viernes, 4 de mayo de 2018

Sinsentido común: en sentido común inverso del género

Sinsentido común: en sentido común 

inverso del género

El hombre es el violento, pero se comportan como maltratadoras con las mujeres 
que discrepan de sus postulados. Se quejan de que los hombres matan a las
 mujeres, pero exigen matar a los hombres, por el hecho de serlo.

El discurso feminista y de género está plagado de contradicciones.
El discurso feminista y de género está plagado de contradicciones.
En el género todo es contradictorio e incongruente, posiblemente por dos razones: que es una falsedad 
en esencia, y cuando una teoría tiene la falacia en su base, el resto del edificio es inconsistente; y que
 en sus propósitos suele tener un objetivo tácito contrario al expreso.
El que la realidad tenga que adaptarse a nuestras percepciones, opiniones o sentimientos es un 
engaño evidente: si yo me siento hombre, mujer o gallina es irrelevante para mi realidad de mujer.
 Y pese a tanto rollo con la igualdad de género entre hombres y mujeres lo cierto es que las cuotas
 con las que nos tratan de beneficiar a las mujeres como si fuéramos discapacitadas no se fijan 
en el género sino en el sexo. En la entrepierna. Y siendo ilógico e injusto lo de las cuotas, 
al menos el que se hagan por sexo biológico tiene cierto sentido.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
“La plaza que se le iba a dar a una mujer mediocre, por el hecho de ser mujer, puede pasar a manos de un hombre mediocre, pero especialmente caradura”
Y lo digo porque ahora han empezado a cubrir esa cuota hombres devenidos a mujer: los 
transexuales. Y como las nuevas leyes del genero LGBTI no piden más que la decalaraciòn de 
sentimientos del/la interfecto/a sobre si se autopercibe como hombre o mujer, sin que medie
 informe psicológico, tratamiento hormonal ni nada que se le parezca… De esta forma el mérito 
ha dado paso a la entrepierna y ésta, por otro giro del género, a la jeta, la simulación y la inventiva. 
La plaza que se le iba a dar a una mujer mediocre, por el hecho de ser mujer, puede pasar a 
manos de un hombre mediocre, pero especialmente caradura.
La ideología de género en su apartado feminista tiene momentos estelares: somos como los
 hombres, pero nos tienen que adaptar las pruebas físicas de bomberos y cuerpos de seguridad. 
Ergo, no somos como los hombres. Somos como los hombres, pero si nos tocan un pecho es 
delito sexual en tanto si se lo tocamos a ellos no es nada.
Los hombres son depredadores sexuales, pero se exigen baños y vestuarios comunes. Somos
 iguales, pero los hombres no entran en nuestras manifestaciones en una clara discriminación
 por sexo. Somos dueñas de nuestro cuerpo, pero las chicas de Fórmula 1 no lo son. Podemos
 utilizar nuestro cuerpo para reivindicar derechos que ya tenemos enseñando las tetas, pero 
no podemos ganarnos la vida honradamente con nuestro cuerpo vendiendo un perfume en una foto.
El hombre es el violento, pero se comportan como maltratadoras con las mujeres que discrepan 
de sus postulados. Se quejan de que los hombres matan a las mujeres, pero exigen matar a los 
hombres, por el hecho de serlo.
Me ofende que me miren y me digan piropos hasta el soponcio, pero me acuesto con cinco
 en una noche dando pábulo a unas intimidades bastante más profundas que la mirada
Me dirán que es cuestión de consentimiento y yo les diré que una chica acostumbrada a 
actos íntimos con cualquiera no se soponcia por un piropo o una mirada si no es de forma 
teatral o impostada.

jueves, 3 de mayo de 2018

La Manada y la jauría (Fernando Paz)

TRIBUNA
Fernando Paz: 

La Manada y la jauría

Opinión
Fernando Paz

miércoles, 2 de mayo de 2018

"Generalitat de Cataluña: devuelvan a Aragón las pinturas expoliadas a Sijena por el MNAC"

Acabo de firmar la petición "Generalitat de Cataluña: devuelvan a Aragón las pinturas expoliadas a Sijena por el MNAC" y quería ver si podías ayudar agregando tu nombre.

Nuestro objetivo es alcanzar 10,000 firmas y necesitamos más apoyo.

Puedes leer más y firmar la petición aquí:

https://chn.ge/2GGd9Iy

¡Gracias!

martes, 24 de abril de 2018

Todo católico coherente será víctima de la ley mordaza LGTBI

Todo católico coherente será víctima

 de la ley mordaza LGTBI

Quieren equiparar, con la ley mordaza, la disidencia a la ley, la defensa de que
 el hombre es varón o mujer, con el odio.


