martes, 7 de octubre de 2014

Un mundo felicísimo (Juan Manuel de Prada)


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Juan Manuel de Prada


Un mundo felicísimo

En octubre de 1949, pocos meses después de que George Orwell publicara su célebre distopía 1984, Aldous Huxley le escribía una carta, ponderando sus virtudes literarias y... juzgando, sin embargo, que Orwell estaba por completo equivocado en su visión del futuro y de la nueva forma de poder omnímodo que emergería, para tener controlados a los hombres. «Mi opinión escribe Huxley es que la oligarquía dominante encontrará maneras menos arduas y derrochadoras de gobernar y satisfacer su sed de poder y que esas maneras se asemejarán a aquellas que describí en Un mundo feliz». Y añade, más adelante: «Pienso que, en la próxima generación, los amos del mundo descubrirán que el condicionamiento infantil y la narco-hipnosis son más eficaces como instrumentos de gobierno que las cachiporras y las cárceles; y que el anhelo de poder podrá colmarse tan satisfactoriamente sugiriendo a la gente que ame su servidumbre como flagelándola y golpeándola hasta conseguir su obediencia».

Como suponía Huxley, las oligarquías que gobiernan el mundo han desdeñado el flagelo y han descubierto la eficacia del «condicionamiento infantil», de la caricia halagadora, del entontecimiento hipnótico que nos convierte en zombis. Orwell, un comunista que había acabado tarifando con sus camaradas, se imaginó el futuro gobernado por una suerte de estalinismo hipertecnificado que impone una dictadura agobiantemente censoria y somete a escrutinio y vigilancia todas las inquietudes intelectuales y espirituales; pero lo cierto es que la tiranía que finalmente se instauró no necesitaba vigilar nuestras inquietudes intelectuales y espirituales, por la sencilla razón de que previamente se había encargado de anularlas, mediante un bazar de entretenimientos idiotizantes que nos euniquizan mentalmente y nos abrasan el alma, a la vez que nos convierten en ególatras dominados por nuestras gónadas. Orwell urdió la pesadilla de un mundo en el que se han cegado todas las fuentes de información; pero lo cierto es que nuestro mundo está anegado de información, una catarata informe y atosigante de información que no podemos digerir y que, a la postre, nos convierte en un rebaño de autómatas pasivos, incapaces de cualquier reacción, o bien en jenízaros que obedecen las consignas de la propaganda al modo pauloviano. Orwell, ingenuamente, pensó que una inexpugnable telaraña burocrática impediría que supiésemos la verdad de las cosas; pero lo cierto es que en nuestro mundo la verdad es menospreciada, ensordecida por un estruendo de dulces mentiras, y quienes la portan son execrados como profetas de calamidades. Orwell, con escasa perspicacia, pensó que toda forma de rebeldía contra el poder omnímodo y controlador sería severamente castigada mediante técnicas represivas de derechos y libertades, incluso mediante la tortura; pero lo cierto es que en nuestro mundo todo amago de rebelión es desactivado mediante técnicas de exaltación de derechos y libertades y mediante el suministro de placeres idiotizantes. Huxley avizoró el mundo felicísimo que venía; Orwell, más allá de algunos aciertos parciales, no supo penetrar la entraña del nuevo poder que confiscaría nuestras almas deificando nuestros apetitos más viles.

A mucha gente bienintencionada (pero ilusa) le sorprende que, ante el alud de injusticias en que naufraga nuestro mundo, la gente se muestre incapaz de reacción; o que su reacción sea una rabia enviscada y destructiva que, tras el desahogo, conduce a la postre a la esterilidad y la melancolía; o que, en el mejor de los casos, su reacción sea un puro aspaviento inane que no contribuye a cambiar el estado de iniquidad en el que chapoteamos: organizar una manifestación en defensa del trabajo digno que se mezcla en las calles con la celebración de la hinchada de tal o cual equipo de fútbol; crear estúpidamente un hashtag en Twitter, protestando por tal o cual calamidad, para quedarnos enseguida amuermados, tras el desahogo. Meras respuestas emocionales (¡emoticonos!) que se diluyen en la inanidad ambiental y que enseguida se extinguen entre el bombardeo de gratos estímulos que nos dispensa la nueva tiranía.

