domingo, 14 de abril de 2019

Que no te engañen con el voto útil (Hazteoir)

Hola:

No hay más que abrir la prensa, ver las tertulias televisivas o escuchar las emisoras de radio cada mañana para comprobar cómo algunos partidos agitan sin cesar la estrategia del miedo para captar el voto de los ciudadanos el 28 de abril.

Lo agita la izquierda hablando del “tri-fachito”, aparentando que quiere lo mejor para España y para ti... cuando en realidad prepara a escondidas la demolición de todo lo que te importa. Por suerte, ya no nos engaña.

Pero también lo agitan determinados partidos de centro-derecha, como el Partido Popular. Y este sí que puede confundirte en provecho propio, en especial cuando esgrime el argumento del voto útil.
En resumidas cuentas, lo que nos dice el PP es que si votamos a otra formación de centro-derecha que no sean sus siglas, en virtud de la ley d’Hont que regula el reparto de escaños en España, estaríamos dándole la victoria a las izquierdas.

Voy a demostrarte que este argumento es falso.

Para empezar, mira este vídeo (y luego vuelve a este email). En poco menos de dos minutos va a desmontar lo que el PP quiere que creas:

Voto_util_1.png

Como ves, si votas al PP por miedo, en función de la provincia en la que votes, podrías estar favoreciendo a formaciones como Podemos.

Y esta es justo la clave para que no te dejes engañar: que nadie puede saber cuál es el voto útil (entendido como el voto que favorece una mayoría de centro-derecha) en una provincia concreta por la sencilla razón de que es imposible saberlo.

Quiero compartir contigo dos artículos muy interesantes para que entiendas bien lo que te trato de explicar, porque esto del voto útil parece muy enrevesado... pero la conclusión es muy sencilla: nadie puede asegurar en qué consiste.

Los artículos son del periodista Carmelo Jordá, de Libertad Digital y en ellos, basándose en estimaciones de voto y analizando las probabilidades que ofrece la ley d’Hont, trata de responder al gran enigma: ¿hay alguna posibilidad de saber de antemano a quién deberíamos votar para que nuestro voto no vaya a la izquierda?

Ya el título de los artículos lo dice todo (puedes acceder a ellos en los enlaces 1 y 2 al final del email):

Voto_util_3.png
Voto_util_4.png
La conclusión (si no los has leído te la resumo) no puede ser más clarificadora:

“por más datos, más ejemplos y más modelos que manejemos... nadie sabe qué voto es el más útil en cada circunscripción”.

Salvo que tu circunscripción sea Ceuta o Melilla. En el caso de las ciudades autónomas, que solo aportan un escaño cada una, el voto útil es evidente: votar al partido que tenga más posibilidades de salir (si es que tienes claro cuál será).

En el resto de provincias españolas, todo va a depender del número de escaños a repartir y del comportamiento en las urnas del resto de votantes, que por motivos obvios, es imposible de conocer.
También el periodista Luis del Pino ha hecho su análisis, que ha colgado en un interesante hilo de Twitter. En esta imagen tienes su conclusión, similar a la de Carmelo Jordá (si quieres acceder al hilo completo, lo encontrarás en el enlace 3 más abajo):

Voto_util_2.png
En definitiva: que no te engañen ni te confundan.

Las elecciones del 28 de abril son quizás las más importantes y trascendentales de nuestra democracia. El hecho de que el centro-derecha acuda bajo tres siglas a la cita electoral (por el surgimiento de Ciudadanos y más recientemente de Vox) tiene al Partido Popular muy nervioso.
Sus llamadas al voto útil, azuzando el miedo al espectro de la izquierda, son un efecto de este nerviosismo.

Pero yo me pregunto: ¿por qué en lugar de tratar de engañarnos no nos convencen apostando con valentía por los valores que una vez lo hicieron fuerte?

Están a tiempo de hacerlo.

