lunes, 18 de abril de 2011

Otra política de vivienda es posible (entrevista a Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda)

Como puede verse “ ótras formas de hacer y de vivir  son posibles “ sin necesidad de retroceder  a la edad de piedra.

Hace poco Jordi evole, el \'follonero\' hizo un programa de este pueblo preguntando al alcalde ........



Asunto: Sembla que hi ha solucions ...


"Una vivienda de nueva construcción cuesta ocho o nueve millones de pesetas"

Redacción fotocasa.es , 25/03/2011

La primera vivienda tendría que ser de suelo público. De esta manera se abarataría el coste de las casas en un 120% 

Marinaleda es un municipio sevillano de 3.000 habitantes con una tasa de paro del 0% y donde sus vecinos pagan 15 euros mensuales de hipoteca hasta alcanzar un coste total de ocho o nueve millones de pesetas (entre 48.000 y 54.000 euros) para una vivienda de nueva construcción. Juan Manuel Sánchez Gordillo es el alcalde del municipio y uno de los artífices de esta realidad que a día de hoy parece impensable.


fotocasa.es: ¿Qué política de vivienda aplican en el municipio?  
Juan Manuel Sánchez Gordillo: Consideramos que la vivienda tiene que ser un derecho y no un negocio. Es un bien que está reconocido por la Constitución como una necesidad humana, por lo tanto no puede ser objeto de especulación. Pensamos que hace falta un nuevo modelo económico que piense en el ser humano y en sus necesidades y no en los beneficios de una minoría. Hemos pasado de ser un pueblo de pleno paro a pleno empleo  en el que todos los habitantes trabajan en cooperativas industriales o agrícolas ganando 47 euros al día por seis horas de jornada laboral.
fotocasa.es: ¿Se ha mostrado mucha gente interesada en residir y trabajar en Marinaleda?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: Sí, pero hay que entender que esto se ha levantado con mucho esfuerzo y mucho trabajo. 600.000 personas necesitan vivienda sólo en Andalucía, pero no podemos dar respuesta a todo el mundo, por eso hemos impuesto como requisito para acceder a una vivienda  llevar dos años residiendo en Marinaleda, aunque sí tratamos de ofrecer trabajo a tantas personas como podemos.
fotocasa.es: ¿Cuál es el coste medio de una vivienda  de nueva construcción?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: Entre unos ocho o nueve millones de pesetas. Hay que tener en cuenta que aquí el Ayuntamiento cede gratuitamente el suelo y ofrece los servicios de su arquitecto. Además, los materiales de construcción se consiguen mediante un acuerdo firmado con la Junta de Andalucía. A eso se suma el trabajo del auto-constructor, que será el propietario de la vivienda. 


fotocasa.es: ¿Y si la persona que quiere la vivienda no tiene conocimientos de construcción?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: De peón sirve cualquiera. De todas formas, cuando alguien no puede dedicarse a la construcción de su vivienda  puede delegar en un familiar o pagar a alguien para que lo haga en su lugar. Tratamos de adaptarnos a las necesidades de cada persona, parando la construcción en períodos de recogida de la aceituna, por ejemplo.   
fotocasa.es: ¿Es efectiva la actual Ley de vivienda ?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: No. Hace falta una nueva Ley de Suelo. Hay que partir de que la vivienda  es un derecho con el que no se puede especular. Por lo tanto, la nueva Ley debería de contemplar que la primera vivienda  fuera obligatoriamente de suelo público. De esta manera se abarataría el coste de las casas en un 120%. La Administración Pública tendría que comprometerse para que las personas insolventes pagaran un alquiler con opción a compra sin permitir la negociación.      
fotocasa.es: ¿Podría extrapolarse la gestión de Marinaleda al conjunto de España?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: Por supuesto, siempre y cuando se aprobara una nueva Ley de Suelo que no contemplara la especulación, se apostara por el alquiler y se creara un banco público de financiación que gestionara y regulara la actividad financiera en España. La iniciativa privada tiene sentido para segundas viviendas,viviendas vacacionales, etc., pero no para la primera vivienda. 
fotocasa.es: ¿Cómo evolucionarán los precios de los pisos en 2011?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: Tendrán que seguir bajando. Las empresas perderán dinero porque compraron el suelo sobrevalorado, pero es difícil que exista otra solución. Es mejor que rebajen un 30% el precio a que tengan un patrimonio muerto, como son ahora las viviendas.       
fotocasa.es: ¿Cuáles fueron los errores que nos llevaron a esta crisis del ladrillo?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: El error fundamental es la concepción de la vivienda como un negocio especulativo en lugar de cómo un derecho. La empresa privada tiene que tener beneficios pero no tan elevados. Hay que cambiar de filosofía.
fotocasa.es: ¿Se repetirán estos mismos errores en el futuro?
Juan Manuel Sánchez Gordillo: El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. En lugar de darle tanto dinero a los bancos, que son los que han provocado la especulación, habría que intervenir y regular el mercado financiero. De lo contrario, dentro de 5 o 7 años volveremos otra vez a la misma situación


Vivienda, hacienda y susidiaridad





 

 VIVIENDA, HACIENDA  y SUBSIDIARIDAD.


En lo que se refiere a vivienda, solo con recordar una especie de pequeño catecismo de comportamiento se tiene ya realizada una buena acción:

 1º  .El poder municipal es, en estos momentos, el más afectado por la corrupción, con la colaboración del poder autonómico. Esa corrupción tiene un nombre: recalificaciones. La posibilidad de lograr “pelotazos” obteniendo la recalificación de terrenos adquiridos a bajo coste, en su inmensa mayoría rurales, revenderlos y promover urbanizaciones y viviendas, se ha convertido en el motivo por el que hay navajazos para entrar en las listas municipales de los grandes partidos y por el que el transfuguismo es una práctica habitual.

