Interesante razonamiento.En Brasil, Millor Fernandes (humorista, dramaturgo y escritor) lanzó un
desafío público con la siguiente pregunta:
- ¿Cuál es la diferencia entre Político y Ladrón?
Le llamó mucho la atención la respuesta de un lector que le escribió:
- "Estimado Millor, después de una larga búsqueda llegué a esta conclusión:
La diferencia entre un político y un ladrón es que al primero lo elijo
yo, y el segundo me elige a mi. ¿Estoy en lo cierto?"Y esto fue lo que le contestó Millor:
- "Apreciado señor, usted es un genio. Es el único que logró encontrar una diferencia."
lunes, 16 de enero de 2017
Respuesta inteligente
miércoles, 11 de enero de 2017
La democracia no está en peligro, no hay democracia (MCRC Tybalt Rosembraise)
La democracia no está en peligro, no
hay democracia
Movimiento de
Ciudadanos hacia la República Constitucional –MC RC
DIARIO
ESPAÑOL De la República Constitucional
Leía un articulo de un Magistrado de la Asociación “Jueces para la Democracia” en el que mencionaba que los políticos españoles estaban “secuestrados por los mercados financieros”, llegándo a definir el régimen español como “partidocracia” para terminar afirmando “la democracia está en peligro”.
Desde esta Acrópolis política en que estamos organizándonos los Repúblicos para traer la Democracia a España, desde esta ciudad Alta donde el lenguaje se utiliza con propiedad y la Verdad Política circula con fluidez, las reflexiones del citado Magistrado, al que se le considera lo más avanzado de la progresía, tienen un” je ne sais quoi” de pueril, una encantadora candidez que consiste en seguir pensando que la partidocracia es la consecuencia de un mal funcionamiento de la democracia.
En primer lugar, los políticos españoles no están secuestrados por los mercados financieros, no hay secuestro alguno en la connivencia voluntaria y planificada, en la complicidad sistemática, en la colaboración necesaria. En el acuerdo secreto y oculto. No hay secuestro alguno porque la partidocracia es el régimen necesario para los poderes fácticos para impedir los riesgos del ejercício de la Libertad Política para los planes de la oligarquía económica, para que no se vean alterados gane quien gane, gobierne quien gobierne.
De un dictador único a unos pocos dictadores, de un partido único a unos pocos partidos, en realidad estos nuevos dictadores han convertido a los antiguos en simples aprendices del crimen, artesanos, a gran distancia de los productores industriales de muerte. Lo que no se les perdonaba, lo que les hizo inservibles a la oligarquía es la mezcla de códigos, la resistencia a practicar el eufemismo, a bañar los términos en un “principe de delicatessen” que convierte a un acto de afirmación del Tyrannus en una “fiesta de la democracia”.
En esta partidocracia la organización de la servidumbre ha llegado a tal grado de refinamiento que las mismas víctimas acuden voluntariamente a las oficinas de reclutamiento, que reciben el bizarro nombre de “colegio electoral”, en unos casos y “Empresas de Trabajo Temporal” en otros. Cierto que hojas impresas por millones y pantallas omnipresentes les recuerdan de continuo las palabras que deben emplear y las consignas que están obligadas a repetir.
En segundo lugar la Democracia no está en peligro porque no ha llegado, la partidocracia se lo impide. No existe separación de poderes, ni elección de los representantes, ni del Jefe de Gobierno. No hay posibilidad de revocar a los diputados por parte de sus cuerpos electorales, sólo una élite de Jefes de Partido que controla ilegítimamente los Poderes del Estado, aplican las directrices de la Oligarquía económica, impide la libertad política y engañan conscientemente al pueblo haciéndoles creer que estamos en Democracia cuando son simples refrendadores de decisiones de otros.