Si así fuera, tendrían todo nuestro apoyo, como va a tenerlo la otra formación que ha apostado sin complejos por defender los valores que compartimos y que sabemos son clave para el futuro de España.
Hasta el 28 de abril, no nos cansaremos de exigirle a Pablo Casado que sea valiente:
  • Que se libre de la influencia de los progres del PP: Maroto, Levy, Feijoó, entre otros...
  • Que vuelva a los principios del PP de antes.
  • Que se reconcilie con sus votantes, a los que el PP ha traicionado durante tantos años.
  • Y que se comprometa a aplicar la mayoría de las 11 políticas del Manifiesto de Votante (4) que les hemos propuesto.
Si lo hace antes del 28 de abril, tendrá nuestro apoyo. Si no lo hace, nos tendrá en frente.
Exactamente lo mismo que haremos con Ciudadanos y Vox.
Las noticias que nos llegan del Partido Popular, sin embargo, son otras: parece ser que algunos cargos de primer nivel dentro del partido están preparando una campaña de ataques contra HO para intentar neutralizar nuestra campaña.

¿Por qué?

Porque no están dispuestos a permitir que Pablo Casado acepte nuestras propuestas... y porque creen que nuestra campaña les perjudica.

Una lástima que les falte el valor que a ti te sobra para asumir un compromiso claro con nuestros valores, con los valores que hace mucho tiempo el mismo PP defendía.

Estas elecciones son para valientes como tú,.

Como decía San Juan Pablo II, “No tengáis miedo”. ¡No tengamos miedo!

Vamos a ganar el futuro.


Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HazteOir.org

viernes, 12 de abril de 2019

El Partido Popular, la cara amable del PSOE

El Partido Popular, la cara amable 

del PSOE

La derecha española fue adoptando el lenguaje, la visión, los valores (o antivalores) 
y el discurso de la izquierda. Se limitaba a aceptar sus postulados. En estos 40 años
 de democracia no ha habido una sola medida de calado aprobada por el PSOE que
 el PP haya revertido. Ni una sola.