2º El déficit municipal deben evitarse, pero sobre todo debe evitarse que sean cubiertos mediante la venta de suelo de titularidad pública. Paradójicamente, los ayuntamientos se sitúan en vanguardia del proceso que veda el acceso a la vivienda digna para jóvenes y capas más desfavorecidas. Los ayuntamientos estan obligados a construir viviendas sociales a precios populares para familias de la localidad, previendo espacio suficiente para los futuros hijos. La superficie total habitable de los proyectos urbanísticos aprobados en los municipios nunca podrá ser superior al de viviendas sociales impulsadas en ese mismo municipio. La vivienda para las familias jóvenes debe estar subvencionada y ser la primera de una serie de medidas sociales para favorecer la paternidad y la revitalización de nuestra demografía.
He hay todo un programa de vivienda, cúmplase.
La cuestión de la autogestión en el dominio económico-fiscal es clave para el mantenimiento de un municipio autónomo. La primera premisa para la desestatalización  es disminuir el dinero administrado por el Estado y sucedáneos autonómicos en la lejanía del ciudadano; actualmente en España el reparto para los recursos de la gestión pública son un 40% para el Estado, un 40% para las comunidades autónomas y entre un magro 12 a 15% para los ayuntamientos, que no se corresponde con  los problemas de gestión de transporte, urbanismo, servicios públicos de asistencia, seguridad  y otros. Solo como indicativo en la Confederación Helvética el 80% de los impuestos son para los cantones y las comunas y el  20% restante para la Confederación. En cualquier caso ya se empieza a reconocer sin ambages que el principal obstáculo para la descentralización municipal en España es hoy día no es el centralismo estatal sino el centralismo autonómico. Mientras el municipio tienda la mano para recibir numerario del estado central o del sucesor e imitador poder autonómico seguirá siendo la puerca cenicienta arrastrada y sometida.
Hay infinitas cuestiones que una recta compresión del principio de subsidiariedad debían estar atribuidas al municipio y no al estado o  poderes autonómicos herederos. Serían innumerables las cuestiones arrebatadas a la Diputación provincial de Ávila que han ido ha engrosar la máquina centralista y burocrática de Valladolid con la tácita aprobación de los partidos mayoritarios que manda o pretenden mandar en ambas.
Solo por si aún queda un ligero recuerdo de cuando era bastante común el pensamiento y la sensibilidad cristiana en Ávila se trae a colación la encíclica papal  Quadragesimo Anno , aún asumiendo el riesgo de caer de lleno en el dicterio oprobioso de carca y antediluviano:
"Como no se puede quitar a los individuos y dar a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyéndose un grave perjuicio y perturbación de recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero sin destruirlos y absorberlos" (Q.A.79; p.93).
El principio de subsidiariedad necesita para ser efectivamente aplicado la previa recomposición del cuerpo social alrededor de principios mutualistas. Esta recomposición al menos en intención, primer paso de la larga marcha,  ya está en curso, pero irá cada vez más contra las instituciones legales nacional-estatales y europeas, cosa que conviene tener en cuanta  a manera de aviso para navegantes. La legítima voluntad de los pueblos a hacerse cargo de su destino –incluido el abulense- a través de la aparición de estas nuevas comunidades generatrices de solidaridades concretas y de verdadera convivencia – entre ellas el municipio autónomo, autogestionado y autodefendido-, se nutrirá irremediablemente del sistema de partidos y de lobbys portadores de ideologías obsoletas, y que son hoy en día, los únicos beneficiarios del sistema oligárquico vigente, y podemos estar seguros de que no les hará mucha gracia.










  






Enseñanza (pública y en casa)

             EDUCACIÓN

Difícilmente se puede considerar la enseñanza pública actual conserva algo del antigua sentido de la palabra latina educare, más bien se debería denominar con el término mucho más neutro de instrucción, y así al menos se entendía a durante el siglo XIX  y principios del XX, con sus ministerios de instrucción pública, ley Moyano y demás. Y por cierto que hacía homenaje a la verdad la palabra instrucción, idéntica a la empleada antiguamente en los cuarteles donde con el nombre de instrucción se entendía en periodo de tiempo en que se aprendían unos automatismos y condicionamientos a base de gritos, palos y castigos muy similares a los de los maestros de antaño, tiempos no muy añorados de la letra con sangre entra, de antes de que salieran los derechos del niño –el soldado nunca tuvo muchos derechos-. En ambos casos se trataba de formar hombres, o eso era la menos el discurso convencional. Desde luego no parece que se tratara de formar hombres libres, ni los automatismos y condicionamientos empleados eran lo más adecuado para dicho propósito.

La actual educación pública no ha cambiado un ápice la pretensión de instruir al niño a base de automatismos y condicionamientos, pero si ha añadido algunas complicaciones suplementarias, tales como recortar ostensiblemente la autoridad del maestro, y una clara complacencia con el cabestrismo del alumno. Para estar a tono con los tiempos modernos no estaría mía ir pensando en instalar detectores de armas a las puertas de escuelas e institutos como sucede ya en el imperio. En cualquier caso no siendo la educación pública siendo una competencia específica de la administración local, no se me alcanza que papel pudiera jugar esta en este fregado, salvo acaso aconsejar la marca del detector.

