viernes, 24 de agosto de 2018

La Gran Sustitución ( Sertorio)


La Gran Sustitución


La disolución de Europa en una sociedad multicultural, sin identidades nacionales, islamizada y con unos índices crecientes de pobreza y subempleo, es el objetivo a medio plazo de la Unión Europea y de la plutocracia mundialista.

SERTORIO

Todavía a estas horas la policía británica se resiste a informarnos sobre la ideología de Salih Khater, el conductor que embistió contra peatones y ciclistas en Westminster. Uno de los servicios de información más eficaces del mundo ha tardado más de veinticuatro horas en especificar que el ciudadano británico que provocó semejante caos era de origen sudanés y, tal y como parece reflejar su nombre, todo hace suponer que de religión musulmana. El escamoteo de lo obvio por parte de los voceros de las plutocracias europeas no sólo es ineficaz, sino que además resulta ridículo y casi cómico. Basta con que suceda un atentado y con que las autoridades no digan nada sobre su autor para que ya sepamos que es obra de musulmanes wahabíes, con o sin pasaporte europeo. El silencio de políticos, policías y periodistas es la mejor confirmación. Baste como muestra el caso de Rotherham, en el norte de Inglaterra, donde una red paquistaní de violadores abusó de unas dos mil menores inglesas nativas entre 1997 y 2013 con el silencio cómplice de policías y munícipes, que temían ser políticamente incorrectos. Sobre Rotherham no habrá películas, ni programas prime time en la televisión, ni lazos morados, ni Me Toos, ni feminismo militante del que toma las calles con La Manada.  
Que el alud de inmigrantes islámicos es algo querido, fomentado y privilegiado por el establishment salta a la vista. Los millones de africanos a quienes los gobiernos y las ONGs animan a saltar las fronteras e instalarse en Europa proveen a la oligarquía dominante de una mano de obra muy barata, que sustituirá a los carísimos trabajadores nativos, a los que ya se empieza a diezmar con una legislación que premia la nula fecundidad, la disolución de la familia, la promiscuidad y el hedonismo vulgar. La disminución de la población originaria se verá compensada con la llegada de los muy baratos y fértiles reemplazos africanos, que formarán una casta inferior de subempleados, mientras lo que quede de los europeos será destinado a nutrir los cada vez más escasos cuadros medios, cuando no a descender directamente al nivel de la white trash americana.
 Es decir, de aquí a dos generaciones, Europa Occidental habrá dejado de ser Europa. Su composición étnica habrá cambiado de tal forma que el islam será la religión dominante en el corazón de la difunta cristiandad. Realmente, el terrorismo wahabí no es necesario, basta con esperar poco menos de un siglo para que Francia o Inglaterra sean Dar al Islam.
¿Cómo se ha llegado a esto? Desde 1945 se ha combatido abiertamente la identidad de los pueblos de Europa mediante la represión del sentimiento nacional, el complejo de culpa –fomentado por las élites académicas–, la extensión del individualismo extremo y, sobre todo, una visión estrechamente economicista del mundo, que valora las políticas esenciales de los Estados en términos de beneficios y pérdidas.
La industria de la culpa, que achaca todos los males del mundo a la acción de los europeos, es la justificación moral de la intencionada desidia de las autoridades a la hora de frenar este rumbo suicida de nuestra civilización. En el pasado mes de julio, por ejemplo, se produjo un asalto violento a la frontera española en Ceuta; veinte agentes de la Guardia Civil fueron heridos por seiscientos asaltantes, los cuales emplearon métodos que implicaban una organización paramilitar. En cualquier nación dispuesta a defenderse, estos individuos habrían sido devueltos en caliente a su país de origen o encarcelados con graves cargos en su contra. Sin embargo, pese su evidente delito, se les acoge como refugiados y se les permitirá el tránsito a la península. Por lo visto, actuar de manera contraria sería racismo. ¿Se imagina el lector qué hubiera pasado si en una manifestación de españoles se agrediese de manera semejante a los agentes de la autoridad? ¿Por qué se pueden emplear medios de defensa contundentes contra los nativos que pagan sus impuestos, y no se hace nadacontra unos extranjeros indocumentados que asaltan nuestras fronteras? Buena parte de la respuesta está en la industria de la culpa, producto básico de las élites intelectuales en los últimos cincuenta años y esencial a la hora de explicar la inhibición psicológica de las autoridades. No nos queremos defender porque se nos ha educado en el autoodio, que ha conseguido el prodigio de que nos sintamos culpables hasta de la violencia que se ejerce contra nosotros. Recuerde el lector el aquelarre que se montó el año pasado por los bonzos de la izquierda catalana en Ripoll y Barcelona, tras los atentados de la Ramblas, donde a los asesinos islamistas se les consideró unos buenos muchachos, tanto que la culpa del atentado no era suya, sino de la sociedad occidental, es decir: nuestra.
La disolución de Europa en una sociedad multicultural, sin identidades nacionales, islamizada y con unos índices crecientes de pobreza y subempleo, es el objetivo a medio plazo de la Unión Europea y de la plutocracia mundialista que la controla. Sin naciones soberanas, divididas sus grandes ciudades en ghettos, sólo imperarán en el gigantesco mercado persa que nos espera el capitalismo salvaje y su administración oligárquica con sede en Bruselas. Las naciones soberanas tienen la «desventaja» de que sus gobiernos todavía responden ante el pueblo y son relativamente controlables por sus instituciones políticas, cosa que no pasa en las grandes organizaciones transnacionales, coto privado de financieros y burócratas. De ahí la campaña de extinción de las naciones europeas por parte de estos poderes, su cruzada contra los Estados y su coerción migratoria salvaje, que sirve para disolver las culturas originarias con la deportación-importación de millones de «nuevos europeos». 
La lucha contra el caos migratorio y la islamización forzada de Europa no sólo pasa por medidas políticas (que no se toman) ni por sobornos a los países emisores. Tiene también la necesidad de un rearme cultural: un cambio de valores que sirva para poner fin al envenenamiento de nuestra civilización mediante los complejos de culpa y para acabar también con la apología de unas conductas que incitan al suicidio demográfico y que pisotean la tradición europea, que es el mejor remedio contra la peste de la corrección política. Y, sobre todo, el problema empezará a resolverse cuando los cálculos económicos se sometan a la soberanía e identidad de los pueblos.
Mientras no se actúe de esa manera, seguiremos esquivando coches sin frenos.

