lunes, 5 de mayo de 2014

Las diez mentiras sobre España del nacionalismo catalán (Jesús Lainz)



 

El escritor Jesús Laínz desenmaraña las patrañas en su libro «España contra Cataluña»

 

Las diez mentiras sobre España del independentismo catalán

Periodista Digital, 05 de mayo de 2014 a las 06:45
El escritor Jesús Laínz desenmaraña en su último libro «España contra Cataluña» (Encuentro Editorial) las mentiras históricas sobre las que se asienta el nacionalismo catalán
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Mapa con el Reino de Aragón, en el que se incluía Cataluña.

  • Mapa con el Reino de Aragón, en el que se incluía Cataluña.
Mapa con el Reino de Aragón, en el que se incluía Cataluña. 01
El escritor Jesús Laínz desenmaraña en su último libro «España contra Cataluña» (Encuentro Editorial) las mentiras históricas sobre las que se asienta el nacionalismo catalán:
1).- Cataluña fue un Estado en el pasado, luego tiene el derecho a serlo en el futuroEn primer lugar, no es cierto que haber sido un Estado en el pasado legitime secesiones futuras. Todos los países de Europa, sin excepción, son el agregado de múltiples territorios que fueron reinos, principados, repúblicas, ducados, cantones, condados y señoríos. Y algunos de ellos hasta tiempos tan recientes como el siglo XIX: por ejemplo, Alemania e Italia.
Y, en segundo, los condados catalanes nunca conformaron un reino independiente, sino que pasaron en el siglo XIII de la soberanía de los reyes francos a la de la Corona de Aragón. Por el contrario, otras regiones españolas actuales (Asturias, León, Castilla) sí fueron reinos y, sin embargo, no se deduce de ello derecho alguno a la secesión.
 