El sacerdote de Tobarra ha sido atacado por plantear algunas preguntas sobre la ideología de género.
El sacerdote de Tobarra ha sido atacado por plantear algunas preguntas sobre la ideología de género.
Don Pedro, sacerdote de Tobarra en la provincia de Albacete, ha sido la nueva víctima de la 
censura y de la violencia de ciertos colectivos del lobby LGTBI. Hace unas semanas, desde 
la Asociación Enraizados lanzábamos un video que resumía los ataques que la llamada ley 
mordaza propuesta por Podemos realiza a los distintos derechos de los ciudadanos.
Con la ley mordaza el objetivo principal es crear miedo en aquellos que no renuncian 
a pensar por sí mismos y a manifestarlo en la vida privada y pública con libertad.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
Don Pedro ha tenido a bien, en el sermón de la procesión del Viernes Santo, dedicar unos párrafos
 a una de las realidades que hoy en día afectan a sus fieles: la ideología de género.
En concreto estas han siso sus palabras:
“Oímos hablar de la cuestión de género, del no sexismo, de los derechos trans. Detrás de todo
 esto hay en primer lugar personas y mucha veces que sufren y que además muchas veces son
 tratadas injustamente y eso no puede seguir así.
¿Es la ideología de género la respuesta adecuada a su sufrimiento? ¿Tiene esta ideología base 
científica sólida? Con la excusa de defender los justos derechos de la mujer y de reconocer
 la llamada expresión sexual, ¿no se está imponiendo una visión sesgada del ser humano
de la sexualidad, del cuerpo humano y de las relaciones varón-mujer?
“¿Es propio de un sistema democrático imponer una ideología, sancionar la libertad de expresión? ¿No es esto más propio de una dictadura o una Inquisición?”, dijo el sacerdote de Tobarra
La ideología de género se está imponiendo como la única solución posible y se impone sin darnos
 cuenta. Esta ideología afirma que no hay diferencias entre varón y mujer, y que el sexo biológico
 no afecta para la identidad sexual.
¿No sería mucho mejor guiarse por estudios científicos que existen, valorar las consecuencias 
de actuaciones y terapias, y buscar soluciones que no rompan la unidad y la dignidad de las
 personas? ¿Es propio de un sistema democrático imponer una ideología, sancionar la libertad 
de expresión? ¿No es esto más propio de una dictadura o una Inquisición?”.
Como podrás ver no hay una sola mención despectiva en sus palabras a ningún colectivo. 
Sólo una serie de preguntas retóricas que cada quién podía contestar en su conciencia.
La reacción frente a las mismas ha sido la violencia: al día siguiente, Sábado Santo, su casa 
aparecía llena de las huellas de huevos lanzados contra la misma por los intolerantes de
 siempre y de ahora.
La casa del cura de Tobarra amaneció el Sábado Santo con huellas de huevos estallados.
La casa del cura de Tobarra amaneció el Sábado Santo con huellas de huevos estallados.
Y la segunda reacción ha sido la cobardía o quizás la falta de sentido común y cristiano 
de la Hermandad de Cofradías de la localidad que sin argumentar el porqué afirman 
que las palabras del sacerdote son “desafortunadas”. Es un Comunicado a todas luces 
timorato, aunque también es verdad que podrían haber tenido una actitud aún más miserable.
Se puede discutir razonablemente, con argumentos, las palabras del señor cura. Se puede discutir, 
con argumentos, su oportunidad. Estamos en una sociedad presuntamente democrática 
y la libre discusión dialogada a nadie debe asustarle. Tampoco la crítica que siempre
 te puede hacer reflexionar y mejorar.
Pero no estamos ante esa situación. Quieren equiparar, con la ley mordaza, la disidencia 
a la ley, la defensa de que el hombre es varón o mujer, con el odio.
Y cualquiera que levemente ose discrepar contra ese nuevo becerro de oro tendrá que pasar
 por la pasión de la persecución.
¿Estamos dispuestos a ello? Al menos nosotros queremos mostrarle nuestro 
agradecimiento al sacerdote de Tobarra. Puedes unirte en nuestra página.
¡¡Feliz Pascua de Resurrección!!

domingo, 22 de abril de 2018

¿Es necesario denunciar los ataques a la libertad religiosa?

¿Es necesario denunciar los 

ataques a la libertad religiosa?