jueves, 23 de agosto de 2018

¿Es que usted no se ha enterado de nada de lo que viene ocurriendo en política en el plano ideológico?

CORRESPONDENCIA
(ACTUALL)
José Eugenio Azpíroz, exdiputado del PP en el Congreso y expresidente del PP del País Vasco, publicó el pasado martes en Actuall un artículo titulado “Del sexo al género, del deseo al derecho, de la libertad a la prohibición”. 
Su comentario origina la siguiente carta de un suscriptor de Actuall:
Señor Azpíroz: 
Con todos mis respetos: ¿de verdad ha ejercido usted de político en este país, de verdad ha sido usted diputado en el Congreso? 
¿Es que usted no se ha enterado de nada de lo que viene ocurriendo en política en el plano ideológico? ¿Cómo puede pretender alarmarnos de la ley LGBTI que nos quiere traer Podemos, cuando el PP de Feijóo, por poner un ejemplo muy directo, teniendo mayoría absoluta y sin habérselo pedido sus votantes, ni habiéndolo llevado en su programa electoral, aprobó una ley LGBTI absolutamente destructora para la familia y para el individuo? 
¿Sabía usted que la ley LGBTI de Feijóo define a la familia como cualquier cosa que se nos ocurra en la que participe más de un individuo? O sea, que en Galicia hoy, usted y yo, gracias a las nuevas reglas introducidas por el colectivo gay, podemos constituir una nueva familia si nos viene en gana, durante unos minutos si es preciso, sin conocernos, en la que además podríamos adoptar a mi suegra como hija nuestra, o como hijo, no importando siquiera si ella es mayor que nosotros. 
Lo cual quiere decir –como bien entenderá cualquiera que esté mínimamente avisado– que en Galicia el concepto familia (que era la presa a batir) ya fue dado en ofrenda a la progresía, y ya ardió en la pira de la izquierda más radical y revolucionaria (la revolución en la que hoy trabajan los enemigos del hombre es esta, y no es menos destructiva y criminal que la marxista o la bakuninista).
Por eso, yo le pediría, señor Azpíroz, que no nos alarme sobre lo que viene, sino que nos explique, ya que usted ha participado activamente en la política nacional, por qué se está imponiendo desde arriba, desde insospechados y oscuros mecanismos de poder, de forma tiránica y nada democrática, todo lo que le interesa al destructor mundo ‘progre’. 
Aborto, eutanasia, ley LGBTI, ideología de género, todo esto y más nos lo cuelan desde arriba, bajo presión ideológica de la izquierda radical y del mundo ‘progre’, sabedores ellos de que les sería imposible imponer sus postulados de otro modo, proponiéndoselos abiertamente al ciudadano libre. 
Y es esto lo que usted, señor Azpíroz, nos tiene que explicar, no otra cosa. Explique por qué, delante de sus narices, gente como Celia Villalobos o como Cifuentes, o como Gallardón o como Feijóo, han colaborado en extender las ideas revolucionarias del progresismo. 
Explíquenoslo usted, por favor, que debería estar enterado, y a partir de ahí, avanzaremos.
Saludos cordiales.