2).- Cataluña no participó de la historia de EspañaLa primera capital de la Hispania romana fue Tarragona. Y la primera de la Hispania visigoda, Barcelona. Durante la Edad Media, los catalanes participaron, al igual que los demás españoles, en la reconquista. Jaime I de Aragón, por ejemplo, conquistó el reino de Murcia en nombre y por cuenta de su yerno Alfonso X de Castilla.
Asimismo participaron en el proceso repoblador, pero no sólo de Valencia y Baleares, sino también de territorios castellanos como Valladolid o Sevilla. La sevillana Coria del Río, por ejemplo, fue otorgada por Alfonso X a «150 omes de Catalunna».
Y los catalanes participaron durante siglos en todos los hechos de armas de la historia de España: la conquista de Granada, la de Navarra, la de Nápoles, la de América, los Tercios de Flandes, la batalla de Lepanto, etc.
3).- Los catalanes medievales no se consideraban españoles
Todos los testimonios de aquella época demuestran lo contrario. En su «Llibre dels feits», escrito por él mismo, Jaime I explicó sobre la colaboración de los soldados catalanoaragoneses en beneficio del reino de Castilla: «Porque lo hemos hecho en primer lugar por Dios, en segundo por salvar a España, y en tercero para que tengamos el gran honor de que gracias a nosotros se haya salvado España». Y al salir en Lyon del concilio en el que se había ofrecido para ir en cruzada a Oriente, declaró: «Barones, ya podemos irnos, que hoy ha sido honrada toda España».
Y de Ramón Muntaner nos ha llegado la mejor explicación de la solidaridad política que, por encima de ambiciones y enfrentamientos, informó a todos los monarcas medievales españoles, cuando reclamó una política conjunta de todos los reyes «de España, que son una carne y una sangre».
4).- Los catalanes fueron excluidos de AméricaEn primer lugar, todo el victimismo queda anulado de raíz pues, aun en el caso de que hubiese sido cierta la exclusión, sus destinatarios no habrían sido los catalanes, sino los súbditos de los territorios de la Corona de Aragón.
La confusión inicial nació de que los derechos sobre las tierras recién descubiertas derivaban del Tratado de Alcaçovas que puso fin a la guerra lusocastellana por el trono de Enrique IV y que otorgaba a Castilla las tierras que se descubrieran hacia el oeste. Aragón no era parte en este acuerdo, tanto por no participar en la pugna por el trono como por no tener litoral atlántico. Por lo tanto, del hecho de que sólo la Corona de Castilla tuviera derechos en el Atlántico se derivó la incorporación a ella de las tierras descubiertas por Colón.
A pesar de alguna confusión jurídica inicial y de muy corta duración, la orden dada por Isabel y Fernando en 1501 a Ovando sobre que «no haya extranjeros de nuestros reinos y señoríos» se refería a los flamencos de la corte de Felipe el Hermoso y estaba destinada a prohibir el comercio de las Indias con y desde puertos de Flandes. La realidad fue, además, que los aragoneses y los catalanes participaron desde el principio en la empresa americana, monopolizada, eso sí, desde los puertos castellanos hasta su liberalización por Carlos III. Por ejemplo, el jefe militar del segundo viaje de Colón fue el ampurdanés Pedro de Margarit al frente de doscientos soldados catalanes. El primer vicario apostólico en las nuevas tierras fue Bernardo Boil, benedictino de Montserrat. Jaime Rasqui fue uno de los conquistadores del Río de la Plata. Juan Orpí fundó Nueva Barcelona en Venezuela. Juan de Grau y Ribó, compañero de Hernán Cortés, se esposó con Xipaguazin, hija de Moctezuma. Y el leridano Gaspar de Portolá conquistó California.
5).- En 1714 Cataluña perdió su independencia al ser conquistada por EspañaNo es cierto que Cataluña fuese un estado soberano en 1714, sino un territorio con algunas instituciones propias, como en cualquier otro lugar de la Europa del Antiguo Régimen, y parte constituyente de la Corona de Aragón, es decir, de España. No es cierto que se tratase de una guerra entre castellanos y catalanes, sino entre partidarios de dos candidatos al trono de España. No es cierto que lo que moviese a los catalanes fuera la castellanofobia, sino la francofobia. No es cierto que Felipe V suprimiera la soberanía nacional representada en las Cortes catalanas, pues eran estamentales y no representaban a soberanía nacional alguna. No es cierto que Felipe V incorporara Cataluña a Castilla, sino que uniformizó legislaciones y centralizó el gobierno, fenómeno general en toda la Europa de aquel tiempo, lo que también conllevó grandes cambios en la vieja planta castellana, detalle que no suele recordarse.
No es cierto que los catalanes fuesen austracistas y los castellanos, borbónicos: muchos de los más importantes gobernantes castellanos fueron austracistas y en Cataluña hubo comarcas enteras que se destacaron por su borbonismo. No es cierto que Cataluña fuese austracista desde el primer momento, pues las cortes catalanas juraron por rey a Felipe V en 1702, tres años antes de hacer lo propio con el Archiduque Carlos tras el desembarco angloholandés en Barcelona. No es cierto que en el famoso 11 de septiembre combatieran catalanes contra castellanos, pues hubo castellanos defendiendo Barcelona del mismo modo que el ejército de Felipe V contó con miles de voluntarios catalanes. Y no es cierto que los catalanes austracistas fueran separatistas, sino que presumieron de ser los más españoles de todos.
6).- Cataluña es otra nación por tener otra lenguaCarod Rovira y el conseller balear, Albert Moragues, en París para participar en la inauguración de Expolangues, febrero de 2010
Una lengua no equivale a una nación. Si en la ONU hay 193 naciones y en el mundo varios miles de lenguas, ¿faltan miles de naciones en la ONU o sobran miles de lenguas en el mundo? Todos los países europeos son multilingües, con la única excepción de Islandia. Y España no es precisamente el más multilingüe de todos: más variedad de lenguas hay en Francia o en Italia. Además, si una lengua es igual a una nación, ¿pertenecerían los araneses a la nación catalana? Finalmente, ¿por qué de la existencia de una lengua han de deducirse consecuencias políticas?
7).- La castellana es una lengua impuesta a los catalanes por la fuerzaLa extensión del castellano sobre tierras catalanas comenzó en la Edad Media, cuando fue consolidándose como la lengua franca, la lengua en la que era más fácil entenderse dada su mayor extensión territorial, su mayor número de hablantes y su posición geográfica central. Los lingüistas lo han explicado mil veces. Un solo ejemplo: Jaime II de Aragón, siglo XIII, escribía sus cartas a los reyes musulmanes de Granada en castellano, sin que el rey de Castilla tuviese participación, influencia, autoridad ni culpa alguna en ello.
