miércoles, 19 de diciembre de 2018

Monstruos enjaulados

TRIBUNA
Mateo Requeséns: 

Monstruos enjaulados

Opinión
Mateo Requeséns

lunes, 17 de diciembre de 2018

Por qué Europa se suicida (y más deprisa de lo que parece)

Por qué Europa se suicida

 (y más deprisa de lo que parece)

"La mayor amenaza para la civilización occidental no viene de otras civilizaciones,
 sino de nuestra propia pusilanimidad, y de la ignorancia histórica que la alimenta".
 La frase de Churchill parece pensada para la Europa actual, corroída por el 
multiculturalismo.  


Churchill, Mozart y Berners-Lee.
Churchill, Mozart y Berners-Lee.
Se acaban de cumplir cien años del fin de la Primera Guerra Mundial. Y un siglo después, el eje de
la Tierra ha cambiado: de Europa a China y Estados Unidos.
Europa se ha convertido en un enano prematuramente envejecido, sin fuelle demográfico, sin relevancia
 política, con un futuro problemático, corroído por el ácido del multiculturalismo.
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Nadie lo hubiera podido imaginar a principios del siglo XX, cuando el mundo era eurocéntrico. 
En 1897, aniversario de la coronación de la reina Victoria, se celebró en Londres un fastuoso desfile de 
las tropas coloniales. Y un niño contemplaba embelesado los cañones, que habían hecho la guerra del
Nilo contra El Mahdi, narrada por Winston Churchill. El chaval pensaba -como Francis Fukuyama 
tras la Caída del Muro- que aquel era el fin de la Historia, y que la luz de la civilización, implantada
 por el Imperio Británico, nunca se apagaría.
Aquel niño, llamado Arnold J. Toynbee, creció, vivió las dos guerras mundiales, el proceso de 
descolonización y el auge de EEUU, y tuvo que reconocer que aquel entusiasmo era sólo un espejismo. 
Lo dejó por escrito, convertido ya en un influyente ensayista, en su famosa obra Estudio de la Historia.
Durante más de 500 años, Occidente -o lo que es lo mismo Europa-  ha configurado al mundo. 
“Ninguna civilización anterior había alcanzado nunca un predominio como el que alcanzó Occidente 
sobre el resto del mundo” afirma Niall Ferguson en Civilización. Occidente y el resto.
El Viejo Continente ha difundido el cristianismo -la religión más grande del mundo-; ha descubierto y
 evangelizado América; ha aportado la Ilustración y la Revolución Industrial; el submarino y la imprenta;
 el Derecho romano y las leyes de Indias; la mística de San Juan de la Cruz y la novela de Cervantes; 
el teatro de Shakespeare y La montaña mágica de Thomas Mann; la Aeropagítica de John Milton y la
 división de poderes de Montesquieu; la revolución científica de Copérnico y Newton, y las alegres 
sinfonías de Mozart.
El “siglo estadounidense” ha seguido siendo europeo: Von Braun, Einstein, Berners Lee, etc.
Incluso en el siglo XX, el “siglo estadounidense”, el legado cultural y científico ha seguido siendo 
predominantemente europeo. Detrás de la llegada del hombre a la Luna hay un alemán: Von Braun; 
el más influyente líder religioso es polaco: Juan Pablo II; el mayor científico del siglo ha sido otro europeo:
 Einstein; y hasta el creador de la red informática mundial, la World Wide Web, gracias a la cual
 está usted leyendo este artículo, es un inglés: Tim Berners-Lee, auxiliado por un belga, Robert Cailliau.  
Hasta el cine es europeo (los hermanos Lumiére) y algunos de los genios de la pantalla nacieron en
 Europa (Hitchcock, Chaplin, Renoir, Ridley Scott). Y ni siquiera la televisión es norteamericana
-sus inventores son un escocés, John Logie Baird y un alemán, Manfred von Ardenne-, y las primeras
 emisiones públicas las hizo la BBC, en 1936.
Y sin embargo, el Viejo Continente parece replegarse sobre sí mismo, como si semejante legado 
no sirviera para nada. Y los líderes de una Unión Europea errática “se sienten cada vez más irrelevantes (…)
 aparentemente sin confianza en su presente o en su pasado ilustre, y tan a menudo ignorados
 por las grandes potencias”, como apunta Victor Davis Hanson.
Niall Ferguson hace una comparación significativa: mientras que en la UE hay once Estados con
 una población inferior a seis millones de habitantes; en China hay 11 ciudades con más de ocho 
millones de habitantes. Y algunos de los países más poblados del Viejo Continente (como Francia)
 pueden dejar de ser culturalmente europeos en tres o cuatro decenios, conforme vaya creciendo la 
población musulmana. De los casi 310 millones de habitantes de Europa, unos 100 millones serán 
musulmanes en cuestión de décadas.
El viento de la Historia parece haber barrido al Viejo Continente. Y si ocasionalmente vuelve a formar
 parte de la agenda internacional lo hace por “los problemas económicos, como un adolescente 
conflictivo que amenaza con suicidarse”, según apunta Ferguson.
Las razones del repliegue europeo no son otras que el olvido de sus raíces antropológicas y la
 pérdida de fe en sí misma. Esa esterilidad de valores se traduce en infertilidad física, como 
demuestra la dramática involución demográfica.
Y -como advierte Michel Houellebecq– el demográfico no es “un suicidio lento. Una vez que has
 llegado a una tasa de natalidad del 1,3 o el 1,4, después las cosas van muy rápido”.
¿Pacto para la migración o amenaza para Europa?
Pero se juntan el hambre con las ganas de comer si a eso añadimos la invasión cultural que supone 
la islamización de varios países europeos. Un proceso que lejos de remitir tras el repunte migratorio 
de los último años, puede aumentar con el Pacto Global de Naciones Unidas para la migración.
Basado en la Declaración de Nueva York (2016), el Pacto pretende establecer las bases para regular
 “una inmigración segura, regular y ordenada”, ante uno de los mayores movimientos migratorios de
 la Historia. El problema es que ese Pacto puede convertirse en un arma de dos filos, un coladero, 
como ha denunciado Hungría. Por un lado, Europa necesita de savia joven y no debe cerrarse a la
 inmigración; pero por otro lado, corre el peligro de abrir aún más la espita del multiculturalismo y
 aceptar a quienes no quieren integrarse.
El ministro de Asuntos Exteriores húngaro ha dicho que el Pacto puede entrañar un “grave peligro” 
para Europa, porque está “destinado a tipificar la inmigración ilegal como un derecho humano fundamental” .
Hungría no es el único país que se opone al Pacto. Polonia, Austria, Croacia y República Checa 
tampoco lo firmarán.
Y es que algunos de los países del antiguo bloque del Este son los que paradójicamente parece tener
 una conciencia más clara una mayor de sus raíces europeas. O no tan paradójicamente, porque
 quienes han sufrido en sus carnes la tiranía aprecian más que nadie la libertad. 

