Conferencia de Juan Manuel de Prada en la UCAV sobre
la Constitución Española
domingo, 17 de marzo de 2019
sábado, 16 de marzo de 2019
La estrategia derrotista de Casado (PP): que no se presente Vox y ponerle ojitos al PNV
La
estrategia derrotista de Casado (PP): que no se presente Vox y ponerle ojitos
al PNV
Un miedo patológico recorre la
sede nacional del Partido Popular desde los cimientos
hasta su planta noble.
Tal vez piensen en el PP que un posible pacto con el
atracador peneuvista es menos
oneroso que el desfalco que representa el doctor
cum fraude Pedro Sánchez. Pero
es igual de indecente.
14/03/2019
Pablo Casado, presidente del
Partido Popular. / EFE
La consigna de la semana en el
Partido Popular ha sido clara: pedirle a Vox que se no se presente en las
circunscripciones pequeñas,
donde alegan que los votos a Vox que no vayan al PP sólo servirán para
provecho del Gobierno
Frankenstein.
Lo curioso del eslogan -que
obviamente no está tan dirigido al partido de Santiago Abascal como a
quienes se plantean
votarlo- no es tanto que un partido quiera que otro se retire de la
competición
democrática de las ideas, como
que denota que un miedo patológico recorre la sede nacional del
Partido Popular desde los
cimientos hasta su planta noble.
Actuall depende del apoyo de
lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y
las libertades.
Da la sensación de que el
planteamiento de Casado, que llegó con el aura de recuperardor de las
esencias de la mejor versión
de su formación, revela una falta de confianza en el propio discurso.
Y no le faltan razones.
Lo que se espera de un
político es que sepa transmitir mejor sus ideas y se diferencie en el fondo y
en
las formas de sus
competidores para ganarse la confianza de los ciudadanos. Que tenga mejores
propuestas y más
oportunas que los demás y sepa transmitirlas de forma eficaz.
Puestos a pedir
que no se presente la competencia, ¿por qué limitarse a que sólo se retire una
candidatura? ¡Todos fuera! ¡Paso que arraso!
Que uno de los principales
partidos políticos de España -bien es cierto que herido casi de muerte por
abandono de ideales y
traición de promesas electorales aún con mayoría absoluta- llegue al punto
de decir que “como
me estás comiendo la tostada, mejor no te presentes”, dice mucho de sus
miedos cuasifreudianos.
En el fondo, resulta hasta
poco ambicioso por parte de Pablo Casado. No porque el Partido Popular
no tenga pretensión de
cosechar el mayor número posible de apoyos ciudadanos, que se supone.
Si no porque, puestos a pedir
que no se presente la competencia, ¿por qué limitarse a que sólo se
retire una candidatura?
¡Todos fuera! ¡Paso que arraso!
Lo malo es que conjugar
semejante petición casa mal con presentarse como un partido teóricamente
liberal y por lo tanto,
teóricamente partidario de la libre competencia. Aunque muchas de sus políticas
-por acción u omisión-
hayan sido más socialistas que liberales.
La petición de autoexpulsión a
Vox, además de resultar un tanto estrambótica para muchos y no tener
ningún efecto sobre los
aludidos, más bien supone un acicate para los partidarios de la
formación
de Abascal, Ortega Lara o
Alcaraz. Tres
personajes que, con sus particularidades, cuentan con
biografías que uno no desea ni
al peor de sus enemigos. Y, pese a las zancadillas, las amenazas, el peligro
de muerte, el desprecio
y la ignominia, resisten.
Sus votantes encuentran en
ellos -y en la épica que impregna el discurso de Vox- un motivo más que
suficiente para
responderle a Casado con la conocida frase referida a los Tercios: “Los
infantes
españoles prefieren la
muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos”.
A esto, súmenle que el pasado
día 7 de marzo, mientras Casado presentaba un pacto con Unión
del Pueblo Navarro, hizo
una grave distinción entre “nacionalistas” e “independentistas” en un
claro guiño al PNV, que
ya afila -una vez más- la faca de rebanar gobiernos débiles.