Por otro lado, el cultivo literario de la lengua castellana, que no alcanzó ninguna otra lengua española, su prestigio y su peso económico provocaron el abandono paulatino de las lenguas de alcance regional, como ha sucedido siempre en todo el mundo. Fueron los propios catalanohablantes, empezando por las elites sociales e intelectuales, los que fueron pasándose a la lengua castellana y abandonando la lengua catalana. Así lo hicieron Despuig, Martí de Viciana, Viñoles, Boscán y Timoneda en los siglos XV y XVI. Muchos catalanes incluso recomendaron el abandono de la lengua catalana, como Antonio Capmany, que la consideró «un idioma antiguo y provincial, muerto hoy para la república de las letras»; o nada menos que Aribau, que animó al gobierno español a que «generalizase en todos sus dominios una misma lengua».
Las medidas de extensión de la lengua común de la monarquía (que no es lo mismo que la extirpación de las regionales, lo que sí se hizo, por ejemplo, en la Francia republicana), tomadas desde el comienzo del siglo XVIII, palidecen en comparación con el abandono por parte de los hablantes. Así lo reconocieron todos los ideólogos nacionalistas. Cambó, por ejemplo, declaró en 1916 que «quienes más han trabajado para la destrucción de la personalidad catalana han sido los propios catalanes».
El periódico de su partido, «La Veu de Catalunya», escribió en 1910 que «el castellano no se ha impuesto por decreto en Cataluña, sino por adopción voluntaria, lenta, de nuestro pueblo, efecto del gran prestigio adquirido por la lengua castellana. Éramos libres, teníamos completa autonomía política, con Cortes más soberanas que las propuestas por las Bases de Manresa, y ya se hablaba y escribía en castellano».
8).- España ha sido tradicionalmente reaccionaria, a diferencia de CataluñaBarcelona. Febrero de 1936. En el Teatro Olymppia, mitin de la Liga Catalana bajo la presidencia de Cambó.
Olvidando el hecho de que las primeras cortes europeas fueron las leonesas, y viniendo a tiempos más cercanos, la Cataluña del siglo XIX se caracterizó por ser una abundante fuente de pensamiento conservador y el principal reducto, junto a las provincias vasconavarras, del absolutismo y el carlismo. Cataluña fue la única región española que se alzó en armas cinco veces en defensa de los sagrados derechos del trono y el altar, además del especial entusiasmo con el que los catalanes lucharon contra la Francia revolucionaria en 1793 y la napoleónica en 1808: durante el trienio liberal (1820-23), en defensa de la Regencia de Urgell contra la Constitución de Cádiz; en 1827, la Guerra dels Agraviats o dels Malcontents, que reivindicaron el apartamiento de los ministros liberales y el restablecimiento de la Inquisición; y en 1833-40, 1846-49 y 1872-76, las tres guerras carlistas. Mientras tanto, gran parte de la España castellana se distinguía por su apoyo al liberalismo.
Por otro lado, Cataluña fue la fortaleza del proteccionismo frente al librecambismo, Prat de la Riba y otros liguistas fueron partidarios del sufragio censitario, y Cambó y la Lliga apoyaron a Primo de Rivera y a Franco.
9).- España ha sido tradicionalmente imperialista y belicista, a diferencia de CataluñaDetalle del cuadro de Ramon Padró i Pijoan «Embarcamiento de los voluntarios catalanes en el puerto de Barcelona»
¿Habrá que olvidarse, pues, de los almogávares, que dejaron imborrable recuerdo en el Mediterráneo a golpe de espada? ¿Y de los reyes catalanoaragoneses que expulsaron a los moros de España y a continuación se dedicaron a conquistar Cerdeña, Sicilia e Italia?
En tiempos más cercanos, Cataluña fue la región española que más encarnizadamente se alzó contra la invasión napoleónica, según palabras del mariscal Berthier. Los gerundenses prefirieron morir antes que entregarse. Y la primera batalla ganada a los franceses fue la del Bruch.
Durante todo el siglo XIX; Cataluña fue la región más patriota, belicista, islamófoba, esclavista, colonialista e imperialista de España. Durante la Guerra de Marruecos de 1859-60 Cataluña se llenó de versos, canciones, zarzuelas, himnos y obras de teatro incitando a los jóvenes catalanes a alistarse para borrar la Media Luna de la faz de la tierra. Respecto a la esclavitud, de todas las ligas antiabolicionistas de España, la más activa fue la de Barcelona.
La prensa catalana, de todas las tendencias, incluida la de la extrema izquierda republicana y anticlerical, fue extraordinariamente agresiva y patriotera tanto contra los alemanes en la crisis de las Carolinas en 1885, como contra los marroquíes en la de Melilla de 1893, como contra mabises y yanquis en las guerras de Cuba y Filipinas. Cataluña fue la primera región en levantar tercios de voluntarios para todas esas guerras, como ha quedado inmortalizado en incontables versos, cuadros y periódicos de la época.
10).- La de 1936 fue una guerra entre España y CataluñaHabrá que olvidarse, por lo tanto, de los dos principales apoyos eclesiásticos de Franco, los cardenales Gomá y Pla. Y de un Cambó que, tras medio siglo de liderazgo catalanista, puso su fortuna a disposición de Franco y organizó en París, junto con Llonc, Ventosa, Estelrich y otros huidos de la Cataluña republicana, la Oficina de Propaganda y Prensa para defender el bando franquista ante la opinión pública europea y organizar su servicio de espionaje. Cambó también fue el responsable del manifiesto que secundaron cientos de personalidades catalanas de la política, la empresa y la cultura en el que proclamaron que «como catalanes, afirmamos que nuestra tierra quiere seguir unida a los otros pueblos de España por el amor fraternal y por el sentimiento de la comunidad de destino, que nos obliga a todos a contribuir con el máximo sacrificio a la obra común de liberación de la tiranía roja y de reparación de la grandeza futura de España». Otros catalanes que se distinguieron por su apoyo a Franco fueron, entre otros muchos, Josep Pla, Eugenio d'Ors, Agustí Calvet, Federico Mompou y Salvador Dalí.
Por otro lado, Xavier de Salas, Josep Maria Fontana, Josep Vergés, Ignasi Agustí y Juan Ramón Masoliver fundaron en Burgos la influyente revista Destino, y tres de los principales dibujantes y guionistas de las revistas juveniles Pelayos y Flecha fueron Valentí Castanys, Josep Serra y Josep Maria Canellas.
Por no hablar de los miles de alcaldes, gobernadores, procuradores, diplomáticos y ministros catalanes del régimen franquista. Entre estos últimos estuvieron Joaquín Bau y Nolla, Francisco Serrat y Bonastre, Eduardo Aunós, Joaquín Planell y Riera, Pedro Gual Villalbí, etc.

