domingo, 19 de octubre de 2014

Ébola: la divulgación de una mentira


Ébola: la divulgación de una mentira

Aunque los telediarios y la prensa hablan todos los días de “estragos” y de “catástrofe”, la realidad es que la epidemia del virus del Ébola sigue manteniendo una magnitud bastante modesta.

La prensa habla de 2.400 muertos en toda África mientras escribo estas líneas, pero incluso esta cifra no acaba de ser exacta.

Si accede a la página de la web de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que trata este tema, se dará cuenta de que de hecho hay 1.044 fallecimientos cuya causa oficial declarada es el virus del Ébola, según la última actualización que ha hecho pública la OMS. El resto son por el momento “probables” o “posibles” casos de muerte por ébola. (1)

Por supuesto, se trata de 1.044 muertes innecesarias y lamentables, pero debería compararse esta magnitud con la cifra de 1,4 millones de muertes anuales por tuberculosis o con la de 855.000 muertes al año por paludismo (y eso que éstas últimas están bajando tras el pico de 1,2 millones de muertes al año que alcanzó en 2004). O con los más de 3.000 fallecimientos que provoca todos los años la gripe estacional en España, teniendo en cuenta muertes directas y las producidas al potenciar otras enfermedades en pacientes cardiorrespiratorios (de 3 a 5 millones en todo el mundo según la OMS). (2) 

Muy poco contagio

Las imágenes de sanitarios con las mascarillas puestas y monos integrales para acercarse a los enfermos sospechosos son delirantes y dignas de una película mala de ciencia ficción.

Y es que el virus del Ébola no se transmite en absoluto con tanta facilidad.

Se necesita un contacto directo con un líquido biológico como la sangre, las heces o los vómitos u otros líquidos corporales de animales o personas infectadas, tal como reconoce la OMS. No hay forma de que se transmita por vía aérea. Es decir, aunque alguien hable o tosa, no expandirá el virus del Ébola por el aire.

Dicho de otro modo, el virus del Ébola es comparable al sida por su medio de propagación. Hay que estar realmente en contacto con la sangre o un líquido biológico del enfermo para exponerse al riesgo de contaminación.

Eso significa, explica el profesor Bruno Marchou, jefe de servicio de enfermedades infecciosas y tropicales del Hospital de Purpan, en Toulouse, que el virus del Ébola: “no alcanzará el estadio de pandemia. En Conakry (capital de la República de Guinea), hubo en un inicio varias decenas de casos entre el personal hospitalario. Pudieron superarlo aplicando medidas de higiene estándar sencillas que frenaron la propagación del virus entre el personal”. (3)

Estas medidas de higiene no tienen nada de magia: “Quien se ocupa de un paciente tiene que cubrirse las manos con guantes. Si el paciente vomita, también hay que taparse la cara. Es el abecé de la profesión, lo hacemos todos los días”, prosigue. 

«Una mortalidad de entre el 20 y el 90% de los casos»

Sandrine Cabu, de Médicos sin Fronteras, en una entrevista publicada en el diario francés Le Monde, cuenta que el virus del Ébola tiene “una tasa de mortalidad de entre el 20 y el 90% de los casos”.

¿A qué se debe una horquilla tan absurdamente amplia?

A que el virus del Ébola es sobre todo peligroso cuando se trata mal. Las personas mueren por deshidratación o hemorragias, pero el tratamiento consiste entonces sencillamente en hidratar o en someter al paciente a transfusiones, no en darle una vacuna ni un hipotético medicamento. No hay que creer lo que pretende la industria farmacéutica, a la que le encantaría poder vender a los gobiernos unos polvitos mágicos como hicieron con el Tamiflu cuando se produjo la alarma por gripe AH1N1. 

«Los nuevos medicamentos no son la solución contra el ébola»

La solución contra la epidemia consiste en respetar medidas sencillas y de sentido común: higiene, nutrición adecuada, vitamina C y vitamina D.

Según Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, la herramienta más eficaz contra el ébola es aplicar los cuidados básicos a los enfermos.