Grave, porque supone la vuelta
al error, a la traición y al atraco voluntario a costa del dinero de
los españoles por el poder.
Tal vez piensen en el PP que un posible pacto con el atracador peneuvista
es menos oneroso que el
desfalco -no solo económico, sino moral, patriótico y social- que representa
otro empecinado, el
doctor cum fraude Pedro Sánchez, de la mano de los herederos
de ETA a través
de Bildu, los golpistas de
ERC, los neocumunistas confluenciados de Podemos y demás hierbas
políticas.
Pero es igual de indecente.
Instar a la retirada
deshonrosa al partido de Abascal, Ortega Lara y Alcaraz y ponerle ojitos al
PNV.
¿Es este el partido renovado
de Casado, guardián de las esencias originales del Partido Popular?
viernes, 15 de marzo de 2019
Dos meses de cárcel a una madre por pegarle una bofetada a su hijo. Estamos locos… estamos locos (Eulogio López)
Dos meses de cárcel a una madre
por pegarle una bofetada a su hijo.
Estamos locos… estamos locos
Su Señoría pretende la educación en libertad pero la educación en libertad no existe.
Eulogio López 14/03/19 15:40

Padres e hijos
Condenan a dos meses de cárcel a una madre por abofetear a su hijo. Deja a los jueces gobernar el mundo y ya verás lo que ocurre.
No, no está bien darle dos bofetadas a un niño de 10 años porque se niegue a ducharse, pero la condena del juez de Pontevedra representa dos cosas:
- Que el Estado se entromete en la vida de la familia, ¡Cuán peligroso es eso! Y lo hace con la falta de proporción habitual. Y luego, separa al niño de su madre por seis meses: genial, campeón. Porque esa es otra, si la madre decidiera no educar a su hijo, ¿quién le iba a educar?
- Que Su Señoría predica la educación en libertad que, como recordaba Chesterton, no existe. Porque si a un niño le das a elegir decidirá siempre que no quiere ser educado en modo alguno. No se escandalicen, pero la educación tiene que hacerse de grado y, si no fuera posible, por fuerza. La educación escoactiva hasta que el educando pueda decidir por sí mismo. Puede que el adulto elija mal (sucede a menudo) pero el niño no es que elija bien o mal: es que no sabe lo que quiere.
Deja a los jueces gobernar el mundo y ya verás la que te espera
En cualquier caso, deja que los jueces gobiernen el mundo y verás qué pronto acaban con él. Entre jueces y políticos, fíjense bien lo que les digo, me quedo con los políticos, de aquí a Lima.
jueves, 14 de marzo de 2019
¿NECESITAMOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS?, ¿Llevaba razón Washington? (Paul Jonson)
¿NECESITAMOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS?, ¿Llevaba razón Washington?
Paul Jonson Libertad Digital,
suplemento Ideas.
¿Necesitamos los partidos políticos? Rara vez se plantea esta cuestión. Quizá debiéramos formularla de otra manera: ¿hasta qué punto necesitamos a los partidos políticos? Porque, ciertamente, el costo moral de tenerlos es elevado, y sigue creciendo. Gestionar y promover partidos políticos sale muy caro en el siglo XXI. Recaudar los fondos necesarios apelando al idealismo de los fieles ya no es posible, si es que alguna vez lo fue. Entran, pues, en liza motivaciones más primarias, lo que significa corrupción de una u una forma. Y la experiencia parece sugerir que, en casi todas las democracias occidentales, la recaudación de fondos es, a día de hoy, y con diferencia, el mayor foco de corrupción. La venta de títulos nobiliarios a cambio de cuantiosas donaciones a las arcas del partido viene siendo un escándalo en Gran Bretaña desde hace tiempo. No se trata simplemente de la venta de unas "condecoraciones" que permiten al receptor –tras desembolsar, pongamos, un millón de libras en efectivo – llamarse (y ser llamado) Lord; se trata también de la venta de un escaño en el Parlamento, puesto que los poseedores de títulos nobiliarios vitalicios tienen derecho a ocupar una banca en
También les permite –y este punto es crucial – discutir, enmendar y
votar las leyes que pasan por el Parlamento. Cierto, los poderes de la Cámara de los Lores son
inferiores a los de la Cámara
de los Comunes. No puede echar abajo los proyectos de ley, pero puede
retrasarlos y alterarlos. Nadie sabe con exactitud cuántas personas han
comprado sus escaños en la
Cámara de los Lores. Podrían ser más de 100 (de un total de
725), y esa cifra puede crecer. Hasta hace poco los títulos nobiliarios se entregaban
exclusivamente a quienes pagaban a tocateja; ahora se ha descubierto que a los
ricos se les ha concedido o prometido títulos a cambio de préstamos en
condiciones favorables. La fuente de esta nueva forma de corrupción es el
nuevo Partido Laborista, que anda buscando un sustituto de los sindicatos como
principal fuente de ingresos. No obstante, los conservadores y los
liberaldemócratas también han intentando recaudar dinero prometiendo favores.