El director de campaña del PP para el 28A, Javier Maroto, presenta el lema electoral: Valor Seguro /EFE
El director de campaña del PP para el 28A, Javier Maroto, presenta el lema electoral: Valor Seguro /EFE
El Partido Popular nació (como Alianza Popular, allá por los albores de la democracia) con una
 obsesión -alejarse del franquismo- y con un complejo: un miedo terrible a que le identificasen con el
 anterior régimen. Los políticos populares fueron otorgando –poco a poco al principio; a borbotones 
después- la hegemonía moral a la izquierda. Cada vez era más patético comprobar cómo la derecha 
española –o supuesta derecha- renunciaba a sus postulados con tal de hacerse perdonar por 
el progresismo.
Primero fue el divorcio, después el aborto; más tarde tragaron con toda la visión antropológica
 marxista; posteriormente renunciaron a presentar la batalla por la cultura y la educación; callaron 
ante la invención de la Historia por parte de unos supuestos historiadores paniaguados y generosamente 
subvencionados; entregaron la soberanía nacional a los separatistas ante los que cedían no ya 
entímetro a centímetro, sino metro a metro con tal de mantenerse en el Gobierno y pese a que se
 cometían verdaderos atropellos en algunas comunidades autónomas.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
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Todo valía con tal de evitar el sambenito de franquistas, fascistas, retrógrados, casposos, rancios, intolerantes y demás (que, pese a sus enconados esfuerzos, les seguían colgando). Se vendían a
 quien fuera necesario con tal de evitar la confrontación. El PSOE llegaba al poder y legislaba. 
El Partido Popular hacía entonces una más o menos tímida oposición y prometía derogar la ley 
aprobada por los socialistas. Alcanzaban los populares el poder, hablaban de economía,
economía y economía y mantenían las cosas tal y como las habían dejado los progresistas. 
Es cierto: los resultados a nivel económico han ido mejor estos años con la derecha que con la
 izquierda. Las cifras están ahí y cantan.
Pero las materias graves, profundas, las que conforman el espíritu de una nación y de una civilización, 
seguían intactas tal y como las había establecido la izquierda. Se impuso la cosmovisión marxista y 
socialista frente a la de un Partido Popular acomplejado y vaciado de contenido, de valores, de
 principios, de antropología. Cuando la derecha quería proponer algún asunto, miraba asustadizamente 
hacia la izquierda suplicando su aprobación. Ésta, evidentemente, no llegaba, por lo que la derecha
 agachaba las orejas y se amoldaba a lo que la izquierda imponía.
Una vez aprobadas las leyes socialistas, llegaba un gobierno de derechas y se limitaba a dejar las cosas como estaban, los votantes populares se resignarían y terminarían aceptando los postulados socialistas
La derecha española fue adoptando el lenguaje, la visión, los valores (o antivalores) y el discurso de
 la izquierda. Se limitaba a aceptar, con 5 ó 10 años de retraso, los postulados socialistas. En estos 40
 años de democracia no ha habido una sola medida de calado aprobada por el PSOE que el PP haya
 revertido. Ni una sola.
El Partido Popular se convirtió, por tanto, en la cara amable del PSOE. Los socialistas sabían bien qu
e una parte importante de la población española no secundaría a priori muchas de sus propuestas. Pero, 
si una vez aprobadas, llegaba un gobierno de derechas y se limitaba a dejar las cosas como estaban, 
los votantes populares se resignarían y terminarían aceptando los postulados socialistas, porque los 
de su propio partido no los habían derogado. La jugada era maestra.
A la izquierda le interesaba que se mantuviese la farsa de que el PP era un partido de derechas y 
católico. De esa forma, tenía al voto conservador cautivo y podía proseguir con su verdadera intención:
 romper, pulverizar y arrancar de raíz la tradición de lo que ha conformado a España y al Occidente 
cristiano y alumbrar una nueva sociedad materialista, socialista, individualista, consumista, relativista
 y atea. Después, bastaba con poner en marcha la trituradora ideológica contra los asustados 
dirigentes populares para seguir manejándolos como marionetas del pensamiento único, 
totalitario y uniformado.
La cobardía, la tibieza, la claudicación y la falta de arrestos de la mayoría de los dirigentes del PP a lo largo de estas cuatro últimas décadas han sido bochornosas
La izquierda contemplaba con regocijo cómo los políticos de la derecha iban cayendo en su trampa inteligentemente urdida: terminaban aceptando el aborto, los “modelos” de familia, la ideología de
 género, los postulados LGTBi, el hedonismo, su visión sesgada y falsificada de la Historia. La
cobardía, la tibieza, la claudicación y la falta de arrestos de la mayoría de los dirigentes del PP a lo
 largo de estas cuatro últimas décadas han sido bochornosas. Hasta la propia Iglesia católica se ha
visto imbuida de este espíritu pusilánime, complaciente y bobalicón.
Entonces surgió –o, tal vez, nunca llegó a desaparecer completamente- una corriente de personas,
 intelectuales, políticos, algunos pocos medios de comunicación y plataformas ciudadanas que se
 convencieron de que el Partido Popular estaba corrompido de raíz desde hacía mucho tiempo y
 no representaba ya más sus legítimas aspiraciones y principios irrenunciables.
Lo que parecía que no tenía ningún recorrido, porque el voto conservador estaba supuestamente 
sometido al PP, empezó a desarrollarse en partidos políticos como Vox. La izquierda comenzó
 entonces a azuzar el espantajo que tan bien le había funcionado hasta el momento de escupir lo
 de “fascista” y “ultraderecha” a todo aquel que osara cuestionar los dogmas progresistas. Pero
 esta vez no funcionó. La gente estaba harta. El españolito de a pie, ese que mantiene y cultiva
 una serie de valores para él y para sus hijos, que aprecia el pasado de su nación y mira con
 orgullo y esperanza al futuro, dijo basta.
Algunos en el Partido Popular, empezando por su propio presidente, seguramente miraban con
 envidia a esos hombres y mujeres que osaban retar a lo políticamente correcto y que ocupaban 
el espacio a la derecha que habían abandonado los populares. Pero inmediatamente eran llamados 
al orden por los medios de comunicación y los políticos progresistas, que les recordaban que, si
 querían seguir recibiendo el título de demócratas, tolerantes y moderados, debían continuar
 siendo obedientes y sumisos a los postulados de la izquierda.
Y en esta tesitura nos encontramos actualmente, a pocas semanas de las elecciones generales 
del 28 de abril. Algunos apelan al voto útil, que sería supuestamente votar al PP. Son los
 mismos que llevan años siendo la cara B del PSOE; la copia mala, acomplejada y barata 
del progresismo. Pero ya no estamos para bazofias. El resultado lo veremos pronto.

jueves, 11 de abril de 2019

Esto han respondido al manifiesto del votante PP, C's y Vox


Ignacio Arsuaga | HazteOir.org <hazteoir@hazteoir.org>

‎10‎ de ‎abr. a las ‎14‎:‎55

Hola:
Voy a contarte qué han respondido los tres partidos de centro-derecha (PP,
Ciudadanos y Vox) al cuestionario que les hicimos llegar y donde tenían la
 oportunidad de comprometerse a defender los valores de vida, familia y
 libertad que van a decidir nuestro voto el 28-A.