Tímidamente en pueblo empieza a comprender que la instrucción pública que el estado moderno  pretende inculcar a sus retoños desde hace unos dos siglos aproximadamente – beneficios de la ilustración emancipadora- empieza a tener unos efectos colaterales que progresivamente entran en un umbral de riesgo bastante temible: analfabetismo funcional, enganche a drogas, posibilidades nada despreciables de recibir linchamientos y palizas por parte de unos compañeros –en el caso de los maestros de los alumnos- que en teoría debían ayudar a socializar,  ausencia de verdaderos principios asentados en lo profundo del corazón, violaciones, embarazos, y sobre todo una nula preparación para su tarea en esta vida o sea trabajar para salir adelante, siempre que no se reciba una herencia o legado imprevisto. La actual escuela primaria y secundaria que tantísimos millones cuesta solo trata de enseñar las bases para que otros a su vez enseñen más tarde – o al menos eso se supone- lo que verdaderamente va  a ser útil en la vida; el único problema es que para la mayoría de los niños nunca llega ese más tarde no llegan nunca a aprender nada directamente útil para su vida laboral posterior. Es decir una extraña máquina que trabaja en el vacío: enseñar unos supuestos previos para que más tarde les enseñen algo de verdad útil, pero probablemente e ese más tarde a su vez reiterará de nuevo un ciclo del vacío: enseñar abstracciones para que un día puedan aprender más tarde concreciones útiles; de esta forma es posible encontrar hoy personas pluritituladas, masteres e idiomas muchos – como en ninguna época anterior se habían producido-, pero horros de cualquier destreza y experiencia operativa.

Durante milenios la vieja transmisión maestro, oficial , aprendiz, creo en Ávila obras imperecederas como la catedral del Salvador, la estatua yaciente del príncipe don Juan,o la custodia de Arfe , el retablo de Berruguete y tantas otras obras de imposible enumeración. ¿ Que producirá la máquina de vacío?

Por otra parte la formación profesional en España nunca tuvo buen cartel ni estuvo muy desarrollada, puesto que el hidalgüelismo hispano impera en nuestros lares, y un hidalgo que se precie no trabaja con las manos, y si posible con ninguna otra cosa.

Hace ya tiempo que algunas familias decidieron salir de estos oscuros  laberintos de manera práctica o sea  tirando por la calle de en medio, es decir educando a sus hijos en casa. La ley  tenía un extraña laguna en este caso – uno de tantas lagunas que debe aprovechar la soberanía popular- , dice el papel que  todos los niños deben ser educados no que todos los niños deban ser escolarizados. La cosa en realidad no es tan nueva y sorprendente, antiguamente había en este país dos tipos de enseñanza: oficial y libre, y hubo gente que hizo todo el ciclo primario, secundario y universitario en la modalidad de enseñanza libre. La modernidad y el progreso suprimieron la enseñanza libre; la libertad es siempre peligrosa y hay que atar en corto al personal, que luego se desmadra y le da  por eso de la soberanía social y se empiezan a tambalear las canonjías.

El caso es que hay un pequeño grupo de pioneros de la enseñanza familiar, sometido eso si a las regulaciones mínimas estatales, que asombrosamente y sin necesidad de ayuda del cuerpo de funcionarios docentes saca calificaciones muy superiores a las de la enseñanza pública. En Estados Unidos, país más  avanzado en el desastre de la enseñanza pública y  como reacción también en el de la enseñanza libre familiar, hay una importante  y conocida organización –con sucursal en España- de las familias que enseñan en casa y sus resultados, con dedicación de horas mínima al día – entorno a dos horas-, son contundentes.

No estaría nada mal que la administración local ayudara y alentara a los que se han decidido por este estilo de enseñanza libre y de excelencia, que además no cuesta un duro al contribuyente. Tal vez podría ayudar a crear preceptores –que no profesores- que ayudaran en el sentido deseado por esas pocas familias pioneras que han optado por la libertad de enseñanza –libertad frente al frío monstruo estatal-; de paso eso podría ser una nueva aunque pequeña ocasión de empleo para aquellos con vocación más de enseñanza libre y creadora  que de funcionatas de la máquina del vacío estatal.

Y por favor evítese el prejuicio descalificador de: práctica de privilegiados; los potentados muy por el contrario son los que más escolarizan a sus retoños, obviamente no en la escuela pública; lo cutre, lo deteriorado y lo peligroso es la prebenda maravillosa de las clases modestas, por la que muchos claman como conquista irrenunciable. Dado el elevado paro registrado entre mujeres, no estaría mal fomentar la educación en casa, con las ayudas que se pueda  y descontando en la declaración de la renta el esfuerzo educativo que las madres hagan con los hijos. Es posible que algunas mujeres prefieran educar a sus hijos a un mediocre trabajo por cuenta ajena. 

Todo ello sin perjuicio de que se ayude a apuntalar la enseñanza pública que en vías de desintegración difícilmente va a integrar a nadie ajeno a la llamada cultura occidental. Posiblemente haya que ayudar a engrosar la partida de ayuda destinada a armaduras y armas defensivas para maestros, así como las antes mencionadas máquinas detectoras de armas.

INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR



                                   INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR

La iniciativa legislativa popular es al igual que el referéndum es en primer lugar un instrumento de oposición contra una mayoría política y las autoridades de las que se desconfía, en principio consiste en ofrecer al pueblo la posibilidad de presentar proposiciones de revisiones legislativas. Mientras el referéndum trata de mantener una situación a más bien que una situación no se salga de madre, la iniciativa legislativa popular trata de introducir un cambio en el dominio de la competencia de la autoridad elegida o mejor dicho del poder elegido. Si hubiera que usar la denominación extremo-oriental se podría decir que el referéndum es yin y la iniciativa legislativa es yang.