domingo, 16 de diciembre de 2018

El sambenito de las soluciones fáciles a problemas complejos

Vox y el sambenito de las soluciones

 fáciles a problemas complejos

Una de los sambenitos que el establishment cuelga a los llamados “deplorables” 
(es decir a los votantes de Trump y por extensión al propio presidente americano, 
y a Orban, la premier polaca Beata Szydło, Santiago Abascal etcétera) es el de
 “aportar soluciones fáciles a problemas complejos”.

Santiago Abascal, presidente de Vox, en un acto electoral el Córdoba en noviembre de 2018 /EFE
Santiago Abascal, presidente de Vox, en un acto electoral el Córdoba en noviembre de 2018 /EFE
Bueno, digamos que el zafio Trump no es, desde luego, el summum de la sutileza y algunas de sus 
medidas son de trazo grueso; y una de las 100 propuestas de Vox no es que sea simplista sino
 directamente quimérica: suprimir las autonomías, dado el contubernio de intereses creados de
 toda la clase política española sin excepción.
Pero se podría volver la oración por pasiva y aplicar el mismo mantra al establishment. Comenzando
 por las autonomías.
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¿No fue una solución simplista el Estado de las Autonomías al viejo problema del regionalismo que 
arrastraba España desde el siglo XIX? Tan simplista que nos ha costado un riñón (la fortuna económica 
dilapidada con el despilfarro autonómico), una grave amenaza contra la unidad de España, el enfrentamiento 
social en Cataluña, y 800 muertos en el País Vasco, y encima ponemos alfombra roja para que los 
proetarras se hagan con varas de alcalde y pillen presupuesto?
¿No fue una solución simplista que Zapatero abriera el toril del Estatut, desencandenando un 
procés que, tras el golpe de Estado del referéndum, va camino de eternizarse, envenenando la convivencia?
¿No fue una solución simplista al complejísimo problema de la emigración, abrir la puerta a los
 musulmanes, dándoles todo tipo de facilidades, como ayudas al alquiler, becas para libros o pensiones 
sin haber cotizado?… con el agravio que supone para los españoles. ¿No es demagógico y contraproducente
 que el 90% de los beneficiarios de ayudas al alquiler en Madrid sean musulmanes: y que en Cataluña, 
el 80% de los musulmanes procedentes de Marruecos vivan de las ayudas sociales?
El establishment tilda de xenófobo a Vox por proponer control en la inmigración (porque eso es todo lo 
que propone Abascal, control, no expulsión: sólo habla de expulsar a los ilegales). El mismo establishment, 
con PSOE y PP en primer término, que permite que los españoles no tengan asegurada su pensión 
después de haber trabajado durante décadas, y que las concede a decenas de extranjeros sin haber cotizado
 un sólo día de sus vidas.
¿No es una solución fácil el aborto ante el complejo problema de las mujeres embarazadas?
¿No fué una solución simplona y demagógica el Plan E de empleo precario de Zapatero, ridículo parche 
con el que el socialista pretendía torear el miura de la crisis?
Y siguiendo con la economía, no hay medida más simplista y contraproducente que subir el salario 
mínimo como ha pactado Sánchez con los podemitas en ese poema de Presupuestos Generales que ha 
encendido las alertas rojas de la UE.
Ante un problema de gran complejidad, como el riesgo de una nueva crisis, cuando la economía española
 no ha corregido los desequilibrios estructurales que arrastra, el Gobierno de Sánchez tira de demagogia 