Déjame recordarte que en el cuestionario se les preguntaba a Pablo Casado,
Albert Rivera y  Santiago Abascal sobre los 11 puntos recogidos en el
 ‘Manifiesto del votante’ de HO (1). Hemos sintetizados los 11 puntos de
 nuestro Manifiesto en este vídeo con un mensaje claro a los políticos: nuestro
 compromiso de voto para el 28-A con el partido que los defienda.
 Mira el vídeo y compártelo en tus redes sociales, por favor:
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Pues bien, el resultado del cuestionario es el siguiente:
  • El Partido Popular NO ha contestado.
  • Ciudadanos NO ha contestado.
  • Vox SÍ ha contestado.
La primera conclusión que podemos extraer es esta: el único partido del
 espectro de  centro-derecha que valora tu opinión y que sabemos que 
está dispuesto a  arremangarse y trabajar por lo que a ti y a mí nos importa
 es Vox.

La formación que preside Santiago Abascal no tardó en contestarnos. A ti y a mí.
Aquí te dejo el documento que Vox ha firmado con su compromiso de defender 10
de las 11 políticas que les planteamos en el cuestionario. Pincha sobre la imagen:
Captura de pantalla 2019-04-09 a las 12.22.43.png
Como ves, solo hay un punto (el número 3) que Vox no se ha comprometido a
 implementar  en su programa, aunque, según nos han explicado, no es porque
 no lo compartan ni porque no lo vayan a hacer, sino porque al ser algo tan específico
 (el protocolo, el ecógrafo) en el momento en que contestaron el cuestionario no habían
 tenido ocasión de hablarlo todavía. La segunda conclusión no es tan positiva:

Ignorándote (esta es la definición más apropiada), tanto PP como Ciudadanos han
 demostrado que no les importa el voto provida y profamilia. Parece que ni al PP 
ni a Ciudadanos les importa tu opinión. Da la impresión de que no cuentas en sus
 pronósticos electorales, más de lo que puede contar tu voto para el PSOE o Podemos.
Han tenido más de dos semanas para enviar las respuestas al cuestionario, que recoge
 las inquietudes de un amplio sector de españoles (casi un millón) vinculados a nuestra
organización civil HO.

Han podido contestar que no suscriben dichas medidas, o que suscriben solo una
parte, aunque sea mínima. Pero ni eso siquiera. La callada por respuesta.

Lo que significa que tienen miedo a comprometerse por escrito en la defensa de tus
valores  (o de una parte de ellos) de cara a las elecciones y la legislatura que comienza.
Una lástima. Anteayer el PP presentó su programa electoral y... después de analizarlo
 un buen rato, hemos visto que han incluído solamente 3 o 4 de las 11 políticas (en
 defensa de la vida, la familia, la libertad y la unidad de España) que les hemos
propuesto desde HO. La semana  que viene te enviaré la Guía de Voto.

Eso sí, los mismos del PP andan mareándonos con el voto útil, azuzando el miedo
 a la dispersión del voto de la derecha que, según ellos, daría la victoria a la izquierda.
 Pero no  es verdad, lo único que quieren es que les votes a ellos porque saben
positivamente que no acaban de convencer a una parte de su electorado que les exige
 (como tú y yo con el cuestionario) más compromisos y menos palabras. En los
próximos días, te volveré  a escribir con una explicación de nuestro sistema electoral
 (llevo varios días estudiándolo),  de la ley d’Hont y de cómo el “voto útil” no tiene por
 qué ser votar al PP.

Con los resultados del cuestionario y los programas electorales sobre la mesa y el
comportamiento de los tres partidos, nos adentramos en la tercera fase de nuestra
campaña  para influir en las elecciones del 28 de abril.