Quizá los listados de la partidocracia que se atreven a llamarse “representantes” si estén no tanto secuestrados, pero sí descaradamente teledirigidos por sus Jefes. Ellos, unos insuficientes sociales dócilmente resignados a un empleo monótono claramente ineficaz, aferrados a las segregaciones de mil inútiles comisiones como un cangrejo a una concha prestada, ¿cómo van a entender la increíble audacia de unos repúblicos empeñados en desobedecer, productos fallidos de la acariciadora disciplina, que hacen oídos sordos a las ordenes de la partidocracia?
martes, 10 de enero de 2017
España tiene un horario que no le corresponde por situación geográfica
Dentro de la población ocupada, hay que distinguir el horario de los que terminan pronto de trabajar y se retiran pronto por las tardes. Ese horario es muy diferente al de los que trabajan hasta altas horas de la tarde y se recogen tardíamente. El primero estará más cerca de los usos horarios europeos y el segundo responde a la pauta tradicional española.
Aquí la tradición es relativamente reciente, pues sabemos que hace un siglo el horario urbano se asemejaba al rural y ambos coincidían con el modelo europeo citado. El cual consiste en adelantar todo lo posible la jornada para retirarse pronto.
Esto se debe en gran parte a que España tiene una situación horaria que no le corresponde por su situacion en el mapa:
La raya es el meridiano de Greenwich que coincide con el horario exacto de Europa occidental también conocido como tiempo universal coordinado, los territorios situados hasta 15 grados al oeste de dicha raya tienen horario de Europa occidental (en azul), los situados 15 grados al este tienen una hora más - horario de Europa central (en rojo) - los situados más al este horario de europa oriental (en verde) etc.
Sin embargo, una vez más ’Spain is different’ y a pesar de estar situada en el extremo de Europa occidental tiene horario de Europa central.
Esto es así desde que en 1940 al regimen de Franco se le ocurrió añadir una hora para así tener el mismo horario de la Italia fascista y de la Alemania nazi, en vez del de paises más cercanos como Inglaterra, Portugal o Marruecos.
Despues, en los años 80, el PSOE institucionalizo la costumbre de añadir una hora mas en verano por lo que el desfase horario respecto de la hora solar durante seis meses en la peninsula es de mas de dos horas.
El resultado de todo esto es ya sabido: en España amanece más tarde que en ningun sitio y por tanto se entra a trabajar más tarde y se sale más tarde, teniendo que partir en dos la jornada laboral, que se hace interminable, siendo esta una de las causas de la baja productividad de nuestro pais, encima hay que salir de noche a trabajar, aumentando las posibilidades de accidente de tráfico o laboral.
Además, los calurosos días de verano se hacen interminables con casi dos horas de desfase horario en Cataluña (que a pesar de ser junto con las islas Baleares la única región Española situada en la zona horaria de Europa central, sigue estando bastante mas cerca de meridiano de Greenwich que del meridiano de Europa central) y practicamente tres horas de desfase en Galicia donde incluso ha habido ya reclamaciones políticas serias de eliminar una hora.
Y en verdad tienen razón, ¿que sentido tiene que tengamos la misma hora de paises tan lejanos como Albania o Polonia? ¿Por qué tener dos horarios diferentes uno para Canarias y otro para la península? No tiene sentido mantenernos en una situación impuesta arbitrariamente hace mas de sesenta años y que nadie se ha molestado en cambiar hasta la fecha.
No hay razones económicas que lo justifiquen porque si así fuera otros paises harían lo mismo. Volvamos a nuestro horario natural y reclamemos una hora menos para nuestro pais.
