lunes, 8 de mayo de 2017

La religión a la carta, de ABC. ¿Y si van a misa por qué fomentan el aborto?



 

La religión a la carta, de ABC. ¿Y si van a misa por qué fomentan el aborto?

20/03/2017 11:28 en Enormes minucias

La religión a la carta, de ABC. ¿Y si van a misa por qué fomentan el aborto?

·       ¿Y por qué promulgan leyes de ideología de género?

·       ¿Y por qué lanzan el sincretismo como religión universal?

·       ¿Por qué callan cuando el miserable de Pablo Iglesias ofende a Nuestra Señora?

·       ¿O cuando la miserable de Rita Maestre profana la Eucaristía?

·       ¿Por qué no se personan como acusación particular tras la blasfemia de Canarias?

·       Insisto: si un católico sigue votando al PP o no es católico, o es tonto.

No se pierdan la portada de ABC de este domingo (ver imagen). El diario aproximadamente monárquico y aproximadamente católico ha salido en defensa, interesada, de la Santa Madre Iglesia, oh sí. Más bien, se diría que lo que ha pretendido el ABC es arrearle una toba a Podemos, que bien merecido se lo tiene.

Para ello, ha dedicado la portada del domingo a los políticos, prohombres y promujeres, y a los famosos… que van a misa.

Pero son cristianos un poco raritos. Van a misa pero no son coherentes en su actitud pública. Al menos, algunos de ellos. Por ejemplo, todos los del PP. Al parecer, son peperos partidarios de una religión a la carta de lo que cojo lo que me interesa y dejo lo demás.

Verbigracia: si son cristianos, ¿por qué promueven el aborto?

¿Y por qué promulgan leyes de ideología de género?

¿Y por qué lanzan el sincretismo como religión universal?

¿Por qué callan cuando el miserable de Pablo Iglesias ofende a la Santísima Virgen?

¿O cuando la miserable de Rita Maestre profana la Eucaristía?

¿Por qué no se personan como acusación particular tras la blasfemia de Canarias?

Insisto: si un católico sigue votando al PP o no es católico, o es tonto.

Eulogio López


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sábado, 6 de mayo de 2017

PNV (Producto Nacional Vasco) (Juan PabloMañueco)


Rimas para reír:
 
PNV (Producto Nacional Vasco)
o cuánto han costado los cinco votos peneuvistas
que necesitaba Rajoy para aprobar los Presupuestos de 2017
 
 
A Gonzalo Martínez Díez, que allá por los 70 escribió un revelador y detenido estudio económico, titulado “Fueros sí, pero para todos”, que señalaba la extraordinaria presión fiscal que ha soportado Castilla, desde el siglo XVI a nuestros días, una de las causas esenciales de nuestro hundimiento, comparándola con las ventajas fiscales de las provincias vascas –o Provincias Exentas-, causa también de su superdesarrollo durante esos mismos siglos.
 
 
 
I. Las cifras
 
 
Me hablan de 1.400 millones de euros
más otros 500 en inversiones directas nuevas.
No me parece mal, PNV, es vuestro juego
y los euros que le sacas al Estado, esos que te llevas.
 
No me parece mal, PNV, es vuestro juego.
 
Lo que no quiero después es que me toquéis los huevos
hablándome de que son víctimas vuestras tierras,
¡qué vais a ser víctimas si lleváis siglos creciendo con estos métodos!
En el XVI, XIX, con Monarquía o con Franco vuestras ideas viejas
 
 
son sacar mucha más tajada que los otros pueblos…
¡Y bien que la habéis sacado apuntándoos a unas cuentas
más favorables que las de los demás pobres pecheros!
¡Lo que ha tenido que pechar siempre Castilla por las prebendas vuestras!
 
No me parece mal, PNV, es vuestro rentable e insolidario juego.
 
 
II. Lo que no soporto
 
 
Lo que no quiero después es que me toquéis los huevos
hablándome de que son víctimas vuestras tierras.
Me dicen que vuestro AVE conocerá un caro soterramiento
cuando pase por Bilbao y Vitoria, para que no vaya por fuera.
 