Es muy importante que tengas clara una cosa: nuestro objetivo principal no es
 únicamente echar a Pedro Sánchez (que por supuesto también), sino 
asegurarnos de que la coalición de centro-derecha que ocupe el Gobierno 
de la Nación en los próximos cuatro años (ojalá) entierre de verdad las políticas
 y las leyes de la izquierda. No me cansaré de repetir esta idea. Merece la pena
 que reflexiones sobre ella y la entiendas  bien. Debemos ejercer toda nuestra
 influencia (como asociación y también a título personal,  con nuestro voto) para
 lograr que la victoria en las urnas sea para una mayoría parlamentaria
 de centro-derecha que defienda nuestros valores.

Sé que lo primero que te sale del corazón (y a mí también) es impedir a toda costa que
 Pedro Sánchez salga reelegido. Es natural y comprensible.

Sin embargo, en primer lugar, es importante que no nos dejemos manipular: según
 nuestro  sistema electoral, en algunas provincias, votar a Vox (y no al PP) ayudará
 a que el centro-derecha consiga un escaño adicional (que no te engañen)…
mientras que en otras  provincias lo será votar al PP. En un par de días te lo explico
 con más detalles.

Pero es que, además, dejo esta pregunta a tu reflexión: ¿de qué serviría que 
gobernase  el Partido Popular o Ciudadanos si no van a derogar las leyes
 ideológicas de la  zquierda (aborto, LGTBI, género) y van a seguir con esa 
política acomplejada que solo  sirve para validar cada vez más el relato 
 del “progresismo” más rancio?
  • Hace solo una semana, PP y Ciudadanos pactaban en Murcia un Estatuto con
  •  PSOE y Podemos que contiene todos los ingredientes que la izquierda
  •   considera  irrenunciables: ideología de género, adoctrinamiento y memoria
  •  histórica.

  • El PP no va tocar una coma de la ley del aborto, a pesar de unos primeros
  •  amagos  esperanzadores de Pablo Casado que han quedado en nada
  •  (en el PP parece que  en materia de aborto mandan más Feijoó y Maroto).
  •  Ciudadanos menos aún.

  • Ni PP ni Ciudadanos van a defender el reconocimiento del matrimonio
  •  entre un  hombre y una mujer como algo diferenciado de otras formas de
  •  unión (y que aporta  más a la sociedad).

  • Tampoco van a defender una escuela libre de adoctrinamiento, como 
  • promotores y padrinos de las leyes LGTBI que campan a sus anchas por
  •  toda España, metiendo  a los niños en la cabeza sin el consentimiento de
  •  los padres todo tipo de planteamientos  ideológicos y sexuales hechos a 
  • medida de los lobbies gays.

  • Sin ir más lejos, tenemos a un obispo, monseñor Reig Pla, acusado falsamente
  •  de  practicar terapias de sanación de homosexuales, y que está a punto de
  •  ser multado  con 45 mil euros en base a una ley que promovió Cifuentes y 
  • que defendió en el  Parlamento regional la actual candidata a presidir la
  •  Comunidad de Madrid, Isabel Díaz  Ayuso. Y Casado no ha dicho que 
  • la vaya a derogar.

  • Y no van a oponerse a las leyes de “género” que discriminan a los hombres y
  •  se  cargan la presunción de inocencia de la mitad de la población, como
  •  han dejado bien claro.
¿Este son los partidos de “centro-derecha” que queremos que nos gobiernen?
 ¿Esta es  la idea de cambio que necesita España?
Ya tuvimos la experiencia con Rajoy: un partido que se autodenomina de
 “centro-derecha” y que es incapaz siquiera de derogar las leyes liberticidas
de la izquierda no es solo malo. Es devastador. Porque al validar el relato progresista
 con su inacción, aniquila el esfuerzo legítimo de tantos ciudadanos de romper
con la supuesta “superioridad” moral de la izquierda. Y lo que queda es un
páramo de resignación y derrota. La tercera fase que iniciamos hoy para influir en
las elecciones del 28-A va a ir en la  línea de lo que te vengo contando. 
Faltan solo 18 días. Los tres partidos han tenido la oportunidad de 
comprometerse y solo uno lo ha  hecho. Y la decisión que han tomado, 
como no puede ser de otra manera, va a marcar  la última fase de nuestra 
campaña, que ya te adelanto que va a ser muy dura. Te iré informando de
 todas y cada una de las acciones que vamos a poner en marcha en las
 próximos días. Y voy a pedirte un esfuerzo de comprensión enorme.
Sé que puedo contar contigo, porque créeme, voy a necesitarte más que
nunca.Vamos a por todas.
Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HazteOir.org
  1. Manifiesto del Votante HO.

