lunes, 18 de marzo de 2019

StopEutanasia, la plataforma social para frenar su legalización en España

StopEutanasia, la plataforma social

 para frenar su legalización en

 España

StopEutanasia es una plataforma española puesta en marcha por Cristianos en 
Democracia y el Partido Contigo Más. Con la intención de frenar la legalización
 de la eutanasia en España, defienden que "no existe un derecho a la muerte sino
 que existe un derecho a la vida"

Imagen referencial de asuntos sanitarios /Pixabay
Imagen referencial de asuntos sanitarios /Pixabay
“STOPEUTANASIA somos todos los que queramos ser. Somos todos los que apostamos por el valor de 
la vida hasta su fin natural. Somos los que creemos que nuestros mayores y enfermos merecen toda la
 atención y toda la inversión que una sociedad sea capaz de realizar en los mejores cuidados y atenciones
 al final de su vida”, así se presenta la nueva plataforma social “StopEutanasia”, cuyo objetivo principal
 es defender la vida de todas las personas.
Imagen de la plataforma Stop Eutanasia
Imagen de la plataforma Stop Eutanasia
La organización nace “del convencimiento y el impulso” de una Asociación, Cristianos en Democracia
y un Partido político, Partido Contigo Más, que “mas allá de convicciones, credos o programas”, han
 creído necesario “poner en marcha un movimiento social y cívico para permitir a la sociedad expresarse
 y hacer llegar de forma clara, inequívoca y concreta a nuestro gobierno y nuestros políticos para que
 sepan que nuestra sociedad no está dispuesta a dejarse convencer ni engañar, porque no existe un
 derecho a la muerte, existe un derecho a la vida”.

Manifiesto para la recogida de firmas

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
1.Toda vida humana es vida personal, y, por ello, posee una dignidad y un valor intrínsecos, que 
la hacen indisponible, en toda situación y condición.
“Dejar morir, cuando ya no se puede curar, no es lo mismo que matar a un ser humano sufriente”
2. La autonomía personal, limitada en situaciones de enfermedad o grave dependencia no implica el 
derecho al suicidio o el derecho a solicitar el acto eutanásico, que es un homicidio, conductas todas 
ellas contrarias a la ética, a la deontología sanitaria y al ordenamiento jurídico, que nunca deberán
 ser autorizadas legalmente.
3. Existe el derecho a la vida, pero no el derecho a la muerte. El Derecho debe promover una
 humanización del proceso de muerte, rechazando igualmente cualquier forma de obstinación terapéutica
 y de eutanasia, ofreciendo universalmente los cuidados paliativos como atención integral, física,
 psicológica y espiritual de la persona, en el final de la vida.
4. Dejar morir, cuando ya no se puede curar, no es lo mismo que matar a un ser humano sufriente, 
aunque sea con la intención de erradicar su dolor y sufrimiento. Lo primero es un acto lícito, ético.
 Lo segundo, el acto eutanásico es gravemente inmoral y nunca debería ser autorizado legalmente. 
Por ello, como ciudadanos de pleno derecho, solicitamos que la Proposición de Ley Orgánica de 
Regulación de la Eutanasia sea rechazada por el parlamento Español.
5. Debe respetarse la vida, como un derecho natural, fundamental, y debe respetarse la muerte, 
como un proceso de la vida que toda persona tiene el derecho a recibir conscientemente, limitando 
el dolor y el sufrimiento. Por ello, como ciudadanos de pleno derecho, exigimos a las autoridades
 que cumplan con sus obligaciones morales y cívicas y promuevan las normas que sean necesarias
 para el máximo desarrollo de los cuidados paliativos de la mano de profesionales cualificados, 
invirtiendo los recursos económicos que sean necesarios para ello.

sábado, 16 de marzo de 2019

La estrategia derrotista de Casado (PP): que no se presente Vox y ponerle ojitos al PNV


La estrategia derrotista de Casado (PP): que no se presente Vox y ponerle ojitos al PNV
Un miedo patológico recorre la sede nacional del Partido Popular desde los cimientos
 hasta su planta noble. Tal vez piensen en el PP que un posible pacto con el 
atracador peneuvista es menos oneroso que el desfalco que representa el doctor 
cum fraude Pedro Sánchez. Pero es igual de indecente.
14/03/2019