En algunas ocasiones es posible usar directamente el mecanismo del referéndum sin más, pero cuando los suizos ponen en marcha un proceso de iniciativa legislativa popular, que necesita el mismo porcentaje de firmas del cuerpo electoral que el referéndum y además está sometido igual que este a la posibilidad de hacer un contraproyecto simultáneo, es bastante corriente que tenga que refrendarse posteriormente dicha iniciativa con un referéndum. Es decir es muy habitual que las iniciativas legislativas populares estén seguidas de referéndum posterior.

Al igual que el referéndum la iniciativa popular legislativa helvética se desarrolló durante mucho tiempo como un uso o práctica que posteriormente encontró una plasmación legal  cada vez más precisas. Por lo tanto no conviene sofocar la disertación con la milonga de que no está contemplado en el ordenamiento legal. La ley es la rígida plasmación final de algo más vivo que es el uso, el pacto y otras muchas figuras que conocen bien los tratadistas del derecho. La vieja sabiduría taoísta nos recuerda que el hombre en su rectitud originaria no precisaba de leyes y se olvidaba de que existían tales artificiosidades, solo cuando ocurren los conflictos, los desgarramientos y las desarmonías se encuentra con la necesidad de echar mano de ellas, para lo cual hay que procurar que en lo posible sean buenas leyes. Igualmente cuando los ciudadanos son buenos no precisan de partidos políticos que los representen, se supone que los engranajes administrativos –tales como los ayuntamientos – cumplen con normalidad las tareas administrativas asignadas y nadie se preocupa de esas tareas tan aburridas y rutinarias; lo malo es cuando surgen las discordias, las pretensiones de alcanzar la optimizad utópica, los delirios colosalistas y las partes enfrentadas, entonces surgen los partidos y sus ansias de dominar, entonces hay que poner coto a los partidos y sus ambiciones maléficas. El pueblo acudía antaño a la asamblea como medio de limar asperezas por medio de lo que se llama democracia directa; pero como al pueblo le dio por abarrotarse en insanas megápolis que hacen inviables una magna asamblea popular, debe dotarse entonces de herramientas como la iniciativa legislativa popular y el referéndum  mecanismo de democracia semidirecta de las que el pueblo helvético nos ofrece unas lecciones elementales.

Nuestros mayores entendieron bien esos mecanismos elementales de convivencia política y así los abulenses del bajo medioevo crearon o mejor dicho practicaron la institución de la comunidad de ciudad y tierra abulense de la que era pieza básica el concejo abierto, mediante el que  fue posible practicar una democracia de tipo directo, donde se daban costumbres tan atrasadas y bárbaras como elegir directamente las autoridades locales tales como jueces y alcaldes, sin echarse en manos de intermediarios ni organizaciones políticas, ni de expertos. El caso es que sucesivos enrarecimientos hicieron que poco apoco desapareciera aquella vieja institución y advinieron cacicatos y similares cada vez más feroces pero siempre camuflados con alguna intención honorable. La última versión de este progreso imparable consistió en un enquistamiento del poder municipal en único  partido, que no partido único –eso fue la etapa inmediatamente anterior-, que al parecer se trata de la sacrosanta voluntad popular, Como dijo Don Benito Perez Galdós  en sus Episodios Nacionales: “hay gustos que merecen palos”, y este es precisamente el caso abulense.

A pesar del vacío legal la  práctica de una iniciativa legislativa popular es siempre  posible mediante procedimientos tales como recogida de firmas, presentaciones en registro administrativo, listados en la prensa, documentos notariales, sin contar con la ayuda que pueden proporcionar el correo electrónico y los mensajes desde móviles y otros. Si no se ponen en práctica es más bien por abulia, desánimo y desgana.

Puede parecer que el derecho de iniciativa popular legislativa es algo moderno y que no existía en tiempos pasados, pero en realidad de una manera amplia comprende lo que antaño se denominaba mandato imperativo y el derecho de revocación.

Por el mandato imperativo las ciudades mandaban en el antiguo régimen sus procuradores acortes con un compromiso claro acerca del sentido de su voto, es decir una iniciativa popular donde las haya.  En realidad la cosa no era tan fácil, puesto que los procuradores eran sometidos a toda clase de sobornos, chantajes, amenazas, vamos más o menos igual que hoy. En las cortes de Santiago convocadas en 1520 por Carlos V, los procuradores de la ciudad de Segovia cedieron a las proposiciones corruptoras de la autoridad real y votaron a favor de los servicios exigidos en contra del mandato explícito de los segovianos; a resultas de ello uno de los procuradores –Juan Vázquez de Espinar- no se atrevió a poner los pies en Segovia;  otro procurador  - Rodrigo de Tordesillas- fue ahorcado. Que duda cabe que este procedimiento es bastante efectivo, evita los engorrosos procedimientos de la democracia semidirecta y  permite asustar a cualquier representante que actúe a espaldas de la voluntad popular.

El moderno derecho político y constitucional da libertad absoluta al representante político, que no queda atado a programa, promesas, ni pacto alguno con sus electores, salvo la confianza más o menos vaga que se deposite en el. Tanto es así que el viejo profesor antiguo Alcalde de Madrid –Enrique Tierno Galván – se le escapó aquel brutal y cínico exabrupto: “los programas se hacen para no cumplirlos” .Si hubiera existido la posibilidad de haberle aplicado el procedimiento sumario y breve aplicado a Rodrigo de Tordesillas en 1520, a buen seguro que el profesor se hubiera mordido la lengua. Sin esos instrumentos de oposición que son la iniciativa legislativa popular y el referéndum podrán existir toda clase de músicas celestiales pero  nunca habrá garantías reales de que los políticos cumplan con su programa electoral, y además ambos instrumentos son menos traumáticos que la horca.