http://unahoramenos.blogia.com/2008/...-geografica.ph
lunes, 9 de enero de 2017
El Régimen es Ilegítimo (MCRC Zoilo Caballero Narvaez)
El Régimen
es Ilegítimo
Movimiento de
Ciudadanos hacia la República Constitucional –MC RC
DIARIO
ESPAÑOL De la República Constitucional
Quien es partidario de las estatuas debe serlo también de Los escombros. G. Benn
Un gobierno o un sistema o un régimen pueden ser ilegítimo, que yo sepa, de dos maneras:
Una es la fuerza; la otra, conseguir la hegemonía en las ideas y en la cultura a través de medios ilegítimos. La partidocracia pertenece a este último tipo de gobierno ilegítimo. Los artificios que utiliza son todos aquéllos que provienen de los medios generadores de enajenación de las conciencias. La prensa, en todas sus variantes, y la escuela, en todos los niveles, sostienen la estructura falaz de la monarquía de partidos, exenta de cualquier crítica que sea racional y se sostenga en la verdad de la experiencia colectiva.
A falta de una demostración absoluta, que sólo sería posible desde el propio suicidio de unos medios enriquecidos con nuestra ignorancia y estupidez, es necesario recurrir a señales, indicios y pruebas que, aunque puedan en algún caso ser discutidos particularmente, el conjunto de ellas, para una mente avisada y alejada ya de la ingenuidad que propicia el régimen, es suficiente para poder emitir el diagnóstico de que el régimen que nos gobierna es ilegítimo y, por lo tanto, está pidiendo como todas las cosas ilegítimas y perniciosas para la sociedad su revolución.
Las poderosas industrias culturales en las que se conjugan prensa, radio, televisión y editoriales son una patada de buey en la libertad de pensamiento del ciudadano; obligada su mente a transitar por un páramo fantasmal de pensamientos codificados en el hemipléjico hemiciclo. La crítica partidista sólo fortalece al sistema de partido, pero, ¿por qué es falaz el sistema?, ¿por qué no está legitimado por la voluntad general?
Porque a pesar de todos los intentos de adoctrinar y enajenar las conciencias, a pesar del diario trabajo de la casta periodística, los políticos constituyen el grupo social peor valorado por la ciudadanía, porque muy pocos de sus líderes alcanzan la nota de aprobado y porque es voz mayoritaria en las calles de España que no tienen vergüenza.
Porque si por un momento nos olvidáramos del nombre de este país y de sus caras y de cómo se llaman esos que las llevan y aparecen en los medios, y viéramos lo que ocurre con Dívar, con Urdangarín, con los ERE, con los interminables bancos, con el Rey, con las televisiones, con las financiaciones ilegales de los partidos…, nuestras inteligencias, por muy estupidizadas que estuvieran, no tendrían más remedio que exclamar: ¡qué podrido está ese país, tenga el nombre que tenga¡
Porque toda esa corrupción se refiere a las instituciones del Estado. No es la sociedad o una parte de ella la que aparece en las portadas de los periódicos o en cualquier noticiario, es el propio Estado el que se muestra en toda su bestial inmundicia y, probablemente, sólo una parte, la que ha sido desvelada por el insoportable hedor que emitía.
La necesidad del régimen de mantenernos en ese estado de estupefacción, se hace evidente en cómo no renuncia a su deber de mantener la propaganda, sin miedo al ridículo o a la contradicción, comprometido como está con bendecir la idiotez.
Podemos encontrarnos con la situación, contraria a cualquier sentido económico, de cómo en un programa de TVE, 24 horas, varios periodistas y entre ellos un profesor y periodista (Justino Sinova) tiene el cinismo de sentenciar sobre la huelga de la enseñanza, pontificando, acostumbrado a su púlpito de arcipreste del buen MUNDO, que no les pasa nada a los profesores por trabajar unas horas más con más alumnos y por menos dinero, y que aún menos le pasa a la calidad de la enseñanza.
¿Y nadie le contesta que, por supuesto, que tampoco le pasa nada a la televisión pública ni a ese informativo por desprenderse de cuatro periodistas como él, que con el locutor ya tenemos bastante para ir con el coco comido al día siguiente al trabajo?
