miércoles, 4 de septiembre de 2019

¿Por qué a nuestra izquierda le gustan los moros? (José Javier Esparza)

¿Por qué a nuestra izquierda le gustan los moros?


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En Europa hay 50 millones de musulmanes, y creciendo. Si los europeos de cepa siguen empeñados en no tener hijos, dentro de medio siglo los musulmanes serán mayoría en países como Holanda y Francia. En España no hay tantos: en torno a un millón; de ellos, unos 750.000 son marroquíes. Aquí, sin embargo, el problema se plantea en otros términos no menos inquietantes: los de una extraordinaria fragilidad cultural en el país de acogida, o sea, la propia España, que contrasta con la cohesión de la minoría musulmana. Así, en España, el poder parece obsesionado por favorecer lo musulmán en detrimento de los cristiano. ¿Por qué?
Repasemos el paisaje. Discotecas que cambian su nombre para no molestar a las minorías integristas. Recintos militares habilitados para la oración musulmana mientras se limita la liturgia cristiana en las Fuerzas Armadas. Discriminación positiva de los alumnos musulmanes en la escuela española y discriminación negativa de los católicos. Respeto reverencial a las costumbres traídas por los moros –aunque algunas de ellas no sean propiamente coránicas- y desdén infinito hacia las costumbres autóctonas.
La fascinación del moro
Andalucía está a la cabeza del fracaso escolar en España con un índice del 36,3%, pero lo que preocupa a la Junta es impulsar la enseñanza del árabe en la secundaria. Ian Gibson pide mezquitas y clases de árabe mientras Juan Goytisolo prosigue con su cansina cantinela del islam como faro de tolerancia y diálogo de culturas. La misma progresía que cubre de sarcasmo a la “España nacional-católica” y a la “insidiosa reconquista” de Juan Luis Cebrián se extasía ante la vaporosa fábula de un islam tolerante que sólo existe en su imaginación. Hace pocos años, una ministra de Cultura, Carmen Calvo, fundamentaba la amistad hispano-árabe en el hecho de que Cervantes residiera en Argel durante cinco años, pasando por alto el nada desdeñable matiz de que el Manco estuvo en Argel, sí, pero capturado como esclavo, cautivo de los piratas y pasando las de Caín. Todos estos son los mismos que devolverían Ceuta y Melilla a Marruecos, ignorando que esas dos ciudades jamás han sido marroquíes. E via dicendo.
Aquí hay dos cuestiones de fondo, y ambas, en nuestro caso, están muy relacionadas entre sí. Una es cómo gestionar la integración de los inmigrantes musulmanes, difícil problema que compartimos con el resto de los europeos. La otra es la pertinaz tendencia de una cierta parte de la opinión española, especialmente entre la progresía simiculta, a identificarse con el musulmán, y éste es un rasgo muy específicamente nuestro. La pregunta es: ¿por qué a nuestra izquierda le gustan tanto los moros?
Advertencia: contra lo que mucha gente cree, moro no es un término peyorativo. El término moro proviene directamente del griego mauros y del latín maurus, que quiere decir “moreno”. Aquellos morenos dieron nombre a la antigua provincia romana de Mauritania. Dicho quede-.
Debate degradado
Hoy el debate se plantea en los términos urgentes de la política sobre inmigración, pero este asunto de la maurofilia y la maurofobia es muy viejo. Por decirlo en dos palabras, hay quien piensa que los españoles, por nuestra propia identidad histórica, debemos manifestar una especial solicitud y simpatía hacia lo musulmán, y hay quien, por el contrario, sostiene que España existe precisamente porque venció al islam, y que lo musulmán es algo del todo ajeno a nosotros. Y estas dos posiciones, de alguna manera, reproducen el esquema clásico de las dos Españas.
¿Cuándo empezó la izquierda española a ser maurófila? Señalemos un hito: el libro de Juan Goytisolo Reivindicación del conde don Julián, de 1970. Ahí, Goytisolo declaraba la guerra a la España nacionalcatólica de Franco y al occidente cristiano en general e invocaba la figura del conde godo don Julián, aquel que según la tradición abrió las puertas de España a los moros. Inauguraba así una línea de reflexión no muy original, pero sí muy provocadora: una oposición elemental entre la España católica y negra de la Contrarreforma y la España blanca y tolerante del califato moro. Y Goytisolo, para blasonar el linaje, buscaba un padrino indiscutible: Américo Castro.