y hace unos presupuestos que ponen en riesgo la estabilidad y el empleo.
En lugar de apostar por la austeridad y el control del gasto público, el presidente cum fraude opta por la
 subida de impuestos y el disparo de la deuda pública. Lo cual augura un batacazo tan severo como el de
 Zapatero cuando imitó al avestruz y negó la crisis.
¿No es una solución fácil ante el complejísimo problema de las mujeres embarazadas, quitarse 
literalmente al muerto de encima (el bebé) mediante la ley del aborto? … en lugar de arbitrar medidas 
para ayudar a esas madres, como, por cierto, propone Vox en sus cien medidas.
El catálogo de soluciones simplistas ante problemas complejos sería interminable… en España y también 
en la Europa de Macron y Merkel.
Pero el establishment socialdemócrata y sus aparatos de propaganda se las han ingeniado para estigmatizar
 a “los deplorables” de la derecha alternativa marcándolos con las etiquetas de simplones, racistas, 
xenófobos, islamófobos y… lo más grave de todo, como un peligro para la democracia.
Cuando lo que había que preguntarse es si el peligro para la democracia no son más bien superestructuras 
que nadie ha elegido como la eurocracia de Bruselas; o Gobiernos que pretenden repetir referendums 
cuando el resultado no les gusta.
Recientemente el expremier británico Tony Blair dijo en México que utilizar consultas ciudadanas 
para decidir sobre temas complejos “no es una buena idea”. Por supuesto que el Brexit era un asunto 
complejo (y la decisión de Cameron fue un error de cálculo mayúsculo), pero las elecciones cada cuatro 
años en los que los pueblos ponen su futuro en manos de los candidatos ¿no son envites de enorme
complejidad? ¿Tampoco son “buenas ideas” dejar en manos del ciudadano la decisión de votar
 a quien más le guste o desalojar del poder a quien, según su leal saber y entender, lo haya hecho mal?
El mensaje implícito que están transmitiendo determinadas élites es que “si no me eligen a mí o a los
 de mi cuerda, los ciudadanos son unos ignorantes y no tienen derecho al voto”.
Lo cual además de un insulto a los gobernados es una enmienda a la totalidad contra la premisa número 
uno de la democracia. E ignorar un principio básico de la soberanía popular, según el cual el pueblo 
constituye el Estado, y por lo tanto puede controlarlo y cambiarlo si lo cree conveniente. Lo malo es q
ue hay autores que sostienen que sólo deberían votar los más preparados, como Jason Brennan e
n su libro Contra la democracia.
Tony Blair, el que que critica las soluciones fáciles, fue uno de los genios que ordenó la invasión del Irak de Sadam Hussein
Es obvio que Trump no es ningún santo y manipula como el que más. Pero nadie da derecho a los 
Obama, los Hillary, los Macron o los Blair a tildar de un peligro para la democracia a las nuevas 
derechas anti-establishment, y de deplorables a quienes les votan.
Porque da la casualidad de que los Obama y compañía son tramposos, embusteros y manipuladores. 
Tony Blair, sin ir más lejos, el que critica las soluciones fáciles, fue uno de los genios que ordenó la
 invasión del Irak de Sadam Hussein, en 2003, en una guerra injusta y una posguerra aún peor, que 
provocaría la llegada del Estado Islámico. Y lo hizo alegando que Irak poseía armas químicas.
Doce años después, reconoció que eso no era cierto y pidió perdón por los “errores” de la invasión.
 Pero el mal de aquella solución fácil ya estaba hecho.
Ahora díganme, ¿quienes son los verdaderos deplorables?

