Metanoia
Cada vez se me antojan más pueriles y tediosos los intentos de pronosticar el `final' de la crisis económica. Empezaron los políticos, en un intento grotesco de retener los votos que me recordaba el pataleo de un escarabajo panza arriba que pugna en vano por darse la vuelta; después se incorporaron al gremio de los pronotiticadores los medios de comunicación, los llamados `agentes sociales', los organismos internacionales, la banca, en un afán desesperado por exorcizarlos fantasmas de la quiebra generalizada. Y, con el caramelo de alcanzar el 'final' de la crisis económica (que es lo más parecido a la tortuga que nunca alcanza Aquiles, en la paradoja de Zenón de Elea), unos y otros han perpetrado, amparados en una jerga aparentemente indolora (fledbilidad laboral', 'ajuste fiscal', etcétera), las más cruentas tropelías, que a la postre sólo servirán para arruinar por completo la maltrecha economía real. Pero todos estos pronósticos y esfuerzos por anticipar el 'final' de la crisis económica adolecen de un mismo error de raíz: tal crisis nunca ha existido.No nos hallamos en:el corazón (mucho menos en las postrirnerías) de una crisis económica, sino en los albores de un cambio de era.
Nunca hubo una crisis económica. Hubo el colapso de una forma de vida, que en su manifestación más aparatosa se revistió de ruina financiera; pero tal manifestación no deja de ser un 'fenómeno' más de ese colapso, ni siquiera el más evidente o estragador, aunque así lo percibamos, dada nuestra dependencia del ídolo de iniquidad Mammón, el demonio de la avaricia y de la riqueza. Pero los fenómenos:a través de los cuales se ha manifestado ese colapso se pueden hallar por doquier, bajo las especies del rifirrafe ideológico, la descomposición del tejido social o la entronización de una moral relativista; y todos esos fenómenos no son sino `representaciones' de una realidad más honda, que en su naturaleza última es religiosa (a fin de cuentas, ¿qué son las idolatrías, sino sucedáneos o sustitutivos de la religión?). El cambio en en que nos hallamos inmersos no es, a la postre, sino el estrepitoso derrumbamiento de una idolatría (que es el fin`natural de todas ellas); realidad ante la cual sólo caben dos respuestas: negarla (y entonces el ídolo que cae aplasta (y reduce a fosfatina a sus tozudos prosélitos) o aceptarla; pero aceptar esa realidad exige lo que los griegos denominaban,una`metanoia', un `cambio de mente, una conversión radical, una transformación interior profunda.
Inevitablemente, los jerarcas de la idolatría, que han logrado que nuestra experiencia cierta de la vida y nuestro sentido común sean anulados por la bruma ideológica, negarán su colapso sin importarles que el ídolo nos aplaste debajo; y, en su afán por restaurarlo, se disponen a chuparnoshasta la última gota de sangre. Las probabilidades de que la consigan son, desde luego, elevadas, pues la idolatría, durante el tiempo que se mantuvo vigente, logró sobornarnoshasta extremos de deshumanización; y en ese soborno ciframos ahora nuestra supervivencia. Tememos que si la idolatría no se restableceya nunca más podamos 'disfrutar' de los caramelos con los que entretenía nuestra dependencia (libertades y derechos para confiscarnos el alma; subsidios y limosnas varias para arruinar nuestra capacidad de esfuerzo vital); y aunque intuimos que tales caramelos se han agotado para siempre, nos aferramos a su fantasmagoría, algunos con docilidad pusilánime, otros con 'indignación' más o menos gallarda. Pero la `indignación' nada tiene que ver con la `metanoia' (más bien es su contraria), pues reclama a la idolatría (¡como si las idolatrías pudieran corregirse!), a cambio de que pueda seguir confiscándonos el alma y arruinando nuestra capacidad de esfuerzo vital.
La `metanoia' nos exige arrumbar sinceramente la idolatría y restaurar la forma de vida que la idolatría arruinó. Pero arrumbar la idolatríaexige vivir fuera del 'presente' instaurado por sus jerarcas. Y los jerarcas de la idolatría, ayudados por sus mamporreros, rechazan instintivamente hacia la soledad a todo profeta que vive.en el tiempo futuro, lo silencian y lo matan, siquiera civilmente. Todo con tal de' que la gente no asuma que se halla inmersa en un cambio de era.
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martes, 12 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
Entender y encuadrar el 15M (Ernest Milá)
Entender y encuadrar el 15-M
Publicado: Jueves, 23 de Junio de 2011 10:22 por Ernesto Milá en ORIENTACIONES
Infokrisis.- Como movimiento incipiente, el movimiento nacido el 15-M resulta cambiante y contradictorio. A medida que pasan los días, el observador encuentra matices nuevos interesantes y afina algo más a la hora de realizar un análisis y encuadramiento del fenómeno. En estas líneas se exponen algunas reflexiones realizadas en los últimos días a raíz de los elementos nuevos que se han ido produciendo. Lo que hemos tratado de realizar, a fin de cuentas, es un intento de situar al 15-M en el contexto que le es propio: el arranque de la crisis política, consecuencia final de la crisis económica y de la crisis social. La “convergencia de crisis” y su difícil salida, es lo que permite pensar que estamos ante la apertura de la etapa final del “régimen”.
1. Un movimiento de “nueva izquierda”
El movimiento del 15-M es apartidista, pero casi en su totalidad respira el inequívoco aroma de la izquierda. No estamos hablando de partidos, es evidente para todos –salvo para Intereconomía- que el movimiento del 15-M es antisocialista y que no es en absoluto comunista. En ciertos sentidos remite al socialismo utópico, también al anarquismo asambleario y hay suficientes elementos que denotan un “humanismo universalista” que no es exactamente igual a la doctrina que Zapatero ha aplicado en este país, pero que se le parece bastante.
La izquierda europea está en crisis. Esa crisis deriva de que la socialdemocracia con la configuración que adoptó el SPD alemán después del congreso de Bad Godesberg, en el que “aceptaban” el capitalismo y renunciaban al marxismo, haciéndose, por tanto, co-gestores de ese mismo capitalismo, está agotada. Todo fue bien durante los “treinta años gloriosos” (de 1945 a 1975, en realidad hasta 1973) el crecimiento económico en Europa permitía el optimismo: se podía ser socialdemócratas y diferenciarse de la derecha en la promesa y en la aplicación de medidas sociales. Pero a partir de 1973, la crisis del petróleo empezó a poner palos en los engranajes y, posteriormente, al final de la década, el ascenso del neo conservadurismo (con Tatcher y Reagan y la revalorización de las doctrinas de la escuela austríaca de economía) empezaron a acortar el margen de maniobra del centro-derecha. Finalmente, al estallar la Gran Crisis , se demostró que la socialdemocracia carecía de soluciones propias y que no podía hacer otra cosa que “salvar al capital financiero”. Por eso mismo dejaba de tener personalidad propia y tendía a aplicar exactamente la misma política que el centro-derecha, esto es, la que peor convenía a las clases trabajadoras.