Pablo Casado, presidente del Partido Popular. / EFEPablo Casado, presidente del Partido Popular. / EFE
La consigna de la semana en el Partido Popular ha sido clara: pedirle a Vox que se no se presente en las 
circunscripciones pequeñas, donde alegan que los votos a Vox que no vayan al PP sólo servirán para
 provecho del Gobierno Frankenstein.
Lo curioso del eslogan -que obviamente no está tan dirigido al partido de Santiago Abascal como a
 quienes se plantean votarlo- no es tanto que un partido quiera que otro se retire de la competición 
democrática de las ideas, como que denota que un miedo patológico recorre la sede nacional del 
Partido Popular desde los cimientos hasta su planta noble.
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Da la sensación de que el planteamiento de Casado, que llegó con el aura de recuperardor de las 
esencias de la mejor versión de su formación, revela una falta de confianza en el propio discurso. 
Y no le faltan razones.
Lo que se espera de un político es que sepa transmitir mejor sus ideas y se diferencie en el fondo y en
 las formas de sus competidores para ganarse la confianza de los ciudadanos. Que tenga mejores
 propuestas y más oportunas que los demás y sepa transmitirlas de forma eficaz.
Puestos a pedir que no se presente la competencia, ¿por qué limitarse a que sólo se retire una candidatura? ¡Todos fuera! ¡Paso que arraso!
Que uno de los principales partidos políticos de España -bien es cierto que herido casi de muerte por
 abandono de ideales y traición de promesas electorales aún con mayoría absoluta- llegue al punto
 de decir que “como me estás comiendo la tostada, mejor no te presentes”, dice mucho de sus
 miedos cuasifreudianos.
En el fondo, resulta hasta poco ambicioso por parte de Pablo Casado. No porque el Partido Popular
 no tenga pretensión de cosechar el mayor número posible de apoyos ciudadanos, que se supone. 
Si no porque, puestos a pedir que no se presente la competencia, ¿por qué limitarse a que sólo se
 retire una candidatura? ¡Todos fuera! ¡Paso que arraso!
Lo malo es que conjugar semejante petición casa mal con presentarse como un partido teóricamente
 liberal y por lo tanto, teóricamente partidario de la libre competencia. Aunque muchas de sus políticas
 -por acción u omisión- hayan sido más socialistas que liberales.
La petición de autoexpulsión a Vox, además de resultar un tanto estrambótica para muchos y no tener
 ningún efecto sobre los aludidos, más bien supone un acicate para los partidarios de la formación 
de Abascal, Ortega Lara o Alcaraz. Tres personajes que, con sus particularidades, cuentan con 
biografías que uno no desea ni al peor de sus enemigos. Y, pese a las zancadillas, las amenazas, el peligro
 de muerte, el desprecio y la ignominia, resisten.
Sus votantes encuentran en ellos -y en la épica que impregna el discurso de Vox- un motivo más que
 suficiente para responderle a Casado con la conocida frase referida a los Tercios: “Los infantes
 españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos”.
A esto, súmenle que el pasado día 7 de marzo, mientras Casado presentaba un pacto con  Unión
 del Pueblo Navarro, hizo una grave distinción entre “nacionalistas” e “independentistas” en un
 claro guiño al PNV, que ya afila -una vez más- la faca de rebanar gobiernos débiles.
Grave, porque supone la vuelta al error, a la traición y al atraco voluntario a costa del dinero de 
los españoles por el poder. Tal vez piensen en el PP que un posible pacto con el atracador peneuvista
 es menos oneroso que el desfalco -no solo económico, sino moral, patriótico y social- que representa
 otro empecinado, el doctor cum fraude Pedro Sánchez, de la mano de los herederos de ETA a través 
de Bildu, los golpistas de ERC, los neocumunistas confluenciados de Podemos y demás hierbas políticas. 
Pero es igual de indecente.
Instar a la retirada deshonrosa al partido de Abascal, Ortega Lara y Alcaraz y ponerle ojitos al PNV. 
¿Es este el partido renovado de Casado, guardián de las esencias originales del Partido Popular?


viernes, 15 de marzo de 2019

Dos meses de cárcel a una madre por pegarle una bofetada a su hijo. Estamos locos… estamos locos (Eulogio López)

Dos meses de cárcel a una madre

 por  pegarle una bofetada a su hijo. 