Situémonos después de nuestra última guerra civil. Dos grandes exiliados, Américo Castro y Claudio Sánchez Albornoz, polemizan violentamente sobre el ser de España. Castro sostiene que España se construyó después de la invasión islámica en el siglo VIII, no antes, como resultado de la presencia en nuestro suelo de tres grandes fuerzas –cristiana, musulmana y judía-, que a partir de ese momento interactuaron de manera ora conflictiva, ora armónica. Sánchez Albornoz, por su lado, mantiene que España se construye en el conflicto con el islam, sí, pero no de modo armónico, sino bélico, y como actualización de la herencia romana, cristiana y goda. Esto que decimos, naturalmente, es una simplificación. Quien quiera profundizar, debe leer las dos grandes obras de referencia sobre el asunto: de Sánchez Albornoz, España, un enigma histórico, y de Castro, La realidad histórica de España.
Ahora bien, el debate, en los últimos años, se ha encanallado. Entre otras cosas, por el concurso de historiadores proseparatistas, como Henry Kamen, que ha descubierto la extraordinaria novedad de que España no ha existido nunca. Pero de estas cosas, mejor apartarse, porque, como dijo Pérez-Reverte sobre este caballero, “empiezas dejando que un inglés te toque los huevos, y nunca se sabe”. Lo importante es que la endeblez del debate intelectual español ha hecho que todas aquellas viejas ideas, ahora deformadas, vayan degradándose hasta plantearse en términos burdos. La vieja negación de la España cristiana da en negación de España en general y, después, deriva en simpatía hacia el enemigo secular de esa España; es decir, el moro. Y como, además, el moro imaginario es pobre, una víctima explotada por el capitalismo occidental, la izquierda siente gran atracción hacia su causa. Así, de Castro se pasa a Goytisolo y de éste a Zapatero. Una decadencia.
El “síndrome de Don Julián”
Sabiendo esto es más fácil entender por qué la izquierda ama el islam. Para empezar tenemos el  síndrome de Don Julián, que es una afección típicamente española: aparece cuando uno, por intensa insatisfacción u odio hacia lo español en general, da en juzgar que ellos son los buenos, pues España es, esencialmente, lo malo. Así, se experimente simpatía hacia todo lo que nos erosiona, ya sea la leyenda negra, ya sea el Eterno Moro.
Además, hay que añadir otro elemento, que es de orden ideológico y extensible a toda la izquierda occidental: una mal digestión de la obra de Franz Fanon, el autor de Los condenados de la tierra, que aplicó al escenario colonial su fusión de socialismo con el nacionalismo revolucionario. Desde Fanon, la izquierda, que ya no podía ser soviética, encontró un nuevo mito redentor: había que liberar del yugo occidental a los condenados de la tierra: africanos, sudamericanos o musulmanes.
Eso no basta para explicar tanta maurofilia. Hay más: el instinto de rendición a los bárbaros, visible en toda situación histórica de decadencia. El instinto de rendición a los bárbaros afecta especialmente a sectores acomodados, y puede describirse como una inclinación a claudicar ante la amenaza exterior. Aquí pesan el miedo a perder lo que uno posee y una cierta mala conciencia de ser beneficiario de la injusticia. Por eso, con frecuencia, este instinto se envuelve en un discurso pacifista o panfilista del tipo “¿no seremos nosotros la verdadera amenaza?”. Ahí, sólo resta abrir las pertas.
Y no perdamos de vista la cuestión religiosa. La izquierda sólo ve la religión como una flaqueza que el progreso debe disolver. Así, busca negar legitimidad a la tradición religiosa propia, equipararla con las demás religiones y utilizar a unas contra otras en una estrategia de desespiritualización.
El imperativo de que “España deje de ser católica” nunca abandonó a la izquierda. Hoy vivimos otro asalto a la Cruz: por eso nuestra izquierda le gustan tanto los moros.
© La Gaceta

