sábado, 22 de abril de 2017

GRACIAS A LAS LETRAS (Juan pablo Mañueco)

GRACIAS A LAS LETRAS


Gracias a las letras
a las que amo tanto,
con las que yo pueda
enjugar mi llanto.

Gracias a las letras
del abecedario,
letra que me elevan
al cielo mi canto.

Gracias a las letras,
que bajo su manto
alegre respuesta
doy a mi quebranto.

Gracias a las letras
del abecedario,
siempre tan dispuestas
a tender su mano.

A escribir de penas,
o bien, de entusiasmos,
que son del poeta
sus himnos granados.

A veces de fiestas
y a veces de plantos,
que son del poeta
y de todo humano.



Gracias a las letras,
que van por el llano,
por las cordilleras,
por el altiplano,

siempre tan ligeras
como mil caballos,
siempre tan viajeras
van de lado a lado.

por calles desiertas,
por los días claros,
por dulces escenas,
por los meses largos,

por las horas lentas,
por duros trabajos,
entre la belleza
y el sabor amargo.

Gracias a las letras,
a las que amo tanto,
señales perfectas
del abecedario.

Distingo por ellas,
“madre” de “hermano”,
“esposa” de “fuerza”,
lo “bueno” y lo “malo”.

El “fuego” de “estrella”,
“presente” y “pasado”,
“recuerdo” y “vela”
la “ciudad” y el “campo”.

Gracias a las letras
que me dan abrazos,
las playas y arenas,
los besos y el árbol.

Gracias a las letras,
del abecedario.
Gracias a las letras
yo te estoy amando.

en las letras bellas
que te voy rimando,
mi amor de poeta
que te está llamando.

¡Gracias a las letras
porque van sonando,
con la canción nuestra
que vamos tocando!

¡La canción eterna
del género humano,
que yo en estas letras
he estado cantando!


Juan Pablo Mañueco (2017)

viernes, 21 de abril de 2017

Por una España con principios (Aristóteles) (MCRC Antonio Muñoz Ballesta)

Por una España con principios (Aristóteles)

Antonio Munoz Ballesta



Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional –MCRC
DIARIO ESPAÑOL De la República Constitucional


Contemplando la inmoralidad en la que está hundida la nación es hora de recuperar los principios éticos y políticos.
La ética es una acción que usa de forma práctica la razón humana.
Los principios éticos  son aquellas proposiciones  que contienen la idea de una determinación universal de la voluntad que engloba a muchas reglas prácticas.
Pueden ser de dos tipos:
1)  Principios subjetivos: las máximas de conducta personal.
2)  Principios Objetivos, universales y universalizables: la ley moral.
La ley moral es la que obliga a todos los políticos, banqueros, empresarios y trabajadores a no mentir, ni robar dinero de todos los españoles, etc.
La parte de la sociedad española que lucha por la libertad política (el Partido de la República Constitucional) puede considerar que los principios de su movimiento son Leyes morales.
Los XXI[1] principios del MCRC pueden sintetizarse en tres:
1)  El principio de la democracia representativa. Este principio engloba a la separación de poderes en origen y a la representación del sujeto político o mónada.
2)  El principio de la república (Constitucional) que incluye a  la libertad colectiva  (verdad política) y a la lealtad república.
3)  El principio de la acción política constituyente.

Novela digital sobre el primer Villalar (Juan Pablo Mañueco)

Novela digital sobre el primer Villalar (25 abril de 1976), en descarga gratuita, los días 20, 21, 22, 23 y 24 de abril.