Hoy, por todo eso, por falta de referencias doctrinales, por selección a la inversa de la calidad de sus gentes (el socialismo francés solamente pudo oponer a Sarkozy y a Marina Le Pen a un “millonario, socialista y judío” para colme presidente del FMI, mientras que el socialismo español, tras Rubalcaba solo tiene una cohorte de perfectas deficientes mentales a lo Chacón, a lo Pajín, y poco más), por mansedumbre ante el capital, por comer de la mano de la alta finanza, y por haber abandona a su electorado natural, la socialdemocracia está semi desaparecida, ya no es preeminente respecta a su momento histórico y es incapaz de reconstruir un discurso político al estar excesivamente vinculada a la defensa del capital. Dicho de otra manera y, en síntesis, la socialdemocracia ha fallecido, que la lloren los que hasta ahora han sido sus beneficiarios. La componente de centro izquierda del “partido único realmente constituido” (la otra componente es el centro-derecha y ambos comparten la idea de la “única política posible”, siendo, a la postre la cara y la cruz de la misma moneda) está a punto de colapsar.
Hoy es evidente que el PSOE está excesivamente vinculado al régimen de la corrupción y la crisis económica, de la democracia formal pero no real, de la defensa del capital frente a la defensa del trabajo y de la economía especulativa frente a la economía productiva. Por eso las masas le están volviendo cada vez más la espalda. Y, en cuanto al PCE y a su prolongación, IU, la caída del marxismo entrañó su desaparición como fuerza política real, su asunción frívola del ecologismo demostró su desinterés por las cuestiones doctrinales y la imposibilidad de reconstruir un discurso desde la izquierda radical ortodoxa y marxista. La vieja izquierda, la izquierda de papá, del culto a la “resistencia” en Europa y del recuerdo obsesivo de la “memoria histórica” en España, han muerto.
Y es entonces cuando aparece una “nueva izquierda” polarizada en torno al movimiento aún inconcreto y nebuloso del 15-M. Nuestra tesis es que, si ese movimiento logra desembarazarse de las adherencias más desagradables que han acampado en Sol o en Pza. Cataluña, si con los fragmentos de los distintos grupos que lo componen logra articular un discurso coherente capaz de interesar a los “verdaderamente indignados”, de ahí nacerá una “nueva izquierda” mucho mejor adaptada al siglo XXI que la “vieja”.
Este movimiento del 15-M puede terminar siendo parecido al Nuevo Partido Anticapitalista, o a Die Linke en Alemania, espacios que aquí la blandenguería y la mediocridad de Rosa Díez no pueden cubrir.
2. Cayo Lara e Izquierda Unida en el 15-M
La “nueva izquierda” no parece querer nada con la “vieja izquierda”. Los primeros ven a los segundos como una especie de vector de izquierdas, antediluviano y oportunista, con el que se no se sienten identificados. A diferencia de la “nueva izquierda” del 68 que, en el fondo estaba formada por maoístas, trotskistas, anarquistas y situacionistas y todos ellos bebían más o menos de la izquierda tradicional y habían aparecido en un tiempo en el que los sindicatos todavía tenían prestigio, combatividad y capacidad de movilización. Hoy esa “nueva-vieja izquierda” no existe ni siquiera a título residual.
Izquierda Unida es precisamente un residuo al que se le agota el tiempo: permanecer con la dimensión actual es para IU un suicidio, si no crece ahora no lo hará jamás y su única posibilidad de crecimiento sería el ser un partido bisagra, pero para desgracia de IU las bisagras deben situarse entre dos fuerzas y no a la izquierda de una de ellas.
El drama que pesa sobre IU es que sus dos opciones tienen mala salida: o bien se alía con el PSOE en nombre de la “unión de la izquierda” (lo que hace que sus llamamientos a la honestidad caigan en el vacío), o bien llama al “desalojo de los corruptos” (haciendo causa común con el PP y traicionando a sus orígenes de izquierdas). La crisis de IU en Extremadura demuestra que mientras el crecimiento de este partido sea mínimo (y no hay esperanzas de un crecimiento asindótico) se verá sometido a tensiones internas lacerantes que diluirán sus triunfos. Por lo demás, el tiempo de IU ya ha pasado y un partido hecho a base de oportunismo de la peor especie, dogmatismo propio de otros tiempos, y democratismo, no podía sino tener un recorrido bien corto. Ese oportunismo está latente en el mismo tránsito del PCE a IU.
En 1970 aparecieron los primeros movimientos ecologistas. El hundimiento del Torrey Canyon, un petrolero que expandió la primera gran mancha de crudo en los océanos, fue su detonante. Para el Comité Central del PCE “el ecologismo era una ilusión pequeño-burguesa que distraía del hecho esencial: la lucha de clases”. En 1977, la posición del partido era la misma. Sin embargo, el desmantelamiento que ese partido vivió a partir de 1978 y el desprestigio del marxismo a partir de 1981 generaron la búsqueda de una “izquierda alternativa” que se encontró cada vez más en el ecologismo. IU, fundada por Gerardo Iglesias como una estructura “frentista” clásica, se fue convirtiendo poco a poco en un “modelo sandía”, rojo por dentro y verde por fuera, para pasar a ser, finalmente, una auténtica sandía verde… Nadie compra una sandía completamente verde.
El mismo día en que en Francia el viejo PCF, con los 90 años cumplidos, renunciaba a presentar candidatura propia a las próximas elecciones presidenciales en beneficio de otras opciones de izquierda, Cayo Lara, coordinador de IU era abucheado por los “indignados” de Sol. No era raro que así fuera: para estos jóvenes lobos de la izquierda en recomposición, Cayo Lara es el viejo modelo a eludir, un residuo del stalinismo, un político al uso que vive del cuento y no tiene interés en acometer ni proponer grandes reformas. No tienen nada que ver con él, a pesar de que Cayo Lara quiera ver en la protesta de los indignados un aliado objetivo para su maltrecha coalición.