Si estos ataques no aparecen en medios o nos los hacen llegar personas 
particulares, no los podremos reportar. Entonces, podría parecer que no 
existe cristianofobia en España.


Arran y la CUP claman contra la islamofobia y fomentan la cristianofobia.
Arran y la CUP claman contra la islamofobia y fomentan la cristianofobia.
Desde el Observatorio para la Libertad Religiosa, que tengo el honor de presidir, llevamos seis años
reuniendo en un informe anual los ataques a la libertad religiosa en España. Una de las principales
 conclusiones que sacamos año tras año es que en España existe cristianofobia y un laicismo agresivo.
Cristianofobia porque la cristiana es la religión más atacada (recogemos datos de todas las
 religiones). Es cierto que es la creencia mayoritaria en España, pero cada poco tiempo nos 
llega la noticia de que ha sido atacada una iglesia, además de todas las iniciativas encaminadas 
a quitar los símbolos religiosos o la asignatura de Religión de la escuela. Estos símbolos son 
casi exclusivamente cristianos (cruces en edificios públicos, por ejemplo, que llevan allí siglos
 y que, además de un valor religioso tienen un valor artístico). Y la asignatura de Religión, que
 es elegida por la mayoría de estudiantes, es católica mayormente.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
Estas propuestas, llevadas a cabo principalmente por partidos de izquierdas y grupos masones 
como Europa Laica, llevan a un laicismo agresivo que se manifiesta luego en las calles, como 
en pintadas a templos.
Pintadas en la parroquia del Espíritu Santo en Madrid.
Pintadas en la parroquia del Espíritu Santo en Madrid.
Es el caso que vimos, por ejemplo, en el Día de la Mujer, donde solo en la Comunidad de 
Madrid se realizaron grafitis en cuatro iglesias pertenecientes a las tres diócesis de la región. 
Dos de ellas fueron en la capital, donde su obispo había dicho que hasta la Virgen María
 se uniría a la huelga feminista. No creo que la Virgen estuviera de acuerdo con que las feministas
 atacaran la casa de su Hijo.
Otra de ellas fue en Rivas Vaciamadrid, perteneciente a la diócesis de Alcalá, en la iglesia
 de Santa Mónica, donde año tras año aparecen pintadas y donde los estudiantes del colegio 
católico cercano han sido incluso insultados por ir a esta escuela (alumnos menores de edad, recordemos).
La cuarta fue en una pequeña ermita en Getafe. Esta pintada, esta semana seguía aún ahí, 
por cierto, sin que nadie de esa parroquia ni del ayuntamiento se hubiera preocupado de limpiarla.
Estos son algunos de los ataques cristianófobos de este mes de marzo que nos deja.
 En estos años de trabajo del Observatorio para la Libertad Religiosa, nos han l
legado a preguntar si denunciar estos casos no produce un efecto llamada y hace que s
e produzcan más. También nos han llegado a decir que, para todas las iglesias que hay,
 no son tantos las pintadas o las profanaciones, y que no se puede poner cámaras en todas
 las iglesias (por supuesto, estas opiniones son minoritarias pues muchos creyentes
 respaldan nuestra tarea).
Pintadas en la Ermita de San Isidro, en Getafe con pintadas firmadas por las juventudes comunistas.
Pintadas en la Ermita de San Isidro, en Getafe con pintadas firmadas por las juventudes comunistas.
Aunque solo existiera un caso, nuestro trabajo tendría sentido. Pero más aún cuando existen 
muchos ataques que recogemos, y otros muchos que no son reportados aún por miedo, por lo 
que el número seguramente sea mayor de lo que aparezca en nuestro informe. Si el derecho a
 la libertad religiosa se ve amenazado frecuentemente en España, debemos denunciarlo. Nosotros
 con informes. Otras asociaciones, como Abogados Cristianos, ante los tribunales. Ambas
 labores son necesarias.
Desde el OLRC, publicamos todos los casos que recogemos en nuestra web y en redes sociales,
 y elaboramos el informe que enviamos a medios de comunicación, políticos, representantes 
civiles, gubernamentales y religiosos y a organismos internacionales, como la Secretaría de Estado 
de Estados Unidos (que realiza el informe más completo sobre libertad religiosa a nivel mundial) 
o la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), que recoge cada año
 todos los delitos de odio.
Si estos ataques no aparecen en medios o nos los hacen llegar personas particulares, no los 
podremos reportar (afortunadamente, este medio es uno de los que sí los publican). Entonces, 
podría parecer que no existe cristianofobia en España. Y, por los ejemplos dados más arriba 
y por la experiencia que nos cuentan muchos cristianos, sabemos que sí. Más de una vez nos ha
 pasado que al publicar casos en nuestras redes sociales o el informe anual, nos han escrito 
feligreses diciendo que en su parroquia había habido una profanación o una pintada, pero no 
había aparecido en ningún sitio.
Les pido que, si hay casos similares cerca de usted, por favor nos envíen una foto o nos escriban 
para contárnoslo. Denunciemos, entre todos, los ataques a la libertad religiosa en España.