jueves, 20 de abril de 2017

La sociedad del espectáculo. Siglo XXI


La sociedad del espectáculo. Siglo XXI

La Gaceta

TRIBUNA

La imagen está en el centro, a través de las redes sociales o de comunicación trasforma y homogeneíza nuestra visión del mundo de una manera virtual.
El escritor revolucionario Guy Ernest Debord, creador de la obra “La sociedad del espectáculo”, publicada en 1967, decía que “toda la vida de las sociedades donde rigen las condiciones modernas de producción se manifiesta como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo que antes se vivía directamente, ahora se aleja en una representación”
El “espectáculo” nos rodea, hoy más que nunca, y determina nuestras vidas cotidianas de manera evidente. La imagen está en el centro, a través de las redes sociales o de comunicación trasforma y homogeneíza nuestra visión del mundo de una manera virtual. Lo que hay detrás, lo real, lo palpable, puede o no ser verdadero.
El conflicto en oriente lo estamos viviendo en directo como una película en fases, los videos del Estado Islámico, la foto de niño sirios falseadas en ocasiones, las riadas de personas que vienen a Europa, los atentados de falsa bandera, las fotos en redes sociales de barbaridades de unos y otros.
En occidente es evidente que, como decía Debord, “el espectáculo es la principal producción de la sociedad actual”. Dicha noción incide en tal medida en las relaciones sociales, que tiene como consecuencia la hipertrofia de las mismas, pero una hipertrofia marcada por la irrealidad. Las sociedades post-industriales venden sueños, representaciones de la vida, imágenes del mundo, deseos que han alcanzado tal grado de autonomía que se han constituido como verdaderos “entes”, conformando así un mundo irreal devenido en real.
La vida en comunidad ha dado paso a un individualismo conectado a la sociedad del espectáculo, donde las instituciones naturales del hombre, donde desarrollaba su libertad, son sustituidas por lo virtual.
El drama humano que estamos viendo por imágenes está orientando y trasformando socialmente a occidente, parece un guion. De la verdad, de las autenticas razones del conflicto en Siria se habla poco, de acabar con la guerra en Siria se habla poco, del verdadero trasfondo de las primaveras árabes se habla poco. Todo son imágenes que parece siguen un protocolo marcado, ¿buscamos la verdad o estamos siendo dirigidos como sociedad por el espectáculo interesado?

¿Un mundo invertido?

Para Debord el verdadero mundo invertido, la sociedad del espectáculo es aquello que no se encamina hacia la verdad sino hacia la falsedad. La sociedad hipócrita.
Algunos somos cada vez más conscientes de que el espectáculo nos intenta arrebatar la verdad y la libertad, lo hechos son tozudos y muchas veces el teatro antecede a un final ya prefijado si analizas bien los pasos.
En nuestro propio país tengo la intuición que todo lo relacionado con Cataluña es un espectáculo con papeles repartidos que finalmente concluirá en una reforma constitucional que ceda ante las demandas soberanistas, pero todo dentro de un orden prefijado donde, en detrimento del pueblo español y la nación española, los de siempre sigan con su negocio o poltrona. El espectáculo muchas veces precede a un consenso anterior.
No obstante no todas las variables pueden ser controladas por los promotores del espectáculo, sobre todo cuando hablamos de personas con identidad, porque ante los intentos totalitarios de manipulación del hombre existe una verdad y esa verdad es la que nos hará libres nuevamente. Para Debord "en el mundo realmente invertido lo verdadero es un momento de lo falso" y ese momento verdadero puede ser clave en la propia evolución de la humanidad.

miércoles, 19 de abril de 2017

Del Estado de Partidos a la República Constitucional (MCRC Fernando Gómez)