Fotografía: DAVID WETHEY (EFE)
sábado, 7 de enero de 2017
EL SILBO DE AFIRMACIÓN EN LA ALDEA (Miguel Hernández)
EL SILBO DE AFIRMACIÓN EN LA ALDEA
Miguel Hernández
Alto soy de mirar a las palmeras,
rudo de convivir con las montañas...
Yo me vi bajo y blando en las aceras
de una ciudad espléndida de arañas.
Difíciles barrancos de escaleras,
calladas cataratas de ascensores,
¡qué impresión de vacío!,
ocupaban el puesto de mis flores,
los aires de mis aires y mi río.
Yo vi lo más notable de lo mío
llevado del demonio, y Dios ausente.
Yo te tuve en el lejos del olvido,
aldea, huerto, fuente
en que me vi al descuido:
huerto, donde me hallé la mejor vida,
aldea, donde al aire y libremente,
en una paz meé larga y tendida.
Pero volví en seguida
mi atención a las puras existencias
de mi retiro hacia mi ausencia atento,
y todas sus ausencias
me llenaron de luz el pensamiento.
Iba mi pie sin tierra, ¡qué tormento!,
vacilando en la cera de los pisos,
con un temor continuo, un sobresalto,
que aumentaban los timbres, los avisos,
las alarmas, los hombres y el asfalto.
¡Alto!, ¡Alto!, ¡Alto!, ¡Alto!
¡Orden!, ¡Orden! ¡Qué altiva
imposición del orden una mano,
un color, un sonido!
Mi cualidad visiva,
¡ay!, perdía el sentido.
Topado por mil senos, embestido
por más de mil peligros, tentaciones,
mecánicas jaurías,
me seguían lujurias y claxones,
deseos y tranvías.
¡Cuánto labio de púrpuras teatrales,
exageradamente pecadores!
¡Cuánto vocabulario de cristales,
al frenesí llevando los colores
en una pugna, en una competencia
de originalidad y de excelencia!
¡Qué confusión! ¡Babel de las babeles!
¡Gran ciudad!: ¡gran demontre!: ¡gran puñeta!
¡el mundo sobre rieles,
y su desequilibrio en bicicleta!
Los vicios desdentados, las ancianas
echándose en las canas rosicleres,
infamia de las canas,
y aun buscando sin tuétano placeres.
Árboles, como locos, enjaulados:
Alamedas, jardines
para destuetanarse el mundo; y lados
de creación ultrajada por orines.
Huele el macho a jazmines,
y menos lo que es todo parece
la hembra oliendo a cuadra y podredumbre.
¡Ay, cómo empequeñece
andar metido en esta muchedumbre!
¡Ay!, ¿dónde está mi cumbre,
mi pureza, y el valle del sesteo
de mi ganado aquel y su pastura?
Y miro, y sólo veo
velocidad de vicio y de locura.
Todo eléctrico: todo de momento.
Nada serenidad, paz recogida.
Eléctrica la luz, la voz, el viento,
y eléctrica la vida.
Todo electricidad: todo presteza
eléctrica: la flor y la sonrisa,
el orden, la belleza,
la canción y la prisa.
Nada es por voluntad de ser, por gana,
por vocación de ser. ¿Qué hacéis las cosas
de Dios aquí: la nube, la manzana,
el borrico, las piedras y las rosas?
¡Rascacielos!: ¡qué risa!: ¡rascaleches!
¡Qué presunción los manda hasta el retiro
de Dios! ¿Cuándo será, Señor, que eches
tanta soberbia abajo de un suspiro?
¡Ascensores!: ¡qué rabia! A ver, ¿cuál sube
a la talla de un monte y sobrepasa
el perfil de una nube,
o el cardo, que de místico se abrasa
en la serrana gracia de la altura?
¡Metro!: ¡qué noche oscura
para el suicidio del que desespera!:
¡qué subterránea y vasta gusanera,
donde se cata y zumba
la labor y el secreto de la tumba!
¡Asfalto!: ¡qué impiedad para mi planta!