III. La discriminación que sigue, siglo tras siglo
 
¡Sabed que en Guadalajara, no tenemos AVE ni por fuera ni por dentro!
¡Nos parte la provincia para comunicar Madrid con la catalana tierra,
pero a Guadalajara no baja, lo han dejado en un monte para que monten los conejos!
¡A tantos kilómetros de la ciudad que es un escándalo viero!
 
No. No me parece mal, PNV, es vuestro juego.
Es un juego insolidario, que explica vuestro superdesarrollo y es un juego muy viejo.
 
Pero, puesto que todos hemos de saberlo y ya lo sabemos, lo acepto.
 
Lo que no quiero después es que me toquéis los huevos,
hablándome de victimismos y negando vuestros históricos privilegios.
 
 
IV. Una pequeña solución concreta
 
Y el PNC (Producto Nacional Castellano), ¿dónde está, mis coterráneos compañeros?
¡O un pequeño ramal que enlace el AVE con la ciudad, aunque sea por fuera de la tierra!
 
 
V. Cada voto, 500 millones de euros, este año
 
P.D.:  Algunos analistas han efectuado el redondeo
y calculan que cada uno de vuestros cinco votos sotierra
500 millones de euros, este año. ¡Pues no es mala inyección extra de dinero!
 
¡Año tras año, Régimen tras Régimen, siglo tras siglo así va la sierra
de maravedíes, ducados, pesetas y de euros
que han hecho densa una que no puede llamarse grande tierra,
pero donde ya no se cabe a causa de estos privilegios tan viejos!
 
 
VI. Para fueros castellanos… los de todos.
 
Porque no me digáis que vosotros –y los demás no- tenéis derecho a fueros,
porque más viejos y antiguos y nuestros eran los fueros de mi tierra,
y de hecho -hasta los vuestros, como bien sabemos- los concedía el rey de Castiella
que es el que signaba soberanamente los vuestros, como todos los fueros.
 
VII. Amo a Unamuno y a Blas de Otero
 
Por eso, yo os digo que amo a Unamuno, y a Blas de Otero,
y hasta he escrito mis modestas rimas en euskera,
pero no me digáis que es víctima de nada la tierra vuestra que hasta el AVE entierra
porque entonces sí que empezáis, rico PNV, ¡os los digo por mis fueros!
entonces sí que empezáis, falsarios e insolidarios del PNV, a tocarme un poco, mis secularmente cansados, y castellanos huevos.
 
 Juan Pablo Mañueco (2017)
 
 

viernes, 5 de mayo de 2017

Pensiones y Sanidad, víctimas del consenso (MCRC Juan José Charro Panero)

Pensiones y Sanidad, víctimas del consenso




Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional –MCRC
DIARIO ESPAÑOL De la República Constitucional