sábado, 21 de abril de 2018

FAMILIA / CRITERIO Hay que leer a Laje

Hay que leer a Laje

Toca promocionar a la competencia: Agustín Laje y Nicolás Márquez 
publicaron en 2016 El libro negro de la nueva izquierda, un must para 
cualquiera que desee entender el trasfondo histórico-filosófico del 
feminismo radical y el homosexualismo.


Agustín Laje y Nicolás Márquez, coautores de
Agustín Laje y Nicolás Márquez, coautores de "El Libro Negro de la Nueva Izquierda" / Cortesía de Fundacion para la Familia (FAM)
Mi artículo de hoy es quijotesco. Pues publiqué en 2011, en colaboración con Diego Poole, un libro
llamado Nueva izquierda y cristianismo, en el que reflexionábamos sobre las sucesivas mutaciones 
del “marxismo cultural” y las razones de su renovada hostilidad hacia la Iglesia. Pero ahora toca 
promocionar a la competencia: Agustín Laje y Nicolás Márquez publicaron en 2016 
El libro negro de la nueva izquierda, un must para cualquiera que desee entender el trasfondo
 histórico-filosófico del feminismo radical y el homosexualismo, elevados en los últimos t
iempos a la categoría de “religión de Estado” (la bandera arcoiris es izada con devoción 
en los edificios públicos en los días del Orgullo Gay).
El brillante capítulo que firma Agustín Laje analiza el feminismo radical como uno de los
 avatares del postmarxismo. A la altura de los años 60, el feminismo razonable (el de Mary 
Wollstonecraft o las sufragistas) se había quedado ya sin nada que reivindicar en Occidente, 
una vez alcanzados sus objetivos (voto femenino, igualdad jurídica hombre-mujer, etc.); pero 
también el marxismo había perdido a su sujeto revolucionario clásico: los obreros, aburguesados
 por el espectacular crecimiento económico de los “treinta gloriosos” (1945-75), no estaban
 ya disponibles para “la lucha final”. Marx había escrito en el Manifiesto Comunista que 
“los proletarios no tienen nada que perder, salvo sus cadenas”; ahora bien, el “proletario”
 de 1968 está orgulloso de su Seiscientos, de su pisito y de que sus hijos estudien en la 
Universidad. Hacía falta, pues, encontrar nuevos oprimidos. El sexo femenino era un buen 
candidato (como lo serán, también, los homosexuales o las minorías raciales). Había que 
convencer a las mujeres de que, aunque ya puedan votar, estudiar, trabajar, etc., siguen siendo 
víctimas.  Pues están oprimidas por la maternidad, por la familia, por la heterosexualidad, por 
el concepto mismo de “mujer” (que será deconstruido por la ideología de género).
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Haz un donativo ahora
“Es mérito de Laje haber puesto el foco sobre una etapa relativamente inexplorada de la historia de las ideas: las vicisitudes del feminismo y de la revolución sexual en el bloque soviético”
En realidad, el precursor del giro feminista del marxismo había sido el mismísimo Engels de 
La familia, la propiedad privada y el Estado (1884), que fabula un comunismo primitivo
 matriarcal, vincula la aparición del patriarcado a la de la propiedad privada y equipara la
 “dominación de la mujer por el hombre” a la del proletariado por la burguesía. Por tanto,
  la revolución socialista liberará a la mujer a la par que a la clase obrera.
Es mérito de Laje haber puesto el foco sobre una etapa relativamente inexplorada de la historia 
de las ideas: las vicisitudes del feminismo y de la revolución sexual en el bloque soviético. 
Confieso que desconocía, por ejemplo, la figura de Aleksandra Kollontay, quien, en 
El comunismo y la familia (1921) propugnó la desaparición de la familia y la asunción 
de sus funciones por el Estado totalitario: las mujeres ya no tendrán que ocuparse del trabajo
 doméstico (pues existirá un cuerpo especial de limpiadoras estatales dedicadas a esas labores), 
de preparar la comida (habrá cantinas públicas), ni de educar niños (para eso están las
 guarderías populares). En El amor de tres generaciones, Kollontay completa esa 
liberación con la revolución sexual y el comunismo libidinal: “La actividad sexual es una 