En cuanto un partido es lo suficientemente grande, puede abrirse camino en los
derroteros del enjuague. Vender títulos nobiliarios es una estratagema
característica de los británicos, pero el fenómeno de la corrupción está
presente en toda Europa, especialmente en Alemania, Italia, Francia y España. En
estos cuatro países, prácticamente todos los escándalos financieros importantes
de los últimos veinte años con políticos de por medio tienen su origen en la
recaudación de fondos para los partidos. Algunas de las más altas figuras
políticas han sido acusadas de cometer abusos en la recaudación de fondos,
entre ellos el presidente francés, Jacques Chirac, cuando era alcalde de París,
y Helmut Kohl, cuando era canciller de Alemania. La defensa suele ser la misma:
"Pero lo hice por el partido". Pero sigue siendo corrupción. Y coger
dinero para el partido acaba por dar paso al hábito de coger dinero para los
individuos. El más reciente escándalo relacionado con los títulos
nobiliarios ha dejado impertérritos a los políticos británicos más curtidos.
"El dinero tiene que recaudarse de alguna manera", dicen. "Si no
se nos permite vender títulos, los partidos tendrán que ser financiados por el
contribuyente". ¿Soy el único en encontrar ultrajante esta sugerencia?
Significaría, de hecho, que la gente estaría obligada a conceder subsidios a un
monopolio político ejercido a perpetuidad por políticos profesionales.
Este asunto, en qué medida la recaudación de fondos para las campañas
–tanto del partido como personales – conduce a la corrupción, es objeto de
controversia en EEUU. Ciertamente, se conceden cargos a los donantes
importantes, incluso destinos diplomáticos fundamentales. A menudo he pensado
que esto representa una enorme desventaja para los esfuerzos diplomáticos
norteamericanos a la hora de exponer sus políticas al mundo, algo que, hoy más
que nunca, es de crucial importancia. George Washington abordó el
problema de los partidos políticos hace 200 años, en su Discurso de Despedida.
Reconocía, a regañadientes, que es "probablemente cierto" que, "dentro
de ciertos límites", "en los países libres los partidos políticos son
controles útiles de la administración del Gobierno y sirven para mantener vivo
el espíritu de la libertad". Pero añadía que el espíritu partidario no
había de ser "alentado". "Siempre habrá suficiente para todo
propósito necesario", agregaba. Y, dado el "peligro constante de que
lo hubiera en exceso, el esfuerzo por mitigarlo y aplacarlo ha de correr,
forzosamente, por cuenta de la opinión pública". Asimismo, comparaba
la competición partidaria con un incendio: "El fuego precisa de vigilancia
constante, no sea que, en lugar de calentar, consuma". Los
occidentales deberíamos reflexionar acerca de cómo pasar sin partidos políticos
todopoderosos y altamente organizados, o al menos sobre cómo reducir su influencia.
¿Por qué no promover que se presenten a las elecciones individuos más
independientes? ¿Qué papel deben desempeñar los independientes en los
parlamentos y congresos del siglo XXI?