El movimiento del 15-M es, sobre todo y por el momento, antipolítica. Se trata, por supuesto de un reflejo infantil, el habitual en la izquierda radical de todos los tiempos que ya denunciara Lenin en uno de los folletos. El movimiento de 15-M ve en todo diputado o en todo político profesional a un enemigo a batir. Cayo Lara es uno de ellos a pesar de que IU haga suyos los ideales de los “indignados”. Si el movimiento logra sobrevivir unos meses más, este sentimiento antipolítico se transformará, en una segunda fase, en realismo y sus dirigentes harán lo mismo que están haciendo ahora, Lara e IU: buscar un lugar bajo el sol. Ya se sabe que la primera arma del “régimen” es comprar al peso a los opositores y el movimiento del 15-M no tiene raíces excesivamente profundas. Integrarlo todavía es posible. La falta de una doctrina de conjunto y la ausencia de una reflexión doctrinal coherente y en profundidad, fuera de unos cuantos tópicos que la “izquierda alternativa” repite desde hace años (tasa Tobin, “otra globalización”, democracia asamblearia, etc.), hace que, los comportamientos de quienes se erigirán en líderes, en principio, carezcan de grandes soportes doctrinales y compartan más bien posiciones vivenciales que, en cualquier momento, cuando la tentación sea grande, pueden abandonarse justificándolas por el “realismo táctico”, concepto que las izquierdas de todos los tiempos han repetido.
Porque hay algo inviable en el movimiento del 15-M…
3. De la democracia formal a la democracia imposible: el mito asambleario consecuencia extrema del mito igualitario
Lo más preocupante del 15-M es que asume un concepto peligroso e irrealista: el modelo asambleario abierto. Haría falta que sus impulsores leyeran la obra de Gustav Le Bon sobre los comportamientos de la psicología de las masas o la crítica a la democracia realizada desde finales del siglo XIX por autores de la talla de Ibsen o, posteriormente, por los fascismos e incluso por el propio marxismo, para reconocer que, la gran contradicción de las democracias formales es que están instauradas y han llegado a ser indiscutibles aun cuando nunca nadie haya contestado coherentemente a la crítica teórica contra ellas.
La democracia se basa en el concepto de “igualdad”. Un concepto que deriva del mundo clásico, sólo que allí, no todos eran iguales: eran iguales solamente los miembros de un mismo estamento, mientras que los estamentos estaban jerarquizados. La igualdad es imposible y el valor del voto es una falsedad piadosa asumida para lograr un sistema de mayorías que funcione fácilmente. Está claro que si se trata de votos sobre la apertura de más centrales nucleares o el cierre de todas ellas, son los técnicos, los que conocen verdaderamente el problema y sus riesgos, quienes tienen derecho a opinar y el resto, los profanos, no podemos hacerlo sino siendo víctimas de manipulaciones y sugestiones maliciosas de unos y de otros. Hay cuestiones cuya complejidad e importancia no permite ser discutida por unas masas que, desde Le Bon sabemos que son vagas, tienen un bajo nivel de asimilación de ideas, una nula capacidad de razonamiento y una casi inexistente posibilidad de racionalizar conceptos y concatenar ideas y desconocen, en tanto que masas, los mecanismos del razonamiento lógico y de la concatenación de silogismos.
Si en la antigua Grecia se practicaba la “democracia”, es evidente que había que añadirle un adjetivo: “democracia estamental”. Pero, hoy el movimiento dl 15-M nos dice que la alternativa a la democracia “formal”, esto es la democracia “real”, es un permanente ejercicio de asamblearismo. Una democracia real sería una asamblea permanente con capacidad de revocar decisiones de los dirigentes políticos.
De ahí que el movimiento de 15-M no sea, como no lo fue antes la revolución de octubre, ni antes aún las revoluciones burguesas, y, por supuesto como fue la revolución de mayo del 68, no sea, decimos, otra cosa que el enésimo intento de llevar a la práctica los ideales de “libertad, igualdad”, cuando precisamente esos ideales, lejos de ser el centro del problema, acaso sean su desencadenante. Si la noción de “libertad” es ambigua, la noción de “democracia” no lo es menos. Y si bien está claro que la autoridad debe derivar de algún principio unánimemente aceptado, la “voluntad popular” no es más que un mito que, a fin de cuentas supone una medición cuantitativa de unos votos que se dan por “iguales”, cuando todo el mundo está obligado a reconocer que el voto de un experto y el de un ignorante nunca, en buna lógica, tendrán el mismo valor. La “democracia” (real o formal, “ya” o “mañana”) no es más que un mito que fue útil durante el período de las revoluciones burgueses para justificar el ascenso de nuevas clases sociales y en nombre de las cuales se procedió al desmantelamiento del antiguo régimen, pero no la idea tenía muy poco que ver con la democracia ateniense. La prueba ha sido que TODOS los intentos de llevarla a la práctica y hacer de la democracia un régimen de libertades, han fracasado (revolución francesa, revolución bolchevique, revolución de mayo del 68) y, por lo mismo, no hay ningún motivo para pensar que la “revolución de los indignados” tendrá otro final.
De hecho, los dos principales lastres de esta “revuelta” son: su asamblearismo y su humanismo universalista extremo. Por lo primero, la democracia numérica se convierte en una obsesión: todos en todo momento deben decidirlo todo… Quien haya asistido a una asamblea sabe lo fácil que es manipularla y quien haya seguido debates en foros de internet conoce perfectamente que las distintas opiniones no contribuyen jamás a encontrar la línea correcta.
El error del movimiento de los indignados es no percibir que el problema no es únicamente derribar los espacios de poder de los “partidos mayoritarios”, sino derribar el orden de ideas que ha permitido a los partidos mayoritarios llegar a la actual situación. Si en lugar de “libertad, igualdad, fraternidad”, el punto de partida fuera “orden, autoridad, jerarquía”, la protesta tendría otra perspectiva y, seguramente, supondría una ruptura con el “viejo orden”. Pero, mientras se persista, en llegar a las últimas consecuencias de un principio histórico que ha generado casi 225 años de errores, este será la cuarta rectificación que, como las otras tres, llevará a aberraciones históricas. Una cosa es que estemos en la era de las masas y otra muy diferente pensar que las masas, a través de las asambleas, pueden hacerse dueñas de sus destinos.
Es más, la “revuelta de los indignados” supone el límite extremo del “democratismo”: las asambleas permanentes, los cargos electores revocables en cualquier momento, el rendir cuentas al dedillo sobre la gestión realizada, elementos todos que ignoran el hecho esencial, a saber que tenemos una población que ha perdido desde hace décadas su capacidad crítica, que la competencia y el conocimiento de los problemas no es su característica esencial, que masas educadas en la telebasura y en el consumismo, que han callado durante décadas ante una pérdida progresiva de derechos y que, ni siquiera han sido capaces de algo tan sencillo como rectificar su voto, no son el sustrato más adecuado –pero si son el mayoritario- para una “asamblea permanente”.