Explosión política: Responsabilidad de la prensa y TV nacional

EXPLOSION POLITICA.-

LA RESPONSABILIDAD DE LA PRENSA  Y TV NACIONAL




TEMA- COMPLICES DE LA FALTA DE DEMOCRACIA EN ESPAÑA

 DE LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES



TITULO.- OCULTANCION LAS NUEVAS POSIBILIDADES  Y OPCIONES POLÍTICAS






¿Cual es la realidad de nuestra democracia?



LA FALTA DE EJERCICIO DE LA MISMA POR PARTE DE LOS PODERES QUE HAN DE
EJERCERLA Y NO LA EJERCEN, EXCEPTO EN FAVOR DE INTERESES OLITICOS Y
ECONÓMICOS DETERMINADOS, FUERA EL INTERES DE LA MISMA DEMOCRACIA Y DE
LOS CIUDADANOS.



Y  uno de esos poderes, es el de la información de prensa NACIONAL,
televisión y redes sociales asociados.



Un EJEMPLO VIVO A DIARIO, es el de las TREINTA Y NUEVE (39) entidades
políticas QUE INTERVIENEN EN LA ELECCIONES EUROPEAS, de las cuales:



DOS DE ELLAS, ESTÁN EN TODOS LOS MEDIOS AL MISMO TIEMPO TODOS LOS
DÍAS. SON.-  EL PP Y EL PSOE (En programas diversos y en todos los
telediarios informativos)



DOS MÁS, DE FORMA INTERMITENTE UNA VEZ A LA SEMANA, y no todas.
SON.- IU, Y UPyD



DOS MÁS DE FORMA ESPORÁDICA AL MES  ALGUNOS PROGRAMAS,  NO EN
TELEDIARIOS INFORMATIVOS (Estos están mudos de su existencia).

SON.- VOX Y CIUDADAN´s



LOS (33) TREINTA Y TRES RESTANTES, NO EXITEN PARA LOS MEDIOS DE
COMUNICACIÓN NACIONALES EN NINGUNO DE LOS FORMATOS ESCRITOS,
TELEVISIVOS Y REDES SOCIALES CORRESPONDIENTES.



Partido X que lidera el informático Hervé Falciani

Movimiento Red del juez en excedencia Elpidio Silva.

Podemos, del profesor y tertuliano Pablo Iglesias y con el exfiscal
Carlos Jiménez Villarejo



Recortes Cero -donde figura el pintor Antonio López



Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA).



Vox, el partido de Alejo Vidal-Quadras, Santiago Abascal y José Ortega Lara;

Movimiento Ciudadano, promovido por Ciutadans que lleva Javier Nart.



IMPULSO SOCIAL (promovido por Familia y Vida, Comunión Tradicionalista
Carlista y Alternativa Española).



PROYECTO LIBERAL ESPAÑOL (PLIE) promovido por FRANCISCO FERNANDEZ  OCHOA



INICIATIVA FEMINISTA (I.Fem)



Foro de Ciudadanos (FAC, el partido de  Francisco Álvarez Cascos),

Coalición Canaria

Compromiso por Galicia



Primavera Europea (Compromís, Equo, Chunta Aragonesista, Por un Mundo
más Justo, Democracia Participativa, Partido Castellano, Socialistas
Independientes de Extremadura y la coalición Ceutí Caballas)



Proyecto Europa, formada por los regionalistas valencianos Renovación
Política (REPO), Accio Nacionalista Valenciana (ANV) y Unió, junto al
Bloque Aragonés (BAR) y el Partido Regionalista de Andalucía Oriental
(PRAO).



Partido Andalucista se presenta en solitario



Extremeños por Europa, compuesta por Independientes por Extremadura
(IPEX) y Coalición Extremeña (PREX-CREX).



Partido Humanista



Partido de la Libertad Individual,



Falange Española de las JONS,

Partido Comunista de los Pueblos de España,



Agrupación de Electores D.E.R (Discapacitados y Enfermedades Raras),



Salamanca-Zamora-León PREPAL,



Movimiento Corriente Roja,

Escaños en Blanco,

Por la República, por la Ruptura con la Unión Europea,

Alternativa Republicana.

Partido da Terra (PT),



Solidaridad y Autogestión Internacionalista,



LA ESPAÑA EN MARCHA (LEM),



CONFEDERACION PIRATA,



Democracia Nacional,

Movimiento Social Republicano,



CIUDADANOS LIBRES UNIDOS,

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario,

Los Verdes-Ecopacifistas.



TODOS ESTOS, NO EXISTEN PARA LOS MEDIOS  DE PRENSA E INFORMACIÓN
TELEVISIVA Y REDES AFINES A LOS MISMOS.



El problema es su  RESPONSABILIDAD SOCIAL por falta de neutralidad y
de oportunidad equitativa para todos los participantes en las
elecciones Europeas, HACIENDOSE CÓMPLICES DE CORRUPCIÓN DEMOCRÁTICA
ante los intereses políticos y económicos de las empresas propietarias
de estos medios de poder.



Esto, en los medios TEORICAMENTE PRIVADOS, pero lo que no es de
recibo, es que los medios de INFORMACIÓN PÚBLICA,  actúen de la misma
forma.