lunes, 2 de septiembre de 2019

La huella del pueblo judío y la Realidad Virtual para las Jornadas Medievales en el Ávila 1.131



NOTA DE PRENSA

La huella del pueblo judío y la Realidad Virtual para las Jornadas Medievales en el Ávila 1.131
·       El número 17 de la Calle Caballeros será uno de los epicentros del Mercado Medieval de Ávila. La Historia de los judíos abulenses y las experiencias envolventes protagonizarán la oferta cultural de Ávila 1.131.

Ávila, 2 de septiembre.- Una conferencia sobre el paso de los judíos por Ávila y una experiencia inmersiva en Realidad Virtual son las propuestas que ofrece este año el Observatorio Activo Ávila 1.131, en el marco de las XXIII Jornadas Medievales de Ávila.
Serafín de Tapia, Catedrático de la Escuela Universitaria de Educación y Turismo (Universidad de Salamanca), será el encargado de impartir la charla “Los judíos de Ávila: de Mosé de León a Mosé Tamaño”, el viernes, 6 de septiembre, a las 19:00 horas. En esta conferencia podremos conocer la huella del pueblo judaico en nuestra tierra, profundizando con detalle en la numerosa e influyente comunidad judía a lo largo de todo el medievo abulense.
Tras la charla, a las 20:45 horas, un grupo de 25 personas disfrutará de un exclusivo paseo guiado por la judería de Ávila, todo un recorrido por los enclaves principales de este pueblo en la ciudad, descubriendo esos lugares que nos remiten a una comunidad que tuvo gran trascendencia en el devenir histórico abulense.
Por otro lado, el sábado, 7 de septiembre, de 12:00 a 13:00 horas,  Ávila 1.131 ofrecerá una experiencia inmersiva a través de la Realidad Virtual, con el objetivo de trasladar a los asistentes a la época medieval, y vivir tal y como lo hacía un vikingo de comienzos de la Edad Media. Con una duración de 4 minutos, podremos luchar, cazar y vivir como lo hacían en pleno siglo VI.
Todas las actividades se celebrarán en la sede de Ávila 1.131 (Calle Caballeros, 17). La conferencia tendrá acceso libre hasta completar el aforo (en el caso de la visita guiada ya tiene todas las plazas cubiertas). Por su parte, la experiencia inmersiva en RV se ofrecerá en turnos de 5 minutos según orden de asistencia.

¿LO SABÍAS?
Serafín de Tapia Sánchez en su vida profesional siempre ha combinado la docencia, la investigación y la divulgación histórica.  Es autor de más de 60 publicaciones sobre diversos aspectos de la historia social castellano-leonesa y en especial la abulense, preferentemente en el s.XVI. La mayoría han tratado sobre demografía, fiscalidad, niveles de instrucción, artesanado urbano, campesinado y, sobre todo acerca de las minorías étnicas: mudéjares, moriscos, judíos y judeoconversos.


Respecto a las Oculus (“gafas” a través de las cuales ofreceremos la experiencia de RV), se trata de uno de los sistemas de Realidad Virtual más innovadores y cómodos del mercado. Sin necesidad de equipos externos ni cables, es un equipo cómodo, sencillo y totalmente inmersivo, que facilita al usuario gamificar, aprender y desarrollar proyectos personales.