El derecho de revocación permite someter al voto del pueblo una iniciativa popular reclamando la destitución de autoridades tales como el parlamento, el consistorio municipal, el gobierno, y de una manera más general todas las autoridades elegidas por el pueblo, e incluso otras (funcionarios, jueces), fiscales).

La admisión de este derecho sería lo último que estarían dispuestos a admitir los actuales  políticos españoles a los que constitucionalmente se les concede un amplio estatuto de irresponsabilidad; da igual gobierno que oposición, existe un implícito pacto de bandoleros, quiero decir de caballeros, que dice así:”hoy por mi mañana por ti”.  Pero no solo los políticos; comoquiera que una buena proporción de estos últimos son funcionarios, no cabe esperar que sean imparciales con relación a la misión de los funcionarios, en virtud del mismo pacto anteriormente mencionado.  Y no hablemos de la justicia, famoso poder independiente en teoría pero desde luego escasamente independientes de los partidos políticos.  Probablemente derivan estas situaciones de esa dogmática doctrina democrático-liberal que asegura que el poder se divide a si mismo en tres partes independientes, es decir que el poder se constituye en poder contra si mismo y por eso se equilibra, no se sabe bien si en equilibrio estable, inestable o indiferente.

Muchas cuestiones planteadas acerca de la posible elección de tribunales e interventores de cuentas públicas, jueces, fiscales y otros servidores públicos cobrarían un sentido diferente si el derecho de revocación estuviera claramente asentado y reconocido. Elegidos o no la espada de Damocles pendería sobre ellos.

Por el momento solo cabe intentar la práctica y el uso con todos los obstáculos y amenazas que se opondrán a esos intentos.


Referéndum



                                               REFERENDUM

Los referéndum que se celebran por estos pagos son escasísimos y  generalmente  son meros trámites reglamentarios y no demandas de la voluntad popular, los últimos resultados en Cataluña y Andalucía prueban bastante bien esto último. Muy distinto del imperativo legal a cumplir en determinadas situaciones, hay otro concepto muy distinto del referéndum popular como instrumento de oposición contra una mayoría política y las autoridades de las que se desconfía, cuya utilización paradigmática por excelencia es la realizada en Suiza en los diversos escalones comunal, cantonal o confederal.  El referéndum popular es un derecho gracias al cual el pueblo suizo tiene mucho  menos que otros pueblos  la impresión de que los poderes delegados a sus representantes elegidos se le escapan.  Habida cuenta de que la representación es la mayor parte de los casos no es tal  sino  un enrarecido sofisma con el que se trata de encubrir un teatro de suplantación, no es nada raro que entre los españoles  la sensación de que el poder, no ya es que se escape de las manos, sino que les es absolutamente ajeno es rotunda y  total.

La realidad no es exactamente que los suizos tengan un gen especial que les condiciona con fatalidad biológica para la práctica del referéndum, su decantación legal ha tenido sucesivas etapas que fueron precedidas por un uso masivo y decisivo de peticiones que preludió la Regeneración.  Muy al contrario que en Suiza se pudiera pensar que acaso los españoles tengan genes caciquiles, pucheriles, y dictatoriales,  pero no, se trató más bien de unos usos perversos que en principio no tienen porqué transmitirse somáticamente de manera lamarckiana –esperemos-. No se diga pues que en España no está prevista en la ley la realización de consultas populares, y por lo tanto no se hacen: en Suiza tampoco había ley de referéndum en los comienzos, sencillamente se practicaba o se usaba, la regulación legal vino después.

Las últimas disposiciones legales suizas del año 2000 han fijado el nivel mínimo de recogidas  de firmas para un referéndum en un 2,1%. La frecuencia de consultas populares helvéticas  ha sido tanta   que se aprovechaba muchas veces a la salida de los colegios electorales para recogida firmas para la próxima consulta. La introducción del voto por correspondencia en los años noventa parece que ha introducido dificultades suplementarias a la recogida de firmas. Es de suponer que la generalización de Internet en la actualidad pueda ayudar en un sentido favorable.

Como derecho de participación popular se denomina a veces un mecanismo de democracia semidirecta, claro que en cuanto instrumento de oposición lo menos que desean los partidos mayoritarios es precisamente  la instauración de ese mecanismo de democracia semidirecta que es el referéndum popular, en principio bastante más incontrolable por los poderes establecidos que el raro referéndum reglamentario. En la Confederación Helvética es tan importante el refrendo popular en cualquiera de sus niveles que condiciona de manera decisiva el funcionamiento del ejecutivo; la posibilidad de que la oposición tenga capacidad de movilizar la opinión ciudadana con vistas a un referéndum en un tema concreto – muy diferente de los juegos de prestidigitación de una campaña electoral ordinaria-  implica la necesidad de hacer y rehacer constantemente pactos de gobernación, lo que a menudo redunda en favor de don Juan pueblo. Porque, esa es otra, a todos los niveles los gobiernos helvéticos son colegiados, es decir que participan proporcionalmente a los organizaciones políticas en liza, y no solo eso sino que los cargos son rotativos, nada estridente desde el momento en que la responsabilidad es colegial, y la presidencia de los consejos también, habitualmente rotan anualmente por orden de antigüedad.

El derecho de referéndum popular tiene diversas modalidades, la más importante de las cuales es el referéndum financiero que somete a la decisión del pueblo los gastos públicos importantes; está también el referéndum contra el otorgamiento de concesiones, referéndum de revocación de un parlamento o asamblea, referéndum de revocación de un gobierno, o de una manera más general de cualquiera de las autoridades elegidas por el pueblo o de otros poderes (v.g. jueces).