MEDIOS QUE SON PAGADOS POR TODOS LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES CON NUESTROS  IMPUESTOS, Y QUE LOS GOBIERNOS DE TURNO DEL BIPARTIDISMO Y AFINES, LO UTILIZAN DE FORMA EXCLUSIVA PARA SUS PROPIOS FINES PROPAGANDISTAS EN  TODO MOMENTO Y DE TODAS LAS FORMA POSIBLES.



ANULANDO EL CONOCIMIENTO DE LA EXISTENCIA DE OTRAS OPCIONES POLÍTICAS,
OPCIONES QUE COMPITEN DE FORMA FRONTAL CON EL BIPARTIDISMO
CANCERÍGENO.



TANTO LOS UNOS COMO LOS OTROS,  SON RESPONSABLES EN GRAN MEDIDA DE LA
CRISIS QUE ESTÁ SUFRIENDO ESPAÑA.



NO ES DE ESTRAÑAR QUE CUANDO SURGA EL CAMBIO, ¡¡¡QUE SURGIRÁ
IRREMEDIABLEMENTE!!!, SE LES PIDA RESPONSABILIDADES A SUS CONSEJOS DE
ADMINISTRACIÓNES CORRESPONDIENTE Y SOBRE TODO A LOS DE LOS MEDIOS
PÚBLICOS.



LA BASE CREIBLE DE LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN, ES SU NEUTRALIDAD
INFORMATIVA Y SU EQUIDAD DE OPORTUNIDAD DE DAR A CONOCER TODOS LAS
OPCIONES POSIBLES QUE SE PRESENTE DEMOCRÁTICAMENTE A CUALQUIER
ELECCIÓN, CON EL OBLIGADO SERVICIO SOCIAL A  TODOS LOS NIVELES
INFORMATIVOS



TODO LO DEMÁS, ES PURO MANEJO INTERESADO Y CARENTE DE HONESTIDAD Y DE
CREDIBILIDAD.



LUEGO, QUE NO SE QUEJEN DE LA FALTA DE DEMANDA DE SUS SERVICIOS POR
PARTE DE LOS CIUDADANOS.



LES VA A PASAR LO MISMO QUE A LOS SINDICATOS, QUE NADIE YA LES CREE Y
HAN DESEMBOCADO EN POLÍTICA ACTIVA, APOYANDO LA SEPARACIÓN DE
CATALUÑA, A LO QUE MÁS, MUY AGRADECIDO, LES HA DADO UN CHEQUE DE
VARIOS MILLONES DE EUROS, DE TODOS LOS ESPAÑOLES, POR SU APOYO
INCONDICIONAL.



 ¡¡¡POR CIERTO!!!  ¡¡¡MENUDA FOTO LA DE ESTOS “””CABALLEROS CON EL SR. MAS”””!!!



¡¡QUE GRAN CABALLERO D. DINERO!!



DA ASCO Y REPUGNANCIA VOMITOSA



¡¡¡Y ASÍ ESTÁ ESPAÑA!!!



JAVIER PINTO

COORDINADOR NACIONAL

COALICIÓN NACIONAL POLITICA ESPAÑOLA



domingo, 27 de abril de 2014

Aunque no valgan pa nada (Juan Manuel de Prada)

Aunque no valgan pa nada

JUAN MANUEL DE PRADA
 
ABC.es
Estos trabajadores no son reyes, sino víctimas del mambo
 
SI las bestialidades que Mónica de Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios, ha evacuado de los trabajadores las hubiese proferido de las mujeres o los homosexuales, a estas horas ya habría sido despojada de su cargo y denunciada ante los tribunales (donde se demuestra que ciertas ideologías progresistas son un subterfugio para distraer la atención de la injusticia social). La señora Oriol nos ha dicho que a los trabajadores «hay que hacerlos más baratos para que sean más atractivos»; y se ha quejado de la existencia de «un salario mínimo que te obliga a pagarles aunque no valgan pa nada» (no haremos bromas sobre una dicción tan desenvuelta). Añadiendo colorido a su discurso, la señora Oriol ha reclamado una «segunda reforma» que haga del mercado laboral unas suculentas «rebajas». Y, para justificar la supresión del salario mínimo, se ha agarrado al muy socorrido recurso del trabajador que ha abandonado los estudios a edad temprana, sin obtener ninguna titulación. Naturalmente, la señora Oriol quiere libertad para pagar misérrimamente a cualquier hijo de vecino, pero utiliza a estos trabajadores sin titulación como chivo expiatorio, para captar la benevolencia de los tontos útiles que se creen parte de la Generación Mejor Preparada de la Historia. Y, en fin, la señora Oriol se ha permitido caricaturizar a estos trabajadores sin titulación, pintándolos como los «reyes del mambo» de las noches de los viernes y de los sábados.
 
