- ¡PIDE "OTROS CAMPOS DE CASTILLA" HOY Y LO RECIBES MAÑANA EN TU DOMICILIO POR MRW, CORREO URGENTE!Publicación por orden de algunos poemas de "Otros campos de Castilla", septiembre 2018. Poema 3: "Diccionario castellano de urgencia (abreviado)"El libro de 240 páginas, con Prólogo/Ensayo inicial de 60 páginas "Contra la Leyenda Negra castellana" y el resto los poemas que más abajo en el Índice se indican, se recibe en 24 horas por correo urgente, a través de la empresa MRW, al precio de 20 euros + 6 de gastos de envío, pidiéndolo a jpmanueco@yahoo.esPoema 3DICCIONARIO CASTELLANO DE URGENCIA (abreviado)Castilla. Lugar entre montañas, valles y desfiladerosque fue poblándose en el siglo VIII de castillos o castros ligeros.Bardulia o Vardulia. Nombre y mundo y orbe y pueblo prerromano incorporadoal pueblo nuevo, que su territorio de castillos defensivos, desde el VIII, ha llenado.Castro Urdiales: El castro de los Várdulos junto al mar Bárdulo.de la bárdula futura Castilla la primera costa y salino ángulo.Castilla, condado: Territorio montañoso y marino dependiente de otros que sale de la nochey va adquiriendo autonomía lentamente entre los siglos IX y el XI.Castilla, reino. Territorio independiente que alcanza desde el mar hasta Sierra Morenaentre el once y el trece, en mezcla de agua, montaña, sierra y llanura terrena.Castilla, Corona. Reino unitario, con otros reinos y señoríos nominalesen su interior, que llega desde el XIII al XVIII, con los Decretos de Nueva Planta finales.Castilla la Vieja y la Nueva: Nombre tradicionales que se oficializan (sin contenido propio) nominalmentepara describir administrativamente desde Santander a Sierra Morena durante el XVIII, el XIX y el XX.Castilla, leyenda negra. Creación desarrollada por los regionalismos periféricos decimonónicospara presentarse a sí mismo impolutos, siendo todas las culpas de Castilla, o sea, del “Otro”.Castilla, leyenda negra propia. La “otredad” odiosa de Castilla es asumidadesde fines del XIX por parte de algunos propios castellanos y escritores foráneos sobre la misma.Castilla, excusa para inquirir sobre España sin verla a ella. Tema literariogestado en el XIX por izquierdas y derechas y que ocupó escritos y pensamiento filosófico vario.Castilla, continuación de la misma excusa. Su cúspide se alcanzó con el Desastre del 98,cuando todo intelectual fue atacado por un pesimismo que necesitaba descargarse sobre un territorio ya sin punta, sin defensa y mocho.Castilla, de feraces valles antiguos a exclusivo páramo. El pesimismo amargodel 98 –Maeztu al frente- decidió que Castilla era solamente el horrible páramo,poblado por unos hombres cainitas con odio al agua y al árbol,sin nada de la hermosa perspectiva de su tierra que habían dado desde el inicio los literatos castellanos.También el vasco Maeztu creó el concepto de “Hispanidad” para que no quedara en tal concepto -de Castilla- ni el rastro.Este concepto es, por otra parte, el vigente modelo de educación de los castellanos,a quienes se les inculca e inculpa por diferentes métodos que son sólo un pardo páramo,siendo lo que se salga de ese tópico (parte de todas las cordilleras montañosas relevantes de España, menos el Pirineo, y alguna de ellas por entero, a ambos lados), anomalías excepcionales e irrelevantes de lo castellano.Castilla, años treinta del XX. Mientras las gentes del 98 y sus continuadores,seguían hablando de pardos páramos en sus libros y en sus “Campos”, algunos castellanos regeneracionistas clamaban por reconstruir la tierra de sus mayores,pero hacía más de un siglo que sólo Triespaña (Madrid, Barcelona, Bilbao), y sólo para sí misma, estaba desde el BOE, en su provecho mandando.Castilla, convertida