 Para dar una pequeña ilustración y tomando solo el cantón de Ginebra en el periodo de 1975 a 1980 hubo referéndum acerca de: crédito de participación cantonal en la construcción de autopistas, acerca de un crédito para el Palacio de Exposiciones, acerca de Impuestos sobre vehículos a motor y remolques, acerca de la concesión y utilización de un dominio público en la plaza de Cornavin, acerca de la subvención de cajas de  enfermedad, acerca de una carretera nacional hasta la frontera francesa.

Todo esto recuerda claramente el caso abulense donde el ayuntamiento decide por su cuenta y riesgo subidas y bajadas de tributos, obras donde y cuando le place, tira edificios del patrimonio, edifica abortos al lado de joyas arquitectónicas del pasado y otras atrocidades. Y el buen pueblo no dice esta boca es mía, ni la oposición organiza fenomenales zapatiestas azuzando al primero a manifestar su opinión con recogidas de firmas y otras posibles trifulcas.  Y no se diga que la ley no contempla la figura del referéndum en  la ley de régimen local – tampoco estaba contemplada en la Suiza de hace 150 años; con los medios hoy existentes se puede consultar  perfectamente la opinión del vecindario eso no lo impide nadie, salvo la desidia, incuria y vagancia de los políticos y del propio pueblo: Una cosa es que en principio un referéndum popular no tenga una consideración legal vinculante y otra cosa muy distinta es que no se haga. Un referéndum con resultado adverso al gobierno puede que no importe mucho, pero si en vez de uno es una docena otro gallo nos cantara, las buenas prácticas valen más que las malas leyes. El uso y la costumbre es una de las fuentes de la ley, comiéncese con aquellas y ya acabarán decantándose en estas.

Otra cuestión acerca del referéndum que empezó siendo uso o práctica pero que acabó recogida en ley muchos años después, es el derecho a contra-propuesta, que incluye entre otros: la facultad de negociar los compromisos, modificar el proyecto del texto a refrendar y el derecho a desconvocar el referéndum en caso de satisfacción entre las partes. De manera que puede presentarse simultáneamente una propuesta de referéndum y una contra-proyecto, de manera que puede darse el caso de que  aparecezcan al final dos proposiciones concurrentes. En Ávila se ha  tenido la oportunidad de asomarse a estas cuestiones en los artículos periodísticos del abulense afincado en Ginebra Gaudencio Hernández

Cuesta imaginar un ayuntamiento de Ávila funcionando en régimen colegial, con los carguitos rotativos y el alcalde más rotativo todavía, y con el agua al cuello por si el pueble reclama refrendo de sus decisiones.  Difícil imaginar el fin del eterno dominio de un solo partido, y de las quejas plañideras de la oposición acerca de la maldad infinita de esos eternos reaccionarios; obligados a mojarse todos en las tareas de gobierno con el riesgo de que los colegas del partido los llamen traidores; el  cargo de alcalde no es prebenda y canonjía de la que disfrutar todo un periodo electoral, no es una especie de espada taurino con cartel y público entregado, sino mero testimonio honorífico anual de un  consejo colegiado rector, entre cuyas obligaciones debería figurar sin dilaciones que en el ejercicio de su mandato llevara siempre consigo la vara de mando, ir vestido con capa castellana, faja morada  y sombrero antiguo de campesino en el caso de ser hombre y  sombrero campesino al estilo del valle Amblés , pendientes de plata, vistoso pañolón y falda recamada de lentejuelas en caso de ser mujer; no se arguya que a lo mejor le da vergüenza al máximo edil ir vestido de ese jaez , si se avergüenza de los símbolos avileses no debe siquiera intentar representarlos. Otrosí deberíase realizar un concejo abierto anual en recuerdo del viejo concejo de la comunidad de ciudad y tierra abulense presidido por el alcalde en sitios tale como el atrio porticado de San Vicente, galería porticada de la Iglesia de San Juan, patio delantero de la Iglesia de San Pedro, plaza de Santo Tomé el Viejo, a plaza de San Andrés, entre otros sitios posibles.  

Es bastante cierto que el nuevo estilo de gobierno propugnado implicaría un duro golpe al divismo al estilo de artistas de revista de peluquería que exhibe tanto político o aspirante a tal por nuestros pagos; de vez en cuando surge algún pretendiente a genial gestor de la cosa pública, quien de tal talento presuma que lo pruebe en el foro del gobierno colegiado; magnífica sala donde exhibir la más fina esgrima política en directo, críticas y a ataques en vivo, argumentos y réplicas sin doblez,  estocadas agudas, defensas en caliente, soluciones en frío.    
  

Hacia la democracia directa (El rincón del ciudadano. Luis Alonso Quijano)

miércoles, abril 18, 2007

HACIA LA DEMOCRACIA DIRECTA

(EL RINCÓN DEL CIUDADANO
Bitácora con el objetivo de la implantación de la democracia política en España
http://www.elrincondelciudadano.com/2007/04/hacia-la-democracia-directa.html )



En las antiguas ciudades-estado griegas, la democracia era directa, es decir, participada directamente por los ciudadanos con derechos políticos; aunque formaban una auténtica aristocracia política, su actividad se ejercía con poderes independientes y separados. El Arconte (rey) era quien gobernaba y la asamblea popular o Ecclessia (Atenas) era la encargada de aprobar las leyes que elaboraba la Bule, cuerpo consultivo para ayudar al rey. A la Ecclessia pertenecían todos los ciudadanos con derechos políticos.

Posteriormente, la soberanía se ejerció sin discusión por encargo divino en las personas de los monarcas absolutos hasta que los pensadores de la ilustración empezaron a hablar de contrato social (entre el soberano y la sociedad) y división de poderes.