“La verdadera prioridad debería ser crear infraestructuras médicas en los países afectados para suministrar a los enfermos el apoyo médico básico como la hidratación y la transfusión sanguínea. Esto surtiría mucho mayor efecto sobre la salud que la distribución aleatoria de medicamentos experimentales” (4)

Según Thomas E. Levy, autor de un artículo reciente sobre los remedios potenciales contra el virus del Ébola (5):

“Hasta el día de hoy, no hay un solo virus sometido a prueba que no haya sido inactivado por una cierta dosis de vitamina C. Uno de los medios prioritarios para destruir el virus, o programar su destrucción por parte del sistema inmunitario, es activar la ´reacción de Fenton´. En pocas palabras: dicha reacción puede producirse en el interior del virus, en las células donde los virus se replican y en la superficie de los propios virus”.

Por lo tanto, no hay razones para sospechar que el virus del Ébola se transforme brutalmente en una pandemia en el continente africano, y menos aún en el resto del mundo.

Pero no cabe duda de que esta psicosis puede servir a los intereses económicos de algunos. 

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Continúa el e-letter de hoy: 

Sembrar el pánico: un negocio muy lucrativo

El pánico en torno al virus del Ébola recuerda a la gripe aviar de 2005 y a la gripe porcina (AH1N1) de 2009.

Se aprovecharon estas dos “pandemias inminentes” para manipular burdamente a la opinión pública y así justificar una vacunación masiva de poblaciones enteras que resultó acarrear terribles efectos secundarios, entre ellos la narcolepsia, un grave trastorno del sueño, como ya comentamos en Tener S@lud. (6)

En 2009, la OMS predijo que un tercio de la población mundial podría estar afectada por la gripe AH1N1, con efectos impredecibles. El julio de 2009, la entonces ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, anunciaba orgullosa que el Gobierno español había acordado con dos de las más importantes empresas farmacéuticas del mundo la compra de la friolera de 37 millones de dosis de vacunas contra la gripe A al “módico” precio de 266 millones de euros. Doce meses después, sólo se habían vacunado tres millones de personas. Millones de dosis se guardaron como “reserva estratégica” (después se donaron a la Organización Panamericana de Salud) y el resto tuvieron que ser destruidas (y con ello millones de euros se volatilizaron).

En cuanto al famoso medicamento antiviral “milagroso”, el Tamiflu, su efecto real no era más que reducir la duración de los síntomas a menos de un día, sin poner freno alguno al número de hospitalizaciones. Un estudio británico concluyó que la distribución del Tamiflu contra la gripe AH1N1 tuvo como único efecto... malgastar 500 millones de libras esterlinas.

En efecto, la temporada de gripe de 2009 resultó ser finalmente menos grave de lo habitual, a pesar de la presencia de la cepa AH1N1. Además, resultó que numerosos supuestos casos de gripe AH1N1 ni siquiera fueron casos de gripe, sino simples resfriados, lo cual recuerda al famoso caso del virus del Ébola en Berlín el mes pasado que finalmente acabó siendo... una gastroenteritis. 

Jugar con fuego

Los titulares excesivos con los que machaca la prensa día si y día no, según mi opinión, son muy peligrosos:

“La OMS decreta una emergencia de salud pública a nivel mundial”
France 24, 20 de agosto de 2014.

“Ébola sin control”
El País. 5 de septiembre de 2014

“Los científicos ven un futuro calamitoso en la crisis del ébola”
The Times. 12 de septiembre de 2014

Esta psicosis está sembrando un desbarajuste en África, donde algunos gobiernos ya han empezado a cerrar sus fronteras, movilizar a sus ejércitos para reprimir a las poblaciones e incluso a aislar sin razón a decenas de miles de desdichados, hombres y mujeres, ancianos y niños puestos en cuarentena y que están protagonizando escenas desgarradoras, como la huida de personas aisladas de hospitales y centros de aislamiento, su persecución por parte de la población, toques de queda, personas sanas hacinadas como sospechosas en habitáculos de pocos metros bajo supervisión policial…