en una nueva “otredad”, ahora de sí misma-.Desde el 98 en adelante la “otredad” periférica de Castillafue tomada filosóficamente también en otredad de sí misma.Ella no era nada… Sólo soporte de España.Debía seguir –y sintiéndose feliz- siendo inmolada.Como, por otra parte ocurría, más o menos desde el XVI, con la llegadade los Austrias.En el XX se le explicó y educó en que debía seguir anulándose y sacrificándose por España.Castilla, despoblada. Los años centrales del XX despueblan a Castillahasta densidades de población que son ni europeas ni mundiales, sino siberianas o árticas.Castilla, aventada. Y si ya se había usurpado su alma para aplicársela sólo a España.Y si ya se había aventado su gente, para convertirla en un territorio fantasma.Ahora había que aventar su cuerpo, para también físicamente trocearla.Durante la Transición del XX, sin que nadie lo pida, sino que así se impone desde arriba,en cinco trozos de nada, se parte y avienta la tierra de Castilla.Postada para seguir escribiendo este “Diccionario castellano” en el futuro:¿Qué queda, pues, de Castilla en esta fecha, en esta data?Una cultura imponente, que sólo hace falta por verla darle su nombre: ¡Cultura castellana!Y parte de esa cultura se halla en las comunidades de Castilla y León, Castilla-la Mancha (una de sus múltiples y varias comarcas), Madrid, la Rioja y Cantabria.Eso es culturalmente –en cultura culta y popular- la descomunal cultura castellana.El resto de lo que se ha creado en su lengua es Castellanidad o Hispanidad, como cada cual quiera llamarla.Lo de puertas adentro. Cultura castellana –la de Cervantes, la de Quevedo- se llama.Juan Pablo Mañueco, "Otros campos de Castilla", septiembre 2018-------------- ------------- -----------Para otra información, distinta ya al poema, adicional sobre qué fue y qué intentó al Generación castellana de los 80, se puede leer la siguiente entrevista al autor del libro:-------------------------Para leer el Prólogo/Ensayo de este mismo libro, titulado el Prólogo "Contra la leyenda negra castellana" ir a este enlace:http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2018/08/15/contra-la-leyenda-negra-castellana/-----------------------------------Finalmente, el Índice completo de "Otros campos de Castilla", que indica el contenido completo del libro y que enmarca en su lugar este poema 3 que se ha ofrecido, se puede leer aquí:
jueves, 13 de septiembre de 2018
miércoles, 12 de septiembre de 2018
A LA GENERACIÓN CASTELLANA DE LOS OCHENTA (Juan Pablo Mañueco)
Publicación por orden de algunos poemas de "Otros campos de Castilla", septiembre 2018. Poema 2: "A la Generación de los 80..."
El libro de 240 páginas se consigue por correo contra reembolso de 20 euros, pidiéndolo a jpmanueco@yahoo.es
A LA GENERACIÓN CASTELLANA DE LOS OCHENTA
Más allá de los otoños caídos desde el árbol del pasado
I. Era entonces
Nos juntábamos. Era entonces,
en el Monasterio madrileño del Paular, fundacionales, allá
por el ochentaitantos, y uno o dos seguramente.
No entre nieve, como suelen teñirse los inviernos serranos. No.
Sin nieve en las cumbres azules de Castilla, que luego
cuando se ponen grises y la lluvia las golpea con sus baquetas de agua,
sobre su gran tambor pétreo, rocoso, terráqueo…
-como sonidos del cielo llenando de boquetes y breves pozos
que después serán regueros
la Sierra de Guadarrama,
allí,
en Rascafría-
suenan a eras, a granito, a siglos, a arte, a literatos -ellos dirían a “letrados”- medievales, renacientes, barrocos, románticos, del veinte…
¡Claras piedras claras de Rascafría, en el Monasterio del Paular, negras pizarras resistentes, arbustos, palos, árboles, cumbres, culminaciones de cúlmenes!