Del Estado de Partidos a la República Constitucional

Fernando Gómez 



La totalidad de la clase política de este corrupto y despilfarrador Estado de partidos es la culpable de los reaccionarios recortes que el gran capital impone. Estos drásticos ajustes abonan el terreno para revueltas populares, éstas están condenadas a ser aplastadas sin contemplaciones por la represión policial y baldeadas por la manipulación mediática, hasta que encaminen y concreten su acción hacia lo político, contra la partidocracia y audaces líderes la dirijan. Frente al cinismo y la violencia de quienes no quieren ceder sus privilegios legales, se encuentra el sentido común y la inteligencia que los deslegitima, evitando sus dramáticos planes soltando lastre estatal; supresión del Senado, del caciquismo autonómico, de las subvenciones a partidos, sindicatos, ongs y, a los despropósitos culturales y arquitectónicos.
Todo el mundo los sabe, pero no puede haber solución mientras la sociedad, maleducada en el consumo, en el espectáculo de poderes sin control, en la demagogia social y en el oportunismo nacionalista, se limite a especular con prejuicios ideológicos para acabar votando a cualquier lista de partido, sosteniendo al tiránico régimen oligárquico que padecemos y dando cuerda al fraude electoral del sistema proporcional que lo perpetúa. Para solucionar aquello que más nos afecta y concierne debemos tomar conciencia de la realidad, y ésta apunta a razones institucionales, identificando a todos los partidos y sindicatos instalados en el Estado como los auténticos enemigos de la sociedad civil. Todos ellos en complicidad tienen secuestrada la Libertad política colectiva, dejando a la sociedad sin representación ante el Estado.
Para deslegitimar y poner contra las cuerdas el Estado de Partidos es imprescindible la sistemática contundencia de la abstención electoral activa, convirtiendo el pesimismo de la conciencia crítica en optimista voluntad de acción hacia la verdad política. Acción constituyente de la libertad política colectiva. Libertad realizable y vital, fuente de energía social, para alcanzar la apertura de un proceso de libertad constituyente, que permita informar, conocer y elegir el sistema electoral mayoritario a doble vuelta, y las distintas opciones sobre la forma de Estado y de Gobierno, entre ellas la República Constitucional. Sólo con criterios emanados de la libertad colectiva, se puede transformar el egoísmo miserable de la oligocracia de partidos, en la altruista y noble democracia representativa.
La Teoría Pura de la República de Antonio García Trevijano supone una antorcha encendida que desvela la verdad política en las tinieblas de la gran mentira, para que la parte más consciente de la sociedad se guíe, en el momento crucial de la acción colectiva, por el camino que conduce a la República Constitucional, ésta se define en la distinción entre Nación, representada por una Cámara de Representantes elegidos en cada mónada electoral (unos 100.000 habitantes), con potestad de legislar a través del Consejo de Legislación, elegido por la propia Cámara; y Estado, personificación de la Nación, titular del poder ejecutivo, dirigido por el Consejo de Gobierno, designado por el Presidente de la República, elegido en elecciones presidenciales directas. La justicia mantiene la autonomía de la potestad judicial, concretada en el Consejo de Justicia, designado por su presidente, elegido en elecciones directas por los participantes en el mundo judicial.  Las inéditas normas de la República Constitucional definen y garantizan el equilibrio entre los tres poderes; el nacional, el estatal y el judicial. También transmite el valor supremo de la lealtad en la política, convirtiendo la lealtad familiar en vecinal, esta en nacional, y a su vez en internacional, por lealtad a la especie y a la naturaleza.

“En el saber, el ser o el estar, el éxito siempre ha venido de la perseverancia”
Antonio García Trevijano

“Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano” 
Pablo Neruda

martes, 18 de abril de 2017

Saeta a Jesús Nazareno (Juan Pablo Mañueco)

Saeta al Jesús Nazareno
(Jueves Santo) 

Imagen de cuerpo entero;
y la túnica morada 
por vestir al pasajero 
que va a andar esta jornada.

Cada mano lleva atada,
ya camino del madero:
espina trae coronada
como divino cordero.

Es Jesús. el Nazareno,
que con faroles es guía

de toda la cofradía
que guía a Él, mensajero.

¡Jesús, Dios, el Nazareno
llévame a un lugar bueno

que por tu herida sangrante
pido perdón al instante

en que pasas a mi lado!
No cargues ya mi pecado.

Contigo, iré yo, como andante.
Llévame de acompañante.

¡De la Iglesia yo te aclamo,
desde este día ya aciago,

quiero ser tu acompañante
toda la vida adelante!

¡De la Iglesia yo te aclamo,
desde este día ya aciago,

quiero ser tu acompañante
toda la vida adelante!