Como todo movimiento nacido durante unas crisis, el movimiento del 15-M porta en su propio ADN el germen de la crisis. Su reflexión ha sido “simpática” en el sentido en que han aislado un solo problema (los límites de la democracia formal), han exteriorizado una sensación de hastío (generada porque la inseguridad que se ha convertido en la característica dominante del sistema político-económico español) y han abucheado a los responsables últimos de la crisis. Pero, el movimiento, en su conjunto, tiene unos ideales que, extrañamente, coinciden con los del Zapaterismo, esto es, un humanismo universalista que en la “otra globalización” el objetivo a alcanzar, en las fronteras nacionales y en los aparatos estatales el enemigo (cuando pueden ser considerados como los últimos bastiones contra la globalización), en una forma de ingeniería social la vía justa (ya se sabe: aborto libre, eutanasia, divorcio exprés, adopciones gays, etc, elementos características del programa zapateriano extraídos todos, sin excepción, de las directrices de la UNESCO ), y si han dicho algo sobre la inmigración está más próxima al “papeles para todos” y al “ningún ser humano es ilegal” que a la percepción de la inmigración como uno de los canales a través de los que actúa la globalización.
El nivel teórico del movimiento del 15-M es, pues, una prolongación extrema de lo iniciado en 1789 y con ello se cierra el ciclo: cuando se parte de principios falsos que se absolutizan (libertad, igualdad y fraternidad), el error se manifiesta antes o después.
En nuestro análisis expresado anteriormente en multitud de ocasiones desde 2007 preveíamos una especie de “efecto dominó”: la crisis económica, en caso de prolongarse, generaría una crisis social y ésta, si se prolongaba, terminaría generando una crisis política. Estos pasos se han seguido de manera inexorable y ahora estamos ante los primeros despuntes de la última fase. Repasemos el proceso para encuadrar el movimiento del 15-M dentro del contexto de la crisis.
En 2007 se decía: “dos millones de parados es un problema laboral, tres millones de prados es un problema social y cuatro millones es una revolución”. No era así. El “entartainment” ha hecho que dos millones de parados fueran considerados de manera tan optimista que incluso cuando existían era preciso importar a seis millones de inmigrantes; cuando existían tres millones bastaba con ampliar las ayudas y cuando teníamos cinco, para calmar a la población ha bastado dar más sobredosis de telebasura y fútbol televisado a diario.
Pero el problema que se ha planteado al zapaterismo es que el superávit que tuvo en la primera fase de su gobierno, se ha ido agotando. ZP nunca supo por qué crecía la economía española y, por tanto, nunca se enteró de porqué decrecía. Se limitó a creer que se trataba de un percance temporal y que pronto la economía mundial tiraría de la española, por eso se podía aumentar subsidios y subvenciones y eso se hizo. Pero la crisis se prolongó, otros países salieron de ella, pero no España cuya estructura económica era de “monocultivo” (construcción-hostelería) y al ir prolongando los subsidios sin disminuir el gasto en otras actividades dio como resultado un agujero económico gigantesco.
El primer aviso de que estaba en ciernes la transformación de la crisis económica en crisis social se produjo durante la huelga convocada por los sindicatos minoritarios del sector de transportes en junio de 2008: unas pequeñas asociaciones habían conseguido detener los transportes por carretera. Sin embargo, en los dos años siguientes sorprendió el que los sindicatos se negaron a convocar protestas contra el gobierno y, cuando llegó la huelga general, se trató de un mero trámite para seguir siendo considerados como “agentes sociales”, en el que evidenciaron tener poco interés. De hecho, la movilización se hizo más en contra del PP que del Zapaterismo. Sin embargo, el hecho mismo de que se percibiera claramente que los sindicatos tenían poca capacidad de movilización, constituyó en sí mismo uno de los rasgos que hacía temer que la protesta social cuando estallase, los rebasaría.
El riesgo para la estabilidad del “régimen” nacido en 1978 era esta: que las dos columnas sobre las que se construyó, centro-derecha y centro-izquierda, entraran en crisis, introduciendo un factor de inestabilidad en la totalidad del sistema. Ello ocurriría inevitablemente si se prolongaba la crisis. En el momento actual, la columna de centro-izquierda corre el riesgo de colapsar. El hundimiento electoral de esta formación el pasado 22-M fue mucho más grave de lo que preveían incluso los más pesimistas dentro del partido. Inmediatamente, la sensación de crisis se trasladó a las federaciones regionales iniciándose un proceso de centrifugación que se acelerará cuando se cierren las urnas en las próximas elecciones generales. Ahora el PSOE paga diez años de errores en los que su sigla ha quedado sustituida por la sigla ZP. Y el recuerdo del Zapaterismo tardará en extinguirse.
En cuando a la otra columna, el centro-derecha, parece difícil que logre sacarnos de la crisis en poco tiempo. A la vista de sus propuestas económicas (ridículamente electoralistas unas: “bajar impuestos sin bajar prestaciones”), de sus silencios obligados (¿alguien ha oído el modelo económico que propone el PP?) y de sus lagunas (¿qué dice el PP sobre la globalización ahora que ya resulta evidente que beneficia a unos –el capital especulativo- y perjudica a todos los demás?), no cabe hacerse ilusiones. La estrategia del PP consiste en que las presiones de la UE obliguen a ZP a poner en marcha las reformas drásticas y neoliberales de la economía española y le ahorren a él tener que hacer el ajuste duro. Pero ambos programas para salir de la crisis son uno: el dictado por el capital especulativo y la finanza internacional y transmitido directamente a través de la UE , del FMI e indirectamente a través de los “mercados”. Así pues, el PP no será una solución, sino que en el período 2012-2014 se vivirá una sensación de “ajuste duro” con más privaciones y estrecheces para casi todos. Es cuestión de examinar lo que ocurrirá en ese momento.
Parece claro que con un centro-izquierda que saldrá desmantelado de las próximas elecciones y un centro-derecha que se ganará pronto el rechazo general (¿de qué hablará Intereconomía cuya única “bestia negra” es Zapatero?), y que no obtendrá ningún éxito inmediato por lo menos en su primera legislatura, la crisis social se habrá transformado y en crisis política. Porque si la columna de centro izquierda que sostiene al régimen también entra en colapso, es el sistema el que corre el riesgo de desplomarse.