“Las extraordinarias medidas que están imponiendo los países afectados por la epidemia de ébola están generando los primeros problemas de seguridad ciudadana. Este miércoles, las calles de Monrovia, la capital de Liberia, fueron el escenario de enfrentamientos cuando decenas de ciudadanos de West Point, barrio en torno al cual se ha decretado una cuarentena sanitaria, comenzaron a arrojar piedras a la policía, que respondió con gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. Los vecinos estaban muy enfadados porque se encontraron por la mañana todos los accesos bloqueados con barricadas levantadas por la policía con muebles y alambres de espino, lo que les impedía ir a trabajar o a comprar al mercado”. El País (citando a la agencia AFP). 21 de agosto de 2014

«Disparar a matar»

El sábado 23 de agosto supimos que “El Parlamento de Sierra Leona ha convertido en delito penado con hasta dos años de cárcel alojar a enfermos de ébola, en un intento por frenar la diseminación del mortífero virus, anunció el ministro de Justicia”, según publicó el diario El Mundo citando a la agencia Reuters. Y es que el miedo y el temor a ser estigmatizados ha hecho que muchas familias oculten a sus miembros afectados.

El 18 de agosto, todavía peor: el Gobierno de Liberia ordena a sus soldados "disparar a matar" sobre todo aquel que intente cruzar la frontera, supuestamente para evitar que se propague la epidemia. (7)

Estas reacciones totalmente excesivas corren el riesgo de provocar una verdadera catástrofe humanitaria, mucho más grave que el propio virus del Ébola.

Del mismo modo, se empiezan a tomar medidas contra los africanos:

“A escala internacional, los ciudadanos de esos países son sometidos a una cuarentena cada vez más estricta con el cierre de fronteras, la suspensión de vuelos por parte de la mayoría de compañías aéreas que los ofrecen, la repatriación de los miembros de las familias del personal diplomático en dichos países, la anulación de conferencias internacionales, la deslocalización de acontecimientos deportivos, etc.”, apunta Le Nouvelle Observateur. (8)

En Corea, han estallado verdaderas reacciones racistas contra los africanos, a quienes se prohíbe entrar en determinadas tiendas. (9) 

El mito del pasajero infectado en un avión

Al escuchar a las autoridades y a los periodistas, podríamos creer que puede estallar una epidemia de ébola en cualquier momento en Europa: basta con que un africano afectado por la enfermedad llegue en avión y desembarque.

Esta hipótesis es totalmente irreal. Sólo pone de manifiesto una ignorancia absoluta hacia lo que es en realidad el virus del Ébola.

No debemos sucumbir ni a la psicosis ni a una forma de racismo no declarado.

La epidemia del virus del Ébola no podrá encauzarse correctamente en África si no cesa toda forma de violencia y de represión. Hay que dejar que cada paciente sea atendido tranquilamente por un personal con una formación médica básica y que adopte las medidas de higiene adecuadas.

No debemos enviar ni cargamentos de vacunas a África ni medicamentos. Eso no serviría más que para enriquecer a los laboratorios farmacéuticos y para provocar daños todavía más graves producidos por los efectos secundarios de los medicamentos.

Creo que es imprescindible conocer la realidad que se esconde tras los mensajes apocalípticos de amenazas colectivas biológicas y contrarrestar la desinformación a la que nos vemos todos sometidos. Por eso le animo a reenviar el e-mail de hoy a todo su entorno. Es nuestro granito de arena para luchar contra los verdaderos estragos que está causando esta enfermedad: la ignorancia y la manipulación.

¡A su salud!

Juan-M. Dupuis

*

Fuentes:




2.     2.Datos del informe revelado en la XX Conferencia Internacional sobre el Sida, celebrada en Melbourne (Australia) del 21 al 25 de julio de 2014.