¡Ay, qué de menos echa
el tacto de mi pie mundos de arcilla
cuyo contacto imanta,
paisajes de cosecha,
caricias y tropiezos de semilla!
¡Ay, no encuentro, no encuentro
la plenitud del mundo en este centro!
En los naranjos dulces de mi río,
asombros de oro en estas latitudes,
oh ciudad cojitranca, desvarío,
sólo abarca mi mano plenitudes.
No concuerdo con todas estas cosas
de escaparate y de bisutería:
entre sus variedades procelosas,
es la persona mía,
como el árbol, un triste anacronismo.
Y el triste de mí mismo,
sale por su alegría,
que se quedó en el mayo de mi huerto,
de este urbano bullicio
donde no estoy de mí seguro cierto,
y es pormayor la vida como el vicio.
* * *
He medio boquiabierto
la soledad cerrada de mi huerto.
He regado las plantas:
las de mis pies impuras y otras santas,
en la sequía breve de mi ausencia
por nadie reemplazada. Se derrama,
rogándome asistencia,
el limonero al suelo, ya cansino,
de tanto agrio picudo.
En el miembro desnudo de una rama,
se le ve al ave el trino
recóndito, desnudo.
Aquí la vida es pormenor: hormiga,
muerte, cariño, pena,
piedra, horizonte, río, luz, espiga,
vidrio, surco y arena.
Aquí está la basura
en las calles, y no en los corazones.
Aquí todo se sabe y se murmura:
No puede haber oculta la criatura
mala, y menos las malas intenciones.
Nace un niño, y entera
la madre a todo el mundo del contorno.
Hay pimentón tendido en la ladera,
hay pan dentro del horno,
y el olor llena el ámbito, rebasa
los límites del marco de las puertas,
penetra en toda la casa
y panifica el aire de las huertas.
Con una paz de aceite derramado,
enciende el río un lado y otro lado
de su imposible, por eterna, huida.
Como una miel muy lenta destilada,
por la serenidad de su caída
sube la luz a las palmeras: cada
palmera se disputa
la soledad suprema de los vientos,
la delicada gloria de la fruta
y la supremacía
de la elegancia de los movimientos
en la más venturosa geografía.
Está el agua que trina de tan fría
en la pila y la alberca
donde aprendí a nadar. Están los pavos,
la Navidad se acerca,
explotando de broma en los tapiales,
con los desplantes y los gestos bravos
y las barbas con ramos de corales.
Las venas manantiales
de mi pozo serrano
me dan, en el pozal que les envío,
pureza y lustración para la mano,
para la tierra seca amor y frío.
Haciendo el hortelano,
hoy en este solaz de regadío
de mi huerto me quedo.
No quiero más ciudad, que me reduce
su visión, y su mundo me da miedo.
¡Cómo el limón reluce
encima de mi frente y la descansa!
¡Cómo apunta en el cruce
de la luz y la tierra el lilio puro!
Se combate la pita, y se remansa
el perejil en un aparte oscuro.
Hay azahar, ¡qué osadía de la nieve!
y estamos en diciembre, que hasta enero,
a oler, lucir y porfiar se atreve
en el alrededor del limonero.
Lo que haya de venir, aquí lo espero
cultivando el romero y la pobreza.
Aquí de nuevo empieza
el orden, se reanuda
el reposo, por yerros alterado,
mi vida humilde, y por humilde, muda.
Y Dios dirá, que está siempre callado.
viernes, 6 de enero de 2017
Pastranan Teresiana (Juan Pablo Mañueco)
Un vídeo corto, que resume en imágenes y texto el día que se celebraba el 500 aniversario del nacimiento de Santa Teresa, el 28 de marzo de 1515, y que me pilló ese 28 de marzo del 2015, en Pastrana (Gu), en una de las fundaciones conventuales de la Santa de Ávila.
Aquí digo y se lee lo que pasó ese día a las 5 en punto de la tarde...
jueves, 5 de enero de 2017
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