Durante los dos últimos siglos,
los partidos políticos han dominado cada vez más nuestras legislaturas,
constituido nuestros gobiernos y dado forma a nuestras sociedades. Pero si son
instituciones tan exitosas e indispensables, ¿por qué son tan corruptas? ¿Es
inteligente intentar exportar esta tradición partidista a las democracias que
intentamos levantar en países como Irak y Afganistán? Después de todo, en
Israel, que es una democracia genuina, el extremadamente fragmentario sistema
de partidos es un obstáculo para un gobierno bueno y estable. Este tipo de
cuestiones ha de plantearse y debatirse en los medios, los think tanks y
los departamentos universitarios de Ciencias Políticas. No debemos mantenernos
por toda la eternidad en la línea derrotista en que estamos atascados con el
viejo sistema de partidos.
miércoles, 13 de marzo de 2019
¿Ganará VOX las próximas elecciones generales?
Me gusta este artículo, no hay dobleces en la opinión de su autor, un periodista harto de la mierda que impregna España, de esta especie de castigo bíblico que nos ha caído encima. Que puede pasar lo que dice el articulista no me extrañaría nada. Hace unos días hablé telefónicamente con un amigo del que nada sabía desde hace muchos años. Idealista de izquierdas, se ha pasado la vida por el mundo y me decía que no se creía lo que se ha hecho aquí, que España está irreconocible y que él, que ha sido médico entre los sandinistas, va a votar a VOX. Y lo va a hacer porque quiere venganza contra estos criminales y sus asquerosos partidos políticos, tal como indica el articulista. Lo cierto, es que no tiene nada de extraño, original o raro, sencillamente es que mi amigo forma parte de una masa de españoles hasta las narices que no se reflejan en las encuestas, es parte del voto oculto que puede dar la gran sorpresa en las próximas generales, y muchos deberían empezar a poner en romojo sus barbas, o tomar un avión con un billete de ida tan sólo, ante lo que pueda pasar.
Valmadian (Blog Hispanismo)
¿Ganará VOX las próximas elecciones generales?
La posibilidad de que VOX gane las próximas elecciones generales empieza a ser contemplada con terror por los viejos partidos políticos, sobre todo por la izquierda, que ha decidido emplear toda su fuerza, propaganda y capacidad destructiva en frenar el fulgurante y avasallador crecimiento de VOX. Pero numerosos expertos creen que el acoso a ese partido, al que demonizan calificándolo de "extrema derecha" peligrosa, tendrá un efecto contrario porque el pueblo reaccionará protegiéndolo, amparándolo y llevándolo en volandas hasta la Moncloa. Detrás del fenómeno VOX no hay truco sino un realidad terrible: los políticos españoles han sido tan canallas y han cometido tantas traiciones y abusos que el pueblo quiere venganza y espera con ilusión que VOX se los meriende.
---
Abascal vaticinó en el Club Siglo XXI que el acoso de los progres le conducirá hasta la Moncloa
Los españoles todavía se sorprenden cuando alguien dice que VOX podría ganar las próximas elecciones generales. Se quedan pensativos y, tras una rápida reflexión, la mayoría cree que es un "milagro" posible porque la gente está tan indignada que quiere arrasar con los viejos partidos, culpables del terrible deterioro de la nación, de la política y de la ética.
Ya veremos si es cierto o no. Yo creo que puede ser cierto y que las encuestas apuntan en esa dirección. Ya hay quien lo dice en voz alta y quien lo escribe. Los más osados especulan con que podría ganar hasta con mayoría absoluta, si el actual ritmo de crecimiento que detectan las encuestas se mantuviera. Algunos sondeos ya sitúan a VOX por delante de Podemos y empatados con Ciudadanos, pero la diferencia es que Podemos retrocede, Ciudadanos crece milímetro a milímetro y VOX corre como una liebre, acercándose al PP y al PSOE.