Antonio Monturiol Jalón

martes, 21 de agosto de 2018

LA CIGARRA Y LA HORMIGA* (dos versiones de una misma fábula...)

LA CIGARRA Y LA HORMIGA*
(dos versiones de una misma fábula...)

      *VERSIÓN CLÁSICA* (Resto del Mundo)
                    - La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
                    - Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
                    - La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.
                    - Cuando llega el invierno, la hormiga se
refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la
primavera.
                    - La cigarra, tiritando, sin comida y sin
cobijo, muere de frío

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    *VERSIÓN NUEVA*                (España)

                    La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.

                    Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.

                    La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.

                    Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

                    La cigarra, tiritando, sin comida y sin
cobijo...organiza una rueda de prensa en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida, cuando hay otros, con menos suerte que ella, que tienen frío y hambre.

  Wyoming organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades, y en programas de tv en  abierto pasan extractos de vídeo de la hormiga bien calentita en su casa y con la mesa llena de comida.

                    Todo el mundo se sorprende de que en un país próspero como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay
otros que viven en la abundancia..

                    Se organiza a través de facebook una marcha en apoyo a la cigarra.

                  Podemos, las asociaciones contra la pobreza, ONGs,los Sin Tierra, los Sin Techo, los Sin Departamento y la Comisión de Derechos Humanos hacen un scrache y se manifiestan delante de la casa de la hormiga y la pintarrajean.

                    Se organiza un programa especial de "Al rojo vivo" en el que se cuestiona cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra... e insta al público a opinar en sus encuestas telefónicas y
on line, a través de una mañosa pregunta donde tienen qué escoger si
son partidarios de la igualdad o de la discriminación. (como la
"egoísta e insensible hormiga").

                    En respuesta a los sondeos de opinión, el gobierno prepara una ley sobre la paridad económica y otra - con
efecto retroactivo desde el verano - contra la discriminación.

                    Los impuestos a la hormiga son elevados notoriamente y por si fuera poco, se le asigna una altísima multa
porque no se hizo cargo de la cigarra en el invierno.

                    La casa de la hormiga es embargada por el impago de los altos impuestos y la multa...

                    La hormiga, decepcionada, hace el equipaje y termina por irse a otro país, donde su esfuerzo sea reconocido y pueda disfrutar
libremente de los frutos de su trabajo... donde no se le juzgue ni se le castigue, cuando tenga éxito.

                    La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para cigarras que irresponsablemente se reproducen, y que esperan a que alguien llegue a "donarles" los alimentos, la coca-cola, la cerveza, y los recursos para sobrevivir dignamente ellas y sus descendientes.

                    La Sexta realiza un programa especial sobre la cigarra, ahora bien gorda y lustrosa... Está a punto de terminar las últimas provisiones de la hormiga aunque la primavera queda lejana
todavía.

                    La antigua casa de la hormiga, ahora convertida en vivienda social para cigarras, se deteriora por la falta de cuidados de ésta.

                    Se critica duramente al gobierno por la escasez de medios asignados a la cigarra... Los partidos proponen una comisión
de investigación pluripartidista, que costará millones de euros.

                    Entretanto la cigarra muere de una sobredosis y es enterrada con más público que una tonadillera...

                    Los medios de comunicación comentan que es debido a la falta de medios del gobierno a la hora de luchar contra
las desigualdades sociales y la injusticia económica....

                    La casa termina siendo ocupada por una banda de arañas inmigrantes...El gobierno se felicita por la diversidad multicultural del Estado Español.

                    Las arañas organizan una red de tráfico de drogas y tienen aterrorizado a todo el barrio...

                    FIN???...

                    Triste pero es nuestra realidad...

SI NO PASAS ESTE CORREO, LA REFLEXIÓN SOBRE ESTA SITUACIÓN NO SE DARÁ Y EN VEZ DE TENER MAS HORMIGAS EN EL PAÍS, CRECERÁ LA PLAGA DE CIGARRAS QUE YA TENEMOS.... 😡😡😡

domingo, 19 de agosto de 2018

«Inmigración inviable» (Juan Manuel de Prada)




«Inmigración inviable» 

por Juan Manuel de Prada para el periódico ABC publicado el 18/VIII/2018.
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Nadie se atreve a reconocer que las sociedades fundadas en el multiculturalismo y la laicidad son, a la larga, inviables. Los pueblos -nos recordaba Unamuno- sólo se convierten en auténtica comunidad mediante la religión; y, cuando se pretende fundar una comunidad política sin una religión que la amalgame, sólo se puede alcanzar un sucedáneo fundado en «la liga aparente de la aglomeración». Entonces empieza la avalancha de inmigrantes; y salta hecha añicos esa liga aparente.