Durante la Revolución Francesa, los ciudadanos pudieron comprobar que la soberanía se podía ejercer sin la persona del rey. Para cerciorarse bien de esto, le cortaron la cabeza.A partir de entonces surge el problema de la representatividad de la actividad política. El parlamentarismo de los estados liberales y la actual partitocracia, se han mostrado soluciones insatisfactorias.
El poder no es ejercido por los ciudadanos que deberían ser los auténticos amos, sino por grupos minoritarios que imponen sus normas en nombre de aquellos o de la nación.

Nunca hasta ahora desde los tiempos de la antigua Grecia, se había planteado la posibilidad de que los ciudadanos se gestionen directamente los asuntos públicos.

Los avances tecnológicos, culturales, políticos y económicos experimentados en el mundo hacen imposible pensar en la democracia directa en la que el ciudadano, por turnos o sorteo, forme parte de las instituciones políticas como ocurría en la antigua civilización griega.

¿Cómo resolver eficientemente la representación de los ciudadanos para suplantar el ideal de su participación directa en las cuestiones políticas? Montesquieu en su Espíritu de las Leyes, decía que el pueblo que detenta la soberanía, debe hacer por sí mismo todo aquello que pueda hacer bien. Los ciudadanos tendrían que poder elegir directa y democráticamente a sus representantes y decidir (por la ley de las mayorías) las cuestiones que se plantean actualmente en los foros de decisión política (Cortes). En Europa, las consultas al pueblo (referéndum) parten como iniciativa de la autoridad y están limitadas a determinadas circunstancias especiales. Esto lleva consigo la parafernalia de convocatoria, fecha de celebración, redacción de la consulta, campaña, etc., que la convierte en una práctica ocasional y excepcional con respecto a la toma de decisiones que se produce de forma usual en el Congreso y Senado.

En EEUU y Suiza, donde existe libertad política, los refrendos pueden partir como iniciativa ciudadana
.

Desde esta bitácora y desde la ALCD, hemos defendido el derecho ciudadano a organizar y decidir directamente en los asuntos públicos y hemos denunciado la usurpación que hace el poder político actual de este derecho.

El desarrollo tecnológico y la revolución de las comunicaciones acontecida en los últimos años (los teléfonos móviles, Internet, la televisión interactiva, etc.), hacen que no sea descabellado pensar en la posibilidad de la decisión directa de los ciudadanos en la política.En España, actualmente hay más teléfonos móviles dados de alta que habitantes. El DNI electrónico de reciente implantación, junto a la integración de las tecnologías de Internet con televisión y la telefonía, hace que sea cuestión de poco tiempo la realidad de que con un simple programa informático, se pueda conocer la voluntad de millones de personas de manera casi instantánea.

¿Qué impedirá entonces que las votaciones que ahora se producen en el congreso, no se puedan realizar simultáneamente por los ciudadanos con derechos políticos? ¿Se replantearía, en consecuencia, la forma de representación política? ¿Qué sentido tendrían entonces la elaboración de listas de candidatos
en las habitaciones oscuras de los partidos estatales?

Evidentemente siempre tendrá que haber una clase política profesional, para elaborar las leyes y custodiar su correcta aplicación, así como jueces profesionales que dirimen los conflictos surgidos. Pero no será poco que todas sus decisiones se voten por todos los ciudadanos cuando sea posible hacerlo a través del móvil, el ordenador o la televisión, igual que se decide, por ejemplo, el resultado de un festival o un concurso.

Eso es lo que llamamos
democracia participativa que es el camino intermedio entre la democracia directa y la representativa.El acercar la democracia al ciudadano, ejercerá un nuevo control sobre la clase política estatal, que ahora detenta en exclusiva la libertad política. Que el ciudadano pueda decidir sus representantes, que hasta hace poco era idealismo utópico, se contempla actualmente como una realidad alcanzable en poco tiempo.

Ya no habrá excusa entonces para que los ciudadanos no podamos tener nuestros representantes
al margen de los partidos estatales. Y tampoco para que no podamos elegir nuestro presidente entre todos los españoles, indistintamente que vivamos en Albacete, Bilbao o Barcelona. Todo será rápido, eficaz y transparente.

Tampoco estará justificada la abstención del dominguero playero. Ya no hará falta el desplazarse a votar a ningún sitio, pues se podrá hacer desde cualquier lugar del mundo y en cualquier día de la semana.

Pero eso que aparentemente parece tan fácil, será muy difícil de conseguir porque a los okupas del estado, no les interesa esa música, por razones obvias. Se les acabaría el chollo.En cuanto todos seamos conscientes del porqué de esa resistencia y cuando comprobemos que con las modernas comunicaciones, podemos movilizarnos masivamente en poco tiempo, las horas de los oligarcas estarán contadas.

Será nuestra oportunidad. Paciencia ciudadano, el tiempo y la tecnología juegan a nuestro favor.

Publicado por Luis Alonso Quijano 

Diputaciones Provinciales, asiganatura pendiente (Pablo García Cubero)

'Diputaciones Provinciales. asignatura pendiente'

Escrito el Viernes, 02 febrero a las 00:00:00                                                                        
                                                                                                                                                                                  
  Después de treinta años de vida democrática en España y más de veintitrés años de vigencia de nuestro Estatuto de Autonomía...
...Inmerso hoy en una reforma pactada y consensuada por los partidos mayoritarios de las Cortes de Castilla y León, dependientes directamente de las órdenes de sus respectivas direcciones nacionales en Madrid, conviene recordar, hoy, algunas connotaciones importantes para los ciudadanos de Castilla y León, en relación con nuestra asignatura pendiente: LAS DIPUTACIONES PROVINCIALES. Su objeto. Su misión. Su contenido. Su desarrollo. Su representación. Su actuación. Su eficacia.