Más información sobre Ávila 1131:
@Avila1131
Contacto de medios:  Daniel García-Moreno daniel.garcia@avila1131.es (655 123 442)

domingo, 1 de septiembre de 2019

Cruda realidad / Islandia elimina a los Down y llora públicamente la ‘muerte’ de un glaciar

Cruda realidad / Islandia elimina a los Down y llora públicamente la ‘muerte’ de un glaciar

Cuando oigo a nuestros socialistas poner como modelo a los países escandinavos -que, la verdad, están ya para presumir poquito-, no pienso en Dinamarca, sino en Islandia, la isla donde toda locura de la modernidad parece haber arraigado con fuerza.

Cuando los mismos tipos que se ufanan de haber acabado con el Síndrome de Down por el sencillo procedimiento de matar a todos los individuos afectados antes de que nazcan -algo que puede aplicarse a cualquier condición- celebran una funeral de Estado por la ‘muerte’ de un glaciar, una no sabe si está ante un país o ante una sangrante parodia de la postmodernidad.
En realidad, Islandia es ambas cosas. Cuando oigo a nuestros socialistas poner como modelo a los países escandinavos -que, la verdad, están ya para presumir poquito-, no pienso en Dinamarca, sino en Islandia, la isla donde toda locura de la modernidad parece haber arraigado con fuerza.
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Veamos el caso. El pasado domingo, la primera ministra islandesa, Katrin Jokobsdottir, acompañada por otros líderes políticos, científicos y activistas medioambientales celebró un “funeral” por la muerte de un glaciar, el Okjökull, u Ok, en Borgarfjörður, de unos setecientos años de antigüedad. La idea es que se trata de la primera ‘baja’ del Cambio Climático en una tierra en la que si algo no falta son glaciares.
Se puso una placa y se firmó un certificado de defunción y todo, siguiendo el experto diagnóstico del geólogo Oddur Sigurðsson. Naturalmente, no se pudo certificar la hora de la muerte, y de hecho Sigurðsson lo dio por finiquitado hace cinco años. Tampoco es que haya desaparecido, sino que ha dejado, al parecer, de moverse, que es lo que debe hacer todo glaciar que quiera seguir considerándose vivo.
“Tenemos que aceptar que lo que está sucediendo no está bien”, dijo en su discurso fúnebre la primera ministra. “Hay que detenerlo. Hay que tomar todas las medidas necesarias”.
En la placa, además de decirse que es el primer glaciar islandés que pierde su condición de tak y que se prevé que en doscientos años todos los glaciares sigan el mismo camino, se añade que el monumento “es para reconocer que sabemos lo que está pasando y lo que hay que hacer”.
¿En serio? ¿De verdad saben lo que está pasando? ¿Y lo que hay que hacer?
Tengo malas noticias para los deudos del llorado Ok: este querido planeta nuestro ha creado y eliminado glaciares como Ok como quien lava. Ha pasado por los cambios climáticos más brutales y extremos, provocando extinciones de más del noventa por ciento de las especies antes de que el hombre apareciese en escena. Zonas que hoy son desiertos fueron en un tiempo lujuriantes selvas tropicales; regiones hoy de clima suave estuvieron en su día cubiertas de hielo. La idea de que podemos ‘parar’ un proceso que lleva eones en marcha con desprecio olímpico de las especies que pueblen el planeta deja lo de la Torre de Babel en un ejemplo de humildad y objetivos realistas.
El clima nunca ha dejado de cambiar, la naturaleza desconoce la «stasis«; no es un museo ni un zoo ni un solario. Incluso la idea de la especies protegidas lleva a menudo a que se conserven artificialmente, y en números a veces absurdos, animales que quizá la naturaleza -por así decir- había marcado por su cuenta para la extinción. 
No hay modo de habitar una Tierra donde el clima sea siempre igual y donde el hombre no tenga influencia alguna sobre su entorno natural. Sin nuestra especie, la naturaleza seguiría cambiando sin cesar, extinguiendo miriadas de especies, generando otras, alterando el clima, que en nuestro planeta se mueve de glaciación en glaciación, con el respiro de los periodos interglaciales.
Pero si no se puede ‘parar’ el cambio climático, sí se puede hacer desaparecer poblaciones enteras. Como los afectados por el Síndrome de Down. Un Estado es una organización lo bastante poderosa para conseguir eso, como demostraron benefactores de la Humanidad como Stalin, Pol Pot o el rey Leopoldo de Bélgica.
Es lo que están haciendo los islandeses: acabando con una condición física mediante un procedimiento muy poco sofisticado médicamente pero muy eficaz: matando a los sujetos que lo presenten. Puede ser un modo de acabar con un montón de condiciones que se consideren indeseables, desde la ceguera a la peste bubónica. Muerto el perro se acabó la rabia, ¿no?
Y esta es la gente; este, probablemente, nuestro futuro: llorar pública y oficialmente por la ‘muerte’ de un accidente geográfico -de los que se han creado y desaparecido incontables en la larga historia del planeta-, mientras organizamos genocidios silenciosos de quienes no se ajustan a criterios de perfección nazis que, inevitablemente, se harán cada día más estrictos. 