3.     3 Ladepeche.fr. 14 de agosto de 2014

4.   4   USA Today. 6 de agosto de 2014

5.     5 Naturalhealth365.com. 3 de agosto de 2014


7.   7   Sky news. “Shoot-on-sight order in Ebola-wary Liberia”. 18 de Agosto de 2014. 

8.     8 Le Nouvelle Observateur: “Ebola: ignorance, paranoïa et mise en quarantaine”, 21 de agosto de 2014. 

  1. Le Nouvelle Observateur: “Ebola: ignorance, paranoïa et mise en quarantaine”, 21 de agosto de 2014. 

 

Ébola en España: la epidemia del miedo


Ébola en España: la epidemia del miedo
Cuando la noche del pasado lunes saltó la noticia del contagio por ébola de una de las enfermeras que atendió al segundo misionero fallecido en España por esta causa, estalló la alarma social.

Se trataba del primer caso en España, en Europa y en el mundo entero de contagio ocurrido de persona a persona fuera de África. Los casos que se habían producido hasta entonces en países occidentales (como los dos misioneros fallecidos en España o el del ciudadano estadounidense que contrajo la enfermedad al viajar a Liberia, su país de origen), eran lo que epidemiológicamente se llama “casos importados”.

El pánico –mucho más contagioso que el virus del Ébola- empezó a extenderse entre la población española.

Los medios de comunicación, encantados de responder a las ansias de información de la población (y de paso, aumentar sus audiencias y sus ingresos) avivan desde el lunes el fuego del miedo.

¡El ébola en prime time! Desde entonces, el minuto de oro de la televisión lo está ocupando cada día la fiebre hemorrágica. Ya no se trata de una tragedia que está ocurriendo en África y que podemos ver tranquilamente en la pantalla desde el sofá de casa, haciendo zapping saltando de Gran Hermano a Máster Chef. ¡Ha llegado a España! ¡Los audímetros echan chispas!

¿Quiere esto decir que no me parezca importante y noticiable que una de las auxiliares de enfermería que atendió al misionero se haya contagiado? ¿Pienso acaso que no debe investigarse a fondo qué ocurrió, qué falló en el protocolo previsto precisamente para evitar contagios? Por supuesto que no. A lo que me niego es a ser cómplice pasivo de la propaganda sensacionalista en torno al ébola. Los mayores estragos que causa una enfermedad cómo ésta tienen su origen en el miedo.

El miedo es lo que subyace en las medidas absolutamente draconianas que los gobiernos de los países africanos golpeados por el ébola están imponiendo a sus poblaciones (cierre de fronteras, cuarentena de ciudades enteras, bloqueo de carreteras y fuego a discreción) y que están a punto de tener, si no las han provocado ya, consecuencias dramáticas reales y un sufrimiento atroz en la población del que tardarán en recuperarse.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de Harvard recién publicado en la gran revista médica Plos One confirma lo que yo mismo anunciaba el otro día desde
Tener S@lud (y le aseguro que hubiera preferido no tener razón): que las medidas de cuarentena de las poblaciones de África para, en principio, evitar la propagación del virus del Ébola, están creando una catástrofe, con un “alza exponencial de los casos detectados”. Así pues, es peor todavía de lo que temía. (1) (2)

Confinadas en sus casas por la represión gubernamental, peor alimentadas que de costumbre y víctimas de una higiene que se degrada, miles de personas han contraído el ébola por culpa de medidas absurdas tomadas bajo la presión de la “comunidad internacional”. Bajo la presión del miedo.

El miedo es una emoción primaria provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. El miedo es real cuando se corresponde con la dimensión del peligro que lo causa. Y es neurótico o patológico cuando es desproporcionado respecto a la amenaza.

El miedo, sobre todo cuando alcanza una dimensión social generalizada, hace aflorar lo peor de cada uno: cuestionarse si se hizo bien repatriando a los misioneros infectados en África (en lugar de dejarles morir allí), el linchamiento público de cualquier responsable que haya tenido algo que ver con la gestión del caso, sin esperar siquiera a depurar responsabilidades, si es que las hubiera.... ¡Que rueden cabezas! Las de quien sea, pero que rueden.