sábado, 15 de diciembre de 2018

Brindis de los Tercios Viejos (Eduardo Marquina)


Brindis de los Tercios Viejos



Don Diego Hernando de Acuña

No os preguntarán por mí,
 que en estos tiempos
a nadie le da lustre haber nacido
segundón en casa grande
Pero si pregunta alguno,
 bueno será contestarle
Que, español,
 a toda vena,
 amé,
reñí,
 di mi sangre
Pensé poco,
 recé mucho,
 jugué bien,
perdí bastante
Y, porque de esta empresa loca
que nunca debió tentarme
Que, perdiendo ofende a todos,
 que, triunfando alcanza a nadie
No quise salir del mundo
sin poner mi pica en Flandes
¡Por España!
Por España y el que quiera defenderla
 honrado muera
Y el traidor que la abandone
 no encuentre quien le perdone
Ni en Tierra Santa cobijo,
 ni una cruz en sus despojos
Ni la mano de un buen hijo
 para cerrarle los ojos

(Eduardo Marquina “En Flandes se puesto el sol” 1910)

viernes, 14 de diciembre de 2018

Carlos Arnanz Ruiz – Una jornada particular

Carlos Arnanz Ruiz – Una jornada particular


55
El 9 de diciembre de 1918, hace ahora cien años, no era domingo, como este año, sino lunes. Y en un mismo día tuvieron lugar en Segovia dos acontecimientos importantes. Uno por la mañana y otro por la tarde.
Amaneció la ciudad muy sensibilizada con el tema del regionalismo. Los regionalistas catalanes pedían más autonomía y Maciá, Presidente de la Generalidad, sin ambages, la independencia.
Un repaso a los periódicos madrileños de esos días- El Correo Español, El Globo, El País, El Imparcial, El Liberal, etc.- guardan noticias al respecto. El Adelantado de Segovia lo hace también sobre actos en Castilla y en Segovia. En Burgos, el segoviano Luis Carretero y Nieva, considerado padre del regionalismo castellano, (1) pronunció una lúcida conferencia fijando principios.
El Círculo de la Unión Mercantil e Industrial de Segovia (2) hace un llamamiento y a él acude El Ayuntamiento, la Diputación y otras entidades que llenan de gente la Plaza Mayor.
Pero, vayamos por partes. Ya el 29 de noviembre El Adelantado de Segovia había publicado un Manifiesto de los jóvenes segovianos. Empezaba así: “A Castilla: Somos españoles, castellanos y jóvenes. Pensando en Castilla y en España, amando a España por españoles y castellanos, creemos que nuestra actividad ciudadana, impuesta como un deber de cumplimiento inaplazable por el estado de la nación y las circunstancias que la rodean, debe constreñirse de manera principal y directa al bien de Castilla…”
Lo firman Juan de Contreras (doctor en letras), Mariano Quintanilla (abogado), Antonio Sanz (abogado), Eugenio de la Torre Agero (dibujante), Francisco Carsi (doctor en Derecho), Andrés Reguera Antón (Industrial), José maría Aguilar (médico odontólogo), Javier Cabello (arquitecto), Gabino Herrero (abogado), Julián M Otero (licenciado en Derecho), Juan de Cáceres (estudiante), José Galicia (Ingeniero Agrónomo), M Álvarez Cerón (Ayudante de Obras públicas y escritor), Mariano la Orden (Maestro Nacional), Antonio Miguel (licenciado en Ciencias), Mariano Ferrari (Maestro Nacional), Juan Zuloaga (ceramista), Luis Ferrari (Maestro Nacional), Ignacio Carral (estudiante) Luis M García Marcos (estudiante).
El documento está firmado tres días antes, es decir: el 26 de noviembre. Y el mismo lunes 9 de diciembre, el día de autos, El Adelantado de Segovia da cuenta de otro manifiesto titulado “La Juventud regionalista segoviana”.
Decía éste: “Unidos solamente por el amor que todos sentimos hacia Castilla, algunos jóvenes segovianos por nacimiento o por afecto, nos reunimos con el fin de formar una agrupación dedicada al estudio de la Historia, del arte, de las modalidades todas de la vida de nuestra región en el pasado y en el presente…” y lo firman Juan de Contreras y Mariano de la Orden.
La crónica de El Adelantado de Segovia del lunes 9 es tan extensa que no cabría en este espacio. Da pelos y señales de cuanto aconteció aquella mañana que intentaré resumir lo mejor posible.
Entre las once y las once y media la concurrencia fue llegando a la Plaza Mayor, “mezcladas todas las clases sociales, desde el aristócrata hasta el hijo del pueblo, desde el hombre de ciencia al modesto obrero”.