sábado, 31 de agosto de 2019

Las mujeres se alzan contra las manadas de inmigrantes

  • Las mujeres se alzan contra las manadas de inmigrantes

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    Las mujeres alemanas —pero el fenómeno afecta a las de toda Europa— ya no se callan. Frente a la oleada de agresiones y violaciones sufridas por parte de grupos colectivos de inmigrantes —las bien conocidas "manadas"—, acaban de lanzar este video y esta iniciativa que está teniendo un amplio eco viral.
    ¡COMPÁRTELO TÚ TAMBIÉN!
    Ya no van con flores y sonrisas de almíbara a dar la bienvenida a los inmigrantes ("refugiados", decían entonces) que, con el beneplácito de la Merkel y de los empresarios ansiosos de obtener mano de obra barata, llegaban por decenas de miles a las estaciones ferroviarias de Alemania.
    Ya no se dejan violar por centenares, como ocurrió en la San Silvestre de hace unos años en Colonia y otras ciudades.
    Ya no se contentan con llevar sprays y sirenas de alarma en sus bolsos. Ya están hartas de tener que ponerse recatados vestidos para no alentar la lascivia de esos brutos contra las europeas.
    Hacen lo que hay que hacer: reivindicar a Europa, nuestras costumbres y nuestra civilización. Y exigir que se acabe con quienes quieren acabar con ello: las masas de inmigrantes ilegales, por supuesto. Y quienes los traen: las Merkel, los Macron, los Soros... Y los Sánchez, los Rivera, los Casado... 


     Abajo: la prueba de la censura efectuada por YouTube a favor de las manadas de inmigrantes y sus violaciones. ¿Quién dijo que la invasión migratoria sufrida por Europa es un fenómeno totalmente espontáneo no secundado por los poderes oligárquicos que dominan al mundo?



  • ¿"Ya no"? Demasiado sabían entonces también que los moros no pueden ser sino alimañas. Ahora ya
    es tarde. Fueron locas y taradas cuando gritaron "Guelcome refugís!", y ahora son peores: que si "delincuentes, inmigrantes, sociedades arcaicas..." ¿De verdad alguna vez se ganó una guerra sin atreverse a nombrar al enemigo? Porque lo que no os atrevéis a decir, que sois europeas cristianas, y que por serlo quieren esclavizaros, las alimañas así lo dicen, las alimañas así lo sienten. Para ellos, todas las europeas son cristianas, sin embargo éstas son demasiado progras para reconocerlo. Y el enemigo es el moro, la sectal fecal del Peace&kk, ésos son quienes quieren someter y matar, no los gaseosos "delincuentes". Me temo que aún no han aprendido: No son "gentes arcaicas y medievales"; son soldados perfectamente entrenados y con una moral invencible, férrea, sin fisuras. Los han traído para destruir a la Humanidad y convertirnos en lo que ellos son: subhumanos. No sé qué necesitarán estas moñas para identificar al enemigo, llamarlo por su nombre y jurar su exterminio. Yo nunca estaré con estas cursis. Yo no quiero ir al abismo acojonadita, con la lengua trabada y los ojos vendados. ¡Santiago y cierra, Europa!

viernes, 30 de agosto de 2019

Cruda realidad / ¿Por qué Europa del Este es inmune a la corrección política?

