martes, 13 de septiembre de 2011

Lobby (Gabriele Adinolfi)

Lobby.  Un grupo de personas ligadas por un interés común capaz de ejercer presiones sobre el mundo político para promover sus propios intereses. El sistema americano, sobre el que nos alineamos progresivamente, es un sistema lobbysta. La democracia, es decir la negación total de la participación , la disociación social, la dimensión espectacular y la estructura oligárquica , trazos característicos del sistema , hacen que hoy día los lobbyes sean el único medio de intervención política real. Sería necesario llegar a formar un lobby sacando provecho de la especificidad de la pertenencia comunitaria; es decir creando un circuito profesional, un sistema de inversiones y de manipulación sectorial de mercados de edición: para esto sería suficiente tener el método y la buena voluntad. Se podría entonces dar nacimiento a una realidad diferente de las otras, aun lobby que se encargara de la defensa de la socializad, de la libertad, de la participación, convirtiéndose tribuno moderno del pueblo. Un lobby del pueblo.

Este si se desdoblara en un ataque cultural y espiritual contra las elites   y en una localización en espíritu Volk , suministraría la posibilidad de obrar sobre los tres niveles de poder real (organismos transnacionales de naturaleza privada, institución nacional, administración local)  y de transformar un lugar de refugio como es la Tortuga (refugio de los piratas y corsarios)  en una plataforma de contraataque.

Gabriele Adinolfi
Pensées corsaires
Les Editions du Lore.    2008

p.167-168

Espontaneidad (Gabriele Adinolfi)

Espontaneidad

Existen hombres y mujeres que viven rectamente; que han interpretado los principios; practican las artes marciales, el alpinismo, las artes figurativas, se comprometen a favor de los niños o hacen prueba de un gran altruismo, estas personas no viven en un ghetto, no hablan mediante fonemas ideológicos, no se expresan con eslóganes, no se limitan a frecuentar a los que hablan su dialecto. Estos , sobre todo cuando viven fuera de las grandes ciudades, son respetados por todos, conocen muchas gentes, expresan con palabras simples, claras, auténticas, lo que es esencial; y son escuchados. Hacen política, pero no lo saben y experimentan a veces un sentimiento de culpabilidad porque no frecuentan asiduamente los ghettos en los cuales piensan aún que reside la autoridad a la cual querrían obedecer. Se engañan. Pero son sobre todo los que se encierran en estos  ghettos los que se engañan. Deberían por el contrario ponerse a disposición de estas gentes que obran espontáneamente, ofrecerles los medios y las ayudas y enviar a los jóvenes a aprender a sus casas , no solamente que se puede actualizar lo esencial sin hacer cursilerías, sino, sobre todo , como se vive verdaderamente y que la radicalidad no es sinónimo de neurosis y aislamiento.

Gabriele Adinolfi
Pensées corsaires
Les Editions du Lore 2008 

viernes, 2 de septiembre de 2011

Autonomía(Gabriele Adinolfi)


AUTONOMÍA

La capacidad de gobernarse  completamente solos (solo). Concepción peligrosa. Concepción peligrosa, porque está en equilibrio inestable entre la centralidad y el abismo, pero en todo caso, fundamental  para el que se siente parte de una larga tradición de libertad viril y de política (de Polis). La idea es que el que está equilibrado y, por tanto, es parte de la aristocracia (revolucionaria) o se refiere a ella conscientemente es para el mismo, no cualquier ley, sino La ley que corresponde al Cosmos y al ritual. La ley común , la que uniformiza, la de la institución sociedad que destruye todo a su paso y multiplica los preceptos y las prohibiciones es diferente; esforzándose en reglamentar, ahoga, corta las alas, esteriliza el grano, deseca; y a continuación , impepinablemente, crea privilegios considerables, que, en nombre del código, del Estado o de Dios, destruyen la energía vital.

La autonomía es fundamental para la libertad y para la dignidad, siempre lo ha sido. Para que, contrariamente a casi todas las formas de federalismo y de regionalismo, sea superior al legalismo y al institucionalismo y no sea un factor de atomización y de individualismo, debe tener un sentido agudo de el Imperium.

Es sobre el eje del Imperium  que da una ley interior y acarrea automáticamente el reconocimiento de cada comunidad en un mosaico superior, como se desarrolla la concepción clásica , guerrera, y por tanto gibelina, que en el curso de los siglos ha preservado el arte, el espíritu, y la socializad de la uniformización que se aprieta hoy día como un tornillo , aparentemente en completa quietud, con la complicidad de todas las componentes, progresistas y reaccionarias, laicas y religiosas, del panorama cultural, espiritual y político contemporáneo.