No juzguen ustedes a VOX con parámetros racionales y con los esquemas normales. El fenómeno VOX es anormal, como anormal es también esta España actual, corrompida, desquiciada e injusta. Si VOX hubiera sido un partido más, no habría conseguido 12 diputados en Andalucía, sin apenas dinero y sin la ayuda de los medios, ni estaría creciendo de manera exponencial en toda España, incluso en las traidoras tierras de Cataluña y el País Vasco. Si las izquierdas siguen engañando y exasperando a los españoles con sus políticas de saqueo fiscal, robos corruptos, engorde del Estado, abusos e imposiciones, es posible y probable que VOX obtenga mayoría en las próximas elecciones generales. Si siguen gobernando con el trasero, como ocurre en el PSOE andaluz, que en lugar de analizar su derrota, corregir errores y regenerarse, ha optado por gritar en las calles, la victoria de VOX llegará rápida y deslumbrante.
El pueblo está tan harto de sinvergüenzas, corruptos, cobardes y mentirosos que quiere votar a los que hablan claro y no tienen miedo al chantaje de lo políticamente correcto. Cada día miles de nuevos amigos de VOX se incorporan a la esperanza de un cambio profundo que logre que la postrada y dañada España se levante y vuelva a ser grande. Millones de españoles votarán a los que prometan el fin de las autonomías, de las subvenciones a los amigos, de los contratos públicos amañados, de las comisiones, de los miles de políticos incapaces de justificar sus abultados patrimonios, de los privilegios de los políticos, del abuso de poder, de los impuestos abusivos y confiscatorios, de los cientos de miles de enchufados a sueldo del Estado, de los partidos políticos con exceso de poder y financiados con los impuestos, de los sindicatos de vagos, de la inmigración sin control, de los extranjeros mejor tratados que los españoles y de otros muchos abusos, arbitrariedades y canalladas del poder.
Al hartazgo e indignación de los españoles demócratas y decentes se agrega la poderosa tendencia que atraviesa al mundo que empuja a los ciudadanos a vengarse de los políticos votando siempre en contra de lo que quiere el poder. El Gran Bretaña han apostado por el Brexit, cuando el poder quería lo contrario y lo mismo ha ocurrido en Francia, Holanda, Colombia, Italia y otros países, donde el pueblo ha dado sorpresas votando contra corriente, siempre para castigar a unos políticos vergonzosamente divorciados de la ciudadanía y habituados a gobernar anteponiendo sus propios intereses al bien común.
Sin que ni siquiera haya tomado posesión su exiguo número de diputados andaluces, la presencia de VOX en la política española lo está cambiando todo. Los partidos revisan sus estrategias y cambian de rumbo. Podemos ya critica a Venezuela, el PSOE está paralizado por el miedo al futuro y el PP vuelve a ser de derechas, después del impresentable coqueteo con la socialdemocracia y la cobardía que le impuso Rajoy, mientras que los independentistas catalanes y vascos sienten ya el aliento del miedo a un futuro en el que será difícil que España les consienta sus actuales abusos, traiciones y cuchilladas. La gente se atreve a discutir lo que antes era tabú, incluyendo esa teórica protección a las mujeres que aplasta a los hombres, y los políticos tienen miedo al pueblo, por vez primera en cuatro décadas, lo que significa que por fin empieza a existir democracia donde antes sólo había tiranía de los partidos y de los políticos, una gente osada y ajena a la democracia porque gobernaba sin tener en cuenta las opiniones y deseos de los ciudadanos, que ahora exigen el protagonismo que la democracia les reconoce.
Han engordado el Estado hasta convertirlo en un monstruo ingobernable e imposible de financiar, salvo que se esquilme al ciudadano con impuestos, tasas y multas, como está ocurriendo en España y en otros países, donde el dinero saqueado que no se emplea, como los políticos dicen, en pagar servicios básicos y políticas sociales, sino en mantener a los cientos de miles de políticos agarrados como lapas a las tetas del Estado y en alimentar las obscenas y corruptas redes clientelares, tejidas por los partidos para perpetuarse en el poder. El dinero del poder llueve generosamente para sus amigos, se emplea en reprimir al adversario, en comprar medios, periodistas y voluntades y en beneficiar a los inmigrantes, feministas y a otros colectivos afines, en lugar de ser orientado hacia el bien común.