Cruda realidad / ¿Por qué Europa 

del Este es inmune a la corrección

 política?

La razón es simple: medio siglo de comunismo. Es como pasar la peste, que uno
 queda permanentemente inmunizado. Aprendieron por las malas lo que es una
 tiranía de izquierdas, y la huelen de lejos. 'Nunca mais'. La izquierda no tiene, 
lógicamente, allí el prestigio absurdo que aquí.

El primer ministro húngaro, Vikton Orbán, ha formulado cinco principios para construir Europa del Este 
que son, al mismo tiempo, de elemental sentido común y absolutamente intolerables, y la razón es q
ue la corrección política nos veta como intolerable el propio sentido común. Veámoslos.
El primero es que todo país europeo tiene derecho a defender su cultura cristiana y a rechazar la ideología 
del multiculturalismo.
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El segundo es que todo país tiene derecho a defender el modelo tradicional de familia, así como el
derecho de todo niño a un padre y una madre.
El tercero es que todo país tiene derecho a defender los sectores económicos nacionales y mercados
 estratégicos que sean de importancia vital para el país.
El cuarto es que todo país tiene el derecho a defender sus fronteras y decidir quién entra para quedarse
 en el país.
Y el quinto es que todo país europeo tiene derecho a insistir en el principio de una nación, un voto,
 en los asuntos más importantes, un derecho que no le puede negar la Unión Europea.
¿Ven lo que les digo? Es todo de una sensatez que roza lo obvio, pero cualquier lector que esté en el
 mundo se dará cuenta de que los cinco son totalmente inaceptables, incluso fascistas, si me apuran.
En Polonia, el arzobispo de Cracovia arremetió desde el púlpito de la catedral contra la cultura 
LGTBI en términos de plaga y tiranía. Y, sí, no debería ser demasiado extraño que un prelado católico
 denunciara al lobby, pero, confiesen: ¿cuántas veces han oído a un clérigo denunciarlo en público? 
No haré más preguntas, señoría.
La pregunta es, ¿por qué Europa del Este es inmune a la corrección política, que tiene aterrados en el
 resto del Continente a políticos, periodistas y gente común? Uno lo espera del África Subsahariana, 
del Islam, de China y otros países asiáticos. Pero, ¿en Europa, en plena Unión Europea? ¿Por qué
 solo a estos países no les asusta el coco?
Saben lo que es perder todo eso, lo aprecian como se aprecia todo lo que se pierde en un violento naufragio, y no están dispuestos a que se vuelva a poner en peligro
La razón es simple: medio siglo de comunismo. Es como pasar la peste, que uno queda permanentemente 
inmunizado. Esa tiranía decidida en Yalta e impuesta con los tanques soviéticos tuvo tres consecuencias
 a los efectos que estamos tratando.
La primera es, sencillamente, que se perdieron las consecuencias de mayo del 68 y toda la cohorte de 
estupideces utópicas que trajo. Nosotros, en el oeste, hemos pasado medio siglos marinados en esa salsa, 
pero al otro lado del Telón de Acero apenas se enteraban, tratando con una izquierda más inmediatamente
 atroz pero más seria.
La segunda es que aprendieron por las malas lo que es una tiranía de izquierdas, y la huelen de lejos. 
Nunca mais. La izquierda no tiene, lógicamente, allí el prestigio absurdo que conserva aquí, así que
 desconfían de forma natural de lo que viene de ese sector del espectro.
Y la tercera es que el comunismo sí usó en sus naciones la mayor brutalidad para borrar todo rastro de 
espiritualidad, de raíces cristianas y, a ser posible, de tradiciones e identidad nacional. Saben lo que
 es perder todo eso, lo aprecian como se aprecia todo lo que se pierde en un violento naufragio, y no
 están dispuestos a que se vuelva a poner en peligro.
Para ellos, los occidentales somos niños mimados, pródigos que derrochamos sin darnos cuenta de 
lo que estamos poniendo en peligro, lo fácil que es perder lo que se da por descontado y lo terrible
 que es el control estatal cuando la sociedad pierde el apoyo de lo que cohesiona a una sociedad nacional.
No me extraña en absoluto que, en cierto sentido al menos, nos miren por encima y moviendo,
 preocupados, la cabeza. Ellos ya han estado allí, ya han vivido aquello a lo que apunta nuestro 
descerebrado camino de destrucción de todo lo que une a una sociedad y le da fuerzas para resistir a
 cualquier tiranía.
Son más pobres y más débiles, pero saben. No tienen forma de enseñarnos lo que han sufrido,
 porque nadie escarmienta en cabeza ajena. Pero al menos es tranquilizadora su decidida voluntad a 
que no vuelva a repetirse la pesadilla que ya soportaron.