Juan Pablo Mañueco (2017)




lunes, 17 de abril de 2017

No a la II República (MCRC Javier Torrox)

No a la II República

Javier Torrox



Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional –MCRC
DIARIO ESPAÑOL De la República Constitucional

El estado de absoluta corrupción moral y económica producido por el nefasto Régimen del 78 no puede tener más fin que la propia caída del régimen. Es tan inevitable como la sucesión del día y la noche. Y acaso un amanecer esté más cerca de lo que quisieran los beneficiarios y clientes del estado de cosas actual. Pero a muchos preocupa qué ha de venir ese día y conjuran la idea de la República como la de un fantasma del pasado.
Uno de los grandes enemigos de la III República es la II República. Por un lado están los que identifican la idea republicana con el caos político que desembocó en la Guerra Civil. Por otro, están los que pasean la bandera tricolor cada 14 de abril al tiempo que defienden el Régimen del 78 con uñas y dientes. Y, finalmente, están los infantilizados nostálgicos que sueñan con una repetición de los años 30 del siglo XX. A todos ellos les digo: No a la II República.
La Tercera será una República Constitucional. Esto quiere decir que se dotará de instituciones y medios de elección absolutamente distintos a los conocidos por los españoles hasta ahora. Su presidente lo será también del Gobierno y será elegido de forma directa en circunscripción única de toda España. Los efectos políticos de este medio de elección son extraordinarios. El presidencialismo es la forma de Gobierno más fuerte que existe. Sus enemigos son los que se benefician de la debilidad de la forma de Gobierno actual.
Cada diputado será elegido de forma directa y por su nombre en un distrito de 100.000 habitantes. El vínculo que crea la elección directa del diputado es de tal naturaleza que el electo se verá obligado a hacer lo que quieran sus electores. Y no será así porque de repente los diputados se conviertan en personas decentes en las que se pueda confiar, sino porque su reelección en el cargo dependerá de forma directa de lo que haga como diputado. Elección directa también implica rechazo directo y eso es algo que el aspirante a diputado aprende de inmediato.
Las instituciones de la República Constitucional están diseñadas para la convivencia pacífica entre iguales. Para que todos puedan hacer valer sus derechos frente a quien pueda oponerse a ellos. Y para que uno solo pueda hacer valer sus derechos frente a todos los demás.
Los errores de la II República no tendrán cabida en la futura República Constitucional. La forma de Estado republicana no debe confundirse con uno u otro programa político. El pasado no se repetirá.
Por otro lado, abunda mucho en España una especie que se jacta de habernos salvado de la dictadura. Se dicen nuestros redentores. Y aún peor, se creen a sí mismos. Son sacerdotes de su propia propaganda. Todos ellos presumen de republicanos; todos pactaron con la dictadura; y todos ellos viven de la monarquía. Afirman que son republicanos porque así lo dicen los estatutos de sus partidos, que aspiran a la República o que no renuncian a ella. Mientras tanto, viven de la monarquía sin mover un dedo contra ella.
Socialistas y comunistas monárquicos. Para ver cosas, estar vivo. Yo desafío a todos esos partidos que se dicen republicanos a que digan una sola acción que hayan realizado en los últimos 40 años para acercar un solo milímetro la República.
Estos republicanillos de 14 de abril y de insignia tricolor en la solapa de sus chaquetas monárquicas son los que impiden que conquistemos la República. Son los sostenedores de la monarquía. Han articulado su discurso en el victimismo de la pérdida de la Guerra Civil. Se definen a sí mismos como los perdedores que tienen derecho a ser compensados por ello. No quieren ganar una República nueva y moderna, sólo quieren vivir a costa de que se perdiera la vieja. Con ello satisfacen su cartera y, con ella, su contento.
La República Constitucional no será una respuesta política que de satisfacción a uno u otro colectivo. Se cubre de infamia quien pretende que el republicanismo sea el patrimonio particular de una u otra ideología. La III República será de todos los españoles por igual.
Los nostálgicos que suspiran por el pasado deberán despertar al presente y apartarse para que conquistemos el futuro. El siglo XXI no será el siglo XX. La III República no será de los trabajadores ni de los banqueros ni de los partidos. La III República será de todos los españoles.