: que saquen sus ahorros fuera de España aunque sea dentro del mismo banco.
Es decir, si una persona tiene depositados sus ahorros en el Banco Santander, por ejemplo, que los saque a cualquier oficina que esa misma entidad pueda tener en otros países como Francia, Portugal, etc… Es tan caótica la situación económica que vaticina, que hace una recomendación como esa.