Me gustaría pensar que las centenares de miles de personas que se han movilizado para intentar salvar al perro de la enfermera española de ser sacrificado sienten la misma compasión por la suerte que están corriendo miles de desdichados en África. Incluidos los trabajadores sanitarios que están pagando con su vida la atención a los enfermos.
Diga no al miedo
No se deje manipular y diga NO a la psicosis en torno al ébola. Diga SÍ a la información objetiva y sosegada, a las medidas de precaución tranquilas y de sentido común.

El riesgo de contagiarse con el virus en España, al igual que en el resto de países de nuestro entorno, es muy bajo. Eso no quiere decir que sea inexistente, como se ha comprobado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no descarta que pueda haber más casos, pero lo que sí descarta es que se lleguen a producir brotes como en África. (3).

Creo que es imprescindible evitar que se extienda el pánico irracional. Por eso le animo a reenviar el e-mail de hoy a todo su entorno y a compartirlo en sus redes sociales. Es nuestro granito de arena para luchar contra los verdaderos estragos que está causando esta enfermedad: la ignorancia y la manipulación. Muchas gracias.

¡A su salud!

Juan-M Dupuis



Fuentes:



  1. Ébola: la divulgación de una mentira. Tener S@lud
  2. “Temporal Variations in the Effective Reproduction Number of the 2014 West Africa Ebola Outbreak”. Sherry Towers, Oscar Patterson-Lomba, Carlos Castillo-Chavez. PLOS Currents Outbreaks.
  3. Declaraciones de Daniel Epstein, portavoz de la OMS en Washington. El País. 8 de octubre de 2014.



viernes, 17 de octubre de 2014

LA IMPACTANTE RELACIÓN ENTRE EL ÉBOLA Y EL VUELO MH-17 DERRIBADO SOBRE UCRANIA


LA IMPACTANTE RELACIÓN ENTRE EL ÉBOLA Y EL VUELO MH-17 DERRIBADO SOBRE UCRANIA


 




glenn thomas mh17

Cada vez parecen encajar más piezas en este diabólico puzzle.

Glenn Thomas, consultor de la OMS en Ginebra, experto en sida y, sobre todo, experto en el virus del Ébola, volaba a bordo del Boeing 777 de Malaysia Airlines (el vuelo MH-17), abatido sobre Ucrania este julio de 2014.

Glenn Thomas era uno de los portavoces de la OMS y estuvo involucrado en una serie de investigaciones acerca de las operaciones de prueba con el virus del Ébola en el laboratorio de armas biológicas en el hospital de Kenema, Sierra Leona.

Universidad de Tulane

Universidad de Tulane

Este laboratorio estaba asociado con la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans y colaboraba también con el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EEUU (US Army Medical Research Institute of Infectious Disease)

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Recordemos también que en dicho laboratorio trabajaba el doctor Shiekh Humar Khan, el máximo experto en Ébola de Sierra Leona y considerado un héroe nacional por su lucha contra la enfermedad y que murió el pasado 29 de julio tras ser infectado por el virus.

Shiekh Humar Khan

Shiekh Humar Khan

Ahora que este laboratorio ha sido clausurado por orden del Gobierno de Sierra Leona, emergen detalles sobre los posibles intereses que se ocultan tras su gestión.

Bill y Melinda Gates tienen conexiones con el laboratorio de armas biológicas ubicado en Kenema, y ahora, después de la apertura de una investigación informal, aparece también el nombre de George Soros, que a través de su Fundación, estaría financiando estos laboratorios de armas biológicas.

Glenn Thomas

Glenn Thomas

Glenn Thomas era consciente de las evidencias que demostraban que el laboratorio había manipulado diagnosticos para que dieran positivo para el Ébola (en nombre de la Universidad de Tulane), con el fin de justificar la aplicación de un tratamiento médico obligatorio sobre la población. El objetivo final de esta maniobra sería aplicar una vacuna experimental contra el Ébola que, de hecho, infectaría con el virus a los pacientes.