El nacimiento del movimiento del 15-M responde precisamente a este esquema de la sucesión de crisis: aparece cuando la crisis social ya está muy avanzada, sustituyendo a unos sindicatos “huidos” y silenciosos e incluso atreviéndose a impulsar la convocatoria de una huelga general (que esta vez sí será masiva con millones de personas en las calles porque la convocatoria no estará lastrada por unos sindicatos desprestigiados y con la peor imagen posible, sino por un movimiento “joven y simpático” para la mayoría del país en el que cada cual ve justo lo que quiere ver) y cuando una de las columnas del régimen (el centro-izquierda) empieza a convulsionarse. De hecho, la tesis que hemos sostenido en el inicio de este análisis es precisamente que en el futuro el 15-M puede evolucionar como pieza de sustitución y de renovación de la “izquierda de papá” (tanto de IU como del PSOE) cuando esta se hunda definitivamente. Desde este punto de vista, el movimiento no es tan importante hoy, como lo puede ser en el futuro a poco que adquiera una coherencia interior y un estado de madurez (del que hoy dista todavía mucho de alcanzar).
Hemos rectificado la opinión que manteníamos inicialmente sobre la perennidad del movimiento que nos hicimos en sus primeras semanas (creíamos que a partir del 22-M se desmovilizaría), creímos luego que seguiría un proceso degenerativo (que en realidad se ha producido al integrarse colectivos marginales y desaparecer entre el 22-M y los quince días que siguieron a los grupos sociales que tenían verdaderos motivos para estar “indignados”), pero los errores cometidos en Barcelona con el caótico intento de desalojo de la plaza de Cataluña reavivaron el movimiento y el cerco al parlamento catalán, consolidaron el movimiento mucho más en Barcelona que en Madrid en donde, si no fuera la capital del Estado y terminaran allí convergiendo las protestas, probablemente lo que quedaría de la acampada de Sol serían marginalidad pura y simple (como ha quedado en Valencia, marginalidad, residuos de la izquierda radical y newagers).
El intento de recuperación que realizó el Zapaterismo se ha cerrado entre el fracaso y el ridículo, y la preocupación de Rubalcaba para evitar que se produjeran tensiones entre las fuerzas de seguridad del Estado y los “indignados” (como ocurrieron en Barcelona), obedece precisamente a la convicción de que el electorado del PSOE es el más sensible a la posición de los “indignados” y que los decepcionados con la política zapaterista irán a engrosar sus filas. Bastará con que un diputado del PSOE, en este momento, rompa con el partido y se manifieste a favor de los indignados para que un movimiento “sin rostro” (la máscara de Anonymus es, sin duda, otro de los hallazgos del movimiento) empiece a tenerlo.
Dicho de otra manera: el movimiento del 15-M es el primer despunte de la crisis política que se avecina, último estadio de la crisis del régimen que sigue a la crisis económica y a la crisis social. La “sucesión de crisis” y su “convergencia” en un Punto Omega, estación término del sistema de equilibrios políticos surgidos en 1978, es lo que tenemos ante la vista y el lugar natural de encuadre del 15-M.
© Ernest Milà – Infokrisis – http://infokrisis.blogia.com – http://info-krisis.blogspot.com – Infokrisis@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.
Caracteres de estío (Luis Grau Lobo, EL MUNDO 10-7-2011)
Caracteres de estío
Luis Grau Lobo
El MUNDO
Castilla y León
10 -7-2011
CASI todo el saber de la Antigüedad fue traspapelado en uno de los recurrentes finiquitos de la historia y, durante muchos siglos, los eruditos se empeñaron en recomponerlo merced a los escasos fragmentos, apenas unas frases dispersas, que habían emergido prodigiosamente tras aquel descomunal naufragio. Esa época de exégesis febril se entregó a la interpretación de un puñado de enunciados sobre los que levantó sumas y tratados que, a la postre, serían barridos o reescritos con la furia de un nuevo tiempo, condenándolos al polvo de los estantes más recónditos, pues no eran sino la osamenta deforme de un conocimiento perdido para siempre.
Sin embargo, en nuestros días hemos renunciado a la construcción discursiva, meditada y estructurada de una imagen del mundo y la sustituimos por una maraña de frases cortas, lapidariamente triviales, que pretenden encerrar una hondura que se esfuma en su propia menudencia. Primero llegaron internet y sus wikipedias para advertirnos de que el nuevo modelo de compendio del saber venía a caracterizarse por su desorden intrínseco, por una saludable falta de solemnidad, de coherencia, de sanción.... Y ahora, en una nueva vuelta de tuerca, es el momento de los microblogs, los tweets o tuits, o gorjeos, esa suerte de sentencias de 140 caracteres en las que ha de empaquetarse cuanto queramos decir, pensar, sentir... Pero no todos somos Marcial, aquel epigramático.
E inquieta que también el discurso político, el guión de quienes nos gobiernan, antaño revestidos de discursos y programas, se haya travestido en el lanzamiento y glosa de tuits y formulismos cuya exégesis corresponde a la prensa de una u otra facción, furibundamente lanzada a la interpretación de ese laconismo inquietante. Uno teme que tras esas expresiones no se esconda sino un vacío pavoroso que se abre a nuestros pies con el vértigo de un tiempo sin referencias. En una algarabía en la que nadie escucha a nadie corremos el riesgo de que el legado de nuestro tiempo sea una indigerible colección de dichos fatuos, tiernos o iracundos, un galimatías de cacareos que saldrán volando como la hojarasca a la primera de cambio.
Luis Grau Lobo
El MUNDO
Castilla y León
10 -7-2011
CASI todo el saber de la Antigüedad fue traspapelado en uno de los recurrentes finiquitos de la historia y, durante muchos siglos, los eruditos se empeñaron en recomponerlo merced a los escasos fragmentos, apenas unas frases dispersas, que habían emergido prodigiosamente tras aquel descomunal naufragio. Esa época de exégesis febril se entregó a la interpretación de un puñado de enunciados sobre los que levantó sumas y tratados que, a la postre, serían barridos o reescritos con la furia de un nuevo tiempo, condenándolos al polvo de los estantes más recónditos, pues no eran sino la osamenta deforme de un conocimiento perdido para siempre.
Sin embargo, en nuestros días hemos renunciado a la construcción discursiva, meditada y estructurada de una imagen del mundo y la sustituimos por una maraña de frases cortas, lapidariamente triviales, que pretenden encerrar una hondura que se esfuma en su propia menudencia. Primero llegaron internet y sus wikipedias para advertirnos de que el nuevo modelo de compendio del saber venía a caracterizarse por su desorden intrínseco, por una saludable falta de solemnidad, de coherencia, de sanción.... Y ahora, en una nueva vuelta de tuerca, es el momento de los microblogs, los tweets o tuits, o gorjeos, esa suerte de sentencias de 140 caracteres en las que ha de empaquetarse cuanto queramos decir, pensar, sentir... Pero no todos somos Marcial, aquel epigramático.