miércoles, 10 de abril de 2019

Sánchez paga su solidaridad con el dinero de los demás. Es decir, no es más que déficit oculto (Eulogio López)

ENORMES MINUCIAS

Sánchez paga su solidaridad con

 el dinero de los demás. 

Es decir, no es más que déficit oculto

Las promesas de Sánchez las pagaremos entre todos con nuestros impuestos 

y con la deuda pública que pagaremos nosotros y nuestros hijos.

Pedro Sánchez en un mitin
Pedro Sánchez en un mitin
No queremos solidaridad pública, sino privada. La solidaridad pública, como el dinero público, es un ente de ficción y, además, los políticos que la impulsan, demuestran tener mucha cara: es una solidaridad que se paga con el dinero de los demás mediante impuestos obligatorios. Es hacer política con el dinero de los demás: no existe. Sea solidario con su dinero, no con el del vecino.
Pedro Sánchez nos está vendiendo nuevos subsidios que paga con el dinero de nuestros impuestos y con la deuda pública que pagaremos nosotros y nuestros hijos.Nos vende blindar las pensiones en la Constitución, como si el dinero para pagar las pensiones saliera de la Carta Magna. El dinero saldrá de unos impuestos que nos ahogan y que, encima, tienen que financiar la deuda que el Gobierno crea.
Siempre ha sido así con la clase política, pero presumir de que “es bueno para todos los españoles”, resulta excesivo
 
Por todo ello, llaman la atención las palabras del presidente sobre los decretos electorales de esta semana: “PP Y Ciudadanos deberían peguntarse porqué lo que es bueno para todos lo español, es malo para ellos”. Pues ese es el problema presidente, que no es bueno, sino malísimo, para los españoles, porque están hechos bajo la fórmula de “yo invito, tú pagas”. El dinero público no existe.
Esto de ser generoso y solidario con el dinero ajeno, no sé si es buena señal, pero demuestra la caradura inmensa del presidente del Gobierno. 

lunes, 8 de abril de 2019

Si el PSOE quiere legalizar el suicidio, ¿por qué ‘asistido’? ¡Que cada uno se mate como quiera! (Eulogio López)

CONFIDENCIAL

Si el PSOE quiere legalizar el suicidio,

 ¿por qué ‘asistido’? ¡Que cada uno

 se mate como quiera!

La obsesión del 28-A con la eutanasia, mientras ignoran los cuidados paliativos, 

no deja de resultar curiosa.

Pedro Sánchez y Albert Rivera quieren legalizar el suicidio
Pedro Sánchez y Albert Rivera quieren legalizar el suicidio
Tanto desprecio por la vida humana me hace pensar en lo de Chesterton: "Me compré un revólver para ofrecérselo a todos aquellos que me dicen que la vida no tiene sentido".
Era la premisa que le llevaba a concluir que "la primera forma de pensamiento es el agradecimiento", agradecimiento por estar vivo. 
La eutanasia no solo supone un desprecio por la vida. Además, busca cómplices
 
Y es que hemos olvidado que la vida es formidable y no nos la merecemos ni un poquito. Es un regalo inesperado y gratuito. El hombre del siglo XXI dice no encontrarle sentido a la vida: pues que se suicide como quiera, él solito, sin molestar a nadie. Pero claro, la eutanasia no solo supone un desprecio por la vida: busca la connivencia de un segundo, la de un médico que cargue con la culpa de haberle arrebatado la vida a otra persona. Y ya lo saben: si no puedes dar la vida, no te apresures a otorgar la muerte.
Si no puedes dar la vida, no te apresures a otorgar la muerte, dijo Gandalf el grande
 