Estamos locos… estamos locos

Su Señoría pretende la educación en libertad pero la educación en libertad no existe.

Padres e hijos
Padres e hijos
Condenan a dos meses de cárcel a una madre por abofetear a su hijo. Deja a los jueces gobernar el mundo y ya verás lo que ocurre.
No, no está bien darle dos bofetadas a un niño de 10 años porque se niegue a ducharse, pero la condena del juez de Pontevedra representa dos cosas:
  1. Que el Estado se entromete en la vida de la familia, ¡Cuán peligroso es eso! Y lo hace con la falta de proporción habitual. Y luego, separa al niño de su madre por seis meses: genial, campeón. Porque esa es otra, si la madre decidiera no educar a su hijo, ¿quién le iba a educar?
  2. Que Su Señoría predica la educación en libertad que, como recordaba Chesterton, no existe. Porque si a un niño le das a elegir decidirá siempre que no quiere ser educado en modo alguno. No se escandalicen, pero la educación tiene que hacerse de grado y, si no fuera posible, por fuerza. La educación escoactiva hasta que el educando pueda decidir por sí mismo. Puede que el adulto elija mal (sucede a menudo) pero el niño no es que elija bien o mal: es que no sabe lo que quiere.
Deja a los jueces gobernar el mundo y ya verás la que te espera
 
En cualquier caso, deja que los jueces gobiernen el mundo y verás qué pronto acaban con él. Entre jueces y políticos, fíjense bien lo que les digo, me quedo con los políticos, de aquí a Lima.

jueves, 14 de marzo de 2019

¿NECESITAMOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS?, ¿Llevaba razón Washington? (Paul Jonson)


¿NECESITAMOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS?, ¿Llevaba razón Washington?

 Paul Jonson Libertad Digital, suplemento Ideas.


¿Necesitamos los partidos políticos? Rara vez se plantea esta cuestión. Quizá debiéramos formularla de otra manera: ¿hasta qué punto necesitamos a los partidos políticos? Porque, ciertamente, el costo moral de tenerlos es elevado, y sigue creciendo. Gestionar y promover partidos políticos sale muy caro en el siglo XXI. Recaudar los fondos necesarios apelando al idealismo de los fieles ya no es posible, si es que alguna vez lo fue. Entran, pues, en liza motivaciones más primarias, lo que significa corrupción de una u una forma. Y la experiencia parece sugerir que, en casi todas las democracias occidentales, la recaudación de fondos es, a día de hoy, y con diferencia, el mayor foco de corrupción.  La venta de títulos nobiliarios a cambio de cuantiosas donaciones a las arcas del partido viene siendo un escándalo en Gran Bretaña desde hace tiempo. No se trata simplemente de la venta de unas "condecoraciones" que permiten al receptor –tras desembolsar, pongamos, un millón de libras en efectivo – llamarse (y ser llamado) Lord; se trata también de la venta de un escaño en el Parlamento, puesto que los poseedores de títulos nobiliarios vitalicios tienen derecho a ocupar una banca en la Cámara de los Lores, el equivalente británico del Senado norteamericano. Así pues, ello les concede el ingreso a lo que se ha denominado "el mejor club de la Tierra", que encima les concede un estipendio. Más gasto. 