Glenn Thomas se había negado a participar en este encubrimiento y esa podría ser la razón por la que Glenn Thomas habría sido asesinado (Nota: suponemos que el derribo de dicho avión uniría diversos intereses en diferentes asuntos, algo así como una oportunidad para “matar varios pájaros de un tiro”)

Los medios de comunicación oficiales nunca han informado sobre la presencia del laboratorio de armas biológicas en Kenema, y mucho menos de la disposición de cerrarlo con el fin de detener las pruebas con el Ébola por parte de la Universidad de Tulane.

Geroge Soros

Geroge Soros

El multimillonario George Soros, a través de la Fundación Soros Open Society, ha invertido significativamente y durante muchos años en el ahora conocido como el “triángulo de la muerte del Ébola” formado por Sierra Leona, Liberia y Guinea.

Por lo tanto, Soros sería uno de los principales interesados en acabar con la vida del portavoz de la OMS Glenn Thomas, con el fin de impedir que se propagara a través de los canales oficiales la noticia de que el brote de Ébola fue creado realmente en un laboratorio de armamento biológico.

Esto coincidiría con las denuncias de la población local, que acusaron al centro médico de Kenema de expandir artificialmente el virus, hasta el punto de atacarlo durante el verano, hecho que condujo al Ministerio de Salud de Sierra Leona a cerrarlo el pasado 23 de julio.

Quizás nunca lleguemos a conocer la verdad sobre el asunto, pero cada vez está más claro que todo lo referente al Ébola es uno de los asuntos más sucios y tenebrosos de los últimos tiempos…

Publicado por Alessandra Zavatta en Appunti Italiani

fuentes:




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En defensa de los bienes comunales


eldiario.es

La Meseta

En defensa de los bienes comunales

Cuando las administraciones públicas y regionales siguen enredadas en la pasividad burocrática y en el manejo mezquino y caciquil del poder, es hora ya de que los habitantes del medio rural retomen su propio protagonismo en defensa de sus bienes públicos y concejiles.

En Castilla y León, al menos 2.127.000 de hectáreas están consideradas como superficie catastral colectiva, concentrándose en los Ayuntamientos o en las Juntas Vecinales y compartiéndose su gestión con el Estado, o más bien con las Comunidades Autónomas

En las circunstancias actuales necesitamos repensar su integración en la vida del medio rural y en un desarrollo sensato. No pueden quedar al albur de los intereses más lejanos y privatizadores.

Valentín Cabero. Catedrático jubilado Universidad de Salamanca



Volvemos a detener nuestra mirada en el mundo rural. Y lo hacemos con apasionada y honda preocupación. Cuando la crisis no ha remontado ni un ápice y nos sigue mostrando la caras cínicas de los corruptos y la podredumbre de la ciénaga política. Cuando la espada de Damocles de la Ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local sigue amenazando sin piedad al mundo rural y a sus derechos civiles y patrimoniales. Cuando lo común y lo público han quedado pulverizados por el pensamiento tecnocrático y neoliberal que nos controla desde el poder financiero y político. Cuando las administraciones públicas y regionales siguen enredadas en la pasividad burocrática y en el manejo mezquino y caciquil del poder, es hora ya de que los habitantes del medio rural retomen su propio protagonismo en defensa de sus bienes públicos y concejiles. Es una responsabilidad que no deben y pueden orillar por más tiempo.

También los habitantes de la ciudad y la numerosa población vinculada a nuestro medio rural deberían sentirse implicadas honrada y solidariamente en la defensa de estos bienes comunes, a no ser que formen parte de esas cuadrillas de depredadores que han pretendido convertir a todas nuestras dehesas boyales en suelo urbanizado. Muchos de ellos se disfrazan ahora en amantes de la naturaleza y nos hablan con palabras hueras y oportunistas de “tierra de sabor”.