Todo esta política indecente y abusiva tiene que acabar y el pueblo sabe que la mejor manera de lograrlo es poniéndole a VOX una alfombra roja hasta las puertas de la Moncloa.
https://www.votoenblanco.com/Ganara-...les_a7416.html
Valmadian (Blog Hispanismo)
¿Ganará VOX las próximas elecciones generales?
La posibilidad de que VOX gane las próximas elecciones generales empieza a ser contemplada con terror por los viejos partidos políticos, sobre todo por la izquierda, que ha decidido emplear toda su fuerza, propaganda y capacidad destructiva en frenar el fulgurante y avasallador crecimiento de VOX. Pero numerosos expertos creen que el acoso a ese partido, al que demonizan calificándolo de "extrema derecha" peligrosa, tendrá un efecto contrario porque el pueblo reaccionará protegiéndolo, amparándolo y llevándolo en volandas hasta la Moncloa. Detrás del fenómeno VOX no hay truco sino un realidad terrible: los políticos españoles han sido tan canallas y han cometido tantas traiciones y abusos que el pueblo quiere venganza y espera con ilusión que VOX se los meriende.
---
Abascal vaticinó en el Club Siglo XXI que el acoso de los progres le conducirá hasta la Moncloa
Los españoles todavía se sorprenden cuando alguien dice que VOX podría ganar las próximas elecciones generales. Se quedan pensativos y, tras una rápida reflexión, la mayoría cree que es un "milagro" posible porque la gente está tan indignada que quiere arrasar con los viejos partidos, culpables del terrible deterioro de la nación, de la política y de la ética.
Ya veremos si es cierto o no. Yo creo que puede ser cierto y que las encuestas apuntan en esa dirección. Ya hay quien lo dice en voz alta y quien lo escribe. Los más osados especulan con que podría ganar hasta con mayoría absoluta, si el actual ritmo de crecimiento que detectan las encuestas se mantuviera. Algunos sondeos ya sitúan a VOX por delante de Podemos y empatados con Ciudadanos, pero la diferencia es que Podemos retrocede, Ciudadanos crece milímetro a milímetro y VOX corre como una liebre, acercándose al PP y al PSOE.
No juzguen ustedes a VOX con parámetros racionales y con los esquemas normales. El fenómeno VOX es anormal, como anormal es también esta España actual, corrompida, desquiciada e injusta. Si VOX hubiera sido un partido más, no habría conseguido 12 diputados en Andalucía, sin apenas dinero y sin la ayuda de los medios, ni estaría creciendo de manera exponencial en toda España, incluso en las traidoras tierras de Cataluña y el País Vasco. Si las izquierdas siguen engañando y exasperando a los españoles con sus políticas de saqueo fiscal, robos corruptos, engorde del Estado, abusos e imposiciones, es posible y probable que VOX obtenga mayoría en las próximas elecciones generales. Si siguen gobernando con el trasero, como ocurre en el PSOE andaluz, que en lugar de analizar su derrota, corregir errores y regenerarse, ha optado por gritar en las calles, la victoria de VOX llegará rápida y deslumbrante.
El pueblo está tan harto de sinvergüenzas, corruptos, cobardes y mentirosos que quiere votar a los que hablan claro y no tienen miedo al chantaje de lo políticamente correcto. Cada día miles de nuevos amigos de VOX se incorporan a la esperanza de un cambio profundo que logre que la postrada y dañada España se levante y vuelva a ser grande. Millones de españoles votarán a los que prometan el fin de las autonomías, de las subvenciones a los amigos, de los contratos públicos amañados, de las comisiones, de los miles de políticos incapaces de justificar sus abultados patrimonios, de los privilegios de los políticos, del abuso de poder, de los impuestos abusivos y confiscatorios, de los cientos de miles de enchufados a sueldo del Estado, de los partidos políticos con exceso de poder y financiados con los impuestos, de los sindicatos de vagos, de la inmigración sin control, de los extranjeros mejor tratados que los españoles y de otros muchos abusos, arbitrariedades y canalladas del poder.