simple necesidad física. Cambio de amante según mi humor”.
Lenin y Stalin, dictadores soviéticos / Wikimedia
Lenin y Stalin, dictadores soviéticos / Wikimedia
Y estas disquisiciones, explica Laje, no quedaron en fantasías, sino que se materializaron en gran
 medida en la URSS de los años 20. Es importante saber que las “liberaciones” de 1968 habían
 sido ya ensayadas en la Rusia genocida de Lenin y Stalin: allí hubo aborto legal, “marchas de
 la desnudez”, “ligas del amor libre” y hasta proyectos de instalación de cabinas públicas para
 tener relaciones sexuales en la calle.
Pero en los años 30 Stalin decretará el final de este Woodstock bolchevique: por ejemplo, el 
aborto volverá a ser penalizado a partir de 1936. ¿Qué había ocurrido? Las políticas de liberación 
sexual y deconstrucción de la familia –sumadas a las masacres de la Guerra Civil de 1918-21 y
 del Holomodor ucraniano de 1932-33- estaban conduciendo a la URSS al colapso demográfico
En 1934, en Moscú, el 75% de los embarazos terminaban en aborto. Igual que, en 1941, Stalin 
redescubrió el patriotismo ruso para galvanizar la resistencia a la invasión nazi, así a mediados 
de los 30 redescubrió “la familia soviética” como el nuevo ideal revolucionario que debía 
reemplazar al libertinaje de los años 20.
“Hoy ya sabemos que el paraíso socialista no existía. El marxismo cultural ha quedado reducido ahora a la negación pura, la devastación por la devastación, la perversión por la perversión”
Así que los gerontócratas del Soviet Supremo debieron ver cielo abierto cuando, en los 60, se 
extendieron por Occidente las mismas ideas disolventes que la URSS había sabido erradicar a 
tiempo. No obedeció todo a una conspiración soviética: las Simone de Beauvoir, Betty Friedan, 
Kate Millet o Shulamith Firestone (también agudamente analizadas en el libro de Laje y Márquez)
 se bastaban para diseñar un nuevo feminismo anti-maternidad, anti-familia y, en sus más 
recientes versiones, anti-mujer. Pero el KGB se frotó las manos, y colaboró en cuanto pudo a 
la “desmoralización” del enemigo (es decir, a la erosion de su superestructura moral, ideológica 
y familiar, precondición imprescindible para el posterior desmontaje de su estructura económica, 
como había teorizado ya en los años 20 Antonio Gramsci). Lo explicó en una impagable
 entrevista de 1983 Yuri Bezmenov, espía soviético huido a Occidente, que reconoció que el
 KGB dedicaba el 85% de su presupuesto a la “lucha cultural”, con notables resultados
“[La mayoría de los jóvenes occidentales, influidos por un sistema educativo y una cultura
 “progresistas” en los 60 y 70] están ya contaminados, están programados para pensar y 
reaccionar a ciertos estímulos. No pueden cambiar de opinión aunque les demuestres que el 
blanco es blanco y el negro es negro. […] Ni siquiera el camarada Andropov y todos sus
 expertos habrían soñado un éxito tan tremendo”.
La destrucción cultural que pusieron en práctica Engels, Gramsci o incluso todavía 
Simone de Beauvoir (devota comunista, como su compañero Sartre) tenía un sentido 
instrumental y a su manera esperanzado: había que destruir la moral de Occidente
 para poder derribar el capitalismo y construir sobre sus ruinas el paraíso socialista. 
No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos. Pero hoy ya sabemos que el 
paraíso socialista no existía. El marxismo cultural ha quedado reducido ahora a la 
negación pura, la devastación por la devastación, la perversión por la perversión. 
Lean a Laje y Márquez para saber a qué extremos delirantes de nihilismo están llegando 
la ideología de género y la teoría queer. Lo más suave es esto de la filósofa Leonor Silvestri: 
“No tendremos hijxs [hijos], adoramos la soledad, celebramos e insistimos en la destrucción
 de toda relación de pareja, monogamia, uniones sentimentales, hetero-compromisos, 
enamoramientos, amor romático o relaciones agazapadas bajo la mierda del amor libre. 
Todas establecen territorios y jerarquías de opresión”.