domingo, 25 de agosto de 2019

El extremismo feminista contra un tenor

Ignacio Arsuaga | HazteOir.org <hazteoir@hazteoir.org>
Para:resnavd@yahoo.es
‎24‎ de ‎ago. a las ‎11‎:‎50
Hola l

No lo podemos dejar pasar.
Si una denuncia de acoso sexual -sin pruebas- ha conseguido que la Ópera de Los Ángeles, la Orquesta de Filadelfia y la Ópera de San Francisco cancelen las actuaciones de Plácido Domingo por unos hechos sucedidos en los años 80, es que la presunción de inocencia, no funciona.
Y no funciona porque cuando feminismo totalitario que nos invade, bien manejado por la izquierda, pone cara de espanto y señala con el dedo acusador, sus tentáculos en los medios se lanzan a dentelladas a por la víctima y la sociedad adormecida impone su veredicto desde la grada.
Debemos reaccionar con firmeza frente a la grave amenaza de poner en jaque la presunción de inocencia. O hacemos frente, o todos, hombres y mujeres, seremos víctimas como el tenor madrileño.

Si aún no te has sumado a esta petición, pídele a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, como máxima autoridad en la cuna de Plácido Domingo, y a los líderes de Ciudadanos y Vox, que presenten en la Asamblea una moción en defensa del tenor frente al linchamiento del feminismo radical:
https://www.citizengo.org/hazteoir/pc/173122-todos-somos-placido-domingo
Y si ya has firmado, comparte por favor esta petición cuanto puedas con tus amigos, compañeros y familiares pinchando sobre el botón de WhatsApp:
Ayer me decían, ¿y si Plácido Domigo resulta que es culpable? ¿No te importa haber hecho una campaña en su defensa?
Mi respuesta es NO. No me importa. A fecha de hoy, estamos haciendo una campaña en defensa de un hombre inocente. Porque mientras quienes lo han acusado de acoso sexual no demuestren lo contrario, Plácido Domigo es inocente.
Así lo han entendido en el Festival de Salzburgo, donde el tenor reaparecerá tras el escándalo mañana domingo. También en la Ópera de Berlín, el teatro Real de Madrid y la Scala de Milán, que mantienen sus actuaciones, a diferencia de otros lugares del mundo donde se han cancelado.
Así que es muy importante el respaldo de las instituciones a Plácido Domingo. Si los partidos de centro-derecha se unen y realizan la moción en favor de la presunción de inocencia que tú y yo les estamos pidiendo, estaremos comenzando a vencer la ola de puritanismo feminista totalitario que quiere sustituir a los tribunales por un veredicto popular.
¡Muchas gracias por defender la presunción de inocencia!
Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HazteOir.org