E inquieta que también el discurso político, el guión de quienes nos gobiernan, antaño revestidos de discursos y programas, se haya travestido en el lanzamiento y glosa de tuits y formulismos cuya exégesis corresponde a la prensa de una u otra facción, furibundamente lanzada a la interpretación de ese laconismo inquietante. Uno teme que tras esas expresiones no se esconda sino un vacío pavoroso que se abre a nuestros pies con el vértigo de un tiempo sin referencias. En una algarabía en la que nadie escucha a nadie corremos el riesgo de que el legado de nuestro tiempo sea una indigerible colección de dichos fatuos, tiernos o iracundos, un galimatías de cacareos que saldrán volando como la hojarasca a la primera de cambio.
lunes, 4 de julio de 2011
Coincidencias electorales con el 15M
Pasado más de un mes de las elecciones locales del 22 de mayo es interesante hacer un ligero repaso de los programas electorales de los partidos que concurrieron a las elecciones municipales de Ávila y su relación con el movimiento que se dio en denominar 15M surgido en plena campaña electoral.Como punto de referencia se tomará un escrito publicado en este blog el 2 de mayo de 2011, es decir antes de comenzar la campaña electoral, intitulado “Alocución electoral (Coalición Independiente, Pcal)” en teoría dedicado a ilustrar lo que podía haber sido las líneas de orientación de la campaña electoral de esa coalición electoral, pero que presumiblemente no leyó ninguno o casi ninguno de los candidatos de la misma.
El hilo conductor del discurso estaba inspirado por la democracia semidirecta suiza y por viejos procedimientos forales de las antiguas comunidades de villa y tierra castellanas, que sucesivos dinastías monárquicas: borgoñonas, trastámaras, Austrias y Borbones en variante antiguo régimen y liberal, así como repúblicas y franquismo liquidaron tenaz y progresivamente hasta no quedar más que vagos recuerdos de su existencia. El apresuramiento de la escritura no permitió una corrección estilística digna de ese nombre, y la final quedó como quedó. Hubiera sido interesante poner las referencias bibliográficas y todas esas costumbres eruditas, pero su destino de inspirar algún posible discurso electoral no lo hacía demasiado apropiado.
Algunos días después y tras haber hecho una pequeña propaganda de este blog, se presentaron los panfletos electorales de diversos partidos - pero no los del partido al que en teoría iba destinado-, que curiosamente copiaban algunas cosas del escrito denominado “Alocución electoral”, aunque naturalmente asegurando, faltaría más, que sus propuestas eran absolutamente originales sin inspiración o préstamo de cualquier propuesta anterior. No obstante se les comunicó el agradecimiento mediante una nota de prensa por la coincidencia en las propuestas, ya que las mismas carecen de copyright y son susceptibles de usarse por cualquier persona de buena voluntad. Una consecuencia de esta manera popular de concebir la política es establecer un contrapoder popular, aunque tal corolario parezca casi antisistema
Casi por esos días surgió el movimiento 15M que puso de manifiesto algunas cosas claramente expuestas en la “Alocución”: nula representatividad del actual sistema parlamentario, dictadura cuatrianual del gobierno electo y algunas cosas más. Naturalmente en este caso, la revés que los anteriores, no cabe hablar de ninguna manera de fuente remota de inspiración del 15M, tanto menos cuanto que las personas que inspiraron la alocución, lejos de ser “indignados” eran más bien pensadores cristianos de tendencia tradicional tomista, escolástica y foralista; pero hay coincidencias que no dejan de sorprender; el mundo da muchas vueltas.
A manera de curiosidad van a exponer algunas de las propuestas que figuraban en los panfletos electorales de los partidos que coincidían exactamente con las propuestas anteriores de la “alocución”, coincidían al menos en la letra, pero no tanto en el espíritu o quizá no coincidían nada en el espíritu.
Así tenemos las siguientes propuestas de Izquierda Unida en un apartado denominado Participación:
Realizar EXPERIENCIAS PARTICIPATIVAS en el diseño de espacios urbanos a través de referendum (en palabras más llanas someter el PGOU a referéndum)
Promover la participación vecinal a través de las asociaciones , foros cívicos y consejos sectoriales.
Plenos municipales participativos.
Creación de mecanismos de participación a través de preguntas o interpelaciones, fijando en el orden del día de cada pleno un espacio para la participación directa de los vecinos en el debate político.
La corrección política de IU es patente, puesto que saben que según la legislación vigente todas sus propuestas no dependen más que de la real gana del alcalde, es decir sin cambiara la legislación dudosamente van a cambiar nada en Ávila; ahora bien no se dice una palabra de cambiar la legislación
Entre las propuestas del PSOE se encuentra:
Queremos una ciudad en la que los ciudadanos sean y se sientan partícipes de lo que pasa en ella. A través de los presupuestos participativos, un modelo de participación democrática, eso es posible. La ciudadanía propone y decide a través de este modelo qué cosas quiere para su barrio o para su ciudad. Una parte de los presupuestos municipales, la dedicada a la inversión, es decidida por la ciudadanía. De esta manera el ciudadano elige el gasto en inversión allí donde piensa que debe hacerse.
Aquí cabe repetir las observaciones hechas anteriormente
En el programa de UPD ya considerablemente más aguado se encuentra lo siguiente:
Crisis del sistema político español
DEVOLVER EL PODER AL CIUDADANO
Exigir responsabilidades a los gobernantes
Participación ciudadana
Información, asistencia a plenos
El buenismo y generalidad de las propuestas de este partido son tan cándidas como etéreas
Finalmente en el programa de PCAL-CI el teórico destinatario de la “Alocución”, se encuentra solo una menesterosa propuesta:
Participación ciudadana real
Aquí el grado de intelección de los conceptos parece todavía más bajo ¿ Que entiende por participación real? La mera introducción de un voto en la urna ya es una participación real; otra cosa sería si la elección es realmente es una representación, claro que la dotación mental del autor de este programa dudosamente podría elevarse a tan elementales distinciones
Ciertamente ninguno de los partidos penetró o quiso penetrar en la intención de la “Alocución” en el sentido de que lo que esta sugería es que los consejos de vecinos, en especial el consejo sectorial de presupuesto participativo, mucho más allá de lo que permite el actual ordenamiento legal elaboraran las iniciativas que debieran de gestionar los cargos electos, en otras palabras introducir el mandato imperativo. Siendo así carecería de interés las promesas falaces de las campañas electorales, análogas a las cartas infantiles a los Reyes Magos. Al instaurar la iniciativa legislativa, el referéndum, los consejos, el mandato imperativo, la revocación de cargos electos y el juicio de residencia entre otras cosas, sería posible exigir responsabilidades políticas a gobernantes y cargos electos. Y finalmente intentar finalizar con ese cuento de Hamelín que son las campañas electorales donde el flautista fascina a ratas y niños –o electores- llevándoselos engañados tras si.