El 26 de septiembre, se presentó en el Real Jardín Botánico (C.S.I.C.) la Declaración de Valdeavellano de Tera (Soria) por la Defensa de los Usos Comunales en España, firmada por un amplio grupo de asociaciones, plataformas y fundaciones, estableciendo un decálogo de principios fundamentales a favor del reconocimiento de este patrimonio económico, social ambiental y cultural existente en nuestro país. En la base de esta declaración se encuentra el entusiasmo y empeño de muchos habitantes y asociaciones rurales comprometidas con los recursos y vida de los montes, con el buen manejo de los pastos o con la conservación de las tierras comunales que apenas hace medio siglo salvaron del hambre más cruel a muchas familias en las montañas galaico-leonesas, en la raya con Portugal, en las sierras ibérico-sorianas o en tantos lugares que el viento del éxodo rural ha dejado vacíos y sin fuerzas vitales. Los depredadores, los nuevos “agricultores de sofá” y las oligarquías financieras siguen al acecho de estos bienes comunes.

En Castilla y León, al menos 2.127.000 de hectáreas están consideradas como superficie catastral colectiva, concentrándose en los Ayuntamientos o en las Juntas Vecinales y compartiéndose su gestión con el Estado, o más bien con las Comunidades Autónomas (Montes de Utilidad Pública, sobre todo). Aunque tenemos testimonios bien representativos en todas las provincias, sobresalen los bienes públicos y comunales en las provincias de León, Burgos, Soria y Zamora. Aunque infrautilizados, ahí siguen como verdaderas “joyas de montaña” (M. Rodríguez Pascual) los puertos de merinas o “puertos pirenaícos”, configurando desde hace siglos extensas superficies de espacios comunales bien representativos de un quehacer ganadero secular y sostenible.

En las circunstancias actuales necesitamos repensar su integración en la vida del medio rural y en un desarrollo sensato. No pueden quedar al albur de los intereses más lejanos y privatizadores. Precisamente la FAO, por un lado, y la propia ONU, por otro, ante el fracaso de las garantías alimentarias a escala global y de las sucesivas frustraciones de las cumbres ante el cambio climático, ven en los recursos públicos y comunales una verdadera alternativa para frenar y detener los desmanes medioambientales y afrontar con inteligencia agroecológica y sentido común el futuro. Así, pues, la gestión de los comunales a escala local y regional se presenta como un reto apasionante que compromete a toda la sociedad. Ni los actuales instrumentos políticos están preparados para afrontarlo, ni las directrices productivistas y tecnocráticas de la PAC son el camino. En la defensa de este legado histórico y patrimonial todos estamos implicados, comenzando por la sensibilidad y sensatez de los poderes públicos y dando protagonismo a la cultura campesina, pues buena parte de nuestro futuro (medioambiental, agroganadero y forestal, cultural, social…) descansa en estos bienes, si sabemos conservar y optimizar sus recursos con armonía y solidaridad.

 

martes, 7 de octubre de 2014

«El capitalismo es una estructura de pecado» (Juan Manuel de Prada)


lavozdigital.es



«El capitalismo es una estructura de pecado»



El novelista publica 'Morir bajo tu cielo', libro en el que recrea el sitio que sufrieron las tropas españolas hasta junio de 1899 por los filipinos

Juan Manuel de Prada Escritor

Juan Manuel de Prada ha encontrado inspiración en Filipinas, en cuya guerra de independencia los españoles demostraron un coraje que echa en falta en estos tiempos de incrédulos en el que sus compatriotas viven «anestesiados». 'Morir bajo tu cielo' (Espasa), la novela que acaba de publicar, recrea el asedio que sufrió un destacamento español en la iglesia de Baler por los insurrectos filipinos. El libro es un homenaje a los pobres que suplieron la ineptitud de sus gobernantes con sacrificio y valor. «El campo de batalla se libra hoy en el terreno económico», dice De Prada.

-Los españoles sienten una gran indiferencia por Filipinas.