Sin ninguna prueba, por hechos supuestamente ocurridos hace 30 años
La ola de puritanismo feminista totalitario que nos invade ha iniciado un linchamiento contra el tenor
¡Defiende la presunción de inocencia de Plácido Domingo!
Pide a los partidos de centro-derecha de la Comunidad de Madrid, cuna del tenor, que planten cara al extremismo feminista de la izquierda con una moción en su defensa, pues es inocente mientras no se demuestre lo contrario
FIRMA
Hola l:

Supongo que estás al tanto del linchamiento mediático, sin pruebas, contra Plácido Domingo, todo un referente de la cultura, con medio siglo de brillante carrera lírica, un embajador de España y de Madrid... y apuesto a que sientes que es una injusticia que se le trate como un delincuente para complacer a la ola de extremismo feminista internacional que nos invade.
Si Plácido Domingo es ya culpable, sin ninguna prueba, entonces algo apesta en el sistema y todos, tú, yo, cualquiera, estamos expuestos a que el feminismo radical, estandarte junto al movimiento LGTBI de la ideología de género, nos señale con el dedo y nos arruine la vida.
Pero podemos empezar a hacer algo desde hoy mismo, empezando por Madrid, cuna del tenor... Y esto es lo que te propongo: que los partidos que pueden defendernos de este nuevo totalitarismo marxista-feminista den la cara por Plácido Domingo mientras no se demuestre que es culpable.
Pidele a Isabel Díaz Ayuso, Ignacio Aguado y Rocio Monasterio que presenten en la Asamblea de Madrid una moción de repulsa al linchamiento y la condena sin pruebas que está padeciendo Plácido Domingo, referente de la cultura nacional y madrileño universal:
http://www.citizengo.org/hazteoir/pc/173122-todos-somos-placido-domingo

La difamación, lanzada al mundo (repito, sin ninguna prueba) por la agencia de noticias americana ‘Associated Press’, pretende hundir la prestigiosa carrera del tenor.
De las nueve mujeres que lo han denunciado por acoso sexual, sólo la mezzosoprano Patricia Wulf (hoy trabajando en una inmobiliaria) ha querido revelar su nombre. Curiosamente hasta hace pocos días, presumía en su cuenta de Twitter de haber trabajado junto al cantante al que ahora intenta hundir.
La pregunta es: ¿por qué ahora, tras 30 años de los supuestos hechos, esta señora hace pública la información? ¿Qué gana con ello? ¿A qué intereses responde?
Mientras no se demuestre lo contrario, Plácido Domingo es inocente. Y si seguimos el juego de la inquisición de la internacional feminista, estaremos dando alas a este nuevo totalitarismo del que todos, tarde o temprano, seremos víctimas.
Haz que los partidos de centro-derecha de la Comunidad de Madrid planten cara al extremismo feminista de la izquierda con una moción en defensa de Plácido Domingo:
http://www.citizengo.org/hazteoir/pc/173122-todos-somos-placido-domingo

El feminismo linchador y totalitario que destruye la reputación de las personas y que avala la izquierda (acuérdate de Carmen Calvo, ministra socialista, diciendo que hay que creer a todas las mujeres aunque no tengan pruebas) tiene que terminar.
Si no hacemos nada, ten por seguro que esto solo empeorará. Si permitimos que los inquisidores del feminismo radical jueguen con la reputación de las personas y las destruyan a su antojo, sin pruebas, tarde o temprano todos estaremos expuestos a ser linchados como Plácido Domingo.
Pero si apoyamos esta iniciativa, podría tener una enorme relevancia y sentaría las bases para pararles los pies a quienes se valen del feminismo para ajustar cuentas ideológicas. Porque, mientras no se demuestre lo contrario, el tenor es inocente... Súmate a esta petición, por favor.
¡Gracias por defender la presunción de inocencia de Plácido Domingo!
Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HazteOir.org
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