Claro que la falta de concreción es también patente en el llamado movimiento 15M, ¿La democracia real es compatible con el espectáculo partitocrático del flautista de Hamelín? Es previo entender claramente que la primera palabra la tiene el elector a través de la iniciativa legislativa y no los partidos, y que la última palabra también la tiene el elector a través del referéndum y no los partidos. Entendido eso se puede incluso permitir de vez en cuando -cada cuatro años- el grotesco espectáculo de una campaña electoral mezcla de carta a los Reyes Magos, cuento del flautista de Hamelín y relato de Alí Babá y los cuarenta ladrones.
viernes, 1 de julio de 2011
¿ Quien está detrás del 15M y 19J?
De: Elentir <Elentir>
Asunto: La oculta cara roja del #19J
Fecha: 19/06/11 08:03:09
La oculta cara roja del #19J
Posted under: Actualidad, Política, #19J, Asamblea de Trabajadorxs de Barrios y Pueblos de Madrid, Castilla Comunera, Colectivo de Jóvenes Comunistas de Vallecas, comunismo, Confederación Nacional del Trabajo,Coordinadora Antifascista de Madrid, Corriente Revolucionaria, Izquierda Anticapitalista, Juventud Comunista de
Madrid, Juventud Sin Futuro, Luis Gimeno Lopesino, Partido Comunista de España, Sindicato de Estudiantes,Solidaridad Obrera, Unión Proletaria
¿Quién convoca el 19-J? Teóricamente, una tal “Asamblea de Trabajadorxs [sic] de Barrios y Pueblos de Madrid”. En Google no hay ninguna web que responda a ese nombre. El blog oficial de la convocatoria está alojado en WordPress y no ofrece información sobre los convocantes.
El pasado jueves, un despacho de Europa Press recogía declaraciones de “Luis Gimeno, uno de los portavoces de los Trabajadores de Barrios y Pueblos de Madrid”. En dicha crónica, el tal Gimeno aseguraba que la organización convocante de las marchas de hoy venía trabajando en ellas “desde el mes
de enero”. Una sencilla búsqueda en Google y Facebook -donde la organización convocante tiene una página titulada “Coordinadora de Barrios y Pueblos en Lucha”- conduce a Luis Gimeno Lopesino. Entre sus 87 contactos en Facebook se encuentran grupos de ultraizquierda como los siguientes:
● Castilla Comunera
● Colectivo de Jóvenes Comunistas de Vallecas (una organización que se autodefine “marxista-leninista”)
● Coordinadora Antifascista de Madrid (sobre cuyas relaciones con Batasuna-ETA dio alerta la Policía en
2007)
● Corriente Revolucionaria (el ala marxista-leninista del partido del déspota venezolano Hugo Chávez)
● Marx Madera (una agrupación del Partido Comunista de España)
● UCJE Vallekas (sección en ese distrito de la Juventud Comunista de Madrid)
● Unión Proletaria (un grupúsculo comunista maoísta)
Hago constar que el perfil tiene los contactos en abierto, así que esta información es accesible para cualquiera. Con esta filiación, no es de extrañar que entre las organizaciones que secundan las marchas de hoy aparezcan cosas como éstas:
● Coordinadora Antifascista de Madrid (antes mencionada y formada, entre otros, por Skin Heads
anarquistas y comunistas)
● Confederación Nacional del Trabajo (un conocido sindicato anarquista)
● Izquierda Anticapitalista (partido comunista trotskista inscrito en 2009)
● Juventud Comunista de Madrid
● Juventud Sin Futuro (su web enlaza con diversos medios y colectivos de extrema izquierda)
● Sindicato de Estudiantes (organización trotskista que forma parte de la llamada “Corriente Marxista
Revolucionaria”)
● Solidaridad Obrera (un minúsculo sindicato anarquista)
Con este acompañamiento, no es de extrañar el lema anticapitalista de la marcha: “contra la crisis y el capital” (poniendo en grande lo de “y el capital”). Como suele ocurrir con no pocos “antis” que se usan para evitar pronunciarse en asuntos espinosos, cabe preguntarse cuál sería el lema de la marcha si
sus convocantes tuvieran que proponer un modelo económico alternativo al capitalismo. ¿Contra la crisis y por una economía soviética, tal vez?
Lo que no me explico es que haya gente de centro o de derechas que accede a hacer de comparsa de estas marchas ultraizquierdistas. Pase que las coordenadas ideológicas de los convocantes y las organizaciones que apoyan la marcha haya que buscarlas como he hecho yo aquí, un ejercicio que no todos hacen. Pero el lema anticapitalista de la marcha y la estética del cartel oficial deberían dejar poco lugar a dudas hasta para los más despistados:
Página 1 de 3 deberían dejar poco lugar a dudas hasta para los más despistados:
Entradas relacionadas:
- La ultraizquierda se apropia del movimiento #DemocraciaRealYa
- La #AcampadaSol prefiere el Gara
Por: José García Palacios on Sun, 19 Jun 2011 07:02:57 +0000
No hay peor ciego que el que no quiere ver. Cuando lo de “democracia real ya” demostré en mi blog que eran una pandilla de comunistas, y me dijeron de todo (pero sin argumentar en contra, claro está). Ahora, evidentemente, son los mismos que entonces. Y los mismos bobos de centro y derecha los que los
apoyan. que tampco ahora querran ver la realidad. Saludos.
Por: Hilarión on Sun, 19 Jun 2011 06:56:48 +0000
Llámalo ignorancia. Hay una idea a la que se agarran ahora como tabla de salvación toda esa gente que dices de centro y de derechas que se apúnto a esta movida, consistente en que el movimiento ha degenerado (veánse las declaraciones del inefable González Pons) y que al principio era idealista, justo,
benéfico y digestivo. La realidad es otra. Bastaba ver los manifiestos iniciales de, por ejemplo,Democracia Real Ya para encontrarse la típica fraseología y el vocabulario de la izquierda preconstitucional. Claro que para percibirlo había que saber algo… de algo. Este movimiento sigue la evolución esperada, así que si todavía se suman a él pardillos es porque son muy pardillos, o muy
ignorantes, o ambas cosas.