También les permite –y este punto es crucial – discutir, enmendar y votar las leyes que pasan por el Parlamento.  Cierto, los poderes de la Cámara de los Lores son inferiores a los de la Cámara de los Comunes. No puede echar abajo los proyectos de ley, pero puede retrasarlos y alterarlos. Nadie sabe con exactitud cuántas personas han comprado sus escaños en la Cámara de los Lores. Podrían ser más de 100 (de un total de 725), y esa cifra puede crecer. Hasta hace poco los títulos nobiliarios se entregaban exclusivamente a quienes pagaban a tocateja; ahora se ha descubierto que a los ricos se les ha concedido o prometido títulos a cambio de préstamos en condiciones favorables. La fuente de esta nueva forma de corrupción es el nuevo Partido Laborista, que anda buscando un sustituto de los sindicatos como principal fuente de ingresos. No obstante, los conservadores y los liberaldemócratas también han intentando recaudar dinero prometiendo favores. En cuanto un partido es lo suficientemente grande, puede abrirse camino en los derroteros del enjuague. Vender títulos nobiliarios es una estratagema característica de los británicos, pero el fenómeno de la corrupción está presente en toda Europa, especialmente en Alemania, Italia, Francia y España. En estos cuatro países, prácticamente todos los escándalos financieros importantes de los últimos veinte años con políticos de por medio tienen su origen en la recaudación de fondos para los partidos. Algunas de las más altas figuras políticas han sido acusadas de cometer abusos en la recaudación de fondos, entre ellos el presidente francés, Jacques Chirac, cuando era alcalde de París, y Helmut Kohl, cuando era canciller de Alemania. La defensa suele ser la misma: "Pero lo hice por el partido". Pero sigue siendo corrupción. Y coger dinero para el partido acaba por dar paso al hábito de coger dinero para los individuos. El más reciente escándalo relacionado con los títulos nobiliarios ha dejado impertérritos a los políticos británicos más curtidos. "El dinero tiene que recaudarse de alguna manera", dicen. "Si no se nos permite vender títulos, los partidos tendrán que ser financiados por el contribuyente". ¿Soy el único en encontrar ultrajante esta sugerencia? Significaría, de hecho, que la gente estaría obligada a conceder subsidios a un monopolio político ejercido a perpetuidad por políticos profesionales. 

 Este asunto, en qué medida la recaudación de fondos para las campañas –tanto del partido como personales – conduce a la corrupción, es objeto de controversia en EEUU. Ciertamente, se conceden cargos a los donantes importantes, incluso destinos diplomáticos fundamentales. A menudo he pensado que esto representa una enorme desventaja para los esfuerzos diplomáticos norteamericanos a la hora de exponer sus políticas al mundo, algo que, hoy más que nunca, es de crucial importancia.  George Washington abordó el problema de los partidos políticos hace 200 años, en su Discurso de Despedida. Reconocía, a regañadientes, que es "probablemente cierto" que, "dentro de ciertos límites", "en los países libres los partidos políticos son controles útiles de la administración del Gobierno y sirven para mantener vivo el espíritu de la libertad". Pero añadía que el espíritu partidario no había de ser "alentado". "Siempre habrá suficiente para todo propósito necesario", agregaba. Y, dado el "peligro constante de que lo hubiera en exceso, el esfuerzo por mitigarlo y aplacarlo ha de correr, forzosamente, por cuenta de la opinión pública".  Asimismo, comparaba la competición partidaria con un incendio: "El fuego precisa de vigilancia constante, no sea que, en lugar de calentar, consuma". Los occidentales deberíamos reflexionar acerca de cómo pasar sin partidos políticos todopoderosos y altamente organizados, o al menos sobre cómo reducir su influencia. ¿Por qué no promover que se presenten a las elecciones individuos más independientes? ¿Qué papel deben desempeñar los independientes en los parlamentos y congresos del siglo XXI? 

 Durante los dos últimos siglos, los partidos políticos han dominado cada vez más nuestras legislaturas, constituido nuestros gobiernos y dado forma a nuestras sociedades. Pero si son instituciones tan exitosas e indispensables, ¿por qué son tan corruptas? ¿Es inteligente intentar exportar esta tradición partidista a las democracias que intentamos levantar en países como Irak y Afganistán? Después de todo, en Israel, que es una democracia genuina, el extremadamente fragmentario sistema de partidos es un obstáculo para un gobierno bueno y estable. Este tipo de cuestiones ha de plantearse y debatirse en los medios, los think tanks y los departamentos universitarios de Ciencias Políticas. No debemos mantenernos por toda la eternidad en la línea derrotista en que estamos atascados con el viejo sistema de partidos.


miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Ganará VOX las próximas elecciones generales?

Me gusta este artículo, no hay dobleces en la opinión de su autor, un periodista harto de la mierda que impregna España, de esta especie de castigo bíblico que nos ha caído encima. Que puede pasar lo que dice el articulista no me extrañaría nada. Hace unos días hablé telefónicamente con un amigo del que nada sabía desde hace muchos años. Idealista de izquierdas, se ha pasado la vida por el mundo y me decía que no se creía lo que se ha hecho aquí, que España está irreconocible y que él, que ha sido médico entre los sandinistas, va a votar a VOX. Y lo va a hacer porque quiere venganza contra estos criminales y sus asquerosos partidos políticos, tal como indica el articulista. Lo cierto, es que no tiene nada de extraño, original o raro, sencillamente es que mi amigo forma parte de una masa de españoles hasta las narices que no se reflejan en las encuestas, es parte del voto oculto que puede dar la gran sorpresa en las próximas generales, y muchos deberían empezar a poner en romojo sus barbas, o tomar un avión con un billete de ida tan sólo, ante lo que pueda pasar. 