Pero estos trabajadores no son reyes, sino víctimas del mambo. Y el mambo que les han dado a estos jóvenes consiste en convertirlos en una masa amorfa –¡ciudadanía!– sin propiedad, sin hogar, sin trabajo constante ni oficio fijo. Jóvenes desvinculados, desarraigados, sin amores fuertes ni lealtades firmes, sin fe ni moral, sin protección alguna de aquellas organizaciones familiares y corporativas que antaño tutelaban su acceso al trabajo y garantizaban su aprendizaje, jóvenes arrojados –como un vómito, como una deyección– a trabajos eventuales que nunca han aprendido y nunca podrán amar, porque sólo se ama aquello que se conoce. Pero así los quiere el «Estado servil»: convertidos en mercancía que presta su fuerza bruta hasta agotarse, a cambio de un sueldo que los haga sentirse «reyes del mambo» las noches de los viernes y los sábados, para después arrojarlos al cubo de la basura, una vez calcinada su juventud (o cuando ya «no valgan pa nada», que diría la señora Oriol). 
 
A la señora Oriol le importan la producción y el beneficio. Y a producir y ganar mucho debe sacrificarse todo, empezando –¡por supuesto!– por los salarios, que ya no deben aspirar a cubrir el sustento del trabajador y de su familia, sino a satisfacer las apetencias del contratador, como las bragas de baratillo –¡tres por una!– satisfacen las apetencias de las señoras que se las disputan en el cajón de los saldos. Esta economía sin moralidad fue la que constituyó la clase proletaria; y sólo trajo –amén de dinero sangriento para unos pocos– odio y revancha al mundo. Ahora que al trabajador ya ni siquiera se le permite que tenga prole (¡pero a cambio puede ser el «rey del mambo» las noches de los viernes y los sábados, oiga!), la señora Oriol quiere abaratarlo «para que sea más atractivo»; pero así sólo se logra que el trabajador odie más, y que tenga más ansias de revancha, como ya estamos viendo. La señora Oriol, sin embargo, no alcanza a verlo, con la miopía característica del codicioso; o tal vez la pille demasiado lejos, de tal modo que cuando la catarata de odio y revancha por fin se desate –como un vómito, como una deyección– seamos otros quienes la suframos, sin comerlo ni beberlo. Con razón nos advertía Chesterton que el capitalismo es «una conspiración de cobardes».

lunes, 21 de abril de 2014

Sacrilegios ante el altar del nacionalismo


                                          
Sacrilegios ante el altar del nacionalismo
 

La insistencia en las bondades del nacionalismo no acaba de ser convincente, quizá convenga aclarar alguna de las opiniones anteriores:

 

1º. Es  notable y esperanzador  que hoy día alguien haya transitado por los escritores dedicados a temas tradicionales; eso no obsta para que a pesar de tales lecturas se siga confundiendo tradición y tradicional con tradicionalismo. El tradicionalismo está efectivamente fascinado por el cualquier tiempo pasado fue mejor, no hay más que ver los restos hoy existentes del carlismo, y su obsesión por un legitimismo monárquico desaparecido hace décadas, si no siglos. El tradicionalismo es una de las muchas degeneraciones de la tradición, esta última muy por el contrario carece de dependencia temporal. El transcurso del tiempo agota fatalmente posibilidades de realización en las condiciones espacio-temporales en que vivimos, eso es todo; quizá esto choque al pensamiento moderno que ve en el tiempo un reservorio de posibilidades infinitas a desplegar; ignorando la limitación básica que es en si el tiempo. El progreso y el regreso nada tienen que ver con la metafísica. Las calificaciones de progreso al revés y otras, solo derivan de actitudes emocionales optimistas con el tiempo, que no encajan en la concepción del tiempo de ninguna verdadera tradición.

 

2ª.  Poder y violencia siempre fueron juntos – inevitable-, pero no me refería a eso; lo que quería remarcar es que jamás ha existido una violencia comparable ni de lejos a la aplicada desde la aparición del Estado moderno. Es fácil informarse acerca de ese extremo. Ya las guerras napoleónicas, con sus leva general del pueblo, convirtió las guerras por la liberación revolucionaria en atroces carnicerías, que hizo de las guerras del siglo XVIII  unas guerras de minuetto por comparación. Correremos un tupido velo sobre las guerras mundiales de naciones modernas y sus secuelas (acaso inevitables etapas del progreso, asegurará alguno). Nada por tanto que ver con el moderno pacifismo.

 

3º  No se muy bien que quiere decir eso de la diversidad como añagaza para ocultar diferencias sociales: supongo que hay que suponer  para entenderla la moderna reducción de lo social a lo económico - única dimensión que hoy se entiende -, y a continuación seguir suponiendo que la mala conciencia de los potentados económicos oculta hipócritamente sus prebendas con la apelación a las diferencias. Parece la interpretación pedestre propia del progresismo más burdo y menesterosos que clama por la justicia homogenea (nada más injusto que la igualdad homogénea).

 

4ª El estado moderno en cuanto gestor del capitalismo - en cualquiera de sus variantes liberal o estatal-, no ha tenido como meta aminorar las desigualdades sociales más que en la medida que eso constituía un peligro para su propia supervivencia. Jamás fueron mayores las desigualdades económicas entre las personas que las hoy existentes en el estado moderno e idealmente homogéneo, cualquier examen de la distribución de la renta confirma este extremo. Las diferencias económicas de entre un señor feudal y su último siervo eran sencillamente ridículas comparadas entre las de B. Gates  y  un informático de a pie.