Hacia las doce no cabía un alfiler. Y a esta hora salieron del Ayuntamiento todas las Corporaciones convocadas por el Círculo de la Unión Mercantil e Industrial que llevó la iniciativa: Ayuntamiento, Diputación, Cámara de Comercio…
“Marchaban al frente los maceros del Ayuntamiento dando guardia de honor al llamado pendón morado de Castilla (3) que llevaba el alcalde Sr. Carretero.” Un aplauso cerrado recibió esta enseña y se escucharon entusiastas vivas a Segovia, Castilla y España por parte de un gentío que ya desbordaba la plaza.
Se inicia un gran cortejo que desciende por la Calle Real con los balcones llenos de gente. Una verdadera manifestación pacífica que llega hasta el Azoguejo. Se disparan voladores.
Allí la multitud se bifurca. Una parte sube por el Postigo, y los más, ascienden por la calle de San Juan. En la Diputación se habían colocado colgaduras con terciopelo rojo. “Desde los balcones, el diputado Sr. Romero Martínez lee el mensaje que dirigen al Gobierno las Diputaciones Castellanas”.
Después habló el Presidente D. Higinio Arribas quien consideró a Cataluña como la hija rebelde que se subleva contra la autoridad materna” y añadió que la manifestación no significaba odio a Cataluña sino repulsa por un proyecto que no respetaba la igualdad entre regiones.
El diputado Sr. Cáceres expresó la satisfacción de ver a los segovianos unidos en un acto de tanta trascendencia y don Felipe Carretero, acalde de esta capital, dio las gracias a los asistentes y felicitó a todas las Diputaciones castellanas, especialmente a la de Burgos por el protagonismo que había tenido en la ocasión.
El Sr. Matabuena, Presidente del Círculo de la Unión Mercantil e Industrial y promotor del acto destacó la importancia de las manifestaciones convocadas en España.
Después, el Sr. D. Claudio Moreno Presidente de la Cámara de Comercio, alabó el entusiasmo de los presentes y destacó que “los capitalistas deben unirse para que con su concurso se puedan construir fábricas, crear talleres y en general toda clase de industrias que den de comer al obrero.”
La escala siguiente se hizo en el Gobierno Civil. Allí el Gobernador Sr. Bachiller recibió de manos de una nutrida representación las conclusiones acordadas.
Desde el Gobierno Civil la manifestación prosiguió hasta el Ayuntamiento, “siendo despedido el pendón de la ciudad con grandes aplausos y aclamaciones”. Luego, el gentío se disolvió sin el más mínimo incidente, culminándose uno de los más importantes acontecimientos habidos en Segovia.
Un apunte titulado “Segovia al día” de El Adelantado de Segovia de ese mismo día, hace alusión a que España entera parece un enorme manicomio por causa de una liga que aprieta exageradamente en sus pretensiones, que muestra su desapego a efectos consanguíneos de Cataluña con el resto del país y que si pega es porque se da de cachetes con la unidad de la patria.
Sobre el segundo acontecimiento de este día, ya he hablado bastante últimamente con palabra hablada y escrita. Me limitaré simplemente a recordar que a las seis en punto de la tarde y en el Teatro Juan Bravo, La Orquesta de Benedito iniciaría el primer concierto de la Sociedad Filarmónica de Segovia con obras de Beethoven, Mozart, Grieg, Haendel, Bolzoni, Granados y Wagner.
(1) Luis Carretero y Nieva, ingeniero, nació en la ciudad de Segovia el 21 de junio de 1879 y falleció en Veracruz, Méjico, el 26 de septiembre de 1950. Recibió de la Sociedad Económica Segoviana de Amigos del País el encargo de escribir un libro sobre regionalismo castellano. Se imprimió en Segovia en 1917 con el título “La Cuestión Regional de Castilla la Vieja. El Regionalismo Castellano.”
(2) El Círculo de la Unión Mercantil e Industrial de Madrid había convocado también en esta ciudad a una manifestación a la que acudieron entre 30 y 50.000 personas, según que fuentes.
(3) Castilla nunca tuvo un pendón ni morado ni de ningún otro color. Cada Comunidad tenía el suyo propio. Si tuvo un emblema que es un castillo dorado en campo de gules o rojo carmesí.
EL ADELANTADO DE SEGOVIA