Valmadian (Blog  Hispanismo)


¿Ganará VOX las próximas elecciones generales?



La posibilidad de que VOX gane las próximas elecciones generales empieza a ser contemplada con terror por los viejos partidos políticos, sobre todo por la izquierda, que ha decidido emplear toda su fuerza, propaganda y capacidad destructiva en frenar el fulgurante y avasallador crecimiento de VOX. Pero numerosos expertos creen que el acoso a ese partido, al que demonizan calificándolo de "extrema derecha" peligrosa, tendrá un efecto contrario porque el pueblo reaccionará protegiéndolo, amparándolo y llevándolo en volandas hasta la Moncloa. Detrás del fenómeno VOX no hay truco sino un realidad terrible: los políticos españoles han sido tan canallas y han cometido tantas traiciones y abusos que el pueblo quiere venganza y espera con ilusión que VOX se los meriende. 
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Abascal vaticinó en el Club Siglo XXI que el acoso de los progres le conducirá hasta la Moncloa

Los españoles todavía se sorprenden cuando alguien dice que VOX podría ganar las próximas elecciones generales. Se quedan pensativos y, tras una rápida reflexión, la mayoría cree que es un "milagro" posible porque la gente está tan indignada que quiere arrasar con los viejos partidos, culpables del terrible deterioro de la nación, de la política y de la ética. 

Ya veremos si es cierto o no. Yo creo que puede ser cierto y que las encuestas apuntan en esa dirección. Ya hay quien lo dice en voz alta y quien lo escribe. Los más osados especulan con que podría ganar hasta con mayoría absoluta, si el actual ritmo de crecimiento que detectan las encuestas se mantuviera. Algunos sondeos ya sitúan a VOX por delante de Podemos y empatados con Ciudadanos, pero la diferencia es que Podemos retrocede, Ciudadanos crece milímetro a milímetro y VOX corre como una liebre, acercándose al PP y al PSOE. 

No juzguen ustedes a VOX con parámetros racionales y con los esquemas normales. El fenómeno VOX es anormal, como anormal es también esta España actual, corrompida, desquiciada e injusta. Si VOX hubiera sido un partido más, no habría conseguido 12 diputados en Andalucía, sin apenas dinero y sin la ayuda de los medios, ni estaría creciendo de manera exponencial en toda España, incluso en las traidoras tierras de Cataluña y el País Vasco. Si las izquierdas siguen engañando y exasperando a los españoles con sus políticas de saqueo fiscal, robos corruptos, engorde del Estado, abusos e imposiciones, es posible y probable que VOX obtenga mayoría en las próximas elecciones generales. Si siguen gobernando con el trasero, como ocurre en el PSOE andaluz, que en lugar de analizar su derrota, corregir errores y regenerarse, ha optado por gritar en las calles, la victoria de VOX llegará rápida y deslumbrante. 

El pueblo está tan harto de sinvergüenzas, corruptos, cobardes y mentirosos que quiere votar a los que hablan claro y no tienen miedo al chantaje de lo políticamente correcto. Cada día miles de nuevos amigos de VOX se incorporan a la esperanza de un cambio profundo que logre que la postrada y dañada España se levante y vuelva a ser grande. Millones de españoles votarán a los que prometan el fin de las autonomías, de las subvenciones a los amigos, de los contratos públicos amañados, de las comisiones, de los miles de políticos incapaces de justificar sus abultados patrimonios, de los privilegios de los políticos, del abuso de poder, de los impuestos abusivos y confiscatorios, de los cientos de miles de enchufados a sueldo del Estado, de los partidos políticos con exceso de poder y financiados con los impuestos, de los sindicatos de vagos, de la inmigración sin control, de los extranjeros mejor tratados que los españoles y de otros muchos abusos, arbitrariedades y canalladas del poder. 