En el preámbulo de la Ley Orgánica 4/1983 de 25 de febrero del Estatuto de Autonomía de Castilla y León, podemos leer:...”De acuerdo con su TRADICIÓN HISTÓRICA, los Municipios y las Diputaciones Provinciales ven expresamente declarada la Autonomía que la Constitución les reconoce, al tiempo que el Estatuto establece los mecanismos adecuados que, a través de la PARTICIPACIÓN de AQUELLAS, permitan la más amplia DESCENTRALIZACIÓN FUNCIONAL en el ámbito de la Comunidad”.

Ante el propio devenir de las Instituciones Provinciales durante este período de tiempo, y la trayectoria de sus propias actuaciones, relegadas, en la mayoría de los casos, a asuntos puramente testimoniales, - cultura, turismo, deporte, gestión cinegética, ayudas al desarrollo, etc.- salta la alarma social entre los ciudadanos castellanoleoneses, que ven como las primeras Instituciones Provinciales quedan peligrosamente relegadas a meros Órganos de gestión delegada de la Junta de Castilla y León y, lo que es más preocupante, de aquellas funciones que a las propias Consejerías no les interesa ejecutar.

Todo ello, a pesar de alguna esporádica aparición pública en su defensa de algún Presidente de Diputación responsable de alguna de ellas, y algún Presidente de la Federación Regional de Municipios y Provincias. Pero, en cualquier caso, sin entrar en detalles de su posible reorganización y adaptación al nuevo Estado de las Autonomías, en función de su responsabilidad en el desarrollo provincial que deben asumir. Y, a pesar de las buenas intenciones del “Proyecto” de Ley de las DOT –Directrices de Ordenación del Territorio–, desarrollo sostenido, etc., que contribuirá (naturalmente en el futuro, no ahora) a “vertebrar el territorio y fijar la población??”, según la vicepresidenta primera de la Junta, María Jesús Ruiz. –Diario de Valladolid, 8-12-2006.

O también en contra, en función de la duplicidad de funciones y competencias, aumento de costes y endeudamiento.

La Institución Provincial por excelencia tiende a desaparecer, acaparando sus funciones las Consejerías de Presidencia, Administración Territorial y Fomento, entre otras. Sobre todo las más importantes en el orden económico, consagrando así el Centralismo y la Concentración de Poder, en contra del mandato constitucional, que expresa claramente el Artº 103.1 de nuestra Carta Magna, y el referido preámbulo de nuestro Estatuto vigente.

La atención directa de las Diputaciones Provinciales a sus respectivos Municipios y Comarcas no puede llevarse a cabo con la misma eficacia desde la Junta de Castilla y León.

Situaciones hoy cuestionadas, como el Condado de Treviño, Miranda de Ebro o los pueblos del norte de León, son producto de la falta de atención suficiente y de desarrollo provincial, impuesta por el centralismo de la Junta de Castilla y León.

La falta de voluntad política de los partidos mayoritarios PP. PSOE e IU, responsables del vacío de contenido institucional de las Diputaciones Provinciales, unido a la potenciación de los Delegados Territoriales, convertidos en anacrónicos Corregidores Reales, ponen en claro peligro la pervivencia de éstas.

La composición actual de las propias Diputaciones, manejadas por Diputados Provinciales con abusiva mayoría “Urbana”, y elegidos directamente “A DEDO” en función de su fidelidad y servicio al partido, sin posibilidad de elección directa por los conciudadanos de sus propias Comarcas, consagran así la antidemocrática politización de estas Instituciones Provinciales, convirtiéndolas en meros cotos privados del partido gobernante, impidiendo que “sirvan con objetividad los intereses generales”, tal y como manda el citado Artº. 103.1 de nuestra Constitución.

La transitoria actuación política de los Diputados Provinciales así elegidos, ha suplantado la eficacia de los funcionarios de carrera y personal cualificado, trastocando peligrosamente las responsabilidades fundamentales, y despilfarrando el sólido patrimonio institucional, de todos, heredado por las Diputaciones.

Tanto la Reforma del Estatuto de Autonomía, como la Ley de Régimen Local, materializados por los partidos políticos PP, PSOE, e IU, tienden a minimizar aun más las funciones de las Diputaciones, relegándolas a Instituciones testimoniales residuales, faltas de contenido y razón de ser, y a centralizar las funciones en la Junta de Castilla y León. Lo cual representa un claro perjuicio de nuestro desarrollo provincial cada vez más abandonado, más despoblado, más carente de infraestructuras básicas, más dependiente y colonizado por ajenos, más falto de puestos de trabajo para asentar la población en su entorno familiar, social y regional, evitando la obligada emigración de nuestros hijos.

En definitiva, se potencia, a través de nuestras Instituciones actuales, drásticamente dependientes de los partidos políticos mayoritarios, el subdesarrollo, la pobreza y la emigración. Hoy nuestra Región tiene la misma población que en el siglo XVI. En España creció 5 veces más, y el peso de nuestra Comunidad se redujo del 26 al 6%.

Sólo una reacción de los ciudadanos de esta Región en defensa de sus propios intereses, apoyando a aquellos partidos que, de verdad, intentan defender los intereses de los castellanoleoneses, por encima de la sumisión sucursalista a las directrices de los partidos centralistas que gobiernan nuestra Comunidad desde Madrid, sólo una reacción así, podría evitar la catástrofe a la que nuestra Castilla y León está abocada, desde el punto de vista de Gobierno real e independiente, que hoy nos usurpan los partidos mayoritarios en nuestras Instituciones. Mayo nos brinda la oportunidad. Aprovechémosla responsablemente.

--- Pablo García Cubero.