En una nación donde existiera una comunidad fundada en la religión, la integración de los inmigrantes sería muy sencilla. Quienes no profesaran la religión fundante y fundente de la comunidad y no estuviesen tampoco dispuestos a abrazarla elegirían motu proprio otros destinos; y los que la profesaran o estuvieran decididos a abrazarla encontrarían el camino expedito y los brazos abiertos. La religión actuaría a la vez como puerta abierta y muro insalvable, sin necesidad de «efectos llamada» ni concertinas. La natural desconfianza que pudieran despertar entre muchos nacionales las personas de otra nacionalidad o raza la vencería en mayor o menor medida la ayuda sobrenatural, dependiendo del mayor o menor grado de sincera religiosidad que hubiese en esa nación; aunque, desde luego, cualquier menosprecio o muestra de racismo hacia los inmigrantes sería duramente castigada. Y, en cualquier caso, las muestras de xenofobia serían muy inferiores a las muestras de verdadera hospitalidad, que sólo es posible allá donde anfitrión y huésped se saben hermanos (por ser hijos del mismo Padre).

En una nación multicultural y laicista (o sea, apóstata) ningún inmigrante es recibido con amor; pues sin ayuda sobrenatural es imposible el «amor al enemigo» (y no hay enemigo más evidente que el extranjero). Quienes los reciben «con los brazos abiertos» no lo hacen por amor, sino porque quieren utilizarlos políticamente, azuzando en la sociedad los «antagonismos» -Laclau dixit- que facilitan la dinámica revolucionaria; cuando no por odio sibilino a la religión de la que han apostatado. Y quienes los rechazan lo hacen porque quieren también explotar políticamente el miedo de muchas pobres gentes, que contemplan la llegada de inmigrantes como un asalto a su maltrecho «bienestar». No hace falta decir que en estas naciones nunca puede haber auténtica hospitalidad y mucho menos integración: la hospitalidad es suplantada por unos «servicios sociales» (tan frenéticos en apariencia como íntimamente desganados, y aun asqueados) que se pavonean ante las cámaras; pero, a la postre, el destino de esos inmigrantes es el gueto en los arrabales, que se tornará más conflictivo a medida que su población aumente y las condiciones de vida de sus pobladores sean más menesterosas. Las naciones así son, a la larga, inviables; y, mientras duran, no hacen sino sembrar discordias intestinas, a medida que crece su deterioro.

En estas inviables naciones multiculturales y laicistas (o sea, apóstatas) es todo tan repugnantemente falso que hasta la Iglesia tiene que resignarse a su desnaturalización, para sobrevivir. Así, vemos cómo la Iglesia ejercita con los inmigrantes todas las obras de misericordia… corporales, a la vez que renuncia a la encomienda para la cual fue fundada, que no es otra sino «hacer discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Y, renunciando a su misión primordial (la salvación de las almas), se convierte en un capataz solidario al servicio del multiculturalismo y el laicismo (o sea, de la apostasía). Porque, allá donde hay auténtico amor, sólo puede florecer el amor falsificado.

https://www.abc.es/opinion/abci-inmi...2_noticia.html


sábado, 18 de agosto de 2018

Asignatura de Religión

CORRESPONDENCIA
(ACTUALL)
Asignatura de Religión
Estimados señores:
Desde hace montones de años hay un debate abierto sobre la asignatura de Religión en la escuela.
Me parece ridículo que se obvie lo fundamental del problema: en quién recae la responsabilidad de la educación de los críos.
Si decimos, como es verdad, que en los padres, ¿a qué viene reclamar al Estado que enseñe la Religión?.
¿Confiarían ustedes la asignatura de "Alimentación racional y comida saludable" al don Jesús Gil (q.e.p.d)? 
¿Se atreverían a dejar enseñar en la facultad de Medicina "Cardiopatias de dificil solución" a doña Belén Esteban?.
¿Como se arriesgan entonces a que un Estado que se proclama laico, dirigido mayormente por ateos o agnósticos (=ateo minimamente educado) sea el que enseñe la Religión?.
Es hora de que la Religión la confíen los padres a los que tienen la obligación de enseñarla: los sacerdotes y los obispos, y que asuman esa responsabilidad.
Otra cosa es reclamar al Estado el dinero que nos cobra en impuestos para sostener unas estructuras que solo están al servicio de los intereses ideológicos de sus gestores.
En esto, suele haber poca diferencia entre izquierdistas y conservadores: todos quieren tener la sartén por el mango, pero los conservadores suelen ser máa timoratos.
Gracias por su atención.
Félix Recarte

Pamplona