Al hartazgo e indignación de los españoles demócratas y decentes se agrega la poderosa tendencia que atraviesa al mundo que empuja a los ciudadanos a vengarse de los políticos votando siempre en contra de lo que quiere el poder. El Gran Bretaña han apostado por el Brexit, cuando el poder quería lo contrario y lo mismo ha ocurrido en Francia, Holanda, Colombia, Italia y otros países, donde el pueblo ha dado sorpresas votando contra corriente, siempre para castigar a unos políticos vergonzosamente divorciados de la ciudadanía y habituados a gobernar anteponiendo sus propios intereses al bien común.
Sin que ni siquiera haya tomado posesión su exiguo número de diputados andaluces, la presencia de VOX en la política española lo está cambiando todo. Los partidos revisan sus estrategias y cambian de rumbo. Podemos ya critica a Venezuela, el PSOE está paralizado por el miedo al futuro y el PP vuelve a ser de derechas, después del impresentable coqueteo con la socialdemocracia y la cobardía que le impuso Rajoy, mientras que los independentistas catalanes y vascos sienten ya el aliento del miedo a un futuro en el que será difícil que España les consienta sus actuales abusos, traiciones y cuchilladas. La gente se atreve a discutir lo que antes era tabú, incluyendo esa teórica protección a las mujeres que aplasta a los hombres, y los políticos tienen miedo al pueblo, por vez primera en cuatro décadas, lo que significa que por fin empieza a existir democracia donde antes sólo había tiranía de los partidos y de los políticos, una gente osada y ajena a la democracia porque gobernaba sin tener en cuenta las opiniones y deseos de los ciudadanos, que ahora exigen el protagonismo que la democracia les reconoce.
Han engordado el Estado hasta convertirlo en un monstruo ingobernable e imposible de financiar, salvo que se esquilme al ciudadano con impuestos, tasas y multas, como está ocurriendo en España y en otros países, donde el dinero saqueado que no se emplea, como los políticos dicen, en pagar servicios básicos y políticas sociales, sino en mantener a los cientos de miles de políticos agarrados como lapas a las tetas del Estado y en alimentar las obscenas y corruptas redes clientelares, tejidas por los partidos para perpetuarse en el poder. El dinero del poder llueve generosamente para sus amigos, se emplea en reprimir al adversario, en comprar medios, periodistas y voluntades y en beneficiar a los inmigrantes, feministas y a otros colectivos afines, en lugar de ser orientado hacia el bien común.
Todo esta política indecente y abusiva tiene que acabar y el pueblo sabe que la mejor manera de lograrlo es poniéndole a VOX una alfombra roja hasta las puertas de la Moncloa.
https://www.votoenblanco.com/Ganara-...les_a7416.html
UPYD Ávila se desmarca del apoyo de Carlos Moral a la moción de censura a Sánchez Cabrera
UPYD Ávila se desmarca del apoyo
de Carlos Moral a la moción de censura a Sánchez Cabrera
- Javier
Cerrajero señala que el diputado provincial ha tomado la decisión por
iniciativa propia y sin dar cuenta al partido de los motivos de su apoyo.
- Desde
UPYD se considera que este tipo de iniciativas “deberían justificarse
adecuadamente y con total transparencia”.
Ávila, a 13
de marzo de 2019. El
grupo municipal de UPYD en el Ayuntamiento de Ávila quiere salir al paso de la
polémica generada en la Diputación Provincial, para desvincularse totalmente de
la decisión adoptada por el diputado provincial de UPYD, Carlos Moral, de
apoyar la moción de censura presentada contra el actual presidente.
Tanto
desde la agrupación local, a través de su portavoz, Javier Cerrajero, como
desde la dirección nacional del partido, han remarcado que “nadie se ha
dirigido a nosotros para explicarnos las razones de dicha moción de censura”.
En
este sentido, desde UPYD se indica que “este tipo de iniciativas, de tanta
repercusión, deberían justificarse adecuadamente y con total transparencia de
los posibles acuerdos a los que haya podido llegar el diputado provincial”.
Sin
embargo, al no haber recibido información alguna a este respecto, tanto desde
UPYD Ávila como desde la dirección nacional “no podemos sino desmarcarnos, ya
que consideramos que se debería haber actuado con más transparencia y razonando
los motivos de dicha moción de censura”.