Gabriele Adinolfi
Pensées corsaires
Les Editios du Lore.    2008

p.36

Sistema nacional (Gabriele Adinolfi)


Sistema nacional

Al hilo del tiempo, la soberanía nacional se reduce, las instituciones pierden su valor y su eficacia, el estado deviene un organismo administrativo. Igualmente decir que ninguna transformación política importante puede producirse en la mediad que se permanezca en el cuadro de la sociedad de la política espectáculo y que se piense acceder al poder por vía electoral. Una acción política eficaz se reduce entonces a la constitución de lobbies, de centros de influencia y de fuertes anclajes locales; esto nos permitirá estar por encima de todo  en posición de fuerza para negociar .

Si esta acción se acompaña de una gran fuerza de imaginación simbólica y de comunicación y de una estrategia de revolución cultural concerniente a la formación de elites (de la sociedad no del gueto…) en los próximos veinte años, todavía habría alguna cosa que decir, y sobre todo, mucho que hacer.

Gabriele Adinolfi
Pensées corsaires
Les Editios du Lore.    2008


P 284

Comunidad (Gabriele Adinolfi)

Comunidad

Término que sirve hoy día para definir un conjunto orgánico (como un clan o una tribu) que la uniformidad social querría ver definitivamente muerto. La Comunidad representa el lugar donde la persona, formándose y desarrollándose, adquiere y refuerza su consistencia política  (de Polis) y conserva raíces sólidas en su humus específico. Pero atención a los falsos modelos. Un gueto no es una comunidad, sino una prisión común. Un pequeño partido o un pequeño movimiento no son una comunidad sino unas empresas ruinosas. Una banda urbana  es una comunidad, pero antipolítico. A menudo se califica de comunidad lo que no es más que un grupo. Para que una comunidad pueda definirse como tal, debe estar fuertemente caracterizada, y al mismo tiempo, consciente de un destino común, que atenúa las rivalidades con los grupos vecinos, ya que no es el plano horizontal,  sino el plano vertical, lo que la caracteriza. Y, en la verticalidad, está la idea de Lares, que hace de la comunidad una ventana constantemente abierta sobre el pasado, como también sobre el futuro.

Gabriele Adinolfi

Pensées corsaires
Les Editios du Lore.    2008


 p.76

jueves, 1 de septiembre de 2011

Parlamento (Gabriele Adinolfi)

Parlamento.

En su origen, era el lugar en donde se amortiguan  a fuego lento las tensiones espirituales y sociales para permitir a la oligarquía quedar al abrigo de las arremetidas revolucionarias. Con el tiempo ha ido perdiendo progresivamente su poder real, Hoy día es más o menos un consejo de copropiedad que decide la manera en que conviene ejecutar las órdenes de las oligarquías. La pérdida de soberanía nacional, incluso si estaba limitada antes, así como el alargamiento de la dimensión del programa oligárquico, ha hecho del parlamento una institución que no es casi más que formal.

Gabriele Adinolfi
Pensées corsaires
Les Editios du Lore.    2008



p.211

Cotrapoder (Gabriele Adinolfi)

Contrapoder

El espacio en el cual una autoridad espiritual, un modelo cultural, un organismo social, tienen la libertad de autodeterminarse y de asegurarse al mismo tiempo medios de ataque y de defensa. El paso de teoría de la ascensión al poder al programa de construcción del contrapoder caracteriza la diferencia entre las vanguardias de los años setenta y las vanguardias precedentes. En el estado actual de cosas, el contrapoder es un objetivo real, mientras que la ascensión al poder es una ilusión.

No es moco de pavo que el contrapoder puede influir mucho sobre el poder. El problema es que no es fácil de creer; en efecto debe crearse día a día, no se puede simular: existe o no existe, como lo muestran los balances. Inversamente, la fata morgana de una posible ascensión al poder de la Torre de Babel  en el porvenir permite a los ociosos y los incapaces continuar a llevar su existencia ilusoria en la incoherencia cotidiana, esperando ganar la lotería, pues “hoy estamos fuera de juego, pero mañana…”

Gabriele Adinolfi

Pensées corsaires
Les Editios du Lore.    2008


 P 81