-Es que el europeísmo ha sido una enfermedad lamentable que ha desvirtuado totalmente a los españoles. En el caso de Filipinas concurren otras cuestiones. Estados Unidos devastó el legado español y no sabemos nada de ese país, salvo cuando sufre un tsunami. Es dramático, sobre todo si se tiene en cuenta que es una tierra que ha sido española durante 300 años.

-Su novela es épica. ¿Hay espacio para el heroísmo en los tiempos actuales?

-Los españoles tienen la materia prima de la épica. En el heroísmo hay un componente de afirmación fuerte de aquellas cosas que se sienten como propias y por las que merece la pena luchar, pero también tiene algo de locura. Ahora, sin embargo, estamos europeizados, capados como eunucos, y ese componente de grandeza, de desmesura quijotesca ha sido adormecido y anestesiado. Pero eso tiene que resurgir, el español es lo que es.

-¿Es tan ominosa la Restauración como la pinta en su libro?

-Es una época penosa de la historia de España. La Restauración fue un apaño de las oligarquías políticas y económicas para, bajo una apariencia democrática, dejar fuera al pueblo. Liberales y conservadores se inventaron un sistema de alternancia que dejó fuera a todas las fuerzas obreras y a los carlistas, es decir, a casi toda España. Generó una corrupción brutal y un alejamiento del bien común. Es un periodo que tiene muchas similitudes con la Transición.

-¿Y cuáles son esas semejanzas?

-Hay un paralelismo evidente: en las dos épocas hubo un pacto de oligarquías, de orden político-económico, que se tradujo en el reparto del poder y el dinero, con la consiguiente exclusión del pueblo.

-Comenzó usted con un libro de título audaz, 'Coños'. ¿Se ha ido conservadurizando progresivamente?

-'Coños' era un juego ramoniano, un homenaje a Gómez de la Serna, quien escribió 'Senos'. No soy conservador, soy tradicional, y mi literatura siempre lo ha sido. Pero en mi obra siempre ha habido una radicalidad muy profunda.

Rajoy y Zapatero

-¿Y se considera un escritor antimoderno?

-Soy un antimoderno, en lo personal y lo intelectual. Descreo absolutamente de la modernidad y no digamos ya de las vanguardias, que son las escurrajas, el último vómito de la modernidad. Pero el ser antimoderno no significa en modo alguno ser conservador, que siempre mantiene lo que le dan. Ahí tenemos a Rajoy conservando las leyes de Zapatero. En el arte hay presupuestos estéticos que son eternos. Yo apuesto por recuperarlos y darles nueva vida.

-¿No se engolosina demasiado con las palabras?

-Si renuncio a ser barroco, me convierto en un pelele, en un falso escritor. Si Quevedo se hubiese empeñado en escribir como Cervantes, nos hubiésemos evitado ciertas procacidades y groserías, pero también habríamos quedado privados de todo lo bueno del primero.

-En sus últimos artículos se muestra usted muy anticapitalista.

-Siempre lo he sido. Para mí el capitalismo es una estructura de pecado, por utilizar un lenguaje religioso. El capitalismo, al igual que el comunismo, no es solo un sistema económico, es una antropología que te obliga a vivir de una determinada manera.

-Como católico, ¿con quién se queda si le dan a elegir entre Benedicto XVI y Francisco?

-Me identifico con el rigor doctrinal de Benedicto XVI frente a cierto confusionismo doctrinal de Francisco. Pero me identifico mucho más con Francisco en su inquietud social y en su preocupación ante las grandes cuestiones económicas.

-¿Y qué errores doctrinales atribuye a Francisco?

-En alguna entrevista ha dicho que el bien es aquello que a cada uno le dicta su conciencia, cuando la Iglesia católica lleva veinte siglos predicando que existe un orden moral objetivo. Eso es caer en el subjetivismo. También se ha introducido cierta confusión en la cuestión de la comunión de los divorciados.

-¿Qué piensa de Podemos?

-Podemos no hace sino recoger los frutos que han sembrado nuestras oligarquías. Lo malo es que no lo anima un propósito regeneracionista, sino revanchista. Es el problema que sacude a las sociedades que han perdido la fibra espiritual.