Más
información:
Prensa
GM UPYD: Javier Ruiz-Ayúcar: 690
327 180
martes, 12 de marzo de 2019
Si la ‘moderación’ es callar ante una matanza de inocentes, prefiero que me llamen radical
Si la ‘moderación’ es callar ante
una matanza de inocentes, prefiero
que me llamen radical
Una de las grandes lacras de nuestro tiempo es la manipulación del lenguaje
para hacer pasar por inocuas e incluso por buenas cosas que no lo son en absoluto,
por ejemplo matar a inocentes.
elentir -

Una falsedad tan enorme como afirmar que la Tierra es plana
Desde hace ya muchos años, los partidarios de la legalización del aborto han estado difundiendo
términos engañosos como el de “interrupción voluntaria del embarazo”, que da la impresión de que
simplemente te tomas una pausa sin más consecuencias, como quien deja de tomar una taza de café
muy caliente durante un minuto a la espera de que se enfríe un poco. El caso es que interrumpir una
vida tiene un nombre más gráfico: matar. Y hoy en día, con los conocimientosque tenemos sobre
el inicio de la vida, afirmar que abortar no es matar es tan falso como decir que la Tierra es plana,
con una diferencia esencial: sostener esa idea falsa del mundo resulta hasta gracioso, mientras que
los abortistas mienten para disfrazar una monstruosidad.
¿La moderación es evitar oponerse a una monstruosidad?
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
la aceptación del aborto. Es más: muchos medios de comunicación y líderes políticos promueven
un discurso engañoso según el cual la “moderación” consiste en apoyar esa atrocidad o, al menos,
callar ante ella, como si rechazar una matanza de inocentes te convirtiese en alguien radical y
extremista. Un ejemplo de ello lo tuvimos ayer. Uno de los medios españoles de eso que yo llamo
“derecha progre”, El Mundo, publicó una noticia con el siguiente título: “Pablo Casado promete
al PP olvidarse del aborto y moderar su discurso”. El diario asegura que el presidente del PP “ha
decidido renunciar al tono crispado y al debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo”
(otra vez el engañoso eufemismo para tapar la verdad).
Un largo viaje en el que los principios se han quedado por el camino
Desde el año pasado, Casado venía proponiendo volver a la Ley del Aborto de 1985, presentándola
como una ley de “consenso”, a pesar de que Alianza Popular (antecesora del PP) recurrió esa ley
en su momento, un recurso encabezado por José María Ruiz-Gallardón, que dijo: “No somos
partidarios de la despenalización del aborto en ningún supuesto”. Desde entonces, el PP ha venido
deshaciéndose de la defensa del derecho a la vida. A pesar de ello, las importantes movilizaciones
del movimiento provida contra la Ley del Aborto de 2010 y la presión de la sociedad civil llevó al
PP a incluir lo siguiente en su programa para las elecciones generales de 2011 (ver PDF, página
108): “Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección
del derecho a la vida”. Una promesa que Rajoy enterró en septiembre de 2014. Este asunto es uno
de los que mejor reflejan la deriva ideológica del PP, un partido que ha preferido doblegarse a
los dogmas de la izquierda en vez de dar la batalla de las ideas.
Si el PP propone lo mismo que la izquierda, ¿qué sentido tiene el PP?
Ya va siendo hora de plantar cara a la manipulación del lenguaje, cuyo fin es imponernos lo que
tenemos que pensar. Si la “moderación” que nos vende la derecha cobarde consiste en callar
ante una matanza de inocentes, prefiero que me llamen radical. Ser señalado por el mero hecho
de discrepar debería dolernos mucho menos que el asesinato de decenas de miles de inocentes. Si
el PP se somete al pensamiento único progre y calla ante esa matanza, entonces la existencia
de ese partido carece de sentido. Votar a un partido así ya sólo es útil para la izquierda, y más
ahora que tenemos una alternativa que sí está dispuesta a dar esa batalla de las ideas: Vox.
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