Somos víctimas de aquel «condicionamiento infantil» y de aquella «narco-hipnosis» que avizoró Huxley, mucho más eficaces que las cachiporras y las cárceles. Y como ahora los artilugios tienen la pantalla táctil podemos, además, hacernos la ilusión de que la hipnosis que nos suministran la hemos elegido nosotros libremente. Así han hecho de nosotros siervos satisfechos (¡con derecho a decidir, oiga!) en un mundo felicísimo.

 

lunes, 6 de octubre de 2014

Es la guerra santa idiotas (Arturo Pérez Reverte)


Los que hemos vivido y convivido muchos años  con musulmanes, sabemos que lo que dice Pérez Reverte es verdad. Eso no quita que individualmente tengamos amigos entre ellos, que muchos sean excelentes personas y muchos mas cultos que nosotros, pero estamos hablando del colectivo que se mueve, el que sigue y quiere vivir en la sharia, que es la malloria.



¿Les vendemos La Monumental para que construyan una Mezquita?, o mejor, se la regalamos para recaudar votos?. Insensatos. Cuando se implante el Califato verán a donde van la libertad, la autonomía, el derecho a decidir…, etc., etc.
  

 




Es la guerra santa, idiotas    Pinchos morunos y cerveza. A la sombra de la antigua muralla de Melilla, mi interlocutor -treinta años de cómplice amistad- se recuesta en la silla y sonríe, amargo. «No se dan cuenta, esos idiotas -dice-. Es una guerra, y estamos metidos en ella. Es la tercera guerra mundial, y no se dan cuenta». Mi amigo sabe de qué habla, pues desde hace mucho es soldado en esa guerra.. Soldado anónimo, sin uniforme. De los que a menudo tuvieron que dormir con una pistola debajo de la almohada. «Es una guerra -insiste metiendo el bigote en la espuma de la cerveza-. Y la estamos perdiendo por nuestra estupidez. Sonriendo al enemigo». Mientras escucho, pienso en el enemigo. Y no necesito forzar la imaginación, pues durante parte de mi vida habité ese territorio. Costumbres, métodos, manera de ejercer la violencia. Todo me es familiar. Todo se repite, como se repite la Historia desde los tiempos de los turcos, Constantinopla y las Cruzadas. Incluso desde las Termópilas. Como se repitió en aquel Irán, donde los incautos de allí y los imbéciles de aquí aplaudían la caída del Sha y la llegada del libertador Jomeini y sus ayatollás. Como se repitió en el babeo indiscriminado ante las diversas primaveras árabes, que al final -sorpresa para los idiotas profesionales- resultaron ser preludios de muy negros inviernos.. Inviernos que son de esperar, por otra parte, cuando las palabras libertad y democracia, conceptos occidentales que nuestra ignorancia nos hace creer exportables en frío, por las buenas, fiadas a la bondad del corazón humano, acaban siendo administradas por curas, imanes, sacerdotes o como queramos llamarlos, fanáticos con turbante o sin él, que tarde o temprano hacen verdad de nuevo, entre sus también fanáticos feligreses, lo que escribió el barón Holbach en el siglo XVIII: «Cuando los hombres creen no temer más que a su dios, no se detienen en general ante nada».