Al hartazgo e indignación de los españoles demócratas y decentes se agrega la poderosa tendencia que atraviesa al mundo que empuja a los ciudadanos a vengarse de los políticos votando siempre en contra de lo que quiere el poder. El Gran Bretaña han apostado por el Brexit, cuando el poder quería lo contrario y lo mismo ha ocurrido en Francia, Holanda, Colombia, Italia y otros países, donde el pueblo ha dado sorpresas votando contra corriente, siempre para castigar a unos políticos vergonzosamente divorciados de la ciudadanía y habituados a gobernar anteponiendo sus propios intereses al bien común. 

Sin que ni siquiera haya tomado posesión su exiguo número de diputados andaluces, la presencia de VOX en la política española lo está cambiando todo. Los partidos revisan sus estrategias y cambian de rumbo. Podemos ya critica a Venezuela, el PSOE está paralizado por el miedo al futuro y el PP vuelve a ser de derechas, después del impresentable coqueteo con la socialdemocracia y la cobardía que le impuso Rajoy, mientras que los independentistas catalanes y vascos sienten ya el aliento del miedo a un futuro en el que será difícil que España les consienta sus actuales abusos, traiciones y cuchilladas. La gente se atreve a discutir lo que antes era tabú, incluyendo esa teórica protección a las mujeres que aplasta a los hombres, y los políticos tienen miedo al pueblo, por vez primera en cuatro décadas, lo que significa que por fin empieza a existir democracia donde antes sólo había tiranía de los partidos y de los políticos, una gente osada y ajena a la democracia porque gobernaba sin tener en cuenta las opiniones y deseos de los ciudadanos, que ahora exigen el protagonismo que la democracia les reconoce. 

Han engordado el Estado hasta convertirlo en un monstruo ingobernable e imposible de financiar, salvo que se esquilme al ciudadano con impuestos, tasas y multas, como está ocurriendo en España y en otros países, donde el dinero saqueado que no se emplea, como los políticos dicen, en pagar servicios básicos y políticas sociales, sino en mantener a los cientos de miles de políticos agarrados como lapas a las tetas del Estado y en alimentar las obscenas y corruptas redes clientelares, tejidas por los partidos para perpetuarse en el poder. El dinero del poder llueve generosamente para sus amigos, se emplea en reprimir al adversario, en comprar medios, periodistas y voluntades y en beneficiar a los inmigrantes, feministas y a otros colectivos afines, en lugar de ser orientado hacia el bien común. 

Todo esta política indecente y abusiva tiene que acabar y el pueblo sabe que la mejor manera de lograrlo es poniéndole a VOX una alfombra roja hasta las puertas de la Moncloa. 


https://www.votoenblanco.com/Ganara-...les_a7416
.html

UPYD Ávila se desmarca del apoyo de Carlos Moral a la moción de censura a Sánchez Cabrera



UPYD Ávila se desmarca del apoyo de Carlos Moral a la moción de censura a Sánchez Cabrera


  • Javier Cerrajero señala que el diputado provincial ha tomado la decisión por iniciativa propia y sin dar cuenta al partido de los motivos de su apoyo.
  • Desde UPYD se considera que este tipo de iniciativas “deberían justificarse adecuadamente y con total transparencia”.


Ávila, a 13 de marzo de 2019. El grupo municipal de UPYD en el Ayuntamiento de Ávila quiere salir al paso de la polémica generada en la Diputación Provincial, para desvincularse totalmente de la decisión adoptada por el diputado provincial de UPYD, Carlos Moral, de apoyar la moción de censura presentada contra el actual presidente.

Tanto desde la agrupación local, a través de su portavoz, Javier Cerrajero, como desde la dirección nacional del partido, han remarcado que “nadie se ha dirigido a nosotros para explicarnos las razones de dicha moción de censura”.

En este sentido, desde UPYD se indica que “este tipo de iniciativas, de tanta repercusión, deberían justificarse adecuadamente y con total transparencia de los posibles acuerdos a los que haya podido llegar el diputado provincial”.

Sin embargo, al no haber recibido información alguna a este respecto, tanto desde UPYD Ávila como desde la dirección nacional “no podemos sino desmarcarnos, ya que consideramos que se debería haber actuado con más transparencia y razonando los motivos de dicha moción de censura”.



Más información: 
Prensa GM UPYD: Javier Ruiz-Ayúcar: 690 327 180