¿Te acuerdas, Gonzalo Martínez Díez, aunque te hayas quedado allí en Villagarcía de Campos, para siempre?
¿Te acuerdas José María Álvarez de Eulate, cómo mayo
nos encendía con sus luces y esperanzas?
¿Y tú, Octavio Uña, zamorano casi rayano con León, claro timbre de voz, declamación cuajada de tonos y de gestos en la mano?
¿Recuerdas, Jesús
Torbado, el leonés de Sahagún,
que estuvimos hablando de “El niño García Pérez etcétera” y de “Una defensa de Castilla”,
la conferencia que pronunciaste en el Ateneo barcelonés,
que tantas verdades decía?
Por eso tantas persecuciones te ocasionó por el sectarismo rampante
que había empezado a tomar en propiedad toda Cataluña
y todo el pensamiento en Cataluña a principios de la Transición.
También hablamos del exceso de letras cursivas con que te había publicado tu conferencia, en aquel breve folleto, ¿recuerdas, Jesús, aquellos años?
Ramón Carnicer, ¿el leonés berciano, te acuerdas del Paular madrileño, en el valle del Lozoya, que antes fue segoviano, aunque ya estarás junto a Gonzalo, allí hablando de vuestras cosas de berciano y de burgalés vallisoletano?
¿Recuerdas, Miguel Delibes, aunque nunca participaste en persona, pero Gonzalo te mantenía al corriente de todo, porque querías saber, y tus telegramas se recibían como muestras de apoyo, ánimo y abrazo?
¿Recuerdas, Miguel, aunque ahora ya descansas en “tu ciudad”, Valladolid, desde el año diez, el año ingrato?
(...)
El poema completo (largo) con fotografías de los integrantes de aquella Generación y obras en común publicadas, puede leerse (tal y como sale en el libro) en:
martes, 11 de septiembre de 2018
Las 11 mentiras del 11 de Septiembre
Las 11 mentiras del 11 de Septiembre
LA GACETA

Cataluña fue una nación hasta el Once de Septiembre de 1714. Perdió una guerra de “secesión” y Rafael de Casanova fue el mártir de la resistencia independentista. Todo es falso. Veamos por qué.
1. Rafael Casanova fue un patriota español cuyo bando, que circulaba por Barcelona en los días previos a la rendición, animaba a los catalanes a “salvar la libertad del Principado y de toda España; evitar la esclavitud que espera a los catalanes y al resto de los españoles bajo el dominio francés; derramar la sangre gloriosamente por el rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España”.
2. La Diada se celebra desde hace poco más de cien años. La recuperación de este episodio ha sido erigido a base de embustes mitológicos que hoy son comúnmente aceptados como válidos. No fue hasta 1901 cuando se estableció que en un día como hoy hace exactamente 303 años, Cataluña dejó de ser “una nación libre y soberana”.
3. Lejos de la “Revolució dels somriures” y el pretendido secesionismo amable, durante la ofrenda floral a Rafael Casanova se producirán, muy probablemente, insultos, injurias y amenazas a los traidores a la causa independentista, o botiflers en terminología nacionalista. Hoy, algunos partidos ya no acuden a la ofrenda por estos motivos.
4. El nacionalismo se refiere al episodio como “Guerra de secesión”, sin embargo, la historia real fue muy diferente: Año 1700, Carlos II el Hechizado muere sin descendencia nombrando como sucesor al trono de España al Borbón y nieto del Rey de Francia, Felipe de Anjou (el futuro Felipe V). Inglaterra, Austria y Holanda, resistiéndose a ver roto el equilibrio de fuerzas en el continente proclaman su propio candidato al trono español -Carlos de Austria- desatando la que dio a llamarse Guerra de Sucesión Española, que no de secesión.