PSOE y Ciudadanos (Podemos, por supuesto) quieren regular la eutanasia. A lo mejor es un remedio para solucionar el problema de las pensiones, pero más bien parece un monumental desprecio por la vida. Son así de ingratos.
Han convertido el 28-A en las elecciones del suicidio y, una vez más, el Partido Popular, cobardica él, no ha sabido dar la talla. 

domingo, 7 de abril de 2019

La izquierda ya no ve muertos en las calles

La izquierda ya no ve muertos en

 las calles

A principios de mes, el aparato de propaganda oficial presentaba a España como
 una nación tan peligrosa para las mujeres como Pakistán, Sudáfrica o la India. 
Dos semanas después, el Imperio Progre ha descubierto que España es uno de los
 países más seguros del mundo.

Una manifestante con un cartel que acusa a los hombres de asesinato durante la huelga del 8M en Valladolid. / EFE
Una manifestante con un cartel que acusa a los hombres de asesinato durante la huelga del 8M en Valladolid. / EFE
Al comienzo de mes, para calentar la movilización feminista del 8 de Marzo, todo el aparato de propaganda 
con el que convivimos, desde las televisiones a los Ministerios, se volcó en presentar a España como 
un país lamentable, casi un Estado fallido, incapaz de asegurar la vida y la integridad de la mitad de 
su población.
El día de la gran manifestación, una chica, con una convicción nacida de un adoctrinamiento de años,
 gritó ante una cámara: “A mí me están matando. Si yo salgo a la calle, a mí me matan”.
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Me pregunto cuántas veces se puede matar a una persona… ¿O es una figura literaria?
Cada vez que toca el minuto feminista ordenado por la ONU, ideólogos y subvencionados se 
empeñan en presentar a España como si fuera un país tan peligroso para las mujeres como Pakistán, 
Sudáfrica o la India (llamativamente, todos ellos ex colonias de ese Imperio británico que tanto 
admiran los anglófilos hispanos, desde Buenos Aires a Madrid). En éstos, la cifra anual de mujeres
asesinadas supuestamente oscila desde las más de 2.900 de Sudáfrica, a las 15.000 (y nos quedamos
 cortos) por los llamados ‘crímenes de honor’ y disputas por la dote en la India.
En España, las muertes por ‘violencia de género’ registradas por la Administración fueron 47 en 2018,
 51 en 2017 y 45 en 2016. Una proporción de una asesinada por cada 480.000 mujeres de las que 
viven en España es asesinada por su sexo. ¿Dónde es entonces más probable que una mujer tenga
 miedo de salir a la calle?
A principios de marzo, esas cifras se ocultaban o despreciaban conscientemente y el aparato de 
propaganda insistía en las miles de violaciones silenciadas, en las denuncias de ‘violencia de género’ 
(166.000 en 2017) y en los millones ‘micromachismos’, que convierten a todos los varones, incluso a
 esos ilotas voluntarios que son los ‘aliados feministas’, en sospechosos.
En cuanto VOX proponga un plan para dar de comer a los niños hambrientos, el Imperio Progre descubrirá la obesidad infantil
Ha bastado que VOX presentara su propuesta de permitir la tenencia de armas de fuego (hay tres
millones de licencias de caza) para defensa propia en el hogar para que el Imperio Progre descubriera 
que España es uno de los países más seguros del mundo.
Los mismos medios de comunicación y los mismos tertulianos han pasado en dos semanas de
 ponernos al nivel de Somalia en cuanto a seguridad a codearnos con Suiza o Austria.
Las estadísticas que muestran que los españoles gozamos, gracias a las fuerzas policiales y a un
 Código Penal ciertamente duro, de una de las sociedades más seguras del mundo, ya no son una
 filfa patriarcal, sino una verdad irrefutable que solo rechazan los carcas.
Si algo agradezco a VOX (y al presidente Trump, que acaba de recibir la confirmación por un fiscal
 especial de que no fue un peón del Kremlin) es que está obligando a que la izquierda se despoje de 
sus máscaras de ecuanimidad y respetabilidad y se muestre tal cual es: mentirosa.
En cuanto VOX proponga alguna medida contra la pobreza infantil, descubriremos que el mayor
problema de los niños españoles es la obesidad.