 

5ª ¿ Igualdad soviética?. Si algún estado fue escandalosamente desigual fue precisamente el estado llamado soviético, donde las diferencias entre el ciudadano, el miembro del partido y no digamos la nomenclatura, eran dignas de las más feroces satrapías orientales. 

 

6ª  Las diferencias sociales producen al parecer conflictos e inestabilidades; habría que añadir que conflictos e inestabilidades para el estado moderno. Hasta los tiempos modernos no se habían criminalizado las diferencias, y  maldita la falta que tenía el personal  de homogenizaciones.  Tradicionalmente distinguía la escolástica entre autoritas y potestas, que en una de sus acepciones se puede traducir por autoridad espiritual y poder temporal; la una interna y la otra externa. La nación moderna por principio carece de autoritas,  autoridad espiritual, lo interno; por tanto no le queda más que la potestas, el poder temporal, lo externo sin ningún fundamento espiritual, sin ningún anclaje interno, por eso todo son enemigos potenciales a vigilar, todo se puede convertir en un huracán destructor; nada extraño por tanto la espiral inflacionista de poder; la paranoia es el fundamento del estado moderno; solución: camisa de fuerza homologada.

Pertenecias múltiples, diversas e irreductibles, no pertenecias nacionales


Pertenencias múltiples, diversas e irreductibles, no pertenencias nacionales

                                                                                                              

 

Conviene aclara algunos extremos.

 

1ª  De una manera rigurosa – que no tengo la menor intención de pormenorizar aquí- tradición no significa pasado, ni siquiera origen sino más bien intemporal y eterno; soy consciente de que esto no es un lenguaje fácilmente accesible en la actualidad. Es decir el que verdaderamente se adhiere a la tradición no sigue a los antiguos sino que busca lo que los antiguos buscaban. Una cosa es aprender del medievo y otra cosa es su imposible resurrección.

 

2º  La moderna uniformización del estado moderno ha sido la antesala de la uniformización robótica  mundialista, con toda la enorme pérdida de diversidades de todo tipo, difícilmente recuperables. La gestación de la nación moderna y el correspondiente nacionalismo moderno ha producido y sigue produciendo una cantidad tal, de sangre, atropellos, muertes y crímenes millonarios, violencias inauditas y guerras feroces como ninguno de los episodios que se recuerdan desde la aparición del ser un humano sobre el globo terrestre; por lo tanto no veo con alborozo la perpetuación de semejante orden político bajo el adjetivo vagamente honorificiente de que se trata nada menos que de la modernidad, y que por tanto ser nacionalista es algo así como un título de orgullo. Nación y confrontación, nación y guerra, nación y empobrecimiento vital de todo tipo son términos inseparables. Parece que la consigna es: desaparezcamos en nuestras irrepetibles singularidades para sobrevivir (obviamente no como posibles castellanos de ahora sino como vagabundos de un chato mundialismo).

 

3ª  La igualdad formal externa que propugnaba el viejo lema de la revolución francesa, carece del menor sentido si no es precisamente para estimular al máximo la inimitable singularidad interna. Otra cosa es que se pretenda una sociedad cuartelaria (presente en nuestra memoria el comunismo soviético), o el corral de borregos.

 

4º El nacionalismo moderno constriñe y condiciona las pertenencias múltiples, diversas e irreductibles del ciudadano. Los zarpullidos agudos de nacionalismo periférico  en la península ibérica son muy instructivos en ese sentido. El hombre tiene pertenencias múltiples que no es lícito castrar con nacionalismos de vario pelaje. Un hombre es parte de una familia, miembro de concejos varios: locales, vecinales, municipales, regionales, nacionales, continentales; partícipe de asociaciones  profesionales, culturales, miembro de una organización de dimensión espiritual (cada vez menos), perteneciente a una región (Castilla), luego a un reino (en otras épocas eso era España) o nación, a una organización continental que es  el origen del despliegue de una civilización (eso fue antaño Europa, pero mientras no se bombee y achique el nacionalismo es difícil que se recupere esa función). Todo eso por no hablar de la patria que supone un amor, una obra maestra, o un momento de rapto nouménico. La base del error político moderno es intentar castrar las posibilidades humanas con el nacionalismo.

¿Patriotismo español? (Emilio Lamo de Espinosa)

 

¿Patriotismo español? 

Emilio Lamo de Espinosa. 

EL País

Jueves, 22 de noviembre de 2001

 

 

El nacionalismo español nunca parece haber sido fuerte. No lo fue a lo largo del siglo XIX por la debilidad del Estado liberal, aunque debemos recordar que, incluso en Francia, el más fuerte y centralizado de los Estados europeos, y a finales de ese mismo siglo, los campesinos aún se sentían bretones o saboyanos más que franceses. De hecho, fueron las dos grandes guerras mundiales las que azuzarían el nacionalismo en Francia o Inglaterra. España, por supuesto, no participó en ellas pero sí en varias guerras civiles durante el XIX más la espantosa matanza del 36-39, ciertamente no el mejor ambiente para el florecimiento del patriotismo, de modo que la cultura española se ha regodeado más en la excepcionalidad de nuestra decadencia que en la de nuestra eventual grandeza. Y por si fuera poco, y de modo similar a lo que ocurrió en Alemania e Italia, el franquismo abusó de los escasos símbolos de unidad dejándolos casi inservibles. El resultado, que puede sorprender a muchos, es que los españoles somos uno de los pueblos menos nacionalistas.