5. En términos generales la España castellana apoyó al candidato Borbónico y la España del viejo Reino de Aragón al austracista. Pero en modo alguno fueron bloques homogéneos, hubo excepciones: el Valle de Arán , las comarcas catalanas del interior, buena parte de Castellón y Alicante, el interior de la provincia de Valencia, las comarcas aragonesas de Tarazona y Calatayud; todas ellas combatieron por el aspirante Borbón. Madrid, Toledo y Alcalá, sin embargo, se mostraron partidarias del Archiduque Carlos.
6. Con respecto a los famosos Decretos de Nueva Planta que tan machaconamente esgrime el nacionalismo como una “agresión histórica a la lengua y a la identidad catalanas”, es menester recordar que la lengua que hasta ese momento se empleaba en la administración y en la justicia era el latín. Y siguiendo criterios modernizadores -aplicados ya en otros países europeos- se sustituyó en toda España, para asuntos público-administrativos, por el castellano. Nadie ha podido mencionar aún una sola línea de aquellos Decretos en los que se mencionara la tan mentada prohibición del catalán.
7. La narrativa nacionalista señala la fecha de 1714 como el comienzo del declive de Cataluña. La realidad es muy otra: las nuevas leyes importadas de Europa (un derecho unificado, una administración global) desmantelaron los residuos de la antigua sociedad feudalizante y supusieron -para Cataluña más que para ninguna otra región española- un notable despegue económico, demográfico e industrial. El nuevo proteccionismo de la Corona facilitó además el comercio internacional (rompiéndose el monopolio castellano del comercio con América) sentando así las bases del desarrollo catalán de los siglos XVIII y XIX.
8. A decir de muchos nacionalistas, el modelo finalmente triunfador, el de Felipe V, era “intrínsecamente malvado y antidemocrático”. Lo cierto es que cada candidato representaba una concepción diferente de Gobierno. Carlos de Austria personificaba el antiguo modelo foralista y Felipe V representaba un modelo más centralista, típicamente francés, que pretendía unificar jurídica y administrativamente el territorio, como finalmente hizo. Ninguno de los dos era democrático (ningún gobierno de la época lo era) y ninguno, huelga decirlo, encarnaba “el mal”.
9. Insisten los nacionalistas en que el “procés” es “de abajo a arriba” y que la Generalidad sólo recoge el sentir natural del pueblo. La realidad es que el pueblo catalán ha sido sometido a un enorme caudal de patrañas, embustes y tergiversaciones desde hace más de un siglo que ha logrado crear una sociedad a imagen y semejanza del ideario nacionalista. El líder de la Lliga Catalanista Francesc Cambó reconocía en sus memorias que “la propaganda se dirigía principalmente a deprimir el Estado Español y a exaltar las virtudes de la Cataluña pasada, presente y futura.”
10. Si existe un verdadero Día de Cataluña, ese día es el 23 de abril, día de San Jorge. Una fecha ajena a la política, compartida por todos los catalanes, transversal y con una historia que hunde sus raíces en el siglo XV, años en los que Sant Jordi se convirtió en patrón de Cataluña. La tradición secular invita a visitar la capilla de santo, ubicada en el Palacio de la Generalidad, en donde se solía realizar una feria de rosas o “de los enamorados”. Una efeméride de connotaciones muy distintas a las que hoy rigen la Diada.
11. En palabras de José Javier Esparza, “Cataluña es una de las patas que forman España. Lo que vemos el 11 de septiembre se apoya en una falsificación: tomar los episodios de 1714 como una guerra entre Cataluña y España cuando en realidad era una guerra civil española”.
lunes, 10 de septiembre de 2018
Franco, izquierda, Iglesia
Franco, izquierda, Iglesia
El odio al franquismo se debe a que lo asocian con la derrota en la Guerra Civil,
que pretenden ganar ahora con la mal llamada “memoria histórica”, y con la
distorsión del pasado. Al atacar a la Iglesia, identificándola con el franquismo, la izquierda elude por qué apoyó la Iglesia a los nacionales.