Los partidos del régimen – PP, PSOE, IU, Nacionalistas, Ciudadanos, Podemos, etc – no plantean en sus programas para las próximas votaciones nacionales del 20 de diciembre ninguna solución efectiva al problema de la insostenibilidad, a medio y largo plazo, de los sistemas de pensiones y de asistencia sanitaria. Y eso que supone la parte más importante del gasto público.
Es verdad que estos asuntos pertenecen al ámbito de la política de cada gobierno, que siempre es ideológica, y no al de los sistemas políticos, que son el principal objeto de observación del Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional. Pero los traigo hoy a colación porque es uno de los ejemplos más evidentes de la inoperancia de los sucesivos gobiernos de esta monarquía de partidos.
¿Cómo es posible que, ante el peligro de que en diez o veinte años los españoles no puedan tener una pensión suficiente ni una sanidad decente, los responsables de este denominado Estado Social no hagan nada más allá de pequeños parches?
Evidentemente, autodenominarse “Estado Social” no soluciona nada: es pura propaganda.
La culpa es del consenso. La oligarquía de los partidos incardinados en el Régimen, financiados por el Estado, a imagen y semejanza del partido único de una dictadura, es absolutamente incapaz, ya no de solucionar problemas, sino de examinar sus errores y de tener el propósito de enmendarlos.
En una oligarquía de partidos no se produce la polarización entre izquierda y derecha, reflejo de los intereses distintos que hay en toda sociedad. Esta polarización, en una sociedad libre políticamente, da lugar al debate y la reflexión que preceden a la toma de decisiones, por mayoría absoluta, como es propio de la democracia, y no por consenso.
Aquí todos los partidos están en el mismo lado, en el Estado, no en la sociedad. El consenso impide la libertad de pensamiento, y el debate y la reflexión no tienen lugar. Cuando en algún caso hay debate, este es soporífero, un pastiche de tópicos propagandísticos y lugares comunes que no llevan a nada, como “garantizaremos el futuro de las pensiones” o “seguiremos teniendo uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo”, sin decir cómo, porque cualquier idea creativa supondría sacar los pies del tiesto consensual.
Las prestaciones solo se pueden garantizar con dinero, no con propaganda.
Hace unos días, la OCDE publicó un estudio sobre las pensiones. Sus conclusiones son sombrías para España. En 2050 el envejecimiento previsto de la población española será un 44% superior a la media de los países desarrollados, que ya es muy alta. En otras palabras, en los países más ricos del mundo habrá 50 pensionistas por cada cien trabajadores, mientras que en España serán 73 pensionistas por cada cien trabajadores. Los estudios en esa línea abundan.
Como dijo Franco Modigliani, premio Nobel de Economía en 1985, la espoleta de la bomba de la seguridad social es muy larga, pero la espoleta del remedio es tan larga o más. Las decisiones que no se toman a tiempo no resuelven el problema, porque los efectos solo se dejan sentir a muy largo plazo. Y aquí no se han tomado.
Los países desarrollados empezaron desde hace treinta años a tomar medidas importantes para prevenir la insolvencia de sus sistemas de seguros sociales. La mayoría de los pioneros de estas reformas también son Estados de Partidos como España, pero hay una diferencia muy importante: las graves deficiencias en la administración de los asuntos públicos inherentes a la partidocracia quedan muy atenuadas por la influencia de la ética protestante.
¿Sabían los políticos españoles hace treinta años de la catástrofe que se cernía sobre el futuro de la previsión social? Deberían haberlo sabido; tanto expertos nacionales como extranjeros lo estaban avisando de forma generalizada. Si no lo sabían era porque no leían, no estudiaban o no querían saberlo. Los sucesivos gobiernos se dedicaron a pasarle la patata caliente al siguiente, sin decir la verdad a los contribuyentes.
¿Cómo opera aquí el consenso? Pactando para que la protección social no se convirtiera en materia de confrontación electoral entre partidos, cuando es de esta confrontación política de donde debe nacer el debate, las posturas claras de cada opción partidista y las soluciones.
En España el denominado Estado del Bienestar no se originó con la Monarquía de 1975, como algunos políticos del régimen a veces insinúan, sino que fue implantándose paulatinamente a lo largo del siglo XX, paralelamente al desarrollo del país. La Monarquía de Alfonso XIII creó el Instituto Nacional de Previsión, con los seguros de Accidentes de trabajo, el seguro de Maternidad y el Retiro Obrero; la II República el seguro de Paro Forzoso, la dictadura de Franco los seguros obligatorios de Enfermedad y de Vejez e Invalidez, las Mutualidades laborales y, a partir del crecimiento económico de los años sesenta, comenzó la implantación del actual sistema de Seguridad Social.
Durante los últimos años del franquismo ya se pusieron de manifiesto desequilibrios financieros importantes, se cotizaba poco en relación con las prestaciones y las reservas acumuladas gracias a un sistema demográficamente joven, se utilizaron para fines distintos a aquellos para los que habían sido creadas. Se consumieron las reservas destinadas a garantizar las pensiones en construir escuelas de formación profesional, infraestructuras sanitarias o financiar la industria pública, que pueden ser muy loables pero que deberían haberse financiado con otros recursos. Todo ello consecuencia de la falta de control del poder, y también del “consenso” existente entre las distintas familias del régimen, agrupados básicamente en “azules” y “tecnócratas”, procedentes respectivamente del Movimiento Nacional y del Opus Dei.
Los sucesivos gobiernos de la Monarquía de 1975 han hecho algunas reformas, pero se han revelado muy deficientes. El “azul” Suárez promovió los Pactos de la Moncloa, y Calvo-Sotelo inició la transferencia de la Sanidad a las Comunidades Autónomas, que ha resultado un disparate, como casi todo en el despiece del Estado en diecisiete reinos de taifas.
Los gobiernos del PSOE, con muchos ex “azules” en sus filas, ampliaron algunas prestaciones y tendían a ser menos rigurosos en la gestión, y los del PP, tecnócratas, se consideran mejores administradores. Aznar tuvo que pedir un préstamo para pagar las pensiones en 1997 y presume de haber creado el Fondo de Reserva, pero el enorme paro posterior se lo ha comido. Además, acabó de trocear el sistema sanitario en diecisiete partes.
Zapatero y Rajoy han hecho reformas, con la presión de los países más ordenados de la Unión Europea, pero el futuro del sistema es de una reducción paulatina de prestaciones, y sobre todo de una bajada de las más altas, después de haber cotizado al máximo. El programa de Podemos es el único que se pronuncia algo más sobre esto, aprovechando para hacer demagogia, diciendo que reducir las pensiones altas es más justo, como si de un moderno Girón de Velasco se tratara, cuando si bajan es porque no habrá dinero para pagarlas.
Pero en el fondo hay “consenso” para no afrontar los problemas. Las familias del régimen siguen siendo las mismas.