Porque es la Yihad, idiotas. Es la guerra santa. Lo sabe mi amigo en Melilla, lo sé yo en mi pequeña parcela de experiencia personal, lo sabe el que haya estado allí. Lo sabe quien haya leído Historia, o sea capaz de encarar los periódicos y la tele con lucidez. Lo sabe quien busque en Internet los miles de vídeos y fotografías de ejecuciones, de cabezas cortadas, de críos mostrando sonrientes a los degollados por sus padres, de mujeres y niños violados por infieles al Islam, de adúlteras lapidadas -cómo callan en eso las ultrafeministas, tan sensibles para otras chorradas-, de criminales cortando cuellos en vivo mientras gritan «Alá Ajbar» y docenas de espectadores lo graban con sus putos teléfonos móviles. Lo sabe quien lea las pancartas que un niño musulmán -no en Iraq, sino en Australia- exhibe con el texto: «Degollad a quien insulte al Profeta». Lo sabe quien vea la pancarta exhibida por un joven estudiante musulmán -no en Damasco, sino en Londres- donde advierte: «Usaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia».
A Occidente, a Europa, le costó siglos de sufrimiento alcanzar la libertad de la que hoy goza. Poder ser adúltera sin que te lapiden, o blasfemar sin que te quemen o que te cuelguen de una grúa. Ponerte falda corta sin que te llamen puta. Gozamos las ventajas de esa lucha, ganada tras muchos combates contra nuestros propios fanatismos, en la que demasiada gente buena perdió la vida: combates que Occidente libró cuando era joven y aún tenía fe. Pero ahora los jóvenes son otros: el niño de la pancarta, el cortador de cabezas, el fanático dispuesto a llevarse por delante a treinta infieles e ir al Paraíso. En términos históricos, ellos son los nuevos bárbaros. Europa, donde nació la libertad, es vieja, demagoga y cobarde; mientras que el Islam radical es joven, valiente, y tiene hambre, desesperación, y los cojones, ellos y ellas, muy puestos en su sitio. Dar mala imagen en Youtube les importa un rábano: al contrario, es otra arma en su guerra. Trabajan con su dios en una mano y el terror en la otra, para su propia clientela. Para un Islam que podría ser pacífico y liberal, que a menudo lo desea, pero que nunca puede lograrlo del todo, atrapado en sus propias contradicciones socioteológicas. Creer que eso se soluciona negociando o mirando a otra parte, es mucho más que una inmensa gilipollez. Es un suicidio. Vean Internet, insisto, y díganme qué diablos vamos a negociar. Y con quién. Es una guerra, y no hay otra que afrontarla. Asumirla sin complejos. Porque el frente de combate no está sólo allí, al otro lado del televisor, sino también aquí. En el corazón mismo de Roma. Porque -creo que lo escribí hace tiempo, aunque igual no fui yo- es contradictorio, peligroso, y hasta imposible, disfrutar de las venta
jas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros.

martes, 30 de septiembre de 2014

Presentación de la Declaración de Valdeavellano de Tera por la defensa y el reconocimiento de los usos comunales en España


Información

 

Iniciativa Comunales es una organización por la defensa y el reconocimiento de los usos comunales y las Áreas Conservadas por Comunidades Locales en España

 

Impressum

La Iniciativa Comunales somos un grupo de trabajo formado por representantes de comunidades que gestionan usos comunales (cofradías de pesca y marisqueo, montes de socios, en mano común y comunales, sociedades de caza, juntas de pastos y de riego, etc.), ONG que trabajan en la defensa de estos usos y la conservación de la naturaleza, y grupos de investigación que estudian y defienden estos usos.


 

 

 

El próximo 26 de Septiembre tenemos una cita con los Usos Comunales: La presentación pública de la "Declaración de Valdeavellano de Tera" por el reconocimiento y defensa de los Usos Comunales en España.

Firmantes: Asociación Forestal de Soria, Asociación Galega de Mariscadoras/es, Asociación Nacional Micorriza, Asociación Transhumancia y Naturaleza, Comunidade de Montes de Vilar de Triacastela, Federación Estatal de Entidades Locales Menores, Federación Estatal de Pastores, Foro Asturias Sostenible, Fundación Entretantos, Fundación LonxaNet, Grupo de Estudios da Propiedade Comunal (IDEGA), ICCA Consortium, Mancomunidade de Montes en Man Común de Pontevedra, Montenoso, Plataforma Rural, Proyecto Evaluación de los Ecosistemas del Mileno de España, Proyecto Montes de Socios, Red de Comunidades de Pescadores Artesanales para el Desarrollo Sostenible, Silene, Sociedad Española de Ornitología/ BirdLife, Unión de Tecores e Cazadores - Caza Social de Galicia y Unión Nacional de Asociaciones de Caza.