El odio de la izquierda a Franco y a la Iglesia Católica son fáciles de entender. Lo peculiar son sus piruetas
a la hora de practicar una de sus dos estrategias fundamentales: la mentira.
De entrada, la izquierda no odia a Franco por haber sido un dictador. Si los supuestos progresistas amaran
la libertad y la democracia por encima de todo, entonces aborrecerían también el comunismo, el
socialismo y el populismo, que han arrasado con vidas, derechos y libertades en medio planeta.
En vez de eso, aprecian esos regímenes, o no los censuran tanto como a la dictadura franquista, o
, en el colmo del falso equilibrio, los sitúan a la par, como si de verdad el régimen franquista y,
digamos, el comunista camboyano, fueran equiparables en su carácter criminal, despótico y
empobrecedor.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.Haz un donativo ahoraEspaña es un caso especial dentro de ese odio de la izquierda a las religiones judeocristianas. Y lo es por su relación con la Guerra Civil y el franquismo
En realidad, el odio al franquismo se debe a que lo asocian con la derrota en la Guerra Civil, que
pretenden ganar ahora con la mal llamada “memoria histórica”, y con la distorsión del pasado, que
pretenden pintar de tal modo que creamos que los perdedores de esa guerra eran bondadosos
de la democracia.
En esa distorsión se inscribe su aversión a la Iglesia. Es verdad que ese rechazo es común a las
de todo el mundo, que abominan de la religión por lo que representa de “fortaleza privada”, como
decía Schumpeter para referirse a las instituciones fundamentales de la sociedad libre, que median
entre el Estado y los ciudadanos. Las diversas variantes del socialismo están en contra de esas
instituciones —desde la religión hasta la propiedad privada— precisamente por lo que tienen de
amparo del individuo.
España es un caso especial dentro de ese odio de la izquierda a las religiones judeocristianas. Y
lo es por su relación con la Guerra Civil y el franquismo. Fue el conflicto el que produjo el
abierto y declarado a uno de los bandos: la Iglesia se situó sin fisuras junto a los nacionales y
en contra de los republicanos.
Lo que sucedió fue que las fuerzas de la izquierda practicaron una violencia brutal contra los católicos
Nunca se explica esta circunstancia. Simplemente se añade el franquismo como un motivo más para
condenar a la Iglesia, como si no hubiese habido ningún motivo por el cual la Iglesia secundó a uno
de los bandos en la Guerra Civil.
Esta mentira es una constante en la izquierda y la hemos vuelto a vivir con los recientes
debates a propósito del traslado de los restos de Franco. Así, hemos podido leer a personas de
la izquierda indignadas recordando que los obispos homenajearon al dictador, y lo hicieron entrar
bajo palio en las catedrales. Se rasgan las vestiduras y proclaman: ¡nada de eso queremos los
demócratas!
La mentira en este caso no es simplemente, como acabo de señalar, el hecho patente de que ninguno
de los bandos enfrentados en la Guerra Civil quería la democracia. Hay algo más y se trata de la
otra estrategia fundamental de la izquierda: la violencia.
En efecto, al atacar a la Iglesia, identificándola con el franquismo, la izquierda elude la consideración
de por qué apoyó la Iglesia a los nacionales. Y la explicación es clara. Lo que sucedió fue que las
fuerzas de la izquierda practicaron una violencia brutal contra los católicos, y en particular contra
los religiosos. Miles de monjas y curas fueron asesinados salvajemente. Pero de esto nunca se
habla, de eso no hay “memoria histórica”. Y la Iglesia es condenada por franquista, como si
hubiera respaldado a Franco porque sí, por pura maldad y sin razón alguna.
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