Por: aln on Sun, 19 Jun 2011 06:45:00 +0000
Página 2 de 3
La estrategia está clara: como ellos sólos no convocarían más que a cutro gatos, lo han disfrazado de convocatoria ‘moderada’, incluyendo puntos que suscribirían otras tendencias políticas, para atraer a más gente y ganar masa crítica.
Por: jose navas pareja on Sun, 19 Jun 2011 06:29:10 +0000
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Por: ussitano on Sun, 19 Jun 2011 06:12:45 +0000
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Por: Javier Vázquez Quero on Sun, 19 Jun 2011 05:58:42 +0000
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Por: Israel on Sun, 19 Jun 2011 05:29:58 +0000
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Por: Pilar Tímermans on Sun, 19 Jun 2011 05:04:11 +0000
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Por: JUANKAR on Sun, 19 Jun 2011 04:57:02 +0000
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Por: Isabel Soriano on Sun, 19 Jun 2011 04:53:22 +0000
¿Contra la crisis y por una economía soviética, tal vez? http://t.co/UoWkZzn
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Democracia Real. todavía no
Y ahora una visión complementaria periodística, con humor transcendente:
DEMOCRACIA REAL: TODAVÍA NO
José Ignacio González Faus
20.05.11
Bravo muchachos. Ya me sorprendía que no acabarais saltando un día. Pero todo tiene sus ritmos, y la indignación social también. No comparto eso de democracia real “ya”, porque tardará bastante. Pero agradezco vuestra proclama de que nuestra democracia es profundamente irreal, casi sólo virtual. Quienes os critican desde sus butacas dicen que “no proponéis soluciones”, sin darse cuenta de que estáis haciendo un diagnóstico muy exacto. Y que, como pasó con el sida o con el cáncer, sólo cuando se tiene el diagnóstico podemos comenzar a buscar el remedio o la vacuna.
Habéis comprendido en vuestras carnes que este capitalismo global es incompatible con la democracia y que, de seguir por él, nos encaminamos no sólo a crisis sucesivas, a niveles masivos de paro y a generaciones perdidas como la vuestra, sino a una forma de fascismo permisivo. Nuestra democracia es irreal porque no puede haber auténtica democracia política sin democracia económica y, en el campo económico, vivimos bajo la dictadura de “los mercados”.
Soy de los que creen que mejorarán algo las cosas cuando gobierne el PP: pero no porque tenga un mejor programa económico (demasiado tiempo llevamos viendo que no tiene ninguno), sino porque entonces los poderes económicos aflojarán, los grifos financieros abrirán un poco la mano del crédito, y aceptarán correr algún riesgo a cambio de asegurar un gobierno perpetuo de la derecha. Luego, tras los primeros éxitos aparentes en las cifras de paro y de crecimiento, ya se encargarán de imponer sucesivos pasos hacia el desmonte del estado del bienestar: privatizaciones de la salud y demás bocados apetitosos. Y entonces será la hora del palo.
Supongo que conocéis un escrito ejemplar de Julio Anguita renunciando a su pensión como ex-diputado porque “con la pensión como maestro ya se puede vivir suficientemente”. Carta que, a su tiempo, compararon algunos con los emolumentos que Aznar o Felipe González añaden a sus “modestas” pensiones de ex-presidentes. Y que a otros les mereció el comentario de que Anguita será un buen hombre “pero desfasado”. Sin percibir que
diciendo eso echaban piedras a su propio tejado: porque reconocían que la honradez es algo desfasado en un sistema como el nuestro.
Como lo muestra la presencia de corruptos en todas las listas y que los partidos no reaccionen eliminándolos sino pretendiendo que los otros tienen más. Como lo demuestra la obscena negativa a reformar una ley electoral que les asegura la poltrona por muy enemigos que parezcan entre sí. Como lo demuestra también el bueno de E. Abidal que, tras una experiencia en que vio la muerte de cerca, comprende que en la vida hay cosas más humanas y más importantes que el dinero y vende sus coches para dar limosnas a enfermos y hospitales; pero no se da cuenta de que de este modo no hace más que agravar la crisis porque si todos hacen lo mismo, baja la venta de coches y nuestra economía no remonta. Que nuestro sistema sólo puede funcionar malgastando; y sólo sabe producir mucho a base de repartir muy poco.
Por eso vosotros habéis dicho muy bien que no sois anti-sistema sino alter-sistema. Mucho más cuando hemos visto cómo, pasado el primer terror que despertó la crisis, no se ha cumplido absolutamente nada de aquello de “refundar el capitalismo” que prometieron cuando les embargaba el pánico: ni supresión de paraísos fiscales, ni tasa Tobin… “¡Es que son cosas muy difíciles!”. Como si no fuera más difícil aún combatir al Sida cuando estalló y ni sabíamos lo que era. Pero claro: el sida podría afectarles también a ellos. Ahí tenéis al señor DSK y al FMI que levantan un escándalo por una (supuesta o real) violación de una camarera, cuando llevan años violando poblaciones enteras de países pobres sin escándalo de nadie.
Tengo suficientes años como para que estas palabras cobren cierto carácter de testamento. Permitidme pues sugerir algunos horizontes para vuestro trabajo futuro. En primer lugar, no aceptéis la palabra de nadie que no haya visto y palpado la crisis de cerca: que no conozca esos rostros tristes de niños hambrientos, ni la desesperación de las madres cuando oyen llorar de hambre al niño; que no haya visto la mirada baja del señor en paro crónico que no se atreve ni a levantar la vista porque se culpabiliza él de lo que pasa a su familia; a nadie que no haya puesto los pies con cierta asiduidad en lugares como la Mina de Barcelona, la Cañada real de Madrid y otros semejantes.
En segundo lugar dos consejos del Nuevo Testamento (al que no creo que conozcáis mucho, pero eso ahora importa menos): “La raíz de todos los males es la pasión por el dinero” (1 Tim 6,10): sabia constatación hecha hace veinte siglos y mucho más valiosa en la actual estructura económica. A esa observación añadía san Pablo que debéis “trabajar vuestra liberación con temor y temblor”: porque vais a tener no sólo muchos enemigos sino inevitables problemas o divisiones entre vosotros, y las típicas tentaciones de incoherencia propias de nuestra pasta humana. Pero sabéis ya que la única posible solución de nuestro mundo es lo que el mártir Ignacio Ellacuría llamaba “una civilización de la sobriedad compartida”. Porque por el camino que vamos se incuba un doble terrorismo (político y ecológico) que un día acabará con nosotros.
Gracias, ánimo y mucha paciencia.
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