jueves, 4 de mayo de 2017

LA ESTACA DE LLUIS LLAC (Juan Pablo Mañueco)

Dedicada a todos los que saben que la plutocracia catalana lleva mandando en España ININTERRUMPIDAMENTE desde comienzos del XIX, incluido en época de Franco y ahora (y además que lo hace contra Castilla)

LA ESTACA DE LLUIS LLAC
                                    
 
 
El viejo Lluis Llac me hablaba
en tiempos lejanos ya,
mientras el sol calentaba
a quien quería medrar.
 
Amigo, ¿no ves la estaca
que a todos nos viene a atar,
es estaca catalana
que a todos quiere comprar?
 
Si antes a Franco compraba
para a ellos desarrollar,
luego también se mercaba
Caja o Empresa Nacional.
 
Esa estaca se nos clava
no nos deja progresar,
que el dinero por las bravas
lo llevan a su lugar.
 
Tirando fuerte caerá,
mucho no puede durar,
seguro que cae, cae y caerá
la plutocracia en catalán.
 
Tirando fuerte caerá,
mucho no puede durar,
seguro que cae, cae y caerá
la plutocracia en catalán.
 
Si yo estiro por aquí,
y tu estiras por allá,
ya no podrá resistir
la plutocracia en catalán
y de esta manera sí
nos podremos liberar
 
Pero a Lluis Llac, hete aquí,
que su estaca logró alzar
continuó mandando así
el dinero catalán.
 
Y quiere Lluis, quiere Lluis,
hoy con su estaca, estacar
trabajo y cabeza partir
a quien se quiera rebelar.
 
Y quiere Luis, quiere Lluis,
que le vengan a adorar,
y, si no, con la estaca Lluis
el cráneo le va a estacar
si no se adora, el dinero catalán.
 
 
El viejo Lluis ya no canta
que nos tengamos que liberar,
pero aun a mí me encanta,
entonar este cantar
que ya está bien que en España
mande el imperio catalán,
 
como con Franco mandaba,
y ahora lo mismo, igual.
La única diferencia halla
que ahora la estaca la usa Llac

Juan Pablo Mañueco (2017)