Extracto-resumen de la Declaración de Valdeavellano de Tera por la defensa y reconocimiento de los usos comunales y las Áreas Conservadas por Comunidades Locales (ICCA) en España:

“Los abajo firmantes declaramos:
Que los usos comunales y sus bienes y derechos asociados (pesca, pastos, caza, bosques, riegos y otros) forman parte del Patrimonio Cultural (incluido el Inmaterial), Ambiental y Socio-económico de España. Que actualmente los usos comunales son en España una forma usual, exitosa y extendida de gobernanza de nuestro patrimonio natural y cultural. Montes en mano común, de socios, vecinales o comunales, cofradías de pesca o marisqueo, juntas de pastos, de valle, y vecinales, facerías, corrales de pesca, sociedades de caza, acequias de careo, parzonerías, ledanías y otras formas de gobernanza gestionan varios millones de hectáreas con alto valor natural, económico y cultural y son la expresión del empoderamiento y participación de cientos de miles de ciudadanos en la gestión participativa, directa, resiliente y sostenible de los recursos locales. Que se deben reconocer, apoyar, promocionar y proteger cada uno los tres pilares básicos que deben caracterizar los usos comunales: Comunidad, Gobernanza y Conservación de la Naturaleza. Que en España existe una grave falta de reconocimiento de su valor desde las administraciones públicas y un gran desconocimiento por parte de la sociedad, siendo urgente en este sentido reivindicar el papel social, económico y ambiental de estos usos y su potencial para la conservación de la naturaleza, el desarrollo del mundo rural y la sociedad en general. Que para poder garantizar la supervivencia de la gran riqueza y variedad de formas de titularidad y gestión colectiva, es necesario fomentar nuevas alianzas y sinergias, desde el nivel local al global, basadas en la participación de base, el empoderamiento de las comunidades locales y el enfoque participativo (“de abajo a arriba”). Que por los motivos anteriormente expuestos debe ser una prioridad de las propias comunidades comuneras, de las distintas administraciones y la sociedad en su conjunto el velar por la protección y el reconocimiento de dicho patrimonio colectivo, con el objetivo de garantizar la transmisión de este patrimonio para disfrute de las generaciones futuras sin ningún tipo de menoscabo en sus valores económicos, sociales y ambientales.”
Extracto-resumen de la Declaración de Valdeavellano de Tera, de 7 de octubre de 2013.



El próximo 26 de Septiembre tenemos una cita con los Usos Comunales: La presentación pública de la "Declaración de Valdeavellano de Tera" por el reconocimiento y defensa de los Usos Comunales en España.

Firmantes: Asociación Forestal de Soria, Asociación Galega de Mariscadoras/es, Asociación Nacional Micorriza, Asociación Transhumancia y Naturaleza, Comunidade de Montes de Vilar de Triacastela, Federación Estatal de Entidades Locales Menores, Federación Estatal de Pastores, Foro Asturias Sostenible, Fundación Entretantos, Fundación LonxaNet, Grupo de Estudios da Propiedade Comunal (IDEGA), ICCA Consortium, Laboratorio del Procomún - Media Lab Prado, Mancomunidade de Montes en Man Común de Pontevedra, Montenoso, Plataforma Rural, Proyecto Evaluación de los Ecosistemas del Mileno de España, Proyecto Montes de Socios, Red de Comunidades de Pescadores Artesanales para el Desarrollo Sostenible, Silene, Sociedad Española de Ornitología/ BirdLife, Unión de Tecores e Cazadores - Caza Social de Galicia y Unión Nacional de Asociaciones de Caza.

Extracto-resumen de la Declaración de Valdeavellano de Tera por la defensa y reconocimiento de los usos comunales y las Áreas Conservadas por Comunidades Locales (ICCA) en España:

“Los abajo firmantes declaramos:
Que los usos comunales y sus bienes y derechos asociados (pesca, pastos, caza, bosques, riegos y otros) forman parte del Patrimonio Cultural (incluido el Inmaterial), Ambiental y Socio-económico de España. Que actualmente los usos comunales son en España una forma usual, exitosa y extendida de gobernanza de nuestro patrimonio natural y cultural. Montes en mano común, de socios, vecinales o comunales, cofradías de pesca o marisqueo, juntas de pastos, de valle, y vecinales, facerías, corrales de pesca, sociedades de caza, acequias de careo, parzonerías, ledanías y otras formas de gobernanza gestionan varios millones de hectáreas con alto valor natural, económico y cultural y son la expresión del empoderamiento y participación de cientos de miles de ciudadanos en la gestión participativa, directa, resiliente y sostenible de los recursos locales. Que se deben reconocer, apoyar, promocionar y proteger cada uno los tres pilares básicos que deben caracterizar los usos comunales: Comunidad, Gobernanza y Conservación de la Naturaleza. Que en España existe una grave falta de reconocimiento de su valor desde las administraciones públicas y un gran desconocimiento por parte de la sociedad, siendo urgente en este sentido reivindicar el papel social, económico y ambiental de estos usos y su potencial para la conservación de la naturaleza, el desarrollo del mundo rural y la sociedad en general. Que para poder garantizar la supervivencia de la gran riqueza y variedad de formas de titularidad y gestión colectiva, es necesario fomentar nuevas alianzas y sinergias, desde el nivel local al global, basadas en la participación de base, el empoderamiento de las comunidades locales y el enfoque participativo (“de abajo a arriba”). Que por los motivos anteriormente expuestos debe ser una prioridad de las propias comunidades comuneras, de las distintas administraciones y la sociedad en su conjunto el velar por la protección y el reconocimiento de dicho patrimonio colectivo, con el objetivo de garantizar la transmisión de este patrimonio para disfrute de las generaciones futuras sin ningún tipo de menoscabo en sus valores económicos, sociales y ambientales.”
Extracto-resumen de la Declaración de Valdeavellano de Tera, de 7 de octubre de 2013.

 

Principio del formulario

lunes, 22 de septiembre de 2014

Para que aprendamos (Japón no tiene problemas con el Islam)




 

Para que aprendamos

 

 Japón no tiene problemas con el Islam

 

¿Alguna vez te has enterado por los medios que un político, un líder o un primer ministro de una nación islámica hayan visitado Japón? ¿Has visto en las noticias que algún dignatario de Irán o un príncipe de Arabia Saudita hayan visitado Japón? Japón es un país que ha mantenido el Islam a raya. Japón ha puesto restricciones estrictas sobre el Islam y a TODOS los musulmanes.

> a) Japón es la única nación que no da ciudadanía a los musulmanes.

> b) En Japón no se da la residencia permanente a los musulmanes.

> c) Hay una prohibición fuerte sobre la propagación del Islam en Japón.

> d) En las Universidades de Japón, no se enseña el idioma árabe o la religión Islámica.

> e) No se puede importar 'El Corán' publicado en idioma árabe.

> f) De acuerdo con datos publicados por el Gobierno japonés, se ha dado residencia temporal a sólo 2 lakhs Musulmanes, los cuales deben seguir la ley japonesa de la tierra. Estos musulmanes deben hablar japonés y llevar a cabo sus rituales religiosos sólo en sus hogares.

> g) Japón es el único país del mundo que tiene un número mínimo de embajadas de países islámicos.

> h) Los japoneses no son atraídos por el Islam.

> i) Los musulmanes residentes en Japón son sólo los empleados de empresas extranjeras.

> j) Aún hoy, no se conceden visados a los médicos, ingenieros o administradores musulmanes enviados por empresas extranjeras.

> k) En la mayoría de las empresas, incluyen en sus políticas que solamente los no-musulmanes pueden solicitar un empleo.

> l) El Gobierno japonés es de la opinión que Los musulmanes son fundamentalistas, y que incluso en la era actual de la globalización, no están dispuestos a cambiar sus leyes musulmanas.

> m) Los musulmanes no pueden ni siquiera pensar en alquilar una casa en Japón.

> n) Si alguien llega a saber que su vecino es Musulmán, informa a todo el barrio para estar alerta.

> o) Nadie puede iniciar una célula islámica o árabe en Japón.

> p) No hay ninguna ley (Sharia) personal en Japón.

> q) Si una mujer japonesa se casa con un musulmán, será considerada un paria para siempre.

> r) De acuerdo con el Sr. Komico Yagi (Jefe Departamental de la Universidad de Tokio) "Existe una percepción en los Japoneses de que el Islam es una religión para  mentes muy estrechas, y que se  debe permanecer lejos de ella".

> s) El periodista Mohammed Juber recorrió muchos Países islámicos después del ataque del 9/11, incluyendo Japón. Encontró que los japoneses estaban seguros que los extremistas no podrían hacer ningún daño en Japón.

> ¿Podremos seguir aprendiendo algo de Japón?
 

viernes, 19 de septiembre de 2014

A tomar ejemplo (el alcalde de Antibes)