 

No es una opinión a la ligera y me baso para ello en el Informe Mundial sobre la Cultura editado por la Unesco (en inglés en 2000), y concretamente en el capítulo 14, escrito por Jos W. Becker con datos de una encuesta internacional realizada en 24 países de todo el mundo. Para comenzar, los españoles somos muy localistas y, comparados con otros países, nos identificamos bastante más con la provincia y la ciudad de residencia y mucho menos con el propio país. Además, el orgullo de ser español sigue siendo muy bajo. De los 24 países estudiados, y junto con los Países Bajos, somos los que estamos menos de acuerdo con la frase quiero ser ciudadano de mi país. La media es del 47% pero en España baja a nada menos que el 25%. Para comparar, en un país fuertemente nacionalista como es Japón, sube al 72%. Otro tanto ocurre con la idea de que mi país es el mejor; la media es del 18%, pero en España es del 6% y en Japón del 52%. Son datos reveladores de muy escaso orgullo nacional.

 

 

Sin duda por ello exigimos bastante poco de quien desee ser ciudadano español. Respecto a los criterios necesarios para ser un verdadero ciudadano somos los menos exigentes en el requisito de hablar una lengua, sin duda el indicador más fuerte de nacionalismo identitario; sólo un 32% de los españoles lo exige cuando la media es del 59%. Pero incluso en el requisito de haber nacido en el país o en el de ser residente por largo tiempo estamos en los últimos lugares.

 

Así, y para terminar, no es de extrañar que cuando el informe de la Unesco elabora un ranking de los 24 países por su nivel de nacionalismo, España ocupa el lugar 23, el penúltimo, seguido por los Países Bajos y precedido por Italia. Hay quien dice que, patriotismo, ni siquiera el constitucional. Pues bien, eso es lo que parecen opinar ya los españoles, mucho antes de que tratemos de convencerles.

 

De modo que la propuesta del PSOE, aceptada al menos inicialmente por el PP, de hacer del patriotismo constitucional la base de un nuevo nacionalismo español postnacionalista encuentra terreno abonado. No debe sorprender por ello que sean los nacionalismos vasco o catalán quienes se oponen a esta formulación. Ambos siguen anclados en concepciones decimonónicas de la nación basadas en la lengua, ambos tratan de enfervorizar a sus ciudadanos con símbolos y ritos, ambos entienden sus patriotismos de modo sustancial y excluyente y necesitan por ello un enemigo al que poder zaherir con el argumento de que “ tú sí que eres nacionalista “. Nada puede desorientarles más que encontrarse con que los españoles apostamos por una ciudadanía cosmopolita y abierta frente a la cual carecen de argumentos. Por eso, porque comparto ese patriotismo constitucional, me irrita y disgusta tanto como a ellos el menosprecio de que han sido objeto en la composición del Tribunal Constitucional y las impertinentes declaraciones de su presidente, o el más reciente de la Warner al negarles autorización para el doblaje de una película al catalán. Por una vez tiene razón Pujol, aunque sea con argumentos contrarios a los suyos.

 

Pérez Reverte sobre los bandarras de ahora



 

Que un Presidente de una Comunidad Autónoma sea un delincuente y no acate la Constitución ni legislación vigente alguna, poniendo en peligro el Estado, no es problema que obligue al Gobierno de la Nación a tomar medidas. Que unos sindicatos y políticos roben el dinero de los parados, sean imputados por ello y la tomen con la magistrada encargada del caso, tampoco es punto de grave preocupación. Que una Infanta de España sea imputada por posible robo o malversación de fondos públicos, tampoco es algo que desestabilice la Monarquía. Que la política tenga prostituido al poder judicial, rompiendo con las leyes fundamentales de toda democracia, tampoco es objeto de tomar medida alguna al respecto. Que miles de personas se manifiesten en el País Vasco a favor e los terroristas, y de la independencia de este trozo de España, tampoco mueve al Gobierno a tomar medida alguna. Que se quemen banderas de España y retratos del jefe del estado, no mueve al Gobierno a tomar medida alguna. Que de los más de 900 asesinatos de ETA, más de trescientos sigan sin investigarse ni esclarecerse, sin que el Gobierno de la Nación ni nadie inste a las autoridades judiciales a proceder, tampoco es motivo para que el Gobierno actúe. Y así un larguísimo etcétera.

 

   Pero que un Teniente Coronel de la Guardia Civil tome una paella en su cuartel con su padre, un octogenario ex Coronel del mismo Cuerpo, convicto y confeso por un delito cometido hace más de 30 años y por el que cumplió más de 20 en prisión, eso sí, esa paella desestabiliza al país, hace cundir el pánico entre los "demócratas de toda la vida", profundiza la crisis económica en la que nos han metido unos y no nos quieren/saben sacar otros, y entonces, solo entonces, se toman medidas fulminantes: se cesa al Teniente Coronel de la Guardia Civil.

 

   Ya no hay peligro. Ya pasó todo. El Gobierno ha cumplido con su deber. En España no pasa ya nada grave.